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EL DISCURSO EN PARÁBOLAS (MT 13,1-52)

 Es el tercer gran discurso del relato evangélico


 Constituye la parte central del evangélico.
 Ocultándose tras su mensaje, Jesús aparece como el revelador de los “misterios del Reino”,
de las “cosas escondidas desde la creación del mundo”

CARTER

 Las implicaciones del imperio de Dios son centrales en el cap. 13


 La palabra reinado/imperio aparece doce veces, ocho en la expresión “imperio de los
cielos” (13,11.24.31.33.44.45.47.52), tres veces fuera de ella (13.19.38.41) y una vez en
una expresión sinónima (13,43)
 Es difícil definir el género parabólico. La voz parábola aparece por primera vez en el
evangelio en 13,3. Pero parábolas ya las ha habido.
 El término parábola viene de la expresión griega que significa “arrojar junto con”.
Implica, pues, la comparación de una cosa (aquí el imperio de Dios) con otra que consiste
en diversas situaciones narradas que llevan a alguna resolución.
 Casi todas las situaciones tienen que ver con la vida diaria, familiar, rural.
 En este capítulo el símbolo trascendente no es otro que el imperio de Dios.
 No todos, pero sí la mayor parte de esos relatos mínimos, son introducidos con una
fórmula comparativa: “El imperio de los cielos es como” (13,24.31.33.44.45.47)

13,1-9 Multitudes (con discípulos)

 13,1-3a Introducción
 13,3b-9 Parábola del sembrador

13,10-23 Discípulos solos

 13,10-17 Finalidad de hablar en parábolas


 13,18-23 Interpretación de la parábola del sembrador

13,24-25 Multitudes (con discípulos)

 13,24-30 Parábola de la cizaña


 13,31-32 Parábola del grano de mostaza
 13,33 Parábola de la levadura
 13,34-35 Finalidad de hablar en parábolas

13-36-53 Discípulos

 13,36-43 Interpretación de la parábola de la cizaña


 13,44 Parábola del tesoro
 13,45-46 Parábola de la perla
 13,47-50 Parábola de la red
 13,51-53 Conclusión: Discípulo con el reinado

13,54-58 Multitud rechaza a Jesús en la sinagoga de la ciudad


Lectura de conjunto

 Presenta 7 parábolas (cifra perfecta) según una puesta en escena en dos actos.
 Primer acto (1-33)
o Jesús, subido a una barca, toma distancia con relación a la “Inmensa multitud” que lo
asedia.
o La multitud escuchará cuatro parábolas.
o Solo los discípulos, “acercándose” a él, sabrán por qué se expresa en parábolas. Solo ellos
recibirán la interpretación de la parábola del sembrador.
o La muchedumbre escuchará la parábola de la cizaña, pero no su explicación.
 CUANDO ACABA EL PRIMER ACTO, EL EVANGELISTA OFRECE AL LECTOR SU
INTERPRETACIÓN DEL DISCURSO (vv.34-35)
 Segundo acto (36-52)
o Tiene lugar en la casa (vv.36-52) solo con los discípulos. Escucharán la explicación de la
cizaña y las tres últimas parábolas.

ACTO I: en la barca (13,1-33)

 El decorado (vv. 1-3a)


 El sembrador (1), vv-3b-9
Apartado, con discípulos (vv.10-17)
o Por qué Jesús habla en parábolas (vv.10-17)
o Interpretación del sembrador (vv.18-23)
 La cizaña (2), vv.24-30
 El grano de mostaza (3). Vv-31-32
 La levadura (4), v.33

Entreacto (centro del evangelio): la revelación de las cosas ocultas (vv.34-35)

ACTO II: en la casa (v.36-50)

o Interpretación de la cizaña (vv.36-43)


 El tesoro (5), v.44
 La perla (6), v.45-46
 La red (7), vv.47-50

Epílogo: entender las parábolas (vv.51-52)


La parábola del sembrador (vv.3b-9)

 Es una lección de esperanza. La misión de Jesús es sembrar el Reino. Sin duda, la siembra da
impresión de derroche.

“¿Por qué hablas en parábolas?” (Vv.10-17)

 El verbo “comprender” se encuentra aún en el centro del debate.


 La misión de Jesús es el momento decisivo, esperado por los profetas y por los justos, en que
se revelan las disposiciones profundas de cada cual, los que captan el misterio del Reino y los
que, según Is. 6,9-10, no quieren comprender.

