Está en la página 1de 3

Beneficios de las frutas

Las frutas se caracterizan por ser potentes agentes antioxidantes y antiinflamatorios


imprescindibles para nuestra salud. Además, uno de los beneficios de comer fruta es que
son bajas en calorías (hipocalóricas), por lo que se recomiendan en dietas de
adelgazamiento. Por otro lado, otra de las principales ventajas de comer fruta es que, al
consumirlas en crudo conservan todos sus nutrientes.
Ahora que estamos en pleno verano y tenemos a nuestro alcance una gran variedad de
frutas refrescantes e hidratantes, es aconsejable comer fruta entre horas cuando tenemos
el estómago vacío ya que de esta manera absorbemos todos sus nutrientes y obtenemos
todos sus beneficios.

 Las frutas nos aportan agua, vitaminas, minerales, fibra y diferentes compuestos
beneficiosos para el organismo.
 Por sus antioxidantes, previenen el envejecimiento prematuro de las células,
dándote una piel más limpia, joven, suave y sana y mayor calidad de vida.
 Consumidas a diario, las frutas nos ayudan a prevenir distintas enfermedades
como problemas cardiovasculares, trastornos digestivos, algunos tipos de cáncer y
enfermedades neurodegenerativas, además de colaborar en la lucha contra el
sobrepeso y la obesidad.

 Son dulces, sabrosas, tienen pocas calorías y prácticamente nada de grasas


saturadas (aquellas más perjudiciales para el organismo), por lo que son un buen
capricho cuando te entre tu vena más golosa.

 Las frutas nos producen sensación de saciedad al contener fibra, así evitarás estar
picoteando guarrerías todo el día. Además, su fibra nos ayuda a regular el tránsito
intestinal y evitar el estreñimiento.
Las vitaminas. Las frutas nos aportan grandes cantidades de vitaminas. Entre las más
importantes destacan:

 Vitamina A: esencial para la salud de la piel y los ojos, así como para aumentar el
sistema inmune. Las frutas con mayor cantidad en vitamina A son las naranjas, las
manzanas, las moras y los kiwis.

 Vitamina C: contribuye a la reducción del cansancio y la fatiga. Ayuda a la formación


de colágeno, imprescindible para el funcionamiento de los vasos sanguíneos,
huesos, cartílagos y encías. También protege frente al daño oxidativo. Las frutas
con mayor porcentaje en vitamina C son los cítricos como la naranja, el kiwi y el
limón.

 Vitaminas del complejo B: lo forman un complejo de ocho vitaminas hidrosolubles


(B1, B2, B3, B5, B6, B7, B9 y B12) que ayudan aumentar el metabolismo energético
y a la formación de los glóbulos rojos. Son esenciales para el crecimiento y
desarrollo de nuestro organismo. El plátano, la piña y las naranjas son ricos en
vitaminas del grupo B.
manejo de residuos
Nuestros excrementos no son tratados como cualquier residuo orgánico, aun cuando lo sea,
suele dársele un tratamiento distinto al resto de ellos, evacuándolos por redes de
saneamiento. Las actividades de atención sanitaria protegen y restauran la salud y salvan
vidas. De todos los residuos generados por esas actividades, aproximadamente un 85%
son desechos comunes no peligrosos, semejantes a la basura doméstica. El 15% restante
se considera material peligroso que puede ser infeccioso, tóxico o radiactivo.
John Snow: Demostró que el cólera era causado por el consumo de aguas contaminadas
con materias fecales, al comprobar que los casos de esta enfermedad se agrupaban en
las zonas donde el agua consumida estaba contaminada con heces, en la ciudad de
Londres en el año de1854.
Los desechos y subproductos pueden ser de muy diversa índole, como se desprende de la
lista que sigue.

Los desechos sanitarios proceden básicamente de:


• hospitales y otros establecimientos asistenciales;
• laboratorios y centros de investigación;
• centros donde se practican autopsias y se prestan servicios mortuorios;
• laboratorios de investigación y pruebas con animales;
• bancos de sangre y centros de donación;
• residencias de ancianos.
Los países de ingresos elevados generan en promedio hasta 0,5 kg de desechos peligrosos
por cama hospitalaria y día, mientras que en los de ingresos bajos ese promedio ronda los
0,2 kg. Sin embargo, en estos últimos países los desechos sanitarios peligrosos a menudo
no se separan del resto de residuos, de modo que en la práctica su cantidad es mucho
mayor.