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El Libro De Samuel

1. Nombre y autor. A estos dos libros se les ha dado el nombre de Samuel, no solamente porque
Samuel fuera el personaje principal en la primera parte, sino también porque fue él quien inauguró la
monarquía ungiendo a los dos primeros reyes, Saúl y David.
Dado que Samuel murió antes de que ocurrieran algunos acontecimientos de estos libros, él no puede
haber sido el autor de toda la obra. También la expresión “Siclag” vino a ser de los reyes de Judá hasta
hoy" (1 Samuel 27:6), parece indicar que el libro se originó después de la división del reino. Es probable
que fuera escrito por un profeta desconocido. Este habría empleado material escrito con anterioridad
(ver 1 Crónicas 29:29), incluso escritos de Samuel y de los cronistas y escribas de David.
2. Relación con Jueces. La primera parte de 1 Samuel nos cuenta la historia de Elí y Samuel, los
últimos jueces de Israel. Se trata del tiempo crucial de transición, el cambio de gobierno de los jueces a
la monarquía. Aunque Israel era una confederación de tribus vinculadas por su común fe en Dios, a
menudo faltaba unidad entre las tribus. Estas estaban esparcidas por toda Palestina, y por su
individualismo y su separación, a menudo no se unían para resistir las invasiones de sus enemigos, y
eran constantemente amenazadas por ellos.
En 1 Samuel se nos relata cómo los israelitas fueron comprendiendo la necesidad de renunciar a una
parte de su libertad para formar una unidad política bajo el liderazgo de un rey. Poco a poco se realizaron
la unificación, el poder y la prosperidad. Aunque Samuel y Saúl contribuyeron a todo esto, el factor
principal de esta transformación fue David, y por lo tanto es él el que ocupa el centro de la atención.
3. Propósito. La intención principal del autor sagrado fue relatar el establecimiento de la monarquía y
narrar la historia de las vidas que más tuvieron que ver con el reino: Samuel, Saúl y David. Desde el
punto de vista profético, se presenta la historia de la nación para demostrar que la infidelidad a Dios
siempre tuvo como consecuencia el castigo, mientras que la obediencia era premiada con la bendición
de Jehová.
4. Tema. LA INSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA EN ISRAEL.
5. Contribución teológica. Una de las contribuciones teológicas de mayor significado del Antiguo
Testamento se encuentra en 2 Samuel 7, la profecía de Natán. Este promete que David fundaría una
dinastía que duraría "para siempre". Se llama el "pacto davídico", y es la base para desarrollar el
mesianismo real a través de la Biblia.

I. Samuel
(l Samuel 1 - 7)
La historia del reino hebreo empieza con Samuel. El fue el eslabón entre la oscura época de los jueces
y el período de la monarquía. Fue el primero de los grandes profetas, maestro de profetas, sacerdote,
intercesor, y el último de los jueces. Fue también el único juez que tuvo éxito en su intento de unir a las
doce tribus, y el primer hombre desde Josué, a quien Dios pudo emplear para provocar un avivamiento
espiritual en medio del pueblo, que trajo victoria a toda la nación hebrea. Ungió a los dos primeros reyes
de Israel, y así fundó el reino hebreo.
A. Nacimiento y primeros años de Samuel (1 Samuel 1-3)

1. La madre de Samuel y su oración (1 Samuel 1 - 2:11). Samuel fue un hijo de la fe y de la oración.


Parte del éxito que tuvo Samuel debe atribuirse a Ana (gracia), su piadosa madre. Ana era estéril en una
sociedad que despreciaba a la mujer estéril.
En el tabernáculo, Ana elevó secretamente a Dios una plegaria fervorosa pidiéndole que le concediera
un hijo. Hizo el voto de que su hijo sería dedicado a Dios como nazareo todos los días de su vida, es
decir, le serviría en el santuario. La oración continua de Ana y el movimiento tembloroso de sus labios
despertaron en Elí, el sumo sacerdote, la sospecha de que estaba ebria. Parece que los israelitas oraban
en voz alta en aquel entonces. La blanda respuesta de Ana lo tranquilizó y Elí la animó a creer que Dios
le daría un hijo. Las palabras del sumo sacerdote contribuyeron a que Ana depositara su fe en Dios; su
llanto y angustia se tornaron en confianza y paz. Al transcurrir los meses, dio a luz un niño. Le puso por
nombre Samuel, "nombre de Dios" o "escuchado por Dios", probablemente como testimonio de que esta
respuesta a su oración demostraba el poder y la autoridad que hay en el nombre de Dios. A su debido
tiempo, Ana cumplió su voto entregando al sacerdote Elí su hijito para que sirviese en el santuario.

