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ACROSTICO DE OPTIMISMO

Obtendrás lo deseado si te esmeras y si tu


Pensamiento coincide con tu acción .

Trabaja en tus sueños, sueña cada vez más,


Imagina saborear tus éxitos. Todo se puede lograr
Mientras quieras hacerlo, con ganas, no pierdas la
Ilusión. Después de todo cuantos han fracasado y han
Superado sus temores a un nuevo fracaso y sin embargo
Miraban en su corazón la meta lograda. No desmayes,
Otros al igual que tú no se rindieron y abrazaron el triunfo.
FRASES DE OPTIMISMO.
- Con una actitud positiva el entorno es el mismo, pero la diferencia eres tú.
- Una mente educada es un corazón que sabe dar lo mejor a una sociedad que clama a
gritos por nuevos corazones dispuestos a cambiar el ritmo del mundo.
- El optimismo es la fé que dirige al éxito. No se puede hacer nada sin esperanza ni
confianza.
- El optimismo es esencial para el logro y es también el fundamento del valor y del
verdadero progreso.
CARACTERISTICAS DE PERSONAS OPTIMISTAS.
- Las personas optimistas luchan por lo que quieren
El solo hecho de luchar por conseguir una meta hace que cualquier persona se llene de
vitalidad. Por contraste, quien no se ha encontrado con sus sueños y sus deseos, tiende
a ver la vida de una forma oscura. Si hay algo que hace optimistas a las personas es
precisamente la capacidad para fijarse objetivos y luchar por ellos.
- Ven en los fracasos oportunidades de crecimiento
Si algo caracteriza a las personas positivas es cómo afrontan los problemas que se les
presentan a lo largo de su vida. Si las personas pesimistas se lamentan constantemente
por lo que no les ha ido bien, las personas optimistas piensan que se puede aprender
hasta de lo malo. De hecho, las situaciones adversas son las que más les hacen crecer.
El optimista es entusiasta por naturaleza y nada le hace perder de vista esa actitud tan
arrolladora.
- Son honestos consigo mismos
Ser honesto con uno mismo significa renunciar a las justificaciones y a los pretextos. Una
actitud que exige por un lado valor, porque implica no escudarse, sino mirar cara a cara
la vida y por otro, sinceridad con uno mismo. Las personas optimistas no temen admitir
sus errores, al contrario, están abiertos a reconocerlos. Evitan culpar a los demás por
sus equivocaciones y tienen la suficiente confianza en ellos mismos como para aceptar
que no siempre tienen la razón. Esta actitud los fortalece, en lugar de disminuirlos
porque saben que si reconocen sus errores están a un paso de ser mejores.
- Se valoran positivamente.
Para tener una mentalidad optimista uno debe valorarse positivamente. Esto quiere
decir que estas personas tienen una autoestima alta y gozan de un equilibrio emocional
que les permite afrontar los retos diarios con las máximas garantías. Eso no significa que
consigan todo lo que se propongan, claro. Simplemente, no se rinden de forma
injustificada ante la aparición de los primeros problemas simplemente por creer que no
serán capaces de avanzar o construir algo mejor.
- Saben automotivarse
Saber automotivarse es una de las claves para seguir vivo en los momentos delicados,
porque la automotivación nos permite seguir en acción a pesar de que la situación no
nos favorezca. Las personas optimistas se automotivan constantemente, buscando
estrategias para mantener siempre una mentalidad constructiva y orientada hacia los
objetivos.
- Tienen una alta autoconfianza
Este tipo de personas están convencidas de que pueden lograr lo que se proponen
porque que creen en sí mismos y en sus posibilidades. Esto es lo que se conoce como
tener una autoconfianza alta y es clave para afrontar las situaciones adversas. Las
personas con autoconfianza alta son más propensas a lograr el éxito porque son más
optimistas cuando las situaciones se complican. Siempre piensan que saldrán airosas de
estas situaciones.
RESUMEN PARA DECIR.
El optimismo es el valor que nos ayuda a enfrentar las dificultades
con buen ánimo y perseverancia, descubriendo lo positivo que
tienen las personas y las circunstancias, confiando en nuestras
capacidades y posibilidades junto con la ayuda que podemos
recibir.
Alcanzar el éxito no siempre es la consecuencia lógica del
optimismo, por mucho esfuerzo, empeño y sacrificio que
pongamos, algunas veces las cosas no resultan como deseábamos.
El optimismo es una actitud permanente de “recomenzar”, de
volver al análisis y al estudio de las situaciones para comprender
mejor la naturaleza de las fallas, errores y contratiempos, sólo así
estaremos en condiciones de superarnos y de lograr nuestras
metas. Si las cosas no fallaran o nunca nos equivocáramos, no
haría falta ser optimistas.
No es más optimista el que menos ha fracasado, sino quien ha
sabido encontrar en la adversidad un estímulo para superarse,
fortaleciendo su voluntad y empeño; en los errores y
equivocaciones una experiencia positiva de aprendizaje. Todo
requiere esfuerzo y el optimismo es la alegre manifestación del
mismo, de esta forma, las dificultades y contrariedades dejan de
ser una carga, convirtiéndonos en personas productivas y
emprendedoras.