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Colonización, ¿Terror, progreso o retroceso?

Tema:
El despojo “religioso–cultural” de las civilizaciones precolombinas tras el proceso de
colonización en la región de “México”

Justificación:
4

Dar a conocer el contexto histórico que llevo a la parcial pérdida de la identidad


cultural en las civilizaciones precolombinas, y la imposición de la cultura española.

Objetivo general:
En este estudio daremos a conocer las principales causas de la degradación cultural
en las poblaciones de la región que actualmente conocemos como México, el efecto
negativo y positivo que pudo traer y su repercusión en la actualidad.

Objetivos específicos:
 Tomar en cuenta los factores de colonización y dar un análisis crítico
constructivo, sin caer en acronismos.
 Conocer más sobre la identidad cultural de nuestra región (México).
 Observar los cambios socio-culturales religiosos en la actualidad tras la
repercusión colonial.

Hipótesis:
Se han observado los parámetros históricos que muestran la degradación socio-
cultural de los pueblos precolombinos y la imposición de una doctrina tras el proceso
de conquista, marcadas en ideas de la época y con una idealización de desarrollo.
Sin embargo, a pesar del tiempo transcurrido, se siguen observando las
repercusiones en nuestra sociedad, lo que nos da una idea de cómo se manejó el
proceso colonial, la deformación de ciertas creencias religiosas, las cuales dieron
paso al establecimiento de la religión católica, así como la creación y adaptación de
nuevas figuras religiosas.
Colonización, ¿Terror, Progreso o retroceso?

Tema: el despojo “religioso-cultural” de las


civilizaciones precolombinas tras el proceso de
colonización en la región de “México”.

Materia: Ciencias Sociales II

Institución: UFLP Campus superior Olmeca

Alumno: Emiliano Capistrán Campuzano

Profesor: Jesús Navarrete

Grado: 6 Grupo: “A”


“hay que decir la verdad: no hubo descubrimiento; fue invasión,
muerte, tormento, genocidio si piedad. Mancha de la humanidad
donde el único salvaje, llego de su largo viaje para sembrar
amargura y saquear otra cultura robándole hasta el paisaje.”
Mario Alesandrini.
Bibliografías:
1. Claudia Sierra Campuzano
o Historia de México 1. A la luz de los especialistas
o Naucalpan, Estado de México, México
o Editorial Esfinge
o 2002
o 383 pág.

2. Luis González y González


o Viajes por la historia de México
o Coyoacán, D.F., México
o Editorial Clío
o 2009
o 68 pág.

3. Daniel Laje
o La batalla de los dioses latinoamericanos: Quetzalcoatl
o México
o History channel
o 30 de Mayo del 2012
o 46 min.

4. Daniel Laje
o La batalla de los dioses latinoamericanos: Coatlicue
o México
o History Channel
o 6 de Junio del 2012
o 46 min.

5. Carlos Albero Reyes Tosqui


o Historia 5° grado
o México
o Sep
o 2010
o 192 pág.
6. Ameliè Artaud
o De tonantzin a la virgen de Guadalupe
o México
o UACM/Ciencias y cultura
o 2015
o 2 pág.

7. “Historia de México”
o Cultura Maya
o México
o http://lahistoriamexicana.com/antiguo-mexico/cultura-maya
o 2015
o 3 pág.
Introducción:
Conforme se desarrolla este estudio, se podrá analizar los puntos críticos que
afectaron a las culturas precolombinas tras el proceso colonizador, así también se
dará una breve reseña sobre cómo se desarrollaron estas culturas en la región
que hoy conocemos como México, así también se tratara sus cuestiones culturales
y religiosas para dar un enfoque sobre cómo se adaptaron y modificaron estas
creencias para que se estableciera un nuevo orden religioso y una fácil
manipulación del poblado indígena.

Capítulo 1: “Breve Historia de las civilizaciones precolombinas”


Primero que nada vamos abordar de manera corta y sencilla sobre cómo se
formaron las civilizaciones en la región de “México”. “Hace 14 mil años una nueva
migración procedente de Siberia penetro en el continente americano. Mejor
equipados para la cacería, estos grupos fabricaban grandes puntas de lanza
capaces de perforar la dura piel de los mamuts y mastodontes.”, “la domesticación
de las plantas en el nuevo mundo no fue un hallazgo; la agricultura fue el resultado
de la adaptación entre el hombre y algunas especies de plantas a lo largo de
milenios. Al desaparecer los grandes mamíferos del pleistoceno.”, “una vez que el
hombre comenzó a depender de las plantas cultivadas, dejo la vida nómada y se
estableció cerca de sus milpas. Para protegerse construyo casas con troncos,
ramas y cañas y las cubrió con techos de palma o zacate. Para guardar aguay
cocinar sus alimentos fabricó ollas, cuencos y platos de barro. Así surgieron las
primeras comunidades.” De esta manera fue como proliferaron estos pueblos y
lograron crear la civilización madre de “México”, “La cultura Olmeca (1200 –
400a.C.), Hacía el año 1200 a.C., algunas aldeas habían crecido hasta convertirse
en pueblos con más de mil habitantes. En esto pueblos surgieron los primeros
especialistas, gente que se ocupaba solamente en algunos oficios: unos hacían
vasijas de barro o instrumentos de basalto y obsidiana, otros hacían adornos de
conchas y piedras finas que cambiaban por objetos llevados de lejos, como el jade
de Guatemala o la obsidiana de hidalgo. Con los artesanos y comerciantes
Olmecas, florecieron las artes y las técnicas. En tabasco y Veracruz esculpieron
enormes cabezas de piedra y tallaron exquisitas figurillas de jade y serpentina.”
También edificaron templos y tumbas de roca en las áreas de Chiapas, Guerrero y
Oaxaca, fueron ellos quienes sentaron las bases para las grandes tribus
mesoamericanas. A partir de ahí se desarrollaron muchas civilizaciones con
creencias culturales y religiosas muy parecidas, pero cada una con un toque
diferente.
Otra de las civilizaciones que me gustaría citar y que es de suma importancia
también son los “mayas”, esta cultura durante el periodo clásico floreció en los
bosques tropicales de Mesoamérica, “La sociedad de la cultura maya presenta
rasgos peculiares que la hacen diferente de las otras sociedades mesoamericanas.
Estos elementos distintivos son: el empleo de una escritura jeroglífica compuesta
por más de 700 signos; el uso de la bóveda falsa en arquitectura; el desarrollo de
una escultura monumental de carácter religioso que asocia la estela y el altar; y , un
sistema para medir el tiempo que parte de una fecha concreta.
Así definida, la subárea cultura maya comprende el territorio de los actuales Estados
mexicanos de Yucatán, Campeche y Quintana Roo, parte de los de Tabasco y
Chiapas, los Departamentos guatemaltecos de Petén e Izabal, el noroeste de
Honduras, y Belice. En total unos 280.000 km cuadrados. El Mayab o País de los
mayas se divide en tres zonas ecológicas: la península del Yucatán, la zona central
del Petén y las Tierras Altas de Chiapas y Guatemala. De las tres, la más
problemática para el progreso humano es la central, ya que la abundancia de lluvias,
ríos y pantanos crea un denso bosque de tipo tropical. Paradójicamente, fue en este
difícil hábitat donde la cultura maya alcanzó su mayor esplendor.”, “Desde el punto
de vista temporal, la larga historia de la cultura maya se inicia en el Formativo y se
extiende hasta la Conquista española. Abarca, por lo tanto, unos 2.600 años,
separados en tres períodos: Formativo, entre el siglo X a. C. y el siglo III d. C.;
Clásico (siglos III al X d. C.); y Posclásico, de la décima centuria a la Conquista.”,
no me meteré en asuntos de religión y culturales porque hablare de ello en el sig.
Capitulo.
Continuare hablando de otra cultura que precedió a la cultura dominadora (Azteca)
en el momento de la conquista, La “Tolteca”. “El periodo Posclásico se caracterizó
por la invasión de pueblos seminómadas provenientes de Aridoamérica a
Mesoamérica, que al llegar a esta área se fusionaron con la población existente y
asimilaron sus elementos culturales. Fue en esta época cuando se desarrollaron las
técnicas para fundir y trabajar metales preciosos como el oro y la plata.
Los toltecas alcanzaron su apogeo durante el Posclásico, entre los años 900 d. C.
y 1200 d. C. Se establecieron en Tula, en el actual estado de Hidalgo. Dominaron
gran parte del centro de México, las costas del Golfo de México, parte del Bajío
(Querétaro, Guanajuato, Aguascalientes y Jalisco) y el área del Soconusco, entre lo
que hoy es Chiapas y Guatemala.
Los toltecas se dedicaban a la agricultura; cultivaban el maguey para producir
pulque y elaborar diversos objetos con la fibra de esta planta. Crearon distintas
piezas de barro: desde ollas y platos para preparar y servir la comida, hasta tubos
de drenaje o cañerías que se utilizaban para hacer correr el agua hacia los terrenos
de cultivo.
La cultura tolteca tuvo gran influencia en Mesoamérica. Además mantuvo
intercambios comerciales con otras culturas que vivían en tierras lejanas, como la
maya; para ello, empleaban la semilla del cacao como moneda. Esta costumbre se
extendió entre casi todas las culturas mesoamericanas que anteriormente sólo
usaban el cacao como bebida sagrada.
A la caída de Tula, un grupo de pobladores de esta ciudad se dirigió a la Región
Maya. Esto puede verificarse en Chichen Itzá, sitio ubicado en el actual estado de
Yucatán, en donde se observa la similitud de las construcciones, algunas esculturas
como el Chac Mool, los atlantes, las serpientes emplumadas y el altar de cráneos
o tzompantli.”
Por Ultimo mas no menos importante, hablare de la cultura azteca, una raza que
tuvo su mayor apogeo cuando llegaron los españoles a conquistar las tierras de
Mesoamérica, “La cultura azteca o los mexicas fue un pueblo mesoamericanos que
se desarrolló en la meseta de Anáhuac, México. Los orígenes de la cultura mexica
o llamada también azteca se remontan al siglo XIII. Procedían de las tribus
chichimecas del norte de México que se asentaron en tierras donde antes había
florecido la antigua cultura Tolteca. Los aztecas asimilaron la cultura de los toltecas
y se autonombraron herederos de su gran imperio, también recibieron influencia de
la cultura teotihuacana.