2. El pecado de Elí y sus hijos (1 Samuel 2:12-36). Elí era en general un hombre bueno, pero débil;
descuidaba la disciplina moral de sus hijos y no contenía su desenfreno. Ofni y Finees no eran contrarios
a las ideas ni a la moral de los cananeos. Tenían relaciones ilícitas con las mujeres que servían en la
entrada del tabernáculo. También eran glotones: no observaban el ceremonial de los sacrificios, sino que
tomaban la mejor parte, que pertenecía a Dios, aun antes de que la ofrenda hubiera sido siquiera
presentada a El. Así profanaban el ta- bernáculo con su avaricia y viles acciones y volvieron a los
israelitas contra el culto de Jehová.

3. El llamado de Dios a Samuel (3). Tal vez Samuel tuviera unos 12 años cuando Dios lo llamó en la
noche. El joven pensó que era Elí el que lo llamaba, pero cuando la voz volvió a llamarlo por segunda
vez, Elí se dio cuenta de que Dios se había manifestado a Samuel. Entonces le dio instrucciones para
que escuchara la voz de Jehová. El mensaje divino a Samuel, confirmaba los castigos contra la casa de
Elí que había anunciado antes por otro profeta (2:27-36). También era una advertencia indirecta para
que Samuel no siguiera el ejemplo de Elí y de sus hijos. Ante la terrible amenaza, Elí demostró un
espíritu sumiso y humilde. "Jehová es; haga lo que bien le pareciere."

B. Guerra contra los filisteos (1 Samuel 4 - 7)

1. Los filisteos capturan el arca (4). Pronto se cumplirían las profecías contra Elí y sus hijos. Los
filisteos les declararon la guerra alos israelitas. Acamparon en Afec, a 15 kilómetros al norte del
actualpuerto de Jafa. Los israelitas no se dieron cuerita de que la invasiónera el castigo de Dios por la
reincidencia de Israel, e intentaron obtener la victoria llevando el arca como amuleto en la batalla. El
arcarepresentaba la presencia de Dios y era el objeto más sagrado de lanación. Pero no se pudo obligar
a Dios a que les ayudara: la derrota delos israelitas fue aplastante. Fueron muertos los hijos de Elí y
tambiénél mismo murió trágicamente al recibir la noticia de la captura delarca.
¿Por qué permitió Dios que los filisteos capturaran el arca?
a. Para traer castigo sobre la casa de Elí.
b. Para disciplinar a todo Israel. De la noche a la mañana, lanación se encontró sin sacerdotes, sin
ninguna señal de la presenciade Dios y sin lugar autorizado para el sacrificio.
c. Para mostrar su supremacía sobre los dioses paganos. La captura del arca resultó humillante para los
hebreos, pero trajo gloria aJehová entre los filisteos, que presenciaron su poder sobre ellos ysobre sus
dioses.

2. Sinsabores de los filisteos con el arca (1 Samuel 5:1 - 7:1). Los filisteos pensaron que Dagón, el
dios cananeo del trigo, les habíadado la victoria. Colocaron el arca en su templo como un trofeo deguerra.
Pero Jehová no es un dios al que se le pueda inmovilizar fuerade su territorio; al día siguiente, los filisteos
encontraron a su diostendido en el suelo besando el polvo. Al otro día, de Dagón noquedaba más que el
tronco. Tuvieron que cambiar el arca de un lugara otro, y cada vez los castigos sobre los ídolos y sus
adoradores fueronmás penosos y humillantes. La forma de expiación, los ratones de oro
(o ratas, Bn, sugiere que los tumores fueron consecuencia de la pestebubónica que propagaban estos
animales.Los filisteos decidieron finalmente devolver el arca. La pruebaconcluyente de que la plaga fue
acción de Jehová, fue que las vacasque nunca habían llevado yugo y que estaban criando, marcharon
directamente hacia la tierra de Israel tirando la carreta con el arca.

