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SISTEMAS PROCESALES PENALES: INQUISITIVOS VERSUS

ACUSATORIOS:

1) INQUISITIVOS:
a) Se desarrollan principalmente en gobiernos de corte absolutista y
autoritarios;
b) Desaparece la figura del acusador, confundiéndose ésta con la del
juez, quien es, además, el que investiga e incluso, en el caso de
nuestro código, defiende art. 109 CPP
c) Existe discrecionalidad del juez en la búsqueda y adquisición de las
pruebas, prescindiendo del actuar de las partes;
d) Es un procedimiento eminentemente escrito y la investigación
secreta;
e) El sistema de valoración de la prueba es el de la prueba legal,
tasada o tarifaria, encontrándose el juez sujeto a estas normas y
alejado de los medios tecnológicos disponibles:
f) Se exacerba la doble instancia, abusándose de la apelación y la
consulta lo que se explica por la desconfianza del sistema en el juez
del fondo y se traduce, además, en la dilación exagerada de los
procesos.

2) ACUSATORIOS:
a) Se avienen con los regímenes democráticos en que rige el Estado
de Derecho
b) La acusación le es confiada a un particular (el Ministerio Público)
quien es el exclusivo investigador, limitándose el juez sólo a decidir
y la defensa le es entregada al imputado a través de un letrado
(defensor)
c) Se establece la única instancia en relación con la sentencia
definitiva, restringiéndose fuertemente el recurso de apelación,
pasando éste a ser excepcional
d) Existe igualdad de las partes al establecer el derecho a una defensa
letrada efectiva del imputado durante todo el proceso;
e) Se percibe una pasividad y efectiva imparcialidad del juez
f) Se aplica el sistema de libertad en la valoración de prueba,
ajustándose, eso sí, a ciertos márgenes que el propio legislador
establece. Art. 297 CPP;
g) Las actuaciones procesales son orales y públicas.
Los sistemas anteriormente caracterizados no se dan de manera pura en la
práctica, de ahí que algunos postulen que el sistema del antiguo CPP es un
inquisitivo reformado, en donde el sumario criminal es netamente inquisitivo
mientras que el plenario tiene una cierta orientación acusatoria.

ANTIGUO PROCESO PENAL (EL REGULADO EN EL CÓDIGO DE


PROCEDIMIENTO PENAL) NO SE PREGUNTA, PERO ES PARA TENER UNA
IDEA DE LOS CAMBIOS

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Este procedimiento rige en nuestro país desde el año 1906, coexistiendo en
la actualidad con el sistema de la reforma procesal penal.
Se trata de un sistema con marcados rasgos inquisitivos.

LOS PRINCIPIOS FORMATIVOS DEL PROCEDIMIENTO Y SU VIGENCIA EN


EL ANTIGUO CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO PENAL

A) ORALIDAD, ESCRITURACIÓN Y PROTOCOLIZACIÓN:


Nula aplicación tiene la oralidad, siendo el procedimiento eminentemente
escrito y recibiendo la protocolización aplicación principalmente en lo que se
refiere a la fase probatoria, ya sea durante la investigación o el plenario.
B) INMEDIACIÓN Y MEDIACIÓN:
Se supone que la inmediación debe regir en algunas actuaciones de una
relevancia no menor, por ejemplo en la declaración indagatoria, prueba de
testigos, etc., pero por la sobrecarga de trabajo del juez del crimen, dichas
funciones eran delegadas en los actuarios, no recibiendo aplicación, por lo
tanto, dicho principio.
C) PROBIDAD O BUENA FE
Este principio aparece inserto en el artículo 109 del CPP al señalar que el
juez debía investigar, con igual celo, tanto lo desfavorable como lo favorable en
relación al imputado, lo que de alguna forma distorsionaba el sistema. Dicha
norma se sustenta en los amplios poderes del juez y la ausencia de una
defensa pública letrada efectiva (consagrada en la Constitución Política de la
República.)
D) PROTECCIÓN:
Existen mecanismos procesales que buscan obtener la nulidad procesal, en
la medida que exista un efectivo perjuicio a las partes, por ejemplo, la revisión,
el recurso de casación, etc.
E) ECONOMÍA PROCESAL:
Un ejemplo de aplicación de este principio se observa en el plenario, cuando
el acusado debe plantear todas sus alegaciones y defensas en una misma
oportunidad art. 448 CPP.
F) APRECIACIÓN PROBATORIA:
En el antiguo sistema rige la prueba legal o tasada al igual que en materia civil,
enumerando los artículos 110 y 111 CPP los medios de prueba. Un ejemplo de la
regulación legal es que a través del medio de prueba de la confesión sólo se
puede probar la participación mas no el hecho punible.
El artículo clave en la materia es el 456 bis CPP (relacionarlo con el 340 C
Procesal P).
G) DISPOSITIVO E INQUISITIVO:
En la etapa de sumario rige el principio inquisitivo, siendo el impulso
procesal del tribunal: es el juez el que dirige y orienta la investigación a fin de
cumplir con los objetivos del sumario. Excepcionalmente la ley (art. 121 a 155)
le señala pautas al juez para investigar ciertos hechos punibles.
En la etapa de plenario rige el principio dispositivo, siendo el impulso
procesal de las partes, porque depende del querellante si quiere o no acusar
particularmente, del actor civil si quiere o no demandar civilmente, del tercero

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civilmente responsable si quiere o no contestar la demanda civil y de las partes
si rinden o no probanzas.
H) BILATERALIDAD Y UNILATERALIDAD DE LA AUDIENCIA:
1) En procesos por crimen o simple delito de acción penal pública:
en el sumario rige la unilateralidad de la audiencia porque no se
escucha a las partes, salvo que ello no afecte el éxito de la
investigación. Art. 78 CPP. Excepciones: (aparentes)
Art. 79 y 80 aparentes porque queda a criterio del juez.
La etapa de plenario es pública y rige la bilateralidad de la audiencia.
Excepción. Art.454
2) En procesos por crimen o simple delito de acción penal privada:
durante el sumario rige la bilateralidad de la audiencia, en razón de
que las actuaciones son públicas. Art. 580
La fase de plenario es pública y rige también el principio de la
bilateralidad.
I) ORDEN CONSECUTIVO LEGAL, CONVENCIONAL Y DISCRECIONAL:
En el sumario se aplica la discrecionalidad, pero también se aplica el orden
consecutivo legal (art. 121 a 155).
En el plenario se aplican los órdenes legal y convencional.

BREVE EXPLICACIÓN ESQUEMÁTICA DEL PROCESO PENAL DEL


CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO PENAL

Al igual que en materia civil, para conocimiento de los asuntos penales o


criminales existen varios procedimientos judiciales. Los procedimientos de
aplicación general que existen son:
1.- Procedimiento por crimen o delito de acción penal pública;
2.- Procedimiento por crimen o delito de acción penal privada;
3.- Procedimiento sobre faltas.
La regla general es el primero de estos procedimientos y sólo se aplica el
de acción penal privada a los casos que estipula el artículo 18 del CPP.

1.- Procedimiento de acción penal pública:


La acción penal pública es aquella que se ejercita en nombre de la sociedad
para obtener el castigo de los delitos que deben perseguirse de oficio.
Etapas de este procedimiento:

A.- SUMARIO
B.- PLENARIO

A.- SUMARIO:
Maneras de iniciar el sumario criminal (art. 81 y sgtes. CPP)
1.- Por Denuncia: Es un acto procesal por el cual una persona pone en
conocimiento del tribunal la noticia de un hecho que reviste caracteres de delito
a fin de que se proceda a la instrucción del respectivo proceso penal.

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Quien denuncia no es parte en el proceso.
Todo ciudadano que tenga conocimiento de un hecho punible PUEDE
denunciarlo; no obstante lo anterior, existen personas que, por la naturaleza de
su empleo, están obligadas a denunciar los hechos que revistan caracteres de
delito que lleguen a su conocimiento (art. 84 CPP)
El tribunal puede darle tramitación y, en ese caso, ordenar instruir sumario o
puede no darle tramitación (Ej.: Art. 91 y 92 CPP)
2.- Por Querella (art.: 94 y sgtes.) Es un acto jurídico procesal por el cual el
ofendido con un delito o un tercero ejercita la acción penal pública, con la
intención de iniciar el proceso penal o hacerse parte de un proceso en
tramitación.
Se puede deducir desde el inicio del sumario (de hecho es una forma de
iniciarlo) hasta que se encuentre firme la resolución que lo cierra.
También a su respecto puede el tribunal tener una actitud positiva, que va a
consistir en darle curso y tener como parte durante el proceso al querellante,
por lo tanto, se le deberán notificar todas las resoluciones que en él se libren, o
una actitud negativa, vale decir, no admitirla a tramitación (Ej.: Art. 102 CPP).
3.- Por Requisición del Ministerio Público Judicial: Esta es una
reminiscencia histórica, puesto que al haberse suprimido los Promotores
Fiscales en el año 1927, que eran los representantes del Ministerio Público
Judicial en primera instancia, ya no se puede, desde esa fecha, iniciar un
proceso penal por esa vía.
4.- Por pesquisa judicial o de oficio: El proceso criminal comienza de
oficio cuando el juez del crimen, por propia iniciativa, pone en movimiento la
acción penal pública sin esperar denuncia ni querella alguna. Lo hace cuando
por conocimiento personal, por avisos confidenciales, por notoriedad o
cualquier otro medio llegue a su noticia la perpetración de un crimen o simple
delito de acción penal pública. En tal caso, expedirá una resolución que se
conoce como AUTO CABEZA DE PROCESO. Art. 105 CPP.

OBJETIVOS DEL SUMARIO: (art. 76 CPP)


1.- ESENCIALES:
A.- Comprobar la existencia del delito (debió decir hecho que revistiere los
caracteres de delito o hecho punible):
B.- Establecer la o las personas responsables de ese hecho, en calidad de
autor, cómplice o encubridor.
2.- DE LA NATURALEZA:
A.- Asegurar la persona de los presuntos culpables (acá aparecen las
medidas cautelares personales: citación, detención, prisión preventiva y
arraigo. El fundamento de ellas es que las personas estén disponibles para las
diligencias del proceso, vale decir, para evitar el peligro de fuga)
3.- ACCIDENTALES:
A.- Asegurar las eventuales responsabilidades pecuniarias.
Como se adelantó, el sumario criminal es la primera etapa del antiguo
proceso penal, siendo sus principales características el ser secreto, inquisitivo
y preparatorio de la segunda etapa del proceso: el plenario.
En esta etapa el juez dirige la investigación sin un orden pre-establecido,
decretando las diligencias que sean pertinentes, según la naturaleza del delito
investigado y las características de éste (Excepción: art 121 a 155 CPP)

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La resolución más relevante que se puede dictar en esta etapa es el auto
de procesamiento en contra del inculpado del hecho investigado, quien, por el
mérito de esa resolución, adquiere el status jurídico de procesado y pasa a ser
parte en la causa. Además, de pleno derecho, el procesado queda sometido a
prisión preventiva y se debe proceder a su filiación. Dicha resolución tiene la
naturaleza jurídica de ser una sentencia interlocutoria de segundo grado, pues
sirve de base para la dictación del auto acusatorio. Sin perjuicio de lo anterior,
el auto de procesamiento es una resolución eminentemente provisional, puesto
que si varían las circunstancias que se tuvieron en vista para decretarla, puede
ser dejada sin efecto
Para dictar esta resolución se deben cumplir con los requisitos del artículo
274 del CPP. (Leer art. 274 a 279 bis CPP), o sea, se le haya tomado
declaración indagatoria y se den las letras a) y b) del artículo antes
mencionado.
Practicadas todas las diligencias tendientes a cumplir con los fines del
sumario, el tribunal dictará una resolución que declara cerrado el sumario.
Una vez cerrado el sumario y ejecutoriada que sea esa resolución (ART.
401), el juez tiene dos caminos a seguir: sobreseer o acusar al o los
procesados (leer art. 424 CPP).
El Sobreseimiento:
Es una resolución judicial en cuya virtud se termina o se suspende el
proceso penal (art. 406 CPP)
De lo anterior se deduce que el sobreseimiento puede ser definitivo o
temporal.
1.- Sobreseimiento Definitivo: Es aquel que termina con el proceso penal y
se dicta en los casos contemplados en el artículo 408 del CPP.
2.- Sobreseimiento Temporal: Es aquel que suspende el proceso, o sea, no
le pone fin en forma definitiva sino sólo lo paraliza por tiempo indefinido y se
dicta en los casos contemplados en el art. 409 del CPP.
Sea el sobreseimiento definitivo o temporal, ellos pueden ser total o parcial
(art. 410 CPP)
1.- Sobreseimiento Total: Es el que se refiere a todos los delitos y a todos
los procesados. En este caso se le pone fin al proceso.
2.-Sobreseimiento Parcial: Es el que comprende algunos delitos o alguno
de los procesados, caso en el cual el proceso continuará respecto de los
delitos y procesados que no fueren sobreseídos.

B.- PLENARIO:
Es la segunda etapa del proceso penal, ella tiende a darle
oportunidad, fundamentalmente al acusado para que se defienda, o sea, para
desvirtuar los antecedentes acumulados en su contra en la etapa del sumario y
poder de esta forma controvertir la acusación que se le ha formulado por el
juez y, en su caso, por el querellante (art. 425 CPP).
Requisito indispensable para elevar la causa al estado de plenario es que
se haya deducido acusación.
Sólo puede acusarse a quien en la etapa de sumario haya sido sometido a
proceso.
En esta etapa se pueden distinguir los momentos jurisdiccionales que tiene
todo proceso:

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1.- Discusión: Es obligatoria, siempre va a existir, en algunos casos más simple
y en otros más compleja (por la existencia de querellantes, actores civiles,
terceros civilmente responsables, etc.);
2.- Prueba: Esta es una etapa eventual, puesto que va a depender de la
voluntad de las partes en orden a rendir pruebas o no.
3.- Decisión: En principio siempre debe existir este momento, pero puede
no haberlo en caso de dictarse sobreseimiento en el plenario.

Como se señaló, la acusación de oficio es la primera resolución de la etapa


de plenario y abre el periodo de discusión en él. Es un acto jurídico procesal
que emana del tribunal y que debe ser motivado (se debe dejar constancia de
los hechos que constituyen el “delito”, de los hechos que establecen la
participación y de los medios de prueba que se tomaron en cuenta para esos
efectos). En él se contiene la imputación al acusado de uno o más delitos y el
grado de participación que se le atribuye.
El plazo máximo que puede mediar entre el cierre del sumario y la
acusación es de 20 días por aplicación de los artículos 424 y 401 inciso 2° y 4°.
Luego de dictada la acusación de oficio, se le da traslado al querellante, si
lo hay, para que se adhiera a la acusación o acuse particularmente (art. 425).
En el mismo escrito deberá ofrecer la prueba que desee rendir (art. 429).
También puede deducir demanda civil (art. 431).
Luego el juez dará traslado al acusado (art. 432 bis, 447 y 448 (de este
último artículo se desprende que aquél trámite es de los denominados
esenciales por cuanto debe ser evacuado por el acusado). Se pueden deducir
excepciones de previo y especial pronunciamiento (art. 433).
Después de la acusación y contestación, se debe recibir la causa a prueba
siempre que las partes hayan ofrecido rendirla (art.453). A diferencia de la
materia civil, esta resolución no fija hechos sustanciales, pertinentes y
controvertidos, versando la prueba sobre todos los hechos.
El término probatorio será de 20 días, por la remisión que hace el artículo
489 al CPC. Excep: art. 490.
Entre los medios de prueba se pueden distinguir los tradicionales, que están
constituidos por los instrumentos, los testigos, el informe de peritos, la
confesión (que en materia criminal sólo sirve para comprobar la participación
mas no el hecho punible art. 110 y 111 CPP), presunciones y los no
tradicionales entre los cuales se pueden mencionar el careo (art. 351 a 355), el
reconocimiento en rueda de presos (art. 342 a 346), la reconstitución de
escena (art. 212, 325 y 236), etc.
Habiendo vencido el término probatorio, el Secretario del tribunal certifica
ese hecho y se decreta autos para los efectos del artículo 499 CPP (medidas
para mejor resolver) (leer).
El plazo para dictar sentencia definitiva es de 5 días (art. 499 y 50 inciso 2°)
y ésta debe cumplir con los requisitos contemplados en el artículo 500. Se
notifica de conformidad con lo dispuesto en el artículo 505 CPP.
En contra de la sentencia definitiva que se dicte procederán los recursos
que la ley franquea al efecto, los cuales no están tratados de manera
sistemática, salvo el recurso de apelación.
El plazo para interponer los recursos está establecido en la norma del
artículo 55 CPP (LEER ARTÍCULOS 54 A 63 BIS A).
El recurso de apelación se regula en los artículos antes mencionados y,
sistemáticamente, del artículo 510 a 532 (leer).

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El ámbito de competencia que tiene el tribunal de segunda instancia en
materia penal (art. 527) es más amplio que en materia civil (art. 208 y 692
CPC).
El recurso de casación, tanto en la forma como en el fondo, se regula en los
artículos 535 al 549 (leerlos) mientras que la revisión de las sentencias firmes
se regula en los artículos 657 a 667 CPP). (Más explicaciones acerca de los
recursos y su comparación con los contemplados en el nuevo proceso penal se
darán al tratar estos últimos).

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EL NUEVO PROCESO PENAL: LA REFORMA PROCESAL PENAL

Comenzaremos aquí el estudio del nuevo procesal penal chileno,


comenzando por una aproximación hacia sus principios fundantes, para luego
remitirnos derechamente a sus instituciones más fundamentales. La intención de
este apunte es la de servir de base de estudio de los alumnos de pre grado, a fin
que éstos puedan familiarizarse con el nuevo sistema de enjuiciamiento criminal
imperante en nuestro país, constituyendo una primera aproximación con la
materia.

(Véase apunte de Horvitz y López enviado)

FUNDAMENTOS DE LA REFORMA PROCESAL PENAL


1.- Fundamento Histórico: El Código de Procedimiento Penal data desde
hace más de 100 años, por lo que era necesario una adecuación a los nuevos
tiempos.
2.- Fundamento Político Institucional: Se pretende adecuar el nuevo modelo
procesal penal al régimen político democrático vigente.
3.- Fundamento Procesal: En el diagnóstico del sistema procesal penal
chileno se detectaban algunos errores:
a.- El juez lo hacía todo: investigaba, sometía a proceso, acusaba, fallaba e
incluso, defendía (art. 109).
b.- Todas las causas deberían terminar por sentencia definitiva, sin
embargo, la gran mayoría era sobreseída por falta de antecedentes;
c.- El juez estaba sobrecargado de trabajo y debía delegar sus funciones en
los funcionarios del tribunal, los llamados actuarios;
d.- Los usuarios del sistema no conocen al juez, ya que generalmente
estaba encerrado en su despacho resolviendo y redactando fallos;
e.- Además de la labor jurisdiccional el juez debía atender los problemas
administrativos del tribunal lo que le restaba tiempo para desarrollar su labor
principal;
f.- la víctima no tiene participación relevante en el proceso;
g.- La defensa de los procesados es deficiente. El abogado de turno
defiende por obligación y en contadas ocasiones realiza una labor de
verdadera defensa jurídica.
4.- Fundamento Internacional: Era necesario modernizar la legislación en
relación a los textos vigentes en otros países, siendo la nuestra una de las más
atrasadas en la materia. Por ejemplo, el sistema oral en la Provincia de
Córdoba, Argentina, tiene ya más de 40 años de vigencia.
5.- Fundamento Humanitario: Al suscribir y ratificar tratados internacionales
sobre derechos humanos, el sistema jurídico procesal penal debía ponerse a
tono con esa legislación.

PRINCIPIOS INSPIRADORES DE LA REFORMA PROCESAL PENAL


1.- Juez imparcial: El órgano jurisdiccional es el árbitro de la contienda y no
le corresponde acusar o defender, su intervención debe estar centrada en la
imparcialidad y en garantizar la igualdad de armas.

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2.- Exclusividad de la investigación penal: Se crea el Ministerio Público,
organismo autónomo en que descansa la responsabilidad de la persecución
penal, la investigación de los delitos y el ejercicio de la acción penal.
3.- Revitalizar la dignidad humana del imputado: Surge nuevamente la idea
central del respeto a las garantías constitucionales y legales durante el proceso
penal. El imputado no es un objeto de investigación sino que pasa a
constituirse en un sujeto dotado de derechos en el proceso.
4.- Presunción de inocencia: el imputado debe ser tratado y considerado
como inocente mientras no exista una sentencia condenatoria firme en su
contra.
5.- Separación de lo jurisdiccional con lo administrativo: Ello ocurre con el
nuevo diseño de que están dotados los tribunales de la reforma, apareciendo la
figura del administrador de tribunal e implantándose un moderno sistema de
gestión administrativa.
6.- Principio de la oralidad: Todas las actuaciones son orales y públicas, no
obstante existir la obligación de llevar un registro (art. 41 CPP)
7.- Principio de la inmediación: El juez conoce directamente a los
intervinientes y las actuaciones en audiencias se realizan ante él.
8.- Principio de desburocratización: La investigación del fiscal es
esencialmente informal.
9.- Principio de la concentración: Se traduce en aprovechar las audiencias
para revisar el mayor número de situaciones que puedan producirse, con el
objeto de resolverlas de una vez.
10- Soluciones alternativas de controversias: se crean variadas
posibilidades de poner término al conflicto, previo a la sentencia (entre ellas las
salidas alternativas y los procedimientos de autoincriminación).
11.- Principio de publicidad: se traduce en que las audiencias son públicas.

1.- PRINCIPIOS BÁSICOS DEL CÓDIGO (Título I del Libro Primero CPP)
Las normas que más adelante se tratarán, contienen el espíritu del nuevo
sistema procesal penal; son ellas las ideas matrices sobre las cuales se cimienta
todo el sistema y permiten tenerlas en cuenta cuando de interpretar la ley procesal
penal se trata.
Art. 1: Juicio previo y única persecución: Ninguna persona podrá ser
condenada o penada, ni sometida a una de las medidas de seguridad
establecidas en el Código Procesal Penal, sino en virtud de una sentencia
fundada, dictada por un tribunal imparcial. Toda persona tiene derecho a un
juicio previo, oral y público, desarrollado en conformidad a las normas de
este cuerpo legal.
La persona condenada, absuelta o sobreseída por sentencia ejecutoriada,
no podrá ser sometida a un nuevo procedimiento penal por el mismo hecho.
Esta norma se aviene con la normativa internacional, especialmente con el
Pacto de San José de Costa Rica y con el Pacto de Derechos Civiles y
Políticos, además de formar parte de la garantía del debido proceso.
Importante es resaltar la relevancia central que se le atribuye al juicio oral
en el nuevo sistema, puesto que a pesar de existir salidas alternativas al juicio
o procedimientos de autoincriminación, LA PERSONA TIENE UN DERECHO
INALIENABLE A SER JUZGADO ORAL Y PÚBLICAMENTE. Cualquier otra
forma de término o suspensión del proceso penal, requiere necesariamente del
consentimiento del imputado.

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Se incluye en esta norma, además, una consideración que parece obvia
pero que en la práctica no lo es tanto: la fundamentación de las decisiones
judiciales, como una forma de legitimación de ellas.
El último inciso consagra positivamente el principio non bis in idem.

Art. 2: Juez natural: Nadie podrá ser juzgado por comisiones especiales,
sino por el tribunal que señalare la ley y que se hallare establecido por ésta con
anterioridad a la perpetración del hecho.
A diferencia de lo vaga que es la redacción de la Constitución Política,
el CPP exige que el tribunal debe estar constituido antes de la comisión
del hecho. (la CPR señala que el tribunal debe estar establecido con
anterioridad por ésta (la ley)).

Art. 3: Exclusividad de la investigación penal: El ministerio público


dirigirá en forma exclusiva la investigación de los hechos constitutivos de delito,
los que determinaren la participación punible y los que acreditaren la inocencia
del imputado, en la forma prevista por la Constitución y la ley.
Lo señalado por este artículo constituye un cambio radical con el antiguo
sistema de justicia penal. La investigación en este caso es ejercida por un
organismo autónomo, con autoridades propias y ajeno al juzgador, lo que se
aviene con las más mínimas condiciones que asegura la garantía del debido
proceso.
Esta norma se relaciona con el artículo 80 letra A) CPR, 3 LOC MP y 109
CPP. Estas disposiciones constituyen el llamado principio de objetividad al que
debe sujetarse el ministerio público en su actuar.

Art. 4 Presunción de inocencia del imputado: Ninguna persona será


considerada culpable ni tratado como tal en tanto no fuere condenada por una
sentencia firme.
Otro principio fundamental en el marco del nuevo proceso penal, con
consagración constitucional en el artículo 19 N° 3 inciso 6°, en los tratados
internacionales y en el artículo 42 del CPP (1906), aunque en este último
artículo, de manera imperfecta.
Este principio protege al sujeto pasivo de la acción penal cualquiera que
fuere su calidad dentro del proceso: imputado, acusado, incluso condenado
mientras la sentencia no esté firme.
Sin embargo, esta presunción es iuris tantum, vale decir, es una
presunción que puede desvirtuarse con actividad probatoria en contrario.
CONSECUENCIAS DEL PRINCIPIO:
1.- El respeto al principio abarca todas las etapas del procedimiento.
2.- Se establece un reconocimiento efectivo de los derechos básicos del
imputado (art. 93 y 94)
3.- Se considera la declaración del inculpado como un medio de defensa
(art. 98)
4.- La aplicación de las medidas cautelares personales debe hacerse con
sujeción estricta a la legalidad y sólo cuando sean estrictamente
indispensables para asegurar los fines del procedimiento.

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5.- Para condenar, el tribunal debe adquirir convicción suficiente, más allá
de toda duda razonable, de la comisión del delito por el acusado, por lo tanto,
la duda razonable excluye la condena.
6.- Es labor de la parte acusadora producir prueba suficiente para destruir la
presunción y formar la convicción del o los jueces. El onus probandi recae en el
acusador.
7.- Se limita el plazo de la investigación formalizada a 2 años.

Art. 5 Legalidad de las medidas privativas o restrictivas de libertad: No


se podrá citar, arrestar, detener, someter a prisión preventiva ni aplicar
cualquier otra forma de privación o restricción de libertad a ninguna persona,
sino en los casos y en la forma señalados por la constitución y las leyes.
Las disposiciones de este Código que autorizan la restricción de la libertad
o de otros derechos del imputado o del ejercicio de alguna de sus facultades
serán interpretadas restrictivamente y no se podrán aplicar por analogía.
Según este principio, las medidas cautelares personales deben ser
aplicadas dentro de la más estricta legalidad, cuestión que está en
concordancia con el artículo 122 del CPP que señala que las medidas
cautelares personales sólo se impondrán cuando fueren absolutamente
indispensables para asegurar la realización de los fines del procedimiento y
sólo durarán mientras subsista la necesidad de su aplicación.
Por lo tanto, respecto de ellas rige en el nuevo proceso penal el criterio de
la excepcionalidad y de subordinación al cumplimiento de los fines del
procedimiento.
Por otro lado, la interpretación restrictiva que se establece en esta norma,
también es un efecto del principio de la presunción de inocencia del artículo 4.

Art. 6 Protección de la víctima: El ministerio público estará obligado a


velar por la protección de la víctima del delito en todas las etapas del
procedimiento penal. Por su parte, el tribunal garantizará conforme a la ley la
vigencia de sus derechos durante el procedimiento.
El fiscal deberá promover durante el curso del procedimiento acuerdos
patrimoniales, medidas cautelares u otros mecanismos que faciliten la
reparación del daño causado a la víctima. Este deber no importará el ejercicio
de las acciones civiles que pudieren corresponderle a la víctima.
Asimismo, la policía y los demás organismos auxiliares deberán otorgarle
un trato acorde con su condición de víctima, procurando facilitar al máximo su
participación en los trámites en que debiere intervenir.
He aquí una de las principales críticas al nuevo sistema: mientras el
imputado cuenta con defensa jurídica desde los primeros actos del
procedimiento dirigido en su contra y, en muchos casos, gratuita, la víctima, el
ofendido con el delito, no posee asesoría letrada per se, lo que trae como
consecuencia que muchas veces, por los escasos recursos con los que
cuentan las víctimas queden ellas en una posición desmedrada respecto de los
imputados. El ministerio público no representa a la víctima. El camino que le
queda por seguir es convertirse en querellante para así poder intentar las
acciones penales y civiles que procedan.

Art. 7 Calidad de imputado: Las facultades, derechos y garantías que la


CPR, éste Código y otras leyes reconocen al imputado, podrán hacerse valer
por la persona a quien se atribuyere participación en un hecho punible desde la

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primera actuación del procedimiento dirigido en su contra y hasta la completa
ejecución de la sentencia.
Para este efecto, se entenderá por primera actuación del procedimiento
cualquiera diligencia o gestión, sea de investigación, de carácter cautelar o de
otra especie, que se realizare por o ante un tribunal con competencia en lo
criminal, el ministerio público o la policía, en la que se atribuyere a una persona
responsabilidad en un hecho punible.
De esta disposición se extrae el concepto de imputado: la persona a quien
se atribuyere participación en un hecho punible.

Art. 8 Ámbito de la defensa: El imputado tendrá derecho a ser defendido


por un letrado desde la primera actuación del procedimiento dirigido en su
contra.
El imputado tendrá derecho a formular los planteamientos y alegaciones
que considerare oportunos, así como a intervenir en todas las actuaciones
judiciales y en las demás actuaciones del procedimiento, salvas las
excepciones expresamente previstas en este Código.

Art. 9 Autorización judicial previa: Toda actuación del procedimiento que


privare al imputado o a un tercero del ejercicio de los derechos que la
Constitución asegura, o lo restringiere o perturbare, requerirá de autorización
judicial previa.
En consecuencia, cuando una diligencia de investigación pudiere producir
alguno de tales efectos, el fiscal deberá solicitar previamente autorización al
juez de garantía.
Tratándose de casos urgentes, en que la inmediata autorización u orden
judicial sea indispensable para el éxito de la diligencia, podrá ser solicitada y
otorgada por cualquier medio idóneo al efecto, tales como teléfono, fax, correo
electrónico u otro, sin perjuicio de la constancia posterior, en el registro
correspondiente. No obstante lo anterior, en caso de una detención, se deberá
entregar por el funcionario policial que la practique una constancia de aquella,
con indicación del tribunal que la expidió, del delito que le sirve de fundamento
y de la hora en que se emitió.

Art. 10 Cautela de garantías: En cualquiera etapa del procedimiento en


que el juez de garantía estimare que el imputado no está en condiciones de
ejercer los derechos que le otorgan las garantías judiciales consagradas en la
Constitución, en las leyes o en los tratados internacionales ratificados por Chile
y que se encuentren vigentes, adoptará, de oficio o a petición de parte, las
medidas necesarias para permitir dicho ejercicio.
Si esas medidas no fueren suficientes para evitar que pudiere producirse
una afectación sustancial de los derechos del imputado, el juez ordenará la
suspensión del procedimiento y citará a los intervinientes a una audiencia que
se celebrará con los que asistan. Con el mérito de los antecedentes reunidos y
de lo que en dicha audiencia se expusiere, resolverá la continuación del
procedimiento o decretará el sobreseimiento temporal del mismo.
Se agrega por este artículo una causal de sobreseimiento temporal a las
consagradas en el artículo 252 CPP.
Art. 11 Aplicación temporal de la ley procesal penal: Las leyes
procesales penales serán aplicables a los procedimientos ya iniciados, salvo

11
cuando, a juicio del tribunal, la ley anterior contuviere disposiciones más
favorables al imputado.
Se establece una posibilidad distinta a la que señala el artículo 24 de la ley
sobre efecto relativo de las leyes. En el CPP la regla general es que la ley
procesal rija in actum; excepcionalmente se aplicará la ley más antigua si fuere
más beneficiosa al imputado.

Art. 12 Intervinientes: Para los efectos regulados en este Código, se


considerará intervinientes en el procedimiento al fiscal, al imputado, al
defensor, a la víctima y al querellante, desde que realicen cualquier actuación
procesal o desde el momento en que la ley les permitiere ejercer facultades
determinadas.
Se abandona, por tanto, el concepto de parte y se habla de interviniente y,
por otro lado, se omite dentro de este grupo al actor civil.

Art. 13 Efectos en Chile de las sentencia penales de tribunales


extranjeros: Tendrán valor en Chile las sentencias penales extranjeras. En
consecuencia, nadie podrá ser juzgado ni sancionado por un delito por el cual
ya hubiere sido condenado o absuelto por una sentencia firme de acuerdo a la
ley y al procedimiento de un país extranjero, a menos que el juzgamiento en
dicho país hubiere obedecido al propósito de sustraer al individuo de su
responsabilidad penal por delitos de competencia de los tribunales nacionales
o, cuando el imputado lo solicitare expresamente, si el proceso respectivo no
hubiere sido instruido de conformidad con las garantía de un debido proceso o
lo hubiere sido en términos que revelaren falta de intención de juzgarle
seriamente.
En tales casos, la pena que el sujeto hubiere cumplido en el país extranjero
se le imputará a la que debiere cumplir en Chile, si también resultare
condenado.
La ejecución de las sentencias penales extranjeras se sujetará a lo que
dispusieren los tratados internacionales ratificados por Chile y que se
encontraren vigentes.

SUJETOS PROCESALES E INTERVINIENTES:

Se trata de los operadores jurídicos instaurados por este nuevo sistema de


justicia penal y que le dan vida, con el objetivo de dar solución a los conflictos que
se presentaren.

1) MINISTERIO PÚBLICO:

Es el órgano encargado de la investigación y es autónomo del poder


judicial. Es un organismo autónomo y jerarquizado, cuya función es dirigir en
forma exclusiva la investigación de los hechos constitutivos de delito, los que
determinen la participación punible y los que acrediten la inocencia del imputado y,
en su caso, ejercer la acción penal pública en la forma prevista por la ley. El
ministerio público realiza su función a través de los fiscales quienes ejercerán y
sustentarán la acción penal pública en la forma prevista por la ley. Con tal
propósito, practicarán todas las diligencias que fueren conducentes al éxito de la
investigación y dirigirán la actuación de la policía, con estricta sujeción al principio

12
de objetividad consagrada en la LOC del ministerio público. Por otra parte el
ministerio público tiene la obligación de dar información y protección a las
víctimas, (art. 78), los fiscales deberán adoptar o solicitar medidas para proteger a
éstas, facilitar su intervención en el procedimiento y disminuir o evitar al mínimo
cualquier perturbación que hubieren de soportar con ocasión de los trámites en
que debieren intervenir.
Los fiscales deben desarrollar las siguientes actividades a favor de la
víctima.
1. Entregarle información acerca del procedimiento, derechos y actividades
realizadas.
2. Ordenar o solicitar medidas para proteger a la víctima y a su familia.
3. Informarle sobre su eventual derecho a indemnización.
4. Escuchar a la víctima antes de solicitar o resolver la suspensión del
procedimiento o de su término por cualquier causa.

OBJETIVIDAD:
El art. 3° de la Ley 19.640 que establece la Ley Orgánica del Ministerio
Público, señala que en el ejercicio de su función los fiscales del ministerio público
adecuarán sus actos a un criterio objetivo, velando únicamente por la correcta
aplicación de la ley. De acuerdo con ese criterio, deberán investigar con igual celo,
no sólo los hechos y circunstancias que funden o agraven la responsabilidad del
imputado, sino también los que eximan de ella, la extingan o la atenúen. Norma
semejante podemos encontrar en el art. 109 del Código de Procedimiento Penal,
(1906).

ORGANIZACIÓN DEL MINISTERIO PÚBLICO:

Las normas que regulan estas materias, se encuentran contenidas en la


CPR en su capítulo VII en los artículos 83 a 91, así como en la Ley Orgánica
Constitucional del Ministerio Público (LOC N°19.640 del 15 de Octubre de 1999).
Podemos desprender de estas disposiciones que el ministerio público es un
organismo autónomo y jerarquizado, cuya función es:
a) Investigar los hechos constitutivos de delito.
b) Los que determinen la participación unible.
c) Los que acrediten la inocencia del imputado.
d) En su caso, ejercer la acción penal pública.
e) Además, deberá proteger a la victima y testigos.
f) En caso alguno, ejercerá funciones jurisdiccionales.
Este organismo escapa de la superintendencia directiva, correccional y
económica de la Corte Suprema y ella será ejercida por el Fiscal Nacional.
El ministerio público, tiene facultad de imperio, lo que se traduce en impartir
directamente órdenes a la fuerza pública, quién debe cumplirlas sin calificación
alguna. Ciertas actuaciones, como por ejemplo aquellas que priven al imputado o
a terceros del ejercicio de sus derechos asegurados en la CPR, o restrinjan o
perturben el libre ejercicio de estos, requerirán siempre de autorización judicial
previa.

ORGANIZACIÓN INTERNA:
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a) FISCAL NACIONAL: Es el jefe superior del ministerio público, nombrado
por el Presidente de la República de una quina propuesta por la Corte Suprema,
con acuerdo del Senado de al menos dos tercios de sus miembros en ejercicio.
Dura en su cargo 10 años y no podrá ser designado para el periodo siguiente y no
puede ser removido salvo por la Corte Suprema, ante requerimiento del
Presidente de la República, de la Cámara de Diputados o 10 de sus miembros, por
incapacidad o por mal comportamiento o por negligencia manifiesta en el ejercicio
de sus funciones. (Art. 89 de la CPR).
Por excepción y de oficio, el Fiscal Nacional puede asumir la dirección de la
investigación de ciertos hechos por la investidura de los involucrados, para
asegurar independencia o autonomía.

