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UNIVERSIDAD NACIONAL DE

INGENIERÍA
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA

Cálculo o diseño de campana


Curso: ventilación industrial
Sección: “A”

Profesor: Ing.villavicencio chavez,manuel VILLAVICENCIO CHAVEZ,


MANUEL

Alumnos:

Apellidos - Nombre Código

Mendoza Huamani,Fernando 20140182I

2018 - II

1 1
DISEÑO DE CAMPANAS

2.1. Principios generales 2

2.2. Propiedades de los contaminantes 2

2.2.1. Efectos de inercia 2


2.2.2. Efectos de la densidad 2

2.3. Diseño de campanas 2

2.3.1. Campanas de procesos confinados 3

2.3.2. Cabinas 5
2.3.2.1. Distribución del aire en el frente de la cabina 6

2.3.3. Campanas exteriores 9


2.3.3.1. Contornos de velocidad 10
2.3.3.2. Velocidades de control 11
2.3.3.3. Determinación del caudal de aspiración 13
2.3.3.4. Efecto de las pantallas 13
2.3.3.5. Campanas con bocas de aspiración tipo ranuras 14
2.3.3.6. Campanas suspendidas 15
2.3.3.7. Campanas para control de cubas abiertas 16

2.3.4. Campanas receptoras 20


2.3.4.1 Campanas suspendidas sobre una fuente caliente 21

2 2
DISEÑO DE CAMPANAS
2.1. Principios generales

Se denomina campana de captación o campana al elemento de ingreso del aire


al sistema de conductos de ventilación. El término campana se usa en un
sentido amplio, incluyendo cualquier abertura de succión independientemente de su
forma o tamaño, que permite que el aire ingrese al sistema de conductos. La función
esencial de la campana es, entonces, crear un flujo de aire que capture eficazmente
al contaminante y lo transporte hacia ella.

Las campanas se proyectan tendiendo a lograr la máxima eficiencia


aerodinámica en la captación del contaminante, es decir tratando de crear la
velocidad necesaria en el área de contaminación, con la menor caudal y el mínimo
consumo de energía. Para ello es conveniente, en la medida de lo posible, la
colocación de pantallas o el encerramiento de procesos con el fin de encauzar
el aire.

Los procesos controlados por las campanas pueden ser procesos llamados procesos
fríos, también conocidos como fuentes frías, o procesos con liberación de calor
o calientes, también denominados fuentes calientes. En los procesos fríos
los contaminantes emitidos por la fuente son llevados en direcciones aleatorias por las
corrientes del aire existentes en los locales. En los procesos calientes se libera la
energía térmica que genera un movimiento ascendente del aire, por disminución de su
densidad, que arrastra al calor o a los contaminantes químicos.

2.2. Propiedades de los contaminantes

2.2.1. Efectos de inercia: Los gases y vapores no presentan una inercia


significativa. Lo mismo ocurre con las partículas pequeñas de polvo, de diámetro
igual o inferior a 20 micrómetros (que incluye los polvos respirables). Este tipo de
materiales se mueve si lo hace el aire que les rodea. En este caso, la campana debe
generar una velocidad de control o captura suficiente para controlar el movimiento del
aire que arrastra a los contaminantes y, al mismo tiempo, vencer el efecto de las
corrientes de aire producidas en el local por otras causas, como movimiento de
personas, de vehículos, corrientes convectivas, etc.

2.2.2. Efectos de la densidad: Con frecuencia la ubicación de las campanas


se decide, erróneamente, sobre la base de suponer que los contaminantes
químicos son “más pesados “ que el aire. En la mayor parte de las aplicaciones
relacionadas con los riesgos para la salud, este criterio es de poco valor (ver
Figura 2.1). Las partículas de polvo, los vapores y los gases que pueden representar
un riesgo para la salud tienen un comportamiento similar al aire, y no se mueven
apreciablemente hacia arriba o hacia abajo a causa de densidad propia, sino que son
arrastradas por las corrientes de aire. Por lo tanto, el movimiento habitual del
aire asegura una dispersión uniforme de los contaminantes.

2.3. Diseño de campanas

3 3
El tipo de campana a emplear dependerá de las características físicas de la
fuente de contaminación, del mecanismo de generación del contaminante y de
la posición relativa del equipo y del trabajador.

Los pasos para el diseño de una campana son:


- Determinar la ubicación respecto al proceso.
- Determinar la forma y tamaño.
- Determinar el caudal de aspiración.

Respecto a los dos primeros items, las Figuras 2.2 y 2.3 ilustran algunos
principios básicos del proyecto.

A fin de obtener las ecuaciones de cálculo de los caudales que deben aspirar
en las cabinas, estás se clasifican en los siguientes tipos:

a) Campanas de procesos confinados


b) Cabinas
c) Campanas exteriores
d) Campanas receptoras

Es muy importante clasificar de manera adecuada la campana a proyectar,


para poder calcular adecuadamente el caudal que debe ser aspirado. La extracción de
este caudal se logra, generalmente, mediante el uso de un ventilador.

El caudal volumétrico de aspiración, se calcula aplicando la ecuación de


continuidad:

Q = v . A (m3 / s) (2.1)

donde: v (m / s): velocidad del aire y

A (m2): área de la sección de pasaje del aire a la velocidad v.

2.3.1. Campanas de procesos confinados

Se denominan campanas de procesos confinados a las campanas que


encierran, de la forma más completa posible, a los procesos contaminantes que
deben controlar. Los confinamientos no son herméticos pues existen aberturas para la
entrada o salida de materiales, aberturas de observación, fisuras en los
cerramientos, etc., por lo que es necesaria la extracción del aire para el control de la
dispersión de los contaminantes (recordar que al generar una depresión dentro de los
cerramientos, por la aspiración del aire, no se permite el escape de los
contaminantes por sus otras aberturas).

Para aplicar la ecuación (2.1), se considera la velocidad con que el aire pasa a
través de las aberturas que presenta el cerramiento, y se la denomina velocidad sobre
las abertura v ab. El área total de aberturas, que se obtiene sumando todas las
aberturas parciales que presenta el cerramiento, se denomina A T ab. Luego, de (2.1)
resulta:

Q = v ab . A T ab (m3 / s) (2.2)

4 4
Las velocidades sobre las aberturas deben tener magnitudes tales, que
superen a las velocidades de escape inducidas por los procesos ubicados dentro de
los cerramientos. La bibliografía informa de las velocidades sobre las aberturas,
recomendadas en función de las características de los diferentes procesos.

A veces, la velocidad sobre las aberturas se da como un caudal específico (q)


expresado como caudal a aspirar dividido por el área total de aberturas:

q = Q / A T ab (m 3 / s / m 2) (2.3) (ver Figura 2.4)

donde: (m3/s/m2) equivale a (m/s).


O sea que conocida el área total de aberturas, el caudal a aspirar (Q) resulta
ser:

Q = q . A T ab (m 3 / s) (2.4)

Otra forma de expresar este caudal específico es como caudal a aspirar


dividido por el área transversal del equipo considerado, como en el caso de los
elevadores de cangilones (ver Figura 2.5). En esta misma figura, para el caso de la
cinta transportadora, el caudal específico es dado como caudal a aspirar dividido por
la velocidad de la misma.

Este tipo de campanas es el más eficiente porque maneja el menor caudal de


aire para lograr el control de la dispersión de los contaminantes.

