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PERFIL DEL ADMINISTRADOR DEL SIGLO XXI

Un administrador es aquella persona que adquiere resultados en base de otras personas, tiene

la responsabilidad de llevar las acciones necesarias para llevar una organización hacia un

objetivo. Específicamente, un administrador ejerce funciones básicas para que la organización

se encamine hacia la consecución de dichas metas. En el actual ciclo se podría decir que la

siguiente guerra sería la economía, es por ello que los administradores deben estar dispuestos

a una serie de procesos en la cual podrán hacer sobresalir a una empresa, de la otra.

Se enfatizó en las relaciones humanas dentro de las organizaciones. En otras palabras, el

administrador debía de enfrentarse ante los problemas laborales y sociales de las organizaciones

comerciales con el mismo empeño que afrontaba los problemas técnicos de producción.

Para ello debe de cumplir con una serie de requisitos a seguir tales como:

 Debe ser un buen planeador

 Debe ser un buen líder

 Habilidad en tomo de decisiones

 Mejora de la comunicación

 Práctica de la calidad total

 Desarrollo de las personas

 Agudeza comercial

 Debe saber definir bien las prioridades

 Debe ser un buen estratega

 capacidad de negociación

 Respeto Honestidad

 Responsabilidad

 Orden
 Exigencia

 Manejo de la tecnología

 Exigencia

 Diagnosticar necesidades

 Buen comunicador

 Promover creatividad

 Proactividad

 Saber leer

 Motivar y generar confianza

 Visionario

 Consejero

 Evaluador

 Amigo

 Juez

En conclusión, por la globalización la administración debe de ser correcta y profesional para

garantizar la supervivencia de las organizaciones, ya que la competencia no solo basta de

conocimientos financieros como en décadas pasadas, Por lo tanto, el rol que llevan a cabo estos

administradores es de vital importancia, ya que tiene la responsabilidad de que las metas se

consigan, ya sea un acto bueno o malo, Por ello, las empresas no serían capaces de lograr las

metas que se van planteando en la estrategia, y lo que es peor, nunca llegarían a ser rentables

ni efectivas logrando solo caer en la famosa “quiebra”. Hablamos de que son una figura de

suma importancia dentro del organigrama de la compañía, que con sus conocimientos permiten

que todos vayan en la misma dirección y nadie se desvíe del objetivo.