Interpretación del sembrador (vv.18-23)

 vv. 18-23 La interpretación alegórica (vv.18-23) desplaza el sentido: ¿qué terreno es propicio
para la recepción de la “palabra del Reino” (v.19)?
 v.23 - La lección propia de Mateo es que hay que “comprender” esta parábola y, con ello, dar
fruto

La parábola de la cizaña (vv.24-30)

 En su realización presente, el Reino es un mundo mezclado, no exento de las fuerzas del mal.
 La paciencia se impone, así como la prudencia, que rehúsa arrancar el bien cuando no posee
los medios suficientes para el discernimiento.

Las parábolas del grano de mostaza y de la levadura van juntas (vv.31-33)

 El Reino tiene un crecimiento imparable; es tan virulento en su pequeñez original que una
pizca de levadura hace crecer la masa.

Toque personal de Mateo, en el centro del discurso (vv.34-35)

 Es un fuego de artificio digno de los más hábiles escribas judíos: “Hablaré por medio de
parábolas” (Sal 78 (77),2); publicaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo
(adición de Mateo)”
 Según las leyendas judías, Dios había creado, antes de la fundación del mundo, los
instrumentos de la salvación. (la Ley, el bastón de Moisés, el carnero que sería ofrecido en
lugar de Isaac)
 A estos símbolos, el evangelista añade implícitamente, resumiendo la lista judía, el Reino de
los cielos anunciados por Jesús.

Explicación de la parábola de la cizaña (vv.36-43)

 Desplaza el mensaje: hay que confiar en el juicio decisivo del Hijo del hombre.

Conclusión (vv.51-52)

 La pregunta que abre la conclusión se dirige solo a los discípulos, no a la multitud: “¿Habéis
comprendido esto?”. Ellos han entendido que ha llegado una nueva era y que Jesús revela el
misterio del Reino.
 Sacar “lo nuevo y lo viejo” en las tradiciones sobre Jesús, esta es la misión de todo
responsable cristiano, encargado de actualizar en la Iglesia el sentido del Reino inaugurado
por Jesús.

JOSEPH AUNEAU – EVANGELIOS SINÓPTICOS Y HECHOS DE LOS APÓSTOLES

 La parábola consiste en explicar, o más bien hacer descubrir, una verdad profunda, una
realidad espiritual, por medio de comparaciones e imágenes que llaman la atención.
 En el tercer discurso de Jesús, Mateo ha agrupado siete parábolas, todas parábolas de
crecimiento
 Se trata, en primer lugar, del “sembrador”, o más exactamente de la fecundidad de la semilla
que es la palabra de Dios.
 Sigue el “grano bueno y la cizaña”, con su explicación alegórica, en que se manifiesta la
paciencia de Dios.
 Luego el “grano de mostaza” y “la levadura en la masa” que subrayan el dinamismo del reino”
 Mientras que “el tesoro” y la perla preciosa” evidencian el compromiso radical exigido por el
reino.
 Finalmente “la red que lo recoge todo” muestra el juicio de salvación, en acto, en la vida del
fiel.

Las parábolas…

 Las parábolas se presentan como una escuela de discernimiento.


 A su luz puede evaluar el cristiano la atención que presta a la palabra de Cristo.
 Revelan la ambigüedad del corazón del destinatario en su aceptación del mensaje.
 Hay dos modos de escuchar:
 El de los discípulos, que preguntan para ahondar en el sentido de la llamada, y el de la
multitud que se queda en el relato.
 La parábola es una revelación en acto, porque actúa inmediatamente sobre quien la escucha
y se abre a su comprensión.
 El discurso en parábolas, intenta, por tanto, iniciar a “las multitudes” en la inteligencia de los
misterios del reino, llevándolas a aceptar, poco a poco, la condición de “discípulos” que son
los que buscan, junto al Maestro y en su vida, la significación de sus palabras.
 Esta iniciación progresiva, verdadera catequesis, es la que hace que la Iglesia tome cuerpo y
se construya.

Rafael Aguirre- Evangelios sinópticos y Hechos de los Apóstoles

 Hay una doble predicación: a la gente en parábolas (13,1-33), a los discípulos se les instruye
con más profundidad (13,36-52). Lo que está en juego es la naturaleza del Reino de los Cielos.
Se explican las distintas reacciones que Jesús y los discípulos encuentran en su predicación.