Ejemplo:

Se tiene un elevador de canjilones de 7 metros de altura, cuyas dimensiones


transversales son de l = 2,0 m por a = 2,0 m, y que transporta material cuya
temperatura es la del ambiente. El elevador de canjilones es alimentado por
una cinta transportadora que se mueve a 0,75 m/s y tiene un ancho de 1,5 m; el ancho
de la abertura, por la que entra y sale la cinta, es de 1,7 m. Determinar el caudal a
aspirar en el cuerpo del elevador y en el lugar de transferencia desde la cinta
al elevador (ver Figura 2.5).

En la figura mencionada se recomienda que para el cuerpo del elevador se debe


aspirar un caudal específico: q = 0,51 m3 / s / m2 de sección transversal del
cerramiento. La sección transversal del cerramiento es:

A t = l . a = 2 . 2 = 4 m2

El caudal a aspirar necesario se obtiene aplicando la ecuación (4) es:

Q = q . A t = 0,51 . 2,0 . 2,0 = 2,04 m3 / s

Además se recomienda que para elevadores de altura menor a 9 m se puede


colocar una o dos campanas sobre el cuerpo del cerramiento, una en la parte alta y /
u otra en la parte baja. En el caso analizado, como la temperatura del material
coincide con la del ambiente, se eligen dos campanas (también se podría elegir una
campana) y cada una de ella deberá aspirar la mitad del caudal , o sea:

5 5
Q camp sup = Q camp inf = Q / 2 = 2,04 /2 = 1,02 m3 / s

Q camp sup = Q camp inf = 1,02 m3 / s

Respecto a la alimentación del elevador de cangilones, se recomienda que en


función de la velocidad de la cinta se debe elegir el caudal específico de aspiración.
Como la velocidad de la cinta es de 0,75 m/s, en este caso se debe aspirar
un caudal específico: q cinta = 0,54 m3 / s / m de ancho de cinta.

La cinta es de 1,5 m de ancho y entra al elevador a través de un abertura de


1,7 m de ancho. El caudal a aspirar por la campana que controla la dispersión de
esta transferencia es:

Q cinta = q cinta . a cinta = 0,54 . 1,5 = 0,81 m3 / s

Q = 0,81 m3 / s

Se debe verificar que se cumple con el caudal específico mínimo para el


ancho de la abertura: q abertura = 0,23 m3 / s / m de ancho de abertura.

En el caso en estudio se debe verificar este último caudal específico, a partir del
caudal aspirado y el ancho de la abertura:

q abertura = Q cinta / a abertura = 0,81 / 1,7 = 0,476 0,23 m3 / s / m,

o sea que cumple.

2.3.2. Cabinas

Las cabinas son recintos que presentan un frente total o parcialmente abierto
para acceso. El proceso contaminante se realiza en su interior. Se extrae un caudal de
aire suficiente para inducir en el frente de la cabina, una velocidad promedio
denominada velocidad en el frente (v f), del orden de 0,3 a 1,0 m/s, que en general
basta para superar la tendencia al escape del aire contaminando, aunque existen
casos en donde se requieren velocidades en los frentes de mayor magnitud
(ver Tabla 2.1). Ejemplos: cabinas de laboratorio y de pintura.

La velocidad en el frente de la cabina es función de:

- el proceso a controlar, que determina las condiciones de dispersión de los


contaminantes,
- de la toxicidad de estos últimos y
- la magnitud de las velocidades de las corrientes del local,
denominadas
velocidades erráticas (v e):

v f = F ( proceso, toxicidad, v e ) (ver Tabla 2.1)

El caudal a aspirar (Q) se obtiene aplicando la ecuación:

Q = v f . A f (m 3 / s) (2.5)

6 6
donde: A f : área del frente abierto máximo de la cabina y que es igual a:

7 7
A f = h . l (m 2) (2.6)

donde: h : altura del frente abierto y

l : longitud del frente abierto.

En el caso de tratarse de un cabina con un frente de magnitud variable, para el


cálculo del área de entrada se utilizan los valores mayores de la altura o del largo.

Este tipo de disposición es muy eficiente. Las paredes de la cabina no sólo


reducen la magnitud del caudal a extraer, sino que actúan como pantallas que evitan
los efectos adversos directos de las corrientes erráticas del local.

La extracción se efectúa por una conexión en la parte superior si el proceso


libera calor, para evitar fugas del aire caliente, y en el caso del control de procesos
fríos, en la pared opuesta al frente o en el techo de la cabina (ver Figuras 2.6 y 2.7).

2.3.2.1. Distribución del aire en el frente de la cabina

En la Figura 2.8 se ha dibujado una cabina vista de frente y el corte A-A de la


misma. En este corte se han dibujado las velocidades en el frente con vectores
proporcionales a su magnitud. El aire ingresa con velocidades mayores que la
velocidad en el frente (v f) en la parte superior de la cabina, cerca del conducto de
salida, en tanto que en la zona inferior las velocidades son menores. Estas últimas
velocidades de pequeña magnitud pueden ser insuficientes para controlar el escape
del aire contaminado.

Esto se produce debido a que el aire se mueve desde el plano de entrada de la


cabina hasta el plano de la boca de salida, generando una caída de presión.
Como esta caída es prácticamente uniforme cualquiera sea el camino recorrido por el
aire, entonces las velocidades correspondientes a las trayectorias superiores de menor
longitud, son mayores que las velocidades correspondientes a las trayectorias
inferiores de mayor longitud.
Área de alta velocidad en el frente

Corte A-A
A
Área de baja velocidad en
Figura 2.8 el frente

8 8
Para corregir esta situación se coloca en el interior de la cabina con
salida superior, una pantalla con la forma indicada en la Figura 2.9, que posee tres o
más aberturas que presentan una relación ancho / longitud igual o menor a 0,2 y se
las denominan ranuras. Estas ranuras, al ser estrechas, producen pérdidas de presión
relativamente importantes comparadas con las producidas por las trayectorias
del aire entre el frente de la cabina y dichas ranuras, y se usan para obtener
una distribución de velocidades más uniformes en el frente, al ofrecer al aire
trayectorias de longitudes más uniformes independientemente del lugar por donde
entre.

Esta distribución uniforme se logra cuando, además, el movimiento del aire, en


el recorrido entre las ranuras y la boca de salida de la cabina, produce pérdidas
pequeñas respecto a las producidas por el pasaje del aire a través de dichas
ranuras.

Para lograr todo esto, se deben dimensionar adecuadamente las ranuras y el


pleno o cámara ubicado detrás de estas ranuras (ver Figura 2.9).

Se comienza por plantear la siguiente ecuación:

Q = v r. n . a r . l (m3 / s) (2.7)

donde: Q : caudal a aspirar, obtenido por la ecuación (2.5),

v r : velocidad del aire en la ranura (se supone que es uniforme


en todas las ranuras),

n : número de ranuras,

a r : ancho de la ranura, y

l : longitud de la ranura ( igual a la longitud del frente abierto).

Pantalla

Pantalla

Cámara o pleno

ar
ap
2ap

9 9
Figura 2.9

10 1
0
Es habitual adoptar el número de ranuras igual a tres, o sea que n =
3, y como ya se conoce la longitud (l) del frente abierto de la cabina, la ecuación (2.7)
presenta dos incógnitas: la velocidad en las ranuras (v r) y el ancho (a r) de
la ranura. La bibliografía recomienda, para la mayoría de los casos, una velocidad en
la ranura del orden de 10 veces la velocidad en el frente de la cabina, y nunca menor
de 5 m 3/s. El ancho de la ranura resulta igual a: y nunca menor de 5 m 3 / s.

ar = Q/vr /n/l (m) (2.8)

Para diseñar adecuadamente el pleno se recomienda una velocidad en el


mismo que sea igual o menor que la mitad de la velocidad en la ranura:

vp ½ . v r (m / s) (2.9)

Esta correspondencia entre las velocidades representa una equilibrada


relación para lograr la uniformidad de la velocidad en el frente de la cabina, con una
pérdida de presión aceptable.

