Está en la página 1de 2

La princesa y el celular.

Hace mucho tiempo conocí a un príncipe en México llamado aladdin que tenia
de acompañante a un hermoso perro sabueso llamado babi color dorada, el me
conto que él y babi pasaron demasiadas aventuras juntos, una vez mientras el
pasaba por el mercado y me conto que estaba muy bonita y se enamoró de mí
en el primer momento, yo no sabía que él se figaría en mí. Yo lo veía y tenía
sus ojos negros brillantes, mirada fija entre los dos lo que no sabía es que
venía de clase baja, que yo robaba el…. Me vio robando en un puesto de frutas
me sentí tan mal pero no me importo porque de verdad lo necesitaba, él se fue,
lo vi a sus ojos ya estaban apagados me sentí tan mal; algo me decía que no
se había apagado; mientras yo caminaba por el mercado encontré un puesto
jamás nunca visto, y en mi mente pensé ¿Qué será? Y me dijo ven y te
mostrare, me llevo a un bosque, con los ojos vendados y me dijo listo quítate la
banda, me la quite y no estaba volví al puesto y todo desapareció, volví al
bosque, estaba sola y de la nada apareció una bolita mística la toque por
curiosidad y salió un celular, renovado, con saldo y hablo y me dijo que me
concedería 3 deseos, creí que era de alguna otra parte del mundo y dije está
bien…
-Bueno primer deseo; es tener una pizza de pepperoni con aderezo
-concedido quedan 2 querida
- casarme con el príncipe aladdin
- ¿estas segura mi niña?
- si es lo que más anhelo
- y el ultimo; que me des a mí y a mi familia una clase media.
Terminaron los deseos querida… puedes irte por donde llegaste.
(El celular desaparece)
Una voz queda en la bolita mística que decía:
- Los deseos se cumplirán a medio día, suerte cariño.
Al día siguiente me levante muy ansiosa esperando a que fueran las 12 fui al
mercado y mientras caminaba ahí estaba el príncipe con babi, Ding Dong!! Las
12….
El príncipe se acercó a mí y me ofreció unos tacos y yo accedí. Mientas no los
comíamos me pregunto sobre mí, mi familia y lo que había visto la vez pasada
se lo conté y me dijo “yo te ayudare”, fuimos a mi casa y no era la misma era
diferente todo había cambiado nos conocimos muchos meses y fue hasta mi
casa a pedirme matrimonio estaba muy feliz y solo dije que ¡SI! Con el tiempo
llego el día de casarnos en la época donde empezó la guerra, todo era muy
difícil pero lo logramos, nos casamos por la iglesia y lo más esperado de la
boda el banquete, cabrito, asado, mole, arroz todo perfecto.
A los cuantos meses tuvimos una bebe llamada Ana muy feliz.

Intereses relacionados