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CONCEPTO DE DERECHO INFORMÁTICO

Algunos autores definen el Derecho Informático como “el conjunto de normas


que regulan las acciones, procesos, productos y relaciones jurídicas surgidas en
torno a la informática y sus aplicaciones”. Otros autores lo definen como
Commented [v1]:
“conjunto de leyes, normas y principios aplicables a los hechos y actos
derivadas de la informática”
Podríamos definir el derecho de la Informática como el conjunto de normas
jurídicas que regulan la creación, desarrollo, uso, aplicación de la informática o
los problemas que se deriven de la misma en las que existe algún bien que es o
deba ser tutelado jurídicamente por las propias normas.
Todavía hoy es cuestionable si existe esta disciplina como tal, por ello, la
mayoría de estudiosos de esta materia prefieren estudiar los siguientes
puntos:
• Protección jurídica de la información personal
• Protección jurídica del software
• Flujo de datos fronterizos
• Convenios o contratos informáticos
• Delitos informáticos
• Valor de los documentos electromagnéticos (Firma digital)

PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES


El desarrollo de la informática y el asentamiento del nuevo orden social conocido
como Sociedad de la Información han generado cambios a nivel mundial en todas
las esferas de la vida del ser humano; hoy por hoy los ordenamientos jurídicos del
mundo se han visto obligados a actualizarse ante este nuevo y cambiante mundo
que gira en torno a la obtención, procesamiento y utilización de la información. La
informática viene creando nuevos mecanismos de integración de individuos e
interacciones de distinta índole, generando cambios a grandes escalas en la vida
del hombre.

La protección de Datos Personales, surge históricamente producto del abuso en la


obtención y utilización de la información de carácter personal, lo cual hizo
necesario la regulación jurídica de todo lo referente a los datos personales, sin
embargo, el surgimiento de la llamada Revolución de la Información o Revolución
Informática, significó el auge del interés por la información como sinónimo de
conocimiento y poder; de igual manera ante la vulnerabilidad de las fuentes
informáticas, el arraigamiento de problemas arrastrados de anteriores estructuras
sociales y el nacimiento de nuevos problemas frente a un mundo lleno de nuevas
posibilidades, han hecho necesaria una regulación jurídica especial; siendo que, al
encontrarnos ante una sociedad que gira en torno a la obtención, procesamiento y
uso de la información, el derecho a la protección los datos e información personal
ha de ser un derecho fundamental.
En virtud del surgimiento de la sociedad de la información, a nivel mundial se han
establecido criterios referentes a los principios del Derecho a la Protección de
Datos Personales, así por ejemplo se sigue discutiendo sobre la posibilidad de
establecer como requisito indispensable el consentimiento expreso para el
tratamiento de datos personales en todos los casos, y las implicaciones que ello
conllevaría. Todo lo referente a la Protección de Datos Personales se ha visto aún
más trastocado por el auge de las llamadas Redes Sociales, así por ejemplo,
recientemente se dio conocer que la red social Facebook, (la cual se ha visto
involucrada varias veces en los últimos años en el centro de polémicas sobre la
protección de la privacidad e intimidad) cambiará las políticas de privacidad de los
usuarios, estableciendo el acceso a la información proporcionada por el usuario a
“amigos” por default en lugar de “público” como lo venía haciendo desde su
nacimiento, esto quiere decir, que por defecto se establecerá la privacidad de los
datos del usuario; lo que significa una estandarización de las políticas de
privacidad de Facebook al principio general de privacidad y seguridad en el diseño,
por cuanto se hace un trato más respetuoso a la información de carácter personal.
En Latinoamérica se han venido generando normativas referentes a la protección
de datos personales basándose en los principios fundamentales de este derecho,
establecidos a nivel mundial. La realización de distintos proyectos en
Latinoamérica ha generado en varios casos positivos, la promulgación de códigos
de conducta o leyes de protección de datos personales. En Venezuela, por su
parte se han venido generando normativas que buscan la protección de los datos
personales, empezando por la consagración del Habeas Data en la constitución de
1999, así como también, se le dio rango constitucional al derecho a la protección
del honor, vida privada, intimidad, propia imagen, confidencialidad y reputación,
para ello la ley fija las limitaciones expresas referentes al uso de la informática, en
la búsqueda de garantizar “el honor y la intimidad personal” de los ciudadanos y el
“pleno ejercicio de sus derechos”. Así mismo, en el año 2001 se dictaron una serie
de normativas reguladoras de la actividad informática, entre ellas la Ley Especial
Contra Delitos Informáticos donde se tipificó como delitos, la violación de la
privacidad de la data o información de carácter personal, relativo a cualquier forma
de captura de datos personales incorporados en un sistema, base de datos o
fichero; la violación a la privacidad de las comunicaciones, donde se previó la
punibilidad de cualquier forma de acceso, captura, interferencia o modificación de
una comunicación ajena y, por último, la revelación indebida de la información
personal aun cuando quien la difunda no sea quien la capturó (Beatriz Di Totto,
2013).

