Está en la página 1de 2

DIOS TRINO

¿QUÉ ES LA TRINIDAD?
La palabra “trinidad” significa “tri-unidad” o “tres en uno”. Esto significa que hay un Dios que existe
eternamente como tres Personas, que cada una de ellas poseen toda la plenitud de la Deidad, y que
cada una de estas Personas posee todos los atributos de Dios. Las tres Personas de la Divinidad son
perfectas en unidad, iguales en Deidad, y sin embargo son distintas en función. Estas tres Personas
son Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo, y son el único Dios verdadero. No son tres
“dioses”, sino que hay un Dios verdadero, y solamente un Dios.

Dios Padre: crea la vida, la materia, la naturaleza, ese macrocosmo sideral, o ese microcosmo
fabuloso. Él crea los Ángeles, Él crea al ser humano, físico-espiritual, Él lo hace todo bien, tanto es
así, que crea a la persona humana a su imagen y semejanza.
Ese Padre Maravilloso, nos crea y nos mantiene en esta misma existencia.

Jesucristo: segunda Persona Divina, se le atribuye y realiza la obra de la Redención; en efecto, Cristo
entrega su vida inocente, en muerte de Cruz, como expiación por los pecados de los seres humanos,
ya sea el original, el personal y el social.

Él se inmola libremente, por nuestra Redención; así en Él tenemos opción a su Gracia y a su Vida
Eterna.

Espíritu Santo: tercera Persona Divina, se le atribuye y realiza la obra de la Santificación de las
personas. Es Él, quien nos impulsa a dirigirnos a Dios diciéndole “Abba”, “Papacito bueno”, confío y
confiaré siempre en ti.

Es el Espíritu Santo, quien nos santifica al impulsarnos a hacer el bien, a ser justos, a cumplir con el
deber, a ser personas sanas. El Espíritu Santo, así logra nuestra santificación, a fin de vivir en la
amistad con Dios, en el tiempo y en la eternidad. Por lo tanto, permitamos que cada día Dios-Padre,
nos siga creando; dejemos subjetivamente que Jesucristo nos redima, aceptemos que desde nuestra
libertad el Espíritu Santo nos haga buenos y nos ayude a madurar en la fe.

Textos Bíblicos sobre la Trinidad:

Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree
en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que
se arrastra sobre la tierra. (Génesis 1:26)

Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora,
pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre.
(Génesis 3:22)

Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su
compañero (Génesis 11:7)
Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio
al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que
decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. (Mateo 3:16-17)

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del
Hijo, y del Espíritu Santo (Mateo 28:19)

La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos
vosotros. Amén. (2 Corintios 13:14)

Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres
son uno (1 Juan 5:7)