Funciones del Fiscal Nacional:

1.-Fijar los criterios de actuación del ministerio público, oyendo al Consejo


General.
2.-Ejercer potestad reglamentaria y disciplinaria según la forma que lo
determine la ley.
3.-Nombrar y solicitar la remoción de los Fiscales Regionales.
4.-Resolver las dificultades que se susciten entre los fiscales regionales.
5.-Puede disponer de oficio y excepcionalmente que un fiscal regional
asuma la dirección de la investigación, el ejercicio de la acción penal pública y la
protección de las víctimas o testigos por la gravedad o complejidad de la
investigación.
6.-Rendir cuenta anual en el mes de de abril de las actividades del ministerio
público.

Requisitos para ser nombrado Fiscal Nacional:


1. Ser ciudadano con derecho a sufragio;
2. Tener a los menos 10 años del título de abogado.
3. Haber cumplido cuarenta años de edad.
4. No encontrarse sujeto a alguna de las incapacidades e
incompatibilidades previstas por la ley.

b) CONSEJO GENERAL: Formado por el fiscal nacional que lo presidirá, y


por los fiscales regionales.

c) FISCALES REGIONALES: Están conformadas por dieciséis fiscales, uno


en cada región y cuatro en la región metropolitana. Son elegidos por el fiscal
nacional, a propuesta de una terna formada por la Corte de Apelaciones de la
respectiva región, duran en sus cargos diez años, no podrán ser designados como
tales para el período siguiente y cesarán en su cargo a la edad de setenta y cinco
años. Para ser designado fiscal regional, se debe ser chileno con derecho a
sufragio, tener a lo menos cinco años el título de abogado, haber cumplido treinta
años de edad y no encontrarse sujeto a alguna de las incapacidades e
incompatibilidades previstas por la ley.

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d) FISCALÍAS LOCALES Y FISCALIAS ADJUNTAS: Cada Fiscalía esta a
cargo de un fiscal adjunto, llamado fiscal jefe, designado por el fiscal nacional a
propuesta del fiscal regional. Los fiscales adjuntos ejercen las funciones y
atribuciones del ministerio público, en los casos que se le asignen. Para ser
nombrado fiscal adjunto es necesario ser chileno con derecho a sufragio, además
de poseer el título de abogado, reunir los requisitos de experiencia y formación
especializada adecuadas para el cargo y no encontrarse sujeto a alguna de las
incapacidades e incompatibilidades previstas en la ley.

FUNCIONES DEL MINISTERIO PÚBLICO:


Las principales son:
1. Dirigir en forma exclusiva la investigación en materia penal. Es el propio
ministerio público, quién diseña la forma de abordar la etapa de
investigación obrando conjuntamente con la policía, por lo que sería una
dirección funcional.
2. Ejercer la acción penal pública en su caso, según la ley: lo que puede
hacerlo en forma solitaria o en conjunto con el querellante.
3. Adoptar medidas para proteger a víctimas y testigos. A modo de ejemplo
podemos citar los arts. 78 del NCPP, respecto a la víctima, el art. 308
incisos 2 °, respecto a los testigos.

PRINCIPIOS QUE INFORMAN LA FUNCIÓN DEL MINISTERIO PÚBLICO:

A) UNIDAD: el artículo 2° de la LOC del Ministerio Público establece tal


principio, señalándose que el ministerio público realizará sus actuaciones a
través de cualquiera de sus fiscales que intervengan en ellas. Por lo tanto,
no existe radicación de casos en fiscales determinados.
B) OBJETIVIDAD: El art. 80 A de la CPR y 3° de la LOCMP introducen este
principio, considerándose al ministerio público como un custodio de la ley ,
lo cual se traduce que el órgano persecutor debe chequear en su
investigación hipótesis fácticas de exclusión o atenuación de
responsabilidades plausibles argumentadas por la defensa para
confirmarlas o descartarlas. Además el ministerio público debe ser leal para
con la defensa, traducido esto en la no ocultación de información que le
favorezca y en el deber de mostrar sus cartas en forma oportuna, para que
ella pueda prepararse adecuadamente.
C) CONTROL Y RESPONSABILIDAD: Existen controles sobre el actuar del
ministerio público y los fiscales tienen responsabilidad civil, disciplinaria y
penal por los actos que ejecuten. Este control puede ser:
• Procesal: ejercido por el juez de garantía.
• Político: por la posibilidad de remoción que pesa sobre el fiscal
nacional y fiscales regionales a través de la Corte Suprema por los
cuatro séptimos de sus miembros en ejercicio (o sea 12 Ministros) a
través del procedimiento establecido en el art. 89 de la CPR.
• Jerárquico: Concretizado en el sistema de controles que a nivel
interno realizan las diversas autoridades del organismo; además los
intervinientes pueden controlar mediante reclamaciones respecto de
las actuaciones de los fiscales adjuntos (por escrito ante el fiscal
regional, quién resuelve dicha solicitud dentro del plazo de cinco días
hábiles de hecha la presentación).

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• Por parte de victima: Se ejerce a través de sus derechos o por
reclamos ante las autoridades del ministerio público.

Respecto a las responsabilidades:

1. Política: Por la remoción que afecta al fiscal nacional y a los fiscales


regionales.
2. Penal: Si es el fiscal nacional, actúa un fiscal regional designado por
sorteo; si es un fiscal regional, actúa otro fiscal regional, designado por el
fiscal nacional; si es un fiscal adjunto, será competente el respectivo fiscal
regional designado para tal efecto por el fiscal nacional.
3. Civil: El fiscal o funcionario que provoco el daño es el responsable de éste
y el Estado tiene derecho a repetir cuando hubo culpa grave o dolo de una
parte. ( Esto porque el Estado es el responsable por las conductas
injustificadamente erróneas o arbitrarias del ministerio público).
4. Disciplinaria: Se hace efectiva por la autoridad superior respectiva, las
sanciones van de amonestación privada hasta la remoción. Art. 49 LOCMP.

D) DE INTERDICCIÓN DE FUNCIONES JURISDICCIONALES: El ministerio


público no puede ejercer funciones jurisdiccionales.
E) EFICACIA, EFICIENCIA, COORDINACIÓN Y AGILIDAD
PROCEDIMENTAL:
F) PROBIDAD ADMINISTRATIVA Y TRANSPARENCIA: Los fiscales deben
acatar estos principios observando una conducta funcionaria intachable y
un desempeño honesto y leal de la función o cargo, con preeminencia del
interés general sobre el particular, de ahí viene la obligación de los fiscales
de efectuar una declaración de intereses que individualiza las actividades
profesionales y económicas del funcionario.
La transparencia se traduce en la publicidad de los actos administrativos del
ministerio público y además por la cuenta pública anual del fiscal nacional y del
fiscal regional.
G) IGUALDAD DE ACCESO: Los cargos del ministerio público se proveen, en
su mayoría, por concurso público.
H) LEGALIDAD: Se refiere a las normas contenidas en los artículos 6° y 7° de
la CPR.

2) LA POLICÍA:
Debemos tener presente que el artículo 12 del CPP no incluye dentro
de los intervinientes a la Policía, pero es innegable la importancia que este órgano
–genéricamene entendido- alcanza en el proceso penal, especialmente en la
etapa de investigación, siendo ella la mano derecha del fiscal.
Tanto la Policía de Investigaciones como Carabineros de Chile, son
auxiliares del ministerio público en la tarea de investigar; el fiscal
discrecionalmente será quién decidirá a cual de estas instituciones dirigirse para
llevar a cabo la investigación. Estos están encargados de realizar las diligencias
de investigación, según las instrucciones de los fiscales, además deben ejecutar
las medidas de coerción que se decretaren, como por ejemplo, cumplir con una
orden de arresto. Excepcionalmente, cuando se trate de hechos cometidos al

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interior de recintos penales, podrán los fiscales impartir instrucciones a
Gendarmería de Chile para investigar tales hechos (art. 79)
Los funcionarios de estas instituciones cumplirán inmediatamente la
órdenes impartidas por el fiscal o el juez, sin poder calificar su procedencia,
oportunidad o conveniencia, sin perjuicio de requerir la exhibición de la
autorización judicial previa cuando corresponda, salvo los casos urgentes a que
ser refiere el inciso final del artículo 9º, en que la autorización se exhibirá
posteriormente. La dependencia de estas instituciones respecto al ministerio
público es sólo funcional y no orgánica, ya que sus funcionarios siguen
dependiendo del respectivo cuerpo policial del que forman parte (art. 80).

A) Obligación de informar: La policía debe informar al ministerio público,


tan pronto reciba una denuncia y procederá, cuando corresponda, a realizar las
actuaciones que no requieran orden previa (artículos 83, 85, 89, 90), respecto de
las cuales debe informar de inmediato.
Las comunicaciones entre el ministerio público y la policía en relación
con sus actividades de investigación se realizarán en la forma y a través de los
medios más expeditos posibles.
Si un funcionario de la policía se ve impedido de cumplir una orden
del fiscal o del juez, comunicará inmediatamente esta circunstancia al emisor de
dicha orden y al superior jerárquico de la institución de la cual forma parte. El fiscal
o juez emisor, puede sugerir o disponer modificaciones a ella para su debido
cumplimiento o reiterar la orden si cree que no hay tal imposibilidad.

B) Actuaciones de la policía sin orden previa: Están tratadas en forma


dispersa en los artículos 83, 85, 89 y 90, en términos generales son las
siguientes:
1. Prestar auxilio a la víctima.
2. Detener en caso de flagrancia. (art. 130)
3. Resguardar el sitio del suceso, o sea, clausurarlo o aislarlo, esto con
el objetivo de velar por la indemnidad de la prueba (modificado por la
ley de agenda corta).
4. Identificar a los testigos y consignar sus declaraciones voluntarias,
tratándose de los casos n°s 2 y 3 anteriores.
5. Recibir denuncias del público.
6. Realizar el llamado control de identidad que establece el artículo 85
del CPP.
7. Examinar la vestimenta, equipaje y vehículos según lo dispone el art.
89 del CPP.
8. Proceder al levantamiento del cadáver, en la forma dispuesta por el
artículo 90 del CPP.

C) Control de Identidad: Esta actuación de la policía, sin orden previa,


puede dar origen a una detención por flagrancia y, consecuencialmente, iniciar la
persecución penal respecto de un sujeto determinado.
Se encuentra regulado en el artículo 85 del CPP. Consiste en que los
funcionarios policiales, sin orden previa de los fiscales, pueden solicitar la
identificación de cualquier persona en los casos fundados, en que, según las
circunstancias, estimaren que existen indicios de que ella hubiere cometido o

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intentado cometer un crimen, simple delito o falta, de que dispusiere a cometerlo,
o de que pudiere suministrar informaciones útiles para la indagación de un crimen,
simple delito o falta; o en el caso de la persona que se encapuche o emboce para
ocultar, dificultar o disimular su identidad. Esta identificación se realizará en el
lugar en que se encuentra esta persona, por medio de documentos de
identificación expedidos por la autoridad pública, tales como cédula de identidad,
licencia de conducir o pasaporte, entregándosele, por parte del funcionario policial,
las facilidades para encontrarlos y exhibirlos. Durante el procedimiento, sin
necesidad de nuevos indicios, se podrá registrar las vestimentas, equipajes o
vehículo de la persona controlada y cotejar la existencia de las órdenes de
detención que pudieren afectarle. La policía procederá a la detención, sin
necesidad de orden judicial y en conformidad a lo dispuesto en el artículo 129, de
quienes se sorprenda, a propósito del registro, en alguna de las hipótesis del
artículo 130, así como de quienes al momento del cotejo registren órdenes de
detención pendientes
Si la persona se niega o no pudo acreditar su identidad, será conducido a la
unidad policial más cercana, dándosele las facilidades para que se identifique
satisfactoriamente por otros medios de los señalados. Si así lo hace será dejada
en libertad (de aquí aparece que, a pesar del eufemismo utilizado de “control de
identidad” se trata en definitiva de una detención por sospecha), previo cotejo de
la existencia de órdenes de detención que pudieren afectarle. En caso contrario,
se le tomarán las huellas digitales para identificarla; ocurrido ello, serán
destruidas. En cualquiera de estas hipótesis, o sea, cuando haya sido conducida a
un cuartel policial, se le deberá informar verbalmente a la persona de su derecho a
comunicarse con su familia o la persona que ella indicare, de su permanencia en
el cuartel policial. Además, ella no podrá ser ingresada a calabozos, ni mantenida
en contacto con personas detenidas.
Todo el procedimiento anterior no puede durar más de ocho horas,
transcurridas las cuales la persona debe ser dejada libre.
No obstante lo anterior, cuando una persona se niega a acreditar su
identidad o existen indicios de que ha ocultado su verdadera identidad o ha
proporcionado una falsa, se procederá a su detención como autora de la falta del
artículo 496 n° 5 CP. El policía deberá informar de inmediato al fiscal, quien podrá
dejarla sin efecto u ordenar que el detenido sea conducido ante el juez de garantía
dentro del plazo legal. Lo mismo ocurrirá si nada dice el fiscal.
La norma contenida en el inciso final del artículo 85 manifiesta la
desconfianza del sistema en el abuso policial al señalar que los procedimientos
dirigidos a obtener la identidad de una persona deberán realizarse en la forma
más expedita posible y el abuso en la gestión podrá ser constitutivo del delito del
artículo 255 CP. (abuso contra particulares).

Instrucciones Generales:
Con el fin de objetivizar y uniformar el actuar policial el ministerio público
regulará mediante instrucciones generales la forma en que la policía cumplirá las
funciones de los art. 83 y 85, así como la forma de proceder frente a hechos de los
que tomare conocimiento y respecto de los cuales los datos obtenidos fueren
insuficientes para estimar si son constitutivos de delito y para la realización de
diligencias inmediatas para la investigación de determinados delitos.

Prohibición de informar:
Los funcionarios policiales no podrán informar a los medios de
comunicación social acerca de la identidad de personas detenidas, imputados,

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víctimas, testigos ni de otras personas que se encontraren o pudieren resultar
vinculadas a la investigación de un hecho punible.

3) EL IMPUTADO:

Como ya habíamos adelantado, el imputado es aquella persona a quien se


le atribuye participación en un hecho punible.
Este goza de derechos y garantías desde la primera actuación del
procedimiento que se dirige en su contra hasta la completa ejecución de la
sentencia (artículo 7).
Esta posición de la ley deja atrás lo que ocurría en el antiguo régimen
procesal penal que daba cuenta del surgimiento de los derechos y facultades
procesales del imputado cuando éste adquiría la calidad de parte al dictarse a su
respecto el auto de procesamiento. Del estado actual de las cosas, se desprende
que el legislador tuvo como propósito ampliar la cobertura de protección de este
interviniente, no exigiendo que se formalice la investigación para que una persona
adquiera la calidad de imputado, pues tal opción habría significado hacer
dependiente el pleno ejercicio de los derechos de imputado a una actuación
unilateral y potestativa del órgano de persecución penal. No obstante, según
algunos, la calidad de imputado de una persona comienza con la formalización de
la investigación que es, en buenas cuentas, la judicialización de ésta; antes de ella
sólo existe investigación preliminar, sin que haya imputado propiamente tal, aún
cuando deba prestar declaraciones y exigir al fiscal que le dé a conocer cuáles son
los cargos que pueden afectarle.
El imputado tiene como garantía fundamental la presunción de inocencia,
con todas las consecuencias que ya vimos en su oportunidad. Otra de las
garantías con las que cuenta es la de ser defendido por un letrado desde la
primera actuación del procedimiento dirigido en su contra pudiendo, también,
formular los planteamientos y alegaciones que considerase oportunas e intervenir
en todas las actuaciones judiciales y procedimentales, salvo excepciones legales.
El artículo 93 del CPP establece sus derechos y garantías, las cuales
pueden hacerse vales hasta la terminación del proceso, es una enumeración no
taxativa (“En especial,…”):
a.- Tiene derecho a que se le informe de los hechos imputados y derechos
que la CPR y las leyes le otorgan.
b.- Ser asistido por un abogado desde los actos iniciales de la investigación.
c.- Solicitar a los fiscales diligencias que desvirtúen las imputaciones que se
han formulado en su contra.
d.- Solicitar al juez de garantía una audiencia para declarar sobre los
hechos que son materia de la investigación.
e.- Solicitar que se active la investigación y conocer su contenido. (art.182).
f.- Solicitar el sobreseimiento definitivo de la causa y recurrir contra la
resolución que lo rechazare.
g.-Guardar silencio y prestar declaración sin juramento.
h.- No ser sometido a tortura ni a otros tratos crueles, inhumanos o
degradantes.
i.-No ser juzgado en ausencia, sin perjuicio de las consecuencias que
pudieren acarrearle su rebeldía.

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Declaraciones del Imputado:
Como principio rector en esta materia, debemos señalar que la declaración
del imputado es un medio de defensa del mismo (art. 98), no pudiendo ser recibida
ella bajo juramento. Esta declaración puede prestarse ante distintos sujetos:
1) Ante la policía: El art. 91 del CPP, dispone que sólo puede interrogarse
al imputado en presencia de su defensor; si él no está presente, las preguntas sólo
se harán para identificar al sujeto. Si en ausencia del defensor el imputado
deseare prestar declaración, la policía tomará las medidas necesarias para que
declare inmediatamente ante el fiscal, de no ser posible, la policía consignará las
declaraciones que se allanare a prestar, bajo la responsabilidad y con la
autorización del fiscal. El defensor podrá incorporarse siempre y en cualquier
momento de la diligencia.
2) Ante el ministerio público: (art. 193-196) No está obligado a declarar
ante el fiscal, pero si a comparecer. Si está privado de libertad, ya sea detenido o
preso, el fiscal estará facultado para hacerlo traer a su presencia cuantas veces
fuere necesario para los fines de la investigación, sin más trámite que dar aviso al
juez y al defensor.
Si el imputado se allana voluntariamente a prestar declaración ante el fiscal
y es su primera declaración, el fiscal debe comunicarle cuál es el hecho en que se
le atribuye participación, con todos los detalles posibles, además de las
disposiciones legales aplicables y los antecedentes que la investigación arroja en
su contra. El imputado no puede negarse a revelar su completa identidad. Se
dejará constancia de la negativa del imputado de negarse a responder una o más
preguntas. Por otra parte, el imputado no puede ser sometido a coacción,
amenazas o promesas, (salvo determinadas excepciones dispuestas por la ley ej:
cooperación eficaz ley n° 20.000), maltratos, violencia corporal, etc, incluso,
cuando el imputado consienta en su utilización. Si el imputado acusa agotamiento
se le concederá descanso prudente y necesario para su recuperación.
3) Ante el juez de garantía o declaración judicial: (art. 98) Lo puede
hacer en cualquier etapa del procedimiento, “como un medio de defensa”. Se
puede rendir ante el juez de garantía en audiencia citada al efecto y no se recibirá
bajo juramento sino que se le exhortará por el juez de garantía a decir la verdad y
responder con claridad y precisión las preguntas que se le formulen. En su
declaración el imputado o su defensor pueden solicitar la práctica de diligencias de
investigación y el juez, cuando lo considere necesario para la defensa y el respeto
del principio de objetividad, podrá recomendar su práctica al ministerio público.
4) Declaración del acusado ante el tribunal del juicio oral en lo penal:
En caso de que la declaración del imputado se prestare ante el tribunal de juicio
oral (art. 326) el juez presidente le permitirá que éste manifieste libremente lo que
crea conveniente respecto de la o las acusaciones formuladas para luego ser
interrogado directamente por el fiscal, el querellante, si lo hubiere y el defensor, en
ese orden. Finalmente los jueces pueden dirigirle preguntas destinadas a aclarar
sus dichos. Con todo, en cualquier estado del juicio, el acusado podrá solicitar ser
oído con el fin de aclarar o complementar sus dichos. Durante el desarrollo del
juicio, el acusado podrá comunicarse libremente con su defensor siempre que ello
no perturbare el orden de la audiencia, no pudiendo, sin embargo, hacerlo
mientras presta la declaración.
En todo caso, el acusado tiene la última palabra en el juicio oral, antes de
declarar clausurado el debate (resabio histórico, asociado a la petición de
clemencia).

IMPUTADO PRIVADO DE LIBERTAD:

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Además de los derechos que le asisten a todo imputado, al privado de
libertad se le reconocen, además, las siguientes garantías y derechos. (art.94)
a) Que se le exprese específicamente y claramente el motivo de su
privación de libertad y que se le exhiba la orden correspondiente, salvo en el caso
de delito flagrante.
b) A que el funcionario aprehensor le informe de sus derechos, según lo
establecido en el inciso 2° del artículo 135 del CPP.
c) A ser conducido inmediatamente ante el tribunal que hubiere ordenado
su detención.
d) A solicitar al tribunal que le conceda la libertad.
e) A que el encargado del recinto policial informe al familiar o la persona
que le indique de la detención o prisión, del motivo de ella y del lugar en que se
encuentra.
f) A entrevistarse privadamente con su abogado.
g) A tener a sus expensas, las comodidades y ocupaciones compatibles con
la seguridad del recinto, y
h) A recibir visitas y comunicaciones por escrito u otro medio, salvo lo
dispuesto por el artículo 151 del CPP, o sea cuando el imputado esté
incomunicado, lo que no afecta, por supuesto, el derecho que tiene a comunicarse
con su abogado defensor.

Como otra garantía, aunque de carácter indirecta, la ley establece que todo
abogado tendrá derecho a requerir del funcionario encargado de cualquier lugar
de detención o prisión, la confirmación de que alguna persona determinada esté
recluida ahí o en otro centro del mismo servicio y que se ubicare en la comuna. En
caso afirmativo y con el consentimiento del afectado, el abogado tendrá derecho a
conferenciar privadamente con él y, con su consentimiento, a que se le expresen
los motivos de la privación de libertad y se le exhiba la orden para ello, salvo el
caso de delito flagrante. En caso que sea requerido, el funcionario encargado
deberá extender una constancia de no encontrarse privada de libertad en el
establecimiento la persona por quién se consultó.
Con el objeto de tener la constancia correspondiente, tanto el tribunal, los
fiscales y los funcionarios policiales deberán consignar en los respectivos registros
el hecho de haber cumplido con las normas legales que establecen los derechos y
garantías del imputado.

IMPUTADO REBELDE: (art. 99)


Puede ser declarado como tal en dos casos:
a) cuando decretada judicialmente su detención o prisión preventiva, no
fuere habido o
b) cuando, habiéndose formalizado la investigación en contra del que está
en un país extranjero, no fuere posible obtener su extradición.
La declaración la hace el tribunal ante el que debía comparecer.
Sus efectos son:
1) las resoluciones dictadas en el procedimiento se entienden notificadas al
rebelde personalmente en la fecha en que se dictaren.

21
2) no se suspende la investigación por esta declaración, el procedimiento
sigue hasta la audiencia de preparación del juicio oral en la que se sobreseerá
definitiva o temporalmente, según el merito de lo obrado.
3) si se declara durante el juicio oral, se sobresee temporalmente hasta que
el imputado aparezca o sea habido.
4) el sobreseimiento sólo afecta al imputado rebelde y no a los demás
imputados presentes.
5) el rebelde habido pagará las costas causadas con su rebeldía, salvo que
justifique debidamente su ausencia.

AMPARO ANTE EL JUEZ DE GARANTÍA: (art. 95 del CPP).

Todo privado de libertad tiene derecho a ser conducido ante el juez de


garantía sin demora para que examinare la legalidad de su privación de libertad y
además, las condiciones en que se encontrare, constituyéndose, de ser necesario,
en el lugar en que estuviere. El juez podrá ordenar su libertad o adoptar las
medidas necesarias que fueren procedentes. Esto también lo puede solicitar su
abogado, parientes o cualquiera a su nombre al juez que conociere del caso o del
lugar donde ella se encontrare. Si la privación de libertad fuere ordenada por
resolución judicial, su legalidad puede sólo impugnarse por los medios procesales
que correspondan ante el tribunal que la dictó, sin perjuicio de lo establecido por el
artículo 21 de la CPR.
La norma distingue: si la privación de libertad no tiene un origen judicial se
aplica el artículo 95; pero si fue ordenada por resolución judicial sólo puede ser
impugnada por los recursos legales ante el tribunal que la dictó, sin perjuicio de la
acción de amparo del artículo 21 de la CPR.
Esto se produce porque al estimar procedente el amparo contra resolución
judicial, se justifica por cuestiones de garantía explicables en el contexto del
antiguo procedimiento penal, pero no en el nuevo proceso penal que consagra un
procedimiento contradictorio y desde su inicio con intervención del defensor. Por
ello, no se incluyó la regulación del recurso de amparo en el CPP, tal como lo
hacía el código antiguo (arts.306 y siguientes). Lo que se hizo fue introducir esta
garantía contemplando una acción de carácter rápido en el art. 95 del actual
código.
La competencia para conocer del “amparo” del art. 95, corresponde en
única instancia al juez de garantía, en relación con el artículo 370 del actual
código. Para conocer de la acción constitucional de amparo, ésta en primera
instancia la conoce una Sala de la Corte de Apelaciones respectiva y en segunda
instancia la Sala penal de la Corte Suprema.

Paralelo entre la acción de amparo del art. 21 de la CPR y el del art. 95


del CPP.

1) el primero es preventivo y correctivo, el segundo es simplemente


correctivo.
2) el primero persigue proteger la libertad ambulatoria y la seguridad
individual, el segundo la libertad ambulatoria y la observancia de las normas que
regulan la privación de libertad.

22
3) el primero procede cualquiera sea el origen de la privación de libertad
personal, el segundo no procede si la privación de libertad tiene origen
jurisdiccional.
4) la tramitación del primero se regula en el artículo 21 de la CPR y en su
Auto Acordado respectivo1, el segundo en el art. 85 de CPP.
5) el primero se falla en primera instancia por la Corte de Apelaciones
respectiva y en segunda instancia por la Corte Suprema; el segundo en única
instancia por el juez de garantía.

4) LA DEFENSA:

La intervención del defensor del imputado es requisito sine quanon dentro


del nuevo procedimiento. El imputado tiene derecho a disponer libremente de uno
o más defensores letrados de su confianza desde la primera actuación del
procedimiento hasta la completa ejecución de la sentencia, si no hace uso de ese
derecho el ministerio público, solicitará que se le nombre un defensor penal
público o bien lo hará el juez de garantía. La designación del defensor debe
hacerse antes de la realización de la primera a audiencia a que fuere citado el
imputado (art.102).
Si el imputado está privado de libertad, cualquier persona podrá proponer
para él un defensor o solicitar se le nombre uno. Conocerá de dicha petición el
juez de garantía competente o aquél correspondiente al lugar en que el imputado
se encontrare.
El juez dispondrá la comparecencia del imputado a su presencia, con el
objeto de que acepte la designación del defensor.

Autodefensa: se permite y el tribunal la autoriza sólo cuando ella no


perjudicare la eficacia de la defensa, si eso ocurre le designará de oficio un
defensor letrado, no obstante ello, el imputado conserva su derecho a hacer
planeamientos y alegaciones por sí mismo, como lo disponen los arts. 8° y 102 del
CPP.
Ausencia del defensor: si ocurre en cualquier actuación en que la ley
exige su participación, acarrea la nulidad de la actuación, sin perjuicio de lo
señalado en el artículo 286. Con esta norma se realza el carácter necesario e
imprescindible de la defensa. Ejemplos encontramos en los artículos 237, 269 y
286)
Derechos y facultades del defensor: Puede ejercer todos los derechos y
facultades que la ley concede al imputado, salvo que sean de ejercicio personal,
como por ejemplo si se tratare de su declaración.
Renuncia del abogado defensor: Ello no lo libera del deber de realizar los
actos inmediatos y urgentes que fueren necesarios para impedir la indefensión del
imputado. En caso de renuncia o abandono de la defensa (de hecho), el tribunal
de oficio designa un defensor penal público a menos que el imputado se procure
antes un defensor de su confianza, según lo dispuesto por el artículo 107 del
código procesal penal.
Defensa de varios imputados en un mismo proceso: procede a
condición de que las diversas posiciones de los coimputados no fueren
incompatibles entre sí.

1
Auto acordado de la Corte Suprema de 19 de diciembre del año 1932, sobre tramitación y fallo del recurso
de amparo.

23
Si el tribunal advierte la incompatibilidad la hará presente a los afectados y
les otorgará un plazo para que la resuelvan o para que designen los defensores
que se requirieren a fin de evitar la incompatibilidad de que se tratare. Si vencido
el plazo, la incompatibilidad no está resuelta o no fueron designados los
defensores necesarios, el mismo tribunal determinará los imputados que debieren
considerarse sin defensor y procederá a efectuar los nombramientos que
correspondan.

Ideas matrices y objetivos de la ley 19.718 que crea la Defensoría


Penal Pública:
1) Defensa a través de letrado, de los imputados o acusados por crímenes,
simples delitos o faltas de competencia de un juez de garantía, tribunal del juicio
oral en lo penal o de las Cortes en su caso que no cuentan con un abogado de su
confianza o designado por ellas mismas.
2) asegurar que todo imputado o acusado tenga asistencia de letrado ante
el ministerio público y los tribunales.
3) crear un servicio público que administre el sistema.
4) regular la participación en este servicio de letrados particulares
seleccionados mediante licitación a nivel regional.
Este tema será complementado con lectura de separata que será entregada
en clases.

5.) LA VÍCTIMA:

Importante es tener presente que la víctima es considerada un


interviniente aún sin ser querellante, según lo dispone el artículo 12 CPP.
De acuerdo al artículo 108 del CPP, víctima es el ofendido por el delito. Si
del delito resultó la muerte del ofendido o si éste no puede ejercer los derechos
que se le otorgan, se considerará víctima:
1) al cónyuge y a los hijos;
2) a los ascendientes;
3) al conviviente;
4) a los hermanos, y
5) al adoptado o adoptante.
La enumeración que precede constituye un orden de prelación. Así por
ejemplo, si intervienen en el procedimiento el cónyuge y los hijos o sólo uno u
otros, excluyen de la posibilidad de intervenir en el mismo a los ascendientes.
Dentro del proceso penal, la víctima participa activamente ejerciendo control
sobre las actuaciones del ministerio público y de la policía. En efecto, algunas
manifestaciones de estos controles lo encontramos en las normas relativas a la
facultad del ministerio público de archivar provisionalmente, de no iniciar la
investigación o de ejercer el principio de oportunidad. También puede solicitar o
proponer diligencias de investigación al órgano persecutor, pudiendo éste
rechazarlas pero quedándole a salvo a la víctima la posibilidad de reclamar ante
las autoridades superiores del ministerio público (art. 183); la víctima deberá ser
oída, en caso de que esté presente, en la audiencia que se ventile la suspensión
condicional del procedimiento, etc.

24
Derechos de la víctima:
Entre ellos encontramos los que enumera el artículo 109:
1.- Solicitar medidas de protección frente a probables hostigamientos,
amenazas o atentados en contra suya o de su familia;
2) Presentar querella.
3) Ejercer contra el imputado acciones tendientes a perseguir las
responsabilidades civiles provenientes del hecho punible;
4) Ser oída si lo solicitare por el fiscal antes que este pidiere o se
resolviere la suspensión del procedimiento o su terminación anticipada.
5) Ser oída, si lo solicitare, por el tribunal antes de pronunciarse acerca del
sobreseimiento temporal o definitivo u otra resolución que pusiere término a la
causa, y
6) Impugnar el sobreseimiento temporal o definitivo o la sentencia
absolutoria, aún cuando no hubiere intervenido en el procedimiento.
Estos derechos no pueden ser ejercidos por el imputado del delito
respectivo, sin perjuicio de los derechos que le correspondan en esa calidad.
La ley también le impone al ministerio público una serie de obligaciones
para con las víctimas. Ellas derivan de las normas de los artículos 6, 78 y 110 del
CPP.

6) EL QUERELLANTE:

A pesar que su rol es menos relevante que en el proceso antiguo (por los
derechos concedidos a la víctima), el interponer querella igualmente confiere
importantes facultades al querellante en el procedimiento, facultades que no tiene
la víctima. Entre ellas:
1) Adherirse a la acusación del ministerio público o acusar particularmente
por la distinta calificación jurídica de los hechos que haya planteado, por sostener
otro grado de participación o solicitar otra pena o ampliar la acusación del fiscal
extendiéndola a imputados o hechos distintos siempre que hubieren sido objeto de
formalización de la investigación (art. 261 letra a)).
2) Ejercer los otros derechos contenidos en el art. 261 del CPP.
3) Oponerse al procedimiento abreviado.
4) Formular acusación si el ministerio público ratifica la decisión de no
deducirla, por haber solicitado el sobreseimiento o decidir no perseverar en el
procedimiento.
5) Ser oído antes de decretar la suspensión condicional del procedimiento y
apelar de la resolución que la establece.

LA QUERELLA:
Titular:
1) La víctima, incluidas las personas mencionadas en el art. 108 inciso
segundo.
2) Su representante legal o,
3) Sus herederos testamentarios (del directamente ofendido con el delito).

25
También puede querellarse cualquier persona capaz de parecer en juicio
domiciliada en la provincia, respecto de los hechos punibles cometidos en la
misma que constituyeren delitos terroristas o delitos cometido por un funcionario
público que afectaren derechos de las personas garantizadas por la CPR o contra
la probidad pública. Los órganos y servicios públicos sólo podrán interponer
querella cuando sus respectivas leyes orgánicas les otorguen expresamente las
potestades correspondientes.
Por tanto, el titular de la querella en el nuevo proceso penal es más
restringido que en el antiguo proceso, ya que en él podía querellarse, toda
persona capaz de comparecer en juicio para el ejercicio de la acción penal pública.
Esta restricción se justifica por el hecho de considerarse sujeto procesal a la
víctima y por el hecho que el ministerio público debe perseguir penalmente todos
los hechos que revisten caracteres de delito y ejercer, en su caso, la acción penal
pública.

Oportunidad para presentar querella: Ella puede presentarse en


cualquier momento, mientras el fiscal no declare cerrada la investigación. Si se
reabre ésta, renace la posibilidad de deducirla mientras no se cierre nuevamente.
Se presenta ante el juez de garantía, si se admite a tramitación la remitirá al
ministerio público.

Requisitos de la querella: (art. 113 del CPP).


Debe interponerse por escrito conteniendo:
1) Designación del tribunal ante el cual se entablare.
2) Nombre, apellido, profesión, domicilio y oficio del querellante.
3) Nombre, apellido, profesión, domicilio y oficio del querellado o una
designación clara de su persona si se ignorara lo anterior. En caso de ignorarse
estas circunstancias siempre se podrá deducir querella a fin de investigar el delito
y el castigo del o los culpables.
4) La relación circunstanciada del hecho, con expresión de lugar, año, mes
día y hora en que se hubiere ejecutado, si se supieren.
5) Diligencias cuya práctica se solicitare al ministerio público.
6) Firma del querellante o de otra persona a su ruego, si no supiere o no
pudiere firmar.
* Además debe contener todos los requisitos de todo escrito.
A diferencia del proceso antiguo, ya no se requiere rendir fianza de
calumnia.

Inadmisibilidad de la querella: La querella no será admitida a tramitación


por el juez de garantía:
1) Cuando fuere presentada extemporáneamente.
2) Cuando no se subsanan los defectos de que adolece en el plazo de
tres días que otorgo el juez de garantía. (Requisitos del artículo 113 del CPP).
3) Cuando los hechos expuestos en ella no fueren constitutivos de delito.
4) Cuando de los antecedentes contenidos en ella apareciere de
manifiesto que la responsabilidad penal del imputado se encuentra extinguida.
Esto se hace previa citación del ministerio público.
5) Cuando se dedujere por persona no autorizada por la ley.
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Rechazo de la querella: Cuando no se diere curso a la querella por
aplicación de alguna de las causales contempladas en las letras a) o b) del artículo
114 del CPP y es un delito de acción penal pública o de previa instancia particular,
el juez debe ponerla en conocimiento del ministerio público para ser tenida como
denuncia, siempre que no le constare que la investigación del hecho hubiere
iniciado de otro modo.
La resolución que declare la inadmisibilidad de la querella es apelable en el
sólo efecto devolutivo; la que la admite a tramitación es inapelable.

Prohibición de querella: No podrán querellarse entre sí:


1) los cónyuges a no ser por delito que uno hubiere cometido contra otro o
contra sus hijos, o por el delito de bigamia.
2) Los consanguíneos en toda la línea recta, los colaterales y afines hasta
el segundo grado, a no ser por delitos cometidos por unos en contra de los otros, o
contra su cónyuge o sus hijos.

Desistimiento de la querella: en cualquier momento del procedimiento, el


querellante podrá desistirse de aquella, pero, quedando responsable de las costas
propias y sobre las otras que dictamine el tribunal al finalizar el procedimiento.
(Art. 119 CPP).
El desistimiento deja a salvo el derecho del querellado para ejercer la
acción penal o civil a que da lugar la querella o acusación calumniosa y a
demandar los perjuicios y costas procedentes, salvo que aceptare expresamente
el desistimiento del querellante.

Abandono de la querella: (art. 120 CPP).