La cultura azteca fue la síntesis cultura de las tradiciones mesoamericanas que


extrajeron de diferentes pueblos, pero en especial de los toltecas y los
teotihuacanos. A finales del siglo XV, la cultura azteca ya se encontraba en su mayor
esplendor cultural y político a través de las guerras y alianzas militares. En ese
momento, el imperio azteca recibiría la visita de desconocidos navegantes: Los
conquistadores españoles.”, “Una leyenda náhuatl narra que el dios Huitzilopochtli
ordeno al pueblo azteca iniciar una marcha hacia nuevas tierras y asentarse donde
vieran a un águila parada encima de un nopal y devorándose una serpiente. En ese
lugar debían erigirle un templo en su honor y fundar una nueva ciudad
(Tenochtitlán), para así dominar a los demás pueblos.”, “En la meseta del Anáhuac,
alrededor del lago Texcoco, habitaban reinos que se disputaban entre sí la
hegemonía. Al llegar allí los mexicas o aztecas, sufrieron persecución y fueron
esclavizados por los habitantes de Culhuacán, primera capital de los toltecas. Más
tarde obtendrían su libertad al sublevarse contra sus opresores y aliarse con
pueblos vecinos.
Se instalarían en una isla del lago Texcoco, donde avistaron el águila que
mencionan en su leyenda y construirían el templo de Huitzilopochtli y la ciudad de
Tenochtitlán.
Sin embargo, más adelante los aztecas serían sometidos por la ciudad
Azcapotzalco. Pero, en el siglo XV, organizaron una triple alianza con los habitantes
de Tenochtitlán, Texcoco y Tlacopán para sublevarse y retomar su autonomía
Luego se iniciaría su apogeo durante el reinado de cinco emperadores aztecas:
Moctezuma I (1440 - 1469), Axayacóalt (1469 - 1481), Tizoc (1481 - 1486), Ahuitoht
(1486 - 1502) y Moctezuma II (1502 - 1520).”, Teniendo en cuenta estos datos
podemos darnos una idea de cómo llegaron estos habitantes a América, en
específico al área de México, se puede denotar que no eran culturas primitivas, al
contrario eran sumamente desarrolladas, con un modelo de gobierno y una
estructura social, así como un amplio criterio para el arte y su estética.

Capítulo 2: “Religión y cultura de los pueblos precolombinos”