3. Samuel, juez, libertador y maestro (1 Samuel 7:2-17). La capturadel arca fue en realidad una
bendición disfrazada. En vez de significarla caída de Israel, como había temido Elí, preparó el camino
paraefectuar un cambio espiritual. Terminado el período de 20años de silencio, aparece Samuel instando
a los israelitas a dejar susídolos y a volverse al único Dios verdadero. Era plenamente reconocido como
sacerdote, profeta, juez, y hombre poderoso en la oración, yllegó a ser el restaurador de Israel.
Se produjo un gran avivamiento en toda la nación. El pacienteministerio del profeta rindió frutos.
Samuel convocó a una granasamblea en Mizpa para volver decisivamente a Israel a Dios. Cuandoel
pueblo de Dios se congrega unánime en Un lugar, le da a Dios laoportunidad de bendecir en una forma
que es imposible de otramanera. El arrepentimiento fue expresado con el derramamiento deagua ante
Jehová (símbolo solemne del corazón y la vida derramadosen dolor por el pecado y en consagración),
con el ayuno y con laconfesión pública de los pecados.
Como juez, Samuel recorría anualmente un circuito, ejerciendosus funciones en muchas poblaciones,
tales como Bet-et Gilgal yMizpa. Ponía sus servicios al alcance de todos. Por primera vez enmuchas
generaciones, Israel tenía un dirigente realmente preocupadopor su estado espiritual. También edificó
un altar en Ramá. Erahonrado e,n todas sus acciones y podía desafiar a todo el mundo aseñalar un solo
caso en que hubiera pervertido la justicia o se hubieracomportado incorrectamente.En esos años, Samuel
también formó una compañía de profetas,discípulos suyos que vivían en pequeños gtupos comunales y
profetizaban en éxtasis al son de la música (1 Samuel 10:5).

II. Samuel y Saúl


(l Samuel 8 - 15)

A. Establecimiento de la monarquía (1 Samuel 8 - 12)

1. Israel pide rey (8). La petición de los ancianos de Israel para que Samuel les diera un rey, tenía
corno pretexto la vejez del profeta y lavenialidad de sus hijos nombrados jueces en Beerseba. Los
belicosos filisteos, a pesar de su derrota en Mizpa, mantenían el control de granparte del territorio
israelita. Tenían el monopolio del hierro* y habían expulsado a los herreros hebreos.
Hasta ese momento, el gobierno de Israel había sido una teocracia, es decir, Jehová era su rey. De
tiempo en tiempo Dios habíalevantado jueces para gobernar. Sin embargo los jueces no
dejabansucesores, y eran largos los lapsos entre uno y otro; mientras tanto, lanación no tenía cabeza para
guiarla ni caudillo para defenderla. Amenudo reinaba el caos, y la nación apostataba cada vez más.
Samuelfue el único juez que logró unificar todas las tribus. Los israelitasveían alrededor de ellos
ejemplos de fuertes monarquías y queríantener un gobierno central y un defensor que fuera su rey. El
rechazo al gobierno de Samuel por parte del pueblo, produjo lamayor desilusión de la vida del profeta;
pero consultó a Dios, el cualconcedió su permiso sin dar su aprobación. Samuel les advirtió encuanto a
los inconvenientes de la monarquía, pintando el sombríocuadro de un típico rey oriental, que reclutaría
personal para queestuviera a su servicio y contribuyera a la pompa real del palacio.Habría trabajos
forzados y elevados impuestos; desaparecerían lalibertad y la igualdad entre el pueblo. Sin embargo, los
ancianospersistieron en su petición.

