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HISPANOAMERICA,

LATINOAMERICA,
INDOAMERICA .

Arduo hallaras pasar


Por el agudo filo de una navaja,
Y penoso es, dicen los sabios
El camino de la Liberación
Proverbio Africano

En las siguientes líneas se intentará dilucidar el pensamiento político de dos


intelectuales latinoamericanos de principios de siglo XX, en cuanto al afán de
delinear, describir, caracterizar, así como otorgar vicios o virtudes de los
latinoamericanos o paisanos de sus países de origen. Pero se resaltará como
rasgo importante, la capacidad de nombrar, de nombrarse a sí mismos, el lugar
de enunciación de lo que es ser latinoamericano o de determinada
territorialidad, esto casi siempre enfrentándose, anteponiéndose o simplemente
yuxtaponiéndose frente a lo europeo y norteamericano.

La caracterización del pensamiento o de los pensadores latinoamericanos es


útil, en cuanto cumple con la misión de la construcción de Estado-Nación en
determinada espacialidad, es decir, para ejercer soberanía y ser soberanos; esa
capacidad abstracta de determinar un Yo-Nación, un Yo-Enunciado. Esto, por
supuesto, seria desarrollado y teorizado, años después, por Michell Foucault y la
siguiente generación de pensadores latinoamericanos como Enrique Dussel,
Walter Mignolo, Aníbal Quijano, entre otros de no menor importancia.

A principios de siglo XX en América Latina se presentaron una serie de


pensadores y discursos latinoamericanos que enunciaban el papel a
desempeñar por parte de América Latina frente a Europa y Estados Unidos, así
como su capacidad para nombrar, planear y luchar. Entre ellos se encuentra
Víctor Raúl Haya de la Torre quien escribe un artículo titulado El Lenguaje
Político de Indoamericana (escrito entre 1938-1940); y Cesar Zumeta, con el
articulo El continente Enfermo (escrito en 1899), así que se mirara las
características de estos dos pensadores latinoamericanos ya olvidados por
algunos.

En El Leguaje Político de Indoamérica1, Victor Raul Haya de la Torre señala que


una de las características más notables de América Latina, en cuanto a políticas
culturales y económicas, en el siglo XIX y principios del XX, es la importación de
europeos, de atraer a los emigrantes de Europa a Latinoamérica. La necesidad
de “blanquear” el país o países se presentaba constantemente en nuestras
latitudes, se señalaba que el pueblo indígena, mestizo, mulato o negro era la
razón del atraso, la piedra que frenaba el progreso, y que con la presencia
europea en nuestras naciones se lograría equiparar a Europa o a la hermana
nación del Norte. Bajo esas percepciones “políticas” se creaban complejos de
culpa dentro de la mentalidad del pueblo, además de aceptar ciegamente el
darwinismo social propugnado por Europa. Aunque es de tener en cuenta que
este complejo de inferioridad era una prolongación de la jerarquización
sanguínea implantada durante la colonia por la corona española. El historiador
Magnus Morner nos señala que la noción de casta fue usada ampliamente por la
elites de la América colonial para designar a las personas de sangre mezclada, a
lo que se le otorgaba una valoración culturalmente peyorativa que estaba
sancionada por un orden jurídico, una jerarquización étnica: Blanco lo superior,
Indígena y Negro lo inferior2.

Esto es uno de los factores que ayuda a la subvaloración del pueblo


latinoamericano, es decir, del mestizo, del indígena y del negro, que tienen una
presencia cuantitativa dentro del continente y que los contrastan con lo blanco
y lo europeo, por lo cual hace que dentro de las mentalidades se presente la
superioridad étnica de Europa, esto dentro del parametro de las fuerzas
productivas y el desarrollo económico.

