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El Valle de la Luna
Creciente

Realizado por: Night Hawk


PROLOGO

³Todo esta mal Clyde...´ Esas fueron las últimas palabras de


un traidor que alguna vez fue mi amigo. Es exactamente en este
momento en que esa frase tiene sentido. Este es un buen lugar para
pensar... un largo pasillo negro, con paredes de color cobre y que
finaliza en una gran puerta. No tengo ni la menor idea de que hay
del otro lado o de si es bueno o malo, pero solo una cosa es
segura: tengo que llegar y averiguarlo.

Mis pasos no hacen ningún sonido en lo absoluto, ni tampoco


el gotear de la sangre proveniente de la herida reciente en mi
brazo, ahora inmóvil e inútil, provocada en esa sorpresiva batalla.
Mis ropas estaban desgarradas y llenas de sangre. En mis brazos
varias quemaduras resaltaban con algunas manchas de polvo
alrededor y en mi rostro, la sangrienta marca de una mano en mi
mejilla. Una mano delicada y suave... La mano de Shiki. ³Espero que
todos estén bien´ pensé en ese momento ya a mitad de camino.

Mientras me acercaba cada vez más al final del pasillo, podía


ver como la puerta empezaba a cubrirse es una sombra nítidamente
roja, por lo que me di cuenta de que ya era hora de terminar con
todo esto. Mi caminar tambaleante no era rápido, pero era lo
suficientemente lento para analizarlo todo. Moví mi mano que
sostenía mi brazo herido para tomar una de mis armas mientras me
detenía a unos pocos pasos de la puerta, que ahora daba la
impresión de estar cubierta de una tela de seda roja, pero no lo
era. Levante mi arma lentamente, apuntando a la puerta varios
momentos con los ojos cerrados y luego los abrí.

-Es verdad amigo... todo esta mal... todo esta jodidamente


mal... pero, sin embargo... es hora de que lo arregle... con mis
propias manos... ±dije en un todo seco, frío y distante manteniendo
mi mirada fija en esa cara extraña que emergía de la puerta mientras
lentamente apretaba el gatillo y un sonido estruendoso llenó
todo el pasillo y anunciando el final...
˜  

  

„apítulo 1: Una mirada al pasado
La brisa nocturna acariciaba las copas de los árboles que se
bañaban de la luz de la luna llena. Todo estaba tan tranquilo
como siempre. Miraba alrededor de ese oscuro lugar mientras
sentía el crujir de las hojas secas bajo mis botas y el viento movía
mi chaqueta negra como la noche al andar. En ese momento,
muchas preguntas inundaban mis pensamientos: ¿Por qué hago
esto? ¿Qué conseguiré? ¿„ómo será el camino? ¿„ ánto d aá? ¿A
q enes conoceé? ¿Hasta dónde llegaé? Pe sl a peg a
lgó ee ae la deá ¿„ó lleg é aq
?

³Vaya eg a la  ya Rla ´ ±Se ec chó a vz q e
eó e  cabeza« la vz e Jacb.

Hace a e q e   c ó. Va añ ha aa 


e e q e  ave a e ea v a echó a a a. M v a f e, c
 ch 
a, ³al´. Ua eq eña al ea q e f e  hga 
 ch añ ea al, e eeña ca ale y cec

c  chc al. See ba e cace


a c  a e y l eg
c  eje ag E a y Jacb. F e  y b e
e aq ell. Haa q e ee
a llegó y f e c a    ejó
e e ³al´.

F e 
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ba y ca g a  be e el cel eeja . E a y Jacb e
q e a aá ea y é la elaea ( a e ee
j q e e
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c c  a e evólvee Wchee 38. Avaza alg 
Klóe haa llega a a cla q e ejaba ve  eq eñ
valle haca el fee. Al llega aba ava a ba a l
lej, y c haca ella agá  a ga ea, e
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-Oga, eee ± je hace  a eñal c la a aa


q e e e vea  q a la a a e la ba, c y úe
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-¿Q é e aa Rla ? ±eg ó Jacb eeé e abé.

-E  e g a ± je eñala  a la ba-  ce q e


ea  aal«  va«

-H« e ve a ±ceó E a alg ál - ej


egee.
-¡Ahora mismo! ±grité al ver a las sombras acercándose a
gran velocidad y los 3 nos echamos a correr hacia la aldea.

Corrimos con todas nuestras fuerzas pero fue inútil. Las


sombras se acercaban cada vez más hasta poder detallarlas: eran
guerreros de armaduras color blanco azulado, montados sobre
caballos y con grandes espadas en sus manos. Sin pensarlo dos
veces saqué mis armas para dispararles, pero algo sucedió. Un rayo
que salió de la mano del líder congeló mis armas y los 3 caímos al
suelo por otro rayo que casi nos golpea.

En ese momento, el tiempo se hizo lento viendo el pasar de


todo el ejército a nuestros lados sin poder escuchar nada más
que el palpitar de nuestros corazones. Al mirar de frente, vi al
líder (era fácil de reconocer por los cristales de hielo saliendo
de sus hombros a través de su armadura bajando del caballo y
tomando uno de mis revólveres que estaban cerca de Jacob.

El revólver se descongeló en su mano, pero Jacob se alteró


y le lanzó lo primero que tuvo a la mano: el otro revolver
congelado, el cual golpeó el casco del líder dejando escuchar un
sonido sordo, pero él solamente fijó su mirada en Jacob negando
con la cabeza mientras lo apuntaba con mi revolver.

-¡Noooo«!! ±grité con todas mis fuerzas, pero fuerte y


ensordecedor sonido del revolver accionándose ocultó el
rastro del grito.

Y en menos de un segundo, Jacob Loan cayó muerto al suelo


con un disparo de mi arma en la cabeza. Ed ard y yo mirábamos
completamente paralizados la escena. Mientras la sangre de Jacob
se esparcía por el césped, el líder guerrero lanzó el arma al suelo,
nuevamente congelado y se montó en su caballo retomando su
camino hacia nuestra aldea.

-¡Maldición! ¡Mataron a Jacob! ±gritaba Ed ard


desesperadamente mientras ambos corríamos al cuerpo de Jacob.

-¡Lo sé! ¡Pero ellos van a atacar la aldea! ±respondí-

-¡¿Y qué demonios piensas hacer, eh?! ¡¿Enfrentarlos tu solo?!

-Si tengo que hacerlo, lo haré« -suspiro para calmarme y


luego tomo los revólveres aun congelados y los puse en mi cinto-
Si no regreso, huye« lejos de aquí« -y dicho eso, eché a correr
hacia la aldea-

A medida que me abría paso de regreso a la aldea, me daba cuenta de


que no había humo (Usualmente, el humo de una ciudad en llamas no
es para nada una buena señal pero cada vez había más frío. Cuando
llegué a la aldea, no podía creer lo que mis ojos me mostraban:
todo el lugar estaba completamente congelado sin rastro alguno
de los caballeros. Corrí lo más rápido que pude hacia mi casa, solo
para ver que el líder los había congelado a ellos y a todo lo que
estaba alrededor. Una mezcla de sentimientos me invadió y me lancé
a correr hacia el líder.

-¡Grraaaaahh! ±grite con todas mis fuerzas mientras corría


hacia él para golpearlo.

Lo que sucedió a continuación de eso fue demasiado rápido.


Cuando estaba a punto de golpear al líder guerrero, tomó mi puño
y me lanzó con fuerza contra la pared en donde estaba lo que yo
llamaba Estante Vacío (Que no era más que una base para colocar
una katana pero no había ninguna ya que nunca la hubo . Al
intentar levantarme sentí algo que me golpeó la cabeza con
fuerza.

Algo mareado por los golpes, puse mis manos en el suelo


para levantarme, pero antes de hacerlo sentí en mi mano derecha
un objeto como un tubo redondo no muy grueso. No se veía nada,
pero sabía que algo estaba ahí. Podía sentirlo. Antes de poder
continuar con mis módicos pensamientos, una sensación recorrió
mi cuerpo entero mientras que las sombras a mí alrededor salían de
sus respectivos lugares y empezaban a flotar como nubes. Una de
las sombras se acercó a mi mano derecha y bajo dibujando la
silueta de algo cilíndrico y poco a poco haciéndose una figura
sólida que mostraba una katana dentro de su funda.

-Vaya vaya« Finalmente algo que vale la pena ±dijo el líder


guerrero- ahora levántate y pelea.

Pero había algo extraño es su voz. Un tono agudo que


sobrepasa al del hombre, lo que me hizo pensar en algo que, en
cuanto se quitó su casco, dejó muy en claro: el líder guerrero era
una mujer.

-Lastima lo de tu amiguito ±dijo ella sarcásticamente y dejo


salir una risa que daba escalofríos-

-¿Por qué lo hiciste? ±le dije, extrañamente calmado, mientras


la desafiaba con la mirada y con la katana en mi mano.

-No pensaba en matarlos«pero ese mocoso se pasó de la línea

-Ni creas que saldrás impune de esto bruja« pagarás por la


muerte de Jacob ±empezando a desenfundar mi katana-
Algo estaba pasando. Como si una parte de mí empezaba a salir
a la luz. Una oscura parte, que ahora estaba sedienta de sangre y
de venganza. A pesar de jamás haber usado una espada, en mi mente
pasaban miles de movimientos y posiciones que, aunque nunca las
haya visto, sabía cómo usarlas como si las hubiera practicado toda
mi vida. Así mismo, vi un detalle más que me dejó impresionado: esta
parte oculta de mi era capaz de usar las sombras como un arma
letal.

Mientras revisaba todas las nuevas habilidades que inundaban


mi mente, mi sombra subió por mi pierna hasta el cinto y a los
revólveres, quienes empezaron a derretirse y a envolverse en una
nube negra. Pero antes de poder continuar admirando los
movimientos de mi sombra, vi como la líder guerrera se lanzaba a
atacarme.

-¡Es hora de que te reúnas con tu amigo! ±aulló ella mientras


subía su espada y la bajaba con fuerza hacia mí.

-¿Quién eres? ±deteniendo su ataque con mi espada y


realizando un contraataque frontal.

-Soy la reina de las nieves, Susannah« y espero que te guste,


porque será lo último que escuches con vida ±detiene mi ataque y
comenzamos a forcejear frente a frente con nuestras espadas.

-¡Silencio! ±empujándola, quedando a unos 6 pasos de


distancia entre nosotros.

-¡Ya basta! ¡Esto terminara ahora! ±Apunta su mano hacia mí,


mientras veo como rayos se cargan en la palma- ¡Muere! ±lanza los
rayos hacia mí-

En el momento que lanza los rayos, un pensamiento aparece


en mi cabeza e involuntariamente levanto mi mano hacia delante
apuntándola a ella mientras una pared de sombras aparece frente
a mi deteniendo el ataque.

-¡¿Qué?! ¡Imposible! ±Chilló- ¡¿Cómo pudiste detenerlo?!

-Ni yo mismo lo sé« pero te dije que te haría pagar por la


muerte de mi amigo ±la pared de sombras se destroza
convirtiéndose en múltiples agujas filosas apuntándola-« y eso es
exactamente lo que haré ±hice un ademán con la mano y las agujas
de sombras salen disparadas hacia ella, quien no pudo siquiera
gritar (si no es que no lo quería así mientras era atravesada sin
compasión.
Mientras su cuerpo inerte caía al suelo, pude ver un haz
luminoso que salía de ella, una esfera brillante que flotó
lentamente hacia mí, colocándose en mi mano. Al repasar todas las
cosas en mi mente, encontré algo más: la espada se llamaba Soul
Blade y tenía la característica de poder darle a quien la posea la
habilidad de robar el alma de las personas e imbuirlas en la espada
atribuyéndoles algún elemento.

Al pensar en todo eso miré la esfera que estaba en mi mano y


la acerqué el alma de la reina de las nieves a la espada y cuando se
hubieron tocado, se creó un fuerte brillo cegador.