2. Saúl es elegido rey (1 Samuel 9 - 11). En cuanto al rey, Dios ledio a Israel algo más de lo que la
nación merecía. No había nada de segunda categoría en Saúl. Tenía un imponente aspecto físico:
alto,fornido y de buen parecer. Jehová le mudó el corazón, dando alagricultor rústico un corazón de un
monarca; le dotó de los dones ylas potencias necesarias para cumplir con el llamado a la realeza. La
unción de Saúl tuvo profundo significado religioso; era símbolo de que Dios lo había escogido para
gobernar a su pueblo, yde su consagración al oficio. La acción de derramar aceite sobre lacabeza también
simbolizaba la efusión del Espíritu, la cual acompañóa su unción poco después. Tres señales le fueron
dadas a Saúl por Samuel para confirmarque su elección como rey provenía de Dios. Después, el
profetaconvocó a una asamblea nacional y presidió sobre una elección triballlevada a cabo echando
suertes.
Al ser elegido rey, Saúl actuó con prudencia, puesto que no tuvo el apoyo de todo Israel. No mostró
presteza indebida para asumir la autoridad y las responsabilidades de su nuevo puesto, sino que volvió
a su antigua vida de agricultor y esperó una oportunidad de manifestarse ventajosamente ante los ojos
de la nación. La amenaza de los amonitas le dio tal oportunidad, y la gran victoria sobre ellos le dio el
prestigio que necesitaba. Se vio aquí que Saúl había sido ungido por el Espíritu para liberar a Israel a la
manera de los jueces primitivos. Además, su actitud perdonadora hacia los que le habían rechazado, le
ayudó a lograr la estima de todos. Entonces Samuel dispuso una nueva ceremonia en Gilgal para ratificar
la institución de la monarquía y aclamar públicamente a Saúl como rey.

3. La despedida de Samuel (12). Samuel comprendió que su ocaso había llegado. Por lo tanto,
renunció a su cargo de gobierno para' dar lugar a otro hombre que sería soberano de la nación. Sin
embargo, no abandonaría su cargo profético ni dejaría de interceder por el bien de la nación.

B. Comienzos del reinado de Saúl (1 Samuel 13 - 15)


Saúl tendría unos 35 años* al comenzar a reinar sobré Israel. Estableció un gobierno sencillo, cuyo
mantenimiento le costó a Israel
muy poco. La corte real se encontraba en un lugar estratégico, Gabaa ("collado"), situado unos tres
kilómetros al norte de Jerusalén.
Al principio de su reinado, Saúl cumplió muy bien el propósito divino por el cual había sido designado
rey. Es decir, fue un gran libertador.
Sin embargo, aparecen muy pronto sus debilidades: su orgullo y su deseo de gobernar sin acatar las
palabras del profeta. Tal espíritu de independencia no correspondía a alguien que había sido ungido para
servir corno subalterno del Rey invisible. Su baja naturaleza se afirmó cada vez más, y Samuel tuvo que
presenciar la gradual decadencia del rey.
1. Guerra contra los filisteos; sacrificio ilegal y voto necio de Saúl (1 Samuel 13, 14). El conflicto
con los filisteos estalló al atacar Jonatán una guarnición de filisteos entre Gabaa y Bet-el. Saúl había
organizado un ejército de 3.000 soldados acaudillados por él y Jonatán. Los enemigos reaccionaron
inmediatamente con un enorme ejército y se dispusieron a castigar a los insurrectos hebreos. Saúl, a su
vez, llamó a los israelitas a la guerra. Samuel le dio órdenes de trasladarse a Gilgal y esperar allí siete
días hasta que él viniera y ofreciera sacrificio. Constituía un gran esfuerzo para Saúl esperar sin hacer
nada cuando sabía que un poderoso ejército se preparaba para atacarlo. Para empeorar las cosas, el
ejército de Saúl comenzó a desintegrarse de tal manera que los cobardes comenzaron a desertar. Al
aproximarse el final del séptimo día, Samuel no apareció. Saúl perdió la paciencia y ofreció el sacrificio,
entrometiéndose en las funciones del sacerdocio. El resultado fue que perdió su reino, puesto que Dios
lo despojó de él.

2. Guerra contra los amalecitas: segunda desobediencia de Saúl (1 Samuel 15). Saúl tuvo otra
oportunidad de obedecer a Dios. Jehová le ordenó por medio de Samuel destruir completamente a los
amalecitas, tribu guerrera, salvaje y nómada que de continuo hacía incursiones contra Israel. Saúl derrotó
a los amalecitas, pero violó los términos del anatema, perdonando al rey Agag y a lo mejor de las ovejas
y ganado. Es probable que mantuviera vivo a Agag con la esperanza de recibir un rescate grande por él,
o para exhibirlo como un trofeo de guerra. También erigió un monumento para perpetuar la memoria de
su victoria. Esperaba apaciguar a Jehová ofreciéndole en sacrificio una parte del botín.
La obediencia parcial de Saúl fue considerada por Dios como desobediencia completa. Por
consiguiente, Saúl fue desechado; su reino sería dado a otra persona mejor. Desde aquel momento en
adelante, Saúl reinó sin la autoridad ni la bendición de Jehová.