A partir de la relación indicada en (2.9), se deduce que el ancho del pleno es:

ap 2 . a r (m / s) (2.10)

A la altura de la segunda ranura se incorpora el caudal aportado por ésta y se


suma al que proviene de la primera ranura; el caudal suma es el doble del que entra
por cada ranura y como se debe mantener constante la velocidad en el pleno,
la medida del ancho (a p) se duplica y por esto la pantalla presenta una
inclinación como se indica en la Figura 2.9.

El análisis es similar cuando se tratan de procesos fríos como cabinas


de pintura (ver Figura 2.7).

Ejemplo:

Se desea calcular el caudal a aspirar por una cabina de laboratorio, dentro de


la cual se evaporan solventes de baja toxicidad, que presenta una abertura de 1,5 m
de largo por 0,8 m de alto, cuando se encuentra levantada totalmente la puerta
guillotina. Las corrientes erráticas pueden afectar las velocidades en el frente de la
campana. También se desean calcular las dimensiones de las ranuras colocadas
para uniformar las velocidades en el frente de la cabina.

Para ello primero se adopta una velocidad en el frente de la cabina de


0,5 m/s, en función de las tareas desarrolladas - evaporación de solventes de baja
toxicidad -. Según la Tabla 2.1, se selecciona el valor superior de la velocidad de
control correspondiente al “Caso I – Liberado casi sin velocidad en aire tranquilo” - que
es la actividad que más se le asemeja y con corrientes de aire que distorsionan la
captura del contaminante (corrientes erráticas del aire del entorno).

Utilizando a la expresión (2.6) se calcula el área del frente de la cabina:

A f = h . l = 0,8.1,5 = 1,2 m 2

y el caudal (Q) se calcula aplicando la ecuación (2.5):

11 1
1
Q = v f . A f = 0,5. 1,2 = 0,6 m 3 / s

Q = 0,6 m 3 / s

Se eligen tres ranuras, dos de ellas se encuentran en el plano de una pantalla


ubicada paralelamente al frente de la cabina, y la tercera está ubicada en el parte
superior de dicha cabina, de acuerdo a lo indicado en la Figura 2.9.

Se adopta la velocidad mínima de diseño recomendada de 5 m/s en las


ranuras y aplicando la ecuación (2.8) se obtiene el ancho de éstas:

a r = Q / v r / n / l = 0,6 / 5 / 3 / 1,5 = 0,0266 m


Se adopta:
a r = 0,025 m

La nueva velocidad en cada ranura se obtiene despejándola de la ecuación


(2.7):

v r = Q / n / a r / l = 0,6 / 3 / 0,025 / 1,5 = 5,33 m / s

v r = 5,33 m / s

El ancho del pleno, en la parte inferior, según la ecuación (10) es:

a p = 2 . a r = 2 . 0,25 = 0,05 m

a p = 0,05 m

A la altura correspondiente a la ubicación de la segunda ranura, el ancho del


pleno será de:
a’ p = 0,10 m

2.3.3. Campanas exteriores

Se denomina campana exterior a la que controla la dispersión de los


contaminantes de una fuente que está ubicada fuera de sus límites físicos. Se
emplea cuando no es posible el uso de campanas de procesos confinados o
de cabinas.

Ejemplos (ver Figura 2.10):

- Ranuras de aspiración en los bordes de tanques o mesas de trabajo.


- Extremos de conductos próximos a pequeñas fuentes de contaminación.
- Campanas de captación dispuestas lateralmente a procesos indus-triales,
sean las fuentes frías o calientes.
- Rejas en el suelo o en mesas de trabajo.
- Campanas suspendidas (sobre procesos que no liberan calor).
- Ventiladores helicoidales en paredes adyacentes a los procesos.

9 9
Las campanas exteriores ejercen su acción creando corrientes direccionales de
la zona adyacente a la abertura de succión. Estas corrientes inducen velocidades

10 10
en los puntos más distantes, que arrastran al contaminante hacia el interior de
la campana. El movimiento del aire debe controlar al contaminante hasta alcanzar la
campana. Los movimientos del aire generados por otras causas pueden distorsionar
el flujo inducido por la campana y requerir caudales de aire superiores a fin de
superar dichas distorsiones. La eliminación de las posibles causas de esos
movimientos de aire es un factor importante para lograr un control efectivo del
contaminante, sin tener que recurrir a caudales de aspiración excesivos e incurrir en
elevados costos de funcionamiento asociados a ellos. Entre los motivos más
importantes que originan movimientos de aire se encuentran:

- Los procesos a alta temperatura o las operaciones que generan calor, que
dan lugar a corrientes de aire de origen térmico.
- Movimiento de la maquinaria, como piedras de amolado y pulido,
cintas transportadoras, etc.
- Movimiento de materiales, como en la descarga de volquetes o el llenado
de depósitos.
- Movimiento del operario.
- Corrientes erráticas de aire en el local (que se consideran habitual-mente
entre 0,12 y 0,25 m/s, pero pueden ser mucho mayores).
- Movimiento rápido del aire producido por equipos de enfriamiento o
calentamiento localizado.

2.3.3.1. Contornos de velocidad

En la Figura 2.11 está dibujada una campana lateral de sección circular y se


indican las líneas de corriente, que representan el movimiento del aire; las tangentes
trazadas por sus distintos puntos indican las direcciones de los vectores que
representan a la velocidad. En las proximidades de la boca de aspiración de
una campana exterior existen superficies perpendiculares a los vectores de
velocidad que presentan el mismo módulo. Estas superficies reciben el nombre de
contornos de velocidad o superficie de igual velocidad.

A C1

1 2

A C2

Figura 2.11 2x

11 11
En la Figura 2.11 se representa un punto (1) ubicado a una distancia x de la
campana: la velocidad inducida en el punto es (v 1) y el área del contorno de
velocidad que pasa por el punto (1) se lo denomina (A C 1).

El caudal a aspirar se obtiene aplicando la ecuación (2.1):

Q = v 1 . A C 1 (m3 / s) (2.11)

Si ahora se considera el punto (2) ubicado a una distancia 2 x del frente de la


campana, con una velocidad inducida (v 2) y el área del contorno de velocidad (A C
2), y puesto que a través de las áreas de cada uno de los dos contornos de velocidad
pasa el mismo caudal de aire (Q), resulta:

Q = v 1 . A C 1 = v 2 . A C 2 (m3 / s) (2.12)

A partir de una cierta distancia de la boca de la campana hacia la derecha, se


puede suponer que los contornos tienden a esferas; luego el área de cada contorno
es:

AC = . x 2 (m 2) y reemplazando en (2.12):

Q = v 1 . . x 1 2 = v 2 . . x 2 2 (m3 / s) y resulta

v 1 / v 2 = x 2 2 / x 1 2 (2.13)

es decir, las velocidades son inversamente proporcionales a los cuadrados de


los diámetros y a medida que aumenta la distancia desde la campana, las velocidades
inducidas disminuyen haciéndose cada vez más pequeñas.

2.3.3.2. Velocidades de control

Se denomina velocidad de control o de captura a la velocidad mínima del aire,


inducida en las proximidades de la campana, que es necesaria para capturar y dirigir
hacia ella el aire contaminado. Esta velocidad de aire es función del caudal de aire
aspirado y de la forma de la campana.

