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PERSONA JURIDICA Y PERSONA NATURAL

PERSONA JURIDICA
Persona jurídica (o persona moral) a un sujeto llamado de derechos y obligaciones
que existe físicamente pero no como individuo humano sino como institución y que
es creada por una o más personas físicas para cumplir un papel. En otras palabras,
persona jurídica
Es todo ente con capacidad para adquirir derechos y contraer obligaciones y que no
sea una Persona física.
“Se llama persona jurídica a una persona ficticia, capaz de ejercer derechos y
contraer obligaciones, y de ser representada judicial y extrajudicialmente”. Las
personas jurídicas tienen en su historia varios nombres y han atravesado por diversas
etapas, bien sean estas teóricas o prácticas.
El nacimiento de esta institución tiene lugar en Roma, y específicamente en el
derecho romano, donde los primeros Peritos y Pretores le dan nacimiento jurídico a
una institución que sin saber perduraría por decenas de siglos y aún dos mil años
después seguiría hablándose de esta y perfeccionándose en el sistema jurídico.
Echando un vistazo a nuestro código podemos dar cuenta que éste no define
propiamente que es una persona jurídica, a diferencia de otros códigos, si no que éste
comienza su regulación haciéndonos mención a la capacidad. Otro punto en
mención es que para nuestro ordenamiento la persona jurídica tiene sus inicios desde
el momento en que se inscribe en los Registros Públicos.
Es una entidad conformada por una, dos o más personas que ejerce derechos y
cumple obligaciones a nombre de la empresa creada.
Cuando abres un negocio como Persona Jurídica, es la empresa y no tú
personalmente quien asume las obligaciones. Esto implica que las deudas u
obligaciones que pueda contraer la empresa están garantizadas y se limitan solo a los
bienes que estén registrados a su nombre.
Te conviene elegir Persona Jurídica cuando:
 Necesitas mayor reputación en el mercado y quieres tener clientes más
grandes o importantes (empresas).
 Necesitas acceder a créditos o préstamos en bancos y entidades financieras
en mejores condiciones.
 Quieres asegurarte de que si algo sale mal en tu negocio, se afecten los fondos
o bienes de la empresa, no tus bienes personales.
 Necesitas que ingresen inversionistas o más socios que contribuyan con tu
empresa, pues es más fácil transferir participaciones.
 Piensas que, eventualmente, puedes vender tu negocio o disolverlo luego de
un tiempo. En ese caso, es más fácil hacerlo como Persona Jurídica.

Ventajas de una Persona Jurídica


A continuación las principales ventajas de una empresa constituida como Persona
Jurídica:

 tiene responsabilidad limitada (el dueño o los dueños de la empresa asumen


solo de forma limitada la responsabilidad por las obligaciones o deudas que
pueda contraer la empresa, las cuales solo se garantizan con los bienes, capital
o patrimonio que pueda tener la empresa).
 mayor disponibilidad de capital, ya que este puede ser aportado por varios
socios.
 mayores posibilidades de acceder a créditos financieros (los bancos o
entidades financieras suelen mostrar mayor disposición a conceder
préstamos a Personas Jurídicas, así como de ofrecerles mejores condiciones).
 posibilidad de acceder a concursos públicos sin mayores restricciones.
 el propietario y los socios trabajadores de la empresa pueden acceder a
beneficios sociales y seguros.

Desventajas de una Persona Jurídica


A continuación las principales desventajas de una empresa constituida como Persona
Jurídica:
 mayor dificultad al momento de constituirla, presenta una mayor cantidad de
trámites y requisitos (los cuales incluyen elaborar una minuta de constitución
y hacer un inventario de los bienes aportados).
 requiere de una mayor inversión para su constitución.
 se les exige llevar y presentar una mayor cantidad de documentos contables.
 la propiedad, el control y la administración pueden recaer en varias personas
(socios).
 presenta una mayor cantidad de restricciones al momento de querer ampliar
o reducir el patrimonio de la empresa.
 presenta una mayor dificultad para cerrarse (liquidarse y disolverse) o
venderse.
PERSONA NATURAL.
Es una persona que ejerce derechos y cumple obligaciones a título personal.
Al constituir tu negocio como Persona Natural, asumes todas obligaciones. Esto
significa que aceptas asumir la responsabilidad y garantizas con tu patrimonio y
bienes el pago de las deudas u obligaciones que pudiera contraer la empresa.
Te conviene elegir Persona Natural cuando:
 Vas a iniciar negocios pequeños como bodegas, juguerías, peluquerías,
zapaterías, bazares, entre otros.
 Realizas actividades que están comprendidas en el Nuevo RUS (Régimen
Único Simplificado) o tienes negocios en donde tus clientes van a ser
principalmente personas, no empresas.
 Quieres hacer negocios en los que tu exposición al riesgo (responsabilidad
ilimitada) ante posibles deudas u obligaciones con terceros sea manejable
considerando tu patrimonio personal.