COMENTARIO BÍBLICO INTERNACIONAL

Discurso en parábolas (13,1-52)

La cuestión predominante que impregna todas estas parábolas es la diversidad de reacciones


ante la predicación de Jesús. Por esta razón se encuentran en un lugar muy lógico en el
evangelio, pues les siguen discusiones, acusaciones y condenas: diversas reacciones frente a
Jesús. Dentro del contexto de la narración como un todo, la oposición y la hostilidad conducen
a un cambio de estrategia. Jesús comienza ahora a hablar en parábolas.

Una parábola se basa siempre en una imagen, acontecimiento o relación simple tomada de la
vida cotidiana, con una peculiaridad llamativa por la que el oyente es invitado a entrar en una
búsqueda activa para descubrir un significado espiritual más hondo en las realidades descritas
más simples. En esto contexto, el discípulo, como oyente y creyente, no ha de ser un receptor
pasivo de la enseñanza, sino que tiene la tarea de investigar su significado en diversos planos,
de encontrar una nueva conexión o aplicación en medio de las facetas cambiantes de la vida
humana. Por tanto, aunque resulta admisible asumir que las parábolas tienen su origen en la
predicación original de Jesús, su misma naturaleza hace imposible esperar que se conserven y
se transmitan de nuevo sin verse enriquecidas en el curso de su transmisión oral. Con respecto
a cada parábola, hay que tener abiertos los oídos y los ojos para ver cómo esas mismas
metáforas o símiles se aplican en formas libres y creativas a cuestiones doctrinales, morales y
personales.

La parábola de la siembra de la semilla (13,1-9)

El versículo introductorio afirma que Jesús salió a la orilla del mar y expuso esta parábola a la
gran multitud que se había congregado. Se constata fácilmente que la barca sirve de púlpito
natural y que la playa proporciona una buena acústica. La posición sedente de Jesús, frente a la
multitud en pie, simboliza su autoridad para enseñar. La primera parábola describe la siembre
de semillas realizada por el sembrador; dichas semillas caen en cuatro tipos diferentes de tierra,
con los resultados consiguientes, explicados en los vv.18-23. “El que tenga oídos para oír que
oiga” (cf. 11,15; 13,43) se hace eco del shemá’ Israel y del constante llamamiento de Isaías a la
escucha espiritual (Is 32,3; 43,8; 50,4.5; 55,3). El éxito increíble de esta siembra que llega a rendir
el ciento por uno, manifiesta el triunfo final del reino aún en medio de la oposición que Jesús y
sus discípulos han comenzado a experimentar. La imagen del crecimiento de una siembra se
repetirá de nuevo en las dos parábolas siguientes como un medio de intentar explicar la
naturaleza y carácter del reino, especialmente a la luz de su estado durante la predicación de
Jesús.

El objetivo de las parábolas (13,10-17)

Los discípulos preguntan a Jesús por qué habla ahora en parábolas a la gente. “Los misterios del
reino de los cielos” (v.11) son esas “cosas ocultas” que han de ser reveladas por el Siervo y solo
se pueden entender por la fe. Una vez más, el tema isaiano de la ceguedad y sordera espiritual
se plantea insistentemente con una cita tomada de Is. 6,9-10. La técnica de insertar una cita
anticipatoria se utiliza para dar realce. Como en el texto de Isaías, Mateo trata el resultado o la
consecuencia negativa permitida por Dios como si este la pretendiera. Si se ve en esto un deseo
literalmente deliberado por parte de Dios de confundir y condenar, se plantean problemas
doctrinales por imponer al profeta y al evangelista una perspectiva que les resulta ajena. Es la
creciente hostilidad y la negativa deliberada a comprender el mensaje de Jesús lo que conduce
a esta condena y rechazo. Los discípulos son bendecidos (vv.16-17) porque son capaces de
presenciar la reunión de los fieles en el reino de Dios y de participar en ella, algo que los profetas
y los justos habían estado aguardando desde el exilio (cf.10,41)

Interpretación de la parábola de la siembra de la semilla (13,18-23)


La semilla se define como “el mensaje del reino”, expresión sinónima de “buena noticia del
reino” (4,23). Jesús identificado como el Hijo del hombre en 13,37, es el sembrador, aunque en
esta parábola el acento recae en la semilla y la tierra, esto es, en la palabra y su recepción por
parte de los oyentes. El trasfondo de esto es la difusión de la palabra en Is. 55,10-11, que viene
tras la invitación a la celebración del reinado de Dios y el establecimiento de los fieles como
testimonio de Dios ante las naciones (Is. 55,1-5).