Cuando la boca de una campana está ubicada a una distancia (x 1) de


un punto sobre el cual es necesario inducir una velocidad de control (v c), para controlar
la dispersión de los contaminantes, el caudal (Q 1) a aspirar por la campana, según la
ecuación (2.11), es:

Q 1 = v c . A C1 = v c . k 1 . x 1 2 (m3 / s) (2.14)

donde k 1: coeficiente de proporcionalidad y que es función de la forma del contorno


de velocidad.

Si la campana se ubica ahora a una distancia (x 2) que es el doble de


la distancia anterior (x 1) y se requiere inducir la misma velocidad de control (v c), el
nuevo caudal (Q 2) a aspirar por la campana, según la ecuación (2.11), es:

Q 2 = v c . A C2 = v c . k 2 . x 2 2 (m3 / s) (2.15)

12 12
y donde se supone que el coeficiente de proporcionalidad (k 2) es el mismo que en el
caso anterior.

Dividiendo miembro a miembro las ecuaciones (2.15) y (2.14):


2
Q 2/ Q 1 = x 2 / x 1 2 = (2 . x 1) 2 / x 1 2
= 4 (2.16)

O sea que el caudal a aspirar para inducir la misma velocidad de control,


cuando la campana se encuentra al doble de distancia de la fuente a controlar, es
cuatro (4) veces mayor que el caudal original, si los contornos de velocidad tienden a
superficies esféricas; esto justifica lo señalado en la Figura 2.3. Pero cuando
los coeficientes de proporcionalidad (k i) son diferentes pues las formas de
los contornos de velocidad también lo son, entonces la relación de los caudales es del
orden de cuatro (4) veces.

En la Tabla 2.1 se indican valores para las velocidades de control.

TABLA 2.1 - Valores recomendados para las velocidades de control


Condiciones de dispersión del Velocidad de
Ejemplos
Contaminante control (m/s)

I – Liberado casi sin velocidad en aire Evaporación desde depósitos; de-


0,25 – 0,5
tranquilo. sengrase, etc.

Cabinas de pintura; llenado Inter-


mitente de recipientes; transferen-
II - Liberado a baja velocidad en
cias entre cintas transportadoras a 0,5 – 1,0
aire moderadamente tranquilo.
baja velocidad; soldadura; recubri-
mientos superficiales; pasivado.

Cabinas de pintura poco profundas;


III - Generación activa en una zona de
llenado de barriles; carga de cintas 1,0 – 2,5
rápido movimiento.
transportadoras.

IV - Liberado con alta velocidad inicial en Desmolde en fundiciones, chorros


una zona de movimiento muy rápido del de aire abrasivos. 2,5 - 10
aire.

En cada una de las condiciones citadas se indica un rango para los valores de la velocidad de
control. La selección del valor adecuado depende de los siguientes factores:

Límite inferior Límite superior


1. Corrientes de aire en el local mínimas o 1. Corrientes de aire que distorsionan la captura
favorables a la captura del contaminante. del contaminante.

2. Contaminantes de baja toxicidad o molestos. 2. Contaminantes de alta toxicidad.


3. Producción de contaminantes baja o 3. Gran producción, uso continuo.
intermi- tente.
4. Campana de gran tamaño o con una gran 4. Campana pequeña, únicamente control local.
masa de aire en movimiento.

13 13
2.3.3.3. Determinación del caudal de aspiración

Para calcular el caudal de aire a aspirar por la campana se debe:


- 1°: determinar la velocidad de control que se debe ejercer sobre un punto
exterior ubicado a una distancia x del frente de dicha campana (ver Tabla 2.1),
- 2° : determinar el área del contorno de velocidad que pasa por dicho punto
y
- 3° : obtener el caudal utilizando la ecuación (2.11).

Esto se conoce como el método racional para el calculo de campanas


exteriores. La dificultad de la aplicación de la ecuación (2.11) radica en
la determinación del área del contorno de velocidad. Es por ello que se han realizado
estudios que han permitido obtener los valores de las velocidades inducidas en las
proximidades del frente de la campana, en función de la distancia a la boca
de aspiración y partir de éstos, se han determinado las ecuaciones de cálculo.

Para campanas laterales de boca circular, cuadrada o rectangular, estas


últimas con un relación ancho a largo (W / L) igual o mayor que 2 (ver Figura 2.12), el
caudal de aspiración viene dado por la expresión:

Q = v . (10 . x 2 + A) (m3/s) (2.17)

donde: Q : caudal de aire a aspirar por la campana,

v : velocidad de control en el eje de la campana a una distancia x de la boca


en (m/s),

x : distancia a la boca de la campana en (m) y

A : área del frente o boca de la campana, (m2).

De la ecuación (2.17) se deduce que el caudal varía con el cuadrado de la


distancia a la campana.

2.3.3.4. Efecto de las pantallas

La denominación de pantalla se utiliza para definir a:


1) Una superficie situada en el plano del frente de la campana y unida a su
borde, que representa una barrera al flujo de aire que proviene de la zona
posterior de la campana; también es llamada pestaña,
2) Una superficie que impide el flujo del aire procedente de ciertas direcciones
situadas enfrente o lateralmente a la campana; también es denominada
deflector.

Cuando se utiliza una pantalla que corresponde al caso 1), los contornos de
velocidad se desplazan hacia fuera, en comparación con la misma campana sin
pantalla y el efecto es mayor sobre su eje. La mejora introducida por la pantalla
resulta en una reducción aproximada del 25 % del caudal necesario para inducir una
velocidad dada a la distancia x.

La ecuación del caudal (2.17) se modifica en este caso:

14 14
Q = 0,75 . v . (10 . x 2 + A) (m3/s) (2.18)

Para la mayor parte de las aplicaciones el ancho de la pantalla debe ser igual a
la raíz cuadrada del área de la boca de la campana ( A ) (ver Figura 2.13).

Cuando se utiliza una pantalla que corresponde al caso 2), el efecto es


similar. La magnitud del resultado dependerá del tamaño y la ubicación del deflector.

En el caso de una campana apoyada sobre una mesa o sobre el piso,


la ecuación del caudal (14) se modifica según la expresión:

Q = v . (5 . x 2 + A) (m3/s) (2.19) (ver Figura 2.13)

Ejemplo:

Se desea calcular el caudal a aspirar por una campana apoyada sobre


el borde de una mesa rectangular de 1,0 m de largo por 0,5 m de ancho, donde
un operario realiza pulidos de piezas utilizando una pulidora de mano. La
campana tiene un frente abierto de 1,0 m por 0,6 m.

Se considera que en el borde de la mesa, opuesto a la campana es conveniente


inducir una velocidad de control de 1,0 m/s. (ver Tabla 2.1: se adopta el valor mínimo
de la velocidad de control recomendada, correspondiente al “Caso III – Generación
activa en una zona de rápido movimiento de aire”). Con esta velocidad de control se
busca proteger al operario que se encuentra de pie sobre el lado opuesto al que está
apoyada la campana.

Se aplica la ecuación (2.19):

Q = v . (5. x 2 + A) = 1,0 . (5. 0.5 2 + 1,0 . 0,6) = 1,85 m3/s

Q = 1,85 m3/s

2.3.3.5. Campanas con bocas de aspiración tipo ranuras

Se denominan campanas tipo ranuras o rendijas las que presentan bocas de


aspiración con una relación ancho / longitud igual o inferior a 0,2. Las ranuras
se utilizan habitualmente para lograr un flujo de aire de aspiración uniforme y
una velocidad de control adecuada sobre una superficie de generación
de contaminantes, por ejemplo en una cuba abierta para desengrase o en la boca de
una campana de gran tamaño, como en ciertos diseños de campanas de aspiración
lateral. La función de la ranura es únicamente proporcionar una distribución uniforme
del aire.