Ventajas de una Persona Natural


A continuación las principales ventajas de una empresa constituida como Persona
Natural:
 la constitución de la empresa es sencilla y rápida, no presenta mayores
trámites, la documentación requerida es mínima (no se necesita, entre otras
cosas, elaborar una minuta de constitución y hacer un inventario de los bienes
aportados).
 la constitución de la empresa no requiere de mucha inversión, no hay
necesidad de hacer mayores pagos legales.
 no se le exige llevar y presentar tantos documentos contables.
 la propiedad, el control y la administración recaen en una sola persona.
 se puede ampliar o reducir el patrimonio de la empresa sin ninguna restricción.
 si la empresa no obtiene los resultados esperados, el giro del negocio puede
ser replanteado sin ningún inconveniente.
 las empresas constituidas bajo la forma de Persona Natural pueden cerrarse o
venderse fácilmente.
 pueden acogerse a regímenes más favorables para el pago de impuestos.
Desventajas de una Persona Natural
A continuación las principales desventajas de una empresa constituida como Persona
Natural:
 tiene responsabilidad ilimitada (el dueño asume de forma ilimitada toda la
responsabilidad por las obligaciones o deudas que pueda contraer la empresa,
lo cual implica que deberá garantizar dichas obligaciones o deudas con su
patrimonio o bienes personales).
 capital limitado solo a lo que pueda aportar el dueño.
 presenta menos posibilidades de acceder a créditos financieros (los bancos o
entidades financieras suelen mostrar una menor disposición a conceder
préstamos a Personas Naturales).
 falta de continuidad en caso de incapacidad del dueño.

Diferencias entre persona natural y jurídica

Probablemente te ha pasado que te preguntan al hacer un trámite, ¿persona natural


o jurídica? y pones cara de pregunta. Acá te vamos a contar las diferencias más
significativas, para que las tengas en mente y no te confundas.
Una persona natural puede ejercer todos los derechos y obligaciones de una
empresa a su nombre. Mientras que una persona jurídica, la empresa asume todos
los derechos y obligaciones de la misma.
Una persona natural es responsable personalmente de las deudas y obligaciones de
una empresa. Una persona jurídica, las deudas u obligaciones se limitan a los bienes
de la empresa.
Una persona natural funciona con el mismo RUT de persona natural. Una persona
jurídica puede ser formada por una o más personas, tanto naturales como jurídicas.
Una persona natural está formada por una sóla persona. Una persona jurídica puede
ser constituida una o más personas.
Una persona natural no requiere demostrar un capital para emprender su actividad.
Una persona jurídica requiere de un capital, en dinero o bienes, para su constitución.
Una persona natural puede funcionar como empresa individual o microempresa
familiar. Una persona jurídica puede funcionar como sociedad anónima, sociedad de
responsabilidad limitada, sociedad colectiva, sociedad comanditaria o empresa
individual de responsabilidad limitada (E.I.R.L), entre otras.

Persona Natural Persona Jurídica

Alcance de Tiene responsabilidad ilimitada Tiene responsabilidad limitada (el


responsabilidad (el dueño asume de forma dueño o los dueños asumen solo de
ilimitada todas las obligaciones forma limitada las obligaciones de
de la empresa). la empresa).

Número de Solo puede tener un dueño. Puede tener uno o más dueños.
dueños

Dificultad de Fácil de constituir (no requiere Más difícil de constituir (requiere


constitución mayores trámites). más trámites).

Documentos Se le pide llevar y presentar Se le pide llevar y presentar más


contables pocos documentos contables. documentos contables.

Acceso a Más difícil de acceder a Más fácil de acceder a


financiamiento financiamiento. financiamiento.

Tipos de Solo puede ser una Empresa Puede ser una E.I.R.L., una S.R.L.,
empresas Unipersonal. una S.A.C., una S.A., entre otras.

LOS INTERESES
El ordenamiento jurídico peruano no contiene en forma expresa norma alguna que
defina, en términos generales, lo que debe entenderse por intereses.
Desde la perspectiva económica, se denomina “interés” al precio o remuneración que
una persona ha de pagar por la utilización o disfrute de bienes de capital de
pertenencia ajena.
En términos jurídico, sin embargo, el concepto de “interés” es un concepto más
estricto. Jurídicamente son “intereses” las cantidades de dinero que deben ser
pagadas por la utilización o disfrute de un capital consistente también en dinero.

