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Mitos y mandatos: La novela familiar. Conflictos intergeneracionales.

Transformaciones familiares de fines del siglo XX. Requerimientos o


demandas paradojales.

En todas las familias hay mitos, pero solo en algunas, estos alcanzan la fuerza de
oráculo.
Las influencias intergeneracionales también constituyen un factor importante en la
estructuración de una familia saludable, en el fortalecimiento de su identidad como tal y
de sus miembros, siempre y cuando exista entre ellos el lugar y el reconocimiento del
otro, posibilitándose un intercambio enriquecedor y cambios en función de las
necesidades y características actuales de la familia y de su proyección hacia el futuro.
Los abuelos, como representantes generacionales, son condensadores y transmisores de
la historia y cultura familiar. Y en la integración familiar tiene un papel protagónico de
“liason” con los ancestros.
Los abuelos cuentan la historia de la familia, con sus mitos y novelas familiares. El
nieto se queda de eso, con lo que quiere, puede o necesita y contribuye a su vez a seguir
con esa “historia familiar” en su propia versión generacional. La historia que se
transmite de la familia se construye por las distintas generaciones que la reciben y
modifican.
La abuelidad tiene una connotación de apertura al propio futuro genético y con ello se
liga la ilusión de perpetuidad. Los abuelos cumplen una función de continuidad y
transmisión de la descendencia simbólica en la descendencia biológica.
A través del nieto, se transmite el pasado, la historia mítica familiar, un marco
sostenedor de vínculos y valores, dentro de las transformaciones y cambios, que
enfrenta la familia actual.
La abuelidad reactiva las relaciones de filiación y paternidad:
1) Como padre que fue – como padre actual del hijo que es padre.
2) Como hijo que fue – como hijo con padre vivo y abuelo de nieto con bisabuelo
3) Como nieto que fue – como abuelo de nieto.
El abuelo ubica al nieto en el lugar de su ideal del Yo. Y al haber cumplido con ese ideal
aumenta su autoestima, su narcisismo.
El nacimiento del primer nieto es un hito de impacto y significación psicológica,
especialmente en la mujer, puesto que suele coincidir el fin de la fertilidad con el
advenimiento de una nueva vida, de relación indirecta – a través de la maternidad de la
hija- con su propia fertilidad pasada.
El nieto conecta sanguineamente dos familias. La madre suele seguir la misma escuela
del modelo afectivo y de crianza de la familia de origen. Su modelo de referencia es su
madre, ya sea para adoptarlo total o parcialmente o para rebelarse contra el.
El nieto tiene a su vez más de un modelo de abuelidad, pero siempre hay uno que
predomina en un desarrollo emocional, en general el que tiene más cercanía geográfica,
de relación, afectiva y de frecuencia de contacto.
 Materno-abuelidad:
Se trata de una sensibilización de la incipiente abuela, que se produce a partir del
anuncio de la llegada del futuro nieto, y que afecta su relación maternal con su hija/o.
Esta sensibilización puede estar asociada a afectos positivos o negativos. Puede activar
en ella sentimientos de protección, de gratitud o bien de envidia, rivalidad o
competencia hacia el hijo que va a ser padre o madre. Suscitar recuerdos y vivencias de
su propia maternacion.
La hija embarazada vivencia los sentimientos maternales hacia el hijo en gestación,
simultáneamente la abuela los re-vivencia.
 Contención en la materno-abuelidad
La mejor manera de apoyar y contener al nieto en gestación o pequeño es apoyar a la
madre.
Esta contención refiere a una abuela sensible, afectuosa, atenta a las necesidades del
hijo/a, apoyo no intrusivo, oportuno, adecuado. Implica la disponibilidad de ayudar en
lo que haga falta “función comodín”.
 Relación entre abuelos y nietos
Hay una doble relación del nieto con el abuelo:
- La mutua experiencia directa con el
- Indirecta a través de los padres, por hechos concretos o a través de relatos.
Aspectos que influyen en esta relación:
- Las características de la abuela: su historia y la situación actual, biológica,
afectiva y económica-laboral. Estos factores inciden en el deseo y el amor hacia
el nieto y en el proceso de adopción emocional del mismo.
- Las características peculiares del nieto: si es el primero, de quien lleva el
nombre, a quien se parece, esto último se liga con la identificación de los
abuelos y la angustia de finitud e ilusión de perpetuidad. Si se parece a la propia
familia nos perpetua a nosotros, de lo contrario perpetua a la otra familia. El
primer nieto suele ser deseado y genera muchas expectativas en toda la familia.
El sexo se relaciona con la continuidad del apellido.
Influencia psicológica en el nieto
Los abuelos constituyen un elemento fundamental en el desarrollo afectivo y la
identidad del niño. Le proporciona afecto, experiencia, un sentido de procedencia y
de proyección de futuro.
