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4.2.1 De la prueba como fundamento de la función notarial.

 Autenticar las firmas de contratos públicos y privados: contratos de arrendamiento,


promesas de compraventa, poderes, cartas, autorizaciones y otros;
 Confección de escrituras públicas: protocolización de actas de sociedades
anónimas, fundaciones de interés privado, venta de bienes muebles e inmuebles,
testamentos y otros;
 Diligencias notariales: el notario se traslada del recinto notarial al lugar donde se
requiere dar fe pública de un acto; por ejemplo, la lectura de un testamento abierto
o la celebración de un matrimonio civil;
 Matrimonios: las notarías en Panamá están facultadas para celebrar matrimonios
civiles;
 Fiel copia del original: las notarías en Panamá pueden autenticar la copia de un
documento original siempre y cuando se presente su original;
 Otros actos que requieran la fe pública del notario mediante la confección de actas
notariales o que el notario deje constancia, mediante un sello y su firma, de la
autenticidad del documento.

4.2.2 Responsabilidad y la ética del notario.

Fundamento de la Responsabilidad Notarial

La responsabilidad del notario se fundamenta en dos principios: 1) En relación directa


con el estricto y fiel cumplimiento del oficio notarial que debe desempeñar el notario,
cumpliendo con todos los deberes generales que le impone la función y 2) en referencia
a la responsabilidad que debe tener el notario ante las personas que le solicitan sus
servicios, a quienes no puede defraudar la confianza que en él hayan depositado; ya que
en el caso de defraudarla, la consecuencia es que se le hace responsable por los daños
y perjuicios provocados.

Esta responsabilidad obedece al deber de obrar conforme a las normas propias de la


función notarial.
Clasificación de la Responsabilidad Notarial.

La Responsabilidad Civil.

La responsabilidad civil es la obligación de reparar y satisfacer por sí o por otro, las


consecuencias injustas de una conducta contraria a derecho, o bien reparar un daño
causado sin culpa, pero que la ley pone a cargo del autor material de este daño.

También como la responsabilidad resultante de los daños y perjuicios ocasionados a


terceros por incumplimiento de la propia Ley del Notariado, o la responsabilidad en que
incurre el notario por el mal desempeño de sus funciones, según dispongan las leyes
generales.

La Responsabilidad Penal.

La responsabilidad penal es la que asume el notario al redactar los actos notariales


incurre en falsedad y otros delitos conexos, haciendo constar situaciones de derecho y
de hecho que en realidad no existen, o aprovechándose de su función en beneficio propio
o ajeno.

Este tipo de responsabilidad es la derivada de una actuación delictuosa de parte del


Notario durante el ejercicio propio de la función notarial, puesto que, también, responderá
a otras actuaciones delictuales en su posición de simple ciudadano. Hay que entender
que el hecho de ser notario no entraña de por sí ningún tratamiento distinto del común
de las personas.

La Responsabilidad Disciplinaria.

Es la responsabilidad derivada del incumplimiento de la Ley del Notariado o


disposiciones que regulen la actuación propia del notario y de la función notarial, es decir,
cuando se falta a los deberes de la profesión, a la ética profesional o se atenta en contra
del prestigio y decoro del oficio.

La reglamentación disciplinaria s la descripción legal de la ética y los principios que debe


observar quien ejerce una actividad o profesión. Cuando dichos postulados son
infringidos, se incurre en responsabilidad disciplinaria, sin perjuicio que tales
comportamientos a la vez, pueden comprometer a su autor en otras responsabilidades,
como la penal y la civil.

4.2.3 Colegio Dominicano de Notarios.

El Colegio Dominicano de Notarios es una institución moral de carácter público, con


personalidad jurídica y patrimonio propio, con los derechos, atribuciones y obligaciones
que le confiere la Ley 140-15 del 7 de agosto de 2015; fue fundada el 3 de junio del 1967
y fue incorporado mediante decreto 1866 del 28 de noviembre de 1967 y en el año 2005
fue instituido mediante la ley 89-05, derogada por la actual ley 140-15.

LEY NO. 8905 QUE CREA EL COLEGIO DE NOTARIOS. PROMULGADA EN FECHA


24 DE FEBRERO DEL 2005.

CONSIDERANDO: Que la comunidad profesional dominicana entiende que una de las


formas viables de organizar y de regular el ejercicio de las respectivas profesiones, de
modo que cumplan la función social a las que están destinadas, mediante ejercicio
estricto apegado a la ley y a los imperativos éticos propios a cada una de ellas, es la
colegiación de los sectores profesionales;

CONSIDERANDO: Que la colegiación profesional permite establecer una fiscalización


democrática del ejercicio de las profesiones liberales;

CONSIDERANDO: Que la colegiación es la forma que se ha dado en los países


democráticos y de desarrollo institucional, en los diversos sectores profesionales, para
dotarse de una forma que regule efectiva y socialmente eficaz;

CONSIDERANDO: Que en este sentido existe en República Dominicana el Colegio


Dominicano de Notarios, incorporado mediante el decreto No.1866, del 28 de noviembre
de 1967;

HA DADO LA SIGUIENTE LEY:

Art. 1.Se crea el Colegio Dominicano de Notarios como institución moral de carácter
público, con personalidad jurídica y patrimonio propio, con los derechos, atribuciones y
obligaciones que le confiere la ley.
Art. 2.El Colegio Dominicano de Notarios, estará integrado por todos los notarios públicos
existentes en el país de conformidad con la ley, así como por los que en adelante
cumplan con los requisitos de esta ley y de la ley No.301, del 18 de junio de 1964, del
Notariado.