El tribunal, de oficio o a petición de cualquiera de los intervinientes,
declarará abandonada la querella:
1) Cuando no adhiriere a la acusación del fiscal o no acusare
particularmente en la oportunidad correspondiente;
2) Cuando no asistiere a la audiencia de preparación del juicio oral sin
causa debidamente justificada;
3) Cuando no concurriere a la audiencia del juicio oral o se ausentare de
ella sin autorización del tribunal.
Esta resolución es apelable en el sólo efecto devolutivo; la que niega el
abandono es inapelable.
Este abandono será declarado por el tribunal de garantía o por el tribunal
del juicio oral en lo penal, según corresponda.

CLASES DE ACCIONES:

Acciones penales: La acción penal puede ser:

Pública: Art. 53 del CPP; para la persecución de todo delito no sometido a


regla especial, debe ser ejercida de oficio por el ministerio público. Podrá ser
ejercida además, por las personas que determine la ley, con arreglos a las

27
disposiciones del Código Procesal Penal. Siempre se concede esta acción para la
persecución de delitos cometidos contra menores de edad.
Privada: Sólo puede ser ejercida por la víctima (art.53 del CPP). Los delitos
de los cuales nace este tipo de acción se encuentran enumerados en el artículo 55
del CPP (leer).
Pública previa instancia particular: Por excepción, la persecución penal
de algunos delitos de acción penal pública requieren de la denuncia previa de la
víctima, ellos son los delitos de acción pública previa instancia particular. Una vez
iniciado el procedimiento, éste se tramita de acuerdo a las reglas generales de los
delitos de acción penal pública. Los delitos de los cuales emana esta clase de
acción penal se enumeran en el artículo 54 (leer).
Renuncia de la acción penal: La acción penal pública no se extingue por
la renuncia de la persona ofendida, lo que si ocurre con la acción penal privada y
la civil derivada de cualquier clase de delitos. Si es delito de previa instancia
particular la renuncia de la víctima a denunciarla extingue la acción penal, salvo
que se haya perpetrado este delito en contra de un menor de edad. Esta renuncia
no la puede realizar el ministerio público.
La renuncia sólo afecta al renunciante y a sus sucesores (efecto relativo de
la denuncia).

Sujeto pasivo: (Art. 58).


La acción penal sólo puede entablarse en contra del responsable del delito.
La responsabilidad penal sólo puede hacerse efectiva en personas naturales, por
las jurídicas responden los que hubieren intervenido en el acto, sin perjuicio de la
responsabilidad civil que les pudiere afectar.

Acciones civiles: se distingue:

Restitutoria: deberá interponerse siempre durante el respectivo


procedimiento penal, de conformidad al artículo 189 del CPP. O sea, ante el juez
de garantía.
Indemnizatorias: la víctima puede intentar esta acción, al igual que otras
(por ejemplo reparatorias), durante la tramitación del procedimiento penal o ante el
tribunal civil correspondiente. Admitida en el proceso penal, no puede deducirse
nuevamente ante el tribunal civil.
Si hay terceros titulares de estas acciones, sólo pueden interponerlas ante
los tribunales civiles correspondientes.

Sujeto pasivo de la acción civil: es exclusivamente el imputado.


Oportunidad para interponer la demanda civil: Según el artículo 60 del
CPP, deberá hacerse en la oportunidad señalada en el artículo 261 del CPP, o
sea, dentro de los 15 días anteriores a la audiencia de preparación del juicio oral,
por escrito y cumpliendo con el artículo 254 del CPC. El querellante, deberá
deducir la suya conjuntamente con su adhesión o acusación particular. Además
debe indicar los medios de prueba.

Preparación de la demanda civil: Después de la formalización de la


investigación, se puede solicitar la práctica de diligencias para establecer los
hechos que serán objeto de la demanda, además puede asegurar el resultado de

28
la demanda civil, solicitando alguna medida de carácter cautelar real. La
preparación de la demanda civil interrumpe la prescripción.

Actuación del demandado: El imputado debe oponer las excepciones que


correspondan y contestar la demanda hasta la víspera de la audiencia de
preparación de juicio oral, por escrito o verbalmente al inicio de la misma. Además
debe señalar los medios de prueba de que se piensa valer.

Desistimiento y abandono: Según lo dispone el artículo 64 del CPP, la


víctima podrá desistirse de su acción en cualquier estado del procedimiento. Se
considerara abandonada la acción civil interpuesta en el procedimiento penal,
cuando la víctima no compareciere, sin justificación, a la audiencia de preparación
del juicio oral o a la audiencia del juicio oral.

Efectos de la extinción de la acción civil: Extinguida la acción civil, no se


entenderá extinguida la acción penal para la persecución del hecho punible. Si se
dicta sentencia absolutoria en materia penal, no impide posteriormente se dé lugar
a la acción civil si fuere legalmente procedente. Cuando exclusivamente se
ejerciere la acción civil respecto de un hecho punible de acción penal privada se
considerará extinguida, por esa circunstancia, la acción penal.

Acción civil ante la suspensión o terminación del procedimiento penal:


Si antes de comenzar el juicio oral, el procedimiento continuare de conformidad a
las normas que regulen el procedimiento abreviado, o por cualquier causa
terminare o se suspendiere, sin que se decida sobre la acción civil, la prescripción
continuará interrumpida siempre y cuando la víctima presentare su demanda ante
el tribunal civil correspondiente, dentro del plazo de 60 días contados desde que
se dictare la resolución que dispuso la suspensión o terminación del
procedimiento.(Art. 68 CPP). En ese caso, la demanda y la resolución que
recayere en ella se notificarán por cédula y el juicio se sujetará a las reglas del
procedimiento sumario.
Ahora, si la demanda no fuere deducida ante el tribunal civil competente
dentro del referido plazo, la prescripción continuará corriendo como si nunca se
hubiere interrumpido.
Si en el procedimiento penal se hubieren decretado medidas destinadas a
cautelar la demanda civil, éstas se mantendrán vigentes por el término de sesenta
días antes señalado, tras el cual quedarán sin efecto si, solicitadas
oportunamente, el tribunal civil no las mantuviere.
Si comenzado el juicio oral, se dictare sobreseimiento, el tribunal deberá
continuar con el juicio para el sólo conocimiento y fallo de la acción civil.

Prueba de la acción civil: según el artículo 324 del CPP, estas materias se
someterán a las normas civiles en cuanto a la determinación de la parte que
debiere probar y las disposiciones del Código Procesal Penal en cuanto a su
procedencia, oportunidad y forma de rendirla y apreciación de su fuerza
probatoria.

7) LOS TRIBUNALES:

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A.- JUEZ DE GARANTÍA: Se trata de un tribunal unipersonal, su labor es
decidir sobre la procedencia de las intervenciones del sistema penal en los
derechos básicos de toda persona, tanto respecto de las derivadas de la
investigación como de las medidas cautelares decretadas en contra del imputado.
Así, su labor es evaluar imparcialmente la labor del ministerio público y de
las policías, con las cuales se judicializa la fase de investigación en cuanto a su
control, se evitan abusos y se presta pronto auxilio a las imputados ante
eventuales excesos.

Atribuciones fundamentales: (Art. 14 del COT):


1) Asegurar los derechos del imputado y demás intervinientes en el proceso
penal (art. 9, 10, y 70 del NCPP).
2) Dirigir personalmente las audiencias que procedan según la ley.
3) Dictar sentencia en el procedimiento abreviado.
4) Conocer y fallar las faltas penales.
5) Hacer ejecutar las condenas criminales y medidas de seguridad y
resolver solicitudes y reclamos relativos a ella.
6) Conocer y resolver las cuestiones y asuntos que la ley le encomiende,
por ejemplo aprobar acuerdos reparatorios.
Por regla general, el juez de garantía adopta las resoluciones en audiencia
en la que participan todos los intervinientes. Excepcionalmente, resolverá sin
realización de audiencia o en una de ellas sin presencia de todos los
intervinientes, por ejemplo, cuando deba pronunciarse sobre la admisibilidad de la
querella o autorizar diligencias de investigación sin conocimiento del afectado
respectivamente.

B.- TRIBUNALES DE JUICIO ORAL EN LO PENAL:

Es un tribunal colegiado, compuesto por tres jueces letrados.


Funciones (art. 18 COT):
1) Conocer y juzgar las causa por crimen o simple delito, salvo las que le
correspondan al juez de garantía.
2) Resolver sobre la libertad o prisión de los acusados puestos a su
disposición.
3) Resolver los incidentes promovidos durante el juicio oral.
4) Conocer y resolver los demás asuntos que la ley les encomiende.
Ellos funcionan en una o más Salas integradas por tres jueces. Pueden
integra cada Sala otros jueces como “alternos” a fin de subrogar, si fuere
necesario a los miembros que se vieren impedidos de seguir participando del juicio
oral, según lo dispone el artículo 76 inciso final y 281 inciso 5º del NCPP. Cada
una de las Salas es dirigida por el juez presidente de la misma.

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DISPOSICIONES GENERALES RELATIVAS A LA ACTIVIDAD
PROCESAL

Son las normas contenidas en los artículos 14 al 52 del CPP, este último
artículo contiene una norma de aplicación supletoria que remite a las normas
contenidas en el Código de Procedimiento Civil. Ellas constituyen un símil de las
disposiciones comunes a todo procedimiento del Código de Procedimiento Civil

PLAZOS:
En esta materia rigen los artículos 14 al 18 del CPP, en los cuales se
dispone que en el nuevo proceso penal “todos los días y horas son hábiles para
las actuaciones del procedimiento penal y no se suspenderán por la interposición
de días feriados”, norma que guarda relación con la regla general establecida en el
artículo 50 del C.C. y toma distancia con lo que establece el artículo 66 del CPC,
respecto de los plazos en materia procesal civil. No obstante lo anterior, cuando
un plazo vence en día feriado, se considera ampliado hasta las 24 horas del día
siguiente que no fuere feriado.
Los plazos de horas comienzan a correr inmediatamente de ocurrido el
hecho que fija su iniciación, sin interrupción (art.15 CPP), por ejemplo, el plazo de
detención. Salvo disposición en contrario, todos los plazos que establece el CPP
son fatales e improrrogables.
De alguna manera como una excepción a la fatalidad de los plazos, el art.
17 entrega la facultad a quien, por un hecho que no le fuera imputable, por defecto
en la notificación, por fuerza mayor o caso fortuito, no pudiera ejercer un derecho
o desarrollar una actividad dentro del plazo legal, de solicitar al tribunal un “nuevo
plazo”, término que podrá ser otorgado por el mismo periodo. Esta solicitud debe
ser formulada dentro del plazo de 5 días siguientes a aquel en que hubiere cesado
el impedimento (especie de entorpecimiento).
El artículo 18 del CPP, contempla una norma que faculta a los intervinientes
a renunciar a los plazos establecidos por dicho cuerpo legal en su favor; para que
ocurra ello es necesaria una manifestación expresa en ese sentido. Si el plazo es
común, la reducción o renuncia del plazo requiere consentimiento de todos y
aprobación expresa del tribunal.

COMUNICACIÓN ENTRE LAS AUTORIDADES:

Estas materias se encuentran reguladas en el párrafo 2° del libro primero


del CPP, arts.19 a 21.
El art.21, contiene el principio general que rige esta materia, el que señala
que éstas podrán realizarse a través de cualquier medio idóneo, sin perjuicio del
posterior envío de la documentación que fuere pertinente.
Toda autoridad y órgano del Estado debe proporcionar sin demora la
información solicitada por el ministerio público y por los tribunales, todo ello como
principio general.
REQUISITOS DEL REQUERIMIENTO:
• Fecha y lugar de la expedición.
• Antecedentes necesarios para su cumplimiento.
• Plazo para llevarlo a efecto.
• Determinación del fiscal o tribunal requeriente.

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Si se trata de información o documentación secreta el requerimiento se
ajustará a a la ley respectiva y si no la hay se adoptarán las precauciones que
aseguren que la información no será divulgada.
Si la autoridad requerida retarda o niega el envió de los antecedentes
solicitados so pretexto del carácter secreto o reservado y el fiscal estima
indispensable la actuación, remitirá los antecedentes al fiscal regional, quien de
compartir esa apreciación, solicitará a la Corte de Apelaciones respectiva que
resuelva la controversia. La Corte resolverá de esto en cuenta. Si es el tribunal el
requeriente se formulará dicha solicitud directamente a la Corte de Apelaciones
respectiva.
Si la razón de no enviar los antecedentes fuera que su publicidad pueda
afectar la seguridad nacional, la cuestión la resolverá la Corte Suprema.
Si la Corte respectiva rechaza el requerimiento por compartir el criterio de la
entidad requerida igualmente puede ordenar que se suministre al ministerio
publico o tribunal respectivo, los datos que le parecieren necesarios para la
adopción de decisiones relativas a la investigación o para la dictación de
resoluciones judiciales.
La resolución de los ministros de Corte en estas materias no los
inhabilitarán para conocer, en su caso, de los recursos que se dedujeren en la
causa de que se tratare.
Otra materia que trata este párrafo, versa sobre las solicitudes que pudieran
darse entre distintos tribunales, es decir, un caso semejante al de los conocidos
exhortos que establece el procedimiento antiguo. Sobre dicha materia el art. 20
establece que las solicitudes que un tribunal dirige a otro, para la realización de
diligencias en el territorio de éste, deberán contener los antecedentes necesarios
para la cabal comprensión de la solicitud. Si el tribunal requerido, rechazare el
trámite o diligencia o transcurre el plazo fijado para su cumplimiento sin que ésta
se realizara, el requeriente puede dirigirse directamente al superior jerárquico del
primero para que éste ordene agilizar o gestionar directamente la petición.
Por otra parte, el art. 20 bis, agregado por la ley 20.074 de noviembre del
2005, dispuso que en cuanto a las comunicaciones o solicitudes de asistencia
internacional, que tengan como objetivo que se practiquen determinadas
actuaciones a solicitud de alguna autoridad competente de país extranjero, al
interior de nuestro territorio, serán dirigidas directamente al ministerio público, el
que solicitará la intervención del juez de garantía del lugar en que deba practicarse
la diligencia solicitada, cuando la naturaleza de las diligencias lo hagan necesario
de acuerdo con las disposiciones de la ley chilena.

COMUNICACIONES Y CITACIONES DEL MINISTERIO PÚBLICO:

Cuando el ministerio público deba comunicar formalmente alguna actuación


a los demás intervinientes, debe hacerlo bajo su responsabilidad por cualquier
medio razonable y eficaz. El ministerio público deberá acreditar que efectuó la
comunicación. Si un interviniente prueba que por la deficiencia de la comunicación
no pudo ejercer un derecho o desarrollar una actividad dentro del plazo legal,
puede solicitar un nuevo plazo de acuerdo a lo dispuesto por el art. 17 ya
analizado.
A su vez el art. 23 del CPP, establece que cuando en la investigación el
fiscal requiriere la comparecencia de una persona, podrá citarla por cualquier
medio idóneo. Si el citado no compareciere, el fiscal puede ocurrir ante el juez de
garantía para que lo autorice a conducirla compulsivamente a su presencia. Esta
norma no se aplica a aquellas personas no obligadas a declarar como testigo en

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virtud de lo dispuesto por el art. 300 del CPP, en cuyo caso, si se considera que
sus dichos son necesarios, siempre se deberá proceder previa autorización del
juez de garantía y conforme lo establece el artículo 301.

NOTIFICACIONES Y CITACIONES JUDICIALES:


Tales materias se encuentran reguladas en el párrafo 4 del libro primero, en
los artículos 24 a 33 del CPP, los que disponen que las resoluciones judiciales
serán notificadas por:

a) Los funcionarios habilitados del tribunal que hubieren expedido la


resolución, quienes serán designados para cumplir esa función por el
juez presidente del comité de jueces, a propuesta del administrador de
tribunal.
b) El tribunal puede ordenar que una o más notificaciones determinadas
sean realizadas por otro ministro de fe o
c) en casos calificados y por resolución fundada por un agente de la
policía.

Contenido de la Notificación:
Al respecto el art. 25 del CPP, establece que la notificación deberá
contener.
a) Copia integra de la resolución.
b) Identificación del proceso en que recayere, salvo que la ley ordene otros
antecedentes o que el juez lo estimare necesario para la debida
información del notificado o para el adecuado ejercicio de sus derechos.

Notificaciones al ministerio público: Se le notifica en sus oficinas, en el


domicilio que informó al tribunal dentro de los límites urbanos de la ciudad en que
éste funcionare.
Notificaciones a los otros intervinientes: Si el interviniente tiene
defensor o mandatario se notificará a éste, a menos que la ley o el tribunal
disponga que se notifique directamente a él. Para ello, los intervinientes deben fijar
domicilio en su primera intervención judicial y comunicar cualquier cambio de
éste. Si no se señala domicilio o si no se informa su cambio, las resoluciones se le
notificarán por el estado diario. Para ello, los intervinientes serán advertidos de
esta circunstancia. En este sentido, el artículo 26 dispone que en su primera
intervención en el procedimiento los intervinientes deberán ser conminados por el
juez de garantía, por el ministerio público o por el funcionario que realizare la
primera notificación, a indicar un domicilio dentro del radio urbano en que funciona
el tribunal a fin de practicarle las notificaciones posteriores, debiendo comunicar
cualquier cambio del mismo. Si no se señala domicilio, o sus cambios o si el
señalado es inexacto o inexistente, las resoluciones se le notificarán al
interviniente por el estado diario. Este mismo apercibimiento se le formulará al
imputado que fuere puesto en libertad, a menos que ello fuere a consecuencia de
un sobreseimiento definitivo u una sentencia absolutoria ejecutoriados.

Notificaciones al imputado privado de libertad: se le hacen en persona


en el establecimiento o recinto en que este se encuentre, aunque sea fuera del
territorio jurisdiccional del tribunal, mediante la entrega, por un funcionario de
dicho establecimiento o recinto, bajo la responsabilidad del jefe del mismo, del

33
texto de la resolución respectiva (el tribunal puede enviar otros antecedentes
relevantes), si el notificado no sabe o no puede leer , la resolución le será leída
por el funcionario encargado de notificarla. Excepcionalmente, por resolución
fundada, el tribunal puede disponer que, determinada resolución sean notificadas
al privado de libertad en persona y en el lugar de funcionamiento del tribunal.
Notificación de las resoluciones en audiencias: Las resoluciones
pronunciadas durante las audiencias se entienden notificadas a los intervinientes
que asistieren o debieren asistir a las mismas; de estas notificaciones se deja
constancia en el estado diario, pero su omisión no invalida la notificación.
Otras formas de notificación y normas aplicables: Cualquier
interviniente puede proponer para sí otras formas de notificación, que el tribunal
puede aceptar si las considera eficaces y que no causan indefensión.
Normas supletorias en materia de notificaciones: Se aplican, en lo no
previsto, los artículos 38 al 58 del CPC.
Citaciones judiciales: al respecto el art. 33 del CPP, dispone que cuando
fuere necesario citar a alguna persona para llevar a cabo una actuación judicial
ante el tribunal, se le notificará la resolución que ordene su comparecencia con
indicación del tribunal al que deben comparecer, su domicilio, día y hora de la
audiencia, identificación del proceso y el motivo de su comparecencia y se le
advertirá que la no comparecencia injustificada dará lugar a que sean conducidos
por la fuerza pública, quedando obligados al pago de las costas y se les podrá
sancionar.
También se les debe señalar que en caso de impedimento, deberán
comunicarlo y justificarlo ante el tribunal, con anterioridad a la fecha de la
audiencia si fuere posible.
Por otra parte el tribunal puede ordenar que el imputado que no
compareciere sin justificación, sea detenido o sometido a prisión preventiva hasta
la realización de la actuación respectiva. Si son peritos, testigos u otras personas
cuya presencia se requiriere, pueden ser arrestados hasta la realización de la
audiencia por un máximo de 24 horas e imponérsele además una multa de hasta
15 UTM.
Si el que no comparece es el fiscal o el defensor, se les podrá aplicar
suspensión del ejercicio de la profesión hasta por un plazo de dos meses, art.287.

RESOLUCIONES Y OTRAS ACTUACIONES JUDICIALES

Estas materias se encuentran reguladas en los arts. 34 al 38 del CPP,


correspondiente al párrafo 5° del Libro primero del mismo. En el artículo 34 se
establece el principio del poder coercitivo que poseen los tribunales con
competencia en materia penal, donde se señala que en el ejercicio de sus
funciones, el tribunal podrá ordenar directamente la intervención de la fuerza
pública y disponer de todas las medidas necesarias para el cumplimiento de las
actuaciones que ordenare y la ejecución de las resoluciones que dictare.
Nulidad de las actuaciones delegadas: Se establece en el art. 35 del
CPP, que la delegación en funcionarios subalternos de la realización de
actuaciones en que se requiera la intervención del juez, producirá la nulidad de
las mismas. (comparar con la situación de los actuarios).
Fundamentación: Todas las resoluciones deben ser fundadas, salvo las de
mero trámite. Ello significa que deben expresarse los motivos de hecho y de
derecho en que se apoyan las decisiones tomadas. Esta fundamentación no se

34
sustituye con la simple relación de los documentos del procedimiento o la mención
de los medios de prueba o solicitudes de los intervinientes. Art. 36
Firma de las resoluciones: Las resoluciones judiciales, serán suscritas por
el juez o por todos los miembros del tribunal que las dictare. Se dejara constancia
si alguno no puede firmar. Basta el registro de la audiencia respecto de las
resoluciones que se dictaren en ella.
Plazos generales para dictarlas: Las cuestiones debatidas en audiencia
deberán ser resueltas en ella. Las presentaciones escritas serán resueltas antes
de las 24 horas siguientes a su recepción.

REGISTRO DE LAS ACTUACIONES JUDICIALES:


El nuevo CPP, establece en su párrafo 6°, artículos 39 a 44 normas que
determinan el procedimiento en esta materia de registro. Como principio general
se dispone que de las actuaciones por o ante el juez de garantía o ante el tribunal
del juicio oral en lo penal, las Cortes de Apelaciones y la Corte Suprema se
levantará un registro. El registro se efectuará por cualquier medio apto para
producir fe, que permita garantizar la conservación y reproducción de su
contenido.
Registro de actuaciones ante los tribunales con competencia penal: Al
respecto, la Ley n° 20.074 introdujo una modificación al CPP, señalándose que de
las actuaciones ante los jueces con competencia en materia penal, serán
registradas en forma íntegra por cualquier medio que asegure su fidelidad, tal
como audio digital, video o cualquier otro soporte técnico equivalente, con lo cual
se vino a incorporar todo medio tecnológico que tenga como fin la conservación de
la actuación.
Valor del registro del juicio oral: tal registro tendrá como fin:
a) demostrar el modo en que se hubiere desarrollado la audiencia.
b) La observancia de las formalidades previstas para ella.
c) Las personas que hubieren intervenido.
d) Actos que se hubieren llevado a cabo.
Lo anterior es sin perjuicio de lo dispuesto por el art. 359 del mismo código
(Prueba en el recurso de nulidad).
Los registros se conservarán por el tribunal de garantía o del juicio oral en
lo penal respectivo mientras dure la investigación o el respectivo proceso,
conforme lo dispone el COT. Si se daña el registro se reemplazará por una copia
fiel, que se obtendrá de quién la tuviere, si no existe copia fiel, la resolución
deberá ser pronunciada nuevamente, para lo cual el tribunal reunirá los
antecedentes que le permitan fundamentar su preexistencia y contenido, y las
actuaciones se repetirán con las formalidades previstas para cada caso. En todo
caso, no será necesario volver a dictar las resoluciones o repetir las actuaciones
que sean el antecedente de resoluciones conocidas o en etapa de cumplimiento o
ejecución.
Los intervinientes, siempre tendrán acceso al contenido los registros
(Principio de la publicidad), salvo las excepciones legales, como por ejemplo lo
establecido por el art.182 del CPP. Los terceros también pueden consultarlos,
salvo que el tribunal restrinja el acceso a ellos, en conformidad a que se afecte la
normal substanciación del proceso o el principio de inocencia.
En todo caso, los registros serán públicos transcurridos 5 años desde la
realización de las actuaciones consignadas en ellos. A petición de un
interviniente o cualquier persona, se expedirán copias fieles de los registros o
de la parte pertinente, con sujeción a estas normas

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COSTAS:
Toda resolución que pusiere término a la causa o decidiere un incidente
deberá pronunciarse sobre el pago de las costas del procedimiento.
Se comprenden dentro de las costas tanto las procesales como las
personales. Las costas son de cargo del condenado, también las soportará la
víctima que abandone la acción civil, o sea las costas que su intervención causó,
además del querellante que haga abandono de la querella. No obstante, el tribunal
por resolución fundada, podrá eximir total o parcialmente el pago de ellas a quién
deba soportarlas.
Si el imputado es absuelto o sobreseído definitivamente, el ministerio
público, será condenado en costas, salvo que se hubiere formulado la acusación
en cumplimiento de la orden judicial a que se refiere el inciso segundo del art. 462
o cuando el tribunal estime razonable eximirle fundadamente.
Personas exentas: Los fiscales, abogados o mandatarios de los
intervinientes en el procedimiento no podrán ser condenados personalmente al
pago de las costas salvo notorio desconocimiento del derecho o de grave
negligencia en el desempeño de sus funciones.

Normas supletorias: El CPP, contiene una norma supletoria de aplicación


común, que señala que serán aplicables al procedimiento penal, en cuanto no se
opongan a lo estatuido a los preceptos del CPP, o a otras leyes especiales las
normas comunes a todo procedimiento contempladas en el libro primero de CPC.
Esta norma es de vital importancia, puesto que a través de ellas se integran al
procedimiento penal importantes instituciones como lo es por ejemplo el recurso
de aclaración, rectificación y enmienda contemplado en el art. 182 de CPC.

Etapas del procedimiento ordinario:


Son distinguibles 3 etapas dentro de este procedimiento, a saber: la etapa
de investigación, la etapa de preparación de juicio oral o etapa intermedia y la
etapa de juicio oral. En lo sucesivo se analizarán ellas y las instituciones que les
son inherentes.

I) ETAPA DE INVESTIGACIÓN E INSTITUCIONES VINCULADAS.

Los antecedentes que se recopilen en esta fase por parte del ministerio
público, sirven para fundamentar la eventual acusación que deducirá el
órgano persecutor, contra el imputado y también le sirven a éste para sustentar
su defensa. No obstante, NO CONSTITUYEN PRUEBAS (salvo la prueba
anticipada), ya que los hechos materia de la acusación sólo se acreditan con las
probanzas rendidas en el juicio oral ante el tribunal colegiado correspondiente. En
suma, los antecedentes allegados con la fase de investigación sólo le sirven al
fiscal para saber si tiene o no un caso susceptible de ser llevado a juicio oral vía
acusación.

PRINCIPIOS FORMATIVOS DEL PROCEDIMIENTO EN LA ETAPA DE


INVESTIGACIÓN:

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1) Oficialidad: o impulso procesal del fiscal, ya que es el ministerio público
el que debe realizar las diligencias tendientes al establecimiento de los hechos.
2) Orden consecutivo discrecional: el fiscal determina la secuencia de los
actos de investigación.
3) Publicidad: la publicidad es relativa, por la posibilidad de que el fiscal,
autorizado por el juez de garantía, pueda realizar determinadas actuaciones con
carácter de secretas No obstante, la Corte Suprema, por acuerdo del pleno
señaló que las actuaciones ante el juzgado de garantía, son públicas sin perjuicio
que el tribunal pueda disponer, a petición del fiscal u otro intervinientes, su reserva
lo que ocurrirá cuando las circunstancias lo aconsejen.
4) No rige la preclusión: esto ocurre por la inexistencia del orden
consecutivo legal y además de la independencia entre los actos jurídicos
procesales.
5) Oralidad: es la palabra el principal medio de comunicación entre los
intervinientes y el tribunal.
6) Inmediación: rige plenamente en esta etapa. No se requiere de un
objeto (expediente) o persona, (relator) para el conocimiento de las diligencias de
investigación.
7) Probidad y buena fe procesal: porque el fiscal no utiliza la investigación
para conseguir fines ilícitos, además esto se encuentra relacionado con el principio
de objetividad dispuesto en el art. 3º de LOCMP.
8) Economía procesal: se aplica plenamente.
9) Bilateralidad de la audiencia: “nadie puede ser condenado sin ser
oído”. Los intervinientes tienen derecho a saber que existe un proceso en su
contra y a ser oídos en él. No obstante, también se aplica la unilateralidad de la
audiencia.

FORMAS DE INICIO DE LA INVESTIGACIÓN:

Pude iniciarse de oficio por el ministerio público, por denuncia y por


querella. (172 CPP).

Denuncia:
Cualquier persona puede hacerla ante el ministerio público, Carabineros,
Investigaciones o Gendarmería, (delitos cometidos de un recinto penitenciario) o
ante cualquier tribunal con competencia en lo criminal. Todos ellos deben hacerla
llegar lo más pronto posible al ministerio público.
Hay personas que están obligadas a denunciar, según lo que dispone el art.
175 del CPP, los que tienen el plazo de 24 hrs para ello, desde que tomaron
conocimiento del hecho delictivo, salvo los capitanes de naves o aeronaves,
respecto de los cuales, el plazo se cuenta desde que arriben al territorio nacional.
Si no cumplen sus obligaciones de denunciar, serán sancionados con una multa
que va desde 1 a 4 UTM, salvo cuando el que omitió denunciar arriesgaba la
persecución penal propia, del cónyuge, de su conviviente o de sus ascendientes,
descendientes o hermanos. La denuncia puede hacerse por cualquier medio (ya
sea en forma verbal o escrita), debe identificarse el denunciante, su domicilio, la
narración circunstanciada de los hechos, la designación de quienes lo hubieren
cometido y de las personas que lo hubieren presenciado o que tuvieren noticia de

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él, todo en cuanto le constare al denunciante. Si es verbal, se levanta un registro y
se firma, si es escrita debe ser firmada por el denunciante.
El denunciante contrae la responsabilidad correspondiente a los delitos que
hubiere cometido por medio de la denuncia o con ocasión de ella, y ella no le da
derecho a intervenir posteriormente en el procedimiento.

AUTODENUNCIA: Quien hubiere sido imputado por otra persona de haber


participado en la comisión de un hecho ilícito, puede concurrir al ministerio público
y solicitar que se investigue la imputación de la cual ha sido objeto. Si el fiscal se
niega a proceder en este caso, el imputado puede recurrir ante las autoridades
superiores de dicho órgano.

¿QUÉ DEBE HACER MINISTERIO PÚBLICO ANTE LA RECEPCIÓN DE


UNA DENUNCIA?

Ya sea directamente o a través de otras instituciones, se pone esta


denuncia a disposición de él o los fiscales quienes tendrán la tarea de evaluarla;
para ello, estos verán si los hechos son o no constitutivos de delito, si la
responsabilidad penal está extinguida, etc. Después de analizado aquello, el
ministerio público puede:
a) poner término, suspender o no continuar la tramitación del caso (a través
del ejercicio de sus facultades, como por ejemplo el principio de oportunidad,
archivo provisional, etc.).
b) requerir información adicional o
c) formalizar la investigación
No obstante lo anterior, dentro de las veinticuatro horas siguientes desde
que un fiscal del ministerio público tome conocimiento de un hecho que reviste
caracteres de delito de acción penal pública por alguno de los medios previstos en
la ley, deberá proceder por sí mismo o a través de la policía a:
1. Practicar aquellas diligencias pertinentes y útiles al esclarecimiento y
averiguación del delito;
2. Investigar las circunstancias relevantes para la aplicación de la ley
penal, de los partícipes del hecho y de las circunstancias que sirvan
para verificar su responsabilidad, y
3. Impedir que el hecho denunciado produzca consecuencias ulteriores.

FACULTADES DEL MINISTERIO PÚBLICO:

A) ARCHIVO PROVISIONAL: Según el artículo 167 del CPP, el ministerio


público puede, mientras no se hubiere producido la intervención del juez de
garantía en el procedimiento, archivar provisionalmente aquellas investigaciones
en las que no aparecieran antecedentes que permitieran desarrollar actividades
conducentes al esclarecimiento de los hechos. Si el delito mereciere pena
aflictiva, la decisión de archivo provisional que toma el fiscal del caso debe ser
sometida a aprobación del fiscal regional. La víctima puede solicitar al ministerio
público la reapertura del procedimiento y la realización de nuevas diligencias de
investigación. Asimismo puede reclamar de la denegación de tal solicitud ante las
autoridades del ente persecutor.
Como se advierte, se trata de una medida esencialmente revocable.

38
B) FACULTAD DE NO INICIAR LA INVESTIGACIÓN: Art. 168. Se trata de
una facultad que posee el ministerio público y que puede ejercer, al igual que el
archivo provisional, mientras no haya intervenido el juez de garantía en el
procedimiento. Esta facultad se traduce en que, cuando los hechos relatados en la
denuncia no fueren constitutivo de delito o cuando los antecedentes o datos
suministrados permitieren establecer que se encuentra extinguida la
responsabilidad penal del imputado, el fiscal podrá abstenerse de desarrollar toda
investigación referente al caso particular. La decisión de no iniciar la investigación
será siempre fundada y se someterá a la aprobación del juez de garantía, Según
algunos, en el caso que el juez apruebe la decisión del fiscal de no perseverar en
la investigación, se configura una causal de sobreseimiento definitivo. (art. 250
letras a y d).
Ante estas dos facultades, la víctima puede provocar la intervención del
juez de garantía deduciendo la respectiva querella. Si el juez la admite a
tramitación el fiscal deberá seguir adelante la investigación.

C) PRINCIPIO DE OPORTUNIDAD: Regulado en el artículo 170 del CPP.


Por él, los fiscales del ministerio público pueden no iniciar la persecución penal o
abandonar la ya iniciada cuando se tratare de un hecho que no comprometiere
gravemente el interés público, a menos:
1) que la pena mínima asignada al delito excediere la de presidio o
reclusión menores en su grado mínimo o
2) que se tratare de un delito cometido por un funcionario público en el
ejercicio de sus funciones.
Para estos efectos, el fiscal emite una decisión motivada la que comunica al
juez de garantía y éste la notifica a los intervinientes si los hubiere. Dentro de los
diez días siguientes a la comunicación de la decisión del fiscal, el juez, de oficio o
a petición de cualquiera de los intervinientes, puede dejarla sin efecto por
considerar que el fiscal se excedió en sus atribuciones en cuanto a la pena mínima
prevista para el hecho es superior a la de presidio o reclusión menores en su
grado mínimo, o se tratare de un delito cometido por un funcionario público en el
ejercicio de sus funciones o cuando dentro de ese plazo, la víctima manifestare de
cualquier modo su interés en el inicio o en la continuación de la persecución penal.
Esta decisión del juez de garantía obliga al fiscal a continuar con la persecución
penal.
Vencido el plazo o rechazado por el juez la reclamación, los intervinientes
tienen un plazo de diez días para reclamar la decisión del fiscal ante las
autoridades respectivas del ministerio público quienes verificarán si la decisión del
fiscal se ajusta a las políticas del servicio y normas dictadas al respecto. Vencido
este plazo de diez días o rechazada la reclamación, se extingue la acción penal
respecto del hecho que se tratare.
Esta extinción no perjudica el derecho a perseguir por la vía civil la
responsabilidad pecuniaria, derivada del mismo hecho.
Según algunos autores, la decisión del juez de garantía de dejar sin efecto
la decisión del fiscal y obligarlo a proseguir con la investigación, sería una
intromisión de aquel en la actividad investigativa de resorte exclusivo del fiscal.
Este principio de oportunidad, es un mecanismo de aceleración y se puede poner
en funcionamiento hasta el cierre de la investigación.

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ACTUACIONES DE LA INVESTIGACIÓN:

Si el ministerio público decide llevar adelante la investigación, despliega


todas las actividades que sean necesarias para recopilar la mayor cantidad de
antecedentes útiles y pertinentes. Esta investigación puede dividirse en dos fases:
1) la investigación preliminar (o sea, antes de la formalización y que no
tiene un plazo determinado para concluir)
2) la investigación formalizada (que debe cerrarse por regla general a los
dos años desde que esta hubiere sido formalizada, como lo dispone el artículo
247).
La primera, será unilateral y reservada, esto porque los persecutores
penales no pueden disponer autónomamente la práctica de diligencias que afecten
derechos constitucionales o legales de las personas; por regla general para
realizar estas diligencias se debe formalizar la investigación, lo que equivale a
judicializarla, o sea, permitir el inicio del control judicial respecto de la instrucción.

SECRETO RELATIVO:

La investigación no es secreta para los intervinientes, salvo excepción y ello


ocurre porque el imputado y los demás intervinientes pueden examinar los
registros y documentos de la investigación, obtener copias a su cargo, etc., pero
las actuaciones son secretas para terceros ajenos al procedimiento.
Sin embargo, el fiscal puede disponer que determinadas actuaciones,
registros y documentos sean secretos respecto del imputado o de los demás
intervinientes, cuando sea necesario para la eficacia de la investigación. En tal
caso, deberán determinarse las piezas o actuaciones respectivas, del modo que
no se vulnere la reserva, y además ésta no puede tener una duración de más de
cuarenta días.
El imputado o cualquier otro interviniente podrán solicitar del juez de
garantía que ponga término al secreto o que lo limite en cuanto a su duración, a
las piezas o actuaciones abarcadas por él o a las personas a quienes afectare.
El secreto no se puede decretar nunca, respecto del imputado o su
defensor, sobre:
a) las declaraciones del imputado;
b) las actuaciones en que intervino o tuvo derecho a intervenir;
c) las actuaciones en las que participare el tribunal, y
d) los informes evacuados por peritos.