Estas son, me atrevo a decir, las preocupaciones a las que atiende, en cierta
medida el articulo de Víctor Raúl Haya de la Torre, “El Lenguaje Político de
Indoamerica”, en donde señala y denuncia que quedan muchos europeizantes
mentales que pretenden implementar o implantar realidades extrañas que solo
nos conducirán a nuevas formas de dependencia, que “nuestra cultura no es
Europea” y que no debemos colocarnos “como serviles imitadores de una
civilización que por muchos aspectos nos satisface, pero que por muchos nos
desconsuela y desengaña”3. En ese contexto, Haya de la Torre, resalta la
1
El artículo: El Lenguaje Político de Indoamerica, fue escrito entre 1938 y 1940.
2
Morner, Magnus, La Mezcla de Razas en la Historia de América Latina. Paidos,
Buenos Aires, 1969. Páginas 60-65.
3
Haya de la Torre, Víctor Raúl, El Lenguaje Político de Indoamerica”; pp.: 487.
importancia de ser latinoamericanos pero da su propia enunciación, como
indoamericano empieza a nombrarse a sí mismo para luego rescatarse y decir
por qué no es hispano/ibero/latinoamericano, el “termino ¨indoamericano¨ es
más amplio […], comprende la prehistoria, lo indio, lo ibérico, lo latino y lo
negro, lo mestizo y lo ¨cósmico manteniendo su vigencia frente al porvenir. Es
termino muy antiguo y muy moderno, que corresponde justamente a la
presente etapa revolucionaria de nuestra América, apenas iniciada en México,
en que aparece la gran síntesis de la oposición de los contrarios que impulsan el
devenir de nuestra historia”4.

En la citación anterior podemos notar una noción del sujeto-territorio, que


abarca lo indio, negro, ibero y finalmente el mestizo que es el resultado del
“encuentro”. También denota la apropiación que hace del nombre del
continente llamándolo “nuestra América” y anuncia que se ha iniciado una
etapa revolucionaria desde México que pretende expandirse, ya que esta
revolución representa “la gran síntesis de la oposición de contrarios que
impulsan el devenir de nuestra historia”, es claro el impacto de la Revolución
Mexicana y de la Rusa, - es de tener en cuenta que el texto es de 1938-. Señala
que se ha iniciado una era de lucha entre dos esferas: poseedores y
desposeídos, y que a Indoamerica le corresponde hacer lo suyo en “el devenir
de nuestra historia” solo a ella y desde ella, de ahí su máxima: “No nos
avergoncemos de llamarnos indoamericanos” no deja de relucir el carácter
teleológico en Haya de la Torre su fe en Indoamerica. “La historia la hacen los
hombres, toca a los nuestros asumir su responsabilidad […] hay que emprender
la obra bella y grave de crear nuestro lenguaje y nuestro dinamismo político”,
en estas últimas palabras reluce la necesidad de creatividad política y
económica de los indoamericanos para ingresar en la modernidad, pero no a la
Capitalista, sino a una más humana y construida desde Indoamerica y por
Indoamerica. Se vislumbra la capacidad de nombrarse, de nombrar y de situarse
en determinado espacio bajo determinadas características políticas, económicas
y culturales que le son propias y que le ayudaran a construir su identidad en la
Historia. “Nombrar es luchar”, señaló Foucault.

Por otro lado, Cesar Zumeta, en su artículo El Continente Enfermo habla de la


América intertropical en cuanto al reposicionamiento u ordenamiento de las
potencias así como de un pronto y nuevo reparto colonial, en el que señala que
la independencia de las repúblicas de la América se encuentran en grave riesgo
y señala a Estados Unidos como la futura agresora y opresora de esta parte del
mundo, “[…] en Europa y en la América del Norte prevalece el criterio de que
somos inhábiles para fomentar los territorios que poseemos, según lo requieren
los fines de la civilización actual, […] Los pueblos que no saben o no pueden
explotar las riquezas de su suelo […] menoscaban en esa medida la labor

4
Ibíd.: 483
universal y es altamente moralizador que los más aptos y laboriosos ocupen lo
que la incuria mantiene ocioso”5. En las anteriores palabras, nuevamente, se
encuentra un aviso de jerarquías raciales, en las que casi se propugna por una
lucha de razas, ya que se asevera que solo los más aptos son los que merecen
los tesoros de la naturaleza. Aunque Zumeta no se irrumpe en el
funcionamiento del mundo capitalista, advierte que los productores de
mercancías (Europa y USA) están ávidos de mercados y materias primas, afirma
o vaticina -de manera triste- que el Imperio ha cambiado de Modus Operandi y
vivendi “ya que no se discute la oportunidad y conveniencia de expoliarnos,
sino que se estudia el sistema de vasallaje político y administrativo a que ha de
sometérsenos”6. El texto de Zumeta es de 1899, se puede decir, que los hechos
del siglo XX le dieron la razón, José Martí, también advertiría de la amenaza que
representaba USA para Indoamerica.

