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Actividad 1: Cuestiones procesales (50 puntos)

Usted es juez en la ciudad de Córdoba, (Argentina), y recibe un exhorto de un juez uruguayo


solicitándole cooperación jurisdiccional internacional para trabar un embargo preventivo sobre un
determinado bien de propiedad del señor Juan Sánchez, contra quien se desarrolla un proceso en el
vecino país.

Responda fundamentando en cada caso, lo siguiente:

¿Qué tipo o grado de cooperación le están solicitando?

¿Tiene obligación de llevar a cabo la misma?

¿Cuál o cuáles serían las normas aplicables al caso en concreto?

Con respecto a la primer pregunta, podemos sostener que toda actividad procesal realizada por un
juez de un Estado al servicio de un proceso incoado o a incoarse en otro Estado es denominado
cooperación internacional. Esta cooperación se clasifica dado el mayor o menor compromiso del juez
requerido, según el grado de afectación de su soberanía, en tres.- La aquí solicitada se individualiza
como Cooperación de Segundo Grado, la cual comprende el Auxilio Cautelar. Estas son solicitudes son
efectuadas mediante exhorto en la cual se le requiere a otro juez de otro país que trabe un embargo o
una inhibición. Esta situación se encuentra regulada en los Códigos Procesales Nacionales (art. 132) y
Provinciales. Asimismo, lo prevé en la Convención Interamericana sobre Cumplimiento de Medidas
Cautelares de 1975 y en el Protocolo de OuroPreto de Medidas Cautelares.

El art. 132 del Código Procesal Civil de la Nación dice que las medidas solicitadas por autoridades
judiciales extranjeras serán cumplidas siempre que hayan sido dispuestas por tribunales competentes
según las reglas argentinas de jurisdicción internacional (defensa de la jurisdicción propia) y siempre
que no afecten principios de orden público (coincide con la reserva hecha al tratado de Montevideo,
art. 11 –al tramitarse un exhorto, el juez nacional podrá negarse a diligenciarlo en defensa de su
propia jurisdicción).

¿Tiene obligación de llevar a cabo la misma?

El Juez Argentino está obligado a llevar a cabo la medida cautelar, ya que la cooperación se torna en
un deber, porque dentro del ámbito del Mercosur con el Protocolo de las Leñas en su art. 1 dice que
“Los Estados Partes se comprometen a prestarse asistencia mutua y amplia cooperación jurisdiccional
en materia civil, comercial, laboral y administrativa” y además el juez al que se solicite auxilio y no lo
preste, debe especificar los motivos de su negativa.

Además, nuestro Código Civil y Comercial de la Nación establece en su art. 2611 , 2612 y 2603 inciso b
respectivamente, que “Sin perjuicio de las obligaciones asumidas por convenciones internacionales,
los jueces argentinos deben brindar amplia cooperación jurisdiccional en materia civil, comercial y
laboral.”; “Se debe dar cumplimiento a las medidas de mero trámite y probatorias solicitadas por
autoridades jurisdiccionales extranjeras siempre que la resolución que las ordena no afecte
principios de orden público del derecho argentino”; “Los jueces argentinos son competentes para
disponer medidas provisionales y cautelares: a pedido de un juez extranjero competente o en casos
de urgencia, cuando los bienes o las personas se encuentran o pueden encontrarse en el país, aunque
carezcan de competencia internacional para entender en el proceso principal.”

¿Cuál o cuáles serían las normas aplicables al caso en concreto?

Al caso en concreto se aplican los arts. 2603, 2611 y 2612 del Codigo Civil y Comercial de la Nacion y el
Protocola de las Leñas (Mercosur).

En cuanto a la ley aplicable, el art. 12 del Protocolo de las Leñas dice “La autoridad jurisdiccional
encargada de la ejecución de un exhorto aplicará su ley interna en lo que a los procedimientos se
refiere”.

Usted es juez en la ciudad de Córdoba, (Argentina) y se le presenta una causa que requiere para su
solución tener en cuenta distintos temas vinculados con el derecho procesal civil internacional y que
para resolverlo es indispensable aplicar el derecho de Bélgica ya que la norma indirecta de
importación indica que debe resolverse con ese derecho.

Responda fundamentando cada una de las respuestas:

¿Puede esperar a que las partes aleguen y prueben la existencia de la ley invocada para establecer su
contenido e interpretarlo?

¿Ud. como juez de qué forma lo establecería e interpretaría?

¿Si no se pudiere probar cómo debería resolver l cuestión en concreto?