PROPOSICIÓN DE DILIGENCIAS:
A pesar de que el impulso de la etapa de investigación corre a cargo del
fiscal, los intervinientes pueden solicitar la práctica de diligencias que crean útiles
para esclarecer los hechos. El fiscal ordenará sólo las que estime conducentes; en
caso de rechazo del fiscal se puede reclamar ante sus superiores sin perjuicio de
lo establecido en el artículo 257 del CPP, respecto a la reapertura de la
investigación en el caso de que el ministerio público hubiere rechazado o no se
hubiere pronunciado respecto de diligencias que en la oportunidad
correspondiente se le hubieren solicitado.

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El fiscal, puede permitir la asistencia a la diligencia del imputado y de los
demás intervinientes, cuando lo estime útil, sin perjuicio de que los podrá excluir
de la misma en cualquier momento.
Por otra parte, puede suceder que durante la investigación de uno o más
delitos el fiscal pueda realizarla conjuntamente, cuando ello resultare conveniente
y por supuesto que podrá separar dichas investigaciones que se llevaren en forma
conjunta con el mismo criterio.( art. 185 CPP).

TIPOS DE DILIGENCIAS:

a) actos intrusivos o no intrusivos: según afecten o no derechos


garantizados en la CPR en su capitulo III, artículos 19 Nº 4 y 5º, derechos que
aseguran a todas las personas el respeto y protección a la vida privada y pública,
a la honra de la persona y de su familia, la inviolabilidad del hogar y de toda forma
de comunicación privada.
b) actos que afecten los derechos fundamentales y los que no lo
hacen: desde este punto de vista, podemos decir que esta clasificación
corresponde a las diligencias enunciados en el artículo 9º del CPP.
c) actos urgentes y no urgentes: dependiendo si requieren intervención
rápida y eficaz del ministerio público y la policía a fin de que no se extraigan,
pierdan o desaparezcan elementos o antecedentes que puedan servir al
esclarecimiento de los hechos.
d) actos reservados y no reservados: según si se practican con o sin
conocimiento del afectado y con o sin acceso de él al registro respectivo si no
asistió a la diligencia, tal como ya se analizo.

DILIGENCIAS QUE NO REQUIEREN AUTORIZACIÓN JUDICIAL


PREVIA:

Son aquellas que no afectan los derechos fundamentales garantizados en


la CPR, por ejemplo:
- Solicitud de documentos o información no reservada a funcionarios
públicos o particulares.
- Solicitar una autopsia.
- Solicitar información a tribunales, a fiscales en el extranjero.
Al respecto se deben tener presente, también, las disposiciones de los arts.
180 y 181 CPP, ya analizados.

DILIGENCIAS QUE REQUIEREN AUTORIZACIÓN JUDICIAL PREVIA:

Es necesaria esta autorización previa cuando el fiscal requiriere la práctica


de alguna diligencia que privare al imputado o algún tercero del ejercicio de los
derechos que la Constitución asegura, o lo restringiere o perturbare ( art. 9).
Debemos tener presente que este tipo de diligencias se pueden llevar a efecto
antes o después de formalizada la investigación. Esta autorización podrá ser
solicitada en forma escrita u oral y además, en virtud de la celeridad, en casos
urgentes, en que la inmediata autorización es indispensable para el éxito de la

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diligencia, podrá ser solicitada por cualquier medio idóneo, tales como teléfono,
fax, correo electrónico u otro conforme a los medios tecnológicos disponibles.
Ejemplos de este tipo de diligencias:
1) Citación compulsiva del art. 33 y 190 del CPP: En dicho caso, el fiscal
puede recurrir al juez de garantía, con el fin que lo autorice a conducirla
compulsivamente a su presencia (art. 33 CPP).
2) Exámenes corporales: estos se deben realizar si fueren relevantes para
la investigación, y se trata de medidas de investigación que se realizan sobre el
cuerpo de las personas, que implican un reconocimiento externo del mismo
(registros o inspecciones) o la extracción desde su interior de elementos
incorporados a él (investigaciones corporales), con el fin de descubrir
circunstancias fácticas que sean de interés para el establecimiento del cuerpo del
delito y de la participación culpables.
3) Exhumación de cadáveres: tal como lo dispone el artículo 202 del CPP;
el juez resuelve previa citación del cónyuge o de los parientes más cercanos del
difunto.
4) Prueba caligráficas: artículo 203; el fiscal puede solicitar al imputado que
escriba palabras o frases, con el objeto de practicar pericias caligráficas. No
requerirá autorización judicial si éste accede voluntariamente. Si el imputado se
niega, debe solicitarse tal autorización.
5) Entrada y registro en lugares cerrados: en este caso debemos distinguir:
a) lugares cerrados ordinarios: La diligencia se norma en el art. 205 CPP.
b) Lugares cerrados especiales: Art. 209.
Éstos son:
1) Lugares religiosos;
2) Edificios donde funcionare alguna autoridad pública; o
3) Recintos militares.
En estos casos, el fiscal deberá oficiar previamente a la autoridad o persona
a cuyo cargo estuvieren, salvo que fuere de temer que por dicho aviso pudiere
frustrarse la diligencia.
Si la diligencia implica examen de documentos reservados o de lugares en
que se encuentre información de ese carácter, se seguirá un procedimiento
reservado.
c) Lugares con inviolabilidad diplomática: Como es el caso de
embajadas, residencias de agentes diplomáticos, sedes de organizaciones y
organismos internacionales y de naves y aeronaves, que conforme al Derecho
Internacional gocen de inmunidad diplomática.
Si el ministerio público estima necesario realizar la entrada y registro en alguno de
estos lugares, deberá:
Informar al juez para efectos de que éste solicite el consentimiento del
respectivo jefe de la misión diplomática, por oficio. El oficio se remite por conducto
del Ministerio de Relaciones Exteriores y en él se solicitará que se conteste en 24
horas. (art.210 CPP).
d) Locales consulares (art. 211 CPP): Este caso es similar al anterior,
salvo que las personas que pueden prestar su consentimiento para realizar la
diligencia son distintas: el jefe de la oficina consular, una persona que éste
designe o el jefe de la misión diplomática del mismo estado. En todo caso, en lo
no dispuesto regirá el art. 210 de NCPP.

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Normas Comunes:
Horario para el registro:
Por regla general la diligencia debe realizarse entre las 6:00 y las 22:00
horas, a menos que se trate de lugares de libre acceso público y que se
encuentren abiertos durante la noche. Además, procede fuera de tal horario, en
casos urgentes, cuando su ejecución no admita demora. En tal evento, la
resolución que autorice, deberá señalar expresamente el motivo de la urgencia.
Contenido de la orden de registro
La orden de registro debe contener los enunciados requeridos en el art. 208
CPP. Esto es:
a) El o los edificios o lugares que hubieren de ser registrados;
b) El fiscal que lo hubiere solicitado;
c) La autoridad encargada de practicar el registro, y
d) El motivo del registro y, en su caso, del ingreso nocturno.
Forma de practicar el registro: Según el texto actual del art. 212 CPP (de
acuerdo a la modificación hecha por la ley Nº 19.789), la diligencia comenzará con
la notificación de la resolución que autoriza la entrada y el registro al dueño o
encargado de lugar, invitándosele a presenciar el acto. Ello a menos que el juez
de garantía autorizare la omisión de estos trámites sobre la base de antecedentes
que hicieren temer que ello pudiere frustrar el éxito de la diligencia.
Si no fuere habida alguna de las personas expresadas, la notificación se
hace a cualquier persona mayor de edad que se hallare en el lugar o edificio,
quien podrá, asimismo, presenciar la diligencia.
Si no se encuentra a nadie, se hace constar esta circunstancia en el acta de
la diligencia (art. 212 CPP).
La policía podrá entrar en un lugar cerrado y registrarlo si el consentimiento
expreso de su propietario o encargado ni autorización u orden previa, cuando las
llamadas de auxilio de personas que se encontraren en el interior u otros signos
evidentes indicaren que en el registro se está cometiendo un delito. De dicho
procedimiento deberá darse comunicación al fiscal inmediatamente terminado y
levantarse un acta circunstanciada que será enviada a éste dentro de las doce
horas siguientes. Copia de dicha acta se entregará al propietario o encargado del
lugar. En el caso específico del delito de abigeato, la policía podrá ingresar a los
predios cuando existan indicios o sospechas de que se está perpetrando dicho
ilícito, siempre que las circunstancias hagan temer que la demora en obtener la
autorización del propietario o del juez, en su caso, facilitará la concreción del
mismo o la impunidad de sus hechotes.
Una vez hecha la notificación antes referida, se procede a la entrada y
registro. Si se opone resistencia al ingreso, o nadie responde a los llamados, se
puede emplear la fuerza pública. En dichos casos, al terminar el registro se
cuidará que los lugares queden cerrados, a objeto de evitar el ingreso de otras
personas en los mismos. Todo ello se hará constar por escrito.
En los registros se debe procurar no perjudicar ni molestar al interesado
más de lo estrictamente necesario. Asimismo, el registro se debe practicar en un
solo acto, pero puede suspenderse cuando no fuere posible continuarlo, debiendo
reanudarse apenas cesare el impedimento (art. 214 CPP).
Finalmente, debe dejarse constancia escrita y circunstanciada de la
diligencia, acorde con los términos del art. 216 del CPP. Si se incautan objetos o
documentos, son puestos en custodia y sellados, debiendo entregarse un recibo
detallado al propietario o encargado del lugar. Debe destacarse que, si en el lugar

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no se descubre nada sospechoso, se dará testimonio de ello al interesado, si lo
solicita.
Si, en el desarrollo de la diligencia, se descubren objetos o documentos que
permiten sospechar la existencia de un hecho punible distinto del que constituye la
materia del procedimiento en que la orden respectiva se ha dado, se podrá
proceder a su incautación previa orden judicial. Dichos objetos o documentos
deben ser conservados por el fiscal.
Incautación de objetos y documentos: Debe ser solicitada por el fiscal y
decretada por el juez de garantía en los siguientes casos:
1) Los objetos y documentos relacionados con el hecho investigado. Si no
tuvieren relación con el hecho investigado, pero permitieren sospechar la
existencia de un hecho punible distinto del que se trate en que la orden respectiva
se hubiere librado, podrán proceder a su incautación previa orden judicial, siendo
conservados por el fiscal;
2) Objetos y documentos que pudieren ser objeto de la pena de comiso:
3) Objetos y documentos que pudieren servir como medios de prueba;
siempre que la persona en cuyo poder se encontrare, no las entregare
voluntariamente, o si esto pudiere poner en peligro el éxito de la investigación. (art.
217 inciso 1º del CPP).
Respecto de la persona obligada a la entrega, no solo será el mismo
imputado, sino también las personas distintas a él, las cuales podrán ser objeto de
eventuales apercibimientos en caso de negativa de entrega, salvo el caso de
aquellas personas que están exentas de prestar declaración.

Objetos y documentos que no pueden se incautados:

a) Las comunicaciones entre el imputado y las personas que pudieren


abstenerse de declarar como testigos por razón de parentesco o en virtud de lo
prescrito en el artículo 303 CPP (secreto profesional);
b) Las notas que hubieren tomado las personas mencionadas en la letra a)
precedente, sobre comunicaciones confiadas por el imputado, o sobre cualquier
circunstancia a la que se extendiere la facultad de abstenerse de prestar
declaración, y
c) Otros objetos o documentos, incluso los resultados de exámenes o
diagnósticos relativos a la salud del imputado, a los cuales se extendiere la
facultad de abstenerse de prestar declaración, siempre que estuvieren en poder
de las personas a quienes se les reconoce el derecho a no prestar declaración.
En caso de que el juez dudare acerca de la naturaleza de estos objetos,
documentos o notas y/o comunicaciones, deberá examinarlos personalmente,
previo incluso al informe del fiscal a cargo de la investigación o de la policía a fin
de decidir respecto de la legalidad de la medida. (art.220).

Retención e incautación de correspondencia: Se decreta por el juez de


garantía por resolución fundada a petición del fiscal, cuando se trate de
correspondencia postal, telegráfica o de otra clase, como sería el caso del correo
electrónico y los envíos dirigidos al imputado o remitido a él, cuando se
presumiere por circunstancias especiales. No obstante lo anterior, la retención
sólo podrá comprender la correspondencia o los envíos que tuvieren relación con
los hechos investigados. (218 CPP).

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Copias de comunicaciones o transmisiones emitidas o remitidas por
empresas de comunicaciones (art. 219 CPP): El juez de garantía puede
autorizar, a petición del fiscal, que cualquier empresa de comunicaciones facilite
copias de las comunicaciones transmitidas o recibidas por ellas. Del mismo modo,
puede ordenar la entrega de las versiones que existan de las transmisiones de
radio, televisión u otros medios.

Interceptación de comunicaciones telefónicas: Esta diligencia sólo


podrá ser decretada por el juez de garantía, a petición del ministerio público,
indicando expresamente a la persona que afecte dicha medida, forma de
realización y duración de ella, esto cuando existieren fundadas sospechas de que
esta persona hubiere participado en un hecho delictivo que mereciere la pena de
crimen y por supuesto que esta diligencia sea imprescindible para el éxito de la
investigación. Sólo en la medida que se mantengan estas circunstancias se
mantendrá la interceptación, en caso contrario, debe ser suspendida
inmediatamente. Dicha interceptación sólo podrá afectar al imputado o a personas
respecto de las cuales existan sospechas fundadas de que son intermediarias de
éste, o le faciliten sus medios de comunicación. En todo caso, la interceptación
será registrada mediante su grabación y eventualmente su transcripción, siendo el
ministerio público el responsable de su conservación y reserva para terceros.

Prohibición de utilización: Los resultados de la medida de interceptación


telefónica o de otras formas de telecomunicaciones no pueden ser utilizados como
medios de prueba en el procedimiento, cuando ella hubiere tenido lugar fuera de
los supuestos previstos por la ley o cuando no se hayan cumplido los requisitos
previstos en el artículo 222 para la procedencia de la misma.

Grabación de comunicaciones entre presentes, fotografía, filmación u


otros medios de reproducción de imágenes (art. 226 CPP):
Para autorizar alguna de estas diligencias se requiere que el procedimiento
tenga por objeto la investigación de un hecho punible que merezca pena de
crimen. Además, rigen las normas de los arts. 222 al 225 del CPP (plazo,
requisitos de procedencia, prohibición de afectar al abogado en ciertos casos,
secreto, etc.).

Conservación de las especies recogidas durante la investigación. (


manejo de la evidencia o cadena de custodia).
Esto es una manifestación del principio de la “indemnidad de la prueba”,
conforme a los principios del actual Código Procesal Penal, lo que se traduce en
que estas las especies que se recojan durante la investigación, será custodiadas
por el ministerio público quién debe tomar las medidas necesarias para impedir
que se alteren de cualquier forma. (Art. 188 CPP).
Las medidas expresadas en el artículo, garantizan el adecuado manejo de
la evidencia, impiden soluciones de continuidad en la cadena de custodia de la
misma, desde que la especie fue recogida, hasta que, eventualmente, sea
utilizada como prueba en el juicio oral.

45
LA PRUEBA ANTICIPADA:

Por regla general, la prueba se rinde en forma íntegra durante la(s),


audiencia(s), en que se desarrolle el juicio oral. Por excepción, se admite la
introducción al juicio oral de pruebas previamente producidas y que integran
formalmente el material probatorio que puede ser valorado por el tribunal del juicio
oral en lo penal. Las razones que autorizan la recepción de esta prueba en esta
etapa son variadas:
1) certeza o firme posibilidad de que ciertas pruebas no puedan producirse
durante el juicio oral.
2) imposibilidad o difícil reproducción de la prueba durante el juicio oral.
A pesar de que estas diligencias tienen lugar antes que se lleve a cabo el
juicio oral, en su desarrollo deben cumplir con exigencias de un verdadero juicio, o
sea, permitiendo la participación de las partes interesadas, como los son los
fiscales , defensores y juez de garantía.
Esta prueba anticipada, respecto de la testimonial, se regula durante la
investigación y también en la audiencia de preparación del juicio oral; la pericial,
en la audiencia de preparación del juicio oral.

A) Respecto de la prueba testimonial: art. 190, 191, 191 bis y 192 del
CPP.
En principio toda persona está obligada a comparecer y declarar ante el
ministerio público como testigos si fueren citados para tal efecto. Concluida su
declaración, debe advertírsele al testigo, por parte del fiscal o del abogado
asistente del fiscal, en su caso, que tiene la obligación de comparecer y declarar
en el juicio oral. Si el testigo manifiesta la imposibilidad de asistir a la audiencia de
juicio oral, por tener que ausentarse a larga distancia o existir motivo que hace
temer su muerte, incapacidad física o mental u otro obstáculo semejante, el fiscal
puede solicitar al juez de garantía que se reciba su declaración anticipadamente
para lo cual, esté citará a todos los que tuvieren derecho para asistir al juicio oral
con todas las facultades previstas para su participación en la audiencia de juicio
oral.
Esta anticipación, también se puede aplicar al testigo que se encontrare en
el extranjero para lo cual recibirá su declaración el cónsul chileno o el tribunal del
lugar en que se hallare.
En estos casos los intervinientes pueden interrogar o contrainterrogar a los
testigos. Esta prueba testimonial se introduce al juicio oral por vía de la lectura del
registro respectivo, pero nada impide que el testigo igualmente comparezca al
juicio oral a prestar declaración, evento en el cual su declaración anterior se leerá
después de su deposición en el juicio oral.
Esta anticipación de prueba puede solicitarse también en la audiencia de
preparación del juicio oral. (Art. 280 CPP).
El artículo 191 bis, agregado por la ley de “agenda corta”, vino a establecer
la posibilidad de recibir anticipadamente el testimonio de menores de edad en los
casos que indica. En efecto, el fiscal podrá solicitar que se reciba la declaración
anticipadamente de los menores de 18 años que fueren víctima de alguno de los
delitos contemplados en el Libro Segundo, Título VII, párrafos 5 y 6 del Código
Penal (delitos sexuales). En dichos casos, el juez, considerando las circunstancias
personales y emocionales del menor de edad, podrá, acogiendo la solicitud de
prueba anticipada, proceder a interrogarlo, debiendo los intervinientes dirigir las
preguntas por su intermedio. Si se modificaren las circunstancias que motivaron la

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recepción de prueba anticipada, la misma deberá rendirse en el juicio oral. La
norma señala que la declaración deberá recibirse en una sala acondicionada con
los implementos adecuados a la edad y etapa evolutiva del menor de edad. El
último inciso de la norma reafirma el hecho de que esta prueba debe rendirse con
todas las formalidades en que se rinde en el juicio oral al señalar que el juez
deberá a todos aquellos que tuvieren derecho a asistir al juicio oral.
b) Respecto de la prueba pericial: Rige el artículo 280 del CPP el cual
dispone que se puede disponer esta anticipación, cuando fuere posible que, la
persona de cuya declaración se trate, se encontrará en la imposibilidad de
concurrir al juicio oral por alguna de las razones del artículo 191 del CPP.

LA FORMALIZACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN:

Como hemos señalado, la etapa de investigación es “desformalizada”; la


actividad del fiscal y de la policía se desarrolla sin sujeción a formalidades
preestablecidas, sin orden consecutivo legal y, por ende, sin preclusión de la
posibilidad de realizar determinados actos o diligencias. Sin embargo, esta
situación cambia cuando se procede a formalizar la investigación. En términos
simples, la formalización de la investigación es una formulación de cargos a una
persona determinada. En todo caso, no debemos comparar esta institución con el
antiguo auto de procesamiento; en efecto, quién formaliza es el fiscal, mientras
que quién dicta el auto de procesamiento es el juez del crimen. La primera es una
declaración unilateral de voluntad, la segunda es una resolución judicial,
(interlocutoria de segundo grado), el auto de procesamiento provoca
consecuencias ipso iure, como es el caso de la prisión preventiva y el arraigo; la
formalización no acarrea –per se- ninguna de estas consecuencias.
La formalización, en definitiva, constituye una garantía para el imputado, ya
que el ministerio público queda constreñido por los hechos incluidos en los cargos
formalizados, impidiéndose una ampliación de los mismos cuando deduzca la
acusación, todo esto conforme al principio de congruencia. En este mismo sentido,
la formalización constituye una condición indispensable para que el imputado
pueda desarrollar su actividad defensiva, ya que si desconoce el motivo de la
imputación es imposible que pueda defenderse en igualdad de condiciones frente
al acusador.

Concepto:
Artículo 229: Es la comunicación que el fiscal efectúa al imputado, en
presencia del juez de garantía, de que se desarrolla actualmente una investigación
en su contra respecto de uno o más delitos determinados. (Art.229 CPP).

OPORTUNIDAD DE LA FORMALIZACIÓN:
Se trata de una atribución exclusiva del ministerio público por lo que la
decisión de llevarla a cabo depende de las consideraciones estratégicas del fiscal
a cargo del caso, pero también del carácter de urgente que estas mismas tengan
para su realización, o sea, esta oportunidad será, “cuando el fiscal lo estime
oportuno”. Excepcionalmente, el fiscal se ve obligado a formalizar en los
siguientes casos:
i) Cuando debiere requerir la intervención judicial para la práctica de
determinadas diligencias de investigación;

47
ii) Cuando debiere solicitar la intervención judicial para la recepción
anticipada de prueba; o
iii) Cuando solicitare medidas cautelares.
Todo ello, sin perjuicio de las excepciones legales, como los son las
contempladas en el art. 236 del CPP, donde se contemplan las llamadas
diligencias sin previo conocimiento del afectado.
Por otra parte, cualquier persona que se considere afectada por una
investigación que no se hubiere formalizado, podrá pedir al juez de garantía que
se le ordene al fiscal informar acerca de los hechos que fueren objeto de ella (art.
186)

EFECTOS DE LA FORMALIZACIÓN:
a) Suspende el curso de la prescripción de la acción penal, según el artículo
96 del Código Penal;
b) Comienza a correr el plazo para cerrar la investigación (dos años, según
el art. 247 del CPP), y
c) El ministerio público pierde la facultad de archivar provisionalmente el
procedimiento.

AUDIENCIA DE FORMALIZACIÓN:
Si el fiscal desea formalizar la investigación respecto de un imputado,
deberá hacerlo, como toda actuación importante de esta nueva justicia, en una
audiencia oral y pública, seguida ante el juez de garantía. El fiscal deberá solicitar
al juez de garantía la realización de una audiencia en la fecha más próxima, a la
cual deberán ser citado y asistir el fiscal, defensor e imputado, pudiendo asistir
también los demás intervinientes en el proceso. En la solicitud el fiscal deberá
individualizar al imputado, indicar el delito que se le atribuyere, la fecha y lugar de
su comisión y el grado de participación del imputado en el mismo. En dicha
audiencia, el juez de garantía, ofrecerá la palabra al fiscal para que exponga
verbalmente los cargos en contra del imputado y otras solicitudes que quiera
efectuar al tribunal, enseguida el imputado podrá manifestar lo que estime
conveniente. A continuación el juez abrirá el debate, respecto de las demás
peticiones que los intervinientes planteen. El imputado puede reclamar ante los
superiores jerárquicos del fiscal, cuando estime que la formalización ha sido
arbitraria.

PLAZO JUDICIAL PARA EL CIERRE DE LA INVESTIGACIÓN:

Tal como lo dispone el art. 234 del NCPP, cuando el juez de garantía, de
oficio o a petición de alguno de los intervinientes y oyendo al ministerio público, lo
considere necesario con el fin de cautelar las garantías de los intervinientes y
siempre que las características de la investigación lo permitan, puede fijar en la
misma audiencia un plazo para el cierre de la investigación.

CONTROL JUDICIAL ANTERIOR A LA FORMALIZACIÓN DE LA


INVESTIGACIÓN:

Se permite, en el art. 186 del CPP, que cualquier persona que se considere
afectada por una investigación que no se hubiere formalizado judicialmente, pueda

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pedir al juez de garantía que le ordene al fiscal informar acerca de los hechos que
son objeto de ella. También puede el juez fijarle un plazo para que formalice la
investigación, por ejemplo cuando el imputado es pensionista de un inmueble
ajeno y las investigaciones que se realicen en contra del imputado incomoden o
perturben al dueño de casa. (Separata de Jorge Sáez Mártin)

JUICIO INMEDIATO:

Se trata de un mecanismo de aceleración del procedimiento. La solicitud es


de exclusiva facultad del fiscal, consiste en que la causa, de la audiencia de
formalización de la investigación, pase directamente a juicio oral. La solicitud se
debe plantear en la audiencia de formalización de la investigación la que, de
acogerse por el juez de garantía, cambia de naturaleza y en los hechos se
transforma en audiencia de preparación del juicio oral. La resolución del juez de
garantía que acoja o niegue la solicitud del fiscal, respecto de juicio inmediato, no
es susceptible de recurso alguno. El imputado y su defensor podrán oponerse a
esta petición. En definitiva se trata de una demostración por parte del fiscal de que
la investigación está agotada. El art. 235 dispone a este efecto, “en la audiencia de
formalización de la investigación, el fiscal podrá solicitar al juez que la causa pase
directamente a juicio oral. Si el juez acogiere dicha solicitud, en la misma
audiencia el fiscal deberá formular verbalmente su acusación y ofrecer prueba.
También en la audiencia el querellante podrá adherirse a la acusación del fiscal o
acusar particularmente y deberá indicar las pruebas de que pensare valerse en el
juicio. El imputado podrá realizar las alegaciones que correspondieren y ofrecer, a
su turno, prueba.
Al término de la audiencia, el juez dictará auto de apertura del juicio oral. No
obstante, podrá suspender la audiencia y postergar esta resolución, otorgando al
imputado un plazo no menor de quince ni mayor de treinta días, dependiendo de la
naturaleza del delito, para plantear sus solicitudes de prueba”.

LAS MEDIDAS CAUTELARES:

Debido a que en todo proceso de índole penal existe un período de tiempo


que transcurre entre la investigación y la dictación de la sentencia definitiva, que
ineludiblemente podría ocasionar ciertos perjuicios para los intervinientes o, es
más, llevar al fracaso del sistema en sí, es que el nuevo Código Procesal Penal en
su libro I título V, establece una serie de Medidas Cautelares Personales, que
pueden ser decretadas por el juez de garantía, previa instancia de parte, con el
objeto de restringir la libertad ambulatoria de un individuo que ha sido imputado en
la comisión de un delito. Por otra parte, el titulo VI del Libro II del mismo código
establece las llamadas Medidas Cautelares Reales, instituciones tratadas en
forma casi análoga a lo dispuesto en el titulo V del libro II del Código de
Procedimiento Civil.
La procedencia de estas medidas es excepcional y la solicitud de ellas es
siempre posterior a la formalización de la investigación. Además, se contemplan
medidas personales alternativas a la prisión preventiva que deben ser utilizadas
con preferencia a ella, reservándose ésta para casos extremos o para cuando el
imputado no respete las restricciones alternativas impuestas.

PRINCIPIO GENERAL: las medidas cautelares personales sólo serán


impuestas cuando fueren absolutamente indispensables para asegurar la
realización de los fines del procedimiento y durarán mientras subsiste su

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necesidad de aplicación. Sólo podrán decretarse por medio de resolución judicial
fundada. Esta norma del artículo 122 del CPP debe relacionarse con el artículo 5°
del CPP; de la lectura de ellos, se colige que son excepcionales.

CARACTERÍTICAS DE LAS MEDIDAS CAUTELARES:

a) Provisionalidad: Lo que quiere decir que las medidas cautelares no


tienen jamás el objetivo de perdurar indefinidamente en el tiempo, debido a su
propia naturaleza; por ello no pueden ser de carácter definitivo. Su duración está
limitada a aquel lapso que deberá transcurrir entre su dictación y la emanación de
otra providencia jurisdiccional que, en contraposición a la calificación de cautelar,
se le puede denominar como definitiva.
b) Instrumentalidad: Esto significa que ellas nunca constituyen un fin por sí
mismas, sino que están ineludiblemente preordenadas a la emanación de una
ulterior providencia definitiva, el resultado práctico de la cual aseguran
preventivamente.

PRESUPUESTOS PARA LA APLICACIÓN DE ESTAS MEDIDAS.

a) apariencia de buen derecho (fumus boni iuris): lo primero que debe


analizar el tribunal para conceder una de estas medidas cautelares, son las
posibilidades de obtener una sentencia de fondo favorable por parte del solicitante,
ello si lo analizamos desde la perspectiva civilista o propia del derecho privado,
pero tratándose del sistema penal vigente esto no es suficiente para conceder la
medida provisional, sino que además se deben tener antecedentes de que el
sujeto en contra de quien se realiza una determinada investigación, haya tenido
participación en un hecho que revistiere características de delito, ya sea como
autor, cómplice o encubridor (fumus comisi delicti).

b) Peligro en la demora (periculum in mora): la medida cautelar para ser


concedida, según lo que se establece en el CPP, deberá tener como fundamento
la posibilidad de amenaza de que durante el proceso el imputado intente su fuga o
intente destruir alguna pieza objeto de la investigación que pueda usarse como
prueba durante la etapa del juicio oral. Estas situaciones, de una u otra forma,
pueden impedir o dificultar la efectividad de la sentencia definitiva que en su
momento se dicte.

I) MEDIDAS CAUTELARES PERSONALES:

1) Principios básicos que las informan:

a) Presunción de inocencia: Tal como lo dispone el art. 4° del CPP, se


establece como una “presunción de no culpabilidad” , ello quiere decir que lo que
se debe probar es la culpa y no la inocencia del imputado, ya que a todos se le
considera inocente mientras no sea declarado culpable; se presume inocente el
imputado desde el principio.

b) Legalidad: Este principio se recoge en el artículo 5º del CPP, al señalar


que “No se podrá citar, arrestar, detener, someter a prisión preventiva ni aplicar

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cualquier otra forma de privación o restricción de libertad a ninguna persona, sino
en los casos y en la forma señalados por la Constitución y las leyes”. Esta norma,
debemos relacionarla con el artículo 19 Nº 7 de nuestra Constitución que
establece las garantías constitucionales de libertad personal y la seguridad
individual en sus diversas formas. De la interpretación de ambas disposiciones
podemos sostener que este principio no es otra cosa que la manifestación de que
debe existir un Estado de Derecho que se preocupe de salvaguardar los derechos
de los ciudadanos.

c) autorización judicial previa: dentro de los principios básicos de la


nueva justicia procesal penal, encontramos éste enunciado en el artículo 9 del
CPP, que establece, “que toda actuación del procedimiento que privare al
imputado o a un tercero del ejercicio de los derechos que la Constitución asegura,
o lo restringiere o perturbare, requerirá de autorización judicial previa”. Esto se
manifiesta con la autorización que tendrá que otorgar el juez de garantía, previa
petición del fiscal correspondiente, como se analizó en su oportunidad y por
supuesto debemos tener presente que esta autorización puede ser extendida,
solicitada y otorgada por cualquier medio idóneo al efecto, tales como teléfono,
fax, correo electrónico u otro, sin perjuicio de la constancia posterior, en el registro
correspondiente.

2) Principios generales: Ellos emanan de la norma del artículo 122 del


CPP.

a) principio de necesidad: el tribunal sólo puede decretar una de estas


medidas cautelares, cuando considerare que fueren absolutamente indispensables
para el cumplimiento de los fines del procedimiento. Por otra parte, se consagra
dentro de este principio la cláusula “rebus sic stantibus”, lo que significa que las
medidas restrictivas impuestas sólo durarán mientras subsista la necesidad de su
aplicación.

b) principio de juridicidad: la resolución judicial que decretare estas


medidas, deberá ser siempre “fundada”, es decir, no es posible que se tomen
estas medidas por los tribunales sin justificar su procedencia; por ello no puede el
ministerio público adoptar ninguna medida restrictiva de libertad sin antes requerir
la autorización judicial previa ya mencionada, puesto que, en caso contrario,
estaría haciendo uso de facultades jurisdiccionales que le corresponden a la
judicatura y que, como se sabe, le están vedadas.

Estudio Particular de estas medidas:

1.- La Citación:
En doctrina se discute acerca de su naturaleza cautelar, por no presentar
en su esencia los rasgos que le son comunes a esa clase de medidas. No
obstante aquello, bajo la nomenclatura del Código ello está fuera de discusión.
Se trata de una medida que se decreta en contra del imputado o un tercero
y por la cual éste queda a disposición de los órganos de persecución penal,
debiendo quedar sometido al actuar de estos y a las diligencias para las cuales
sea requerido. Se encuentra regulada en los artículos 123 y 124 del CPP.
Oportunidad de la citación judicial: tal como lo dispone el artículo 123,
“Cuando fuere necesaria la presencia del imputado ante el tribunal, éste dispondrá

51
su citación, de acuerdo con lo previsto en el artículo 33”. Las especificaciones de
esa citación se encuentran señaladas en los dos primeros incisos de esa norma.
A su vez, el mismo artículo 33 en su inciso 3º contempla la posibilidad de
que el tribunal ordene la detención o la prisión preventiva del imputado que
injustificadamente no compareciere a la citación judicial, hasta la realización de la
actuación respetiva. La no comparecencia del imputado aumenta los temores de
que éste eluda la acción de la justicia, por ello el legislador autoriza al tribunal para
adoptar una medida más drástica y que tenga por objeto privar de libertad al
imputado por un determinado tiempo.
En lo referente a la detención que puede decretarse en esa hipótesis, ello
está en conformidad con la disposición del inciso 2° del artículo 127.
Por su lado, con los mismos fines antes señalados, el tribunal puede
decretar la prisión preventiva del imputado en caso de que éste no comparezca
injustificadamente a una determinada citación, prisión preventiva que sólo podrá
extenderse, al igual que en el caso de la detención-sanción, “hasta la realización
de la actuación respectiva”. (art. 33 inciso 3°). Por lo tanto, tan pronto realizada la
actuación para la cual fue requerido el imputado, el tribunal deberá señalar el cese
de la privación de libertad, vía prisión preventiva.
La segunda norma referente a la citación es el artículo 124 del CPP,
modificado por la ley n° 19.789 que dispone que “cuando la imputación se refiere a
faltas, o delitos que la ley no sancionare con penas privativas ni restrictivas de
libertad, no se podrán ordenar medidas cautelares que recaigan sobre la libertad
del imputado, con excepción de la citación”. A renglón seguido, el inciso segundo
de la norma en comento señala que “Lo dispuesto en el inciso anterior no tendrá
lugar en los casos a que se refiere el inciso cuarto del artículo 134 o cuando
procediere el arresto por falta de comparecencia, la detención o la prisión
preventiva de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 33”; por lo cual debemos
entender que en los casos a que se refiere el artículo 124 (faltas o delitos que la
ley no sancionare con penas restrictivas de libertad) y el imputado no
compareciere a la citación, el tribunal podrá ordenar el arresto, la detención o la
prisión preventiva. Necesario es también tener presente lo señalado por el
artículo 134 del Código referente a esta materia.

2.- La detención:

Se trata de una medida cautelar que tiene por objetivo la privación de


libertad de un sujeto por un tiempo breve y determinado con la finalidad de ponerlo
a disposición del juez de garantía.
La detención se encuentra regulada en el párrafo 3° título V, libro I, artículos
125 y siguientes del CPP y debido a su importancia, ya que es una medida que
atenta directamente contra el derecho a la libertad personal, se encuentra
regulada también a nivel constitucional en el artículo 19 N° 7 de la CPR, y es esta
norma la que autoriza y establece las condiciones en que esta medida cautelar
debe operar, disponiendo que “Nadie puede ser arrestado o detenido sino por
orden de funcionario público expresamente facultado por la ley y después de que
dicha orden le sea intimada en forma legal. Sin embargo, podrá ser detenido el
que fuere sorprendido en delito flagrante, con el solo objeto de ser puesto a
disposición del juez competente dentro de las veinticuatro horas siguientes”.
La mayoría de la doctrina comparada incluye a la citación como una de las
medidas cautelares. Luego, necesario es analizar los rasgos comunes a éstas y la
manera en que se presentan en la detención en particular. Así, el fumus boni
iuris, o sea, el juicio de probabilidad o de imputabilidad lo hace, en el caso de la
detención por flagrancia, el particular o el agente de policía que la practica. Lo

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mismo se puede decir del propio tribunal en la hipótesis del artículo 128. Sin
embargo, respecto de la detención por orden judicial, el legislador no contempló
elemento normativo alguno para imponer dicha medida. Frente a esta omisión, no
queda sino concluir que, bajo la vigencia del CPP el ministerio público, al solicitar
al juez de garantía la detención del imputado, sólo tendrá que acreditar el
periculum in mora, el que se encuentra expresamente recogido en la parte final
del inciso primero del artículo 127 CPP (cuando de otra manera la comparecencia
pudiere verse demorada ( inciso 1° art. 127)). Con respecto a la provisionalidad, la
detención tiene previsto un plazo máximo de duración pasado el cual o el sujeto es
puesto en libertad, o es sometido a alguna otra medida cautelar personal. De esa
forma, más que ser instrumental a una resolución de carácter definitiva, la
detención nace al servicio de otra medida cautelar, que puede ser la prisión
preventiva o alguna de las señaladas en el artículo 155.
Casos en que procede:
A este respecto, el principio general en la materia lo establece el artículo
125. Dicha norma, en definitiva, nos señala que la detención, en principio, puede
tener 2 fuentes: la resolución de un juez competente o la practicada respecto de
un delito flagrante.

a) DETENCIÓN EN CASO DE FLAGRANCIA: art. 129


“Cualquier persona podrá detener a quien sorprendiere en delito flagrante,
debiendo entregar inmediatamente al aprehendido a la policía, al ministerio público
o a la autoridad judicial más próxima. Los agentes policiales estarán obligados a
detener a quienes sorprendieren in fraganti en la comisión de un delito”.
De la norma se desprende que el practicar esta detención para los
particulares es una facultad, mientras que para los agentes policiales es una
obligación. El inciso 4° de la norma establece otros casos en que para la policía
resulta también obligatorio proceder a la detención (genéricamente llamada
detención en caso de quebrantamiento de condena).

