Está en la página 1de 2

EL CONTRATO SOCIAL

El autor de la obra EL CONTRATO SOCIAL es escrito por JEAN-JACQUES ROUSSEAU es un


autodidacta nacido en GINEBRA (SUIZA) en 1712 de una familia con final trágico empezó sus
primeros años en una suerte de familiares que de una u otra forma trataron de darle una
sólida formación intelectual frente a su precaria situación socio-económica terminando en un
hospicio .Transcurrido los años fue nutriéndose del saber y los conocimientos que luego
darían inicio el extraordinario filosofo de aquella época.

EL CONTRATO SOCIAL es escrita en 1762 le antecedió EL EMILIO ambas obras se han


convertido en clásicos de la pedagogía y de la ciencia política respectivamente.

EL EMILIO como una reflexión sobre el hombre y la situación humana. En cuanto a EL


CONTRATO SOCIAL, las ideas de ROUSSEAU tenían un claro carácter explosivo, púes, de
entrada, atentaban contra las monarquías absolutas imperantes en Europa.

La doctrina de ROUSSEAU era igualitaria y anti jerárquica y, además, republicana y


antimonárquica, púes aunque la monarquía aparecía entre las formas posibles de gobierno, en
su concepción, los reyes eran vistos como simples magistrados o funcionarios responsables del
cumplimiento de las leyes.

EL CONTRATO SOCIAL, consta de IV LIBROS.

El libro primero se refiere a encontrar las condiciones de existencia legítima de una sociedad.
Con palabras que lo dicen todo: “El hombre ha nacido libre, y en todas partes está encadenado.
Hay quien se cree señor de los demás y es más esclavo que ellos. Finalmente, termina
anticipando lo que pensaríamos que diría al final, estableciendo qué es el pacto social,
señalando su necesidad en los siguientes términos.

"... Ahora bien, como los hombres no pueden engendrar nuevas fuerzas, sino solamente aunar
y dirigir las que existen, no les queda otro medio para subsistir que formar por agregación una
suma de fuerzas que pueda superar la resistencia, ponerlas en juego mediante un solo móvil y
hacerlas actuar de conjuntamente. Dé este modo, si se separa del pacto social lo que no forma
parte de su esencia, resultará que se reduce a los términos siguientes: Cada uno de nosotros
pone en común su persona y todo su poder bajo la suprema dirección de la voluntad general; y
recibimos en cuerpo a cada miembro como parte indivisible del todo.

El segundo libro nos habla de la soberanía que es inalienable e indivisible, púes la voluntad es
general, o no lo es; es la del cuerpo del pueblo o solo de una parte.

La conclusión a saber: que el pacto social establece entre los ciudadanos una igualdad tal que
todos se comprometen bajo las mismas condiciones y todos deben gozar de los mismos
derechos.
Ya he dicho que no existía voluntad general sobre un estado particular. Efectivamente, ése
objeto particular está en el estado o fuera del estado. Sí está fuera del estado, una voluntad
que le es extraña no es general respecto a el: entonces se establece entre el todo y su parte
una relación que hace de ellos dos seres separados, de los cuales uno es la parte y otro el todo,
mientras subsista esa relación ya no hay todo, sino dos partes desiguales; dé donde se sigue
que la voluntad de la una no es tampoco general respecto a la otra.