 Así, la semilla caída sobre el camino y que es devorada por los pájaros es la palabra que cae
en los oídos de los espiritualmente sordos, y pronto es arrebatada por el malo (cf. 12,43-45).
 La semilla caída en terreno pedregoso, que pronto se agosta y muere, es la palabra recibida
con entusiasmo inicial al ver las obras mesiánicas y escuchas la buena noticia; pero, tan
pronto como la hierba con el calor del día (cf. Is 48,6-8.24).
 La semilla caída entre cardos es la palabra entendida inicialmente por el oyente, pero que
pronto queda ahogada por un estilo de vida egoísta. Los “cardos” son símbolo de una vida
infecunda, impía (p.ej Is 34,13; Jr. 12,13).
 La semilla que cae en tierra buena es la palabra que da fruto en la vida de los oyentes que la
reciben con fe y son transformados consiguientemente para dar fruto de acuerdo con su
diferente grado de capacidad.
 Los cuatro tipos de oyentes han estado claramente presentes entre la gente que ha venido a
oír a Jesús. Ante la creciente oposición, Jesús quiere asegurar a los fieles que la palabra de
Dios, que permanece para siempre, no volverá vacía sino que ciertamente cumplirá el
designio divino (Is. 55,11)

Tres parábolas y una explicación (13,24-43)

Parábola de la cizaña en el trigo (13,24-30)

 “El reino de los cielos se puede comparar a…” describe algún aspecto del reino sin definirlo
y, por tanto, sin limitarlo. Esta parábola es una respuesta a la creencia común de que el reino
mesiánico, se establecería solo tras la destrucción de los malvados. Pone de manifiesto que
el reino está ya presente con la germinación de la semilla caída en tierra buena, que el reino
está abierto a todos, lo mismo que Dios envía la lluvia y el sol sobre buenos y malos (5,45) de
manera que todos tienen la oportunidad de germinar y dar fruto bueno. “Cizaña” en esta
parábola posiblemente hace referencia a una mala hierba venenosa que se parece
muchísimo al trigo hasta que se forman las espigas. Para evitar la contaminación del trigo al
aventar, estas malas hierbas se reunirán primero en el momento de la cosecha. Solo cuando
esta termine, esto es, cuando todos hayan tenido la oportunidad de responder a la palabra,
tendrá lugar el juicio (v.30)

Parábola de la semilla de mostaza (13,31-32)

 La pequeñez de la semilla de mostaza era proverbial (cf.17, 20; m. Nid 5,2) y se utiliza aquí
para contrastar el comienzo insignificante del reino con su crecimiento final. Ante tanta
hostilidad, el comienzo puede parecer minúsculo, pero el resultado final será
inevitablemente grande. La semilla de mostaza crece rápidamente hasta convertirse en un
arbusto maduro de unos tres metros de alto. El “árbol” en cuyas ramas anidan los pájaros
simboliza un gran reino (cf. Ez 31,3-9; Dn 4,10-12.20-22), particularmente el reino mesiánico
(Ez 17,22-24). Según Is. 60,21 y 61,3, el pueblo fiel de Dios es un “renuevo” (cf. Is 4,2; 11,1)
del plantío de Dios que crecerá hasta convertirse en “encinas del Justo”. Los pájaros del cielo
que anidan en sus ramas simbolizan la apertura del reino a todos, al tiempo que ofrece
seguridad y protección (cf. Sal 104,10-12.16-17)

Parábola de la levadura (13,33)

 Esta parábola también describe cómo se hará grande el reino, pero añade a la imagen la
naturaleza callada y sin pretensiones de su crecimiento. La levadura hace en silencio que la
masa fermente, por eso Jesús la usa como ilustración del crecimiento callado del reino que
tiene lugar dentro del corazón y la vida de la gente.
 Tres medidas de harina de trigo es una cantidad enorme (unos 25 kilos), suficiente para una
gran fiesta (cf. Gn 18,6) y una vez más subraya el enorme crecimiento de la Iglesia a partir de
la palabra de Dios. Para los discípulos, que eran testigos de la oposición cada vez mayor, estas
parábolas resultaban reconfortantes.

Uso de las parábolas (13,34-35)

 Cuando Jesús acaba de dirigirse a la gente, Mateo reitera que Jesús utiliza las parábolas para
que su mensaje se revele solo a quienes lo buscan. En la cita, Mateo combina sentencias
proféticas con Sal 78,2: “lo que estaba oculto” (cf. Is 48,6-8) son revelaciones desconocidas
anteriormente, la buena noticia del reino de Dios restablecido. “Desde la fundación del
mundo” se refiere al comienzo de la creación (cf. 2Sm 22,16; Sal 18,16) alude
específicamente al uso de esta expresión en Is 40,21.