Situación de Flagrancia:
Al respecto, nuestro CPP concuerda con la corriente tradicional, señalando
específicamente quién se encuentra en situación de flagrancia: (art.130 CPP).
a) El que actualmente se encontrare cometiendo el delito,
b) El que acabare de cometerlo;
c) el que huyere del lugar de la comisión del delito y fuere designado por el
ofendido u otra persona como autor o cómplice;
d) El que, en un tiempo inmediato a la perpetración de un delito, fuere
encontrado con objetos procedentes de aquél o con señales, en sí mismo o en sus
vestidos, que permitieren sospechar su participación en él, o con las armas o
instrumentos que hubieren sido empleados para cometerlo, y
e) El que las víctimas de un delito que reclamen auxilio, o testigos
presenciales, señalaren como autor o cómplice de un delito que se hubiere
cometido en un tiempo inmediato.
Como una manera de uniformar criterios y evitar distintas interpretaciones,
la ley de agenda corta agregó un inciso final a esta norma que señala que para los
efectos de los establecido en las letras d) y e) se entenderá por tiempo inmediato
todo aquél que transcurra entre la comisión del hecho y la captura del imputado,
siempre que no hubieren transcurrido más de doce horas.

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b) DETENCIÓN PREVIA ORDEN JUDICIAL:

Esta especie de detención se encuentra regulada en el artículo 127 del


CPP, el cual dispone que, “Salvo en los casos contemplados en el artículo 124, el
tribunal, a solicitud del ministerio público, podrá ordenar la detención del imputado
para ser conducido a su presencia, sin previa citación, cuando de otra manera la
comparecencia pudiera verse demorada o dificultada”. Se critica esta disposición,
ya que no contiene ningún elemento normativo de imputación en contra del
imputado -fumus boni iuris o apariencia de buen derecho- y sólo bastaría para
decretarla el entorpecimiento o la demora en el cumplimiento de una resolución
judicial a petición del ministerio público (periculum in mora). De esta forma, el
ministerio público cada vez que tenga sospechas de que el imputado pueda
entorpecer, dificultar o demorar su comparecencia frente al juez de garantía,
requerirá de éste la respectiva orden de detención. En ese caso el fiscal deberá
explicar y acreditar los elementos en que funda su temor, entre los que se pueden
considerar la gravedad del delito y los antecedentes del imputado.
La situación que se enuncia en la segunda parte del artículo en cuestión
fue analizada cuando vimos los casos en que el imputado no comparece
injustificadamente a una determinada citación judicial en que su presencia es de
vital importancia para el proceso.

Requisitos de la orden judicial que decreta la detención:


El artículo 154 señala que toda orden de prisión preventiva o de detención
será expedida por escrito por el tribunal y contendrá:
a) El nombre y apellidos de la persona que debiere
ser detenida o aprehendida o, en su defecto, las
circunstancias que la individualizaren o
determinaren;
b) El motivo de la prisión o detención, y
c) La indicación de ser conducido de inmediato ante
el tribunal, al establecimiento penitenciario o lugar
público de prisión o detención que determinará, o
de permanecer en su residencia, según
correspondiere.
Lo anteriormente dicho es sin perjuicio de lo previsto en el artículo 9 para
los casos urgentes.

PLAZO DE LA DETENCIÓN:

La detención en si, comienza desde el momento en que el individuo es


inmovilizado, perdiendo su libertad ambulatoria en manos de la policía o de un
particular. Lo que de alguna manera es difícil de determinar es hasta cuando dura
dicha medida.
Tratándose de detención en caso de delito flagrante, si la realiza un
particular, éste debe entregar al detenido inmediatamente a la policía, al ministerio
público o a la autoridad judicial más próxima; si esa detención la practica un
agente policial, éste deberá informar de ella al ministerio público dentro de un
plazo máximo de 12 horas. El fiscal podrá dejar sin efecto la detención u ordenar
que el detenido sea conducido ante el juez dentro de un plazo máximo de 24
horas, contado desde que la detención se hubiere practicado. Si nada señala el

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fiscal, la policía deberá presentar al detenido ante el tribunal en el plazo ya
señalado.
En el caso de la detención por orden judicial, el agente policial que la realizó
o el encargado del recinto de detención conducirán inmediatamente al detenido a
presencia del juez que hubiere expedido la orden. Si lo anterior no fuere posible
por no ser hora de despacho, el detenido podrá permanecer en el recinto policial o
de detención hasta el momento de la primera audiencia judicial, por un periodo
que en caso alguno excederá de las 24 horas.
De lo dicho, se desprende que el plazo máximo que puede durar esta
medida es de 24 horas.
Sin perjuicio de lo anterior y en la audiencia que se denomina en la práctica
como de control de la detención, el fiscal puede solicitar la ampliación de esta
detención por tres días más como máximo. El juez puede denegar o acceder a
esta solicitud dependiendo de los mayores o menores fundamentos de la solicitud
del fiscal. Transcurrido que sea este nuevo plazo de detención, el sujeto debe ser
puesto en libertad a menos que el juez dicte en su contra la prisión preventiva, u
otra medida cautelar personal (artículo 132 inciso2°).
Cuando el fiscal ordene poner al detenido a disposición del juez, deberá, en
el mismo acto, dar conocimiento de esta situación al abogado de confianza de
aquél o a la Defensoría Penal Pública.
Las policías cumplirán con su obligación de poner a disposición del juez al
detenido, con el hecho dejarlo bajo la custodia de Gendarmería del respectivo
tribunal

AUDIENCIA DE CONTROL DE DETENCIÓN:

Se trata de la primera audiencia judicial del detenido, a la cual debe ser


conducido en los plazos precedentemente indicados. A esta audiencia deberá
asistir el fiscal o el abogado asistente del fiscal, si falta alguno de estos, el
detenido deberá ser inmediatamente puesto en libertad. Se trata de una norma
garantista, que presume que la inactividad del ministerio público nace de la
circunstancia que la detención ha sido errónea.
En esta audiencia, el fiscal o el asistente del fiscal, actuando expresamente
facultado por éste, procederá directamente a formalizar la investigación y a
solicitar las medidas cautelares personales que procedieren, siempre que contare
con los antecedentes necesarios y que se encontrare presente el defensor del
imputado. En el caso de que no pudiere procederse de la manera indicada, el
fiscal o el abogado asistente del fiscal actuando en la forma señalada, podrá
solicitar una ampliación del plazo de detención hasta por tres días con el fin de
preparar su presentación. El juez accederá a la ampliación del plazo de la
detención cuando estimare que los antecedentes justifican esa medida.
En todo caso, la declaración de ilegalidad de la detención no impedirá que
el fiscal o el abogado asistente del fiscal pueda formalizar la investigación y
solicitar las medidas cautelares que sean procedentes, de conformidad con lo
dispuesto en el inciso 2° de esta norma, pero no podrá solicitar la ampliación de la
detención. La declaración de ilegalidad de la detención no producirá efecto de
cosa juzgada en relación con las solicitudes de exclusión de prueba que se hagan
oportunamente, de conformidad con el artículo 276.
Este artículo fue modificado por la ley de agenda corta, puesto que antes de
esta ley, en el caso que una detención haya sido declarada no ajustada a derecho,
ello impedía formalizar la investigación y solicitar medidas cautelares. Igualmente,
la ilegalidad que afectaba a la detención contaminaba todos los antecedentes que

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se podían recoger y reunir, impidiendo que ese material fuera incluido como
prueba a rendir en el auto de apertura del juicio oral, privando al ente persecutor
de aquella para el juicio oral.
Es más, la misma ley antedicha incluyó un nuevo artículo(132 bis) que
señala que tratándose de los delitos establecidos en los artículos 141, 142, 361,
362, 365 bis, 390, 391, 433, 436 y 440 del Código Penal y los de la ley n° 20.000
que tengan pena de crimen, la resolución que declare la ilegalidad de la detención
será apelable por el fiscal o el abogado asistente del fiscal en el sólo efecto
devolutivo, no siendo apelable en los demás casos. Con anterioridad a esta
modificación, la resolución que declaraba ilegal la detención no era susceptible de
recurso alguno, provocándole serios perjuicios al ministerio público en los casos
en que ello ocurría. No era apelable porque no se encontraba en ninguna de las
hipótesis señaladas en el artículo 370 del CPP.

DETENCIÓN EN LA RESIDENCIA DEL IMPUTADO: art. 138

Se trata de personas detenidas y que se encuentran en los casos del


párrafo segundo del número 6 del artículo 10 del Código Penal; en esas
circunstancias la detención se hará efectiva en su residencia. Si el detenido tuviere
su residencia fuera de la ciudad donde funcionare el tribunal competente, la
detención se hará efectiva en la residencia que aquél señalare dentro de la ciudad
en que se encontrare el tribunal.

DERECHOS DEL DETENIDO: FISCALIZACIÓN Y DIFUSIÓN. (ARTS. 135


A 137):
El funcionario público a cargo del procedimiento de detención debe informar
al afectado acerca del motivo de la detención, al momento de practicarla. Además,
deberá informarle acerca de los derechos establecidos en los artículos 93, letras
a), b) y g), y 94, letras f) y g), del Código. Si esto no fuere posible, por las
circunstancias especiales que rodean la detención, dicha información debe serle
entregada por el encargado de la unidad policial a la cual sea conducido
posteriormente a su detención y deberá dejarse constancia en el libro de guardia
del hecho de que se le brindó la información necesaria, de la forma en que se le
fue entregada, del funcionario que se la hubiere entregado y de las personas que
hubieren presenciado dicha diligencia. La información de derechos citada puede
efectuarse verbalmente, o bien por escrito, si el detenido manifiesta saber leer y
encontrarse en condiciones de hacerlo. En este último caso, se le entrega al
detenido un documento que contenga una descripción clara de esos derechos,
cuyo texto y formato determinará el ministerio público. Se acentúa esta norma
garantista a favor del imputado, con lo señalado en el artículo 136 del mismo
Código, que establece que “El fiscal y, en su caso, el juez, deberán cerciorarse del
cumplimiento de lo previsto en el artículo precedente”, o sea, de que se le
entregue toda la información necesaria, si esto no ocurre, deberá informársele de
los derechos que tiene para reclamar por esta omisión al detenido y a su vez, se
deberá remitir un oficio con los antecedentes respectivos a la autoridad pertinente
con el objeto de que se apliquen las sanciones disciplinarias correspondientes o
inicie las investigaciones penales que procedieren.
En concordancia con estas normas, encontramos lo dispuesto por el
artículo 137 del CPP que ordena que en todo recinto policial, de los juzgados de
garantía, de los tribunales de juicio oral en lo penal, del ministerio público y de la
defensoría penal pública, deberá exhibirse en lugar destacado y claramente visible
al público, un cartel en el cual se consignen los derechos de las víctimas y
aquéllos que les asisten a las personas que son detenidas.

56
3.- La prisión preventiva:
Se trata de una medida de carácter cautelar, que tiene por objetivo la
privación de libertad por un tiempo indefinido de una persona a la que se le imputa
la comisión de un delito, dirigida a asegurar, en última instancia, la efectividad de
la eventual sentencia condenatoria con que pueda finalizar el proceso penal. Se
trata de una institución que opera cuando las demás medidas cautelares son
insuficientes para asegurar los fines del proceso (última ratio).
La disposiciones sobre esta materia han planteado un gran desafío al
legislador, ya que esta medida constituye el acto de origen estatal más fuerte o
violento en contra del derecho a la libertad de las personas.
La doctrina ha señalado que los fines de la dictación de esta medida
cautelar son únicamente de carácter procesal: por un lado, asegurar la presencia
del imputado a la vista del juicio oral y a la ejecución de la pena; y por otro evitar la
alteración, destrucción o modificación de alguno de los medios de prueba que
puedan usarse como prueba de cargo en el juicio oral.

REGULACIÓN DE LA PRISIÓN PREVENTIVA:

Se encuentra regulada tanto en la CPR y el CPP. Al respecto, nuestra carta


fundamental establece que, “La Constitución garantiza a todas las personas: Nº 7,
“El derecho a la libertad personal y a la seguridad individual”, lo que se ve
acentuado con lo dispuesto en la letra d) del mismo artículo, “Nadie puede ser
arrestado o detenido, sujeto a prisión preventiva o preso, sino en su casa o en
lugares públicos destinados a este objeto” y la letra e) del mismo numeral reafirma
estas ideas disponiendo que, “La libertad del imputado procederá a menos que la
detención o prisión preventiva sea considerada por el juez como necesaria para
las investigaciones o para la seguridad del ofendido o de la sociedad. La ley
establecerá los requisitos y modalidades para obtenerla”. A su vez el CPP, regula
la prisión preventiva en el párrafo 4º, artículos 139 y siguientes.

PRINCIPIOS ESPECÍFICOS DE LA PRISIÓN PREVENTIVA:

a) Principio de subsidiariedad: Se contempla en el inciso 2° del artículo


139 y consiste en que la prisión preventiva sólo procederá cuando las demás
medidas cautelares personales fueren insuficientes para asegurar las finalidades
del procedimiento, la seguridad del ofendido o de la sociedad; es decir, esta
medida tiene aplicación subsidiaria, de ultima ratio, sólo en el evento que las
demás medidas cautelares personales no puedan cumplir con los fines que se
buscan y que por ellos se vean frustrados los objetivos que se han tenido en
mente al momento de su dictación.

b) Principio de Proporcionalidad: Recogido en el artículo 141,


estableciendo una norma de aplicación general, que dispone que no se podrá
ordenar la prisión preventiva:

1) Cuando el delito imputado estuviere sancionado únicamente con


penas pecuniarias o privativas de derechos. Lo que resulta lógico, ya que sería
absurdo que la pena máxima asignada a un delito o conducta en particular no

57
contemple la restricción de libertad y que pueda proceder en dichos casos una
medida cautelar que si contenga dicha restricción.

2) Cuando se tratare de delitos de acción privada: debemos recordar


que estos son aquellos en que la acción penal sólo puede ser ejercida por la
víctima, tal como lo dispone el artículo 55 inciso 3º del NCPP. Son delitos cuya
pena máxima no es grave por lo que se parte de la base que el imputado no
dificultará el accionar del proceso.

3) Cuando el imputado se encontrare cumpliendo efectivamente una


pena privativa de libertad. Si por cualquier motivo fuere a cesar el cumplimiento
efectivo de la pena y el fiscal o el querellante estimaren necesaria la prisión
preventiva o alguna de las medidas previstas en el Párrafo 6º, podrá solicitarla
anticipadamente, de conformidad a las disposiciones de este Párrafo, a fin de que,
si el tribunal acogiere la solicitud, la medida se aplique al imputado en cuanto cese
el cumplimiento efectivo de la pena, sin solución de continuidad.

Excepciones a este principio:


Se contemplan estas excepciones en el inciso final de la misma norma del
artículo 141, al señalar que la prisión preventiva igualmente puede decretarse en
los casos anteriormente reseñados cuando el imputado hubiere incumplido alguna
de las medidas cautelares del artículo 155 o cuando el tribunal considerare que el
imputado pudiere incumplir con su obligación de permanecer en el lugar del juicio
hasta su término y presentarse a los actos del procedimiento como a la ejecución
de la sentencia, inmediatamente que fuere requerido o citado de conformidad a los
artículos 33 y 123 o cuando el imputado no asistiere a la audiencia del juicio oral,
resolución que se dictará en la misma audiencia, a petición del fiscal o del
querellante.
La prisión preventiva en estos casos opera como una especie de sanción
frente a ciertas omisiones del imputado en relación con determinadas obligaciones
que la ley le ha impuesto.

REQUISITOS DE PROCEDENCIA DE LA PRISIÓN PREVENTIVA:


Los requisitos para decretar la prisión preventiva se encuentran señalados
por el artículo 140 del CPP, norma que fue modificada por la ley n° 20.253 de 14
de marzo de 2008, también llamada “ley de agenda corta”. En efecto, una vez
formalizada la investigación, el tribunal, a petición del ministerio público o del
querellante, podrá decretar la prisión preventiva del imputado siempre que el
solicitante acreditare que se cumplen los siguientes requisitos:
a) Que existen antecedentes que justificaren la existencia del delito que se
investigare;
b) Que existen antecedentes que permitieren presumir fundadamente que el
imputado ha tenido participación en el delito como autor, cómplice o encubridor, y
c) Que existen antecedentes calificados que permitieren al tribunal
considerar que la prisión preventiva es indispensable para el éxito de diligencias
precisas y determinadas de la investigación, o que la libertad del imputado es
peligrosa para la seguridad de la sociedad o del ofendido, o que existe peligro de
que el imputado se dé a la fuga (este último indicador fue agregado por la ley
antedicha)

58
Vemos claramente como en las letras a) y b) de este artículo se encuentra
el conocido fumus boni iuris. Respecto del periculum in mora, es necesario
analizar las hipótesis que contempla la letra c):
1.- Que existan antecedentes calificados que permitieren al tribunal
considerar que la prisión preventiva es indispensable para el éxito de diligencias
precisas y determinadas de la investigación: Parece encuadrar esta situación en
los fines procesales que debe buscar la prisión preventiva, Abona ello, lo
dispuesto en el inciso 2° del mismo artículo 140 al disponer que se entenderá
especialmente que la prisión preventiva es indispensable para el éxito de la
investigación cuando existiere sospecha grave y fundada de que el imputado
pudiere obstaculizar la investigación mediante la destrucción, modificación,
ocultación o falsificación de elementos de prueba; o cuando pudiere inducir a
coimputados, testigos, peritos o terceros para que informen falsamente o se
comporten de manera desleal o reticente;
2.- Que la libertad del imputado es peligrosa para la seguridad de la
sociedad: Según la doctrina este elemento, aisladamente considerado, es desde
todo punto de vista censurable como elemento para negar la libertad del imputado.
El inciso tercero del artículo 140 señala que para estimar si la libertad del
imputado resulta o no peligrosa para la seguridad de la sociedad, el tribunal
deberá considerar especialmente alguna de las siguientes circunstancias: la
gravedad de la pena asignada al delito; el número de delitos que se le imputare y
el carácter de los mismos; la existencia de procesos pendientes y el hecho de
haber actuado en grupo o pandilla.
El legislador, a través de la modificación de marzo del actual, señaló que se
entenderá especialmente que la libertad del imputado constituye un peligro para
la seguridad de la sociedad, cuando los delitos imputados tengan asignada pena
de crimen en la ley que los consagra; cuando el imputado hubiere sido condenado
con anterioridad por delito al que la ley señale igual o mayor pena, sea que la
hubiere cumplido efectivamente o no; cuando se encontrare sujeto a alguna
medida cautelar personal, en libertad condicional o gozando de alguno de los
beneficios alternativos a la ejecución de las penas privativas o restrictivas de
libertad contempladas en la ley.
3.- Que la libertad del imputado sea peligrosa para la seguridad del
ofendido: se entenderá que la seguridad del ofendido se encuentra en peligro por
la libertad del imputado cuando existieren antecedentes calificados que
permitieren presumir que éste realizará atentados en contra de aquél, o en contra
de su familia o sus bienes. Este tercer criterio se aleja de los fines cautelares que
se le reconocen a la prisión preventiva. En efecto, analizando con detención lo que
existe en este caso es una presunción de peligrosidad basada únicamente en la
sospecha de que el sujeto puede cometer nuevos delitos en contra de la víctima,
su familia o sus bienes, lo que equivale de hecho a una presunción de
culpabilidad.

PROCEDIMIENTO DE ADOPCIÓN DE LA PRISIÓN PREVENTIVA: art.


142

La solicitud de prisión preventiva puede plantearse verbalmente en cuatro


oportunidades:

1) En la audiencia de formalización de la investigación, artículos 230 y 132


del CPP.
2) En la audiencia de preparación del juicio oral:

59
3) En la audiencia del juicio oral: En esta o estas audiencias, el fiscal podrá
solicitar la prisión preventiva. Art. 142, 149, 364 y 8 letra h) de la CADH.
4) Audiencia citada especialmente al efecto: en cualquier momento de la
etapa de investigación, podrá solicitarse, respecto del imputado contra quién se
hubiere formalizado ésta. En este caso, es el juez de garantía quién deberá fijar
una audiencia para resolver dicha solicitud, a la cual deberán asistir el imputado,
su defensor y los demás intervinientes.

Ya sea, que el tribunal hubiere citado a una audiencia especial para tal
efecto a petición del fiscal, o que la solicitud se haya formulado verbalmente en
alguna de las tres audiencias mencionadas, deberá seguirse el siguiente
procedimiento para plantear la solicitud de prisión preventiva:

a) Cuando en la respectiva audiencia el fiscal o el querellante plantee su


petición de prisión preventiva, el tribunal deberá ofrecer la palabra al defensor y a
los demás intervinientes que estuvieren presentes y quisieren hacer uso de la
palabra, tal como lo dispone al artículo 142 inciso final, “Una vez expuestos los
fundamentos de la solicitud por quien la hubiere formulado, el tribunal oirá en todo
caso al defensor, a los demás intervinientes si estuvieren presentes y quisieren
hacer uso de la palabra y al imputado”.

Debemos detenernos en recalcar lo dispuesto por este artículo, en su inciso


tercero, “La presencia del imputado y su defensor constituye un requisito de
validez de la audiencia en que se resolviere la solicitud de prisión preventiva”.

b) Proposición de prueba: la solicitud de prisión preventiva, no sólo de ser


fundada, sino que a su vez, el solicitante, debe además, adjuntar antecedentes
que justifiquen la medida de privación de libertad.

c) Decisión del juzgador: realizado el procedimiento expuesto, el tribunal,


sin importar el tipo de audiencia donde se formuló la solicitud, deberá resolverla en
la forma establecida en el artículo 143 del CPP, “Al concluir la audiencia el tribunal
se pronunciará sobre la prisión preventiva por medio de una resolución fundada,
en la cual expresará claramente los antecedentes calificados que justificaren la
decisión”; es decir, el tribunal tendrá que fundamentar su decisión de acoger o
rechazar la solicitud de prisión preventiva, en relación con los principios de
subsidiariedad y proporcionalidad que se deben tener en vista la hora de resolver
la solicitud.
La orden de prisión preventiva deberá contener los requisitos que
señalamos al el artículo 154 en la hipótesis de la detención, a lo que nos
remitimos.

Ejecución de la medida de prisión preventiva: art. 150

EL CPP, dispone en esta materia que el tribunal será competente para


supervisar la ejecución de la prisión preventiva que ordenare en las causas que
conociere, correspondiéndole a él también conocer de las solicitudes y
presentaciones realizadas con ocasión de la ejecución de la medida. La prisión
preventiva se ejecutará en establecimientos especiales, diferentes de los que se
utilizaren para los condenados o, al menos, en lugares absolutamente separados

60
de los destinados para estos últimos. La misma norma continúa señalando que el
imputado será tratado en todo momento como inocente y que esta media se
cumplirá de manera tal que no adquiera las características de una pena, ni
provoque otras limitaciones que las necesarias para evitar la fuga y para
garantizar la seguridad de los demás internos y de las personas que cumplieren
funciones o por cualquier motivo se encontraren en el recinto. El tribunal deberá
adoptar y disponer las medidas necesarias para la protección de la integridad
física del imputado, en especial aquellas destinadas a la separación de los jóvenes
y no reincidentes respecto de la población penitenciaria de la mayor peligrosidad.
Luego expresa el artículo que excepcionalmente el tribunal podrá conceder al
imputado permiso de salida durante el día o por un periodo determinado, siempre
que se asegure convenientemente que no se vulnerarán los objetivos de la prisión
preventiva. Con todo, tratándose de los delitos establecidos en los artículos 141,
142, 361, 362, 365 bis, 390, 391, 433, 436 y 440 del Código Penal y de los
sancionados con pena de crimen en la ley n° 20.000, el tribunal no podrá otorgar
el permiso señalado sino por resolución fundada y por el tiempo estrictamente
necesario para el cumplimiento de los fines del citado permiso. Concluye
señalando el artículo que cualquier restricción que la autoridad penitenciaria
impusiere al imputado deberá ser inmediatamente comunicada al tribunal, con sus
fundamentos. Este podrá dejarla sin efecto si la considerare ilegal o abusiva,
convocando, si lo estimare necesario, a una audiencia para su examen.

Duración de la presión preventiva:

Como dijimos, esta medida no tiene un plazo definido de duración, pero


existen ciertas disposiciones contenidas en el mismo CPP, de las cuales podemos
inferir que sí existen limitantes en cuanto al tiempo de duración de ésta, como es
el caso del art. 122 del CPP, el cual dispone que, “sólo durarán mientras
subsistiere la necesidad de su aplicación”; la misma razón encontramos en el
artículo 152 inciso primero, “El tribunal, de oficio o a petición de cualquiera de los
intervinientes, decretará la terminación de la prisión preventiva cuando no
subsistieren los motivos que la hubieren justificado”. Conforme a dichas
disposiciones, podemos decir que doctrinariamente se encuentran enmarcadas
dentro de la llamada cláusula, “rebus sic stantibus”, o sea, se mantendrá la prisión
preventiva en la medida que se mantengan las condiciones o el peligro que se
quiso evitar cuando fue decretada.
Por otro lado, existe la obligación de revisar la continuidad de la medida
privativa de libertad, después de cierto tiempo en que se ha hecho efectiva, esto
se encuentra tratado en el inciso 2º del mismo artículo, que dispone que cuando la
duración de esta medida, o sea la de prisión preventiva, hubiere alcanzado la
mitad de la pena privativa de libertad que pudiere esperarse en el evento de
dictarse sentencia condenatoria, o de la que hubiese impuesto existiendo recursos
pendientes, deberá citarse de oficio a una audiencia con el fin de considerar la
cesación o prolongación de la medida.

Modificación, revocación o sustitución de la prisión preventiva: art.


144

La resolución que ordena o rechaza la prisión preventiva es esencialmente


modificable, ya sea de oficio o a petición de cualquiera de los intervinientes, en
cualquier estado del procedimiento. Cuando el imputado solicite la revocación de
la prisión preventiva el tribunal puede rechazarla de plano y, asimismo, puede citar
a todos los intervinientes a una audiencia, con el fin de abrir debate sobre la

61
subsistencia de los requisitos que autorizan la medida. Ahora, si la prisión
preventiva hubiere sido rechazada, podrá ser decretada con posterioridad en una
audiencia, cuando existieren otros antecedentes que, a juicio del tribunal,
justificaren discutir nuevamente su procedencia.
Por otra parte, en cualquier momento del procedimiento, el tribunal, de
oficio o a petición de cualquiera de los intervinientes, podrá sustituir la prisión
preventiva por alguna de las medidas contempladas en el artículo 155, que son de
una naturaleza menos gravosa para el afectado que la privación de libertad en
sede de prisión preventiva. Además, transcurridos seis meses desde que se haya
ordenado la prisión preventiva o desde el último debate oral en que ella se haya
decidido, el tribunal debe citar de oficio a una audiencia, con el fin de considerar
su cesación o prolongación. (145 inc. 2º).

Efectos de la medida:
El principal efecto que deriva de esta medida, es la internación de la
persona afectada por ella en un establecimiento especial, separado de la
población penal condenada, con pérdida de su libertad personal, como se dijo en
principio, indefinidamente. En este punto, debemos tener presente que existe una
disposición que establece que en el caso de que fuere condenado el imputado a
una pena privativa o restrictiva de libertad, el tiempo durante el cual estuvo en
prisión preventiva, deberá abonársele íntegramente al cumplimiento de la
condena.(art. 348 en relación con el artículo 155 del CPP).

Incomunicación:
La prisión preventiva puede ser de dos formas: comunicada e
incomunicada. La regla general es que sea de la primera especie, por lo tanto el
imputado gozará, mientras cumple con la prisión preventiva, de todos los derechos
que le concede la ley; la segunda especie, contempla la incomunicación en la
forma establecida por el artículo 151 del CPP, por la cual el fiscal podrá pedir la
incomunicación del imputado al juez de garantía, el cual según los antecedentes
que se acompañen, podrá decretarla por un plazo máximo de diez días, en
consideración del éxito de la investigación. (Art. 151 CPP). Lo anterior no opera en
forma absoluta, ya que el propio artículo 151 inciso 1° segunda parte, establece el
derecho del imputado de entrevistarse privadamente con su abogado en los
términos del artículo 94 letra f, de tener acceso al tribunal y del mismo modo,
tampoco se le puede restringir su derecho a una atención médica adecuada.

Sustitución de la prisión preventiva por caución económica: art. 146

En este artículo se consagran expresamente los fines cautelares que en


doctrina se aceptan para la prisión preventiva: garantizar la comparecencia del
imputado al juicio y a la eventual ejecución de la pena. Dentro de los requisitos del
artículo 140, estas finalidades las podemos encontrar en el criterio de peligrosidad
para la seguridad de la sociedad. Necesario es tener presente que sólo cuando la
prisión preventiva hubiere sido o debiere ser impuesta para cumplir con los fines
antes mencionados, el tribunal podrá autorizar su reemplazo por una caución
económica suficiente, cuyo monto fijará. Esa caución podrá consistir en el depósito
por el imputado u otra persona de dinero o valores, la constitución de prendas o
hipotecas, o la fianza de una o más personas idóneas calificadas por el tribunal.
En relación con el monto de la caución la ley sólo señala que éste debe ser
suficiente, esa suficiencia debe estar en estricta relación con la finalidad de la
garantía: evitar la fuga del imputado.

62
Si, concedida la caución en reemplazo de la prisión preventiva, el imputado
finalmente no comparece al juicio o se sustrae de la ejecución de la pena, procede
que se ejecute esa caución dada en garantía. Para ello se estará a lo dispuesto en
el artículo 147.
Por último, el artículo 148 regula la cancelación de la caución. Al efecto,
dispone dicha norma que la caución será cancelada y devueltos los bienes
afectados, siempre que no hubieren sido ejecutados con anterioridad:
d) Cuando el imputado fuere puesto en prisión
preventiva;
e) Cuando, por resolución firme, se absolviere al
imputado, se sobreseyere la causa o se
suspendiere condicionalmente el procedimiento;
f) Cuando se comenzare a ejecutar la pena privativa
de libertad o se resolviere que ella no debiere
ejecutarse en forma efectiva, siempre que
previamente se pagaren la multa y las costas que
impusiere la sentencia.

Recursos en relación con la medida de prisión preventiva:

Al respecto, dispone el artículo 149 CPP, “La resolución que ordenare,


mantuviere, negare lugar o revocare la prisión preventiva será apelable cuando
hubiere sido dictada en una audiencia. No obstará a la procedencia del recurso, la
circunstancia de haberse decretado, a petición de cualquiera de los intervinientes,
alguna de las medidas cautelares señaladas en el artículo 155. En los demás
casos no será susceptible de recurso alguno”. Por lo tanto, la resolución que
ordena como la que deniega la prisión preventiva son siempre apelables, ya que
como dispone el propio código, ella debe ser adoptada en audiencia. No existe la
posibilidad de que el tribunal decrete o rechace la petición de esta medida cautelar
sin llamar a las partes a una audiencia en la cual se discutirá la respectiva petición
(reafirma lo expuesto el inciso final del artículo 144).
Se deben relacionar los artículos 142, 149, 364 y 8 letra h) de la CADH.
Ahora bien, por modificación impuesta por la ley n° 20.253, tratándose de
los delitos establecidos en los artículos 141, 142, 361, 362, 365 bis, 390, 391, 433,
436 y 440 del Código Penal y de los sancionados con pena de crimen en la ley n°
20.000, el imputado no podrá ser puesto en libertad mientras no se encuentre
ejecutoriada la resolución que negare o revocare la prisión preventiva, salvo el
caso en que el imputado no haya sido puesto a disposición del tribunal en calidad
de detenido. El recurso de apelación contra esa resolución deberá interponerse en
la misma audiencia, gozará de preferencia para su vista y fallo y será agregada
extraordinariamente a la tabla el mismo día de su ingreso al tribunal de alzada o a
más tardar a la del día siguiente hábil. Cada Corte de Apelaciones deberá
establecer una Sala de turno que conozca estas apelaciones en días feriados
(analizar con los alumnos esta norma).
En lo casos en que no sea aplicable lo dispuesto anteriormente, estando
pendiente el recurso contra la resolución que dispone la libertad, para impedir la
posible fuga del imputado la Corte de Apelaciones respectiva tendrá la facultad de
decretar orden de no innovar, desde luego y sin esperar la vista del recurso de
apelación del fiscal o del querellante.

Término de la prisión preventiva:

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Dispone el inciso 1° del artículo 153 que el tribunal deberá poner término a
la prisión preventiva cuando dictare sentencia absolutoria y cuando decretare
sobreseimiento definitivo o temporal, aunque dichas resoluciones no se
encontraren ejecutoriadas. Por su parte, el artículo 347 prescribe que comunicada
a las partes la decisión absolutoria (…), el tribunal dispondrá en forma inmediata,
el alzamiento de las medidas cautelares personales que se hubieren decretado
contra el acusado (…).
En su momento, al revisar el carácter instrumental que tiene estas medidas,
dijimos que ellas se extinguían cuando se pronunciaba la providencia principal y
ésta desarrolla su eficacia ejecutiva. Igualmente dijimos que si la demanda
(genéricamente hablando) era desestimada la medida perdería toda su eficacia y
debía desaparecer del orden procesal. Las disposiciones anteriormente reseñadas
no hacen sino recoger estas características respecto de la prisión preventiva. Si el
proceso finaliza con una sentencia absolutoria o si previamente se ha dictado
sobreseimiento en la causa, las medidas cautelares que se hubieren adoptado
deben cesar de inmediato.
No obstante lo anterior y en una norma de extrema cautela, el inciso 2° del
artículo 153 dispone que en estos casos se podrá imponer alguna de las medidas
señaladas en el párrafo 6° de este título (las del artículo 155), cuando se
consideraren necesarias para asegurar la presencia del imputado. Esta cautela se
debe a que ni la sentencia absolutoria ni el sobreseimiento definitivo decretado se
encuentran firmes, existiendo aún, por tanto, la posibilidad de que estas
resoluciones sean revocadas por la interposición de algún recurso.

4.- Otras medidas cautelares personales: Art. 155


A diferencia con el anterior sistema, el nuevo contempla la posibilidad de
que se decreten otras medidas cautelares, restrictivas de la libertad personal,
diferentes a la prisión preventiva, ampliando de esa manera su abanico.
El fin de estas otras medidas cautelares es garantizar el éxito de las
diligencias de investigación o la seguridad de la sociedad, proteger al ofendido o
asegurar la comparecencia del imputado a las actuaciones del procedimiento o
ejecución de la sentencia.
Estas medidas son:
a) La privación de libertad, total o parcial, en su caso o en la
que el propio imputado señalare;
b) La sujeción a la vigilancia de una persona o institución
determinada;
c) La obligación de presentarse periódicamente ante el juez o
ante la autoridad que él designare;
d) La prohibición de salir del país, de la localidad en la que
reside o del ámbito territorial que fijare el tribunal;
e) La prohibición de asistir a determinadas reuniones, recintos o
espectáculos públicos, o de visitar determinados lugares;
f) La prohibición de comunicarse con personas determinadas,
siempre que no se afectare el derecho a defensa, y
g) La prohibición de aproximarse al ofendido o su familia y, en
su caso, la obligación de abandonar el hogar que
compartiere con aquél.

64
Estas medidas se decretan, con posterioridad a la formalización de la
investigación, por el juez de garantía, a petición del fiscal, del querellante o la
víctima y pueden ser una o varias según resultare adecuado al caso.
La procedencia, duración, impugnación y ejecución de estas medidas
cautelares se regirán por las disposiciones aplicables a la prisión preventiva, en
cuanto no se opusieren a lo previsto en el párrafo que regula estas medidas.
Cuando la norma habla de procedencia debemos entender que para decretar
estas medidas se deben cumplir con los requisitos materiales que el legislador
establece para la adopción de la prisión preventiva, vale decir, los establecidos en
las letras a) y b) del artículo 140. La necesidad de cautela, o sea, el requisito de la
letra c) de dicho artículo, y que apunta a las finalidades perseguidas con estas
medidas, varía en éstas, siendo ésta más amplia en las otras medidas cautelares.
En conclusión, no cumpliéndose con los presupuestos materiales de la prisión
preventiva, no podrán adoptarse medida cautelar alguna en contra del imputado.

II) LAS MEDIDAS CAUTELARES REALES: Art. 157 y 158


Ellas pueden solicitarse al juez de garantía durante la etapa de
investigación por el ministerio público o la víctima respecto de los bienes del
imputado. Se trata de las medidas precautorias que establece el artículo 290 del
CPC. En estos casos, las solicitudes respectivas se substanciarán y regirán de
acuerdo al título IV del Libro II del Código ya citado. Una vez concedida la medida,
el plazo para presentar la demanda se extenderá hasta la oportunidad prevista por
el artículo 60. Del mismo modo, al deducir la demanda civil, la víctima podrá
solicitar que se decrete una o varias de esas medidas.
Las resoluciones que negaren o dieren lugar a las medidas cautelares
reales serán apelables.