Cuando retornó mi visión nítida, vi un cristal de un color


blanco azulado incrustado en la base de la espada. Lo miré
fijamente unos momentos y luego otro pensamiento llegó a mi
mente (era como si algún ente dentro de mí, me indicaba que hacer
pero sin decir absolutamente nada . Decía que si se concentraba la
energía en el cristal, se liberaría el poder que contenía. Hice lo
indicado y toque el cristal atribuyéndole toda la energía que
poseía. La katana empezó a cambiar de color a un blanco azulado,
similar a las armaduras de los caballeros, mientras algunos
cristales de hielo salían del borde sin filo de la espada.

Estuvo así algunos minutos antes de regresar a su color


negro sólido y en ese momento la envainé. Al hacerlo, mi mirada
pasó sobre mí revolver, pero que había cambiado completamente:
un color negro como la espada, una cuchilla que llegaba un poco
más atrás del cañón y unas líneas de metal que recorrían toda la
estructura, en una forma gótica.

Al salir a la puerta principal de la casa, vi como toda la aldea


estaba destruida por razones que aun desconocía. Regresé a la
habitación de mi padre y dejé mi camisa blanca en el suelo
colocándome una gris con una chaqueta de cuero negro. Antes de
dejar la habitación, tomé un mapa de las aldeas y zonas cercanas.
Ya listo, caminé hacia fuera hasta llegar a la colina, en donde
logré echar una última mirada a lo que alguna vez fue mi aldea y
luego avancé, viendo la tumba de Jacob que hizo Ed ard antes de
irse y empezando mi aventura.

Cuando casi tropiezo por culpa de una piedra en el camino,


regresé de ese ³trance andante´ de mi pasado, dándome cuenta que
estaba en el hoy y el ahora.

-Entonces« así fue todo« -me dije a mi mismo mientras


avanzaba hacia el norte recordando lo que había dicho mi padre
antes: ³Si algún día nos llega a pasar algo, deberás emprender un
viaje al norte, al valle de la luna, en donde encontrarás todas las
respuestas que buscas´. Seguí meditando sobre eso, aún sin
entenderlo en su totalidad, pero me daba una simple respuesta:
Camina al norte, hacia el valle de la luna, sin importar los
problemas que encuentres.
„a
 l 2 J ca ega
Mea ca
a l me ay dad del l be el
bq e, me de ve al é de  ábl c 2 gade eg a 
e ea e m mee ¿P q é m ade dj q e f ea al valle de
la L a y q e vy a eca c ad lleg e ah
? „eé m j
q ádme el mbe mea la mágee de la q e f e m vda
ae de la llegada de S aah aaba cm a el
c la e m
mee. E ve ah
haa q e  ay de l gle m  y me v
fzad a ab m j y a clcame el mbe de  ev.
Remé m cam mea bevaba l aledede  ga
bq e ele de eme áble c ya ca e 
a e el
ae, cead a eece de ech vegeal q e c b
a ga ae
de l ay del l.

Ma ve m camaa  el bq e q e, egú el maa de m


ade, le dec
a el bq e Rhe. El mbe  le aecó exañ,
y má aú, ea ccd. Mak Rhe f e el f dad y me
habae de m aldea ave de f eg. ³el ave de f eg q e f e
de da al cgelae« alg óc´ eé e ee mme. Al
m Rhe, decde ba za al bq e adyacee c 
mbe. Pe a q e l haya ba zad c el mbe de a
ea  gfca q e e ccea da la exeó del
bq e q e, haa dde d
a magal, d
a c a 
m ch má klóme, e ya ecede  ea a có.

„ é avazad mea el l emezaba a mvee 


el cel haa leamee emeza a c lae, dejad 
úlm ay de cl ámba e el fmame. N ab
a m y be
c ále ea l elg del bq e e la che, e  me
aecó mae e ee mme e q e m mada e ecó
c  bll amalle ee l áble. La l z eaba q ea
 l q e eé de meda e a fgaa. S eal 2 vece
me aceq é c m cha ca ela a la fgaa y l eg  b
a  ábl
aa ee mej vó.

Ea  g  de 5 hmbe hablad aleded de a


fgaa y a eda de dm a   ealda. Imagé q e l
ea  g  de vaje edd  de eeg, e h b alg
q e me hz camba m ó la may
a de l  je aba
eada y  c chll e  ea. AL ec cha má aeamee a
 cveeca me d c ea de q e hablaba de la ecmea q e
bed
a al egea e 2 d
a a la c dad Fk l eg de habe
aead a  g  de ea. E   ea  vaje 
eeg ea mecea.
Prefería bajar y caminar en otra dirección para evitar algún
conflicto y poder continuar mi camino en paz. Lamentablemente,
eso no ocurrió. Antes de poder bajar del árbol. Uno de los
sujetos miró el árbol donde me encontraba esbozando una gran
sonrisa que desapareció cuando nuestros ojos se encontraron.

-¡Un intruso! ±Gritó un sujeto de pelo castaño sin barba


mientras me señalaba con un dedo y los demás me miraban-
¡Mátenlo!

Cada uno de los mercenarios se levantó con rapidez mientras


desenfundaban sus espadas y cargaban sus arcos. Aunque tuviera
mucha habilidad con la espada, hubiera sido imposible vencerlos a
todos. Pero eso era si solo tuviera mi espada. Pensé en usar mis
revólveres, pero vi una idea más silenciosa y rápida: la fogata que
estaba ahora atrás de los mercenarios, proyectaba sus sombras en
mi dirección. Cuando 2 flechas fueron lanzadas hacia mí, un
pequeño escudo de sombras las bloqueó con cierta facilidad. Me
levanté sobre la rama en donde estaba, colocando una mano en el
tronco.

-No debieron haber hecho eso ±dije negando con la cabeza-

-No sé qué hiciste para bloquear mi flecha ±dijo un sujeto de


barba y pelo rojizo que sostenía un arco compuesto- ¡Pero lo
próxima no fallare! ±Tomando una flecha-

-Ho habrá una próxima vez, cretinos ±dije mientras levantaba


mis manos con rapidez hacia arriba-

Antes de que los mercenarios pudieran siquiera preguntarse


³¿Qué demonios está haciendo ese idiota?, unas púas gigantes
provenientes de sus propias sombras reflejadas por el tenue
fuego los atravesaron de pies a cabeza. Al desaparecer las
sombras, los 5 cuerpos cayeron al suelo casi al unísono mientras
yo bajaba del árbol y me sentaba frente al fuego. Fue
reconfortante poder calentarme frente a una fogata mientras el
cielo se oscurecía más y más y la brisa fría regresaba.

Estuve varios minutos calentándome frente a la fogata hasta


darme cuenta de que mi propia sombra revoloteaba sin control a mí
alrededor y que luego señalaba a unos arbustos cercanos antes
de volver a empezar con las vueltas. Creí haber escuchado el
crujir de algunas ramas y hojas secas en esa dirección, pero no le
di mucha importancia. La sombra no dejaba de dar vueltas
descontroladamente a mí alrededor y de a apuntar hacia los
mismos arbustos, como si algo hubiera ahí.
-Bien bien ±dije mientras me levantaba- veamos qué demonios
estas señalando ±empecé a caminar en esa dirección-

A medida que me acercaba sentía una extraña sensación de


estar siendo observado. Cuando estaba a escasos metros de los
arbustos, vi claramente como algo se movía ligeramente atrás de
éstos. Inmediatamente di un salto hacia atrás posando una mano en
un revolver y la mirada fija en los arbustos que, luego de menos de
un segundo, un chico salía de un salto de ellos con intenciones de
atacarme. Levante mi mano y una enredadera de sombras lo atrapó
en el aire, dejándolo inmóvil.

-¡Suéltame! ¡Sueltamente desgraciado! ±Gritaba el chico-

-Vaya« ¿Acaso las personas no consiguen otro insulto que


decirme? ±Dije en un tono irónico y algo gracioso mientras
caminaba alrededor del chico-

-¡ya verás lo que te va a pasar cuando me libre de estas cosas!


¡Te voy a destrozar! ¡¿Oíste?! ¡Te«! -en ese momento una cinta de
sombras lo amordazó dejándolo en silencio-

-Si que eres ruidoso ±comenté mientras me metía un dedo en el


oído y luego lo sacaba- Además que no sabes con quien te estás
metiendo ±quito la cinta de sombras de su boca-

-Me importa una mierda quien seas« pero mataste a lo único


que podía guiarme a mi venganza ±respondió el chico, ahora más
calmado-

-Oh cierto«los mercenarios ±miro los cuerpos en el suelo-


lo siento pero iban a matarme.

-Eso es porque no sabes esconderte. Y ya bájame, ¿Quieres?

-Hmm supongo que es verdad« bueno, si te bajo, ¿No


intentaras matarme o escapar?

-Te doy mi palabra

-«Bueno ±deshago las enredaderas de sombras pero antes de


regresarlas a mí, logre avistar a otro mercenario escondido en un
árbol detrás y apuntando al chico con su ballesta

Antes de que pudiera siquiera moverme, se formó una pared de


sombras que detuvo el impacto y luego se convirtió en flechas que
se clavaron en el cuerpo del mercenario, haciéndolo caer del
árbol al suelo.
-¿Qué demonios? ±dijo el chico mientras se volteaba mirando
al cuerpo del mercenario con múltiples flechas clavadas que se
deshicieron y regresaron a mi- ¿Quién eres? O mejor aún, ¿Qué eres?

-Me conocen como el señor de las sombras« supongo que ya


conoces la razón ±comenté con una sonrisa- ¿y tú eres?

-Soy el justiciero negro ±respondió y luego se quedó en


silencio-

-Hmm«interesante nombre. Ahora dime, justiciero, ¿Por qué te


haces llamar así?

-¿Por qué debería decirte mi historia? Apenas te conozco

-Pues porque te acabo de salvar de una flecha lanzada por


ese mercenario hacia tu cabeza« pero si te hace sentir ³mejor´, me
llamo Roland Ha kes. ±Dije mientras él me miraba con recelo-

-Al demonio ±dijo y suspiró- Me llamo Otter Kiefer. Me dicen


el justiciero negro ya que he asesinado a todos aquellos que
cometían algún tipo de atrocidad contra alguna aldea« así como
lo hicieron con la mía ±se detuvo mientras apretaba su puño y
luego prosiguió- Antes de que mi maestro fuera asesinado, me dijo
que me dirigiera al valle de la Luna si algo le pasaba, porque ahí
encontraría todas las respuestas.

-Cielos esto sí que es extraño ±dije mientras me cruzaba de


brazos en forma pensativa- yo también me dirigía al valle de la luna.

-¿También a ti? ¿Qué tiene de especial ese lugar? ±preguntó-

-No lo sé« pero por lo visto ambos tenemos eso en común.

-Y no es lo único ±indicó Otter-

-¿Ah no? ¿Qué más? ±Dije en un tono gracioso-

-Puede que tu poder sea el de control de sombras pero mi


poder no puede verse, aunque es muy útil. Aprendo más rápido que
cualquiera, puedo aumentar mi fuerza, agilidad y velocidad
solamente con canalizar correctamente mi energía.

-Interesante en verdad ±comenté y luego miré alrededor- y


bien« ¿Ahora qué harás?

-Ahora que mataste lo que seguía, supongo que regresare a mi


plan inicial.
-¿Y cuál es ese?

-Pues el de ir al valle de la luna claro está.

-Entonces puedo proponerte algo« vallamos juntos al valle


de la luna. Puede que mis habilidades y las tuyas os ayuden a llegar
con vida a ese lugar.

-Hmm ±se quedó pensando unos momentos y luego me miró-


Supongo que está bien« no tengo más nada en mente.

-Entonces bienvenido al grupo justiciero ±sonrío


estrechando su mano-

-Si si claro como digas ±dijo con desidia- pero creo que
primero debemos descansar.