Este pensador venezolano, al igual que Haya de la Torre, lamenta el hecho de


que las políticas del momento (finales de siglo XIX y principios del XX) se
empecinen en blanquear a la población y que por ese andar ocupados en
arrancarnos de la sangre las impurezas heredadas se han descuidado las
cuestiones económicas, y se ha caído en el error de permitir que cualquier
extranjero imponga sus decisiones o caprichos, “hemos atraído aventureros de
ínfima ralea que se jactan de saber por cuales medios se define la aquiescencia
de ciertos altos funcionarios”7.

En esa realidad, al parecer, la cultura europea se convertía en una llave para


acceder al poder, es decir se circunscribe al mundo-blanco, a lo que Zumeta
manifiesta su desacuerdo señalando las verdaderas finalidades de USA y Europa
a quienes los encasilla en una sola raza: “civilizaciones del becerro de oro”, “los
hijos de la loba” y que pretenden quitarnos “el domino de la América
intertropical, de sus Canales marítimos, sus grandes vías fluviales y las selvas
cuasi vírgenes de sus hoyas hidrográficas”8. Resalta que la raza latinoamericana
debe alistarse a defender su territorio de esos “países voraces”9 y cumplir
también con la función de explotar sus riquezas para la conveniencia del resto
de los pueblos, “la solidaridad humana exige el esfuerzo común de todos los
pueblos y todas las razas, so pena de que los flojos y los rezagados
desaparezcan”10, así que instiga a que la raza latinoamericana o indoamericana
debe cumplir con el deber de defender su territorio y de trabajar arduamente
para ser digno del continente, para no quedar rezagado y condenado a la
subordinación del mas apto.

5
Zumeta, Cesar. El Continente Enfermo. Pp.: 264
6
Ibid. Pp.: 266
7
Ibid. Pp.: 265
8
Ibid. Pp.: 264
9
Ibid. Pp.: 271
10
Ibid. Pp.: 267
El afán de ingresar a la modernidad es notable tanto en los partidarios del
blanqueamiento como de los nacionalistas o indoamericanos. En el primer caso
sabemos y conocemos que la herencia aristocrática de jerarquización étnica
provocó políticas de puertas abiertas a los europeos y paralelamente una
subvaloración del pueblo (mestizo, negro, indígena) con el propósito de
incentivar el desarrollo económico en los distintos territorios, además de crear
una cultura de laboriosidad y competitividad dentro del pueblo en general, para
así despertar el desarrollo de las fuerzas productivas que se “encontraban”
adormecidas o en el peor de los casos –según la mentalidad del momento-
ausente. En el segundo caso, el nacionalista o indoamericano, pretende ingresar
al proyecto de la modernidad enseñando unas características particulares como
lo es la capacidad de nombrar o nombrarse, es decir un otorgamiento de
personalidad a un sujeto-espacio con el fin de ubicarlo y de que se reconozca y
que a partir de ahí ingrese al mundo sin la vergüenza de ser indoamericano –
como lo reclamaba Haya de la Torre-. Con este presupuesto, matiz, rol o
caracterización, lo indoamericano se crea como un proceso de construcción del
imaginario colectivo; este indoamericano gritado es claramente el mestizo.

Haya de la Torre propugna por una homogenización de las razas en América


Latina, una unificación de la diferencias, se desea “superar” el problema de la
jerarquización étnica, herencia aristocrática de la colonia, y proseguir en cuanto
a un reconocimiento de Derecho, propio de la Ilustración burguesa, el hecho de
nombrarse y de resignificar las categorías raciales hace que cree propósitos
propios aunque no ajenos a los dilemas intrínsecos de la Modernidad. Pretendió
crear o descubrir una geografía común, una lengua común, valores y metas
comunes que confluyen en lo que Benedic Anderson ha definido como
Comunidad Imaginada, su discurso se circunscribe al orden de la Promesa de un
mejor mañana a largo plazo y universalizando a los sujetos de determinada
geografía, característica propia de la Modernidad,…en ese afán de abarcarlo
todo, de totalizar.