En este segmento veremos cómo estuvo estructurada su religión y algunos
aspectos culturales importantes de las 3 culturas que considero más influyentes
dentro de la religión y cultura colectiva que tenían estos pueblos, esto basándome
en la investigación previamente hecha. Para comenzar vamos a hablar sobre la
religión y cultura de la civilización “Maya”. “La religión de la cultura Maya se
caracterizó básicamente por el pasar de la vida alrededor de ciclos infinitos del
universo. De ese modo, se podrá notar que la religión Maya encuentra sus raíces
en el tiempo, siendo este diagramado mediante diversos sistemas de calendarios
basados bajo diferentes pautas, dividiendo los ciclos de vida de la cultura Maya.”,
“Los Mayas creían que el mundo había sido creado cinco veces y destruido cuatro
veces, siendo esta la base de la cultura religiosa mesoamericana que se propagó
desde el año 900 en adelante, posteriormente adoptada por los Toltecas.
Los dioses Mayas eran en su gran mayoría reptiles, presentando dos aspectos
diferentes que simbolizaban su benevolencia y maldad.
En cuanto a la vida después de la muerte, este era un punto de gran importancia
dentro de la religión, dado que los mayas sostenían que existía una compleja vida
post-mórtum, en la cual el paraíso solo se encontraba reservado para aquellos que
habían sido sacrificados, asesinados o muertos durante la niñez. Todo el resto de
las personas eran enviadas al xibal o infierno, el cual se encontraba gobernado por
los Dioses de la Muerte.
Los mayas edificaron numerosos templos alrededor de los cuáles se levantaban las
ciudades. En los templos daban doctrina los sacerdotes, quienes eran considerados
de las altas clases sociales dentro de la cultura maya.”
“Los calendarios de los mayas, Hacia el centro se encontraba el tzolkin (calendario
sagrado), que consistía en 260 días. El mismo se basaba en dos círculos, de los
cuales uno era compuesto por 16 días numerados, y el otro por 20 días nombrados.
Estos dos círculos se repetían cada 260 días.
Por otro lado, también poseían el tun, un calendario ceremonial, compuesto por 360
días y 5 días adicionales de mala suerte. Otro de los calendarios más utilizados era
el llamado katun, el cual se encontraba diagramado por 20 tuns. También utilizaban
un calendario de Venus de 584 días, un medio-calendario lunar y ciclos de los
dioses celestiales.
En conjunto, todos estos sistemas de calendarios hicieron de los Mayas una cultura
minuciosamente calculadora, llegando a resultados sumamente complejos, gracias
a los profundos estudios astronómicos que eran controlados bajo rituales
religiosos.”
“A diferencia de muchas otras culturas, las ceremonias religiosas contaban con una
amplia variedad de actividades, todas ellas relacionadas con las ofrendas y la
devoción ante sus divinidades. Es así como se podían ver competencias deportivas,
espectáculos teatrales, danzas y sacrificios.
Los mayas sostenían que los dioses necesitaban alimentos para poder obrar a su
favor y entre las ofrendas más preciadas, se encontraban los sacrificios humanos.
Estas solían ser ofrendas de sangre producidas por el corte de diversas partes del
cuerpo humano, generalmente de los sacerdotes. Usualmente se solía sacrificar la
lengua, los labios o las orejas y cuanta más sangre se derramara, mayor sería la
voluntad de los dioses, siendo también directamente proporcional el tamaño de la
ofrenda con la posición de jerarquía del sacrificado. Incluso algunas ceremonias
demandaban el corazón vivo del sacrificado, siendo luego quemado para agasajar
a los dioses.
Libros clave de la doctrina maya.
Popol Vuh: También llamado Libro del Consejo de los antiguos de Quiché. Se trata
de un libro de gran valor histórico que contienen numerosas narraciones que
describen la naturaleza, las normas, la religión o las relaciones del pueblo maya
guatemalteco de Quiché, uno de los más numerosos. Se cree que el libro fue escrito
alrededor de 1550 por un indígena que habría aprendido a escribir en caracteres
latinos y que habría transcrito las historias de un anciano; sin embargo, en occidente
no se supo de su existencia hasta principios del siglo XVIII.
Los libros de Chilam Balam: Similar al Popol Vuh, se trata de una serie de libros que
recopilan anécdotas y hechos históricos de la civilización maya. Fueron escritos
después de la colonización española, por indígenas evangelizados, durante los
siglos XVI y XVII. Cada poblado tenía su propio Chilam Balam, por lo que existen
diferentes documentos. Entre los más destacados están el Chilam Balam de
Chumayel, el Chilam Balam de Kaua, el Chilam Balam de Ixil o el Chilam Balam de
Maní.”
“En la cultura maya los dioses de mayor importancia son las deidades creadoras.
Existen tres generaciones de dioses creadores. Las dos primeras generaciones
fracasaron en su intento de crear el hombre y habría que esperar a la tercera
hornada para que el ser humano apareciera sobre la faz de la Tierra.
Los primeros dioses creadores trataron de crear el hombre a base de fango. Sin
embargo, el material era muy poco resistente y fracasaron en el intento. Estos
primeros dioses creadores fueron Hurakán, Kukulkán y Tepeu.
Después aparecieron otra serie de dioses creadores que trataron de crear al hombre
a base de madera. Sin embargo, no lograron otorgar a sus figuras de alma y también
fracasaron en el intento. Esta segunda generación estaba compuesta por 7 dioses
creadores: Alom, Bitol, Kukulkán, Hurakán, Tepeu, Qaholom y Tzacol.
Finalmente están los últimos dioses creadores, quienes finalmente lograron crear el
hombre usando maíz: Xlitan, Ajtzak, Akaime, Bitol, Chirakata-Ixminasune, Kukulkán,
Hunahpu-Gutch, Ixmucane.
Otros dioses destacados eran los señores de Xibalbá, los dioses del inframundo.
Este inframundo era un lugar horrible y prohibido para los extraños, dominado por
los dioses Vucub-Camé y Hun-Camé.”
Continuaremos ahora con otra cultura que también considero pilar de la doctrina
mesoamericana, la religión y cultura de la civilización tolteca. “La Cultura Tolteca se
estableció en la meseta central en donde una casta militar sería capaz de
reemplazar a los religiosos y sacerdotes en el ámbito de la administración y por eso
se formaría un gobierno militarista.
Todas las evidencias que hemos podido encontrar sobre esta cultura nos han
dejado, por ejemplo, ciertos objetos de cerámicas con unos símbolos muy
importantes que se han ido repitiendo en numerosos hallazgos… lo más
característico es que algunos de ellos han sido hallados en lugares muy alejados de
su territorio como, por ejemplo, en Costa Rica.
Según la leyenda que da origen a la Religión, un rey sacerdote conocido como
Quetzalcóatl, fundaría la ciudad de Tula. Esto lo hizo justamente después de haber
vengado el asesinato de su padre.
De esta manera se asocia como un periodo de esplendor y bonanza para el imperio
Tolteca. Gracias a su rey aprendieron todo lo relacionado con el mundo del arte
moderno de esa época así como algunas doctrinas religiosas. Fueron influidas por
ellas y así construirían algunas de las construcciones como las figuras de los
atlantes; algo que hemos podido ver de forma bastante repetida en diferentes zonas
arqueológicas.
A pesar de que la información que se tiene de ese periodo es vaga y nada
concluyente, las evidencias apuntan a que parece haber tenido una religión del tipo
chamánica; es decir, que no hace falta tener el mismo lugar de culto permanente
sino que pueden ir variando en base a las diferentes circunstancias.
Además, su religión ya adoraba a las diferentes fuerzas de la naturaleza: agua,
fuego, tierra y el aire (aunque se cree que esta última puede haber sido reemplaza
por el placer). No obstante, también creían en el poder de Quetzalcóatl.
Básicamente su mundo de la religión les hacía creer en dos cosas: por un lado le
rendían tributo a todos los elementos de la naturaleza pensando que ellos habían
hecho posible todo lo que existía pero también pensaban que el rey sacerdote era
como una especie de Dios para todos ellos.
Existen muchas historias y leyendas que hablan de lo que le pasó a este rey:
algunos aseguran que voluntariamente se decidió a embarcarse en una balsa llena
de serpientes; sin embargo, este prometió que regresaría algún día para poder
recuperar lo que es suyo.
En definitiva se trata de una religión muy interesante con algunos patrones que
cumplen culturas con las que coexistieron y con las que se encuentran muy
cercanas cronológicamente hablando.
Como ya hemos comentado, son solo datos vagos que se basan únicamente en
evidencias, no en auténticas pruebas. Tenemos que tener en cuenta que esta
cultura no tenían realmente una buena manera para conseguir transferir sus
conocimientos, por lo que nos tenemos que basar en restos arquitectónicos, así
como en símbolos y demás herramientas para poder llegar a ciertas conclusiones
que, probablemente, nunca sabremos si son ciertas o no.”
Y para finalizar, la “síntesis” de todas las religiones mesoamericanas y su cultura, la
imponente civilización “azteca”. “La religión azteca era politeísta, aunque solo
profesaban culto a unas pocas divinidades principales. Los dioses más importantes
tenían relación con el ciclo solar y agrícola. Algunos de ellos eran Tezcatlipoca (dios
de la noche y de los guerreros), Quetzalcóatl (creador del hombre y protector de la
vida y la fertilidad), Huitzilopochtli (dios del Sol y la guerra) y Tláloc (dios de la lluvia
y el trueno). En la religión azteca los sacrificios humanos eran muy corrientes.
Al llegar al valle de México, ellos trataron de incorporar la cultura y los dioses de las
civilizaciones más avanzadas que ya estaban establecidas y la de civilizaciones más
antiguas como la Tolteca.”
Sus dioses:
o Tlaloc Dios del Agua. La gnosis afirma que Tlaloc rige a los elementales de
las aguas Ondinas y nereidas.
o Ehecatl Dios del viento, Divinidad asociada con los silfos y silfides del aire.
o Coatlicue. Diosa Madre de la tierra, Coatlicue representa la Madre Divina y a
la vez es regente de los elementales de la tierra, los gnomos y pigmeos
o Topitzin Quetzalcóatl dios del 4 sol y del maíz, se le adjudica la domesticación
del cultivo de maíz y creador del hombre.
o Huehueteotl dios del fuego, el dios anciano creador de la vida.
o Tonatiu dios padre, creador del universo
o Tonantzi diosa madre, diosa de la creación universal
o Huitzilopochtli dios de la guerra, dios del 5 sol, guerrero que mata a la luna
para que salga el sol.
o Tezcatlipoca dios brujo, dios que ayudo a Quetzalcóatl a crear el mundo y a
que también lo emborracho traicionándolo.
o Mictlantecutli dios del inframundo, quien reina en la tierra de los muertos.”
Capítulo 3: Del Huitzilopochtli a Jesús, de Tonantzin a la
lupita.
Tonantzin

“Específicamente, trataré de explicar las rupturas y continuidades que se dan en


torno a la Virgen de Guadalupe; antes conocida como la diosa Tonantzin que, sin
que sean la misma, la una ha sido severamente influenciada por la segunda para
que los “nativos” dejaran sus tradiciones de adoración y comenzaran su devoción
eclesiástica acorde a lo que los españoles imponían, con el fin de “civilizarlos”.

En el Cerro del Tepeyac, donde se alza la Basílica de Guadalupe y es lugar de


adoración de la “Patrona de México”, los indígenas mesoamericanos tenían un
centro de devoción dedicado a la diosa Tonantzin, que quiere decir “nuestra
madrecita”, ¿les suena familiar?. Tonantzin para los mexicas, era la madre de todo
lo que existe, de los hombres y, lo más importante, parte de la pareja divina que
creó al mundo y a todos los seres vivos. Las deidades femeninas tenían una fuerte
presencia y un santuario particular donde se les veneraba.

Acorde con datos religiosos proporcionados por un sacerdote local, se dice que el
indio Juan Diego narra que la Virgen de Guadalupe se le había aparecido en tres
ocasiones (del 9 al 12 de diciembre de 1531), se refirió a ella en náhuatl como
Tonantzin y al lugar de las visiones como Tonantzintla, que se traduce como el
“lugar de nuestra madrecita”.

Las imágenes de Tonantzin que tenemos son dos polos opuestos, pero
complementarios, así como todo en la religión mesoamericana, pues una de ellas
es el rostro que está en el museo de antropología y se conforma de dos serpientes
que, de manera “poco estética”, forman un rostro que denota que ella puede crear
y devorar el mundo; la otra un poco más próxima a la imagen que sería nuestra
señora de Guadalupe, es una mujer morena, de pie sobre una media luna.