LAS SALIDAS ALTERNATIVAS:

Generalidades:
Son mecanismos que tienen por objeto poner término anticipadamente a un
proceso penal por determinados delitos que no merecen una pena de privación de
libertad demasiado alta, después de la formalización de la investigación. Su
funcionamiento y aplicación es de suma relevancia dentro del sistema, porque
evita tener que emplear todos los recursos públicos que significa tramitar un
proceso completo, cuando el imputado acepta cumplir una condición que significa
que no va a perseverar en sus conductas delictivas y/o pagará una indemnización
a la víctima. En definitiva podemos señalar que estas salidas alternativas son
mecanismos de descongestión del sistema, por una parte y, por la otra,
herramientas de política criminal, en cuanto permiten dar la oportunidad al
imputado de evitar ser condenado a una pena privativa de libertad, con todos sus
perniciosos efectos.
Son instituciones del nuevo proceso penal que, como su nombre lo indica,
constituyen modalidades alternativas al juicio oral, como forma de poner término al
procedimiento y que requieren para que procedan del cumplimento de ciertos
requisitos establecidos por la ley.

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I.- LA SUSPENSIÓN CONDICIONAL DEL PROCEDIMENTO:

Es una salida alternativa en virtud de la cual se puede detener


provisoriamente la persecución penal a favor de una persona imputada por un
delito, quedando ella sometida, dentro de un determinado plazo, al cumplimiento
de un conjunto de condiciones impuestas por el juez de garantía, al término del
cual –si son cumplidas estas condiciones en forma satisfactoria – se extingue la
acción penal y, si no lo son o se vuelve a imputar un nuevo delito, se revoca la
medida reiniciándose la persecución penal (así la definen Mauricio Duce y Cristián
Riego en su obra “Introducción al nuevo Sistema Procesal Penal”).

Fundamentos de esta institución:

1) Propender a la rehabilitación de los delincuentes, ya que las cárceles hoy


son consideradas “escuelas del delito”.
2) Racionalizar los recursos públicos en la persecución penal, enfocándolos
a los casos más graves e importantes.
3) Los porcentajes de reincidencia avalan estas medidas ya que del número
de beneficiados con ellas, solo un 10% reincide, a diferencia de aquellos a
quienes se les impuso una pena privativa de libertad, los cuales en un 60 %
volvieron a delinquir.

Requisitos para que proceda la suspensión condicional del


procedimiento:

1) Acuerdo entre el fiscal e imputado: por lo tanto, debe existir una


negociación informal, entre el fiscal y el imputado, quién deberá actuar
necesariamente a través de su defensor, según lo dispone el propio art. 237 in.1°,
“La presencia del defensor del imputado en la audiencia en que se ventilare la
solicitud de suspensión condicional del procedimiento constituirá un requisito de
validez de la misma”. No se trata de una solución que quede a voluntad de uno de
los intervinientes, se llega a ella consensuadamente y en principio, es el propio
imputado quién deberá admitir y darse cuenta que la persecución penal llevada en
su contra es bastante grave y considera una pena elevada y que, por lo tanto, le
conviene aceptar determinadas condiciones para ponerle fin al proceso. Una vez
que se presente el acuerdo ante el juez de garantía y este sea aprobado, el fiscal
debe dejar de lado la persecución penal en contra del imputado. Si las condiciones
o plazos fijados por el juez no corresponden a los que acordaron en las tratativas
preliminares a dicho acuerdo, el imputado tendrá derecho a retirar su acuerdo, ya
que en la práctica éste renuncia con esta modalidad a su derecho fundamental de
tener un juicio oral y público.
En la audiencia en que se ventile esta solicitud, deberán ser oídos el
querellante y la víctima, si asistieren a la misma.

2) Que la pena que pudiere imponerse al imputado no excediere de


tres años de privación de libertad: se relaciona esto con la gravedad del hecho
punible que se le atribuye al imputado. Debemos tener presente que la norma del
artículo 237 del CPP se refiere al marco concreto de aplicación de la pena y no al
marco en abstracto, es decir, se calcula la gravedad del hecho en función de la
probable pena que se debería imponer a ese imputado luego del juego de todas
las variables que se aplican en el proceso de determinación judicial de la pena

66
(circunstancias modificatorias de la responsabilidad penal, grado de ejecución de
delito, participación, etc.). Así, se podría pensar que incluso un delito de homicidio
podría terminar a través de esta salida alternativa. Si bien lo dicho es efectivo, la
propia ley en el inciso 6° del artículo 237 establece que para éste y otros delitos de
una gravedad importante, que el fiscal someta su decisión de solicitar la
suspensión condicional del procedimiento al Fiscal Regional.

3) Que el imputado no hubiere sido condenado anteriormente por


crimen o simple delito: Se excluye la condena por faltas y la condena anterior
necesariamente debe encontrarse firme.

4) Que el imputado no tenga vigente una suspensión condicional del


procedimiento al momento de verificarse los hechos del nuevo proceso: se
trata de la consecuencia producida por el despilfarro de la posibilidad que el
sistema penal le dio al imputado con la primera suspensión. Su contumacia hace
desconfiar al sistema de la posibilidad de entregarle una nueva chance.

5.- Que el imputado acepte someterse a una condición durante un


plazo determinado: La esencia de la suspensión condicional del procedimiento
radica en que el imputado, en lugar de tener que cumplir con una pena, realice
una actuación o una actividad (condición en palabras de la ley) durante un plazo
determinado.
Las condiciones a cumplir se encuentran enumeradas en el art. 238 inc.1°
del CPP y son las siguientes:
a) Residir o no residir en un lugar determinado;
b) Abstenerse de frecuentar determinados lugares o personas;
c) Someterse a un tratamiento médico, psicológico o de otra naturaleza;
d) Tener o ejercer un trabajo, oficio, profesión o empleo, o asistir a algún
programa educacional o de capacitación;
e) Pagar una determinada suma, a título de indemnización de perjuicios, a
favor de la víctima o garantizar debidamente su pago. Se podrá autorizar el pago
en cuotas o dentro de un determinado plazo, el que en ningún caso podrá exceder
el período de suspensión del procedimiento;
f) Acudir periódicamente ante el ministerio público y, en su caso, acreditar el
cumplimiento de las demás condiciones impuestas;
g) Fijar domicilio e informar al ministerio público de cualquier cambio del
mismo, y
h) Otra condición que resulte adecuada en consideración con las
circunstancias del caso concreto de que se tratare y fuere propuesta,
fundadamente, por el ministerio público.
Durante el período de suspensión y oyendo en una audiencia a todos los
intervinientes que concurrieren a ella, el juez podrá modificar una o más de las
condiciones impuestas.
Se trata de una enumeración no taxativa, en virtud de lo dispuesto en el
propio artículo 238 en su inciso 1° letra h).

5) Que la suspensión condicional sea decretada por el juez de


garantía: Así lo dispone el art. 237 inc.1°, “El fiscal, con el acuerdo del imputado,
podrá solicitar al juez de garantía la suspensión condicional del procedimiento”,

67
por lo tanto, se trata de una resolución que debe ser dictada en una audiencia oral,
la que aceptará o no la salida alternativa propuesta. En esta audiencia, el juez de
garantía podrá requerir del ministerio público los antecedentes que estimare
necesarios para resolver.

Plazo de la suspensión:
El plazo de duración de la suspensión condicional del procedimiento se
encuentra señalado en el artículo 237 inciso 6°, no pudiendo ser éste inferior a un
año ni superior a tres.

Oportunidad para pedir y decretar la suspensión condicional del


procedimiento:
Esta salida alternativa, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 245
del CPP, puede solicitarse en cualquier momento posterior a la formalización de la
investigación. Si no se plantea en esa audiencia, el juez citará a una audiencia a la
que podrán comparecer todos los intervinientes. Si la investigación ya ha sido
cerrada, solamente podrá ser decretada durante la audiencia de preparación del
juicio oral.
La resolución que se pronuncia respecto de suspensión condicional del
procedimiento es apelable por el imputado, por la víctima, por el ministerio público
y por el querellante.

Efectos de la suspensión condicional del procedimiento:


Desde el punto de vista penal, se suspende la persecución penal en contra
del imputado por ese delito, bajo el supuesto de que cumplirá las condiciones
impuestas durante un determinado plazo. Por otro lado, se suspende el plazo para
declarar el cierre de la investigación que es de dos años, contados desde el
momento en que hubiere sido formalizada la investigación. (art.253 inc. 4° CPP) y
no se reanudará el curso de la prescripción de la acción penal.
Ahora, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 240 inciso 2°, si
transcurre el plazo de la suspensión, sin que esta fuere revocada por alguna de
las causales contempladas en la ley, se extinguirá la acción penal, debiendo el
tribunal dictar de oficio o a petición de parte el sobreseimiento definitivo de la
causa.
Desde la perspectiva civil, según lo dispuesto por el artículo 240 inciso 1°, la
suspensión condicional no extingue las acciones civiles que tienen derecho a
formular la víctima y terceros, para perseguir por esta vía las responsabilidades
pecuniarias derivadas del mismo hecho. No obstante lo anterior, si la víctima
recibe pagos en virtud de la condición de la letra e) del artículo 238, ellos se
imputarán a la indemnización de perjuicios que le pudiere corresponder. Ello está
en armonía con la norma del inciso final del artículo 237.
El ministerio público debe llevar un registro en el que dejará constancia de
los casos en que se hayan decretado suspensión condicional del procedimiento. El
objeto de este registro es verificar que el imputado cumple con las condiciones
fijadas o reúna los requisitos necesarios para acogerse, en su caso, a una nueva
suspensión.
Este registro será reservado, sin perjuicio del derecho de la víctima de
conocer la información relativa al imputado.

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Revocación y modificación de la suspensión condicional: Según el
artículo 239 del CPP, cuando el imputado incumpliere, sin justificación, grave o
reiteradamente las condiciones impuestas, o fuere objeto de una nueva
formalización de la investigación por hechos distintos, el juez, a petición del fiscal
o la víctima, revocará la suspensión condicional del procedimiento, y éste
continuará de acuerdo a las reglas generales.
Esta resolución será apelable.
Para que se revoque la suspensión, debe existir un incumplimiento
injustificado grave o reiterado, lo cual será examinado por el juez de garantía a fin
de cerciorarse si es que se han incumplido o no las condiciones de la medida
alternativa y si procede, en su caso, la revocación correspondiente.
Necesario es tener presente en esta materia lo que dispone el artículo 335
del CPP al señalar que no se podrá invocar, dar lectura ni incorporar como medio
de prueba al juicio oral ningún antecedentes que dijere relación con la proposición,
discusión, aceptación, procedencia, rechazo o revocación de una suspensión
condicional del procedimiento, de una acuerdo reparatorio o de la tramitación de
un procedimiento abreviado.
Igualmente y como ya lo habíamos adelantado, la ley le concede al juez la
posibilidad, durante el periodo de suspensión y oyendo en una audiencia a todos
los intervinientes que concurrieren a ella, de modificar una o más de las
condiciones impuestas.

Recursos en contra de las resoluciones sobre suspensión condicional del


procedimiento:
Como ya se adelantó, estas resoluciones serán apelables por el imputado,
la víctima, el ministerio público o por el querellante, según quien sea el que resulte
agraviado. En tal sentido, también será apelable la resolución que la revocare, con
la salvedad de que el imputado será el único afectado y por ende solicitante. (239
CPP).

II.- LOS ACUERDOS REPARATORIOS:

Los acuerdos reparatorios, como su nombre lo indica, requieren de un


convenio entre el imputado y la víctima, en cuya virtud establecen formas de
reparación satisfactorias de las consecuencias ocasionadas por el hecho punible.
Estos acuerdos, necesitan ser aprobados por el juez de garantía. Si se cumple con
lo acordado en el mismo o se garantiza debidamente su cumplimiento a
satisfacción de la víctima, se extingue la acción penal correspondiente.
Es la segunda modalidad de salida alternativa que contempla nuestra
legislación procesal penal, con un marcado rasgo de privatización del conflicto
jurídico-penal.

Delitos respecto de los cuales proceden los acuerdos reparatorios:


Según lo dispone el inciso 2° del artículo 241, los acuerdos reparatorios
sólo podrán referirse a:
1) Hechos investigados que afectaren bienes jurídicos disponibles de
carácter patrimonial;
2) Hechos que consistieren en lesiones menos graves, y
3) Hechos que constituyeren delitos culposos.

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Oportunidad para solicitar y decretar el acuerdo reparatorio:
Son las mismas que se contemplan para solicitar la suspensión condicional
del procedimiento, es decir, en cualquier momento posterior a la formalización, en
una audiencia decretada para dicho efecto, o una vez que se ha declarado el
cierre de la investigación, en la audiencia de preparación de juicio oral.

Requisitos de procedencia:
1) Acuerdo entre la víctima e imputado: de este acuerdo nace una
obligación para el imputado de reparar o resarcir los perjuicios ocasionados a la
víctima, con ocasión de la perpetración del hecho punible que se investiga. Debe
existir por tanto, interés del imputado en reparar el daño a través de una
determinada prestación y un interés de la víctima, la cual debe estar dispuesta a
aceptar la reparación propuesta. Por ello, este acuerdo debe producirse
directamente entre imputado y víctima, tal como lo dispone el artículo 241 del
CPP; por lo mismo, no es necesario que intervenga el fiscal, a pesar de que éste
habrá tenido que formalizar la investigación para que el acuerdo pueda llevarse a
cabo válidamente y producir los efectos queridos.
A su vez, debemos señalar que la manifestación de voluntad del imputado
no significa de ningún modo el reconocimiento de responsabilidad de los hechos
que se investigan (igual cosa respecto de la suspensión condicional), lo cual se
desprende de la lectura del artículo 335 del CPP, que establece la prohibición de
dar lectura o incorporar como medio de prueba al juicio oral, los antecedentes que
tengan relación con el acuerdo reparatorio.
Por otro lado, el acto de reparación debidamente acordado no debe
necesariamente tener una connotación pecuniaria, puede ser también el
despliegue de otro tipo de conducta por parte del imputado, como por ejemplo el
ofrecer públicas disculpas o la realización de ciertos trabajos en beneficio de la
víctima, etc.
Importante resulta destacar que el consentimiento de la víctima y del
imputado en cuanto a celebrar este acuerdo reparatorio debe haber sido prestado
de manera libre y con pleno conocimiento de sus derechos. Por ello, necesario
será que en la audiencia respectiva el juez explique a dichos intervinientes
respecto de los alcances y connotaciones que tiene esta salida alternativa.

2) Que los hechos delictivos afecten bienes jurídicos disponibles:


Deben recaer estos acuerdos sobre delitos en que el interés afectado sea
eminentemente de carácter privado, como ocurre con los delitos que afectan el
derecho a la propiedad, por ejemplo.
En caso de que exista un interés público prevalente en la continuación de la
persecución penal, no podrá arribarse a esta clase de acuerdos y el proceso
deberá seguir su curso.

3) Aprobación del juez de garantía: Se trata de un control realizado por el


juez de garantía, que es quién deberá aprobar el acuerdo propuesto. Para estos
efectos, citará a una audiencia en la cual comprobará si se han cumplido o no con
los requisitos de procedencia de esta salida alternativa. En efecto, en dicha
audiencia, el juez examinará si el hecho investigado cae dentro de la categoría
permitida, si el consentimiento de la víctima y del imputado fue prestado de
manera libre y con conocimiento de sus derechos y si existe o no un interés
público prevalente en la continuación de la persecución penal. El propio artículo

70
241 señala que se entenderá especialmente que concurre este interés si el
imputado hubiere incurrido reiteradamente en hechos como los que se
investigaren en el caso particular.
Será el ministerio público quién hará presente esta circunstancia en la
audiencia respectiva.
Con los antecedentes que le entreguen los intervinientes al juez, en la
audiencia respectiva, éste aprobará o negará lugar al acuerdo dependiendo si se
cumplen o no con los requisitos de procedencia que ya hemos señalado.

Efectos del acuerdo reparatorio:


Debemos distinguir:
a) Penales: Una vez cumplidas las obligaciones contraídas por el imputado
en virtud del acuerdo reparatorio o garantizadas debidamente a satisfacción de la
víctima, el tribunal dictará sobreseimiento definitivo, total o parcial, en la causa,
con lo que se extinguirá, total o parcialmente, la responsabilidad penal del
imputado que lo hubiere celebrado (art. 242).
b) Civiles: ejecutoriada la resolución judicial que aprueba el acuerdo
reparatorio, puede solicitarse su cumplimiento ante el juez de garantía, en
conformidad a los artículos 233 y siguientes del Código de Procedimiento Civil.
El acuerdo reparatorio no puede ser dejado sin efecto por ninguna acción
civil.
c) Subjetivos o Parciales:
Si en la causa existe pluralidad de imputados o víctimas, el procedimiento
debe continuar respecto de quienes no han concurrido al acuerdo.

La oportunidades para celebrar estos acuerdos reparatorios son las mismas


que se señalaron para la suspensión condicional del procedimiento, cuestión
aplicable también a la obligación de registro que pesa sobre el ministerio público
(art. 245 y 246).

CONCLUSIÓN DE LA INVESTIGACIÓN:
Plazo para decretar el cierre de la investigación: art. 247
Ya señalamos que desde la formalización de la investigación, el fiscal
cuenta con 2 años como máximo para investigar. Pues bien, si transcurrido este
plazo el fiscal no declara cerrada la investigación, el imputado o el querellante
podrán solicitar al juez de garantía que aperciba al fiscal para que proceda al
cierre, so pena de declarar el sobreseimiento definitivo de la misma.
En tal caso, el juez debe citar a una audiencia para resolver esta petición,
cuyos resultados van a depender de la actitud que tome el fiscal en ella. En efecto,
éste tiene dos posibilidades:
1.- No comparecer a la audiencia o compareciendo, negarse a cerrar la
investigación: En ese supuesto el juez debe declarar el sobreseimiento definitivo
de la causa, resolución que será apelable;
2.- Allanarse a la solicitud de cierre de la investigación: en cuyo caso
deberá manifestarse en la audiencia en ese sentido y tendrá el plazo de 10 días
para deducir acusación. Si transcurrido ese plazo no presenta acusación, el juez
de oficio o a petición de alguno de los intervinientes, citará a una audiencia para
dictar el sobreseimiento definitivo en la causa.

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El inciso final del artículo 247 señala 3 hipótesis de suspensión del plazo de
2 años para realizar la investigación. Estas son:
a) Cuando se dispusiere la suspensión condicional del procedimiento;
b) Cuando se decretare sobreseimiento temporal de conformidad a lo
prevenido en el artículo 252, y
c) Desde que se alcanzare un acuerdo reparatorio hasta el cumplimiento
de las obligaciones contraídas por el imputado a favor de la víctima o
hasta que hubiere debidamente garantizado su cumplimiento a
satisfacción de ésta última.

Actuaciones que el fiscal puede realizar una vez declarado el cierre de


la investigación:
Dentro de los diez días siguientes a la declaración de cierre de la
investigación, el fiscal podrá:
1.- Solicitar el sobreseimiento definitivo o temporal de la causa;
2.- Comunicar su decisión de no perseverar en el procedimiento, por no
haberse reunido durante la investigación los antecedentes suficientes para fundar
una acusación, o
3.- Formular acusación, cuando estime que la investigación proporciona
fundamento serio para el enjuiciamiento del imputado contra quien se hubiere
formalizado la misma.
Cuando el fiscal decidiere solicitar el sobreseimiento definitivo o temporal o
comunicar la decisión de no perseverar en el procedimiento, deberá formular su
requerimiento al juez de garantía, quien citará a todos los intervinientes a una
audiencia.

Reapertura de la investigación:
Dentro de los diez días siguientes al cierre de la investigación, los
intervinientes podrán reiterar la solicitud de diligencias precisas de investigación
que oportunamente hubieren formulado durante la investigación y que el ministerio
público hubiere rechazado o respecto de las cuales no se hubiere pronunciado.
Si el juez de garantía acogiere la solicitud, ordenará al fiscal reabrir la
investigación y proceder al cumplimiento de las diligencias, en el plazo que le fije.
El fiscal, en dicho evento y por una sola vez, podrá solicitar ampliación del plazo.
Esta atribución judicial tiene por fin controlar que el ministerio público haya
cumplido debidamente con el principio de objetividad y haya investigado todos
aquellos hechos y circunstancias pertinentes alegados por las partes a través de
solicitudes de investigación.
No obstante lo anterior, existen casos en que el juez no podrá decretar ni
renovar las siguientes diligencias:
1.- Las que en su oportunidad se hubieren ordenado a petición de los
intervinientes y no se hubieren cumplido por negligencia o hecho imputable a los
mismos;
2.- Las que fueren manifiestamente impertinentes;
3.- Las que tuvieren por objeto acreditar hechos públicos y notorios, y
4.- Aquellas solicitadas con fines puramente dilatorios.

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Vencido el plazo o su ampliación, o aún antes de ello si se hubieren
cumplido las diligencias, el fiscal cerrará nuevamente la investigación y procederá
en la forma señalada en el artículo 248.

1.- SOBRESEIMIENTO:
Solicitarlo es una de las opciones que le nacen al fiscal luego de cerrada la
investigación.
Como ya sabemos, el sobreseimiento puede ser definitivo o temporal.
Asimismo puede ser total o parcial. El sobreseimiento será total cuando se refiera
a todos los delitos y a todos los imputados y parcial cuando se refiera a algún
delito o a algún imputado, de los varios a que se hubiere extendido la investigación
y que hubieren sido objeto de formalización.
1.1.- Sobreseimiento definitivo:
El juez de garantía decretará el sobreseimiento definitivo, en la audiencia
convocada al efecto, en los siguientes casos:
a) Cuando el hecho investigado no fuere constitutivo de delito;
b) Cuando apareciere claramente establecida la inocencia del imputado;
c) Cuando el imputado estuviere exento de responsabilidad criminal en
conformidad al artículo 10 del Código Penal o en virtud de otra
disposición legal;
d) Cuando se hubiere extinguido la responsabilidad penal del imputado por
alguno de los motivos establecidos en la ley;
e) Cuando sobreviniere un hecho que, con arreglo a la ley, pusiere fin a
dicha responsabilidad, y
f) Cuando el hecho de que se tratare hubiere sido materia de un
procedimiento penal en el que hubiere recaído sentencia firme respecto
del imputado.

Limitaciones al sobreseimiento definitivo:


El Código impone una restricción absoluta al juez en esta materia, al
señalar que no podrá dictar sobreseimiento definitivo respecto de los delitos que,
conforme a los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren
vigentes, sean imprescriptibles o no puedan ser amnistiados, salvo en los casos
de los n°s 1 y 2 del artículo 93 del C.P.

Efectos del sobreseimiento definitivo:


El sobreseimiento definitivo pone término al procedimiento y tiene la
autoridad de cosa juzgada (art. 251)

1.2.- Sobreseimiento temporal:


El juez de garantía decretará el sobreseimiento temporal en los siguientes
casos:
a) Cuando para el juzgamiento criminal se requiriere la resolución
previa de una cuestión civil, de acuerdo con lo dispuesto en el
artículo 171:
En virtud del artículo 171 cuando para el juzgamiento criminal se requiera la
resolución previa de una cuestión civil que debiera ser conocida por un tribunal

73
que no ejerce jurisdicción en lo penal, deberá suspenderse el procedimiento
criminal para que dicha resolución se resuelva por sentencia firme.
Se establece que la suspensión del procedimiento no impide que puedan
realizarse actuaciones urgentes y estrictamente necesarias para conferir
protección a la víctima o a testigos o para establecer circunstancias que acrediten
los hechos o la participación del imputado en los mismos y que pudieren
desaparecer.
Si se trata de un delito de acción penal pública, el ministerio público deberá
promover el inicio de la causa civil previa ante el juzgado correspondiente,
interviniendo en ella hasta su término e instando por su pronta conclusión
(derecho del imputado de ser juzgado en un plazo razonable).
b) Cuando el imputado no compareciere al procedimiento y fuere
declarado rebelde, de acuerdo con lo dispuesto en los artículos 99
y siguientes:
Los casos de rebeldía ya fueron analizados en su oportunidad. Ahora,
existe una contradicción entre las normas del artículo 101 inciso 2° y 249, respecto
del momento en que se decretará este sobreseimiento. Se ha postulado como
solución que el primero de los artículos se aplique a la hipótesis en que,
conjuntamente con el rebelde, haya otros imputados no rebeldes, pues en ese
caso el sobreseimiento respecto del rebelde se resolverá en la audiencia de
preparación; por el contrario, se aplicará el segundo de los preceptos cuando el
procedimiento se sigue únicamente respecto de un imputado rebelde.
Si la declaración de rebeldía se produce durante la etapa de juicio oral,
deberá dictarse sobreseimiento temporal por el tribunal del juicio oral y el
procedimiento se encontrará suspendido hasta que el acusado comparezca o sea
habido.
c) Cuando, después de cometido el delito, el imputado cayere en
enajenación mental, de acuerdo con lo dispuesto en el Título VII
del Libro Cuarto:
Ello será estudiado cuando se analicen las normas relativas a la aplicación
de las medidas de seguridad.
Ahora bien, a solicitud del fiscal o de cualquiera de los restantes
intervinientes, el juez podrá decretar la reapertura del procedimiento cuando cese
la causa que haya motivado el sobreseimiento temporal.

Facultades del juez respecto de la solicitud de sobreseimiento:


El juez, al término de la audiencia a que se refiere el artículo 249, se
pronunciará sobre la solicitud de sobreseimiento planteada por el fiscal. Podrá
acogerla, sustituirla, decretar un sobreseimiento distinto del requerido o
rechazarla, si no la considerare procedente. En este último caso dejará a salvo las
atribuciones del ministerio público contempladas en las letras b) y c) del artículo
248, o sea, la posibilidad de formular acusación o comunicar la decisión de no
perseverar en el procedimiento.
Recursos:
En virtud del artículo 253, el sobreseimiento sólo será impugnable por la vía
del recurso de apelación ante (para ante) la Corte de Apelaciones respectiva.

2.- DECISIÓN DE NO PERSEVERAR EN EL PROCEDIMIENTO:

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Como ya señalamos, esta es una de las tres opciones con que cuenta el
fiscal una vez cerrada la investigación. Esta posibilidad, en el proyecto del Código,
constituía una causal de sobreseimiento temporal.
Efectos:
La comunicación de la decisión de no perseverar en el procedimiento
produce las siguientes consecuencias:
a) Deja sin efecto la formalización de la investigación;
b) Da lugar a la revocación judicial de las medidas cautelares que se
hubieren decretado,
c) Se reanuda el término de la prescripción de la acción penal como si
nunca se hubiere interrumpido.
d) El querellante puede solicitar al juez que lo faculte para ejercer el
derecho al forzamiento de la acusación.
Se han planteado problemas al interpretar estos efectos. Así, algunos
piensan que al dejarse sin efecto la formalización de la investigación ya formulada
podría plantearse una nueva formalización por los mismos hechos; que como
consecuencia de lo anterior no ha corrido el plazo absoluto de cierre de la
investigación del respectivo delito, por lo que se tendría un nuevo plazo de dos
años para investigar y que, con una nueva formalización, podría interrumpirse otra
vez la prescripción de la acción penal si no hubiese transcurrido totalmente dicho
plazo.
Esta posición, sin embargo, va en contra del espíritu del Código de poner
término al procedimiento en caso de inactividad o falta de eficacia del ministerio
público en sus tareas de persecución penal. Por ello debemos entender que
producidos los efectos de esta comunicación del ministerio público, sigue
corriendo el plazo de prescripción del respectivo delito, pudiendo solicitarse el
sobreseimiento definitivo de la causa una vez que haya transcurrido totalmente el
mismo.

¿Posibilidad de reapertura en este caso?


Al no haber norma expresa y no haberse señalado por el legislador como
uno de los casos excepcionales que la hace procedente (art. 257) algunos
estiman que no es posible, por lo que solamente cabría esperar que transcurra el
plazo de prescripción de la acción penal y solicitar el sobreseimiento definitivo.

Forzamiento de la acusación:
Esta institución tiene su fundamento en la posibilidad de que la víctima
promueva el control, por parte de un tribunal independiente, de la vigencia del
principio de legalidad que corresponde cautelar al ministerio público.
Si el querellante particular se opone a la solicitud de sobreseimiento del
fiscal del caso, el juez debe comunicar dicha oposición al fiscal regional, quien
debe decidir si ratifica o no la decisión de su subalterno.
Si el fiscal regional dentro de los tres días siguientes decide que el
ministerio público deducirá acusación, dispondrá también si el caso continúa a
cargo del mismo fiscal o si designa uno nuevo. En este caso la acusación del
ministerio público deberá ser formulada dentro de los diez días siguientes.
Por el contrario, si el fiscal regional, dentro del mismo plazo ya señalado,
ratifica la decisión del fiscal del caso, el juez podrá disponer que la acusación
correspondiente sea formulada por el querellante, quien la habrá de sostener en
lo sucesivo en los mismos términos que lo haría el ente persecutor (privatización

75
de la acción penal pública) o bien procederá a decretar el sobreseimiento
correspondiente.
Un procedimiento similar, aunque simplificado, se prevé para el caso que el
fiscal comunique la decisión de no perseverar en el procedimiento. En este caso,
el querellante podrá solicitar al juez que lo faculte para ejercer los derechos del
ministerio público en las siguientes etapas del procedimiento.
La resolución que negare lugar a una de las solicitudes que el querellante
formulare de conformidad con lo dicho será inapelable, sin perjuicio de los
recursos que procedieren en contra de aquella que pusiere término al
procedimiento.

3.- ACUSACIÓN:
Es la tercera opción que tiene el fiscal luego de cerrada la investigación. La
presentación de ella marca el inicio de la etapa intermedia o de preparación del
juicio oral.

II) ETAPA INTERMEDIA O DE PREPARACIÓN DEL JUICIO ORAL

Introducción:
Esta etapa es la que separa la de investigación con la etapa de juicio oral.
Se inicia con la formulación de la acusación y culmina con la dictación del auto de
apertura de juicio oral.
Lo que se busca principalmente en esta etapa es la delimitación precisa del
objeto del juicio respecto de los hechos que serán debatidos y las pruebas que se
presentarán para acreditarlos, es decir, todos aquellos aspectos de la controversia
jurídico penal que serán discutidos en el juicio y servirán de fundamento a la
sentencia definitiva.
En suma, esta etapa constituye la instancia en que los intervinientes toman
conocimiento recíproco de las pretensiones jurídicas que harán valer en el juicio
oral y de su sustento probatorio, permitiéndoles preparar, con la debida antelación,
la estrategia de acusación o defensa a seguir en el mismo. Excepcionalmente
puede dar lugar a salidas alternativas del procedimiento o la sustanciación y fallo
del caso de conformidad al procedimiento abreviado, cuya característica principal
es la resolución del conflicto jurídico penal sin un juicio previo, circunstancia que
concentra la mayor parte de las críticas que se le dirigen.
Para efectos de estudio, dividiremos esta etapa en 2 fases; a saber, la fase
escrita y la fase oral.

1.- Fase escrita de la etapa de preparación de juicio oral:


Comprende esta fase, desde la presentación de la acusación ante el juez
de garantía hasta la apertura de la audiencia de preparación de juicio oral.

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Formulación de la acusación:
Es el escrito que da comienzo a esta fase. Puede ser deducido por el fiscal
o el querellante, en su caso.
En virtud del artículo 259, la acusación deberá contener en forma clara y
precisa:
a) La individualización de el o los acusados y de su defensor;
b) La relación circunstanciada de el o los hechos atribuidos y de su
calificación jurídica;
c) La relación de las circunstancias modificatorias de la responsabilidad
penal que concurrieren, aún subsidiariamente de la petición principal;
d) La participación que se atribuyere al acusado;
e) La expresión de los preceptos legales aplicables;
f) El señalamiento de los medios de prueba de que el ministerio público
pensare valerse en el juicio;
g) La pena cuya aplicación se solicitare, y
h) En su caso, la solicitud de que se proceda de acuerdo al procedimiento
abreviado.
Tratándose del ofrecimiento de prueba de testigos, la ley le exige al
acusador la presentación de una lista, individualizándolos con nombre, apellidos,
profesión y domicilio o residencia, salvo en el caso de que su indicación pudiere
acarrear peligro para el mismo testigo u otra persona. También la ley exige que se
señalen los puntos sobre los que habrán de recaer sus declaraciones. En el caso
de la prueba de peritos, deberá individualizar al o los peritos cuya comparecencia
solicitare, indicando sus títulos o calidades.
El inciso final de la norma en comento es una manifestación del principio de
congruencia al señalar que la acusación sólo podrá referirse a hechos y personas
incluidos en la formalización de la investigación, aunque se efectuare una distinta
calificación jurídica.

Actuaciones del tribunal:


Una vez presentada la acusación, el juez de garantía deberá:
i) ordenar la notificación de la acusación a todos los intervinientes. Junto
con la copia de la acusación que se le entregue al acusado, el juez
ordenará que se deje constancia del hecho de encontrarse a su
disposición, en el tribunal, los antecedentes acumulados durante la
investigación; y
ii) Citarlos, dentro de las 24 horas siguientes, a la audiencia de preparación
de juicio oral que deberá tener lugar en un plazo no inferior a 25 ni superior
a 35 días desde la presentación de la acusación.
La obligación de poner a disposición del acusado los antecedentes de la
investigación dice relación con entregarle la posibilidad de preparar
adecuadamente su defensa y, eventualmente, producir prueba de descargo, así
como también darle vida al principio de igualdad de las partes en el proceso y en
la prohibición de sorpresas. Si los antecedentes en cuestión estuvieren
incompletos o no se corresponden con los que obren en poder del acusador o de
que tenga conocimiento en virtud del derecho que le otorga el inciso 2º del artículo
182, el acusado podrá plantear la incidencia respectiva en la audiencia de
preparación de juicio oral (APJO) a través de la corrección de vicios formales o vía

77
exclusión de prueba, sin perjuicio de efectuar la denuncia por la comisión de algún
delito, si procediere (art. 269 ter del C.P.).

Notificación y actuaciones del querellante:


Al querellante se le notificará la acusación dentro de un plazo razonable a
fin de que pueda hacer valer los derechos que le franquea el artículo 261. De
modo contrario, podrá solicitar un nuevo plazo, en virtud del artículo 17.
Hasta 15 días antes de la fecha fijada para la realización de la APJO, el
querellante podrá realizar, por escrito:
a) Adherir a la acusación del ministerio público o acusar particularmente.
En este segundo caso, podrá plantear una distinta calificación de los
hechos, otras formas de participación del acusado, solicitar otra pena o
ampliar la acusación del fiscal, extendiéndola a hechos o a imputados
distintos, siempre que hubieren sido objeto de la formalización de la
investigación;
b) Señalar los vicios formales de que adolezca el escrito de acusación,
requiriendo su corrección;
c) Ofrecer la prueba que estimare necesaria para sustentar su acusación,
lo que deberá hacerse en los mismos términos previstos en el artículo
259, y
d) Deducir demanda civil, cuando procediere.
Para el caso de la interposición de la demanda civil, ella deberá cumplir con
los requisitos del artículo 254 del CPC.
Si notificado el querellante, éste no adhiere a la acusación o no acusa
particularmente, el tribunal, de oficio o a petición de cualquiera de los
intervinientes, deberá declarar abandonada la querella por quien la hubiere
interpuesto.

Notificación y actuaciones del acusado:


Las actuaciones del querellante, las acusaciones particulares, adhesiones y
la demanda civil deberán ser notificadas al acusado a más tardar, 10 días antes de
la realización de la APJO.
El acusado, hasta la víspera del inicio de la APJO, por escrito, o al inicio de
dicha audiencia, en forma verbal, podrá efectuar todas o algunas de las siguientes
actuaciones:
a) Señalar los vicios formales de que adolezca el escrito de
acusación, requiriendo su corrección. Aunque la norma no lo diga
y como una manera de interpretar sistemáticamente con lo
dispuesto en el inciso 1º del artículo 270, también podrá solicitar
la corrección de los vicios que presente la acusación particular y
la demanda civil;
b) Deducir excepciones de previo y especial pronunciamiento. Ellas
son las enumeradas en el artículo 264: a) Incompetencia del juez
de garantía; b) Litis pendencia; c) Cosa juzgada; d) Falta de
autorización para proceder criminalmente, cuando la Constitución
o la ley lo exigieren, y e) Extinción de la responsabilidad penal.
Las excepciones de las letras c) y e) son también causales de
sobreseimiento definitivo que, si no fueron invocadas

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oportunamente, pueden ser deducidas en este estadio y no sólo
en esa audiencia sino también en el juicio oral.
c) Exponer los argumentos de defensa que considere necesarios y
señalar los medios de prueba de que se valdrá en el juicio, en los
mismos términos previstos en el artículo 259.