-Eso sería lo más prudente« así que es lo que haremos ±dije


mientras me sentaba frente al fuego y Otter hacía lo mismo.

Mientras estábamos sentados frente a la chispeante fogata,


conversamos sobre lo que deberíamos hacer para llegar al valle
de la Luna y luego nos dábamos un merecido descanso al dormir en
las tiendas de los mercenarios, ya que los eventos del día siguiente
marcarían la vida de ambos para siempre.
„a
 l 3 Ec e ca al

„ ad el l aaeció e el hize miea el eca


h m veiee de l e de la hg ea  b
a al ciel,
emezam a deea y a ecge  ea ca y a b ca
cmida. F e baae ecill c ad lgam ceg i
alg a f a y y aba la ecaa mba del l ga aa
baja a. L eg de q e h biéam cmid, emam  e
cami i m cha ia al ada.

„amiam d el d
a haa la ade h did e  ileci
q e e laba baae icómd. A q e a vece ieaba iicia
a cveació, ieme e laba if c a y emiábam
e  ileci aú má icómd. E vim a
haa la che e
dde hicim a fgaa, e iee iicia a cveació.

-¿Tiee alg a idea de haa dóde llega ee bq e?-


eg é miea me eaba fee a la hg ea.

-N l é« -dij e vz e a y ci ó aeglad l


leñ de la hg ea levaad alg a chia billae al aie
q e e aagaba e iae.

-¿Aca  ede deci alg má de a la fae?- eg é


alg efadad.

-Si  ed, ma  q ie hacel ±edió c el mim


 e  miea e eaba fee al f eg.

G ade ileci miádl c  c de abia y l eg me


levaé camiad haa  ábl ceca a la l z de la fgaa.
„iú miádl y l eg al ciel   iae. La l a
eaba a medi ecde. Mv
mi miada  el bq e haa q e
alg  cedió. Emecé a ei  f
 eeae e m
, a medida q e
mi mba emezaba a  bi  mi c e. Iee mveme, e
eaba cmleamee aalizad, miea a hda de
eamie bélic y agie llegaba y e aclaba e mi
mee. E e c mi  hab
a edid el cl de mi
i c e, ied clad  mi mba al y cm a
maiea. De é de alg  mi , la mba emezó a baja
hacia dde e ecaba iicialmee y el f
 emezó a diiae.

Me q edé alg  mme má eáic aa ve i la


mba egea
a, e  l hiz. „amié alg álid y
ambaleae de ege a la fgaa y me vlv
a ea. Oe
miaba a d lad, cm aeg áde de q e adie (i ada
nos estuvieran observando. En el momento que llegué me miró y se
quedo algo sorprendido.

-Hey« ¿te encuentras bien? ±me dijo mirándome de arriba


abajo-

-S-si« estoy bien...Solo estoy algo mareado ±respondí


intentando ocultar como me sentía realmente

-Hmm«bueno... todo por aquí está muy calmado, si que creo


que podemos dormir tranquilos hoy.

-Ok« mañana buscaremos« -quede un momento en silencio por


un dolor punzante en mi cabeza-

-« ¿Buscaremos qué?... ±preguntó Otter-

«buscaremos comida y«algo de beber ±proseguí con un tono


algo ido-

-Ok, ¿Qué demonios te pasa?

-Nada« ya te dije que estoy bien«en serio

-No engañas a nadie« hace poco estabas perfecto y ahora


apenas logras hablar. Algo sucedió mientras estabas en el árbol,
¿no es así? ±indicó lanzándome una mirada curiosa-

-Bueno« si, algo paso« fue como si las sombras estuvieran


controlándome.

-Debes saber algo importante« alguien que controla las


sombras no puede ser mortal«

-mortal« -dije para mi en un tono pensativo- bueno« lo


pensare esta noche« pero mejor ya vámonos a dormir.

-si quieres ve tu, yo haré guardia

-Está bien« -dije y me acosté cerca de un árbol cerrando mis


ojos sin sacarme la palabra ³mortal´ de mis pensamientos.

Antes de poder continuar soñando, me levante con la


respiración completamente agitada y sudando fríamente por una
pesadilla. Solo que la pesadilla era real. Un sujeto completamente
cubierto en una túnica negra se abalanzó sobre mi arañando mi
brazo con sus garras y diciendo con una voz gruesa y
desquebrajada: ³ve al claro...ven a mi´ y repitiendo lo mismo antes
de desaparecer. Al despertar, sentí un dolor punzante en mi brazo
izquierdo que, al verlo, un escalofrío de terror sacudió mi cuerpo.
Tres líneas ensangrentadas mostraban las garras de esa figura me
habían hecho daño en la realidad.

-Maldición... ¿Qué demonios es esto? ±Dije mirando mi brazo-

-¿Hmm? ±dijo Otter mirándome extrañado- ¿Qué pasa?

-No lo se... ±respondí levantándome y retomando mis armas-


pero hay algo que debo hacer

-¿Y eso que es? ±me preguntó tomando también sus armas
mientras fijaba su mirada sobre los cortes en mi brazo.

-Debo ir al bosque... hay algo importante ahí... y debo ir a


buscarlo

-Por si no te haz dado cuenta ya estamos en el bosque,


Roland...

-Eso lo se... pero siento que hay algo ahí... mas adentro ±
señalando al noroeste del bosque- voy a revisar... volveré pronto.

-Ah no... Ni pienses que te quedarás con toda la diversión.

-No es nada divertido, Otter... y puede ser peligroso

-Nada me asusta ahora... solo vámonos y deja de discutir

-Bueno...esta bien... quien sabe que demonios hay por ahí.

Dicho eso ambos empezamos a caminar al noroeste, siguiendo


a mi sombra que, por razones completamente desconocidas para mi,
parecía conocer el paradero de la persona (o cosa que me
esperaba. Estuvimos andando durante algunos momentos a través
del bosque. Sabía que nos estábamos acercando porque todo
alrededor estaba oscuro y las plantas empezaban a marchitarse.
Al llegar a una especie de claro en el bosque, avistamos una
silueta negra, muy similar a la que vi en mi pesadilla.

-¿Quién eres tú? ±pregunté al extraño mientras nos


acercábamos cautelosamente.

-Mi nombre no es importante ahora Roland ±respondió el


extraño con la misma voz oscura y gruesa- lo que importa ahora es
la razón de porque te traje aquí

-¿Qué? ¿Cómo lo hiciste? ±pregunté más impaciente.


-Todas las preguntas serán respondidas a su tiempo. Por
ahora solamente vengo a darles un aviso.

-¿De que demonios estas hablando? ±preguntó Otter en un


tono amenazante-

-El que ambos vallan hacia el valle de la luna no es una mera


coincidencia ±sus ojos destellaron por unos momentos- eso es el
destino.

-Explícate viejo ±demandó Otter-

-Antiguos escritos rúnicos dicen que las respuestas de la


vida se encuentran en el valle de la luna. Mas sin embargo, solo un
grupo de elegidos son los que podrán sobrevivir el peligroso
sendero que lleva a ese enigmático lugar.

-Wo o ... espera... ±comenté- ¿nos estas diciendo que


nosotros no somos los únicos que van a ese lugar?

-Exacto. Antes de proseguir con su travesía deberán


conseguir 2 personajes mas... por ahora... ±en ese momento lanzó 2
cartas al suelo boca abajo- una vez que lo hagan, nos volveremos
a ver.

-¡Espera! ±grité pero en ese momento una niebla oscura y


densa cubrió el lugar por unos segundos y, al disiparse, el extraño
había desaparecido, pero no las cartas...

-¿Qué fue todo esto? ±Exclamó Otter-

-No tengo idea ±respondí mientras me acercaba a tomar las


cartas-

Ambas cartas poseían un aspecto de haber tenido demasiados


años de uso: estaban de un color amarillento en la parte trasera y
al voltearlo se podía notar una imagen algo borrosa y un nombre,
extrañamente limpio, por debajo. La primera carta mostraba una
persona con armadura, tentativamente un guerrero, en la punta de
un risco y mirando fijamente a la luna. Debajo de esta carta decía
³El guerrero Lobo´. La segunda carta mostraba una mujer de
espaldas rodeada de cuerpos ensangrentados de donde se
notaban unas lanzas de color rojizo. Esta carta tenía como
nombre ³La dama carmesí´.

-Interesante... así que tenemos que buscar a un guerrero lobo


y a una dama carmesí ±comenté mirando las cartas fijamente-
-¿Por qué tenemos que hacer lo que nos dijo ese sujeto?...
además, ¿Cómo podemos confiar en él? ±Dijo Otter-

-Porque si es verdad, no vale la pena arriesgarnos a morir en


el camino. Además, los refuerzos nunca están de más, así que no
seas orgulloso, ¿Quieres?

-Como sea... ±dijo Otter con desidia y así ambos retomamos el


camino, olvidándonos de dormir y teniendo en nuestras mentes el
pensamiento y la duda de lo que nos había encomendado ese
enigmático sujeto de túnica negra y de lo que podría pasar en las
noches siguientes.
„a
 l 4 Baj la l  e la l a

Aeas hab
a rasc rri  2 hras es e el ici ee c el
eigmáic s e e úica egra. Ta Oer cm y aú 
ecrábams las res esas  las raes ara l q e asó,
er eci ims q e iear
ams lvi arl. LA che rasc rrió
leamee mieras camiábams e  sileci al si siq iera
seir casaci  s eñ. La s ave brisa c ra avaaba a
ravés e ls rcs y las ramas el bsq e hacia las mañas
q e esaba arás e srs. Asiré rf   mira  hacia
arriba y cerra  mis s mieras exhalaba.

-Ah« es a hermsa che« ¿ e arece? ± ie e  


alg iróic a  c la cabea a a  al firmame

-Si« s g q e si ±res ió Oer meie  s s mas e


ls blsills e s aaló gris

-Oye« ¿Esas casa ? ±Preg é mirá l e re-

-Nah«  r
a seg ir as
  la che ±res ió Oer- ¿y
q e al  ?

-P es ig al« a q e  lgr sacarme e la cabea l q e


i ese s e e úica egra« - ie mieras baaba mi mira a
hacia el free e  ev.

-Si« l se« ¿Q é habrá q eri  ecir c es el esi y e


esas caras?

-N l se« er alg me ice q e ese s e esá rama 


alg  ya iee  la eer crea « más si embarg  q e
egams ra ció«

-Es ver a « a emás q e ig  e ls s iee algú l gar


a  e regresar, as
q e l úic q e q e a es seg ir a elae.

-Tú l has ich - ie srie  y l eg mira  al free


alg srre i - ye«

- si ya l ve« -res ió alg srre i  a me i a q e


avaábams y llegábams al fi el bsq e- al arecer si e
a 
fial.

-Es arece ± ie mira  alre e r y l eg señala  a


esr c ra q e se alaba a s 500 mers e  e s
ecrábams- mira es« es a esecie e«  l se« cm 
eml  alg as

Vayamos a revisar« puede que encontremos algo que nos sea


útil ±dijo mirando fijamente a la estructura.

Asentí con la cabeza y empezamos a avanzar hacia ese templo. A


medida que nos acercábamos se notaba algo de movimiento en el
interior pero, al estar mas y mas cerca hasta llegar unos a unos
metros, donde empezamos a escuchar el sonido de metales
chocando, lo que nos alertó de algo: el movimiento en el interior
del templo era el de una batalla. Otter y yo intercambiamos
miradas y corrimos con todas nuestras fuerzas hasta llegar a la
puerta del templo. Una vez ahí vimos a dos personas: un chico y una
chica, ambos chocando sus espadas con tanta fuerza que el metal
empezaba a enrojecerse.

-¡Ya ríndete de una vez! ¡No puedes detenerme! ±Le gritó la


chica con fuerza-

-¡Olvídalo redi! ¡Eres mi hermana y no pienso hacerte daño! ±


Respondió con fuerza el chico-

-¡Pues no es sanguíneo ushido! ±gritó redi y en ese momento


recibe una patada en el pecho por parte de ushido.

