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INTRODUCCIÓN

La fibra de carbono (fibrocarbono) es un material formado por fibras de 5-10 micras de


diámetro, compuesto principalmente de átomos de carbono. Los átomos de carbono están
unidos entre sí en cristales que son más o menos alineados en paralelo al eje longitudinal de la
fibra. La alineación de cristal da a la fibra de alta resistencia en función del volumen (lo hace
fuerte para su tamaño). Varios miles de fibras de carbono están trenzados para formar un hilo,
que puede ser utilizado por sí mismo o tejido en una tela.

Las propiedades de las fibras de carbono, tales como una alta flexibilidad, alta
resistencia, bajo peso, tolerancia a altas temperaturas y baja expansión térmica, las hacen muy
populares en la industria aeroespacial, ingeniería civil, aplicaciones militares, deportes de motor
junto con muchos otros deportes. Sin embargo, son relativamente caros en comparación con las
fibras similares, tales como fibras de vidrio o fibras de plástico, lo que limita en gran medida su
uso.

Las fibras de carbono generalmente se combinan con otros materiales para formar un
compuesto. Cuando se combina con una resina plástica es moldeada para formar un plástico
reforzado con fibra de carbono (a menudo denominado también como fibrocarbono) el cual
tiene una muy alta relación resistencia-peso, extremadamente rígido, aunque el material es un
tanto frágil. Sin embargo, las fibras de carbono también se combinan con otros materiales, como
por ejemplo con el grafito para formar compuestos carbono-carbono, que tienen una tolerancia
térmica muy alta.

ANTECEDENTE:
Podemos ubicar las primeras fibras de carbono de uso industrial en la época de fuerte
trabajo de Thomas Alva Edison, quien las preparó gracias a un proceso de carbonización, que
logró por el empleo de filamentos de otras fibras (de bambú, celulosa). Las mismas fueron
posteriormente utilizadas para la preparación de otros filamentos: los de las lámparas
incandescentes.

Sin embargo, fue recién en 1960 cuando la Unión Carbide pudo desarrollar un proceso
industrial consistente en la obtención de este material y con la utilización de un carbono de alto
módulo de Young. Seis años después se obtuvieron fibras de PAN, es decir, de poliacrilonitrilo y
se desarrollaron muchas otras a partir del uso de breas de carbón, de petróleo y de resinas
fenólicas. En la década del 80’, se las fabrica a partir de breas de mesofase, ahora de ultra-alto
módulo y las cuales fueron destinadas a muy altas prestaciones.
Durante la década de los 70’s, el trabajo experimental para encontrar materias primas
alternativas permitió la introducción de las fibras de carbón hechas a partir del procesamiento
de la brea de petróleo. Estas fibras contenían alrededor de 85% de carbono y tenía una excelente
resistencia a la flexión. Desafortunadamente, sólo tenían una resistencia limitada a la
compresión y no eran ampliamente aceptadas.

DEFINICIÓN DEL PROBLEMA:


La fibra de carbono como tal nació en 1958 a las afueras de Cleveland (EEUU) gracias a
Roger Bacon. Para conseguirlo calentó filamentos de rayón hasta carbonizarlos. Más tarde
comprobó que este proceso era totalmente ineficaz ya que las fibras creadas solo estaban
compuestas en un 20% en carbono y su fuerza y rigidez eran muy malas.

PROPUESTA DE SOLUCIÓN:
En los 60’s, Akio Shindo, un científico japonés, usó el poliacrilonitrilo (PAN) como
materia prima en lugar de los filamentos de rayón, consiguiendo un resultado final del 55% en
carbono.

En la década posterior se trabajó experimentalmente con la brea de petróleo y consiguió


con ella obtener fibra de carbono de mucha mejor calidad. Esta tenía un 85% en carbono y una
excelente resistencia a la flexión.

JUSTIFICACIÓN:
Las fibras de carbono presentan una combinación de características que compensa sus
precios y las convierten, para determinadas aplicaciones, en una alternativa valiosa. Sobresalen
por poseer un excelente conjunto de propiedades mecánicas, entre las que se destacan: su baja
densidad, ligereza, resistencia mecánica y química, y libertad de formas. En general, superan las
ofrecidas por los diferentes tipos de aceros, hierros y aluminio. También brindan la seguridad
gracias a una mejor resistencia a los impactos y al fuego, ofreciendo un mejor aislamiento
térmico y eléctrico. Es cierto que el costo de fabricación de la fibra de carbono es superior al de
los materiales tradicionales como el acero, sin embargo, ahorrando piezas de enlace y
mecanización, reduciendo de manera importante los gastos de mantenimiento y aumentando
la vida útil y la seguridad, las ventajas pueden valorizarse en términos de beneficios con el uso.

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