Del concepto jurídico de interés se desprenden dos importantes características:


La obligación de pago de intereses es siempre una deuda pecuniaria, es decir, una
deuda que consiste en el pago de una suma de dinero.
La obligación de pagar intereses es una obligación accesoria de la obligación principal
de entrega del capital disfrutado o utilizado y participa de las características
generales de las obligaciones accesorias.
El interés es considerado como un fruto o producto del capital y se engloba dentro
de la categoría de los frutos civiles.

DEFINICION.
Es un rédito, beneficio o ganancia que produce un capital monetario. Es la renta que
el dinero produce (fruto civil).
Es la remuneración que un prestatario paga a un prestamista por la utilización del
dinero.
La tasa de interés encuentra su razón de ser en la disyuntiva entre el poder adquisitivo
del presente y el futuro.

CLASIFICACION.
La legislación peruana (Art. 1242° C.C.) ha clasificado los intereses en dos clases:

 Convencionales: cuya fuente u origen se encuentra en el acuerdo de dos o más


partes, libremente contraído. Estos intereses convencionales, según la finalidad
que persiguen, pueden ser de dos tipos:
a) Compensatorios
b) Moratorios

 Legales (Art. 1244° C.C.): que son los que se reconocen por causa u origen de la
Ley. Regulado por la Circular BCR

INTERESES COMPENSATORIOS.

Los intereses moratorios tienen naturaleza indemnizatoria y no sancionatoria, pues

es resarcitoria del retraso en el pago. En ese sentido, el deber de contribuir

(consagrado de manera implícita en el artículo 43 de la Constitución) busca conseguir

el cumplimiento voluntario y espontáneo de las deudas tributarias, aunque sea fuera

del período voluntario, pero evitando así el que la Administración tenga que recurrir

a la puesta en marcha del procedimiento de cobranza coactiva.


Siguiendo la idea del párrafo precedente, el elemento determinante para que se

aplique el interés moratorio es que nos encontremos ante obligaciones tributarias

materiales derivadas de la aplicación de los tributos. En ese contexto, se tiene la

Resolución N° 041-2006/CAM-INDECOPI que recae sobre el expediente N° 000098-

2005/CAM y que trata sobre una denuncia ante la Comisión de Acceso al Mercado del

INDECOPI y según, la cual Sunat indica que la tasa de interés moratorio sirve como un

medio para reforzar el deber de puntualidad y disuadir del incumplimiento total o

parcial del pago de tributos, que más que compensar la pérdida de poder adquisitivo

del dinero, busca resguardar los recursos del Estado contra los riesgos de morosidad

o del no pago de tributos por parte de los contribuyentes, a la vez de sancionar esta

conducta, y de ese modo, compensar y resarcir al Estado por el impacto social medido

por el costo de oportunidad que representa el no contar oportunamente con los

tributos recaudados, lo cual limita la construcción de colegios, hospitales, carreteras,

entre otros.

Ahora, el interés moratorio, no presupone que en todos los supuestos en que resulte

exigible exista mora del deudor, por lo que los intereses que se cobren no siempre

tendrán la consideración de moratorios. Es decir, la exigencia del interés moratorio

no requiere, en todos los casos, la concurrencia del retraso culpable en el obligado.

Así, hay supuestos como los aplazamientos o fraccionamientos, en los que sin mediar

la mora del deudor, estamos ante intereses correspectivos justificados por la

disposición por parte del deudor de unas cantidades que no le correspondían durante

un período de tiempo concedido por el acreedor, lo que excluye la mora.

En nuestro caso en particular, la LIR no tiene una definición de interés moratorio, con

lo cual en aplicación del artículo IX del Título Preliminar del Código Tributario

debemos recurrir a otras ramas del derecho, en ese sentido, tenemos lo siguiente
Entonces, queda claro que LOS INTERESES MORATORIOS TIENEN NATURALEZA

INDEMNIZATORIA ya que buscan resarcir el retraso en el pago, con lo cual en el caso

de rentas no empresariales, NO ESTARÍAN GRAVADAS con IR.

Ejemplo:

Pedro (persona natural sin negocio) está interesado en que una empresa del sector

financiero le realice un préstamo, a través de un crédito por S/ 10,000.00, con

vencimiento a 8 meses y en 4 cuotas sujetas a plazo establecido.

Pedro no respeta los plazos y dilata el tiempo de manera arbitraria sin realizar el pago

de la deuda, lo que dio como resultado que se generen intereses moratorios.

