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ASPECTO CANÓNICO DE UNA DIÓCESIS

El CIC en el n. 368 dice que las Iglesias particulares en y desde las cuales existe la Iglesia
católica una y única son principalmente las diócesis, que son consideradas como porción del
pueblo de Dios cuyo cuidado pastoral se encomienda al Obispo con la cooperación del
presbiterio, de manera que, unida a su pastor y congregada por él en el Espíritu Santo
mediante el Evangelio y la Eucaristía, constituya una Iglesia particular, en la cual
verdaderamente está presente y actúa la Iglesia de Cristo una, santa, católica y apostólica (C.
369). Así, en el CIC destaca el valor singular de las Iglesias particulares al hacer girar la
constitución jerárquica de la Iglesia en rededor de los dos polos fundamentales del Romano
Pontífice y el Colegio episcopal (Iglesia universal) y en torno a los Obispos puestos al frente
de las diócesis (Iglesias particulares)1.
Desde la definición de Iglesia particular que nos aporta el CIC arriba mencionada, es
puesta de relieve su organización jerárquica. El primer elemento importante de la estructura
es el obispo diocesano, quien preside la diócesis como pastor propio y a quien le compete
toda potestad ordinaria, propia e inmediata requerida para el ejercicio de su función. El obispo
ha recibido tiene como colaboradores a los presbíteros y a los diáconos, presidiendo en el
lugar de Dios a su rebaño como pastores, maestros de la doctrina, sacerdotes del culto y
servidores de la función de gobierno. Cada obispo es responsable de la Iglesia universal y de
todas las Iglesias.
La primera solicitud del obispo es la enseñanza de las verdades auténticas de fe y la
tutela de la Revelación; gobierna a su diócesis con su consejo, exhortación, ejemplo y potestad
sagrada, que es legislativa, ejecutiva y judicial. El obispo cuenta con la ayuda de los obispos
coadjutor y auxiliares, los cuales asisten al obispo en lo referente al gobierno de la diócesis,
son sus cooperadores principales y hacen sus veces cuando se halla ausente, ellos dependen
únicamente del obispo diocesano o del coadjutor o auxiliar con facultades especiales.
También es elemento constitutivo de la diócesis el presbiterio, o conjunto de clérigos
que cooperan con el obispo diocesano en la cura pastoral de la porción del Pueblo de Dios
que se le ha encomendado, ellos, con la ordenación reciben radicalmente una función
universal, ya que participan junto con los Obispos del sacerdocio único de Cristo, por lo que
se requiere comunión jerárquica con el Obispo, de quien son cooperadores y con quien
constituyen un presbiterio. Los diáconos se encuentran en un grado inferior de la Jerarquía.
El obispo, el presbiterio, los diáconos forman parte del pueblo de Dios que constituye
una diócesis con los demás fieles que pertenecen a ella, tomando como criterio de dicha
pertenencia el territorio, según las circunstancias objetivas de la persona interesada, ya intra
o extra eclesiales2.
Retomando nuevamente la descripción de diócesis mencionada en el CIC, encontramos
que nos ofrece una serie de elementos: factores genéticos (Evangelio, Eucaristía y Espíritu
Santo), el elemento substancial (porción del pueblo de Dios en que está realmente presente la
Iglesia de Cristo) y el elemento ministerial (el obispo como pastor propio contando con la
cooperación del presbiterio y también expresa su misión (hacer presente y operante la Iglesia
de Cristo, una, santa, católica y apostólica. Aquí hay que resaltar el elemento sustancial y el
ministerial, el primero ha pasado del territorio a la “porción del pueblo de Dios”, es decir, la
comunidad y el elemento ministerial que es el obispo, principio visible y fundamento de unidad.3

1
Cfr. CIC, n.368.
2
Cfr. AA. VV., Manual de Derecho Canónico, Ed. EUNSA, España 1988, pp. 320-326.
3
Cfr. AA. VV., Diccionario general de derecho canónico, Ed. Aranzadi, Pamplona 2012, pp. 386-388.