-Así que me mandaron a cuidar a alguien que no tiene relación


conmigo« genial ±dijo mas calmado en un tono irónico

-Pues si« pero ahora que eres dios y yo el demonio, pues ya no


necesito tu protección ±clava su espada en el suela y de la tierra
empezaron a emerger unas bestias de color rojo oscuro parte
humano y parte demonio- ahora« terminemos con esto«

-Hehehe« -rió ushido levemente- esto se pone cada vez mejor«

Varias bestias se desviaron y avanzaron hacia nosotros. Sin


pensarlo dos veces saqué mi espada y destrocé a 3 bestias y Otter
a otras 6. Nos miramos y asentimos con la cabeza corriendo a los
lados del que llamaban ushido.

-¿Necesitas ayuda? ±pregunté-

-Esta bien« pero ella ±apuntó con su espada a redi- es mía«

-Entiendo ±dijo Otter- ¿Cuántos son?

-64, 65,66... Agh ya perdí la cuenta ±respondió-

- Solo acabemos con todos ±comentó Otter-


-Esta bien« además ±guardo mi espada y saco mis revólveres ±
quiero probar estos juguetitos

-Pues« buena suerte ±nos echó una sonrisa y luego se lanzó


hacia redi-

Las bestias eran torpes y fáciles de derrotar, por lo que empecé a


dispararle a los que estaban más lejos y Otter destrozaba a los
que estaban mas cerca. Mis pistolas ya no eran como antes.
Disparaban continuamente sin parar pero pos lo visto no se
terminaba el cilindro. También, ya no brotaba fuego de la punta del
cañón, sino un humo de sombras y las balas creaban una ligera
explosión al impactar en las bestias. Después de casi 10 minutos de
batalla, la mayoría de las bestias yacían inertes en el suelo.

Sin embargo, la batalla entre redi y ushido se hacía mas intensa.


Ambos se movían con gran agilidad y gracia mientras se esquivaban
el uno al otro. Ushido saltó hacia una columna a su espalda y redi
a otra saltando hacia el otro desde ahí chocando sus espadas y
luego llegando a la columna contraria. Continuaron subiendo más
y más a cada salto hasta que en un movimiento de choque, ambas
espadas caen. Ushido logra tomar la espada más cercana a él, la de
redi, e igualmente redi tomó la de ushido. Ambos sonrieron y se
volvieron a lanzar al ataque rápidamente hasta que redi patea la
mano de ushido dejando la espada en el aire y ushido patea en el
abdomen a redi haciéndola retroceder varios pasos y soltando su
espada también. Antes de que las espadas tocaran el suelo, fueron
tomadas por sus respectivos dueños y ambos se quedaron
mirándose fijamente.

Mientras avanzábamos en el templo a través de los cuerpos, vimos


tanto a ushido como a redi apuntándose con sus espadas
totalmente exhaustos y luego la chica nos miró

-No se entrometan ±dijo en un tono amenazante-

-No eres nuestro jefe« -respondió Otter de la misma manera-

-No tienes idea de quien soy yo

-Pues al parecer tú tampoco ±respondí de mala manera- no


nos subestimes

-Tsk« -miró a ushido- esto aun no ha terminado lobito« solo


estamos empezando.

-Espero que sea mucho mejor la próxima vez ±dejo escapar


una risa mientras ella desaparecía entre un montón de llamas
amarillas y rojas.
-Bueno« ya se fue ±dijo ushido mirándome- gracias por la
ayuda

-No hay problema ±dije guardando mis armas y extendiendo mi


mano- soy Roland Ha kes« pero puedes decirme Ha k

-Hehehe mucho gusto Ha k ±dijo estrechando mi mano-

-Yo soy Otter Kiefer« -dijo Otter y estrechó su mano-

-¿Y bien« que los trae por estas tierras hostiles? ±Preguntó
ushido con una cara de duda-

- Estamos buscando el valle de la luna« pero antes buscamos


a dos personas« no sabemos sus nombres pero tenemos esto ±
saco las cartas-

-Hmm« es extraño ±dijo tomando una de las cartas- a mi antes


me decían el guerrero lobo« -en el instante que dijo eso, la carta
se prendió en llamas y quedo reducida a cenizas- « oops«

-Eso no ha de ser bueno« -comentó Otter mirando los restos


de la carta-

-Espera« ¿tienes algún poder de fuego o algo así?

-No« ¿Por qué lo preguntas? ±preguntó él-

-Hmm« creo que cuando la persona que se muestra en la


figura toca la carta y dice el nombre en ella, esta desaparece-

Supongo que es lo más razonable ±dijo ushido- aunque aun no


entiendo porque aparecí yo en esa carta

-Como dije antes« vamos hacia el valle de la luna« ¿haz


escuchado algo sobre el?

-Si« un amigo me contó sobre él« el único problema es que


nadie sabe donde está, solo que«

-«esta al norte« si lo mismo nos dijeron a nosotros ±


respondí-« pero en fin« ¿te unirás a nosotros?

-Claro« puede que en el camino necesiten de una persona


como yo Hehehe«

-Está bien« entonces supongo que deberíamos descansar un


poco« ¿no les parece?
-Por mi esta bien ±respondió Ushido-

-Como sea« -dijo Otter con su ya usual desidia

-¬¬« -ushido me mira- ¿siempre es así?

-Por desgracia, si« -también mirándolo- pero bueno« no se


puede hacer nada.

-Vayamos a dormir y mañana continuaremos la discusión ±dijo


ushido y se empezó a reír-

-Bueno ±dije sonriendo un poco y así los 3 buscamos un lugar


para dormir-

-Ushido terminó acostándose sobre una de las largas mesas


del templo, Otter decidió salir y se quedó despierto porque según
él ³dormir es perder el tiempo´. Yo simplemente me recosté sobre el
altar al final del templo y cerré mis ojos para descansar y pensar
un poco. Ya habíamos conseguido al primero de los personajes con
una relativa facilidad, pero algo en mí me advertía que la segunda
persona, esa dama carmesí, no iba a ser tan fácil. Pero después de
pensar por un buen rato, decidí relajarme y dormir, ya que debía
estar preparado para cualquier otra amenaza que se interpusiera
entre este otro personaje y nosotros. Y así caí dormido dentro del
templo mientras los rayos de la luz de la luna llena caían sobre mi
y sobre el resto del templo llenándolo de un hermoso color
blanco azulado.
„a
 l 5 Eca al

La che asc ió de aea áida y aq ila ieas


d
a, exce  ls sids de alg a adilla i sa q e
des és h
a desavida del l ga al a  esa esecia.
„ ad la l a di as al cálid bill del sl, a shid
c y s levaas y ias aleded. Ns esias y
des és de habe ad  esas aas, f is al exei.
Pd
as ve alg s ays de sl asádse  a avés de la
 a de ls ábles a l lejs y la sil ea e  de ls cs
casaba c la l z. ³Oe´ esé e el e q e vi c ad
la sil ea gleaba el c y l eg ié hacia aás, bsevad
el valle q e se exed
a hacia el hize. Mié de  ev al bsq e
asa q e  sid e hiz cabia la iada. Mié hacia  lad y a
alg s es ás de dde esaba,  eq eñ iach el
avazaba a  as acelead, vied alg as cas s elas e
s aes ad avace. E ese e, shid aaece a i lad.

-¿Es es  ay cie? ±eg ó el señalad el fl j


de ag a-

-Si... a q e  l hab
a ad ±esd
-

-Oh b e... e ié a da  cha zó aa deseae

-Esá bie. Y ié al bsq e y b scae alg de ce. Ns


ves ±dije y caie hacia el bsq e ieas shid avazaba
leaee hacia el iach el dad  q e  bsez.

A edida q e e acecaba al bsq e, el sid de ls  ñs de


Oe glead f eeee al c de  de ls ábles se
hac
a ás f ee y cla q e al fial desaaeció c el
es eds sid del ábl cayed al s el. Me aceq é a
dde ése hab
a ca
d (q e  f e  y lejs de la eada del
bsq e vied s c deszad y alg s aiales h yed
a da velcidad de ls alededes ieas Oe se q iaba
s vedajes de ls  dills y ls lazaba al s el.

-Y al fial deszase el ábl ±dije e   ióic-

-¿Algú blea? ±Resdió Oe-

-Eh...... E fi ±dije señalad al bsq e- ecesi


cseg i cida. ¿Me acañas?

-... ±ió hacia el bsq e- déjae caza a 


y  ecleca
-No. Ambos vamos a cazar ±dije mientras lo miraba fijamente
como desafiándolo- o simplemente no vengas.

-Bien bien... iré... Pero es porque no tengo más nada que hacer.

-Entonces vámonos ±comenté y ambos nos fuimos hacia el


bosque-

La cacería fue rápida y bastante efectiva gracias a que ambos


trabajamos en equipo. Usualmente yo atrapaba o hacia tropezar a
la presa y Otter las mataba al instante con un certero golpe en el
cuello. En total logramos obtener 2 venados y un jabalí que,
cuando regresamos al templo, se convirtió en una gran cantidad
de comida. Ya al medio día y después de comer, los pedazos de carne
restantes fueron guardados en una especie de bolsa hecha con la
piel del venado y era muy fácil de cargar. Caminamos desde ese
momento hasta la noche hacia el norte. Esa noche decidimos
continuar e intentaríamos descansar a la noche siguiente.

La noche estaba nublada. La brisa se había hecho más fuerte y fría y


la luz de la luna llena estaba escondida detrás de una cortina de
nubes negras. Todo a nuestro alrededor parecía no cambiar. Las
mismas montañas alzadas en el aire, el pasto ondulante que nos
llegaba casi a las rodillas y en el horizonte, solo la unión de las
montañas, el suelo y el firmamento. Los 3 caminábamos no tan
deprisa pero tampoco muy lento.

Ya bien adentrada la noche todo parecía igual de tranquilo hasta


que un sonido desgarró el silencio con la facilidad de una daga
atravesando la carne. El sonido parecía ser un grito. SI, un grito
de alguien que pedía ayuda a lo lejos.

-Cielos... ¿Escucharon eso? ±pregunté-

-Es difícil no oír algo en este silencio ±respondió Otter-

- Mejor vamos a ver que pasa... puede que encuentren lo que


andan buscando ±comentó ushido-

-Tienes razón ±asentí con la cabeza y nos echamos a correr


hacia donde provenía el sonido.

Corrimos unos metros hacia la derecha, hasta el pié de la montaña.


Al principio pensamos que solo fue un engaño, pero luego vimos a
una chica rodeada de lobos salvajes. Otter y yo habíamos sacado
nuestras armas y estábamos listos para atacar pero ushido nos
detuvo.

-Esperen aquí... déjenme encargarme de esto ±nos dijo Ushido-


-¿Tienes alguna idea? ±le pregunté mirándolo aún con una
mano sobre mi revolver-

-Por supuesto... ±respondió Ushido mientras se colocaba


frente a nosotros mirando fijamente a los lobos-

-Solo espero que sea uno bueno ±comentó Otter-

Ushido empezó a mover sus manos despacio hacia el frente y empezó


a reducir su tamaño mientras sus ropas desaparecían y su cuerpo
se llenaba de un pelaje negruzco que al final dio paso a un lobo
negro y empezó a ladrar y gruñir. Todos los lobos lo miraron y
empezaron a rodearlo y el que parecía ser el líder se quedó frente
a él. Ambos se miraron fijamente y ninguno de los dos hacía sonido
o movimiento alguno. Otter y yo mirábamos fijamente la escena-
Podía escucharse claramente la brisa fría acariciando el pasto
mientras la tensión subía más y más y luego ushido regresó a la
normalidad y nos miró sonriendo. Tanto Otter como yo como la
chica lo miraban fijamente cuando tomaba su forma humana. Yo,
por mi parte, observaba como el lobo líder y los demás se iban por
la izquierda. Luego moví mi mirada y me fijé en la chica. Era una
joven de tez clara, pelo color cobre y que aparentaba tener más
edad que cualquiera de nosotros. Me acerqué a ella y ayudé a que
se levantara.