Esos intereses moratorios no se encuentran gravados con IR.

Reafirmando la idea de los párrafos precedentes, los informes N°s 104-2011-

SUNAT/2B0000 y 008-2015-SUNAT/5D0000, citan lo establecido por la Dirección

General de Política de Ingresos Públicos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF),

la misma que ha indicado en el Informe N.° 188-2004-EF/66.01, respecto al alcance del

inciso a) del artículo 3° de la LIR, que dicha norma “comprende a las indemnizaciones

pero en lo que concierne a las obtenidas por empresas”; y que, siendo ello así, “las

indemnizaciones otorgadas a personas distintas a las empresas no estarían afectas al

impuesto”.
Siguiendo con este orden de ideas, en el caso de rentas empresariales la LIR

establece que los ingresos provenientes de terceros se encuentran gravados con IR,

cualquiera sea su denominación, especie o forma de pago son, entre otras, las

indemnizaciones en favor de empresas por seguros de su personal y aquéllas que no

impliquen la reparación de un daño entre otras.

Entonces, cuando una empresa reciba una indemnización, esta se verá reflejada en

dos componentes como son el daño emergente y el lucro cesante. El daño

emergente implica un empobrecimiento o la pérdida de algo, y su indemnización está

destinada a reponer ese bien. En el caso del lucro cesante, este componente está

relacionado con la ganancia dejada de percibir como consecuencia de un

incumplimiento, por lo cual SE ENCUENTRA GRAVADO CON IMPUESTO A LA

RENTA debido a que si esta ganancia se realizara en condiciones normales estaría

gravada con dicho impuesto.

INTERESES COMPENSATORIOS

Felipe Osterling indica que el interés compensatorio tiene como único propósito

restablecer el equilibrio patrimonial, impidiendo que se produzca un enriquecimiento

indebido en favor de una parte e imponiéndola quien aprovecha del dinero o de

cualquier otro bien una retribución adecuada por su uso.

Entonces, LOS INTERESES COMPENSATORIOS ESTÁN GRAVADOS CON IR, ya que el

interés compensatorio es el valor de la retribución por un servicio, como por ejemplo

los intereses compensatorios generados en el mutuo dinerario, los mismos que

constituyen la contraprestación por el servicio de crédito prestado por el mutuante.

Estos tipos de intereses se ven reflejados en mayor medida a través de los contratos

de mutuo. En ese sentido, el Código Civil indica que a través del mutuo, el mutuante

se obliga a transferir la propiedad de una suma de dinero o de otros bienes fungibles

al mutuario, quien se obliga a devolver otro tanto de la misma especie y calidad. El


mencionado Código realiza una salvedad, indicando que es necesario que las cosas

objeto de la transferencia de propiedad sean bienes fungibles; es decir, bienes que

puedan ser reemplazados por otros de la misma calidad, peso, medida, cantidad, etc.,

y que al final de su utilización puedan ser devueltos a su prestador, en este caso, al

mutuante.

Para efectos tributarios, EN EL CASO DE CONTRATOS DE MUTUO TODA ENTREGA

DE DINERO O DEVOLUCIÓN SE DEBE BANCARIZAR SEA CUAL FUERA EL MONTO DEL

REFERIDO CONTRATO, según lo dispuesto en el artículo 3 de la Ley N° 28194, Ley para

la Lucha contra la Evasión y para la Formalización de la Economía.

Siguiendo este orden de ideas, el artículo 8 de la mencionada ley indica que

tratándose de mutuos de dinero realizados por medios distintos a los señalados en el

artículo 5 de la misma ley, la entrega de dinero por el mutuante o la devolución del

mismo por el mutuatario no permitirá que este último sustente incremento

patrimonial ni una mayor disponibilidad de ingresos para el pago de obligaciones o la

realización de consumos, debiendo el mutuante, por su parte justificar el origen del

dinero otorgado en mutuo.

Entonces, para efectos tributarios es prioritario que todo préstamo de dinero se

encuentre bancarizado y anotado en los libros contables, más aun teniendo en

cuenta lo dispuesto por el Tribunal Fiscal en sus resoluciones N° 12359-3-2007 y 09309-

3-2004, mediante las cuales ha señalado que los contribuyentes obligados a llevar

contabilidad deben registrar todas sus operaciones con contenido económico, y que

los libros y registros contables deben reflejar fielmente las operaciones de la empresa

y brindar información fehaciente y confiable. La documentación facilita al

contribuyente la demostración y la justificación de cómo ha determinado el valor de

mercado de la transacción, posibilitando, a su vez, a la Administración tributaria la

comprobación de que el valor declarado por el contribuyente es el que fijarían

personas o entidades independientes en condiciones de libre concurrencia.


