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DOMINGO 18 DE MARZO DE 2007 – GUIA DE LA ENSEÑANZA – CLARIN - 3

“La crisis de la alianza padres-escuela es


parte del malestar educativo”

La psicoanalista Perla Zelmanovich identifica la problemática y


sugiere estrategias para abordarla. Propone el trabajo cooperativo
entre colegas de cada escuela y el diálogo con otros profesionales
para enfrentar situaciones inéditas.

Nuevas referencias para nuevos conflictos que se cuelan en la escuela y entorpecen la


tarea educativa.

Así podría resumirse el contenido del posgrado “Psicoanálisis y prácticas socio-


educativas. Aportes para abordar el malestar educativo actual” que estrena la
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Lo dirige la psicoanalista
Perla Zelmanovich, quien en la entrevista identifica la problemática y las estrategias
para abordarlo.

- ¿Cuáles son las particularidades del llamado malestar educativo?


- - La lista es larga porque cada año los problemas tienden a complejizarse en las
escuelas. Podemos citar las dificultades para trabajar con las nuevas
modalidades familiares; las situaciones de violencia; los nuevos códigos de los
chicos y adolescentes, las impulsividades y las apatías de los alumnos; las
toxicomanías; las modificaciones en los vínculos intergeneracionales y
educativos, entre muchos otros.

- ¿Cómo impactan estas situaciones en el aula?


- Los docentes tienen una sensación de pérdida de autoridad y de impotencia.
Muchas veces los escuchamos decir “No me prepararon para esto”, “Con estos
chicos no se puede” o “Tenía todo acomodado en estante pero de pronto se
desacomodaron”. Traducido, esto implica una pérdida de referencias. Y se
requieren nuevos puntos de anclaje para dar respuesta a situaciones que son
inéditas. De lo contrario se entorpece la tarea educativa.

- ¿Cómo vuelven a “acomodarse los estantes”?


- Hay algo que es del orden de la singularidad, una de las claves para poner todo
en su lugar. Ya no podemos dar respuestas homogéneas lo que abre un campo
de complejidad para la escuela porque la respuesta homogénea era más
sencilla.

- ¿Un ejemplo?
- Un profesor de una escuela de sectores acomodados contaba que una de sus
alumnas se llevaba todas las materias. Lo único que le interesaba era seguir la
vida de una actriz, cómo vivía, qué hacía. El docente decidió buscarle la vuelta
a esa supuesta apatía. Pensó que debía haber un deseo para rescatar a través
del camino que le marcaba la chica. Entonces trabajó sobre la estética de esa
actriz y le ofreció todo tipo de recursos como imágenes y textos teóricos. Así
logró despertar su deseo, más allá de ese interés focalizado en seguir los pasos
de una actriz. Pudieron empezar a hablar de estética y aprobó la materia. Este
es un buen ejemplo de trabajo en una dirección contraria a los diagnósticos que
estigmatizan a los chicos.

- ¿Cómo se aplica a la relación de los padres con la escuela?


- Hay una alteración de la alianza histórica de los padres con la escuela que es
necesario reconstruir de un modo diferente. Porque las instituciones familiares
son hoy muy complejas y heterogéneas y la escuela estaba preparada para
atender a determinado tipo de familias. Hoy hay que preguntarse no sólo cómo
hacer una alianza con la familia sino cómo trabajar con los chicos allí donde no
es posible hacerlo con los adultos. Sabemos que hay chicos que actúan como
cabeza de familia, hermanos mayores que son responsables de sus hermanos
menores con padres que no acuden al llamado de la escuela. También hay que
plantearse poder ubicar adultos referentes cuyos lazos familiares pueden ser
diversos, como tíos o abuelos. En todos los casos se requiere de un ejercicio de
lectura de cada situación para renombrar al malestar tal como se presenta.

- Si el objetivo final es reponer el vínculo educativo parece una tarea


muy difícil de hacer a solas.
- En realidad requiere de estrategias en cada situación, entre colegas y en
diálogo con otros profesionales para hacer de manera compartida esa lectura
de situaciones. Es una práctica contraria al famoso dicho “cada maestrito con
su librito”. Porque si el malestar tiene que ver con la pérdida de referencias,
para construirlas se necesitan multiplicar los puntos de referencia. Por ejemplo:
puede ocurrir que un profesor no pueda con un chico pero puede haber otro que
sí. Entonces el trabajo cooperativo entre dos colegas orientado a tratar de sacar
a un alumno adelante, deja afuera la tarea solitaria y multiplica las referencias,
no sólo para los chicos sino también para los docentes.

Liliana Moreno
limoreno@clarin.com

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