-¿Estas bien? ±le pregunté-

-Si...gracias... me llamo Kira ±dijo ella sonriendo-

-Soy Roland Ha kes... pero puedes decirme Ha k.

-Hehehe esta bien Ha k... un placer conocerte... y ¿Quiénes


son tus amigos?

-Ellos son Otter y Ushido ±dije señalándolos- pero quiero


saber algo... ¿Qué haces en estas tierras tan hostiles?

-Me dirijo hacia mi pueblo, Shardik, que está al final de este


valle.

-Si quieres podemos acompañarte ±dije-

-No se preocupen, estaré bien ±dijo sonriendo mientras Otter


y Ushido se acercaban-

-¿Se encuentra bien señorita? ±preguntó ushido mientras


Otter simplemente se volteó-
-Si... gracias a ti... soy Kira

-Y ya saben sus nombres ±dije sonriendo- ella se dirige al final


del valle... creo que es mejor que vallamos con ella, ¿No creen?

-Pues por mí no hay problema ±respondió Ushido-

-...como sea ±respondió Otter con su usual desidia-

-... ¿El siempre es así? ±Me preguntó Kira en voz baja-

-Si ±dije sonriendo- siempre es así

-Hehehe esta bien ±dijo ella sonriendo y luego miró a los


otros- creo que es mejor que descansemos aquí hoy

-¿Por qué? ±preguntó Ushido con las manos en la cintura

-Es que estoy algo cansada y pues quería dormir un poco

-Hmm... No lo se ±dijo Otter con un tono extrañamente


pensativo-

-Por supuesto que si ±me apresuré a decir- acamparemos aquí

-¿En serio? Muchas gracias ±dijo ella tomando mis manos-

-No hay problema ±dije completamente sonriente-

Pero algo diferente me pasaba. Me sentía diferente como si


estuviera dispuesto a hacer todo lo que ella me pidiera sin siquiera
discutir. Varias cosas rondaron por mi mente mientras armábamos
el campamento, que no era más que meternos en una cueva cercana
y encender una fogata. Estuve pensando unos momentos hasta que
Kira se levantó y caminó hacia el exterior. No le di importancia pero
de la nada me levante y la seguí, casi como un impulso. Caminé
algunos pasos hasta donde estaba ella mirándome.

-¿A dónde vas? ±pregunté sin siquiera pensarlo-

-Necesito hacer algo a solas ±respondió sonriente como


siempre y se acercó a mí- pero antes quiero decirte algo ±se acercó
mas a mi y me beso suavemente y luego me susurró al oído- tu me
gustas Ha k... ±se alejó guiñándome el ojo y después desapareció
entre la maleza.

Me quedé paralizado unos momentos y luego sonreí hasta que una


de mis sombras subió y entró por mi oído hasta mi cabeza.
Inmediatamente sentí un fuerte dolor de cabeza que me dejó de
rodillas en el suelo hasta que la sombra salió y todo regresó a la
normalidad mientras me levantaba algo tambaleante.

-Agh...que... ¿Qué demonios fue eso? ±Me pregunté a mí mismo


en voz baja-

-Fui yo... ±dijo una voz extraña y gruesa en mi cabeza-

-¿que? ¿Quién eres tú? ±mirando alrededor para buscas de


donde provenía la voz.

-Mi nombre es Bankyu... antiguo guerrero del clan Dark


Razor...

-Imposible... ese clan desapareció hace más de 2 siglos y luego


el Dark Slayer fue creado.

-Si... mi clan y mi cuerpo desaparecieron... pero mi alma fue


encerrada en una espada encantada, creada para que nadie la
encuentre.

-La espada invisible... ±pensé en voz alta al recordar lo


sucedido en la pelea contra Susannah.

-Exacto... el resto lo sabrás más adelante. Por ahora solo te


digo que no confíes en esa tal Kira. Ella de alguna forma afectó tu
mente y te hizo prácticamente su esclavo.

-... ±guardé silencio mientras aun escuchaba la voz en mi


cabeza- continua...

-Ten mucho cuidado... podrías haber caído en una trampa letal-

-Está bien... pero no voy a dejar que ella se escape con la


suya... nadie me utiliza como un esclavo y sale impune ±cierro mi
puño con fuerza-

-Entonces que así sea... no dejes a ninguno con vida

-¿A ninguno? ¿A que te refieres?

-Ya lo verás ±dijo y su voz fue desvaneciéndose hasta


desaparecer-

-Maldición... todo esto se vuelve cada vez más raro... ±dije en


voz baja caminando de regreso a la cueva-

-hey... ¿Qué pasa? Te ves pálido ±me preguntó Ushido-


-Pasó algo... después lo explicaré... ±miro hacia la entrada y a
ellos de nuevo-

-¿Qué pasa Ha k? ±Preguntó Otter-

-...Creo que esa Kira no es de fiar

-Pues parecía que estabas a sus pies ±comentó Ushido-

-Ella me hizo algo... me estaba convirtiendo en su esclavo ±


sacando la cabeza por la cueva y luego metiéndola de nuevo- como
sea... esa chica está tramando algo.

-¿En donde está? ±Preguntó Otter levantándose al igual que


Ushido-

-Se fue al este... no dijo a que... pero no ha de ser bueno ±dijo


y tanto Otter como Ushido asintieron-

En ese preciso instante, 7 flechas avanzaron desde la maleza


oscura hacia la entrada de la cueva. Miré de reojo las flechas que
quedaron detenidas en el aire por mis sobras que las detuvieron y
luego cayeron al suelo. Otter, Ushido y yo salimos al exterior
viendo a más de 40 hombres, muy parecidos a los que encontré con
Otter en el bosque. Como fuese, estábamos rodeados por ellos y
al final salió su líder: Kira.

-Hola cariño... ¿Me extrañaste? ±dijo ella en un tono burlón-

-Silencio bruja... vas a pagar por esto... ¡nadie me utiliza! ±


grite-

-Hahaha ±rió fuertemente y luego me mira- por si no te diste


cuenta aun, ya lo hice... y ya que no son nada, los acabare rápido.

-ggrrrraaaaaaahhh!!! ±grité con ira sin darme cuenta de que


las sombras cubrían mi cuerpo lentamente hasta colocar mis ojos
en un negro total y hablando con 2 voces a la vez- ¡Despídete
Bruja!

-¡Ven! ±chilló ella mientras sostenía su espada en una mano y


la otra envuelta en una red eléctrica-

Ambos nos lanzamos hacia el otro mientras nuestras espadas


chocaban constantemente liberando chispas brillantes al aire y
nuestras miradas fijas en el otro. Me sentía un poco débil, pero la
fuerza extra de mis sombras (y de Bankyu me ayudaba a seguir
luchando, apoyada por mi creciente ira hacia Kira. A medida que la
batalla entre ambos se hacía más intensa, Otter y Ushido aun
continuaban eliminando a los mercenarios que aun seguían en pie.
No pasó mucho tiempo antes que nuestra sangre empezara a
correr. Aunque había logrado cortar un poco su brazo y su pierna,
yo había recibido cortes en mis brazos, pecho y piernas. Estaba
empezando a debilitarme por la perdida de sangre y mi visión
empezaba a hacerse borrosa.

-Tsk... Eres más molesto de lo que planeaba ±dijo ella


mientras tocaba su espada y la envolvía en un haz eléctrico- pero
no te preocupes... terminare esto pronto

-Ha... Sigue soñando ±dije mientras concentraba lo poco que


tenía de energía en el cristal de mi espada y esta empezó a brillar y a
cubrirse del mismo color blanco azulado del cristal- esto esta
lejos de terminar...

-Ya lo veremos... ±dijo ella y se lanzó de nuevo contra mí-

En cada golpe, salían rayos y cristales de hielo a los lados


mientras ambos bloqueábamos los ataques del otro. Después de
casi 10 min. Después de un movimiento inesperado, ella logró
clavar su espada en mi hombro y la electricidad me paralizó
completamente hasta quedar boca arriba acostado en el suelo. El
dolor punzante se hacía cada vez más fuerte y la electricidad
parecía freír mi cerebro. Kira sonreía en una mezcla de odio y
satisfacción mientras hundía más su espada en mi hombro y
aumentando aún más el dolor.

-¿Unas últimas palabras gusano? ±dijo ella con repugnancia


mientras cargaba su puño con electricidad y con la otra mano
hundía su espada-

-Si...a...adiós...b-bruja... ±sonreí con un hilo de sangre bajando


por mi boca y luego mis ojos regresaron a su color original-

-Vaya... que tonto... ±dijo y lanzó su puño electrificado


contra mi rostro dispuesta a destrozar mi cráneo de un golpe.

Otter y Ushido ya estaban a punto de llegar a ayudarme luego de


matar a todos los otros mercenarios pero cuando llegaron,
vieron a la bruja paralizada a escasos centímetros de mí con sus
ojos completamente abiertos y sin hacer sonido alguno mientras
bajaban su mirada a una estaca negra que atravesaba directamente
su corazón. Una lágrima de sangre corrió por su rostro y después
cayó desplomada hacia atrás a medida que unos filos hilos
oscuros sacaban su alma y la ponían frente a mí. Con dificultad
quité la espada de mi hombro dejando escapar fuertes alaridos de
dolor mientras brotaba más sangre de mi mano hasta que la espada
cayó a un lado, cubierta en mi sangre, y me ponía de pie algo
tambaleante.

-¡Ha k! ¡Maldición! ¿¡Estas bien!? ±Gritó Ushido-

-Eso...c-creo... ±dije tomando mi espada en la mano


ensangrentada y moví con dificultad el alma de Kira hacia mi espada
que se convirtió en una gema púrpura y luego empecé contemplar mi
propio reflejo en ella hasta que mis fuerzas se agotaron
completamente y caí desplomado de frente al suelo levantando
una nube de polvo a mi alrededor y cayendo en un profundo sueño
del cual, sin ayuda, jamás podría salir
„a
 l 6 „a e Mea
-¡Ha k! ¡Deea mal có! ±Gaba Oe agá me
mea eaba acame e ee f    eñ  c   la
fala e age-

-Ya baa Oe,  l va a eea ± j eeamee


h - hay q e acal e aq
l ma á  ble.

-Teg a  ea« - j Oe- é ale e  aa ve q e


 ebl eá ma ceca y e é l llevaem-

-Eá be, hazl ±e ó Uh - y me q e aé y c  ae


el l ga-

-N vem ±emezó a ce, a ga velc a gaca a 


habl a , haca el ee-

Uh  e ma v ea  a m la  ma  ale e  y


eea  ca 30 m. Haa el ege e Oe e e el ee.
Al llega, Oe le j be a maó q e eaba a 
700m e ee l ga y q e  
am ve ya q e eaba c be
 l áble. De é, lga ama a camlla úca
lza  maeale ceca. Al emala me clca be
ella y emeza a mvee  el bq e haca el ee.

La camaa f e fc la q e, a emá e m e e  


baz, la ea maleza hac
a m ch má cmlca  el cam.
L eg e ca 1 ha e camaa, llegam al fee e la
maó, c y aec afmaba q e la e a e la e c a e
a
c má e  gl y, egú el mbe e la ea a, ee
³Lea Valke´ hech e laa  l a ceca e la eja, e
a
q e ee ea  hmbe e  e.

Me eja e el  el mea h  e acecaba y ab


a la ga
 ea q e aba acce a la maó y l eg l 3 aaveam la
 ea. Al llega fee a la maó e 
, eaba e é  hmbe
c caa e c amg, el j y j cl ve e. Uaba 
aje blac y eaba f ma  l q e aec
a  abac.