Aún si restamos importancia a la imagen, si algo es claro es que Tonantzin era “la
madre tierra” y su templo de adoración, poco casual, resulta estar exactamente el
mismo lugar de la ahora Basílica de Guadalupe. Cuando los españoles llegaron, se
dieron cuenta de la multiplicidad de lugares con una fuerte presencia religiosa; en
ellos empezaron a trabajar para lograr la evangelización, de tal manera que era
fundamental la presencia de una figura religiosa católica en un lugar donde se
veneraba a una de las deidades más importantes de Mesoamérica.

En los pueblos prehispánicos, las deidades femeninas estaban relacionadas con la


vida, la fertilidad y la tierra. Una de ellas fue Tonantzin, la diosa madre, cuya
veneración se hacía en el ya mencionado cerro de Tepeyac, para agradecer que
ya tenían alimento en las casas durante los meses de sequía.
Durante la evangelización, los frailes buscaron que Tonantzin tuviera semejanzas
con diferentes vírgenes como la de la Natividad, la Virgen María, el Rosario, la
Concepción, la Candelaria y otras. Pero para los indígenas, la idea de Guadalupe
no era totalmente cristiana. Según fray Bernardino de Sahagún, la adoración de
Guadalupe era “herética”; Sahagún escribió que, todavía los indígenas, a
Guadalupe la llamaban “Tonantzin” en vez de “Nuestra Señora, la Madre de Dios.”
Sahagún creía que la acepción “Nuestra madrecita” se usaba para referir a la
Tonantzin antigua. Pensaba que los indígenas usaban la Iglesia de Guadalupe para
adorar a su diosa tradicional: “[su] devoción es sospechosa porque en todas partes
hay muchas Iglesias de Nuestra Señora y no van a ellas, y vienen de lejanas tierras
a esta Tonantzin como antiguamente.” También hay cantinas con ese nombre…
una, por el rumbo de La Villa que con toda propiedad se llama la Glupana, juego de
palabras entre el glu-glu y la señorita del Tepeyac, También y te lo digo porque viví
ahí, se levantan nichos e imágenes en las esquinas para que la gente respete,
chingao, que no tiren basura ahí. Las Conclusiones de Joaquín García Icazbalceta
al arzobispo Pelagio Antonio de Labastida y Dávalos en 1883:

“Católico soy, aunque no bueno, Ilmo. Sr. Y devoto en cuanto puedo, de la


Stma. Virgen: a nadie querría quitar esta devoción: la imagen de Guadalupe
será siempre la más antigua, respetable de México. Si contra mi intención, por
pura ignorancia, se me hubiese escapado alguna palabra o frase malsonante,
desde ahora la doy por mal escrita. Por supuesto que no niego la posibilidad y
realidad de los milagros: el que estableció las leyes, bien puede suspenderlas
o derogarlas; pero la omnipotencia divina no es una cantidad matemática o
susceptible de aumento o disminución y nada le atañe o le quita un milagro
más…

De todo corazón quisiera yo que uno (milagro, la Aparición) tan honorífico para
nuestra patria fuera cierto, pero no lo encuentro así; y estamos obligados a
creer y pregonar los milagros verdaderos, también nos está prohibido divulgar
y sostener los falsos…”

Si parafraseamos a Burkhart entenderíamos que Dios y los santos fueron solamente


adiciones a las deidades prehispánicas, ya que los misioneros no pudieron dar a
entender en su totalidad la idea del cristianismo, haciendo que los mesoamericanos
se formaran una imagen que, de algún modo, seguía siendo la representación de
sus dioses, pero con imágenes humanizadas e hispanizadas. El argumento de
Burkhart es apoyado por el carácter de la religión prehispánica. Esta religión era
muy flexible, pues podía aceptar influencias diversas. Por ejemplo, en la cultura
náhuatl, cuando una ciudad era derrotada por otra, aceptaba a los dioses de la
ciudad victoriosa, porque la derrota demostraba que los dioses de la ciudad
victoriosa eran más fuertes.

“Los nuevos dioses no sustituían a sus dioses propios, sino eran añadidos a sus
deidades” Por eso, para los indígenas fue natural aceptar la religión católica sin
abandonar a sus dioses tradicionales. Era normal mezclar influencias religiosas
diferentes. Así, la interpretación de Sahagún es correcta: los indígenas no entendían
a Guadalupe en una manera totalmente cristiana, sino como un nuevo elemento
que podían incorporar en su religión tradicional. Guadalupe era una madre
importante como Tonantzin, y la Iglesia terminó siendo compartida; por eso
entendían a Guadalupe como una nueva Tonantzin.

Guadalupe no era el retorno de la antigua deidad, al principio del proceso de


conversión católica, los indígenas no consideraban a sus dioses como perdidos,
porque para ellos, aceptar el catolicismo no exigió abandonar su religión tradicional.
Por eso, la aparición de Guadalupe no era el retorno de Tonantzin, sino una
manifestación de la mezcla continua de las religiones indígena y católica

Esto se fundamenta con el hecho de que cada año llegan a la Basílica de


Guadalupe cientos de peregrinaciones procedentes de diversas regiones del país
y del mundo a cantarle y danzarle (entre octubre y febrero que son los meses de
sequía) explicó Alejandra Gámez Espinosa, Profesora Investigadora del Colegio de
Antropología Social de la BUAP. De esta manera agradecen a Tonantzin
Guadalupe el alimento para sus hijos y le piden buena cosecha para el próximo
año.

El aspecto religioso en torno al ciclo agrícola ha sido poco estudiado a pesar de su


importancia. Todavía hoy, en el interior de la República Mexicana y América Latina
en general, las vírgenes marianas van marcando los distintos periodos agrícolas,
como preparar la tierra, bendecir las semillas, sembrar, regar y cosechar, sin
embargo se ha vuelto una costumbre tan rutinaria que no nos ponemos a pensar en
ella como influencia prehispánica dentro del catolicismo actual.

En una de sus crónicas de época, Fray Bernardino de Sahagún escribió en 1576:


“hay tres o cuatro lugares donde solían hacer muy solemnes sacrificios, y que
venían a ellos este lugar, los indígenas tenían un templo dedicado a la madre de los
dioses, Tonantzin, de muy lejanas tierras. Uno de estos es aquí en México, donde
está un montecillo que se llama Tepeacac, y los españoles llaman Tepeaquilla” De
acuerdo con esa historia, ese templo es el mismo que fue devastado a la llegada de
los españoles enraizando una nueva religión en 1531 por la aparición de la Señora
al ahora santo, Juan Diego.

Así, durante el proceso de adoctrinamiento, los evangelizadores construyeron


templos católicos sobre los que ellos consideraban paganos, utilizaron las mismas
costumbres gentiles con fines de devoción cristiana siempre que no fueran en contra
de su doctrina, es decir que aunque recurrieron a apoyos visuales para acercar a
los “indios” a las iglesias, no permitían que pusieran ni animales ni lo que para los
españoles eran Demonios al lado de los santos, pues eso fomentaba que los
originarios adoraran a sus deidades por encima de las imágenes cristiano-católicas.

Los lugares de peregrinación se conservaron y solamente sustituyeron la imagen


pagana por una cristiana, haciendo que los iconos fundamentales se adaptaran a la
nueva visión del mundo. Un ejemplo de ello es el color verde-azul del manto de la
Virgen de Guadalupe, idéntico al azul jade de Quetzalcóatl; el verde se relaciona
con la vegetación y el rojo simboliza la vida para las sociedades mesoamericanas.

En su libro “Tonantzin Guadalupe” , el historiador mexicano Miguel León-Portilla


muestra la relación que Guadalupe tiene con el antiguo pensamiento náhuatl: “con
el simbolismo de la flor y el canto se pinta y matiza esta otra realización del
encuentro de dos mundos”. En su texto, donde realiza una interpretación del Nican
Mopohua o relato náhuatl que significa “Aquí se refiere.”, y donde se da cuenta de
las apariciones de la virgen, León-Portilla expone la estrecha relación de la Virgen
de Guadalupe y Tonantzin. “Ha llegado a la tierra florida, la de nuestro sustento, ha
hecho suyos los cantos, las flores; sabe ya, sobre todo, que la noble señora celeste
es su madrecita compasiva, es Tonantzin Guadalupe”, describe el historiador, a
partir del texto antiguo.

