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s2AFICO UNEARTE TWLAGRO RINCONES victor Hugo. Auguste rexto: Hermann Blome _ UNT. REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA PinISTERIO BEL PODER POPULAR OF LA EDUCACION SUPERIOR OU m © > UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE LAS ARTES Tn EECANATO ARTES PLASTICAS La expresién punta seca describe la técnica de rayar o rozar directamente la superficie pulida de una plancha de_metal (normalmente de cobre) con una punta aguzada. El 4cido no interviene. La linea de la punta s0ca no so abre corroyando ol metal, como on of aguatuerte. Tampoco se corta ni se saca material, como en el grabado. Se trata de una forma especializada y perfeccionada del mas primitivo de los ‘métodos de inseribir marcas en un material Cuando la punta de dibujar se muove con firmeza a través de la superticie resistente del metal, traza una jlimitada por uno de los lados o por los dos por tuna elavacién o rebaba. la profundidad de la raya os ‘escasa; es la rebaba la que retiene casi toda la tinta y la que comunica a la linea eslampada su peculiar 8u fuerza y su riqueza. Por tanto, la punt tun proceso sélo parcialmente hueco, aunque no puede tratarse como métode de impresién en ralieve. La rebaba, que queda un poco por encima de la ‘superficie, es muy vulnerable a Ia presién de los cllindros del térculo y al desgaste debido al entintado ¥ la limpieza (las planchas elaboradas a la punta seca se estampan casi exactamente igual que los aguatuertes y los grabados). En conseouencia, el numero de ejemplares que pueden tirarse a partir de tuna plancha es extremadamente limitado. Salvo que la diez ojomplares on buon: que evitar las pruebas de proce En principio, la téoniea de Ia punta soca os muy simple; pero’ hacer un «dibujo» en una plancha y al mismo tiempo inseribirio en ol metal levantando una rebaba suficiente para soportar al menos una tirada muy corta exige una habilidad manual sorprendente. ‘Como siempre, hay que practicar en una plancha vieja antes de estar en condiciones de abordar un trabajo Serio, por sencilla que sea, AA principio, mangjar y controlar ta punta resulta diffi, sobre todo si 2r0; impedir que resbale sobre el ‘metal 0 que, por el contratio, se clave en él parecen cosas imposibies. Las lineas, tanto en la plancha como fen la estampa, resultan rigidas y angulosas. En realidad, Ia punta seca es una técnica de linea muy flexible y expresiva, pero siempre que se aprenda a manejar la punta correctamente, al Angulo adecuado y con presién suficiente, Las llineas rayadas pueden degradarse sutilmente raspando y brufiendo con cuidado las rebabas. Las planchas rayadas ligeramente, con pocas robabas, ‘inden unas lineas finas caractoristicas de tonalidad gris suave, La punta seca pura sea considerado tradicionalmente una técnica de dibujo, en el sentido do que invita al trazo esponténeo mas que a la etiniolon metédica o decorativa de las lineas. Como ademas eu realizacién no exige las condiciones do taller asociadae al grabado y al aguatuerte, permite trabajar directamente del natural. Esto oxplica, al menos en parte, el enorme nimero de estampas de palsajas difundidas en los titimos afios del siglo XIX. HISTORIA La historia técnica de la estampacién a la punta ‘20ca empieza en al siglo XV con Durero. No se sabe si antes do 6! so hicieron 0 no puntas secas dignas de consideracidn. La evolucion de la punta ‘s00a como técnica de estampacién va unida a la Cortiente principal de la estampacion on hueco. ‘Sus posibilidades croativas no se exploraron ni se fevelaron plenamente hasta principios del siglo XVII. A partir de entonces, ha seguido un camino ‘mucho mAs cercano al aguafuerte que al grabado ‘al buril, porque, aunque se trata de una técnica de trabajo directo de la plancha, sin intervencién de bao deldo, ofrace una libertad expresiva muy alejada de Ia rgida preceptiva asociada al grabado al burl + Rembrandt hizo algunas, pocas, puntas secas putas, pero empled Ia técnica ampliamente on ‘combinacién con ol aguatuerta, sobre todo on su ‘timas planchas, més trabajadas y de tonalidades mds sombrias .. Tras Rembrandt, su uso aumenté Continuamente, pero hasta ol ‘siglo XIX siguié siando un medio accesorio de acentuar las areas tonales del aguatuerte, sin ‘apenas autonomia Sin duda, Ia relativa dificultad de la técnica y la ‘escas{{capacidad de estampacidn apartaron a muchos artisias de su uso como tal, y en ‘comparacién con la naturaleza deliberada y mucho més duradera de las lineas grabadas, la simple ‘accién de rayar la superficie debié considerarse Indefinida, insustancial y, sin duda, nada econémica. -1 Obviamente, utlizer Ia punta seca para trabajos comerciales y de reproduccién no tiene sentido; pero en ef siglo XIX, con la + invendién del acerado del cobre, se convitié para ‘al artista profesional en una opcién més digna de tenerse en cuenta, Pero mas no significa mejor. Pose @ la gradual proiferacién de puntas secas, las ‘siampas valiosas fueron rolativamente raras y, en {érminos puramenie técnicos, sélo unas pocas son justificables. La aitusién de la punta seca entre finales del XIX Y principios del XX obedecié en parte a una moda, al menos en Inglaterra, y se hicieron puntas secas mds puras antes y después de ese periodo. Ello ‘obadacié sobre todo al répido aumento del interés por la estampacién en general y por el aguatuerta ‘en particular, que dobi6 mucho a Whistier. También influyé en el despertar al intarés de la época por los studios de dibujo de retrato, palsaje arquitectura. Se trataba de una situacién inversa a la que esterilizé la evolucién del grabado al burl. A principigs del siglo XX destacé la figura de Muricheod Bore, conlinuader 2 La Tradicion feofrulan ik paiseiiore” onpecTaculon vy danuictina do

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