-Beve  a m bella ma a ± j el hmbe- m mbe e


Lea , e
game le. ¿Q é  e  hace  e e?

-Gaca Lea ... ± j h -

-Le ±e mó él-


-Como sea ±dijo Otter- necesitamos ayuda... nuestro amigo
está gravemente herido y queremos ir a algún lugar para curarlo.

-Yo puedo curarlo...tengo, emmm... ciertas herramientas... pero


con una condición.

-¿Y cual será esa? ±preguntó ushido

-Que me deben un favor a cambio... ±dijo leo- entonces,


¿aceptan?

-... ±ushido me miró y ve como la sangre aun brotaba de mi


herida y luego suspiró- esta bien

-Hahaha ±rió con fuerza sonriendo con una sonrisa algo


espeluznante- excelente... por favor dejen a su amigo en una puerta
al final del pasillo... ±les dijo y avanzó al interior de la mansión
por un pasillo-

Otter y ushido me cargaron en la camilla hasta llegar a una puerta


de madera con algunos símbolos raros sobre ella y en donde
esperaba leo abriendo la puerta a un lugar oscuro. El les pidió que
lo dejaran ahí y luego salieran de la habitación. Ellos obedecieron
mirándolo con algo de rabia y luego saliendo de la habitación
dejando ver lo que contenía con la luz del pasillo: una gran jaula
de barrotes de acero negro y una joven de largo cabello castaño,
un trae largo como kimono de color rojo y una venda del mismo
color en sus ojos. Desde el momento en que entramos ella había
volteado su rostro.

-¿Leo? ¿Eres tú? ±preguntó la joven

-Si... ahora usa tu visión sanguínea para ver la herida de este


chico y cúrala-ordenó en un tono seco mientras me señalaba-

-Está bien ±respondió ella en voz baja mientras me observaba


fijamente y colocaba sus manos sobre la herida.

La sangre se detuvo al instante y empiezo a regresar a mi cuerpo.


Sus manos se mantenían sobre la herida y luego sobre mi pecho. No
tenía idea de lo que ocurrió pero mi conciencia al igual que mis
fuerzas regresaban a mi. Al momento que ella quitó sus manos, yo
logré sentarme lentamente frente a ella.

-Esta hecho ±dijo ella y luego sonrió mirándome- ¿Estas bien?

-Si...eso creo... ±la miro fijamente- tú... ¿tú me ayudaste?

-Si ±respondió ella aun sonriendo- fue un placer


-Gracias... de verdad... gracias... ±tomé su mano entre las mías-

-Ya esta shiki... vuelve a dormirte ±dijo leo de nuevo con ese
tono seco-

-...Claro... ±respondió ella con un hilo de voz y soltó mi mano


acostándose-

-Y tu, vámonos... ±dijo leo mirándome-

-...- me levanté en silencio mientras salía de la habitación.


Luego de echar varias miradas a la habitación cerrada y a la puerta
con inscripciones mientras leo la cerraba-

-Bien... ±dijo leo colocándose frente a mí y llevándome con


los otros- les pediré que por ahora se queden aquí como mis
huéspedes por unos días mientras planeo algunas cosas.

-¿Por qué deberíamos hacerlo? ±pregunté algo irritado por


la manera en que leo le habló a la joven-

-Esa fue la condición de ayudarte... el nos ayuda y nosotros le


debemos un favor ±respondió Ushido-

-¿Qué? ±lo miré extrañado y luego miré a leo- ¿Qué piensas


pedirnos?

-Aun no lo se... así que se quedarán hasta que logre pensar en


algo.

-... supongo que no hay opción ±dijo Otter-

-No... No la tienen ±dijo leo de nuevo con esa sonrisa-

-Bien... nos quedaremos... ±dije-

Leo llamó a algunos de sus ³ayudantes´ que nos llevaran a las


habitaciones seguidas en ese pasillo. Otter y Ushido quedaron uno
al lado del otro y yo por otro lado quedé casi al final del pasillo.
Cuando las ayudantes salieron se escuchó el sonido de la llave al
cerrar la puerta. Me acosté en la cama con algunos dolores en el
cuerpo por la pelea y con una mano en donde antes estaba la
herida que esa chica curó... esa hermosa chica encerrada en una
jaula de la habitación del final. Por alguna razón no podía sacar
la imagen de su rostro en mi cabeza pero al parecer tampoco quería
que se fuera. Cerré los ojos unos momentos y estuve así algún
tiempo.
Después de una hora, todas las luces de la mansión estaban
apagadas y solo el silencio reinaba adentro. Me levanté de la cama
y avancé hasta la puerta, pero me detuve al recordar que estaba
cerrada. Pero no quería quedarme en esa habitación. Por alguna
razón quería salir. Por alguna razón... quería hablar con la chica.
Me puse frente a la puerta mientras observaba fijamente a la
cerradura. Muchas ideas pasaron por mi mente a gran velocidad,
que fueron desechadas al instante por ser muy ruidosas. Pero
había una que, tal vez, podía funcionar.

Apunté mi mano a la cerradura viéndola fijamente. Las sombras


alrededor de mí avanzaron hacia el interior de la cerradura.
Lentamente fueron avanzando, moldeándose en el interior y luego
creando una forma alargada, gruesa al final y algo redondeada.
La forma de una llave. Giré a un lado mi mano sin tocar las sombras
y estas obedecieron girando hasta el sonido del ³clic´, que
anunciaba la apertura de la puerta. La abrí mirando a lo largo del
pasillo vacío y luego avancé con inscripciones. Cerré la puerta de
mi habitación y avancé a la otra puerta haciendo lo mismo que antes
y abriéndola. DI una última mirada al pasillo y me adentré cerrando
la puerta a mis espaldas.

Miré a través de la cerradora para asegurarme de que nadie me


hubiera visto. Lo único que veía era el largo y muy oscuro pasillo.
Al voltearme, vi como la joven tenía su rostro girado hacia mí
quedándose seria unos minutos y luego sonrió. Me acerqué y me
senté frente a ella mientras ella se acostaba frente a mí-

-Hola de nuevo ±dije sonriendo-

-Hola ± dijo ella también sonriendo- no quiero sonar mala


pero... ¿Qué estas haciendo aquí? Y... ¿Cómo entraste?

-Pues... solo quería agradecerte por haberme ayudado y


también presentarme.

-Hehehe ±rió- entiendo... soy Shiki Lechu igs... ¿Y tu?

-Soy Roland Ha kes... mucho gusto ±sonrío-

-Y bien... ¿Cómo lograste entrar?

-tengo habilidades... tal y como tu, pero en mi caso... ±uso una


sombra para mover un mechón de su cabello- controlo las
sombras.
-...ya veo ±dijo ella sonriendo aun más y un poco sonrojada-

-Shiki... ¿Puedo preguntarte algo? ±Le pregunté mientras


tomaba una de sus manos- ¿Qué haces aquí?

-Pues... ±dijo ella bajando la mirada aunque mas sonrojada-


es una larga historia.

-No te preocupes... tenemos toda la noche ±sonreí


acariciando su mano.

-E-Esta bien... ±dijo ella algo nerviosa levantando su mirada-


Todo pasó hace mucho tiempo. Aun era pequeña y vivía con mis
padres en una aldea muy lejos de aquí. Un día una horda de
guerreros rivales llegó y destrozaron la aldea, matándolos a
todos. Al ser yo la única superviviente huí de aldea en aldea hasta
que no pude andar más y me quedé en una aldea antigua. Estuve días,
sola y débil hasta que Leonard llegó y me vio usando mi poder para
curarme una herida. Me dijo que cuidaría y amaría si yo iba con él.

-Pero eso no fue lo que pasó... ¿Cierto? ±le pregunté-

--.No... Cuando llegamos aquí me encerró en la jaula ³por


protección´ y algunos días después me encadenó y dijo que desde
ese momento yo le pertenecía. ±Bajó la mirada- me sentí deprimida y
traicionada y toda mi tristeza acumulada explotó en ese momento
en un llanto interminable. Lloré tanto que empecé a llorar sangre
y quede temporalmente ciega. ±Volvió a levantar su rostro-

-¿Y por qué le haces caso? ¿Por qué no escapas?

-Porque no tengo otra opción. Y ya que la jaula no tiene


sangre, no hago más que un humano común y corriente.

-Podría ayudarte a escapar si lo quieres ±le dije-

-No... Leo es muy poderoso y si algo le pasa a él, medio mundo


se irá en tu contra.

-Soy fuerte... puedo acabar con todos...

-Nadie puede contra tantos... además, no lo valgo

-Claro que sí ±dije tomando sus manos con las mías-

-Gracias...eres muy dulce... pero... no puedo dejar que me


saques.
-Creo que tienes razón... todo llega a su debido tiempo...
¿cierto?

-Tu lo haz dicho ±dijo ella sonriendo- pero ahora debes irte...
no quiero que te pase nada por mi culpa.

-Esta bien...volveré mañana... lo prometo.

-Entonces te estaré esperando ±dijo ella- duerme bien y


cuídate.

-Tu también Shiki... ±la miré fijamente unos momentos y luego


solté lentamente sus manos para regresar en silencio a mi
habitación cerrando con llave las puertas. Me acosté en la cama
con una sonrisa en mis labios y luego caí dormido.

En los siguientes 2 días no pasó nada. Dimos vueltas por los


jardines, leíamos libros, charlábamos entre nosotros o íbamos a
entrenar, pero nunca veíamos a leo por ninguna parte. Sus
ayudantes solo hacían la comida e impedían que saliéramos de la
mansión. En las noches nos encerrábamos en nuestras
habitaciones después de haber cenado. Me recordaba un poco a mi
infancia cuando nos castigaban por romper algún jarrón.

AL 3er día todo prosiguió igual que los días anteriores, excepto
por la llegada de Leonard a la mansión. AL parecer estaba en un
viaje hacia la ciudad al noreste (³Shardik´ pensé al recordar la
ciudad que Kira había mencionado que estaba ubicada en esa
dirección Luego de que llegara, avanzó hacia su habitación y
cerró la puerta. Le pregunté al chofer que había ocurrido.

Me explicó que Leonard era un mercader que era de gran


importancia en esa ciudad, pero luego de que un clan de
mercenarios entró, redujo todas sus ventas a la mitad al igual que
sus ingresos. Luego de haber terminado de hablar con el chofer,
regresé a donde estaban Otter y ushido mirando como Leonard
salía de la habitación hacia nosotros.

-¡Estoy harto de esos tipos! ¡Terminaré con esto ya! ±nos


miró- ¡Ustedes! ¡Ya tengo su misión!

-Está bien... dilo pero sin gritos ±respondí-

-Hay unos mercenarios que quieren arruinarme desde que


llegaron a la ciudad y quiero que los eliminen.

-No conoces mucho sobre mercenarios, ¿No es así? ±Le


preguntó Otter-
-¿A que demonios te refieres? ±Inquirió Leonard-

-Un clan de mercenarios se subdivide en pequeños grupos


depende del tamaño de la ciudad en donde estén, pero pueden
llegar cerca de los 500 hombres en total.

-Tsk... ¿Cómo me deshago de ellos?

-Debemos eliminar al líder del clan, no solo a los líderes de


grupo. Pero ya que debe estar muy bien escondido, debemos eliminar
algunos grupos para hacerlo salir

-Entonces háganlo y regresen cuando lo hayan hecho ±dijo


Leonard con un tono agresivo y luego subió a su habitación.

-¿Y ahora que? ±preguntó Ushido

-Ahora haremos lo que dijo Otter... a eliminar mercenarios ±


dije-

-Por mi no hay problema... no ha habido acción en 2 días ±


comentó Otter- así que vamos

Ushido y yo asentimos con la cabeza y así los 3 salimos por la


puerta principal y empezamos a caminar hacia la ciudad de Shardik
al noreste.