Así, con el paso de los años, “la Lupita”, como se le dice de cariño, se convirtió en
objeto de devoción oficial y popular en la Nueva España, que se sustentó en la
historia de las apariciones al indio Juan Diego, representando la dignificación e
incorporación de esa raza, excluida por los recién llegados a la Nueva España. De
esta forma, criollos, mestizos e indios se unieron en la devoción común y la virgen
ayudó a limar diferencias de castas, unidas por el fervor religioso y nacional, al
menos aparentemente. La necesidad de poseer lo propio llevó a que la imagen del
Tepeyac fuera la del escudo nacional y su condición de patrona de México.

Guadalupe o Tonantzin ha sido para México quizás el más fuerte polo de atracción
y fuente de inspiración e identidad que se vislumbra en el significado que ha tenido,
en catástrofes como hambrunas, pestes, inundaciones durante el periodo de
conquista, y el papel predominante que jugó a lo largo del movimiento
independentista y el revolucionario, pues además de ser estandarte para el cura
Hidalgo en su marcha hacia la liberación del pueblo, Agustín de Iturbide en su
condición de emperador del Anáhuac, acudió en 1821 al Tepeyac y rodeado por los
principales jefes del Ejército Trigarante, la declaró Patrona de la Nación. En 1859 el
gobierno liberal reconoció su significado e importancia social y el propio Benito
Juárez firmó el decreto que autorizaba la celebración del 12 de diciembre.

Y así llegamos a la actualidad, en que parece que todo vestigio de Tonantzin ha


quedado borrado de la memoria colectiva aunque se acude año con año a visitar a
la “Patrona de las Américas” por pura devoción. Es común observar en la ciudad
también muros donde la “morenita” ocupa un lugar sustancial, o ahora convertida
en un elemento “chic” de la cultura mexicana, bordada en algún vestido o bolso de
un diseñador famoso.

Bautizando la tienda de la esquina, la tortillería o el taller mecánico, en las esquinas


de los barrios construyen nichos para adorarla, en las plegarias le suplican a
Nuestra Madrecita que interceda por sus hijos, en la imagen que cuelgan los
automovilistas para que los acompañe en sus viajes, en los hogares de las familias
mexicanas que le dedican un lugar especial para que los proteja, o bien, en la
fachada de los comercios donde se escribe su nombre y en las actas de nacimiento
de sus vástagos.

Símbolo de lo sagrado y lo profano, de lo humilde y majestuoso, de lo esplendoroso


y lo más pobre y llano, la Virgen de Guadalupe o Emperatriz de América, es un
emblema de lo nacional por el que cada año se levantan clamores al cielo, se
caminan kilómetros de distancia y se enarbolan banderas de México en todo el
mundo aún sin recordar los verdaderos motivos que nos llevaron a ello.”

La aparición de Guadalupe en nuestra sociedad es una muestra de los recursos


ocupados por los conquistadores ante la oportunidad de convertir a los indígenas
con lo que a sus ojos es un vehículo a su antigua Tonantzin.
Tomando en cuenta el lugar de adoración, temporadas, semejanzas físicas e
ideológicas; “Nuestra madrecita” Tonantzin y “la madre de Dios” Guadalupe son
interpretadas como semejantes dando paso a una nueva fe fanática digna de
peregrinaciones por parte de los indígenas de diferentes zonas, continuando este
acto de fe y arrastrándolo hasta nuestros días.

“Nacimiento de Huitzilopochtli”

Chantal López y Omar Cortés, dos compiladores de Historia Prehispánica en su


obra Mitología prehispánica, nos ofrecen una narración del nacimiento del dios
principal de los aztecas: Huitzilopochtli. He aquí, el texto íntegro: “NACIMIENTO DE
HUITZILOPOCHTLI”
Mucho honraban los Mexicas a Huitzilopochtli; sabían ellos que su origen, su
principio fue de esta manera: En Coatepec, por el rumbo de Tula, había estado
viviendo, allí habitaba una mujer de nombre Coatlicue. Era madre de los
Cuatrocientos surianos (del Sur) y de una hermana de estos de nombre
Coyolxauhqui.

Y esta Coatlicue allí hacía penitencia, barría tenía a su cargo el barrer, así hacía
penitencia, en Coatepec, la Montaña de la Serpiente, y una vez, cuando barría
Coatlicue, sobre ella bajo un plumaje, como una bola de plumas finas en seguida lo
recogió Coatlicue, lo colocó en su seno.

Cuando termino de barrer, buscó la pluma, que había colocado en su seno, pero
nada vio allí.

En ese momento Coatlicue quedó encinta. Al ver los cuatrocientos surianos que su
madre estaba en cinta, mucho se enojaron, dijeron: “¿Quién le ha hecho esto?
¿Quién la dejó encinta? Nos afrenta, nos deshonra”. Y su hermana Coyolxauhqui
les dijo: “Hermanos, ella no ha deshonrado, hemos de matar a nuestra madre, la
perversa que se encuentra ya encinta. ¿Quién le hizo lo que lleva en el seno?”
Cuando supo esto Coatlicue, mucho se espantó, mucho se entristeció. Pero su hijo
Huitzilopochtli, que estaba en su seno, le confortaba, le decía: “No temas yo se lo
que tengo que hacer”.

Y cuando finalmente estuvieron de acuerdo, estuvieron resueltos los 400 surianos


a matar, a acabar con su madre, luego se pusieron en movimiento, los guiaba
Coyolxauhqui. Iban bien robustecidos, ataviados, guarnecidos para la guerra…

Luego se pusieron en movimiento, iban en orden, en fila, en ordenado escuadrón


los guiaba Coyolxauhqui.

(Y cuando por fin el ejército asciende a la cumbre del monte sagrado ocurre el
milagro)

En ese momento nació Huitzilopochtli, se vistió sus atavíos, su escudo de plumas


de águila, sus dardos, su lanza dardos azules, el llamado lanza dardos de turquesa,
se pintó su rostro… Y uno de sus pies, el izquierdo, era enjuto, llevaba una sandalia
cubierta de plumas de plumas

Y el llamado Tochancalqui, puso fuego a la serpiente hecha de teas llamada


Xiucoatl, que obedecía a Huitzilopochtli. Luego con ella hirió a Coyolxauhqui, le
cortó la cabeza, la cual vino a quedar abandonada en la ladera de Coatepec,
montaña de la serpiente. El cuerpo de Coyolxauhqui fue rodando hacia abajo, cayó
hecho pedazos, por diversas partes cayeron sus manos, sus piernas, su cuerpo.
Entonces Huitzilopochtli se irguió, persiguió a los 400 surianos los fue acosando, los
hizo dispersarse desde la cumbre de Coatepec, la montaña de la culebra.

En vano trataban de hacer algo contra él, al son de los cascabeles y hacían golpear
sus escudos. Pero ellos mucho le rogaban, le decían: “¡Basta ya!”. Pero
Huitzilopochtli no se contentó con eso, con fuerza se ensañaba contra ellos. Los
perseguía. Solo unos cuantos se pudieron escapar de su presencia pudieron
liberarse de sus manos. Se dirigieron hacia el sur, porque se dirigieron hacia el sur
se llaman 400 surianos…

Y cuando Huitzilopochtli le hubo dado muerte, cuando hubo dado salida a su ira, les
quito sus atavíos, sus adornos, su anuecúyotl, se los puso, se los apropió los
incorporó a su destino hizo de ellas sus propias insignias.
A él lo veneraban los mexicas, le hacían sacrificios, lo honraban y servían. Y
Huitzilopochtli recompensaba a quien así oraba. Y su culto fue tomado de allí de
Coatepec la montaña de la Serpiente, como se practicaba desde los tiempos
antiguos.” “

Podemos ver aquí que en los rasgos tanto de Huitzilopochtli como de Jesús son
concebidos de formas misteriosas sin la intervención de figura masculina alguna,
estos dos personajes pasarían a formar parte cada uno de visibles “dones” que por
distintos enfoques darían pie al mito.

Origen de las Posadas

El origen de las posadas data de la época colonial, y fue tomada de las fiestas de
los indígenas en honor al Huitzilopochtli, dios de la guerra que de acuerdo al
calendario juliano correspondía del 2 a 26 de diciembre. Durante la colonización
española y la imposición de la religión católica, los frailes tomaron las costumbres
de estas fiestas paganas confinándolas con elementos católicos, pero manteniendo
la época.