Art. 3.Para poder ejercer su profesión, además de los requisitos establecidos en otras
leyes, los notarios públicos deberán inscribirse en el Colegio Dominicano de Notarios,
dentro de los ciento veinte (120) días siguientes a la promulgación de esta ley. El Colegio
establecerá, en coordinación con la Suprema Corte de Justicia, las regulaciones que
aseguren el fiel cumplimiento de esta ley.

Párrafo. Los notarios, a partir de la presente ley, deberán consignar en todos sus actos
notariales que instrumenten y que intervengan como tales, el número de su colegiatura.

Art. 4.EL Colegio Dominicano de Notarios tendrá los siguientes órganos de dirección y
control: La asamblea general y el consejo directivo.

Art. 5.La Asamblea General es el órgano máximo de Dirección del Colegio Dominicano
de Notarios, y estará constituida por todos los miembros que se encuentren al día en el
pago de sus obligaciones y en el pleno ejercicio de sus derechos como Notario Público
y como miembro del Colegio de Notarios.

4.2.4 De las sanciones para las infracciones de los notario.

Algunas infracciones:

- La falsedad en escritura pública o privada contemplada en los arts. 145 y


siguientes del Código Penal y 239 y 240 del Código de Procedimiento Civil;

- La estafa o fraude sancionado por el art. 405 del Código Penal;

- El abuso de confianza que penaliza el art. 406 del Código Penal.

Además, quedan comprendidos dentro de las violaciones que la ley castiga como crimen
o delito, las actuaciones notariales que traspasen los límites de los arts. 6, 20, 24, 29, 39,
40, 53, 59 y 60 de la Ley 301 sobre el Notariado.
Sanción

Art. 8.- Los Notarios serán juzgados disciplinariamente por la Suprema Corte de Justicia
constituida en Cámara Disciplinaria, pudiendo aplicar como penas, multas que no
excedan de Quinientos pesos oro (RD$ 500.00) y suspensión temporal que no pase de
dos años o la destitución, según la gravedad del caso. Se entiende por falta para los
efectos del presente artículo todo hecho, actuación o procedimiento que un Notario
realice en el ejercicio de sus funciones o con motivo de éste, o prevaliéndose de su
condición de Notario, no penados por ninguna otra ley, y que a juicio de la Suprema Corte
de Justicia y para la conservación de la moralidad profesional, necesite ser corregida en
interés del público.

Art. 61.- Los Notarios solo podrán ser destituidos por la Suprema Corte de Justicia. La
destitución se aplicará: 1ro. Por inconducta notoria; 2do. Por faltas graves en el ejercicio
de sus funciones que no estén previstas en la presente Ley; 3ro. Cuando el Notario
hubiere sido condenado más de tres veces en un año, por infracciones a la presente ley;
4to. Cuando la destitución es pronunciada por la Ley

Asimismo, en la parte final del art. 24 de la Ley del Notariado se previene al notario sobre
la posibilidad de ser destituido cuando ejecute en forma incorrecta la salvedad de las
enmiendas o por interlineados u otros defectos en la redacción de actos auténticos,
siempre que sean como consecuencia de fraude; en caso contrario, la amenaza de una
pena de multa de cien pesos (RD$100.00) sería suficiente.

4.2.5 Actuación de los notarios en las operaciones de registro de Títulos.

Art. 10.Los Fondos necesarios para sufragar los gastos y actividades del Colegio
Dominicano de Notarios provendrán de los derechos de inscripción, de las cuotas y
contribuciones periódicas de sus miembros.

Igualmente, se creará un recibo por valor de cien pesos (RD$100.00), por concepto de
legalizaciones y registro de notariado en todos los actos notariales en la Procuraduría
General de la República, en el Registro Civil, en la Conservaduría de Hipotecas, en la
Secretaría de Relaciones Exteriores, en las Cámaras de Comercio y Producción, en los
Registros de Títulos de todo el país, el cual se creará en coordinación con la Dirección
General de Impuestos Internos y establecidos previamente o por cualquier otro medio
lícito, de los porcentajes deducidos de los trabajos asignados a través de o con la
participación del Colegio, así como de cualquier otro ingreso permitido por la ley.

La cancelación oportuna de esos derechos, cuotas y contribuciones, es obligatoria para


todos sus miembros.

4.2.6 El registro de los documentos sujetos a pago de impuestos.

El cumplimiento del registro conlleva el pago de impuestos establecido por la ley, los
cuales deben ser conocidos por el notario. Es imprescindible que el impuesto a que está
sometido el acto intervenido por el notario, se encuentre previsto por las leyes impositivas
en virtud de las cuales dichos impuestos deben ser pagados. Entre los impuestos que
deben pagarse por actos notariales están: impuestos de registros de Actos Civiles,
Judiciales y extrajudiciales.