La caminata no fue difícil. La poca vegetación y el suelo plano sin


obstáculos nos hicieron todo más sencillo y logramos llegar a la
ciudad luego de solo 2 horas. Al llegar miramos la imponente
metrópolis que se alzaba frente a nosotros. Grandes estructuras
se erguían a lo largo y ancho de la ciudad mientras múltiples
multitudes caminaban por las diversas y anchas calles. Luego de
ver tal multitud, decidimos rodear la ciudad en busca de esos
mercenarios. Después de casi 1 hora de caminata alrededor de la
ciudad no habíamos encontrado nada.

-Demonios... no hay señales de ellos ±dijo Ushido-

-Espera... ¿Al menos sabemos como son? ±pregunté extrañado-

-Pues no... Pero creo que sabes como son... ±dijo Otter-
¿Recuerdas los que vimos en el bosque y los que estaban con tu
amiguita Kira?

-Es cierto... entonces supongo que tendremos que esperar


aquí. ±dije algo decepcionado-
-No tan rápido ±dijo Ushido mientras señalaba hacia la
entrada oeste- ahí están.

En la gran puerta podía verse una especie de caravana y los mismos


sujetos intentando convencer a los guardias para entrar (o al
menos eso parecía

-Si llegan a entrar no podremos tocarlos ±dijo Otter-

-Es verdad... pero no se por cuanto tiempo estarán ahí ±


comentó Ushido- además estoy muy lejos para que Otter o yo los
alcancemos.

-Eso no es un problema ±saco mis pistolas- es solo cuestión


de puntería... de velocidad ±mis pistolas se quedan estáticas unos
momentos antes de que empezaran a disparar con fuerza por
algunos segundos y luego fueron devueltos a su funda- listo

Ushido y Otter miraban atónitos a los 5 mercenarios, los 2


camellos y los 3 guardias tirados en el suelo entre los trozos de
la caravana. Después de mirar unos momentos la escena
regresamos a paso calmado hacia la mansión. Al llegar el sol ya
empezaba a ponerse en el horizonte. Y Leonard esperaba impaciente
en la puerta.

-¿Y bien? ±Dijo él en un tono desesperado-

-esta hecho... ni siquiera entraron a la ciudad ±dije


serenamente-

-Excelente... muy bien hecho... mañana iré a ver que sucedió ±


respondió él más alegre-

-...-los 3 entramos en silencio a la mansión y nos dirigíamos a


nuestras habitaciones.

Al igual que las noches anteriores nuestras puertas eran


cerradas con llave por los ayudantes de Leonard. ³¿Extrañas tu
aldea chico?´ ±Resonó la voz de Jacob en mi mente-. Tenía razón...
la extrañaba. Pero eso ya no importaba. Eso quedó enterrado en mi
pasado. Ahora solo quedaba pensar que haría ahora. Un rato
después pensé en ir con shiki pero al intentar salir me di cuenta que
Leonard acababa de entrar con ella. Cerré mis ojos y mi puño para
calmarme y luego me acosté en la cama. Me quedé así hasta que sin
darme cuenta caí dormido.

El sueño era extraño: se trataba de que andaba en un desierto


envuelto en llamas. Las sombras me protegían pero la gente a mi
alrededor caía calcinada al suelo. Cientos de buitres volaban en
el cielo alrededor de mí y al final del desierto estaba de nuevo el
sujeto de la túnica negra. Luego de que el sujeto me lanzara una
bola de sombras, me desperté agitado y sudando copiosamente en
el peor de los escenarios: la mansión estaba ardiendo en llamas.

Como un reflejo me levanté aun con mis armas encima y empecé a


buscar una salida. La puerta estaba envuelta en llamas al igual que
las paredes y eso evitaba que pudiera utilizar mis sombras. En ese
momento in estruendo se escuchó en una habitación adyacente y
decidí acelerar mi paso. Luego de evaluar el lugar solo tenía una
salida: la puerta. Tomé mis revólveres y empecé a dispararle a la
puerta hasta destrozarla y poder salir al pasillo. Corrí al
exterior y vi a un grupo de mercenarios huyendo despavoridos y a
ushido intentando evitar que Otter matara a uno de los
mercenarios que aun quedaba.

-¡Ya cálmate de una vez Otter! ±Le gritó ushido a Otter-

-¡No! ¡Esta basura intentó matarme! ±Respondió él sin dejar


de estrangular al mercenario-

-¡Hey hey! ¿¡Que pasa aquí!? ±Grité corriendo a la escena-

- ¡Estos bastardos incendiaron la mansión para vengarse! ±


Gritó de nuevo Otter-

-Bien... pero antes suelta al chico... podríamos sacarle


información ±dije-

-Grrrr...Está bien... ±lanzó al chico mercenario al suelo quien


se desmayó al instante- debilucho.

- ¿Y ahora que? ±Preguntó Ushido-

-Supongo que deberíamos irnos y... ±en ese momento abro mis
ojos completamente- ¡Maldición!

-¿Eh? ¿Qué pasa? ±me preguntó Otter extrañado-

-Esperen aquí ±dije y empecé a correr hacia la llameante


mansión-

-¡Ha k! ¿¡A donde demonios vas!? -gritó Ushido-

-¡Ya lo verán! ±Grité y me adentré al interior-

El fuego voraz ya empezaba a debilitar la estructura lentamente.


Antes de continuar corriendo me detuve a observar el cuerpo
inerte de Leonard con dos flechas en su pecho y todo su cuerpo en
llamas. Luego de observarlo unos momentos continué mi carrera
por el pasillo. Antes de llegar al final podía escuchar claramente
los gritos de desesperación de Shiki.

-¡Auxilio! ¡Por favor! ¡Que alguien me ayude! ±Gritaba shiki


desesperada mientras las lagrimas bajaban por su rostro- ¡Por
favor no quiero morir aquí! ¡Ayuda!

-¡Aguanta Shiki! ±Grité llegando a la puerta-

-¿¡Ha k!? ¡¿Eres tú?! ±gritó ella-

-¡Si! ¡Solo resiste! ±Grité también mientras sacaba mis pistolas


y destrozaba la puerta corriendo hasta la jaula- maldición esta
cerrada ±justo en ese momento el techo empieza a colapsar
bloqueando la entrada con un trozo de madera-

-Ha k... es muy tarde para mi... sálvate tú... por favor déjame

-¡Ni lo sueñes! ¡No me iré de aquí sin ti! ±Tomé una de las armas
disparándole al cerrojo y al candado abriendo la puerta- te dije
que te sacaría de aquí ±me agaché disparándole a las cadenas en
sus muñecas y dejándola libre-

-...-me abrazó fuertemente aun llorando- gracias...en verdad


mil gracias.

-Está bien no te preocupes... pero dime... ¿Puedes caminar? ±le


pregunté aun abrazados

-No lo creo... ±se separó- llevo años sin levantarme o


moverme... casi no siento mis piernas.

-Entiendo...entonces ±me acerco a ella pasando una mano por


debajo de sus piernas y la otra en su espalda- sujétate fuerte

-...- se aferró a mí- pero... ¿Como saldrás?

-Tal y como entré ±tome una de las pistolas con la mano que
estaba en su espalda y empecé a dispararle a la ya de por si débil
pared dejándola llena de agujeros- y el toque final... ±guardé mi
arma y sujeté fuerte a shiki mientras corrí y embestí la pared
destrozándola y cayendo al suelo-

-¡Ha k! ±gritó Otter corriendo hacia mí junto con Ushido-


¿¡por qué entraste ahí!?
-Porque ±me levanté con shiki en mis brazos- no podía dejarla
morir después de que me salvó la vida.

-¿Están bien? ±Preguntó Otter-

-pues solo algo quemado pero nada grave... ¿Y tu shiki? ±le


pregunté a ella-

-Sana y salva... gracias a ti ±respondió ella sonriendo y


mirándome fijamente-

-Me alegra escuchar eso... y ushido ±lo miro- es hora de


buscar un sitio cercano para descansar.

-Pues... la cueva está muy lejos al igual que la ciudad ±


comentó él- así que debemos descansar al aire libre

-Me parece bien ±dije y empezamos a caminar un poco hacia el


norte pero antes de avanzar demasiado un estruendoso sonido
llenó la noche oscura y al voltearnos avistamos el colapso de lo
que una vez fue la mansión de Leonard- cielos...

Todos observamos la escena mientras las cenizas llameantes de la


mansión se elevaban al cielo oscuro como luciérnagas.
„a
 l 7 Deea
L ime ay de l emezan a cae be el  el miena
l úlim hil de h m veniene de la  ina de la manión
e elevaban en el ciel. Uhid, Shiki, Oe y y n hab
am
acad a vai me de la manión aa avecha el cal
q e la  ina emanan. También hab
am ad alg na a
ce
laga aa amaa al mecenai q e Oe hab
a dejad
nq ead la nche anei, ademá de q iale   ama y 
dine (q e ea baane, aún má q e l q e n e
am.
Al levanan, Oe y Uhid e f en a la ci dad aa cma
viine aa el viaje cn el dine del mecenai miena
Shiki y y n q edábam en el l ga.

Miena eeábam a l , emecé a ay da a Shiki ime


a levanae y de é a inena camina. La imea vece
(cm ea de eeae ella cayó e ieme vlv
a a levanae.
De é de m ch inen lgó avanza alg n a y vlvió
a cae.

-¡Agh! ¡Maldición! ±Gió ella miena gleaba el  el cn


la man-

-„álmae Shiki ±dije eenamene miena me agachaba fene


a ella- haz hech n gan avance hy... al men  die anda n
a... aa e alg ien q e llevaba añ in mvee, e ince
ble

-P e...  ng q e e vedad ±dij ella má calmada-

-Me alega ec cha q e l eniende ±niend y me ené a


 lad- ademá, ech q e  de e ay dó.

-¿Si? ¿„óm a
? ±eg nó ella cn na caa de exañada-

-P e evió q e la ange dejaa de fl i    iena y


man v aciv   ejid...a
q e  vie  ee.

-Vaya... n hab
a enad en e...e b en... ¿Pdem
inenal de n ev?

-Hehehe cla ±dije miena me levanaba y emezábam


a vez a acica-

De é de acica  a ha, Oe y Uhid egean


cn vaia cea y la dejan fene a n. E vim
decanand y cmiend  cai na ha ane de ai. Oe
e llevó al mecenai en el hmb miena Uhid y y
ay dábam a Shiki a camina. Paa evia alg na echa  el
mecenai demayad (a nq e n evi
a de m ch , decidim
rodear la gran ciudad en vez de atravesarla. Ya unas horas antes
del anochecer logramos dar la vuelta y caminamos frente a la
ciudad hacia el horizonte. Ya caída la noche solo nos detuvimos
para descansar y luego preparar un pequeño y rudimentario
campamento para dormir.

A la mañana siguiente todo estuvo tranquilo excepto por algo:


Ushido se dio cuenta de que el mercenario estaba muerto. Por lo
visto había muerto antes pero no nos habíamos dado cuenta. Todos
miramos estupefactos el cuerpo y después a Otter.

-Bien hecho Otter... lo mataste ±dijo Ushido en un tono


acusador-

-¿Y que? Él intentó matarme ±respondió él en su defensa-

Necesitábamos a uno con vida para saber que querían esos


mercenarios... pero ahora no tenemos nada ±dije volteándome y
caminando al lado contrario-

-¿Y que piensas hacer con él? ±Le preguntó Shiki-

-Mejor entiérralo ±comentó Ushido- Así nos evitamos otra


persecución

-¿Y por qué tengo que ser yo? ±Protestó Otter-

-Porque fuiste tú quien lo mató ±dije algo alejado mirándolo


de brazos cruzados-

Después de un rato, Otter cavó el hoyo a regañadientes tirando el


cuerpo al fondo y luego lanzando la tierra de vuelta al hoyo tan
rápido como la había sacado (que no es nada lento . Ushido dejó un
trozo de madera sobre la ³tumba´ y después de comer algo de la
cesta, retomamos nuestro camino.