Los abuelos les ofrecen a sus nietos un lugar adonde ir, aparte de su grupo de pares
y de sus padres, para aprender a través de historias de otros tiempos y otros modos
de vida.
Variables para definir tipos de abuelo y tipos de relación abuelo-nieto:
 Afecto es el clima emocional observable en la interrelación. Se codifica
como positivo, negativo o neutro.
Positivo: manifestaciones de cariño, amor y aliento que se expresan en la forma de
hablar, miradas, caricias.
Negativo: manifestaciones de rechazo, intolerancia, hostilidad, celos.
Neutro: ausencia de expresividad de afecto positivo y negativo, aunque nunca es neutro,
sino que tiende a uno de los dos polos.
A) Mucha distancia interaccional, mucha distancia geográfica, poco o nulo afecto,
relación inexistente.
Tipo de abuelo: ausente
A veces los nietos se forman una idea o imagen de el a través de comentarios o relatos
de sus padres.
B) Mucha distancia interaccional, poca distancia geográfica, mucho afecto.
Abuelos con dificultades para manifestar lo que sienten. Esto genera sufrimiento en el
abuelo por el desencuentro con el nieto.
C) Poca distancia interaccional, mucha distancia geográfica, mucho afecto.
Abuelos que a pesar de vivir distantes geográficamente, mantienen la relación con sus
nietos. En algunos casos, la distancia puede estimular o realimentar la relación.
D) Mucha distancia interaccional, mucha distancia geográfica, mucho afecto.
En los niños pequeños, la presencia física, el contacto corporal y las interacciones
directas y frecuentes, son necesarias para el mantenimiento de la relación. Por eso es
que la distancia interrumpe o afecta la relación.
E) Poca distancia interaccional, poca distancia geográfica, poco afecto.
Abuelos insensibles: no manifiestan compromiso emocional significativo con sus
nietos, aun teniendo cercanía física.
F) Poca o nula distancia interaccional, poca o nula distancia geografica, mucho afecto.
Abuelos sobreinvolucrados: Con mucho acercamiento fisico e interaccional con sus
nietos.
Si el afecto es de tipo negativo, son abuelos autoritarios, controladores, intolerantes y
“manejadores” de la familia.
Si el abuelo es de tipo positivo, son abuelos sobreprotectores y controladores, que no
permiten ni el crecimiento del nieto ni el crecimiento familiar, porque no dan
oportunidad para aprender de los propios errores y adquirir responsabilidad.
G) Distancia optima, afecto positivo.
Son abuelos que se encuentran en actitud disponible, que mantienen frecuencia de
contactos con el nieto y la familia nuclear, sin aglutinarse con ellos. Respetan las
fronteras intergeneracionales. Tienen flexibilidad para acercarse y replegarse según las
necesidades de cada etapa evolutiva y/o crisis individuales y familiares.
 Abuelidad normal
Se aproxima a lo que seria el perfil del abuelo ideal. Disponible y cariñoso, cercano al
nieto, sano, acepta su abuelidad como un nuevo aspecto mas de la propia identidad.
Capaz de vivir la sensibilidad como abuelo y como padre frente a sus hijos que ya son
padres. Respeta las reglas del sistema parental, permite el crecimiento del nieto, del hijo
y de el mismo en su etapa y papel. Tiene flexibilidad frente a los cambios y necesidades.
Capaz de asumir en situaciones criticas la función que haga falta.
 Abuelidad patologica
No pueden aceptar la etapa evolutiva que están viviendo, el paso del tiempo. No asumen
su papel, entran en competencia y rivalidad con sus hijos ahora padres, los descalifican
frente al nieto o en relación con el. No respetan los papeles de los padres, sus
indicaciones y pautas.
Manifiestan rechazo, hostilidad, indiferencia y abandono con el nieto. No están
disponibles cuando se les pide ayuda, aun teniendo la posibilidad.
 El papel de los abuelos en la familia de hoy
Algunos niños son criados total o parcialmente por sus abuelos, esto es porque en la
actualidad hay muchas situaciones familiares que colocan a los abuelos en cubrir
papeles impensados.
Existen abuelos muy jóvenes y muchas veces sus hijos, ahora precoces madres o padres
no han desarrollado aun la maternacion y ellos pasan a cubrir ese vacío. El hijo y el
nieto pasan entonces a funcionar en un mismo nivel generacional. El nieto pasa a
funcionar como hijo de sus abuelos y hermano de su madre. Esto puede producir
confusiones en el niño acerca de quien es quien en la familia.
Existe también el caso de los hijos que se separan y retornan a la viviendo de sus
padres, buscando su apoyo para la crianza de los niños.
En muchos casos los miembros de la pareja que se divorcia están inmersos en una
situación de crisis, con reacciones emocionales intensas, preocupados por si mismos y a
veces por perjudicar a su “rival”. En estos casos son los abuelos quienes tienen que
hacerse cargo y apoyar a sus nietos en esta situación dolorosa.
La paradoja reside en que por una parte se ubica al abuelo en posición de padres, pero
luego se les exige que se limiten a ser abuelos.