En este caso los contornos de velocidad tienden a superficies cilíndricas con el


eje paralelo a la dimensión mayor de la ranura.

Las campanas con bocas tipo ranura constan normalmente de una abertura
estrecha y un pleno. La uniformidad de la distribución del aire a lo largo de la ranura
se logra dimensionando adecuadamente el ancho de la ranura y la profundidad del

15 15
pleno, de manera que la velocidad del aire en la ranura sea muy superior a la del pleno,
y se genere una pérdida de carga alta en la ranura en comparación con la

16 16
pérdida de carga en el pleno. Por lo tanto, todos los puntos de la ranura están
sujetos a una aspiración prácticamente idéntica y por ello la velocidad es
prácticamente uniforme.

No existe un método directo para el cálculo de las pérdidas de presión de un


conjunto ranura-pleno. Una aproximación adecuada, aplicable a la mayor parte de
las campanas, consiste en diseñar el pleno para lograr que su velocidad máxima sea
la mitad de la velocidad en la ranura. Para la mayoría de los casos una velocidad de
10 m/s en la ranura y de 5 m/s en el pleno representa un equilibrio razonable entre la
uniformidad del flujo y una pérdida de carga moderada. Los diseños en los que el
conducto de extracción se encuentra ubicado en el centro del pleno permiten
dimensiones mínimas del mismo, puesto que el aire se aproxima a la salida desde
direcciones opuestas. Cuando es posible emplear plenos grandes y profundos, como
en el caso de las campanas para las operaciones de desmoldeo en las fundiciones, la
velocidad en la ranura puede ser tan pequeña como 5 m/s, con velocidades en el pleno
de 2,5 m/s.

2.3.3.6. Campanas suspendidas

La campana suspendida o dosel es una campana colocada a una


determinada altura sobre una fuente fría. El esquema de la campana es el indicado en
la Figura 2.14 (ver también la Figura 2.13). Se recomienda que la campana
exceda al diámetro o a los lados de la fuente de emisión de contaminantes.

La ecuación general para esta campana suspendida de cuatro laterales


abiertos es:

Q = v.K.p.h (m3 / s) (2.20)

donde: Q : caudal de aire a aspirar por la campana suspendida en (m3/s),

v : velocidad de control en (m/s) (ver Tabla 2.1),

K : constante que varía con las relaciones entre las dimensiones de


la campana y de la fuente contaminante,

p : perímetro de la fuente en (m) y

h : altura entre el plano superior de la fuente y el plano inferior de la boca de


la campana en (m).

Se recomienda que el tamaño de la campana exceda al diámetro o a los lados


de la fuente de emisión de contaminantes en el 40 % de la altura que existe entre el
borde inferior de la campana y el borde o plano superior de dicha fuente.
Cuando se satisface la condición anterior la ecuación de cálculo recomendada
es:

Q = v . 1,4 . p . h (m3 / s) (2.21)

El valor exacto de K para otros casos no ha sido establecido.

17 17
Cuando la campana suspendida está apoyada sobre una pared se la conoce
con el nombre de campana suspendida de tres laterales abiertos. La ecuación
utilizada para el cálculo del caudal es:

Q = v . (l + 2.a) . h (m3 / s) (2.22)

Donde ahora: l : dimensión de la campana paralela a la pared en (m) y

a : dimensión de la campana perpendicular a la pared en (m).

0,4 h 0,4 h

Figura 2.14

Cuando la campana suspendida está ubicada en una esquina del local,


es decir sobre dos paredes, se la conoce con el nombre de campana suspendida de
dos laterales abiertos. La ecuación de cálculo del caudal es:

Q = v . (l + a) . h (m3 / s) (2.23),

donde ahora: l y a: dimensiones de los laterales abiertos de la campana en (m).

Los términos restantes de las ecuaciones (2.22) y (2.23) tienen el significado


que los indicados en la ecuación (2.20).

2.3.3.7. Campanas para el control de cubas abiertas

Las cubas abiertas, también conocidas como tanques abiertos son aquellas
en donde se sumergen piezas para su limpieza superficial, como desengrasados o
decapados, o para ser sometidas a procesos de galvanoplastía, tales como
cromado, niquelado, etc.

Las campanas que se usan para el control de las cubas abiertas pueden ser
cabinas o campanas exteriores. Dentro de estas últimas se encuentran las llamadas
campanas de extracción lateral, donde los diseños más usados son los mostrados en
las Figuras 2.15 y 2.16.

A continuación se indica un procedimiento para determinar las velocidades

18 18
mínimas de control en locales no perturbados por corrientes erráticas del aire
y calcular los caudales correspondientes.

Procedimiento

Para obtener las velocidades de control necesarias de las campanas de


captación, se considera que son función del Riesgo Potencial, del Grado de
Generación del contaminante y del tipo de campana utilizada.

El riesgo potencial de un contaminante representa el daño que puede producir


a las personas expuestas y se obtiene a partir de la concentración máxima
permisible ponderada en el período de ocho (8) horas (CMP) – ver Anexo II,
Introducción a las Sustancias Químicas, del Decreto 359/79 y sus modificatorias,
reglamentario de la Ley 19587, de Higiene y Seguridad en el Trabajo –, utilizando la
información de la Tabla N° 2.2. Se indica con las letras A, B, C, y D, donde
A representa a las sustancias de mayor riesgo y la letra D representa a las de menor
riesgo.

El grado de generación de un contaminante, que indica la probabilidad que el


contaminante se desprenda de la superficie de la cuba y pase al ambiente de
trabajo, se determina utilizando el valor resultante más desfavorable obtenido de la
Tabla 2.3 o de la Tabla 2.5.

En la Tabla 2.3 se indica los distintos grados de generación con los números del
1 al 4, en función de:
- la temperatura del líquido de la cuba,
- los grados de temperatura por debajo del punto de ebullición de las
soluciones de las cubas, siempre que este valor se conozca,
- de la evaporación relativa dada en horas, obtenida a partir de ensayos
realizados para los distintos solventes utilizados en los procesos o
- de la evaporación relativa también clasificada como rápida, media, lenta y nula
o inapreciable, y donde al pie de la mencionada Tabla N° 2.3 se indica como
se obtienen estas categorías a partir del llamado Tiempo de secado relativo.
Estos últimos valores figuran en el Apéndice 1, para un gran número de
solventes.

Con el riesgo y el grado así obtenidos, se forma el grupo correspondiente: A1,


B2, C3, etc. Con este grupo se ingresa a la Tabla 2.4 y se obtiene la velocidad
mínima de control (m/s), en función de los distintos tipos de campanas que pueden
utilizarse. Esto es para ubicaciones sin corrientes de aire apreciables dentro del
local.

Con las velocidades así obtenidas de la Tabla 2.4 y con las dimensiones de las
cabinas o de las campanas suspendidas elegidas, aplicando las
correspondientes ecuaciones de cálculo, se obtienen los caudales a aspirar. (ver
ecuaciones: (2.5), (2.21), (2.22) y (2.23)).

Cuando se utilizan campanas de extracción lateral (ver Figura 2.15), la


ecuación de cálculo para determinar el caudal es:

Q = q . b . l (m3 / s) (2.24)

19 19
donde: q : caudal específico o sea caudal mínimo por área de superficie de
cuba (m3/ s / m2),

b : dimensión de la cuba perpendicular a la ranura (rendija) de


aspiración en (m) y

l : dimensión de la campana paralela a la ranura (rendija)


de aspiración en (m).