2.- Fase oral de la etapa intermedia:


La fase escrita de la etapa intermedia concluye con el inicio de la APJO. La
importancia de la oralidad en esta audiencia es tal que el propio acusado, si no ha
efectuado sus defensas por escrito con anterioridad, deberá hacerlas verbalmente
al inicio de la misma, pues no se admite ningún tipo de presentación escrita
durante su desarrollo. Ello es una nueva manifestación de la relevancia que tiene
la oralidad en el nuevo sistema de justicia criminal.
La APJO constituye el hito central de esta etapa del procedimiento, pues en
ella se cumplen de modo oral y contradictorio las funciones asignadas a la misma,
fijándose de modo definitivo los hechos y las pruebas sobre los que versará el
juicio y recaerá la sentencia.
Principios que la informan:
El artículo 266 señala expresamente que la APJO se rige por los principios
de oralidad e inmediación. En consecuencia, su desarrollo debe efectuarse
íntegramente en forma oral, no admitiéndose la presentación de escritos durante
su realización y debe contar con la presencia ininterrumpida del juez de garantía,
quien la dirige, del ministerio público (o el querellante, en su caso) y del defensor
del acusado. Incluso para garantizar el principio de la inmediación se establece
que la presencia del fiscal y del defensor del imputado durante la audiencia
constituye un requisito de validez de la misma.
Ahora, la falta de comparecencia del fiscal deberá ser subsanada
inmediatamente por el tribunal quien, además, debe poner en conocimiento del
fiscal regional dicha inasistencia. Sin perjuicio de lo anterior, el propio artículo 269
faculta al juez para imponer él mismo una sanción, siempre que la ausencia o
abandono de la audiencia por parte del fiscal hubieren sido injustificados.
Por su parte, si quien no comparece es el defensor, el tribunal deberá
realizar tres actuaciones: 1) declarará el abandono de la defensa; 2) designará un
defensor de oficio al imputado, y 3) dispondrá la suspensión de la audiencia por un
plazo que no excediere de 5 días, a objeto de permitirle al defensor designado que
se interiorice del caso.
Al igual que en el caso del fiscal, el juez podrá adoptar cualquiera de las
sanciones que prescribe el artículo 287 si considera que la inasistencia o
abandono fueron injustificados.
Si quien no concurre a la audiencia es el querellante o el actor civil, se
produce el abandono de las respectivas acciones conforme a las normas
generales.
La APJO se rige también por el principio de la concentración porque en ella
deben debatirse todas las cuestiones e incidencias preparatorias del juicio
planteadas por los intervinientes en sus respectivos escritos.

Desarrollo de la audiencia:
Al inicio de la audiencia y verificada la asistencia de los intervinientes, el
juez de garantía hará una exposición sintética de las presentaciones que los
mismos hubieren realizado.

79
Si el imputado no hubiere ejercido por escrito las facultades que le reconoce
el artículo 263, el juez le otorgará la posibilidad de ejercerlas verbalmente.
A continuación, el juez de garantía abrirá debate sobre las solicitudes y/o
incidencias planteadas por las partes en sus escritos, las que pueden versar, entre
otras, sobre las siguientes cuestiones:

1.- Corrección de vicios formales:


Efectuadas las solicitudes de corrección de vicio formales por parte del
querellante o el acusado, respecto de la acusación fiscal o particular y/o de la
demanda civil, el juez examinará su mérito y si las considera fundadas deberá
ordenar la corrección de la presentación correspondiente o de todas ellas, según
el caso, sin suspender la audiencia si ello fuera posible. En caso contrario el juez
podrá decretar su suspensión por el periodo necesario para la corrección del
procedimiento, el que en ningún caso podrá exceder de 5 días.
La ley establece sanciones para el incumplimiento de la obligación de
corregir estos vicios, distinguiendo:
a) Si el infractor es el querellante o el actor civil: en este caso, si
transcurrido el plazo de 5 días aún no se subsanan los vicios, ellas se
tendrán por no presentadas, produciéndose los mismos efectos del
abandono de la querella o de la acción civil;
b) Si el infractor es el ministerio público: el juez deberá informar al fiscal
regional, pudiendo conceder una prórroga hasta por 5 días para
proceder a la rectificación de la acusación. Si al cabo de los mismos, el
ministerio público no los hubiere corregido, el juez procederá a decretar
el sobreseimiento definitivo de la causa, a menos que exista querellante
particular que hubiere deducido acusación particular o se hubiere
adherido a la acusación fiscal. En este caso, el procedimiento continuará
sólo con el querellante y el ministerio público no podrá volver a intervenir
en el mismo. Por último, esta falta de oportuna corrección de los vicios
de la acusación importará, para todos los efectos, una grave infracción
a los deberes del fiscal.

2.- Resolución de excepciones de previo y especial pronunciamiento:


En caso de haberse planteado excepciones de previo y especial
pronunciamiento por la defensa, el juez abrirá debate sobre las mismas. El tribunal
se encuentra facultado para permitir a los intervinientes, durante el curso de la
audiencia, la presentación de los antecedentes que estime relevantes para la
resolución de las excepciones.
El juez resolverá de inmediato las excepciones de incompetencia,
litispendencia y falta de autorización para proceder criminalmente. Es apelable la
resolución que recaiga respecto de dichas excepciones.
Tratándose de las excepciones de cosa juzgada o de extinción de la
responsabilidad criminal, el juez podrá acoger una o más de ellas y decretar el
sobreseimiento definitivo, siempre que el fundamento de su decisión se encuentre
suficientemente justificado en los antecedentes de la investigación, vale decir, que
no se requiera la producción de pruebas para acreditarlas. En caso contrario,
dejará la resolución de la cuestión planteada para la audiencia de juicio oral,
decisión que es inapelable.
El fundamento de la regulación diferenciada radica en el carácter perentorio
de las dos excepciones señaladas, cuyos presupuestos podrían determinar una
discusión sobre los hechos y, consecuentemente, la necesidad de rendir pruebas

80
para acreditarlos, no siendo la APJO una instancia para producir prueba; si ella
fuere necesaria tales excepciones deberán plantearse obligatoriamente en el juicio
oral.
3.- Solicitud de suspensión condicional del procedimiento y de
acuerdos reparatorios:
En virtud de lo que dispone el artículo 249, la APJO constituye la última
oportunidad para que el juez de garantía decrete la suspensión condicional del
procedimiento o apruebe un acuerdo reparatorio. Obviamente de ser el caso, ellas
se plantearán al inicio de la audiencia.

4.- Solicitud de procedimiento abreviado:


Esta solicitud la podrá plantear el fiscal por escrito, al interponer su
acusación o verbalmente, en la misma APJO (art. 407 y 259 letra h))

5.- Conciliación sobre la responsabilidad civil derivada del hecho


punible:
El art. 273 obliga al juez a promover la conciliación entre querellante e
imputado sobre las acciones civiles que hubiere deducido el primero y proponerles
bases de arreglo. Se hacen aplicables las normas de los artículos 263 y 267 del
CPC.
Si se produce la conciliación, ya sea total o parcial, deberá levantase acta
que consignará las especificaciones del arreglo, la cual será suscrita por el juez y
las partes que lo desee, la que se estimará como sentencia ejecutoriada para
todos los efectos legales.
Si no se produjere conciliación, el juez resolverá en la misma audiencia las
solicitudes de medidas cautelares reales que la víctima hubiere formulado al
deducir demanda civil.

6.- Solicitud para que se rinda prueba anticipada:


Durante la APJO también se podrá solicitar la prueba testimonial anticipada,
conforme a lo previsto en el artículo 191.
También se podrá solicitar la declaración de peritos en conformidad con las
normas del Párrafo 6° del Título III del Libro Segundo, cuando fuere previsible que
la persona de cuya declaración se tratare se encontrará en la imposibilidad de
concurrir al juicio oral, por alguna de las razones contempladas en el inciso
segundo del art. 191.
Para los efectos de lo señalado anteriormente, el juez de garantía citará a
una audiencia especial para la recepción de la prueba anticipada.

7.- Solicitud de aprobación de convenciones probatorias:


Las convenciones probatorias constituyen acuerdos de los intervinientes
sobre hechos no controvertidos del procedimiento que, al ser aprobados por el
juez de garantía, dispensan de la carga de probarlos a través de los medios de
prueba legal, hechos que luego no podrán ser discutidos durante el debate. Ello es
una manifestación del principio de la autonomía de la voluntad de los
intervinientes.
Importante es recalcar que las convenciones probatorias deben recaer,
necesariamente, sobre hechos excluyéndose la incorporación por esta vía de los

81
elementos normativos del tipo que son propios del análisis que el tribunal de fondo
debe realizar.
En la APJO tanto el fiscal, el querellante, si lo hubiere, como el imputado
podrá solicitar en conjunto al juez de garantía que dé por acreditados ciertos
hechos, que no podrán ser discutidos en el juicio oral (convenciones probatorias).
Es más, incluso el juez de garantía podrá formular proposiciones al respecto.
Pues bien, si la solicitud no mereciere reparos, por conformarse a las
alegaciones que hubieren hecho los intervinientes, el juez las incluirá en el auto de
apertura del juicio oral y el tribunal de juicio oral deberá estarse a ellas durante el
juicio.
Existe discusión en torno al valor que tiene las convenciones probatorias en
el juicio oral. Para algunos, éstas resultan ser vinculantes para el tribunal
sentenciador (Cerda); para otros, en cambio, las convenciones sólo producen el
efecto de ser consideradas hechos acreditados, los que, necesariamente deben
ser valorados por el tribunal de conformidad con el artículo 297 del CPP (Horvitz).

8.- Ofrecimiento, debate y exclusión de pruebas:


Durante la audiencia, cada parte podrá formular las solicitudes,
observaciones y planteamientos que estimare relevantes con relación a las
pruebas ofrecidas por las demás. Estas solicitudes y planteamientos están
referidas a la posibilidad de excluir prueba ofrecida por la contraparte, fundándose
en alguna de las causales que señala la ley, en el artículo 276. Estas causales
son:
a) La prueba manifiestamente impertinente: Prueba impertinente es aquella
que no guarda relación alguna con los hechos materia de la acusación o
los alegados por la defensa, esto es, que no existe ninguna relación
lógica o jurídica entre el hecho y el medio de prueba. Pero la prueba,
para excluirse, debe ser manifiestamente impertinente, vale decir que la
impertinencia de la misma aparezca en forma evidente, de la sola
lectura de los escritos de acusación y defensa presentados por las
partes en la fase escrita de la etapa de preparación de juicio oral o de la
defensa verbal efectuada por el acusado al inicio de la fase oral de la
misma;
b) La prueba que tiene por objeto acreditar hechos públicos y notorios: Los
hechos públicos y notorios son los generalmente conocidos, como los
sucesos de la naturaleza (temblores, eclipse de luna) y los
acontecimientos históricos (Caída del muro de Berlín), así como en
general todos aquellos hechos de los cuales normalmente tienen
conocimiento las personas sensatas o sobre los que ellas se pueden
informar en fuentes confiables (ej: Sebastián Piñera es el Presidente de
Chile)
c) La prueba testimonial y documental ofrecida con fines puramente
dilatorios: Señala la norma en cuestión que si el juez estimare que la
aprobación en los mismos términos en que hubieren sido ofrecidas las
pruebas testimonial y documental producirá efectos puramente dilatorios
en el juicio oral, dispondrá también que el respectivo interviniente
reduzca el número de testigos o de documentos, cuando mediante ellos
deseare acreditar unos mismos hechos o circunstancias que no
guardaren pertinencia sustancial con la materia que se someterá a
conocimiento del tribunal de juicio oral en lo penal. Se requiere, para
invocar esta causal, la concurrencia de dos presupuestos: a) Que se
trate de prueba testimonial o documental y b) que mediante ellas se
quisiere acreditar unos mismos hechos o circunstancias que no guarden

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pertinencia sustancial con la materia que se someterá a conocimiento
del tribunal de juicio oral. El por qué de la restricción de la ley sólo a la
prueba testimonial y documental pareciera fundamentarse en la
estimación que la prueba superabundante será infrecuente en el caso de
los informes periciales, los objetos y otros medios de prueba. Es más,
respecto de los informes de peritos, está la norma de artículo 316 inciso
1°. Con esta causal, por tanto, se permite reducir la prueba
superabundante que se ofrece para acreditar unos mismos hechos,
aunque guarden pertinencia sustancial con la materia del juicio;
d) La prueba proveniente de actuaciones o diligencias que hubieren sido
declaradas nulas y las que hubieren sido obtenidas con inobservancia
de garantías fundamentales: En el primer caso, para excluir la prueba se
requiere que, previamente, exista una resolución judicial que haya
declarado la nulidad de la actuación o diligencia con ocasión de la cual
se obtuvo la evidencia. En ambos casos, nos encontramos ante la
llamada prueba ilícita, o sea, prueba obtenida con inobservancia de
garantías fundamentales, para cuya exclusión la ley franquea estas dos
vías de acceso. Si por cualquier motivo el interviniente perjudicado en
sus garantías fundamentales no solicita la nulidad de la actuación o
diligencia defectuosa del procedimiento, a través de la cual se obtuvo
evidencia en su contra, o si habiéndola solicitado ella hubiese sido
rechazada, queda siempre a salvo su derecho de solicitar la exclusión
de la prueba obtenida ilegítimamente en la APJO, por la vía del artículo
276 inciso 3°. (ver libro de MF Zapata)

La exclusión probatoria produce como efecto que la prueba ofrecida no


puede ser rendida en el juicio. En efecto, luego de examinar las pruebas y
escuchar a los intervinientes que hubieren comparecido a la audiencia, el juez de
garantía ordenará fundadamente la exclusión de aquella evidencia que estime
dentro de alguna de las hipótesis señaladas. Esta resolución se contiene en el
auto de apertura del juicio oral. El resto de la prueba no excluida, pasa al juicio
oral.

9.- Solicitud de prisión preventiva u otras medidas cautelares


personales, su sustitución, modificación o revocación:
Ello de conformidad con lo dispuesto en el artículo 142 inciso 1°, 144, 145 y
155. El debate sobre las medidas cautelares personales resulta especialmente
recomendable de practicar en esta audiencia para evitar que aquél pueda
producirse antes del juicio oral, afectándose la imparcialidad del tribunal de juicio
oral.

Unión y separación de acusaciones:


El juez de garantía posee la facultad de unir acusaciones diversas
formuladas por el ministerio público cuando considere conveniente someterlas a
un mismo juicio oral, por referirse a un mismo hecho, a un mismo imputado o
porque debieren ser examinadas unas mismas pruebas y siempre que ello no
perjudique el derecho a defensa de el o los acusados. En tal caso, decretará la
apertura de un solo juicio oral.
Junto con lo anterior, el juez de garantía posee asimismo, la facultad de
separar acusaciones y dictar autos de apertura del juicio oral separados, para
distintos hechos o diferentes imputados que estuvieren comprendidos en una
misma acusación, en las siguientes hipótesis:

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1.- Cuando, de ser conocida en un solo juicio oral, pudiere provocar graves
dificultades en la organización o desarrollo del mismo;
2.- Cuando de ser conocida en un solo juicio oral, pudiere provocar
detrimento al derecho de defensa.
El límite a ambas hipótesis es que ellas no impliquen el riesgo de provocar
decisiones contradictorias.
Nuevo plazo para presentar pruebas:
Al término de la APJO, el juez debe dictar el auto de apertura del juicio oral.
Sin embargo, existe un supuesto en el que puede postergar la dictación de dicha
resolución hasta por diez días. En efecto, si al término de la audiencia, el juez de
garantía comprueba que el acusado no ha ofrecido oportunamente prueba por
causas que no le fueran imputables, podrá suspender la audiencia hasta por un
plazo de diez días, postergando así la dictación del auto de apertura.

Auto de apertura de juicio oral:


Es la resolución que pone fin a la etapa intermedia, delimitando el objeto del
juicio oral al fijar los hechos y circunstancias sobre los cuales aquél debe recaer,
así como los medios de prueba ofrecidos para acreditar los mismos.
Esta resolución deberá contener las menciones que se indican en el artículo
277. A saber:
a) El tribunal competente para conocer el juicio oral;
b) La o las acusaciones que deberán ser objeto del juicio y las correcciones
formales que se hubieren realizados en ellas;
c) La demanda civil;
d) Los hechos que se dieren por acreditados, en conformidad con lo
dispuesto en el artículo 275 (convenciones probatorias);
e) Las pruebas que deberán rendirse en el juicio oral, de acuerdo a lo
previsto en el artículo 276, y
f) La individualización de quienes debieren ser citados a la audiencia del
juicio oral, con mención de los testigos a los que debiere pagarse
anticipadamente sus gastos de traslado y habitación y los montos
respectivos.

Notificación del auto de apertura:


Como es una resolución dictada en audiencia, se entiende notificada a los
intervinientes que asistieron a la misma desde el momento de su pronunciamiento,
sin perjuicio de dejar constancia de dejar constancia de dicha notificación en el
estado diario. Ejecutoriado que sea el auto de apertura, el juez de garantía deberá
remitirlo al tribunal competente dentro de las 48 horas siguientes a su notificación.

Impugnación del auto de apertura:


El auto de apertura de juicio oral sólo será susceptible del recurso de
apelación cuando fuere interpuesto por el ministerio público por la exclusión de
pruebas de cargo decretada por el juez de garantía, pero únicamente en razón de
tratarse de prueba proveniente de actuaciones o diligencias declaradas nulas u
obtenidas con inobservancia de garantías fundamentales.
El fundamento de la restricción es evidente: la exclusión de prueba de
cargo, ya sea parcial o total, puede dejar al ministerio público –quien tiene la carga

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de la prueba- en situación de no poder sustentar su acusación en el juicio o de
hacerlo en una medida menor de lo que exige el elevado estándar de convicción
del artículo 340 inciso 1°. Como es obvio, el acusado no puede apelar de esta
resolución cuando el juez de garantía resuelva la inclusión al debate de prueba de
cargo que aquél considera ilícita. Por ello el legislador, señala que se deja a salvo
la procedencia, en su caso, del recurso de nulidad en contra de la sentencia
definitiva que se dictare en el juicio oral, conforme a las reglas generales.
Este recurso de apelación debe ser concedido en ambos efectos.
Para el ministerio público no tiene sentido llevar a juicio oral un caso en que
carece de prueba suficiente para probar sus cargos. Ahora, el problema subsiste si
la Corte respectiva confirma el auto de apertura, pues, a falta de disposición legal,
habría que entender que el ministerio público estaría obligado de todas formas a
llevar el caso a juicio. Esta solución no parece razonable. Por ello, el inciso final
del artículo 277 dispone que si se excluyeren, por resolución firme, pruebas de
cargo que el ministerio público considere esenciales para sustentar su acusación
en el juicio oral respectivo, el fiscal podrá solicitar el sobreseimiento definitivo de la
causa ante el juez competente, el que la decretará en audiencia convocada al
efecto.

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III.- ETAPA DEL JUICIO ORAL

INTRODUCCIÓN.

Luego de haber estudiado la etapa de investigación y la etapa intermedia,


corresponde abocar nuestros esfuerzos al conocimiento y sistematización de la
normativa relativa a la última de las fases en que se estructura el nuevo
procedimiento penal ordinario. Hablamos del juicio oral, el núcleo central del nuevo
sistema de justicia procesal penal, aquél en que un tribunal colegiado pronuncia su
sentencia en virtud de la prueba rendida y que conoce por sus propios sentidos,
en forma oral e inmediata, no por lo dichos de otras personas o funcionarios,
conocimiento que se verifica y se desarrolla a través de audiencias sucesivas y
públicas. No obstante lo anterior, y para que el sistema no colapse,
necesariamente esta fase de juicio oral va a tener que estar en perfecta armonía
con las salidas alternativas ya estudiadas.

De esta forma, la “aparente” rigidez de la norma del inciso 1° del art. 1°


CPP, y el carácter de derecho inalienable del juicio oral, revelará casos en que no
se llegará a juicio oral, única solución que permitirá el efectivo funcionamiento del
nuevo sistema.

Ahora bien, con ello no se crea que el carácter central del juicio oral se
pierde, todo lo contrario. A no dudarlo, se trata del nuevo centro de gravedad del
proceso penal. De allí que sea muy importante toda la normativa que regula el
desarrollo del juicio oral, lo que hace inexcusable su estudio y tratamiento con el
debido detenimiento.
En la actualidad, proceso penal y juicio oral constituyen expresiones casi
idénticas, cumpliendo el juicio oral un papel central. Así, se ha dicho por la
doctrina procesal que el proceso penal se piensa desde el juicio oral y se
estructura alrededor de él. Por lo mismo, las reformas procesales penales sin el
juicio oral entendido como elemento central carecen de verdadera importancia o
se desnaturalizan.

Actuaciones previas:
Estas actuaciones, de carácter básicamente formal y administrativo, se
contienen en el actual texto del art. 281 del CPP que dispone que:

a) El juez de garantía debe hacer llegar el auto de apertura del juicio oral al
tribunal competente, dentro de las 48 horas siguiente al momento en que éste
quedare firme.
Asimismo, pondrá a disposición del tribunal de juicio oral en lo penal las
personas sometidas a prisión preventiva o a otras medidas cautelares personales.
b) Una vez distribuida la causa (de acuerdo al procedimiento objetivo y
general que tenga fijado el tribunal, acorde con las normas del COT que
detalláramos en su oportunidad), y cuando proceda, el juez presidente de la sala
respectiva procede de inmediato a decretar la fecha para la celebración de la
audiencia del juicio, la que debe tener lugar no antes de 15 ni después de 60 días
desde la notificación del auto de apertura del juicio oral. Igualmente señalará la
localidad en la cual se constituirá y funcionará el tribunal, si se tratare de alguno
de los casos del artículo 21 A del COT.

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En la misma resolución indicará el nombre de los restantes jueces que
integrarán la sala. Con la aprobación del juez presidente del comité de jueces, el
juez presidente de la sala convocará a un número de jueces mayor de tres para
que la integren, cuando existieren circunstancias que permitieren presumir que
con el número ordinario no se podrá dar cumplimiento a lo exigido en el artículo
284 (presencia ininterrumpida de los jueces en el juicio oral). Por último, también
en la misma resolución ordenará que se cite a la audiencia a todos quienes
debieren concurrir a ella. El acusado deberá ser citado con, a lo menos, siete días
de anticipación a la realización de la audiencia, bajo los apercibimientos previstos
en los artículos 33 y 141 inciso 4º.
I. PRINCIPIOS DEL JUICIO ORAL.

1.- CONTINUIDAD
El principio de la continuidad apunta a que la audiencia del juicio oral se debe
desarrollar en forma continua, sin interrupciones, aunque si se prolonga por más
de un día, deberá proseguir en sesiones sucesivas, hasta su conclusión (art. 282)
De esta manera, la audiencia sólo podrá suspenderse hasta por dos veces por
razones de absoluta necesidad, por el tiempo necesario de acuerdo al motivo de la
suspensión, debiendo comunicarse verbalmente la fecha y hora de su
continuación, la que se tendrá como suficiente citación.
El juicio oral sólo podrá ser interrumpido permanentemente por las causales
que dan motivo al sobreseimiento temporal, esto es, por la rebeldía del imputado o
por presentarse una cuestión prejudicial civil. Sin embargo, tratándose de la
declaración de rebeldía, el juicio podrá continuar en los casos en que al imputado
ya se le hubiere otorgado la posibilidad de prestar declaración en el juicio, siempre
que el tribunal estimare que su ulterior presencia no resulta indispensable para la
prosecución del juicio o cuando sólo faltare para concluir el juicio oral el
pronunciamiento de la sentencia definitiva.
En todo caso, la suspensión de la audiencia o la interrupción del juicio oral
por un plazo que exceda los 10 días, impedirá su continuación, debiendo el
tribunal decretar su nulidad y ordenar su posterior reinicio.
2.- CONCENTRACIÓN:
Manifestación de este principio de concentración es la norma del art. 290
que señala que los incidentes promovidos en el transcurso de la audiencia del
juicio oral se resolverán inmediatamente por el tribunal. Las decisiones que
recayeren sobre estos incidentes no serán recurribles de ninguna forma.
También se le conoce como principio de expedición.
3.- PRESENCIA ININTERRUMPIDA DE LOS INTERVINIENTES:
El juicio oral se deberá realizar con la presencia ininterrumpida de alguno
de los intervinientes, mientras que otros, eventualmente, pueden ausentarse
durante su desarrollo.
a) Jueces y ministerio público en el juicio oral:
La audiencia del juicio oral se realizará con la presencia ininterrumpida
de los jueces que integraren el tribunal y del fiscal. (art. 284 inciso 1º). En el
caso de éste último, de acuerdo al principio de unidad que preside la actuación
del ministerio público, pueden ir compareciendo diferentes fiscales. La alusión
que hace el inciso reseñado al artículo 258, dice relación con la institución del
forzamiento de la acusación, pues en ese caso será el querellante particular
quien no podrá faltar a la audiencia del juicio oral, por ser él quien acusa.
Cualquier infracción a este respecto implicará la declaración de nulidad
del juicio oral y de la sentencia que se dictare en él.

87
b) Acusado en el juicio oral:
El acusado deberá estar presente durante toda la audiencia.
Sin embargo, si lo solicita el tribunal podrá autorizar su salida de la sala,
ordenando su presencia en una sala próxima.
Igualmente, el tribunal podrá disponer que el acusado abandonare la sala
de audiencia, cuando su comportamiento perturbare el orden.
En ambos casos, el tribunal va a adoptar las medidas necesarias para
asegurar la oportuna comparecencia del acusado.
Al momento del reingreso a la sala del acusado, el presidente de la sala
deberá informarle de lo ocurrido en su ausencia (art. 285).
Defensor en el juicio oral:
Su presencia durante toda la audiencia del juicio oral es un requisito de
validez del mismo. Así lo dispone el art. 286, que debe analizarse en
concordancia con el art. 103 CPP, ya estudiado.
La incomparecencia del defensor a la audiencia constituye abandono de la
defensa y obliga al Tribunal a designar un defensor penal público.
No se puede suspender la audiencia por la falta de comparecencia del
defensor elegido por el acusado. En dicho caso, lo que procede es que se designe
de inmediato un defensor penal público al que se le otorgará un periodo prudente
para interiorizarse del caso.

SANCIONES AL ABOGADO QUE NO ASISTE O ABANDONA LA


AUDIENCIA INJUSTIFICADAMENTE:
La ausencia injustificada del defensor o del respectivo fiscal a la audiencia
del juicio oral o a alguna de sus sesiones, en su caso, se sancionará con
suspensión del ejercicio de la profesión, hasta por dos meses. La misma sanción
se aplicará en caso de abandono injustificado de la audiencia.
El tribunal va a imponer esta sanción después de escuchar al abogado y
recibir la prueba que ofreciere, si la estimare procedente.
No constituirá excusa suficiente la circunstancia de tener el abogado otras
actividades profesionales que realizar en la misma oportunidad en que se hubiere
producido su inasistencia o abandono.

AUSENCIA INJUSTIFICADA DEL QUERELLANTE O DE SU


APODERADO EN EL JUICIO ORAL (O EL ABANDONO SIN AUTORIZACIÓN)
Tal situación da lugar a la declaración de abandono de la querella (Art. 288
– 120 letra c).
Uno de los mayores avances que la Reforma pretende aportar a nuestro
sistema procesal penal es el aseguramiento que las partes efectivamente lo sean,
esto es, que efectivamente participen del proceso, y lo hagan frente a verdaderos
jueces y no funcionarios judiciales, en muchos casos iletrados, como acontecía en
el proceso antiguo. Es lo que en doctrina se denomina el principio de inmediación,
que permite que los actos del procedimiento vayan materializándose frente o ante
los distintos actores del proceso, léase al querellante, al acusado y su defensor, al
fiscal y los jueces del tribunal oral. Es justamente esto lo que las normas recién
analizadas pretenden asegurar.

4.- PUBLICIDAD DE LA AUDIENCIA DEL JUICIO ORAL

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La audiencia del juicio oral será pública. A este respecto parece oportuno
recordar a Mirabeau quien, citado por Hugo Pereira en su obra “El derecho del
procesado a un juicio público, proceso escrito y proceso oral”, señalaba “Dadme el
juez que queráis, parcial, corrompido, mi propio enemigo si deseáis; poco me
importa con tal que nada pueda hacer sino a la vista del público”. Ello habla a las
claras que la publicidad en los juicios es un elemento inseparable del debido
proceso y de la legitimidad de un estado de derecho. Por un lado, se propone
proteger a las partes de una justicia secreta que escape del control público, y por
otro, mantener la confianza de la comunidad en los jueces y tribunales de justicia.
Esto explica la importancia que ha tenido la recepción de esta garantía procesal
en los tratados internacionales sobre DDHH. Sólo a modo de ejemplo, se
encuentran los artículos 14 N° 1 y 8 N° 5 del Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos y la Convención Americana de DDHH, respectivamente.
La norma del art. 289 debe relacionarse con la norma de entrada del nuevo
CPP que señala que toda persona tiene derecho a un juicio previo, oral y
PÚBLICO.
La o las audiencias en que se realice el juicio oral SERÁN PÚBLICAS,
incluso para los terceros ajenos al procedimiento, esto es, al público en general.
Las excepciones sólo están fundadas en tratar de asegurar el honor, la
intimidad o la seguridad de las personas. De esta manera, se contemplan ciertas
MEDIDAS RESTRICTIVAS de este principio de publicidad, cuando sean
necesarias para proteger la intimidad, el honor o la seguridad de cualquier persona
que debiere tomar parte en el juicio, o también para evitar la divulgación de un
secreto protegido por la ley. Son las siguientes:
a) impedir el acceso u ordenar la salida de personas determinadas de
la sala donde se efectuare la audiencia;
b) impedir el acceso del público en general u ordenar su salida para
la práctica de pruebas específicas, y
c) prohibir al fiscal, a los demás intervinientes y a sus abogados que
entreguen información o formulen declaraciones a los medios de
comunicación social durante el desarrollo del juicio.
Tales medidas sólo son aplicables A PETICIÓN DE PARTE Y POR
RESOLUCIÓN FUNDADA.
Se puede decretar una o más de una.

DEBERES DE LOS ASISTENTES Art. 293: Deberán guardar respeto y


silencio mientras no estuvieren autorizados para exponer o debieren responder a
las preguntas que se les formularen. No podrán llevar armas ni ningún elemento
que pudiera perturbar el orden. No podrán tampoco, adoptar un comportamiento
intimidatorio, provocativo o contrario al decoro.
El juez presidente de la sala posee facultades que de alguna forma también
limitan este principio (Art. 292). Al tener a su cargo el mantenimiento del orden y
decoro durante el debate, el presidente de la sala podrá ordenar la limitación del
acceso de público a un número determinado de personas, de acuerdo a las
posibilidades físicas de la sala de audiencia. También podrá impedir el acceso u
ordenar la salida de aquellas personas que se presentaren en condiciones
incompatibles con la seriedad de la audiencia, por ejemplo, los ebrios.
SANCIONES: Quienes infrinjan las medidas sobre publicidad previstas en
el art. 289, o lo dispuesto en el art. 293, podrán ser sancionados de conformidad
con los arts. 530 o 532 del COT. Sin perjuicio de que puedan ser expulsados de la
sala. Si el expulsado es el fiscal o el defensor, deberá procederse a su reemplazo

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antes de continuar el juicio. Si el expulsado fuere el querellante, se procederá en
su ausencia y si lo fuere su abogado, deberá reemplazarlo.
Los medios de comunicación social podrán fotografiar, filmar o transmitir
alguna parte de la audiencia que el tribunal determinare, SALVO que las partes se
opusieren a ello. Si sólo alguno de los intervinientes se opusiere, el tribunal
resolverá.

5.- ORALIDAD
Art. 1° y 291: La audiencia del juicio oral se desarrollará en forma oral, tanto
en lo relativo a las alegaciones y argumentaciones de las partes como a las
declaraciones del acusado, a la recepción de las pruebas y, en general, a toda
intervención de quienes participaren en ella. Las resoluciones serán dictadas y
fundamentadas verbalmente por el Tribunal y se entenderán notificadas desde
el momento de su pronunciamiento, debiendo constar en el registro del juicio.
El Tribunal NO ADMITIRÁ la presentación de argumentaciones o
peticiones por escrito durante la audiencia del juicio oral. Se termina con la
escrituración que dominaba el procedimiento penal antiguo.
Por excepción, quienes no puedan hablar o no lo supieren hacer en
castellano, intervendrán por escrito o por medio de intérprete. El acusado sordo
o que no entienda castellano, será asistido por intérprete que le comunicará el
contenido de los actos del juicio.
La oralidad no constituye un fin en sí, sino que es un instrumento de los
demás principios. Así, la experiencia ha demostrado que no es posible tener un
sistema en que rija la publicidad y la inmediación sin que previamente se
implemente un procedimiento oral. Sólo la utilización del lenguaje oral permite la
realización de una audiencia en que todas las partes intervengan
simultáneamente, en que el Tribunal tome contacto con todos los elementos del
proceso y en que el público pueda conocer el contenido de lo que allí se realiza.

FACULTADES DE DIRECCIÓN Y DISCIPLINA DURANTE EL JUICIO


ORAL.
El artículo 292 establece que son facultades del presidente de la sala del
tribunal de juicio oral en lo penal:
• Dirección del debate.
• Ordenar la rendición de las pruebas.
• Exigir el cumplimiento de las solemnidades que correspondieren.
• Moderación de la discusión.
• Puede impedir que las alegaciones se desvíen hacia aspectos no
pertinentes o inadmisibles, pero sin coartar el ejercicio de la acusación
ni el derecho de defensa.
• Puede limitar el tiempo del uso de la palabra a las partes que debieren
intervenir durante el juicio, fijando límites máximos igualitarios para
todas ellas o interrumpiendo a quien hiciere uso manifiestamente
abusivo de su facultad.
• Ejercer las facultades disciplinarias destinadas a mantener el orden y
decoro durante el debate y, en general, a garantizar la eficaz realización
del mismo.
En uso de estas facultades podrá ordenar la limitación del acceso del
público a un número determinado de personas o impedir el acceso u

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ordenar la salida de aquellas personas que se presentaren en condiciones
incompatibles con la seriedad de la audiencia.

DISPOSICIONES GENERALES SOBRE LA PRUEBA Y LOS MEDIOS


PROBATORIOS.
La prueba es un componente esencial del proceso, de tal manera que su
existencia se justifica precisamente por la necesidad de la actividad probatoria.
En el ámbito del proceso, la prueba es necesaria porque quien debe
pronunciar la decisión sobre absolución o condena frente a una acusación es un
tercero, que no ha presenciado los hechos y que debe ser convencido de la
efectividad de las afirmaciones que efectúa el acusador y, eventualmente, el
acusado.
LIBERTAD DE PRUEBA
Dispone el artículo 295 que todos los hechos y circunstancias pertinentes
para la solución del caso sometido a enjuiciamiento podrán ser probados por
cualquier medio producido e incorporado en conformidad a la ley. De esta
manera el nuevo sistema procesal penal se aleja de la tradicional prueba legal o
tasada que teñía el antiguo régimen. Este nuevo sistema permite la
presentación de cualquier clase de prueba, pues toda ella servirá para acreditar
los hechos en que funda su acusación el persecutor o su defensa el acusado.
En efecto, no sólo serán admitidos los medios de prueba clásicos (testigos,
peritos, documentos, etc.) sino que la propia ley, en su artículo 323, señala que
podrá admitirse como pruebas películas cinematográficas, fotografías,
fonografías, videograbaciones y otros sistemas de reproducción de la imagen o
del sonido, versiones taquigráficas y, en general, cualquier medio apto para
producir fe.
El tribunal determinará la forma de su incorporación al procedimiento,
adecuándola, en lo posible, al medio de prueba más análogo.
No obstante lo dicho, siempre se debe tener presente lo dispuesto por el
artículo 276 en relación con la prueba ilícita.
OPORTUNIDAD PARA LA RECEPCIÓN DE LA PRUEBA
Art. 296: PRINCIPIO DE INMEDIACIÓN – La prueba que hubiere de servir
de base a la sentencia deberá rendirse durante la audiencia del juicio oral.
• Salvo las excepciones expresamente previstas en la ley: PRUEBA
ANTICIPADA (Arts. 191 y 280). Aquí, la prueba deberá ser incorporada
en la forma establecida en el párrafo 9° del título III.

LIBRE VALORACIÓN DE LA PRUEBA


Art. 297: Los tribunales apreciarán la prueba CON LIBERTAD.
• LIMITACIÓN: No podrán contradecir los principios de la lógica, las
máximas de la experiencia y los conocimientos científicamente
afianzados.
• El tribunal deberá hacerse cargo en su fundamentación DE TODA la
prueba producida, incluso de aquella que hubiere desestimado,
indicando en tal caso las razones que hubiere tenido en cuenta para
hacerlo.
• La valoración de la prueba en la sentencia requerirá el señalamiento del
o de los medios de prueba mediante los cuales se dieren por
acreditados cada uno de los hechos y circunstancias que se dieren por

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probados. ESTA FUNDAMENTACIÓN DEBERÁ PERMITIR LA
REPRODUCCIÓN DEL RAZONAMIENTO UTILIZADO PARA
ALCANZAR LAS CONCLUSIONES A QUE LLEGARE LA SENTENCIA.
La parte final de este artículo dice relación con la socialización de los
fallos judiciales, vale decir, permitir que cualquier persona que lea una
resolución judicial pueda entender por qué se tomo tal o cual decisión.
Este principio legitima la función jurisdiccional ante la comunidad toda.

PRUEBA DE LAS ACCIONES CIVILES


En lo referente a la prueba de la acciones civiles en el procedimiento penal
ellas se sujetarán a las normas civiles en cuanto a la determinación de la parte
que debiere probar (onus probandi) y a las disposiciones del CPP en cuanto a
su procedencia, oportunidad, forma de rendirla y apreciación de su fuerza
probatoria (art. 324).