Las posadas se celebraron por primera vez en 1587, en el pueblo de Acolman, un


pueblito cerca de la ciudad de México, cuando El papa Sixto V autorizó a Fray Diego
de Soria la celebración en la Nueva España de las misas de aguinaldo, en las que
se representaban escenas del nacimiento de Jesús para mezclar esta fiesta con
elementos católico romanos, y había fuegos artificiales, cantos, y luces.

Estas misas de aguinaldo más tarde, en el siglo XVIII fueron prohibidas por Carlos
III, y no fue hasta que el murió que se volvieron a celebrar, pero de manera diferente,
ya no la misa en el atrio de las iglesias, sino cantos y representaciones en los barrios
y en las casas, haciéndose más populares y transformándose de acuerdo a la región
católico romana.

En México las tradiciones religiosas que son una mezcla de elementos indígenas y
católicos, han venido a ser una nueva expresión del sincretismo religioso de esta
gran nación. Aquí se sigue celebrando –desde la Conquista– el nacimiento del Niño
Dios a través de las posadas, las fiestas tradicionales de fin de año, las pastorelas,
los villancicos, el pavo, las piñatas, la colación, el ponche, etc.

Pero, ¿cuál es el origen y la evolución de esta celebración? Al menos las posadas


se celebran en México desde hace muchísimos años, es decir, desde antes de la
época de la Nueva España.

Los antiguos mexicanos celebraban en estas épocas el advenimiento de


Huitzilopochtli y lo hacían con muchas y diferentes fiestas y rituales que ocurrían en
el Panquetzaliztli, la última veintena del calendario azteca, que comprendía del 17
de diciembre al 5 de enero.

Los franciscanos, en su tarea de imposición de la religiòn del conquistador, al ver


que coincidía con la celebración europea de la Navidad, hicieron que concordaran
las fechas y sustituyeron los personajes de esta celebración indígena. Así, las
fiestas, danzas, carreras y rituales que conmemoraban el nacimiento del Niño Sol,
al igual que el nacimiento de Tamuz, el dios sol de los babilonios; coincidieron con
la tradición católica del nacimiento del niño Dios.

Por supuesto, la tradición del peregrinaje de María y José en su camino a Belén,


prácticamente ha desaparecido. Esta representación se conforma de nueve
posadas, que inician el 16 de diciembre y culminan el día 24, la noche del nacimiento
de Tamuz, que el obispo apóstata Liborio declaró fiesta del nacimiento de Jesús.

Una vez más, la coincidencia de las fiestas de la natividad de Huitzilopochtli, con


este peregrinaje de José y María resulta sorprendente.

En el mundo prehispánico, se observaba un peregrinaje similar como parte de la


celebración de la navidad de Huitzilopochtli.

Cada año, en el primer día del Panquetzaliztli se realizaba una ceremonia en honor
del dios Huitzilopochtli, el Niño Sol, para conmemorar su nacimiento el 21 de
diciembre. La ceremonia comenzaba con una carrera encabezada por un corredor
muy rápido que cargaba en los brazos una figura de Huitzilopochtli hecha de
amaranto y que llevaba en la cabeza una bandera (pantli) de color azul (texuhtli). La
carrera se iniciaba en la Gran casa del Sol (Huey Teocalli) y llegaba hasta Tacubaya,
Coyoacán (Coyohuacan) y Churubusco (Huitzilpochco). Detrás del portador de esta
imagen corría una multitud que se había preparado con ayuno.

Otra celebración que se hacía en esos días –y que le da nombre a este mes– es
aquella en la que se ponían unas banderitas (pantli) de papel amate a todos los
árboles frutales y plantas comestibles como zapotes, capulines, aguacates,
guayabos, nopales, magueyes, etc. El día de la fiesta se sahumaban todos los
árboles y se les ofrendaban tortillas (tlaxcalli) y pulque (meoctli) a fin de
agradecerles sus frutos, que fueron alimentos durante el año.

Esta celebración se asemeja al momento de las posadas cuando se rompe la piñata


y se reparte la colación y el ponche. Pero era el día del solsticio de invierno, el 21
de diciembre, cuando el Sol había llegado hasta su máximo desplazamiento hacia
el sur, cuando se celebraba el nacimiento del Huitzilopochtli. Para entonces el Sol
ya había recorrido la bóveda celeste y había muerto el 20 de diciembre. Se decía
que el Niño Sol se iba al Mictlán, lugar de reposo o de los muertos, donde se
transmutaba en forma de colibrí para regresar al origen. Coincidentemente, el 24 de
diciembre era el día en que el Sol resurgía en Malinalco –al sur–

Huitzilopochtli significa colibrí del sur, acarreando consigo una gran cantidad de
danzas y fiestas que se empatan con la Natividad o natividad de Tamúz.

Por lo antes visto en este capítulo para los frailes católico romanos, la substitución
de dioses en las fiestas navideñas fue relativamente fácil, ya que para los indígenas
la fiesta de navidad seguía siendo fundamentalmente la misma, y para los
españoles, esta situación resultaba cómoda y sorpresiva, pues miraban cómo los
indígenas, de quienes se dudaba si tenían realmente alma; principiaban a usar
nombres de los elementos católicos en substitución del nacimiento de su dios
Huitzilopochtli.