Para obtener los valores del caudal específico mínimo (q) se trabaja de
la siguiente forma, a partir de los datos indicados en la Tabla N° 2.6:

Con el valor de la velocidad mínima de control obtenida de la Tabla N° 2.4, de


acuerdo al riesgo y grado manejado, se entra en la columna de la izquierda y con las
características de la campana, caso I – campana de aspiración apantallada o contra
una pared – o caso II – campana de aspiración sin pantalla –, se selecciona la fila
correspondiente.

Se ubica la columna encabezada con el valor de la relación ancho a largo de la


cuba (b / l) y en la intersección con la fila hallada en el paso anterior se determina el
valor del caudal específico (q). Empleando la expresión (2.24) se obtiene el caudal que
debe aspirar la campana.

El ancho (b) de la cuba indica el ancho efectivo sobre el que la campana debe
aspirar el aire. Cuando la boca de la campana está más allá del borde de la cuba, esta
distancia debe ser sumada al ancho de la cuba.

Cuando b 0,5 m, es adecuado emplear una sola ranura.


Cuando 0,5 b 1.0 m, es aconsejable emplear dos ranuras.
Cuando 1.0 b 1,2 m, es necesario emplear dos ranuras.
Cuando b 1,2 m, no es práctico el empleo de la ventilación por localizada por
extracción, siendo preferible el empleo del encerramiento de la fuente o el sistema de
impulsión – aspiración.
No debe ventilarse una cuba cuya relación b/l es superior a 2,0 m, no siendo
aconsejable hacerlo cuando b/l es mayor de 1,0 m.

v cam

a cam
vr
ar

b
l Figura 2.17

20 20
Para lograr una distribución correcta del aire a través de toda la superficie de la
cuba, (ver Figura 2.17), se recomienda que la boca de entrada sea del tipo ranura, es
decir con un ancho (a r) pequeño – en las figuras 2.15 y 2.16 se indica como “s” – y la
cámara o pleno, sobre la que se ha construido la ranura, debe poseer un ancho que
produzca una velocidad del aire (v cam) en la cámara o pleno – en las figuras
2.15 y 2.16 se indica como “2 s” –, que sea la mitad de la velocidad del aire a través
de la ranura (v r). Con ello se logran pérdidas de presión en la cámara o
pleno suficientemente bajas para no distorsionar la buena velocidad que se logra
en la ranura. Experimentalmente se determina que la velocidad (v r) recomendada
en la ranura es de 10 m/s. Con este valor se obtienen buenos resultados, sin
que se aumenten en forma excesiva las pérdidas de carga en ella. El ancho de la
ranura se calcula de la siguiente forma:

Conocido el caudal a aspirar (Q), utilizando la expresión (2.24), éste debe


pasar a través de la ranura; se plantea entonces la siguiente ecuación:

Q = v r. a r . l (m3 / s) (2.25)

donde: v r : velocidad del aire en la ranura,

a r : ancho de la ranura, y

l : longitud de la ranura, igual a la longitud de la cuba abierta.

Usando la velocidad recomendada de la ranura de 10 m/s y despejando


la incógnita ancho de ranura (a r) resulta:

a r = Q / v r/ l (m) (2.26)

En el pleno se aconsejan que la velocidad se mantenga igual o menor a la mitad


de la velocidad en la ranura:

v cam v r / 2 (m / s) (2.27)

y el ancho de la cámara o pleno resulta entonces igual o mayor que el doble


del ancho de la ranura:

a cam 2.a r (m) (2.28)

Estos comentarios también son válidos para las campanas de extracción


lateral del tipo “B – Pleno hacia abajo” (ver Figura 2.15).

Recomendaciones:

Si la longitud de la cuba (l) es mayor que los 2,0 m es aconsejable emplear


varias salidas de aire separadas, y si (l) es igual o superior a 3,0 m es necesario utilizar
varia salidas de aire separadas unas de otras.

El nivel del líquido en la cuba no debe estar a menos de 0,15 m de la boca de


la cuba.

21 21
Siempre que sea posible se deben instalar encerramientos o tapas sobre las
cubas.

Se deben instalar pantallas para reducir las corrientes de aire


transversales del local. Si esto no es posible, se debe aumentar la velocidad de
control.

Ejemplo:

Dada una cuba con las siguientes características:

Proceso: Decapado de acero.


Contaminante generado: Gases de cloruro de hidrógeno.
Temperatura del líquido: 50 ° C
Dimensiones: 1,8 x 0,7 m,
Situado en el centro del local y sin corrientes de aire transversales.

Se desea conocer el caudal a aspirar y las dimensiones básicas de la


campana.

a) Tipo de campana:. Se emplea el diseño correspondiente al tipo “A – Pleno


hacia arriba”, con la ranura apoyada sobre el lado de longitud “l” (ver Figura
2.15):
b = 0,7 m - l = 1,8 m - b / l = 0,39

b) Contaminante generado: Gases de cloruro de hidrógeno.


Riesgo potencial: A (ver Anexo II del Decreto 351/79: CPM = 5 ppm y Tabla
2.2).
Grado de generación: 2 (ver Tabla 2.3 y Tabla 2.5, utilizando el valor
más elevado).
Riesgo y grado: A - 2
Velocidad de control: v c = 0,75 m / s (ver Tabla 2.4).
Caudal específico mínimo: q = 1,15 m3 / s / m2, para caso I (cuba
apan- tallada) y con b/l = 0,39 (ver Tabla 2.6).
Caudal mínimo de aspiración (ecuación 2.24): Q = 1,15 . 0,7 . 1,80 m3 / s

Q = 1,45 m3 / s

c) Diseño de la campana:
Velocidad de diseño en la ranura: se adopta v r = 10 m / s
Ancho de la ranura (ver ecuación 2.26):
a r = Q / v r / l = 1,45 / 10 / 1,8 = 0,0806 0,081 m
Profundidad de la cámara o pleno ( ver ecuación 2.28):
a cam = 2 . a r = 2 . 0,081 = 0,162 m, o sea:

a r = 0,08 m - a cam = 0,16 m

2.3.4. Campanas receptoras

22 22
Se denominan campanas receptoras a las se ubican para recibir una corriente
de aire contaminado inducido por las características de la fuente. Como ejemplos de
estas campanas podemos citar:

23 23
Campanas suspendidas, también denominadas campanas dosel, ubica-das
sobre procesos que liberan calor, es decir sobre una fuente caliente.
Campana lateral adyacente a un disco de pulido que provoca una corriente de
aire por la proyección de partículas inerciales.
Campanas exteriores a las que se ha agregado una corriente de aire de gran
velocidad dirigida hacia su frente desde el lado opuesto de la zona de
contaminación.

El proyecto de una campana receptora requiere información sobre la


magnitud y las características del caudal de aire inducido por el proceso. El caudal de
aire a extraer debe ser por lo menos igual al caudal inducido.

2.3.4.1 Campanas suspendidas sobre una fuente caliente

Supongamos inicialmente una fuente ideal puntual (F) que entrega al medio una
potencia calórica (H), expresada en vatios.

La potencia calórica (H) calienta el aire del entorno de la fuente, lo que


disminuye su densidad, y se produce el ascenso de éste; el espacio que deja libre el
aire caliente que se eleva, es ocupado por aire frío del entorno y se reinicia
el proceso de calentamiento; el resultado es una columna de aire caliente ascendente.
La porción de aire caliente que se eleva produce, a su vez, una turbulencia
que arrastra aire frío. Éste se mezcla con el aire caliente provocando un aumento
progresivo del caudal en movimiento y una disminución, también progresiva, de la
temperatura y de la velocidad. Esta corriente ascendente de aire adopta la forma de
un cono de revolución con vértice en la fuente puntual y recibe el nombre de chorro
convectivo (ver Figura 2.18). A una determinada altura, la velocidad de ascenso
adquiere una magnitud tal que prácticamente coincide con las velocidades de
las corrientes erráticas del lugar y entonces se produce la dispersión del chorro
convectivo.