Por otra parte, la LIR y su Reglamento regulan la colocación de intereses

compensatorios en todo contrato de mutuo, indicando que se presume, salvo prueba

en contrario constituida por los libros de contabilidad del deudor, que todo préstamo

en dinero, cualquiera que sea su denominación, naturaleza o forma o razón, devenga

un interés no inferior a la tasa activa de mercado promedio mensual en moneda

nacional (TAMN) que publique la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS).

Dicha presunción regirá aun cuando no se hubiera fijado el tipo de interés, se hubiera

estipulado que el préstamo no devengará intereses, o se hubiera convenido en el

pago de un interés menor.

En conclusión, la Administración Tributaria, puede considerar que los desembolsos

de dinero que no se encuentran sustentados en documentos fehacientes son

préstamos, según lo establecido en la LIR y su Reglamento, y que bajo ese escenario

la única posibilidad de eximirse de la imputación de intereses presuntos es la prueba

constituida por los libros contables. Es decir, la LIR y su Reglamento sólo permiten

destruir su presunción si es que se prueba el pacto que así lo acredita y que debe

reflejarse a través de la contabilidad del deudor (mutuatario), sin embargo tal

posibilidad de probanza será materialmente imposible y jurídicamente inexigible en

los casos que los deudores del préstamo sean personas naturales (normalmente

aquellas acogidas al Nuevo RUS), por lo que se estaría ante la exigencia de una prueba

imposible.

Por ejemplo, en un contrato de mutuo (según el artículo 26 de la LIR) se presume que

existe un interés pactado que no puede ser: i) en el caso de moneda nacional menor

a la TAMN; y ii) en el caso de moneda extranjera menor a la tasa promedio de

depósitos a 6 meses del mercado de Londres del último semestre calendario del año

anterior. En este caso, el hecho conocido es que existe un contrato de mutuo, y el

desconocido es si devenga intereses o no (la LIR presume que si se devenga intereses

salvo que se demuestre lo contrario), por lo cual siempre se menciona que en las

presunciones legales se invierte la carga de la prueba, ya que será el interesado quien


deberá probar la inexistencia de nexo, en el caso concreto, entre el hecho cierto y el

que se presume realizado (la traslación de la carga de la prueba es lógica

consecuencia de la presunción de legalidad de los actos tributarios).

Ahora, para efectos del artículo 26 de la LIR y el artículo 15 de su Reglamento, existe

renta que deriva de la cesión a terceros de capitales propios, englobando

fundamentalmente los rendimientos procedentes de préstamos o depósitos

(intereses); los que no sólo incluyen los derivados de su titularidad (los intereses),

sino también las ganancias que eventualmente se obtengan con actos dispositivos

sobre los mismos (transmisión, reembolso, canje o conversión).

La LIR señala que tienen esta consideración las contraprestaciones de todo tipo,

cualquiera que sea su denominación o naturaleza, dinerarias o en especie, como los

intereses y cualquier otra forma de retribución pactada como remuneración por tal

cesión, así como las derivadas de la transmisión, reembolso, amortización, canje o

conversión de cualquier clase de activos representativos de la captación y utilización

de capitales ajenos, teniendo en cuenta ciertos límites:


Se incluyen en este ámbito los intereses que retribuyan una imposición de capitales,

pero no lo que tengan carácter indemnizatorio, como sucede con aquellos que

compensen el retraso en un pago, que tendrán la consideración de ganancias

patrimoniales.

Por ejemplo, los rendimientos derivados de un contrato financiero atípico, con

garantía de recuperación del 90% del capital invertido, quedando el 10% restante de la

inversión vinculado a la evolución de ciertas acciones cotizadas; el depósito devenga

un interés a un tipo variable sobre el 90 por 100 del capital, pagadero anualmente, y

una remuneración fija sobre el restante 10 por 100 pagadera al vencimiento del

contrato. Estos intereses, serán gravados bajo la figura del artículo 26 de la LIR y su
Reglamento, debiendo imputarse al período impositivo en que sean exigibles por su

perceptor.

A mayor abundamiento, debemos mencionar que los intereses se cuantifican,

lógicamente, por su importe bruto; ante ello, el artículo 26 de la LIR establece

previsiones específicas para la cuantificación de las mencionados intereses (en

moneda nacional no debe ser menor a la tasa activa de mercado promedio mensual

en moneda nacional –TAMN-, en moneda extranjera no debe ser menor a la tasa

promedio de depósitos a 6 meses del mercado de Londres del último semestre

calendario del año anterior).

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