Explicación de la parábola de la cizaña entre el trigo (13,36-43)

 Tras volver a casa, Jesús se dirige solo a sus discípulos. “El que siembre la buena semilla es el
Hijo del hombre”, quien también se describe como principal representante del reino de Dios
y del juicio divino (v.40) y como señor de la cosecha (v.41). Él es el Justo que revela la buena
noticia del reino a los considerados justos (Is 53,11; 1 Henoc 38,1-3).
 La “buena semilla”, son los que han sido influenciados por la “palabra” (vv.18-23) y dan fruto
bueno.
 “La cizaña son los hijos del maligno” que se opone al plan de salvación de Dios, los descritos
en el v.19 (cf.12,43-45).
 “El fin del mundo”, expresión común en Mateo (13,39.40.49;24,3;28,20), hace referencia al
juicio como final del periodo de crecimiento antes de la consumación definitiva del reino.
 Gran parte de la descripción del juicio sobre los malvados (vv.40-43.50) ha quedado
coloreada por Mal 3,19-21; Dn 3,6; 1 Henoc 41,2; 54,1.6. En estos textos oímos hablar del
reinado del Hijo del hombre, pues a él le son dados “poder, gloria y reino” (Dn 7,14) en cuanto
que hace presente el dominio y el juicio del Padre celestial (cf. 1 Henoc 62,2-7; Mt 16,27-28;
25,31-46). Por esta razón se alude a ellos como “el reino de su Padre (de ellos)” (v.43)
 “Los justos brillarán como el sol” (v.43) toma la imagen de la resplandeciente presencia de
Dios que se acerca a los justos (Is 60,1-3.19-21; cf. También Dn 12,3; 1 Henoc 58,3-6)

Tres parábolas más y una conclusión (13,44-52)

El tesoro escondido (13,44)

 Todo el mundo sueña con encontrar un tesoro así, pero en Palestina no era algo fuera del
ámbito de lo posible.
 Cuando los habitantes de Judá fueron llevados al exilio en el 587 a.C, algunos enterraron sus
tesoros con la esperanza de regresar, pero muchos de ellos nunca volvieron. Descubrir lo que
ha sido “escondido” (cf. v.35), esto es, el reino que ahora se revela, puede cambiar la propia
vida por completo y darle un significado definitivo.
 Cuando se descubre de qué trata la buena noticia, y se entiende la palabra (v.23), se está
dispuesto a dejar todo lo demás para poseerlo y formar parte de los discípulos y la comunidad
de Jesús.

La perla de gran valor (13,45-46)

 En el mundo antiguo, las perlas eran más raras que hoy, y se les concedía mayor valor.
 El descubrimiento de la perla mejor, que superaba a todas las demás, resultaba irresistible
para un mercader. Así, también quien en la vida busca las respuestas últimas dejará todos los
caminos para abrazar el reinado de Dios.

La red barredera (13,47-50)

 La red barredera, con sus corchos arriba y lastres abajo, la podían echar dos barcas, y se
arrastraba poco a poco a la orilla, trayendo con ella todos los peces de la zona cercada.
 Parte de los peces capturados no eran comestibles, y parte eran impuros (según Lv 11,9-12),
y estos había que tirarlos de nuevo al agua,; en cambio, los peces buenos, comestibles, se
ponían en cestos.
 La idea principal de este pasaje es la misma que la de la parábola de la cizaña entre el trigo:
la separación entre la los malos y los justos tiene lugar después que la captura se ha llevado
a tierra, no antes. El reino está abierto a los buenos y a los malos. Es a Dios a quien, el día del
juicio, corresponde separar a los buenos de los malos.

Conclusión

 El escriba del reino 13,51-52. Jesús hace en este momento a sus discípulos una pregunta muy
importante: “¿Habéis entendido todo esto?”.
 Es importante porque todo el capítulo ha versado sobre la comprensión de la palabra
(vv.13.14.15.19.23), la que ha estado escondida, pero ahora se revela.
 La respuesta de los discípulos es un “sí” categórico; así, la palabra no vuelve vacía, sino que
cumple su objetivo (cf. Is 55,11)
 “Escriba” se usa aquí aplicado a quien estudia la palabra, en este caso los discípulos. Ellos
sacan las “cosas nuevas” que acaban de ser declaradas (Is 42,9; 46,6-8). El mensaje del reino
tiene ahora precedencia sobre lo antiguo y le da un significado nuevo.