Que millones de personas que no han conocido el Evangelio de Jesucristo y viven


en la religión popular, celebren la navidad y la sigan viendo como la fiesta más
grande de la Cristiandad, es explicable. Pero que evangélicos que tienen la Biblia
en la mano y quieren agradar a Dios, sigan con estas tradiciones babilónicas, no
puede explicarse a menos que en el corazón de esta gente no haya el sincero
anhelo de hacer las cosas que le agradan a Jesucristo, aquel Señor que nos ha
salvado.”
No son sino las semejanzas entre estos dos personajes lo que permite ese gran
acercamiento y aceptación de los indígenas por nuevos medios bajo los cuales
pudieran brindar culto a “su dios” y así mantener inclusive su época de fiestas.
Es así como el “Niño Dios” desplaza suavemente al “Niño Sol”.
La Cruz Celeste Maya
“Los Mayas Históricos le dieron a la palabra un sentido sagrado, con ella, se
comunicaban con sus dioses y dejaron testimonio de las obras y las vidas de sus
reyes que llamaron Ahauob’; esta antigua palabra significa “los que hablan con
fuerza, los que gritan o los que determinan” y es que con la palabra transfiguramos
al mundo e imponemos dominio sobre los seres y las cosas; es con la palabra como
creamos nuestro mundo dentro del mundo.
Nuestros Mayores veían una cruz en el cielo que se formada con un eje luminoso
(la Vía Láctea) que iba de Norte a Sur y por una banda imaginara que del Este al
Oeste recorren el Sol, la Luna, los Planetas y las Trece Constelaciones que los
mayas midieron con precisión.
El eje de la Cruz Celeste se identifica con la Ceiba o "El Primer Árbol" que durante
la Creación Maya fue plantado para separar las aguas del cielo y de la tierra; ese
árbol primigenio se encuentra también presente en otras civilizaciones del mundo.
En sus estudios sobre el chamanismo, el maestro Mircea Eliade lo identifica con la
Estrella Polar y nos indica que tiene sus orígenes en la Culturas Boreales (las que
se desarrollaron hace 12 000 años en el congelado hemisferio Norte); desde
aquellos tiempos sin memoria escrita en piedra, ha sido utilizado como un conducto
energético por el cual los chamanes y chamanas ascienden al cielo para mediar por
sus comunidades delante a las conciencias inorgánicas.
La Vía Láctea determinó el diseño de algunas ciudades precolombinas como Tulum
o Teotihuacán, ambas ciudades tienen un avenida principal que va de Norte a Sur.
La Vía Láctea fue representada también como una canoa que era impulsada por los
Dioses Remero Raya y Remero Jaguar; en su interior, viajaban cómodamente un
perro, un loro, una iguana, un chango y el Dios del Maíz quien en una ocasión
descendió de la “canoa celeste” a la altura de la constelación de Orión, tomó el
fuego de entre las estrellas Alnitak, Saïf y Rigel y lo otorgó a los seres humanos.
Estas tres estrellas, forman un triángulo casi equilátero y los mayas las llamaron
Oxib’ Xk’ub’ (Las Tres Piedras del Hogar), es por ese motivo que los mayas colocan
“tres piedras” para sostener el comal con el que cocinan sus alimentos.
Cuando los mayas realizan la ceremonia en la que plantan una Ceiba, están
reproduciendo el pasaje de la Creación Maya que dio origen al espacio que
habitamos; de igual manera, cuando compartimos el alimento maya cocinado en las
Tres Piedras, recreamos un espacio celeste en el ambiente terrestre; el milenario
Mundo Mitológico Maya está vigente y palpita en nuestro cotidiano.
Del Este al Oeste, dijimos que los Mayas Históricos observaron una banda
imaginaria que los científicos llaman Eclíptica y nuestros ancestros vieron en ella a
una “serpiente de dos cabezas” en muchas ocasiones, el cetro de poder que
portaban los Ahauob’ simbolizaba esa banda del cielo porque los dirigentes mayas
fueron los hijos de los dioses que residían en el cielo y por otro parte, la observación
de los movimientos de los Planetas, del Sol y de la Luna fue lo que les permitió
desarrollar los calendarios más precisos que los seres humanos hemos diseñado.
La Cruz Celeste fue profusamente dibujada en el imaginario y en la plástica maya,
en la ciudad de Otolum (que hoy nombramos Palenque), al final del S. VII, esa
Cruz fue maravillosamente esculpida por los artistas mayas; el Ahau Kinich Kan
Balam II se representó a sí mismo junto a una Cruz Celeste en los muros de los
templos de la Cruz y la Cruz Foliada y también aparece la Cruz Celeste en el
sarcófago de su famoso padre Kinich Hanaab Pakal K’ in.
El escritor de Ficción Histórica, Victor Von Daniken, escribió “El Día que llegaron los
Dioses” un texto bastante provocador y sin ningún sustento epigráfico o
arqueológico en el que dio cuenta de su desbordada imaginación y escribió que el
Ahau Kinich Janaab’ Pakal K’in era un astronauta que movía unos controles de una
nave espacial. La actual lectura de los jeroglíficos mayas nos indica que
precisamente el famoso Ahau de la actual Palenque, en realidad desciende al
inframundo a través de la Ceiba Primigenia para resurgir como Dios del Maíz tal y
como sucedió con el padre de los Héroes Gemelos Hunahpu e Xbalamqué. Esta
tradición de ingresar al Xibalba’ (inframundo maya) para resurgir como Dios del Maíz
a través de la Ceiba que contacta con sus hojas al cielo, con su tronco a la tierra y
con sus raíces al Xibalbá, es común entre todos los Ahauob’ del Mundo Maya y no
exclusiva del famoso Ahau enterrado en el Templo de las Inscripciones.
Cuando llegaron los peninsulares a la Tierra del Mayab, la Cruz Cristiana fue bien
recibida porque para nuestros mayores no les era ajena. En la Isla de
Cozumel, Hernán Cortés mando desmontar un altar maya, lo pintó con cal (el
blanco para los mayas era sagrado y representaba al Norte) y colocó una Cruz; los
mayas de la Isla de las Golondrinas identificaron un motivo religioso similar al que
ellos tenían en su religión. Cortés partió en búsqueda de nuevas conquistas pero el
mal tiempo le hizo regresar a Cozumel, al desembarcar, observó con alegría que
los mayas no habían desmontado la Cruz, entendió entonces que era un signo
común para ambas culturas. No en balde, al llegar al Golfo de México, llamó a la
primera ciudad que fundó “La Villa Rica de la Vera Cruz” su verdadera Cruz porque
en aquellos tiempos de memorias transcritas en papel amate, cada pueblo tenía su
verdad.
Durante la Guerra Social Maya, la Cruz, retomó la palabra de los Ahuob’ para guiar
a su pueblo. Surgieron varias cruces y en Tulum una chamana de nombre María,
hablaba con una Cruz en lo que actualmente llamamos el Templo del Castillo.
Después de la rebelión maya, durante décadas, a los mayas les fue negado el
acceso a ese recinto porque es un Lugar de Poder. En una ocasión que guiaba a
un grupo de turistas europeos en Tulum (su nombre original es Zamá y quiere decir
“alba”) a lo lejos, observé que cinco mayas dirigidos por una mujer, ingresaron a la
zona arqueológica, caminaron directamente hacia el Templo que llamamos
erróneamente El Castillo y aunque para los visitantes está restringido el acceso,
ellos subieron como por su casa, dignamente, sin miedo, con una misión. Al llegar
a la cima dejaron una ofrenda, realizaron un breve ceremonia, la mujer pronunció
palabras sagradas y cuando un custodio les llamó la atención con un silbato, ellos
ya emprendían la retirada, iban cubiertos con un halo energético que los protegía,
nadie los pudo alcanzar, hicieron caso omiso a los improperios de los turistas
mestizos y salieron dignamente de la zona arqueológica. Lo que nosotros
consideramos usufructo que genera divisas, plusvalía y marginación, para los
corazones de los mayas, son lugares mágicos que prescinden del dinero, por ello,
los mayas nombraban Huitzob' (Montañas Mágicas) a las Pirámides.
La Cruz Parlante tiene la virtud de ser un “objeto” que se transforma en “sujeto”
porque está bañada de Ch’ ulel (santidad) y es un claro ejemplo del mágico
pensamiento maya que utiliza a la palabra para dar vida a lo que nuestros ojos
occidentales ven inerte.
La Cruz Parlante que hoy en día se venera y se respeta, simboliza la permanencia
de un milenario pensamiento transformado en voluntad, una vívida constancia de
que la Civilización Maya se ha transfigurado desde tiempos sin memoria y está
vigente entre nosotros. El próximo 3 de Mayo, en el Mundo Maya se festejará a la
Cruz Parlante y respetuosamente envío una salutación a los mayas deseando que
algún día, los mestizos entendamos la importancia de la Cruz Celeste para
respetarla y dignificarla.
La Palabra zurce y labra, por ello, la Cruz Parlante está vestida y fue esculpida en
piedra y en la memoria ancestral de un pueblo que todavía acude a ella para hablar
de verdades eternas.”
La Cruz se suma a los elementos que comparten ambas religiones, está en
representación de la vía láctea y su poderoso significado. Ante los españoles fuimos
bastantes diestros aprendiendo nuevos dogmas, ante nuestros ancestros la
oportunidad de conservar creencias de una disimulada forma. ¿Significara algo mas
este gran número de afinidades entre estas y muchas religiones más?
¿Coincidencias lanzadas por el destino o una sola historia hecha marañas con el
tiempo?