MEDIOS PROBATORIOS EN PARTICULAR.


Debemos señalar que la ley regula la prueba testimonial y la pericial de
manera exhaustiva por ser ésta la de mayor frecuencia en los juicios orales.

1.- PRUEBA TESTIMONIAL:


Testigo es toda persona que sin tener la calidad de parte, declara sobre los
hechos que son objeto de la acusación y del juicio.
La diferencia entre los testigos, ya sea presenciales o de oídas y los peritos,
es que estos últimos no deponen sobre su conocimiento de los hechos, sino sobre
conocimientos propios que poseen sobre una ciencia o arte que resulta relevante
para la adecuada resolución del asunto.
El participar en un juicio en calidad de testigo conlleva una serie de cargas,
deberes y derechos que a continuación señalaremos.
a) Deber de los testigos de comparecer:
Toda persona que no se encuentre legalmente exceptuada de declarar,
tiene la obligación de concurrir al llamamiento judicial con el fin de prestar
declaración.
Para estos efectos se deberá notificar al testigo, haciéndole saber el tribunal
ante el cual deberá comparecer, su domicilio, la fecha y hora de la audiencia, la
identificación del proceso que se tratare y el motivo de su comparecencia.
Al mismo tiempo se le informará que su incomparecencia injustificada dará
lugar a que sea conducido por medio de la fuerza pública, que quedará obligados
al pago de los gastos que causaren y que puede imponérsele sanciones, además
de señalársele que si tiene impedimento deberá comunicarlo lo antes posible.
El testigo que se niegue sin justa causa a concurrir al tribunal será
sancionado con la pena de desacato, que es de reclusión menor en su grado
medio a máximo (art. 240 inciso 2º CPC).

Excepciones a la obligación de comparecencia:


No estarán obligados a concurrir al llamamiento judicial:
a) El Presidente de la República y los ex Presidentes; los Ministros de
Estado; los Senadores y Diputados; los miembros de la Corte Suprema; los

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integrantes del Tribunal Constitucional; el Contralor General de la República y el
Fiscal Nacional;
b) Los Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas, el General Director
de Carabineros de Chile y el Director General de la Policía de Investigaciones de
Chile;
c) Los chilenos o extranjeros que gozaren en el país de inmunidad
diplomática, en conformidad a los tratados vigentes sobre la materia, y
d) Los que, por enfermedad grave u otro impedimento calificado por el
tribunal, se hallaren en imposibilidad de hacerlo.
Con todo, si las personas enumeradas en las letras a), b) y d) renunciaren a
su derecho a no comparecer, deberán prestar declaración conforme a las reglas
generales. También deberán hacerlo si, habiendo efectuado el llamamiento un
tribunal de juicio oral en lo penal, la unanimidad de los miembros de la sala, por
razones fundadas, estimare necesaria su concurrencia ante el tribunal.
Los testigos señalados en las letras a), b) y d), prestarán su declaración en
el lugar donde ejercieren sus funciones o en su domicilio, los de la letra c),
declararan a través de un informe si consintieren en ello voluntariamente.
b) Deber de los testigos de declarar:
Luego de comparecer, los testigos se encuentran obligados a declarar (art.
298 inciso 1º). A diferencia del imputado, no pueden los testigos mantener silencio
una vez que son interrogados en el marco de un proceso penal.
Excepciones a la obligación de declarar:
Las excepciones a esta obligación son por 2 motivos:
1.- Facultad de abstenerse de declarar por motivos personales o de
parentesco: (Art. 302): No estarán obligados a declarar el cónyuge o el
conviviente del imputado, sus ascendientes o descendientes, sus parientes
colaterales hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad, su pupilo o su
guardador, su adoptante o adoptado.
Si se tratare de personas que, por su inmadurez o por insuficiencia o
alteración de sus facultades mentales, no comprendieren el significado de la
facultad de abstenerse, se requerirá la decisión del representante legal o, en su
caso, de un curador designado al efecto. Si el representante interviniere en el
procedimiento, se designará un curador, quien deberá resguardar los intereses del
testigo. La sola circunstancia de que el testigo fuere menor de edad no configurará
necesariamente alguna de las situaciones previstas en la primera parte de este
inciso.

Obligación de información: las personas comprendidas en el artículo 302,


deberán ser informadas acerca de su facultad de abstenerse, antes de comenzar
cada declaración. El testigo podrá retractarse en cualquier momento del
consentimiento que hubiere prestado para prestar su declaración. Tratándose de
las personas mencionadas en el inciso segundo de este artículo, la declaración se
llevará siempre a cabo en presencia del representante legal o curador.

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2.- Facultad de abstenerse de declarar por razones de secreto (Art.
303):
Tampoco estarán obligadas a declarar aquellas personas que, por su
estado, profesión o función legal, como el abogado, médico o confesor, tuvieren el
deber de guardar el secreto que se les hubiere confiado, pero únicamente en lo
que se refiriere a dicho secreto. Estas personas no podrán invocar el secreto
profesional cuando se las relevare del deber de guardar secreto por aquél que lo
hubiere confiado.
De la lectura de ambas disposiciones (art. 302 y 303) podemos desprender
que se mantiene la obligación de comparecer a la presencia judicial, a fin de
explicar los motivos por los cuales se hace uso de la facultad de abstenerse de
declarar (art. 304).
Principio de no autoincriminación: Todo testigo tendrá el derecho de
negarse a responder aquellas preguntas cuya respuesta pudiere acarrearle peligro
de persecución penal por un delito.
El testigo tendrá el mismo derecho cuando, por su declaración, pudiere
incriminar a alguno de los parientes mencionados en el artículo 302, inciso primero
c) Deber de decir la verdad:
Es el tercer deber de los testigos. Deben declarar con sinceridad sobre lo
que se les preguntare, no ocultando hechos, circunstancias o elementos de que
tuvieran conocimiento.
Juramento o promesa (Art. 306): Todo testigo, antes de comenzar su
declaración, prestará juramento o promesa de decir verdad sobre lo que se le
preguntare, sin ocultar ni añadir nada de lo que pudiere conducir al
esclarecimiento de los hechos.
No obstante lo anterior, no se exige este juramento a los menores de
dieciocho años de edad, ni aquellos de quienes el tribunal sospeche que pudieren
haber tenido participación en los hechos que se investigan.
Como una manera de informar al testigo, dispone el inciso final de este
artículo que el tribunal, si lo estimare necesario, instruirá al testigo acerca del
sentido del juramento o promesa y de su obligación de ser veraz, así como de las
penas con las cuáles la ley castiga el delito de falso testimonio en causa criminal.

Otras disposiciones referentes a la prueba testimonial:

Individualización del testigo (Art. 307): La declaración del testigo


comenzará por el señalamiento de los antecedentes relativos a su persona, en
especial sus nombres y apellidos, edad, lugar de nacimiento, estado, profesión,
industria o empleo y residencia o domicilio, todo ello sin perjuicio de las
excepciones contenidas en leyes especiales.
Si existe motivo para temer que la indicación pública de su domicilio puede
implicar peligro para el testigo u otra persona, el presidente de la sala o el juez, en
su caso, está facultado para autorizar al testigo a no responder a dicha pregunta
durante la audiencia.
En el CPP, no existen los llamados testigos inhábiles, sin perjuicio de lo
anterior, los intervinientes podrán dirigir al testigo, preguntas tendientes a acreditar
la credibilidad o falta de ella, si existe algún tipo de vínculo o nexo con alguno de
los intervinientes que afecten o pudieren afectar su imparcialidad, o algún otro
defecto de idoneidad. (Art. 309 inc.1º CPP).

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Todo testigo dará razón circunstanciada de los hechos sobre los que
declare, expresando si los hubiere presenciado, si los dedujere de antecedentes
que le fueren conocidos o si los hubiere oído referir a otras personas.

Protección a los testigos (Art. 308): El tribunal en casos graves y


calificados, puede disponer medidas para proteger la seguridad del testigo que lo
solicite, las que durarán el tiempo que el propio tribunal determine, pudiendo ser
renovadas cuantas veces fuere necesario. La misma obligación pesa sobre el
ministerio público, quien de oficio o a petición del interesado, adoptará las medidas
necesarias para la protección del testigo.

Declaración de testigos menores de edad (Art. 310): El testigo menor de


edad sólo será interrogado por el presidente de la sala, debiendo los intervinientes
dirigir las preguntas por su intermedio.

Testigos sordos o mudos (Art. 311): Si el testigo fuere sordo, las


preguntas le serán dirigidas por escrito; y si fuere mudo, dará por escrito sus
contestaciones.
Si no fuere posible proceder de esa manera, la declaración del testigo será
recibida por intermedio de una o más personas que pudieren entenderse con él
por signos o que comprendieren a los sordomudos. Estas personas prestarán
previamente el juramento o promesa prescritos en el artículo 306.

Derechos de los testigos:( Art. 312 CPP): Los testigos en el nuevo


proceso penal están obligados a cumplir una serie de obligaciones y deberes. En
compensación a ello, se han establecido algunos derechos que puede hacer valer
durante el desarrollo de las audiencias a las cuales fueren citados a deponer.
El testigo que careciere de medios suficientes o viviere solamente de su
remuneración, tendrá derecho a que la persona que lo presentare le indemnice la
pérdida que le ocasionare su comparecencia para prestar declaración y le pague,
anticipadamente, los gastos de traslado y habitación, si procediere.
Se entiende renunciado este derecho si no se ejerce en el plazo de 20 días,
contado desde la fecha en que se preste la declaración respectiva.
En caso de desacuerdo, estos gastos serán regulados por el tribunal (juez
de garantía o tribunal oral en lo penal, según la etapa en que se preste la
declaración), a simple requerimiento del interesado, sin forma de juicio y sin
ulterior recurso.
En el caso de testigos presentados por el ministerio público, o por
intervinientes que gocen del privilegio de pobreza, la indemnización debe ser
pagada anticipadamente por el fisco y con este fin, tales intervinientes deben
expresar en sus escritos de acusación o contestación el nombre de los testigos a
quien debe efectuarse el pago y el monto aproximado a que el mismo alcanzará.
Lo anterior se entiende sin perjuicio de la resolución que resuelva acerca de
las costas de la causa (art. 312 CPP).
Efecto de la comparecencia respecto a otras obligaciones (art. 313
CPP):
Esta disposición prescribe que la comparecencia del testigo a la audiencia a
la que deba concurrir, constituye siempre suficiente justificación cuando su
presencia sea requerida simultáneamente para dar cumplimiento a obligaciones

95
laborales, educativas o de otra naturaleza y no le ocasionará consecuencias
jurídicas adversas bajo circunstancia alguna.

2.- PRUEBA PERICIAL:


Las normas referentes a estas materias las encontramos en el párrafo 6º,
libro II, título III, arts. 314 a 322 del CPP.
Debemos recordar que los peritos son personas ajenas al juicio, que
procuran al tribunal el conocimiento del cual él o sus miembros carecen, es decir,
los peritos poseen los conocimientos o máximas de experiencia calificadas, que
servirán para asesorar al tribunal en la labor de formar su convencimiento,
respecto a las afirmaciones formuladas por las partes y el resultado de la prueba
rendida.
Los peritos no pueden prestar declaración sobre hechos que han
presenciado o cuya concurrencia oyeron de otras personas, ya que de ser así
perderían la calidad de peritos y pasarían a ser testigos. Estos sólo basan su
informe, en virtud de sus conocimientos técnicos o científicos, y desde esa
perspectiva analizan el hecho que es objeto de estudio por el tribunal.
Sin embargo, la mayor o menor fuerza probatoria del informe evacuado por
el perito, dependerá de la credibilidad de la declaración que preste ante los jueces
y en relación con su calificación profesional.

Procedencia del informe de peritos:


Dicho informe procede en los caso que señala la ley y siempre y cuando
hechos lo justifiquen, o sea, cuando para apreciar los hechos o circunstancias
relevantes para el proceso, sean necesarios conocimientos especializados en
alguna ciencia o arte u oficio.
El informe deberá ser emitido con imparcialidad, ciñéndose a los principios
de la ciencia o reglas del arte u oficio que practique el perito.
Debido a ello, se establece que el ministerio público y los demás
intervinientes pueden presentar informes elaborados por peritos de su confianza y
solicitar que éstos sean citados a declarar al juicio oral, acompañando los
comprobantes que acrediten la idoneidad profesional del perito.
Todo perito debe prestar un informe, pero el valor probatorio de dicho
informe va a depender de su declaración personal en el juicio oral, la cual no
puede ser sustituida.

Contenido del informe: (Art. 315 CPP).


Los peritos tienen la obligación de concurrir a declarar ante el tribunal
acerca de su informe. Sin perjuicio de tal obligación, su dictamen se entrega por
escrito y debe contener:
a) La descripción de la persona o cosa que son objeto del informe, de su
estado y modo en que se hallare;
b) La relación circunstanciada de todas las operaciones practicadas y su
resultado, y
c) Las conclusiones que, en vista de tales datos, formulen los peritos
conforme a los principios de su ciencia o reglas de su arte u oficio.
De manera excepcional, las pericias consistentes en análisis de
alcoholemia, de ADN y aquellas que recayeren sobre sustancias estupefacientes o
psicotrópicas, podrán ser incorporadas al juicio oral mediante la sola presentación

96
del informe respectivo. Sin embargo, si alguno de los intervinientes lo solicitare, la
comparecencia del perito no podrá ser substituida por la presentación del informe.
En relación con esta norma, el artículo 320 señala que durante la etapa de
investigación o en la audiencia de preparación del juicio oral, los intervinientes
podrán solicitar del juez de garantía que dicte las instrucciones necesarias para
que sus peritos puedan acceder a examinar los objetos, documentos o lugares a
que se refiriere su pericia o para cualquier otro fin pertinente. El juez accederá a la
solicitud, a menos que, presentada durante la etapa de investigación, considerare
necesario postergarla para proteger el éxito de ésta (art. 320).

Admisibilidad del Informe: (art. 316)


El juez de garantía admitirá los informes y citará a los peritos cuando,
además de los requisitos generales para la admisibilidad de las solicitudes de
prueba, considerare que los peritos y sus informes otorgan suficientes garantías
de seriedad y profesionalismo, pudiendo incluso el juez de garantía limitar el
número de informes o de peritos, cuando unos u otros resultaren excesivos o
pudieren entorpecer la realización del juicio.
Los honorarios y demás gastos derivados de la intervención de los peritos
corresponderá a la parte que los presente.
Excepcionalmente, el juez de garantía podrá relevar a la parte, total o
parcialmente, del pago de la remuneración del perito, cuando considerare que ella
no cuenta con medios suficientes para solventarlo o cuando, tratándose del
imputado, la no realización de la diligencia pudiere importar un notorio
desequilibrio en sus posibilidades de defensa. En este último caso, el juez de
garantía regulará prudencialmente la remuneración del perito, teniendo presente
los honorarios habituales en la plaza y el total o la parte de la remuneración que
no fuere asumida por el solicitante será de cargo fiscal.

Incapacidad para ser perito: El artículo 317 del CPP, establece que no
podrán desempeñarse como peritos, las personas a quienes la ley reconociere la
facultad de abstenerse de prestar declaración testimonial, o sea, se refiere a los
casos establecidos en los arts. 302 y 303 del CPP, ya estudiados.

Inhabilitación de los peritos: Por regla general, estos no pueden ser


inhabilitados, sin embargo, durante la audiencia de juicio oral, podrán dirigírsele
preguntas orientadas a determinar su imparcialidad e idoneidad, así como el rigor
técnico o científico que lo han llevado a determinar sus conclusiones. El tribunal o
las partes, pueden solicitar al perito información acerca de su remuneración y la
adecuación de ésta a los montos usuales para el tipo de trabajo realizado, con el
propósito de apreciar en forma libre la prueba por el tribunal y, además, busca
establecer si existe un especial interés en el perito, que lo lleve a alterar su apego
a la ciencia o arte en el informe y declaración que presta. (Art. 318 CPP).

Declaración en la audiencia del juicio oral (Art. 319):


Esta se regirá por las normas previstas en el artículo 329 y,
supletoriamente, por las establecidas para los testigos.

Sanción al perito que no presta declaración:


El perito que se negare a prestar declaración, se le aplicará la sanción
dispuesta en el artículo 299 inciso 2º del CPP, o sea, será sancionado con las

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penas que establece el inciso segundo del artículo 240 del Código de
Procedimiento Civil, que corresponde a la reclusión menor en su grado medio a
máximo.

Auxiliares del ministerio público como peritos:


Se permite que el ministerio público presente como peritos a funcionarios
de las instituciones que lo auxilien en la tarea investigadora, ya sean que estos,
pertenezcan a las policías o al mismo ministerio público, incluso miembros de
otros organismos especializados, como por ejemplo funcionarios del Sename o del
Servicio Médico Legal. (Art. 321 CPP).

Medidas de protección:
En caso de que sea necesario, los peritos y otros terceros que debieran
intervenir en el procedimiento para efectos probatorios, podrán pedir al ministerio
público que adopte las medidas tendientes a que se les brinde protección en la
misma forma que se prevista para los testigos. (Art. 322 CPP).

3.- MEDIOS DE PRUEBA NO REGULADOS EXPRESAMENTE:


Contemplados en el artículo 323. Nos remitimos a lo dicho en su
oportunidad.

DESARROLLO DEL JUICIO ORAL (JO).

APERTURA DEL JUICIO ORAL Art. 325.

• El día y hora fijados, el tribunal se constituirá con la asistencia del fiscal,


del acusado, de su defensor y de los demás intervinientes.
• También verificará la disponibilidad de los testigos, peritos, intérpretes y
demás personas que hubieren sido citadas a la audiencia y declarará
iniciado el juicio.
• El presidente de la sala señalará las acusaciones que deberán ser
objeto del juicio contenidas en el auto de apertura del JO, advertirá al
acusado que deberá estar atento a lo que oirá y dispondrá que los
peritos y los testigos hagan abandono de la sala de la audiencia.
• Acto seguido, se concede la palabra al fiscal, para que exponga su
acusación y al querellante para que sostenga la acusación, así como la
demanda civil si la hubiere interpuesto. En la práctica y según las
técnicas de litigación lo que exponga el acusador en ese momento se
denomina alegato de apertura, vale decir, su relato de los hechos que
se propone probar y el delito que ellos constituirán según su opinión.

DEFENSA Y DECLARACIÓN DEL ACUSADO – Art. 326.

• Realizadas las exposiciones anteriores, se le indicará al acusado que


tiene la posibilidad de ejercer su defensa según el art. 8 CPP.

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• Se ofrece la palabra al abogado defensor, quién podrá exponer los
argumentos en que fundare su defensa, lo que se traduce, a su turno,
en su alegato de apertura.
Esta intervención del defensor es sin perjuicio del derecho del acusado
de formular personalmente su propia declaración, renunciando a su
derecho a guardar silencio, pudiendo formular sus planteamientos y
alegaciones que estime pertinente, en cuyo caso, podrá ser interrogado
con posterioridad por el fiscal y el querellante si lo hubiere, por su
defensor y también por los propios miembros del tribunal. Incluso, en
cualquier momento puede volver a pedir ser oído para aclarar o
complementar sus dichos (art. 326 inciso 3º y 4º)

COMUNICACIÓN ENTRE EL ACUSADO Y SU DEFENSOR – Art. 327:


El acusado podrá comunicarse libremente con su defensor durante el juicio.

• Limitación: Siempre que ello no perturbe el orden de la audiencia.


• Excepción: No podrá hacerlo mientras preste declaración.

ORDEN DE RECEPCIÓN DE LAS PRUEBAS EN LA AUDIENCIA DEL


JO Art. 328. El artículo en cuestión establece las siguientes reglas:
• Cada parte determinará el orden en que rendirá su prueba.
• Corresponde recibir primero la ofrecida para acreditar los hechos y
peticiones de la acusación y de la demanda civil y luego la prueba
ofrecida por el acusado respecto de todas las acciones que hubieren
sido deducidas en su contra.

PERITOS Y TESTIGOS EN LA AUDIENCIA DEL JO Art. 329.


• Deberán ser interrogados personalmente (Principio de la inmediación).
• su declaración personal no podrá ser sustituida por la lectura de los
registros en que constaren anteriores declaraciones o de otros
documentos que las contuvieren (principio de la inmediación), sin
perjuicio de los arts. 331 y 332 que ya se estudiarán.
• El juez presidente identificará al testigo o perito y ordenará que preste
juramento o promesa de decir la verdad.
• La declaración de los testigos se sujetará al interrogatorio de las partes.
• Los peritos deberán exponer brevemente el contenido y las
conclusiones de sus informes, y a continuación se autorizará a que
sean interrogados por las partes.
• Los interrogatorios serán realizados en primer lugar por la parte que
hubiere ofrecido la respectiva prueba y luego por las restantes.
• Si en el juicio intervinieren como acusadores el ministerio público y el
querellante particular, o el mismo se realizare contra dos o más
acusados, se concederá sucesivamente la palabra a todos los
acusadores o a todos los acusados, según corresponda.
• Finalmente, los miembros del Tribunal podrán formular preguntas al
testigo o perito a fin de aclarar sus dichos.

99
• A solicitud de alguna de las partes, el tribunal podrá autorizar un nuevo
interrogatorio de los testigos o peritos que ya hubieren declarado en la
audiencia.
• Antes de declarar, los peritos y testigos no podrán comunicarse entre sí,
ni ver, oír ni ser informados de lo que ocurriere en la audiencia.
• Le ley, poniéndose a tono con los adelantos tecnológicos dispone que
los testigos y peritos que por algún motivo grave y difícil de superar no
pudieren comparecer a declarar a la audiencia del juicio, podrán hacerlo
a través de videoconferencia o a través de cualquier otro medio
tecnológico apto para su interrogatorio y contrainterrogatorio. La parte
que los presente justificará su petición en una audiencia previa que será
especialmente citada al efecto, debiendo aquéllos comparecer ante el
tribunal con competencia en materia penal más cercano al lugar donde
se encuentren.

MÉTODOS DE INTERROGACIÓN: art. 330


Las partes no podrán formular sus preguntas de tal manera que ellas
sugirieren las respuestas (preguntas sugestivas)
Durante el contrainterrogatorio, las partes podrán confrontar al testigo o
perito con sus propios dichos u otras versiones de los hechos presentadas
en el juicio.
Tampoco se admitirán preguntas engañosas o destinadas a coaccionar
ilegítimamente al testigo o perito, ni las que fueren formuladas en términos
poco claros para ellos.
Cuando se planteen estas preguntas por alguno de los intervinientes, la
contraria podrá hacer valer la correspondiente objeción para que ella se
reformule o se retire derechamente.
Estas mismas normas se aplicarán al acusado cuando se allanare a
prestar declaración.

LECTURA DE DECLARACIONES ANTERIORES EN LA AUDIENCIA


DEL JO.
Ello es procedente sólo en aquellos casos que se enuncian en el art. 331:
a) Cuando se tratare de declaraciones de testigos o peritos que hubieren
fallecido o caído en incapacidad física o mental, o estuvieren ausentes del país,
o cuya residencia se ignorare o que por cualquier motivo difícil de superar no
pudieren declarar en el juicio, siempre que ellas hubieren sido recibidas por el
juez de garantía en una audiencia de prueba formal, en conformidad con lo
dispuesto por los artículos 191, 192 y 280 (prueba anticipada).
b) Cuando constaren en registros o dictámenes que todas las partes
acordare incorporar, con aquiescencia del tribunal;
c) Cuando la no comparecencia de los testigos, peritos o coimputados
fuere imputable al acusado, y
d) Cuando se tratare de declaraciones realizadas por coimputados
rebeldes, prestadas ante el juez de garantía.
LECTURA PARA APOYO DE MEMORIA.

• Procede sólo una vez que el acusado o el testigo hubieren prestado


declaración.

100
• Consiste en leer parte o partes de sus declaraciones anteriores
PRESTADAS ANTE EL FISCAL, ASISTENTE DE FISCAL O EL JUEZ
DE GARANTÍA.
• ¿En que casos?:

- Cuando fuere necesario para ayudar la memoria del


respectivo acusado o testigo.
- Para demostrar o superar contradicciones.
- Para solicitar las aclaraciones pertinentes.
- Con los mismos objetivos se podrá leer durante la
declaración de un perito partes del informe que él
hubiere elaborado.

LECTURA O EXHIBICIÓN DE DOCUMENTOS, OBJETOS Y OTROS


MEDIOS: art. 333
Los documentos serán leídos y exhibidos en el debate, con indicación
de su origen. Los objetos que constituyeren evidencia deberán ser
exhibidos y podrán ser examinados por las partes. Las grabaciones, los
elementos de prueba audiovisuales, computacionales o cualquier otro
de carácter electrónico apto para producir fe, se reproducirán en la
audiencia por cualquier medio idóneo para su percepción por los
asistentes. El tribunal podrá autorizar, con acuerdo de las partes, la
lectura o reproducción parcial o resumida de los medios de prueba
mencionados, cuando ello pareciere conveniente y se asegurare el
conocimiento de su contenido. Todos estos medios podrán ser
exhibidos al acusado, a los peritos o testigos durante sus
declaraciones, para que los reconocieren o se refirieren a su
conocimiento de ellos.
La norma transcrita es un claro ejemplo del principio de
inmediación.

PROHIBICIONES: art. 334 y 335

• No se podrá incorporar o invocar como medios de prueba ni dar lectura


durante el juicio oral, a los registros y demás documentos que dieren
cuenta de diligencias o actuaciones realizadas por la policía o el
ministerio público. Excepción: Arts. 331 y 332.
• No se podrá incorporar como medio de prueba o dar lectura a actas o
documentos que dieren cuenta de actuaciones o diligencias declaradas
nulas, o en cuya obtención se hubieren vulnerado garantías
fundamentales.
• No se podrá invocar, dar lectura, ni incorporar como medio de prueba al
juicio oral ningún antecedente que dijere relación con la proposición,
discusión, aceptación, procedencia, rechazo o revocación de una
suspensión condicional del procedimiento, de un acuerdo reparatorio, o
de la tramitación de un procedimiento abreviado.

ALEGATO FINAL Y CLAUSURA DE LA AUDIENCIA DEL JUICIO ORAL


– Art. 338.

101
• Una vez concluida la recepción de las pruebas, el juez presidente de la
sala otorgará sucesivamente la palabra al fiscal, al acusador particular y
al defensor para que expongan sus conclusiones. Estos son los
denominados alegatos de clausura. En términos simples, se trata de
una exposición que deberá efectuar cada uno de los intervinientes, en la
que resumirán los resultados de las pruebas producidas, señalando de
qué modo cada uno de los elementos fácticos de sus respectivos
relatos o “teorías del caso” han quedado demostrados.
• Acto seguido, se otorgará al fiscal y al defensor la posibilidad de
replicar. Las respectivas réplicas sólo podrán referirse a las
conclusiones planteadas por las demás partes.
• En último término, se concede la palabra al acusado, para que
manifieste lo que estime conveniente.
• A continuación, se declarará cerrado el debate.

SENTENCIA DEFINITIVA.
Una vez clausurado el debate producido en el juicio oral, los miembros del
tribunal que hubieren asistido a él pasarán a deliberar en privado. (art. 339)
La sentencia definitiva deberá ser pronunciada en la audiencia respectiva
comunicándose la decisión relativa a la absolución o condena del acusado por
cada uno de los delitos que se le imputaren, indicando respecto de cada uno de
ellos los fundamentos principales tomados en consideración para llegar a dichas
conclusiones.
En el caso que la audiencia de juicio oral se hubiere prolongado por más de
dos días, y la complejidad del caso no permitiere pronunciar la decisión
inmediatamente, el tribunal podrá puede prolongar su deliberación hasta por 24
horas, hecho que debe ser dado a conocer a los intervinientes en la misma
audiencia, fijándose de inmediato la oportunidad en que la decisión les será
comunicada.
La omisión del pronunciamiento de la decisión, de la manera señalada,
produce la nulidad del juicio, el que debe repetirse en el más breve plazo posible.
En el caso de condena, el tribunal debe resolver sobre las circunstancias
modificatorias de responsabilidad penal en la misma oportunidad prevista en el
inciso 1º del art. 343. No obstante, tratándose de circunstancias ajenas al hecho
punible, y los demás factores relevantes para la determinación y cumplimiento de
la pena, el tribunal abrirá debate sobre tales circunstancias y factores,
inmediatamente después de pronunciada la decisión de absolución o condena y
en la misma audiencia. Para dichos efectos, el tribunal recibirá los antecedentes
que hagan valer los intervinientes para fundamentar sus peticiones, dejando su
resolución para la audiencia de lectura de sentencia.

Convicción del tribunal: art. 340


Dispone dicha norma que “nadie podrá ser condenado por delito sino
cuando el tribunal que lo juzgare adquiriere, más allá de toda duda razonable, la
convicción de que realmente se hubiere cometido el hecho punible objeto de la
acusación y que en él hubiere correspondido al acusado una participación
culpable y penada por la ley”.
Por lo tanto, la duda razonable excluye la condena. Esa duda razonable no
tiene la fuerza suficiente para destruir la presunción de inocencia que ampara al

102
acusado. Nótese que no se trata de cualquier duda, se trata de una duda
razonable.
El tribunal forma su convicción sobre la base de la prueba producida
durante el juicio oral.
Por último, nadie podrá ser condenado con el sólo mérito de su propia
declaración.

Principio de Congruencia: En este sentido, debemos decir que, “la


sentencia condenatoria no podrá exceder el contenido de la acusación. En
consecuencia, no se podrá condenar por hechos o circunstancias no contenidas
en ella (Art. 341 inc. 1°).
Debiendo ser la sentencia producto del debate que tiene lugar en el juicio
oral, para el cual se ha debido presentar una acusación y su respectiva
contestación, que fijan el contenido del juicio, evidentemente que la sentencia no
podrá condenar por otros hechos o circunstancias que los incluidos en aquella y
ésta.

Consecuencias de este principio:


1) No se podrá condenar por hechos o circunstancias no contenidos en ella;
2) El Tribunal no está vinculado por la calificación jurídica que se haya
efectuado en la acusación. Puede variarla.
3) Puede a su vez, apreciar la concurrencia de causales modificatorias
agravantes de la responsabilidad penal no incluidas en la acusación, siempre que
se hubiere advertido de ello a los intervinientes en la misma audiencia.
4) Si durante la deliberación, uno o más jueces consideren la posibilidad de
otorgar a los hechos una calificación distinta de la establecida en la acusación
que no hubiere sido objeto de la discusión durante la audiencia de juicio oral,
deberán reabrirla a objeto de que se permita a las partes debatir sobre ella.

Contenido de la sentencia: art. 342


Esta deberá contener:
a) La mención del tribunal y la fecha de su dictación; la identificación del
acusado y la de él o los acusadores;
b) La enunciación breve de los hechos y circunstancias que hubieren sido
objeto de la acusación; en su caso, los daños cuya reparación reclamare en la
demanda civil y su pretensión reparatoria, y las defensas del acusado;
c) La exposición clara, lógica y completa de cada uno de los hechos y
circunstancias que se dieren por probados, fueren ellos favorables o desfavorables
al acusado, y de la valoración de los medios de prueba que fundamentaren dichas
conclusiones de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 297;
d) Las razones legales o doctrinales que sirvieren para calificar
jurídicamente cada uno de los hechos y sus circunstancias y para fundar el fallo;
e) La resolución que condenare o absolviere a cada uno de los acusados
por cada uno de los delitos que la acusación les hubiere atribuido; la que se
pronunciare sobre la responsabilidad civil de los mismos y fijare el monto de las
indemnizaciones a que hubiere lugar;
f) El pronunciamiento sobre las costas de la causa, y
g) La firma de los jueces que la hubieren dictado.

103
La sentencia será siempre redactada por uno de los miembros del tribunal
colegiado, designado por éste, en tanto la disidencia o prevención será redactada
por su autor. La sentencia señalará el nombre de su redactor y el del que lo sea de
la disidencia o prevención.

Plazo de redacción: art. 344


El tribunal podrá, cuando deba pronunciarse sobre la absolución o condena,
diferir la redacción del fallo y, en su caso, la determinación de la pena hasta por un
plazo de cinco días, fijando la fecha de la audiencia en que se procederá a su
lectura. (344 inciso 1° CPP).
Si el juicio hubiere durado más de 5 días, el tribunal dispondrá, para la
fijación de la fecha de la audiencia de lectura, de un día adicional por cada dos de
exceso de duración del juicio.
El transcurso de estos plazos sin que hubiere tenido lugar la audiencia
citada, constituirá falta grave que deberá ser sancionada disciplinariamente.
Sin perjuicio de ello, se deberá citar a una nueva audiencia de lectura de la
sentencia, la que en caso alguno podrá tener lugar después del segundo día
contado desde la fecha fijada para la primera.
Si transcurrido el plazo señalado anteriormente y no se llevara a efecto esta
segunda audiencia, se producirá, “la nulidad del juicio oral”, a menos que la
decisión del tribunal haya sido la de absolver al acusado. Si fueren varios los
acusados y se hubiere absuelto a uno de ellos, la repetición del juicio solo
comprenderá a quienes hubieren sido condenados.

AUDIENCIA DE LECTURA DE SENTENCIA: art. 346

Una vez que ha sido redactada la sentencia, cumpliendo los requisitos


señalados en el artículo 342, se procederá a darla a conocer en una audiencia
fijada para dicho efecto, oportunidad en que se entiende notificada ella a todas las
partes, aún cuando no asistieren a dicha audiencia. (346 CPP).

Sentencia absolutoria:
En caso de que se dicte sentencia absolutoria, inmediatamente deberán
quedar sin efecto las medidas cautelares personales que hubieren sido decretadas
tal como se estudio al tratar estas instituciones y ordenará se tome nota de este
alzamiento en todo índice o registro público y policial en el que figuraren. Además
deberá ser cancelada toda garantía de comparecencia que se hubiere otorgado.
(347 CPP).

Sentencia condenatoria (348 CPP):


Tal como se dijo, la sentencia debe respetar el principio de congruencia, por
ello esta sentencia no podrá exceder el contenido de la acusación, la cual no
podrá, a su vez, exceder el contenido de la formalización de la investigación, en
caso contrario, se estaría afectando el derecho a la defensa y a la acusación
previa. Lo que debemos advertir, en este caso es la excepción a estos principios
que constituye la facultad del tribunal de dar a los hechos de lo cuales conoce, una
calificación jurídica distinta de aquella contenida en dicha acusación o apreciar la
concurrencia de causales modificatorias o agravantes de responsabilidad penal,
no incluidas en ella, siempre y cuando se hubiere advertido de ello a los
intervinientes durante la audiencia de juicio oral. Esto no constituye un atentado

104
contra el mencionado principio de congruencia, ya que lo que se está modificando
es la “calificación jurídica de los hechos”, no los hechos mismos que son objeto de
la acusación. Por tanto, si acontece dicha modificación, y en virtud de
salvaguardar el derecho de congruencia, es que se le entrega la obligación al
tribunal, en caso de que exista una nueva calificación jurídica de los hechos, de
reabrir la audiencia de juicio con el objeto de permitir a las partes debatir sobre
ella. (314 inc.3° CPP).
La sentencia condenatoria fijará las penas y se pronunciará sobre la
eventual aplicación de alguna de las medidas alternativas a la privación o
restricción de la libertad previstas en la ley 18.216.
En caso de condenar a una pena temporal, se deberá fijar, con toda
precisión el día desde el cual comenzará ésta a contarse y fijará el tiempo de
detención, prisión preventiva y el llamado arresto domiciliario que deberá servir de
abono para su cumplimiento. Para estos efectos se abonará a la pena impuesta un
día por cada día completo, o fracción igual o superior a doce horas, de dichas
medidas cautelares que hubiere cumplido el condenado.
Esta sentencia dispondrá también el comiso de los instrumentos o efectos
del delito o su restitución, cuando fuere procedente.
Cuando se hubiere declarado falso, en todo o en parte, un instrumento
público, el tribunal, junto con su devolución, ordenará que se lo reconstituya,
cancele o modifique de acuerdo con la sentencia.
Cuando se pronunciare la decisión de condena, el tribunal podrá disponer, a
petición de alguno de los intervinientes, la revisión de las medidas cautelares
personales, atendiendo el tiempo transcurrido y a la pena probable.

Pronunciamiento sobre la demanda civil Art. 349:


Tanto en el caso de absolución como en el de condena deberá el tribunal
pronunciarse acerca de la demanda civil válidamente interpuesta.

Reiteración de crímenes o simples delitos de una misma especie (Art.


351 CPP).
El artículo 351 del CPP, dispone que en los casos de reiteración de
crímenes o simples delitos de una misma especie se impondrá la pena
correspondiente a las diversas infracciones, estimadas como un solo delito,
aumentándola en uno o dos grados.
Si, por la naturaleza de las diversas infracciones, éstas no pueden
estimarse como un solo delito, el tribunal debe aplicar la pena señalada a aquella
que, considerada aisladamente, con las circunstancias del caso, tenga asignada
una pena mayor, aumentándola en uno o dos grados, según sea el número de los
delitos.
Puede, con todo, aplicar las penas en la forma establecida en el artículo 74
del Código Penal si, de seguirse este procedimiento, haya de corresponder al
condenado una pena menor.
Para que se produzcan los efectos mencionados en este artículo, se
considerará delito de una misma especie, aquellos que afectaren el mismo bien
jurídico.

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