Saludo inicial…
En este día, en el que Dios se ha placido continuar su
bendición sobre ti (usted), es una fecha en que las palabras no
pueden sustituir un abrazo… pero sirven para hacerte(le) llegar
nuestros mejores deseos en tu(Su) vida familiar, personal y
laborar… porque en este tiempo de amistad…
Hemos aprendido que emprendedores como tú(usted), saben
que el éxito no descansa en sus propios hombros sino en el
buen liderazgo que desempeña, y a pesar de los obstáculos y
las dificultades sale adelante y se ha convertido en un modelo
a seguir.
Su(tu) familia confía en (usted)ti, como esposo y padre el cual
da y muestra principios de vida y de amor a ellos.
Apreciado Omar (Rector), en esta conmemoración tan
especial, además de reconocer sus logros, y demostrarle con
palabras nuestros mejores deseos, es un momento para
afirmarle que su ejemplo, dirección y visión, nos inspiran en
nuestro desarrollo profesional y personal, porque sabemos que
parte de su filosofía es:
“Un buen líder es aquella persona que acepta más de lo que
le toca de culpa y menos de lo que le corresponde de crédito”.
Gracias Omar (señor rector), y que hoy se afirmen, como en
años anteriores las bendiciones de Dios en tu cumpleaños.
Felicitaciones.