Capítulo 4: Repercusiones de la Conquista Española en la región


de México

Ruptura y cambios del sistema socioeconómico del Nuevo Mundo


La conquista, en la que esclavizaron y colonizaron algunos pueblos en desigual
desarrollo cultural que habitaban en el continente de las cuales las principales
fueron España, Portugal, Inglaterra, Francia y Holanda a partir de la llegada de
Colón a América el 12 de octubre de 1492, La llamada conquista de América fue la
exploración, invasión, ocupación y colonización de parte del continente americano
por algunas potencias europeas.
Los gobiernos coloniales, organizaron las economías de las sociedades americanas
bajo su dominio dentro de un sistema de comercio mundial, con el fin de que
proveyeran metales preciosos y materias primas a las economías de Europa, hasta
conformar el mercantilismo, como política para el desarrollo de las naciones
europeas. La conquista de América impuso sistemas de trabajo servil para los
indígenas, y un extendido régimen esclavista (propio de las civilizaciones
americanas, asiáticas, europeas y africanas), que se alimentó del secuestro de
personas en África y su traslado forzoso a América.
ORGANIZACIÓN SOCIAL
Españoles Criollos Mestizos • mestizos (indígenas- español •Zambos (indígenas-
negros) •Mulatos (negros-español) Indígenas Negros Nacidos en España, gozaban
de privilegios y ocupaban los altos cargos de gobierno. Hijos de españoles nacidos
en América. Poseían grandes haciendas y plantaciones, pero tenían menos
derechos políticos Grupos surgidos de la unión entre diversos grupos Étnicos.
Trabajaban en pequeños talleres de Artesanos y en el comercio Eran los grupos en
peor situación. Los indígenas Trabajaban en la agricultura y minería. Los negros
Realizaban trabajos más pesados donde no habían Indígenas CLASES SOCIALES
Y EL MESTIZAJE
PIRÁMIDE SOCIAL
ORGANIZACIÓN ECONÓMICA
Explotación de la mano de obra Encomienda Los indígenas eran entregados a un
colonizador o encomendador, que debía cristianizarlos, vestirlos y alimentarlos, a
cambio ellos debían obedecerlos y trabajar para él. Mitas Es una institución colonial
de origen indígena, e implicaba para un grupo de indios, clan o tribu, el deber de
trabajar obligatoriamente en un lapso determinado, por turnos y mediante
remuneración en dinero en ciertas labores económicas importantes, especialmente
en la explotación de las minas Obrajes Fueron una institución de creación colonial,
sin precedentes en España, y se nutrió de la tradición textil indígena. En un inicio
los indios pagaban el tributo con tejidos que el encomendero comercial izaba, pero
luego se organizaron los obrajes con el objetivo de aprovechar la lana del ganado
ovino que introducían los españoles.
¿Qué actividades económicas se practicaron durante la colonia? La Agricultura La
Ganadería La Minería
LA AGRICULTURA Fue la base de la economía novohispana, generó importantes
ingresos para España, por la gran cantidad de productos que se exportaban a
España de allí a Europa. Productos que ya estaban en la nueva España: cacao,
jitomate, aguacate, madera, vainilla, etc. Cultivos que trajeron los españoles: arroz,
avena, cebada, sorgo, caña de azúcar, trigo, café, etc.
LA GANADERÍA  Las crías de ganado tuvieron una rápida y asombrosa expansión.
 Beneficios: El excremento fue un abono natural para los cultivos y representó una
fuerza de carga y de transporte de la producción agrícola En las minas contribuyó
al progreso como fuerza motriz de carga, medio de transporte y fuente de
alimentación. El problema que representó la ganadería fue: la necesidad de grandes
extensiones de tierra, provocando la destrucción de cultivos indígenas y la
apropiación, por los españoles, de grandes extensiones de tierra, muchas de ellas
delas comunidades indígenas.
LA MINERÍA  Fue la actividad económica más importante por los ingresos que
reportaba a España.  La minería fue la actividad económica que más impulso tuvo
en la colonia, pues cualquiera podía echar a andar una mina siempre y cuando
entregase la quinta parte de sus ganancias a la corona española. Fue además un
incentivo para la conquista, exploración y colonización de nuevos territorios.
EL IDIOMA El español llegó al continente americano a través de los sucesivos viajes
de Colón y, luego, con las oleadas de colonizadores que buscaban en América
nuevas oportunidades. En su intento por comunicarse con los indígenas, recurrieron
al uso de gestos y luego a intérpretes europeos o a indígenas cautivos para tal
efecto, que permitiesen la intercomprensión de culturas tan disímiles entre sí.
Culturalmente, la conquista de América impuso las características de la civilización
europea, imponiendo el uso de lenguas europeas, principalmente del idioma
español, el inglés, el portugués y el francés, extendiendo la escritura y la economía
mercantil, convirtiendo a la población al cristianismo. Las culturas europeas y
americanas adoptaron mutuamente los adelantos técnicos desarrollados por cada
una, durante miles de años de desarrollo de sus respectivas civilizaciones y culturas.
LA RELIGIÓN  La influencia de la Iglesia fue muy importante en este proceso,
puesto que realizó, especialmente a través de los franciscanos y jesuitas, una
intensa labor de evangelización y educación de niños y jóvenes de distintos pueblos
mediante la construcción de escuelas y de iglesias en todo el continente.  Se
pagaba un impuesto por la evangelización, el diezmo, que consistía en el pago del
10% de las cosechas obtenidas y se destinaba a la Iglesia
CONSECUENCIAS DE LA CONQUISTA  Desaparición de los sistemas políticos y
organizativos de los pueblos amerindios.  Desaparición de numerosas lenguas
autóctonas y casi extinción de otras. Las lenguas indo americanas pasaron a un
segundo plano y se impusieron definitivamente los idiomas europeos.  Destrucción
de las obras culturales de los pueblos originarios (textos, obras de arte, religiones,
templos, ciudades, obras artesanales, monumentos, caminos, memoria, etc.). 
Inferiorización y desconocimiento de la naturaleza humana de los pueblos
originarios al ser reducidos a la categoría de "encomendados" sometidos a
colonizadores europeos, en el caso de la conquista española.
La esclavitud: aunque algunos pueblos aborígenes practicaban la esclavitud, los
conquistadores establecieron la misma de manera generalizada. Para ello fueron
secuestradas alrededor de 15 a 60 millones de personas en África de la cuales solo
unas 10 millones llegaron con vida a América para ser reducidos a la condición de
esclavos.  Muchas culturas del Nuevo Mundo se conservaron y aumentaron la
población aunque también muchas culturas indígenas desaparecieron debido en
ocasiones a enfermedades que eran llevadas por los europeos y que eran
desconocidas para ellos, y en otras a las conquistas europeas.  La Conquista de
América abrió nuevas vías de comunicación y transporte. Ello llevó a la creación de
decenas de puertos oceánicos y fluviales en el continente americano. El trazado de
esas vías estuvo influido en gran medida por razones mercantiles, relacionadas con
los bienes que los colonizadores extraían en América para ser llevados a Europa,
principalmente oro, plata y alimentos, así como la exportación de manufacturas
desde Europa y esclavos desde África hacia América.”
La ola de cambios que trajo consigo la conquista dio pie a un fugaz avance
tecnológico, así como un rápido y bien repartido porcentaje de nuestras riquezas
minerales y materia prima. Una fuerte pérdida del lenguaje nativo; y la esclavitud
que se sumaron para formar parte aquel sentimiento latente que más adelante sería
un llamado a la libertad.
CONCLUSIÓN Y OBSERVACIONES
En lo que respecta mi opinión, creo que se ve una clara repercusión dentro de la
identidad cultural, entremezclándose y usando nuestras tradiciones y costumbres
como punto de referencia para imponer sus doctrinas y sus ideales políticos
sociales, tales como la imposición de un nuevo orden económico, de gobierno y
hasta religioso. Se puede ver la fuerte influencia que aún conservan estos mitos tras
los años, como el hecho de seguir llamando a la “virgen de Guadalupe” ¨Tonantzin¨,
así como los mitos que se les atribuyen a estas diosas son muy parecidas, no solo
de esta deidad, sino, de más figuras religiosas que concuerdan con fechas y datos
del cristianismo católico, y un factor sumamente importante, que teníamos mucha
concordancia con la simbología que ya se tenía aquí en Mesoamérica, simplemente
se ve un plan muy bien elaborado, con un ideal fuerte tras creer que de esa forma
se llegaría al desarrollo, aunque esto no fue así ya que hizo también un gran
exterminio ante la cultura en general como un fúnebre genocidio, no me gustaría
caer en la acronicidad pero me es imposible alejar la vista hacia la barbarie que
cometieron, el robo de una cultura, el saqueo de su territorio, la imposición de una
creencias que se ha manejado por medio del lucro, me pongo a reflexionar y me
pregunto, ¿Quién estaba menos civilizado, el hombre del viejo continente o el
indígena de la tierra nueva?, dejo la respuesta al aire para cada quien su criterio.
También gracias a esta investigación me pude dar cuenta que mi identidad cultural
es más grande de lo que pensaba y que siempre hemos menospreciado a nuestras
culturas indígenas tras un sentimiento de malinchismo social heredado, ya que
éramos sumamente desarrollados en materia de academia de investigación física,
medica, astronómica, biológica, arquitectónica, artesanal, etc.
Muchas de las grandes herramientas de cálculo actuales han demostrado la certeza
que tenían estas culturas al medir la precisión de los astros, sus fenómenos y su
predicción calendárica exacta, es una cosa increíble descubrir lo avanzado que
estaban, esto solo me hace formularme más preguntas que simplemente me llevan
a la conclusión, ¿es necesario ser moderno para ser avanzado?, ¿qué concepto
tenemos de moderno?, ¿Qué tan relativa es nuestra evolución de acuerdo al tiempo
transcurrido tras el inicio de todo?, por ahora puedo decir que entre más uno
investiga más encuentra preguntas sin responder, que te llevan a investigar más, la
creación del interés al saber.
Concluyo que esto fue un proceso inevitable, pero que no fue del todo una
bendición, sin embargo esto llevo a la unión de ideas y a la pluralización de las
mismas, aunque sigo firme con la creencia de que todos debemos conocer un poco
más sobre nuestra cultura, nuestras raíces.
“El hombre que no conoce su pasado, no tiene derecho de concebir un futuro, solo
está destinado a la repetición de sus errores y así mismo al estancamiento de sus
ideas y de su propia evolución”. EMILIANO CAPISTRAN CAMPUZANO.