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PORTAFOLIO

EL REFLEJO PARALELO EN EL EJERCICIO PROFESIONAL Y JURIDICO

En las relaciones profesionales universitarias o sin titulación


académica, es práctica inveterada la subordinación pendular dada la aptitud
árabe capitalista de los miembros de un gobierno mercantil o de una
asociación civil. En este sentido el principio de derecho laboral de primacía de
la realidad sobre las formas, se evidencia día día en Venezuela, en las
estimaciones de estatus sociales distorsionados, como es el caso de los
distribuidores mercantiles y los profesionales del derecho prestando servicios
en bufetes o asociaciones civiles. Para los primeros en Venezuela rige el
principio de verbalidad del contrato de distribución que excluye a los
viajantes de comercio los cuales son empleados calificados, dada la
insuficiencia de capacidad civil y moral que es distinta a la capacidad
emocional (siendo esta un disfraz de autonomía), en los segundos, caso de
abogados opera lo mismo, en el caso de capaces morales y civiles debe
forzosamente la sociedad estimar al abogado como libre ejercicio
forzosamente y sin fe pública dentro de la organización y en el supuesto de
capaces emocionales, la relación de empleo calificado eventual o físico.

No obstante en este tipo de relaciones, se pretende mantener


obligado al libre ejercicio sea profesional o jurídico con comisiones,
remuneraciones complementarias, y hasta con estipendios en caso de
relaciones de derecho canónico.

Al recibir el profesional un pago por obra y servicios, que es contrato


de obra intelectual, distinto al empleo calificado, la revocación de dicho
beneficio por cambio de lugar de prestación de servicios, produce una
ventaja inactiva como acto político previamente consumado, y no puede ser
revocado dado los objetivos obtenidos en beneficio de la organización.

El sector burgués empleador de Venezuela, aplica e incurre en falsa


utilidad pública, limitando los derechos de los abogados, mas no licenciados,
de no permanecer obligados en una asociación, tal como lo establece el
artículo 20 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.

ABG. JOHNNY FITTIPALDI

I.P.S.A. 90.282