Para analizar la situación planteada se utiliza el criterio de SUTTON y se


utilizan las siguientes ecuaciones de cálculo:

r
O

F, H (W)

Figura 2.18

El radio (r) expresado en metros (m), de la sección circular del chorro


convectivo, a una altura genérica (z), también expresada en metros (m), es:

r = 0,221 . z 0,88 (m) (2.29)

24 24
La velocidad promedia, expresada en metros por segundo (m/s), con la que el
aire atraviesa la sección circular es:

v = 0,052 . H 1/3 . z - 0,29 (m/s) (2.30)

con H expresado en vatios (W).

Y el caudal inducido por la fuente caliente es:

Q ind = v . A = v . r 2 (m3/s)

y reemplazando en esta ecuación los valores de la velocidad, ecuación (2.30), y el


radio, ecuación (2.29), resulta:

Q ind = 0,008 . H 1/3 . z 1,47 0,008 . H 1/3 . z 3/2 (m3/s) (2.31)

Se considera ahora una instalación real (ver Figura 2.19) donde: el diámetro (D
h ), corresponde al del horno, con su base apoyada sobre el suelo, la altura (h) es la
distancia entre la boca de la campana y el plano superior del horno y la potencia
calórica (H) es la que el horno entrega al medio. Estos valores son establecidos
según las características y requerimientos del proceso.

Para la situación planteada se desea calcular el caudal inducido (Q ind) por la


fuente en el frente de la campana, y el radio ( r ch ) del chorro convectivo que se
genera.

Para ello se prolongan hacia abajo las generatrices del chorro convectivo
formado entre el horno y la campana, para determinar la ubicación de la fuente.

r ch

h Q ind

H (W)

Dh

Figura 2.19

puntual (F), que se encuentra por debajo de la fuente. Se ha pasado de un tronco de


cono, de altura (h), a un cono de altura (z) con vértice en el punto F. Se considera
entonces que la fuente puntual reemplaza al horno, emitiendo al medio la misma
energía (H).

El valor (z) se obtiene como suma de:

25 25
z = x + h (m) (2.32)

donde, a su vez, (x) se obtiene a partir de la ecuación (2.29), en la cual se coloca como
valor del radio de la sección circular, a la altura (x), al diámetro de la fuente dividido
por dos (2), resultando:

D h / 2 = 0,221 . x 0,88 (m)

y despejando de esta expresión a (x) resulta:

x = ( D h / 0,442 ) 1,136
1.136
x = 2,53 . D h (m) (2.33)

Conocido ahora el valor de (z), aplicando la ecuación (2.31) se calcula


el caudal inducido en la boca de la campana por el horno. A partir de la
ecuación (2.29), se obtiene el valor del radio del chorro convectivo (r ch), según la
Figura 2.20:

r ch = 0,221 . z 0,88 (m) (2.34)

rc

r ch r ch

h
Dh

F, H (W)

Figura 2.20

Dado que las corrientes erráticas del local provocan el desplazamiento del
chorro convectivo en distintas direcciones, el radio de la campana (r c) debe
ser superior al radio del chorro convectivo ascendente, para garantizar una
captación total. Según lo recomendado por el Manual de Ventilación Industrial,
el radio del chorro convectivo se incrementa en el valor:

r ch = 0,4 . h

26 26
El radio de la campana se calcula entonces utilizando la expresión:

27 27
r c = r ch + r ch = r ch + 0,4 . h (m) (2.35)

donde: r c es el radio de la campana.

El caudal a aspirar por la campana es entonces:

Q = Q ind + Q exc (m3/s) (2.36)

donde: Q ind: caudal calculado según ecuación (2.31)

Q exc: caudal de aire proveniente del entorno del ambiente de trabajo.

Este caudal en exceso se obtiene utilizando la expresión:

Q exc = v exc . A exc = v exc . (A c - A ch) (m3/s) (2.37)

donde: v exc : es la velocidad con la que el aire del entorno del local
atraviesa la sección en exceso (A exc),

A exc : es la diferencia entre el área de la campana (A c) y el área del chorro


convectivo (A ch).

El área de la campana es:

A c = . r c2 (m2) (2.38)

con el radio de la campana obtenido según la ecuación (2.35). El área del


chorro convectivo es:
2
A ch = . r ch (m2) (2.39)

Reemplazando en (2.37):

Q exc = v exc . . (r c 2 - r ch 2) (m3/s) (2.40)

Si la campana es cuadrada el radio se convierte en la mitad del lado y:

Ac = (2.rc )2 (m2) (2.41)

La potencia calórica (H) que entrega un horno al medio se determina como la


diferencia entre la potencia recibida por el horno (P r) y la potencia utilizada en el mismo
(P u):

H = P r - P u (W)

Conociendo la eficiencia ( h) del proceso (horno), es decir la relación entre la


potencia utilizada (P u) en el proceso y la potencia recibida (P r) por el proceso, ( h P u
/ P r), se calcula el valor de la potencia calórica (H) utilizando la expresión:

H =Pr - Pu =(1- h) . P r (W) (2.42)

28 28
Para otros tipos de procesos se pueden plantear otras ecuaciones de
balances de potencias térmicas.

Ejemplo:

Se tiene un horno eléctrico de 0,90 metros de diámetro. Éste recibe de


la línea de alimentación una potencia de 15 kW. Se coloca una campana suspendida
a una altura de 0,80 m sobre el plano superior del horno, que tiene a su vez una altura
de 1,00 m. ¿Cuál será el caudal a aspirar por la campana y el diámetro de la misma?

dc

Q exc
Q ind
h = 0,8 m

H = 15000 W

D h = 0,9 m

Figura 2.21

Según la Figura 2.21, la altura (h) es igual a 0,80 m y el diámetro del horno
(D h) es igual a 0,9 m.

Aplicando la expresión (2.31) resulta:


1.136
x = 2,53 . D h = 2,53. 0,9 1.136 = 2,24 m

y según la expresión (2.30) resulta:

z = x + h = 2,24 + 0.8 = 3,04 m

Reemplazando a continuación en la expresión (2.29) se obtiene el


caudal inducido por el horno:

Q ind = 0,008 . H 1/3 . z 3/2 = 0,008.10000 1/3. 3,04 3/2 = 1,044 m3/s

Aplicando la ecuación (2.32) resulta:

r ch = 0,221. z 0,88 = 0,221. 3,04 0,88 = 0,59 m

El radio de la campana se calcula usando la ecuación (2.33):

r c = r ch + 0,4. h = 0,59 + 0,4. 0,8 = 0,91 m

29 29
d c = 1,82 m

El caudal en exceso (Q exc) se obtiene aplicando la ecuación (2.38) y


adoptando una velocidad (v exc) de 0,5 m/s:
2
Q exc = v exc . . (r c - r ch 2) = 0,5. . ( 0,91 2 – 0,59 2) = 0,752 m3/s y

el caudal a aspirar, según la ecuación (2.34), es:

Q = Q ind + Q exc = 1,044 + 0,752 = 1,80 m3/s

Q = 1,80 m3/s

30 30
NOTA: Las Tablas N° 2.1 a N° 2.6, las figuras 2.1 a 2.7, 2.10, 2.12, 2.13,
2.15 y
2.16, como así también el Apéndice 1, han sido obtenidas del libro VENTILACIÓN
INDUSTRIAL - Generalitat Valenciana. Conselleria de Treball i Afers Socials.
Direcció General de Treball. Paseo de la Alameda, 16 - 46010 Valencia. ESPAÑA.