Con respecto a la primer pregunta, si a todas luces resulta aplicable un derecho extranjero, debemos
estar a lo dispuesto por el art. 2595 en su inciso A del CC, en cuanto establece que es obligación del
Juez, una vez establecido el contenido, a interpretarlo como lo harían los jueces del Estado al que ese
derecho pertenece, sin perjuicio de que las partes puedan alegar y probar la existencia de la ley
invocada. Si el contenido del derecho extranjero no puede ser establecido se aplica el derecho
argentino.-

Es por ello que el Juez no podría esperar a que las partes aleguen y prueben la existencia de la ley, ya
que nuestro CCyC se enrola en la teoría del uso jurídico que dice que el juez debe averiguar de oficio
el estado jurídico de otro país y si esa indagación no da resultados, podrá informarse sobre otro
derecho afín aplicable. De esta forma decrece el grado de probabilidad en cuanto a la imitación de la
sentencia extranjera, pero se evita la denegación de justicia o la sustitución del derecho extranjero
por la ley fori.
Con respecto a la segunda pregunta podemos sostener que como Magistrado, nos enfrentamos al
problema de conocer la naturaleza de ese derecho extranjero que tiene que aplicarse para solucionar
el problema planteado. Sin embargo, y siguiendo la postura establecida por nuestra fuente
convencional, averiguar la existencia y conocer el derecho extranjero es una tarea tan complicada que
la doctrina coincide en afirmar que las leyes extranjeras deben ser objeto de prueba. Esto por ello,
que siguiendo a la doctrina y jurisprudencia esta se podrá probar mediante una copia auténtica de la
ley contenida en publicaciones con certificación oficial de vigencia; informes de agentes diplomáticos
o consulares más transcripción de la ley; opinión de jurisconsultos admitida para algunas ocasiones,
con evaluación pericial; referencias de obras conocidas sobre el derecho del país respectivo;
atestación de un escribano extranjero; prueba testimonial aunque la declaración de dos testigos
abogados ha sido excluida en algunos fallos; prueba confesional algunos fallos aceptaron la
procedencia de la ley extranjera cuando es reconocida por quien se opone a ella y el intercambio
recíproco de información entre países.

Con respecto a la pregunta final, y ante la imposibilidad de probar esta situación, debemos estar a la
última parte del inciso a del art. 2595 cuando manifiesta que si el contenido del derecho extranjero no
puede ser establecido se aplica el derecho argentino.-

Actividad 2: ¿Igualdad de trato o no? (50 puntos)


Llega a su estudio el apoderado legal de una empresa peruana con domicilio en la ciudad de Lima y le
consulta por el incumplimiento contractual de una empresa argentina para con su firma. Como
consecuencia de ello quiere iniciar acciones en nuestro país en contra de la misma pero le informaron
en otro estudio jurídico que tenía que abonar una caución que se encuentra prevista en el Código
Procesal Civil de la Nación Argentina para poder iniciar acciones en los tribunales argentinos.
¿Es correcta la respuesta que le dieron? ¿Qué solución puede darle?
¿En qué condiciones procesales se encontrará la empresa peruana respecto a la argentina en el plano
procesal?
¿Ante que jueces podría iniciar la demanda?
Fundamente en todos los casos.
Con respecto a la primer pregunta, podemos confirmar que es incorrecta la respuesta dada. Si bien es
cierto que ciertos códigos procesales hablan de una exigencia de constituir una caución de arraigo
para poder ser actor en un proceso al no tener domicilio ni bienes en el país, la Convención de la Haya
de 1954 estableció un régimen de igualdad de trato procesal y eliminó la caución de arraigo por ser
discriminatoria.

Asimismo, en el Protocolo de Las Leñas, el cual tiende a garantizar la «igualdad de trato procesal»
entre los particulares de los Estados miembros, ha prohibido la exigencia de toda «caución o depósito,
cualquiera sea su denominación» (art. 4º) que se justifique en virtud de la «calidad de ciudadano o
residente permanente de otro Estado Parte».

En el mismo sentido, el código civil y Com en su art. 2610 establece que: Los ciudadanos y los
residentes permanentes en el extranjero gozan del libre acceso a la jurisdicción para la defensa de sus
derechos e intereses, en las mismas condiciones que los ciudadanos y residentes permanentes en la
Argentina. Ninguna caución o depósito, cualquiera sea su denominación, puede ser impuesto en razón
de la calidad de ciudadano o residente permanente en otro Estado. La igualdad de trato se aplica a las
personas jurídicas constituidas, autorizadas o registradas de acuerdo a las leyes de un Estado
extranjero.

Es evidente que con la exigencia de una caución juratoria se estaría vulnerando la igual entre las
partes, evidenciando un claro y evidente acto discriminatorio.-

Es estas situaciones, surge a las claras que el actor puede iniciar su ejecución por cumplimiento de
contrato en los tribunales argentinos, teniendo en cuenta el domicilio del deudor, o bien donde debía
cumplirse la obligación, o bien convencionalmente donde hallan pactado, a elección del actor.-