Zumeta por su parte no nombra o hace uso de la palabra indoamericano o


mestizo, pero en su texto se encuentra un rastro de categorías raciales a las
que caracteriza así: Fuerte : Débil; Dominador : Dominado; Imperio : Colonia;
con lo que Zumeta nos induce a creer, en cuanto a la antagonización que hace
de Europa/USA Vs Latinoamérica, y siguiendo la jerarquización étnica, que el
latinoamericano es el mestizo que ha sido puesto en jaque por el Imperio, y que
debe ejercer pronto un papel protagónico en el escenario mundial.

Aunque Zumeta no se centra en las cuestiones étnicas o raciales sino que lo


hace desde lo político que conlleva a lo económico, hace énfasis en que debe
haber una capacidad de acción real en la esfera pública, en cuanto al entorno
político-económico internacional; plantea como los Hijos de la Loba intentan
dominar a los Hijos del Leopardo, una lucha casi-cósmica, Europa/USA contra
Hispanoamérica, con lo cual Zumeta deja ver que se inscribe dentro del “juego”
de la lucha de razas, de ese “medio ambiente” propuesto y construido por el
Otro/Europa-USA, en el cual este ultimo logra legitimar su dominación ya que ha
impuesto un escenario; similar a lo que Lesllie Bethell señalaba frente a la
invasión y conquista europea de América, en cuanto a que los dioses pre-
colombinos fallaron y el dios/cristiano-europeo salió triunfante de la desigual y
gran batalla de cientos de pueblos.

La inteligencia latinoamericana se enfrento de manera dramática al problema


de la identidad frente a ese Otro/Europeo-USA, emprendió de manera urgente
crear a partir de una amalgama de matices étnicos, una identidad o
personalidad universal y esto lo sintetiza con: lo Indoamericano, que es
paralelamente lo Mestizo (lo cual lo abarcaría todo).
Intentó construir desde lo mestizo un reconocimiento que supondría una
Igualdad-Libertad, con la cual harían frente a la próxima estrategia de
dominación iniciada-planteada por el Imperio.

Aunque hoy sabemos que la empresa de universalización étnica-cultural


significo un camino equivoco que conllevó a exclusiones e invisibilizaciones.
Aunque no se puede negar el aporte que dio la Intelligentzia General
Latinoamérica frente a la otra forma de Invisibilización/Dominación engendrada
por el Mundo-Blanco-Occidental, en donde lo mestizo era sinónimo de
contaminación y de inferioridad, y los pensadores latinoamericanos, como Raúl
Haya de la Torre y Cesar Zumeta toman lo latinoamericano o indoamericano
para crear un perfil de combate.

Re-examinar a dos pensadores latinoamericanos de principios de siglo XX, es en


gran parte bueno y provechoso, puesto que ayuda a recuperar, conocer y
reconocer a pensadores propiamente latinoamericanos que aunque
influenciados de manera evidente por el pensamiento europeo, empezaron por
pensarse Latinoamérica desde Latinoamérica teniendo en cuenta esos múltiples
problemas, vicios, cualidades y virtudes, de “la América Latina, esa patria
inmensa de Hombres alucinados y Mujeres históricas, cuya terquedad sin fin se
confunde con la leyenda”11. Así que eso es lo que se intenta en estas breves y
fugaces líneas, volver a pensar Latinoamérica, hoy más que nunca, cuando se
tilda al latinoamericano de ser la escoria del mundo o el SubHumano –si acaso
humano- por el stablishment dominante, recordando con esto La Ley de Retorno
aprobada por la mayoría de países del viejo continente. Aunque conocemos la
Gabriel García Márquez, La Sociedad de América Latina; Conferencia Nobel de
11

1982
inocultable verdad de las condiciones laborales económicas impuestas por la
burguesía al pueblo europeo, que solo tienden a crear caos y divisiones internas
en las filas de los inconformes y desposeídos, nuevamente se presenta una
situación similar a la vivida por EE.UU. a inicios de su fundación, nuevamente
los inmigrantes serán los protagonistas invisibilizados(?)12, así que, veremos,
qué acción corresponde realizar en este viejo escenario de Lucha de Clases, ha
llegado la hora –¿cuando no lo ha sido?- de AVANZAR.

“…Si es cierto que la Inteligencia nunca triunfa,


También es cierto
Que jamás se Detiene.”

David Velasco
Licenciado en Historia.

Santiago de Cali, Junio 02 de 2008.


En su Cumpleaños Vigésimo Primero.

12
Algo dignamente recordado por Martin Scorsese en su película Gangs of New
York.