BIBLIOGRAFIA

VENTILACION INDUSTRIAL
Generalitat Valenciana. Conselleria de Treball i Afers Socials. Direcció General de
Treball. Paseo de la Alameda, 16.46010 Valencia. ESPAÑA.

INDUSTRIAL VENTILATION - A Manual of Recommended Practice.


Committee on Industrial Ventilation. P. O. Box 16153. Lansing. Michigan 48901 USA.
American Conference of Governmental Industrial Hygienist. 6500 Glenway Avenue,
Bldg. D - 7. Cincinnati, Ohio 45211 USA.

FUNDAMENTOS DE VENTILACION INDUSTRIAL


V. V. BATURIN. Editorial LABOR S.A. Calabria, 235 - 239. Barcelona - 15. ESPAÑA.

VENTILACION INDUSTRIAL - Descripción y diseño de los sistemas


de ventilación industrial. Rubens E. POCOVÍ – Universidad Nacional de SALTA.
Ediciones MAGNA PUBLICACIONES. Catamarca 285. San Miguel de Tucumán.
República ARGENTINA

31 31
TABLA N° 2.2

DETERMINACIÓN DEL RIESGO POTENCIAL

Concentración máxima permisible


Punto de inflamación
Riesgo Gases o vapores Nieblas (° C)
potencial
(ppm) (mg / m3)
(ver Apéndice 1)
(ver Ley 19,587 y sus modificaciones)

A 0 - 10 0 - 0,1 -
B 11 - 100 0,11 - 1 < 40
C 101 - 500 1,1 - 10 40 - 90
D > 500 > 10 > 90

TABLA N° 2.3

DETERMINACIÓN DEL GRADO DE GENERACIÓN

Grados por
Temperatura Evaporación relativa *
Grado de debajo del punto
del líquido (° Tiempo para 100% de
generación de ebullición
C) evaporación (horas)
(° C)

1 > 90 0 - 10 Rápida (0 - 3)
2 65 - 90 11 - 26 Media (3 - 12)
3 35 - 65 26 - 50 Lenta (12 - 50)
4 < 35 > 50 Nula > 50

* Tiempo de secado relativo (ver Apéndice 1):

< 5 : Rápido; 5 -15 : Medio; 15 - 75 : Lento; > 75 : Nulo o despreciable.

32 32
TABLA N ° 2.4

Velocidad mínima de control (m/s) para locales sin corrientes de aire


Campanas suspendidas (ver
Cabina Extracción
Clase: Figura 2,13)
lateral
riesgo y grado Dos Cuatro
Un lateral (ver Figura Tres laterales
(ver Tablas 2.2 y 2.3) laterales laterales
abierto 2,15) (Nota 1) abiertos
abiertos abiertos

A-1 y A-2
0,5 0,75 0,75 No emplear
(Nota 2)
A-3 (Nota 2),
0,375 0,50 0,5 0,625 0,875
B-1, B-2 y C-1
B-3, C-2 y D-1
0,325 0,45 0,375 0,5 0,75
(Nota 3)

A - 4 (Nota 2)
0,25 0,37 0,25 0,375 0,625
C - 3 y D - 2 (Nota 3)

B-4, C-4 y D-3 (Nota 3) y D - 4 : Es suficiente con una adecuada ventilación general.

Notas:1.Emplee la relación ancho / longitud para calcular el caudal; ver Tabla 2.6 para el cálculo.
2. No emplee campanas suspendidas cuando el grado de peligrosidad sea A.

TABLA N° 2.5
Velocidad mínima de control (m/s) en procesos típicos, con poco movimiento de aire
Velocidad de
control para
Riesgo Grado de extracción
Operación Contaminante generación lateral
potencial
(ver Figura
2.15)

Agua caliente hirviendo Vapor de agua D 1 0,38 *


Agua caliente no hirviendo Vapor de agua D 2 0,25 *
Anodizado de aluminio Ácidos crómico y sulfúrico A 1 0,75
Aluminio, abrillantado Ácidos nítrico y sulfúrico A 1 0,75
Aluminio, abrillantado Ácidos nítrico y fosfórico A 1 0,75
Arranque de cobre Nieblas alcalinas y de cianuro C 2 0,38
Arranque de níquel Vapores nitrosos A 1 0,75
Cobreado Nieblas de cianuro C 2 0,38
Cromado Ácido crómico A 1 0,75
Decapado de acero Ácido clorhídrico A 2 0,75
Decapado de acero Ácido sulfúrico B 1 0,50
Limpieza de metales Nieblas alcalinas C 1 0,50
Soluciones salinas(bonderizado)

29
Hirviendo Vapor de agua D 1 0,38 *
No hirviendo Vapor de agua D 2 0,25 *
* Cuando se desee un control completo del agua caliente, trátese como de la clase inmediata superior.

30
TABLA N° 2.6

CAUDAL A ASPIRAR ( m3 / s por m2 de tanque)

b/l
0,10 0,10 0,25 0,50 1,00
0,25 0,50 1,00 2,00
vc

I 0,25 0,30 0,375 0,45 0,50


0,25
II 0,375 0,45 0,50 0,55 0,625

I 0,375 0,45 0,55 0,65 0,75


0,375
II 0,55 0,65 0,75 0,85 0,95

I 0,50 0,625 0,75 0,875 1,00


0,50
II 0,75 0,875 1,00 1,15 1,25

I 0,75 0,95 1,15 1,32 1,52


0,75
II 1,15 1,25 1,52 1,73 1,90

b (m) : ancho del tanque, si la captación es de un solo lado; mitad del ancho
del tanque, si la captación se hace por ambos lados o siguiendo el eje del
tanque.

l (m) : largo del tanque.

v c (m/s) : velocidad de control.

Caso I : campana de aspiración apantallada o contra una pared.

Caso II : campana de aspiración sin pantalla en el centro del local.

31
EFECTO DE LA DENSIDAD

LOS VAPORES DE DISOLVENTES EN CONCENTRACIONES PELIGROSAS PARA LA


SALUD NO SON APRECIABLEMENTE MÁS PESADOS QUE EL AIRE. LA EXTRACCIÓN A
NIVEL DEL SUELO PROPORCIONA SÓLO PROTECCIÓN CONTRA INCENDIOS.

Figura 2.1

32
SITÚE LA CAMPANA DE FORMA QUE EL CONTAMINANTE SEA ALEJADO DE LA ZONA
RESPIRATORIOA DEL OPERARIO

Figura 2.2

COLOQUE LA CAMPANA TAN CERCA COMO SEA POSIBLE DEL FOCO CONTAMINANTE. EL
CAUDAL NECESARIO AUMENTA CON EL CUADRADO DE LA DISTANCIA AL FOCO.

Figura 2.3

33
ENCIERRE LA OPERACIÓN TANTO COMO SEA POSIBLE. CUANTO MÁS ENCERRADO
ESTÉ EL FOCO, MENOS AIRE ES NECESARIO PARA CONTROLARLO

EXTRACCIÓN DE SILOS

Figura 2.4

34
EXTRACCIÓN PARA ELEVADOR DE
CANGILONES

Figura 2.5

35
CABINA DE LABORATORIO

Figura 2.6

36
CABINAS PEQUEÑAS DE PINTURA

Figura 2.7

37
Figura 2.10

37
Figura 2.12

38
Figura 2.13

39
Figura 2.15

40
Figura 2.16

41
APÉNDICE 1

42
43