En referencia al tratamiento de datos personales en el comercio electrónico, la


derogada Ley Para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y
Servicios, establecía la protección de los datos del consumidor con apego a los
principios de finalidad, confiabilidad, privacidad y consentimiento, así como la
posibilidad de limitar el uso de su información personal y demás derechos
referentes a la protección de datos personales, sin embargo, esta normativa fue
derogada por la Ley Orgánica de Precios Justos, la cual reguló “solamente lo
relativo a precios y ganancias y omitió regular todo lo relativo al régimen de
protección al consumidor” (Raúl Gil, 2014. Nueva Prensa). En lo concerniente al
procedimiento de Habeas Data, es la jurisprudencia quien ha establecido los
mecanismos para el ejercicio de este derecho; esto, producto del silencio
legislativo. En Venezuela se han planteado casos como el Censo de 2011, donde
se cuestionaba el tipo de información solicitada, incluso se planteaba que había
una violación del Derecho a la Protección de Datos Personales por cuanto se
transgredía el Principio de Calidad del Dato, ya que se solicitaba información que a
juicio de quienes cuestionaban dicho censo, no era necesaria.

De manera que en Venezuela, en general se ha establecido la defensa del


Derecho a la Protección de Datos Personales en Internet y fuera de él, tanto en la
constitución como en las distintas leyes, sin embargo, el Derecho Informático se
nos presenta como una serie de normas dispersas de distintas disciplinas jurídicas,
ya que no tenemos una unificación ni material, ni sustancial de este derecho, lo
cual constituye un obstáculo para la efectiva protección de los derechos referentes
a la informática, no obstante, las normas ya establecidas presentan un buen
panorama; ya a futuro, es predecible que producto de las exigencias del desarrollo
de la sociedad de la información, se presenten proyectos que busquen la
unificación de estos derechos y podamos contar con una Ley Especial de
Protección de Datos Personales.

La sociedad venezolana, no cuenta con un instrumento jurídico que garantice el


reguardo a los datos personales. La situación pone en minusvalía a los ciudadanos
a la hora de dar información de interés personal y que esta sea manejada por los
organismos del Estado u alguna organización.
Pese a no existir un marco legal que regule la protección de datos personales, la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, señala en su artículo 60,
que “toda persona tiene derecho a la protección de su honor, vida privada,
intimidad, propia imagen, confidencialidad, y reputación. La Ley limitará el uso de
información para garantizar el honor, y la intimidad personal y familiar de los
ciudadanos”.

HABEAS DATA

Es el recurso legal a disposición de todo individuo que permite acceder a un


banco de información o registro de datos que incluye referencias informativas
sobre sí mismo. El sujeto tiene derecho a exigir que se corrijan parte o la Commented [v2]:
totalidad de los datos en caso que éstos le generen algún tipo de perjuicio o
que sean erróneos.

El Hábeas Data ha sido reglamentado por la legislación de numerosas


naciones y también se encuentra contemplado en normativas de protección de
los datos personales. Argentina, España y Uruguay, entre otros países,
cuentan con organismos de control que supervisan el manejo de dicha
información de sus ciudadanos que realizan tanto las empresas privadas como
las instituciones públicas.

Nuestra carta magna en el artículo 28 cita “Toda persona tiene derecho de


acceder a la información y a los datos que sobre sí misma o sobre sus bienes
consten en registros oficiales o privados (...…) conocer el uso que se haga de
los mismos y su finalidad, y a solicitar ante el tribunal competente la
actualización, la rectificación o la destrucción de aquellos, si fuesen erróneos o
afectasen ilegítimamente sus derechos. Igualmente, podrá acceder a
documentos de cualquier naturaleza que contengan información cuyo
conocimiento sea de interés para comunidades o grupos de personas (...…).”

En otras palabras el artículo cita que el habeas data puede dividirse en 2


derechos que están unidos estrechamente, derecho de acceder a la
información y a los datos que sobre si misma o sus bienes, conste en registros
oficiales o privados y derecho a conocer si alguien lleva registros sobre los
demás, es el derecho a conocer la finalidad y uso del mismo.

La ley del Tribunal Supremo de Justicia, en su capítulo IV, desde el artículo 167
al 178, Habeas Data, Cita el artículo 167, Demanda de hábeas data. Toda
persona tiene derecho a conocer, los datos que a ella se refieran así como su
finalidad, que consten en registros o bancos de datos públicos o privados; y, en
su caso, exigir la supresión, rectificación, confidencialidad, inclusión,
actualización o el uso correcto de los datos cuando resulten inexactos o
agraviantes. El hábeas data sólo podrá interponerse en caso de que el
administrador de la base de datos se abstenga de responder el previo
requerimiento formulado por el agraviado dentro de los veinte días hábiles
siguientes al mismo o lo haga en sentido negativo, salvo que medien
circunstancias de comprobada urgencia.

Dicho de otra forma, se trata de un derecho que todos los ciudadanos


amparados en un plano jurisdiccional tienen de conocer, actualizar y modificar
la información que se divulgue sobre su persona en los diferentes bancos de
datos o los archivos de los organismos públicos o privados.

La acción de habeas data es una modalidad de amparo a toda persona


interesada acceder al conocimiento de los datos que consten en registros o
bancos de datos públicos o privados destinados a proveer informes, y a exigir
su supervisión rectificación, confidencialidad o actualización en casos de
falsedad, Su finalidad es dar garantía sobre la adecuada manipulación de la
información personal que se encuentra bajo conocimiento de terceros. Esto
permite impedir los abusos y corregir los errores involuntarios en la
administración y publicación de los dichos datos.