-¿A dónde nos dirigimos? ±preguntó Shiki caminando aún algo


tambaleante-

-Hacia el valle de la luna... ¿habías oído hablar algo sobre


eso? ±le pregunté-

-Ahora que lo recuerdo... si... mi madre...antes de que ella


muriera me dijo que si algo le pasaba a ella, que fuera al valle de
la luna.

-... Esto no puede ser coincidencia ±dijo Ushido-


-Si... lo se ±dije mientras tomaba la carta de mi bolsillo y se la
ponía en la mano a Shiki- Shiki... ¿te llamaban por algún nombre en
las aldeas?

-Pues si... unos me decían lechuguita, otros solo mocosa y los


pocos que conocían mi poder me decían la dama carmesí... es un
nombre estúpido no... ±antes de terminar la frase la carta ardió en
llamas que la consumieron mientras caía al suelo- que... ¿Que acaba
de pasar?

-Es algo que tendrías que ver ±dijo Otter-

-Oye... ¿Cuándo podrás quitarte esa venda? ±Le preguntó


Ushido-

-Pues... ayer pensaba hacerlo... pero preferí esperar un poco


más... así que lo haré esta noche

-para evitar que la luz te haga un daño mayor... ¿cierto? ±le


pregunté-

-Exactamente

-Entiendo...bueno... creo que podríamos caminar algunos


kilómetros antes del anochecer... así que mejor empecemos ±dije
mientras empezábamos a caminar-

Caminamos toda la tarde haciendo algunas pausas para descansar


hasta que al caer la noche, estábamos ya a punto de llegar a un
frente montañoso. Logramos encontrar una cueva espaciosa al pié
de una de las montañas y luego de tomar mucha leña, hicimos una
fogata en el interior de la cueva. Empezamos a comer frente al
calor de la fogata y luego de terminar, Shiki y yo salimos a un lado
de la cueva, en donde la luz de la fogata no llegaba.

-Bien... ¿Lista? ±le pregunte con mis manos sobre sus hombros-

-Si... ±dijo ella asintiendo con la cabeza- hazlo ±y esbozó una


sonrisa-

Subí mis manos hasta por detrás de su cabeza y por debajo de su


cabello empezando a soltar la venda. Nuestros rostros estaban
muy cerca y podía escuchar claramente su respiración. Lentamente
quité su venda y la dejé en su mano cerrándola con las mías.

-Esta listo... abre los ojos Shiki ±le dije suavemente


mirándola a sus ojos cerrados-
-E-Esta bien... ±dijo ella suavemente y algo nerviosa mientras
hacía un esfuerzo y abría muy levemente sus ojos hasta que, al
abrirse lo suficiente, se fijaron en los míos y los míos en sus ojos
color miel.

-Hola de nuevo ±dije sonriendo-

-Hola... ±respondió ella también sonriendo y muy sonrojada


mientras terminaba de abrir completamente sus ojos y luego miraba
alrededor- tanto tiempo...

-Debes acostumbrarte a la noche y a la fogata primero para


que mañana puedas soportar el sol ±dije mientras volteaba a ver
el horizonte oscuro-

-Es verdad...y Ha k...

-¿si? ±me volteé para verla-

-gracias... ±me abrazó cerrando sus ojos- en verdad...

-No te preocupes ±dije también abrazándola- siempre estaré


aquí para ayudarte.

-... ±me miró fijamente y luego miro a un lado más sonrojada-


de...deberíamos regresar con los otros.

-Tienes razón... vamos ±tomé su mano y caminamos hacia la


fogata.

Al llegar cerró sus ojos con fuerza y volteó la mirada pero


luego, poco a poco, los abrió mirando a la fogata. Esa noche,
todos durmieron menos yo, que me había ofrecido para hacer
guardia en la entrada de la cueva, mirando a la luna y de vez en
cuando a shiki. Luego de algunos minutos me di cuenta de que en
una semana o más había logrado encontrar a las personas que el
extraño sujeto de la túnica negra me había dicho que buscara. Lo
único que nos une es que el final de nuestro viaje es el valle de la
luna. Cada uno de nosotros era diferente y tenía una habilidad
especial. Además de su pasado ciertamente inestable y triste. Las
razones de esa unión eran extrañas pero supongo que había un
plan para todo esto.

A la mañana siguiente todo fue tranquilo aunque la comida ya


empezaba a agotarse. Después de terminar de comer, retomamos
nuestro camino. A shiki aun le costaba abrir los ojos a la luz del
sol, aunque para el mediodía le era casi imposible ver, por lo que
Ushido y yo nos turnábamos para ayudarla. Atravesamos la cadena
de montañas hasta una especie de canal y luego volvimos a subir
otra montaña que mostraba, al llegar al pico, una hermosa vista:
una llanura de pastos bajos, algunas lagunas y varios árboles
además de una montaña algo lejos. En el momento que llegamos al
lugar que habíamos visto, ya era el mediodía y las sombras ya se
habían escondido. Todos sentimos algo extraño al llegar pero fue
esa voz que nos despejó las dudas.

-Vaya vaya... el grupo de elegidos está al fin reunido ±resonó


esa voz por todo el lugar, haciendo que los pájaros que estaban
posados sobre los árboles huyeran despavoridos.

-¿Quién eres? ±pregunté-

-Tu ya bien me conoces... y me haz visto...es mas... fui yo quien te


dio la tarea que hiciste con tanto esmero...

-Espera... eres ese sujeto de la túnica... ¿Qué demonios eres?

-Hahaha ±su risa resonó por todos lados mientras emergía


del suelo con una hoz en su mano- mi nombre es Arkham... y espero
que no lo olvides porque será el último que escuchen...

-¿De que demonios estas hablando idiota? ±Le inquirió Otter-

-Ah...si que es verdad... son unos tontos... solo quería


reunirlos para poder matarlos a todos... pero lo mejor es que
alguien haya hecho el trabajo por ti ±volvió a reír-

-pues cometiste un error ±dije mientras Ushido y Otter se


proponían a atacarlo y Shiki se quedaba en su lugar- porque unidos
somos mas fuertes.

-¿En serio? No me hagas reír ±apuntó su mano hacia nosotros


y luego varias esferas de energía oscura avanzaron a gran
velocidad contra nosotros-

Los 4 fuimos lanzados por el aire hasta chocar contra algo:


Ushido contra un árbol, Otter contra el suelo, Shiki contra la
montaña que estaba detrás y yo contra una roca (que se destrozó
en el impacto . Todos nos levantamos algo golpeados y
arremetimos contra él pero otra ráfaga de esferas negras nos
golpeó sin piedad dejándonos esparcidos por el suelo. Me levanté
débilmente viendo a los otros mientras blandía mi katana.

-Pagaras por esto ±dije apuntándole con la katana-

-Las sombras no son rival para mí... además de que no hay


sombras a tu alrededor... no tienes nada...
-No las necesito ±dije mientras cargaba la espada con
electricidad y me lanzaba contra él-

Nuestras armas chocaban constantemente mientras deteníamos o


esquivábamos los ataques del otro. Ushido se levantó y ayudo a
Shiki a levantarse mientras abría sus ojos levemente y Otter
también se levantaba mirando fijamente a la batalla frente a ellos.
Cada golpe que le acertaba hacía retroceder a Arkham hasta que
en un momento, lancé su hoz a un lado y puse mi espada en su
garganta-

-No eres rival para mí... gusano ±balbuceó él-

-¿Ah no? Acabo de vencerte ±le dije sonriendo con ira-

-No es verdad... ±la hoz empezó a temblar.- porque soy yo...


¡Quien te venció! La hoz voló por el aire y me atravesó un costado-

-¡HAWK MALDICION! ±Gritó Ushido-

-¡No de nuevo! ±Gritaba Otter mientras miraba a Shiki- ¡Debes


curarlo!

- ¡Ustedes aléjense! ±Gritó Arkham e hizo un escudo de


sombras alrededor de él y mío mientras yo caía al suelo-

Todo se volvía oscuro a mi alrededor mientras el dolor de la


herida desaparecía dejando solo frío a medida que cerraba mis
ojos- Pude sentir como Arkham sacaba la hoz de mi cuerpo y reía
caminando (posiblemente hacia los otros . Pero de la nada mi
cuerpo se levantó envuelto en un humo negro, mis ojos en un
negro macizo y después de gritar con fuerza varias espinas
oscuras salieron de mi espalda y brazos y dos grandes cuernos
salieron de mi cabeza. De mis manos salieron garras y de mi boca
afilados colmillos convirtiéndome así en un verdadero demonio.

-¿Pero que...? ±Dijo Arkham mientras se volteaba hacia mí-


deberías estar muerto...

-Pero no lo estoy... ±dije con una voz completamente


diferente a la mía, más gruesa y oscura mientras exhalaba humo
negro-

-Tu... no eres humano... ¡¿Cierto?! ±Me gritó con ira


blandiendo de nuevo su hoz-

-¡Velo por ti mismo y juzga! ±grité controlado completamente


por el demonio y salté hacia él-
Empecé a atacarlo con mis garras mientras él se cubría con su hoz,
la cual se rompió después de una serie de ataques y luego empecé a
atacarlo y a destrozarlo completamente con mis garras lanzando
sus miembros, entrañas y sangre por todos lados. Lancé un fuerte
grito que resonó en las montañas en señal de victoria mientras
contemplaba con cierto brillo en mis ojos los trozos de Arkham
esparcidos en el suelo. En ese momento, un orbe oscuro emergió
del pecho mutilado de Arkham. Esta se acercó a mí y la tomé en mi
mano, cerrándola y aplastándola haciendo que mis manos
empezaran a oscurecerse hasta mostrar unos guantes negros con
una línea roja adaptados a mis manos.

Mientras observaba fijamente los guantes, Otter, Ushido y Shiki me


miraban asustados y sosteniendo sus armas. Los miré de reojo y
luego volví lentamente a la normalidad. Abrí los ojos y miro la
escena retrocediendo y viendo los guantes.

-¿H-Ha k? ±Preguntó nerviosa Shiki-

-Oye... ¿estás bien? ±Me preguntó Ushido-

-Si... pero... no del todo...este demonio en mi...esta tomando


control de mi cuerpo ±dije cerrando mi mano- debo tener mas
cuidado...

-si... te saliste de control... lo destrozaste... ±dijo Otter-

-Ese no fui yo... fue el demonio Bankyu que habita en mí...


aunque... al menos se que puedo volver a encerrarlo antes de que
haga mas daño

-Mejor... no lo hagas de nuevo... no es seguro ±dijo Shiki-

-Esta bien... no lo haré... lo prometo ±dije en un tono


tranquilizante y luego ella me abrazó con sus ojos llorosos- ya...
tranquila...esta bien...

-¿Entonces todo fue una trampa? ¿Un engaño? ±Preguntó


Ushido-

-Eso parece... pero no podemos regresar... seguiremos


adelante ±dije.

-¿Por qué estás tan seguro? ±me preguntó Shiki aun abrazada
a mí-

-Es solo una corazonada... además, es lo mejor que tenemos...


¿no? ±comenté-
-Es verdad... Pero salgamos de aquí... no me gusta para nada
esta escena ±dijo Otter señalando los trozos-

-Es lo mejor... oigan ±miro a mi alrededor- ¿Alguien ha visto mi


katana?

-Eh... estaba en el suelo ±señala un lugar cerca de una de las


manos cercenadas- ahí

-Pero ahí no hay nada ±me volteo mirando el lugar intentando


buscarlo-

-Ha k... ¿Qué tienes en la espalda? -pregunto Shiki-

-¿En mi espalda? ±la miro y luego intento ver mi espalda- no hay


nada.

-Claro que si... está en el centro de tu espalda ±dijo ushido-


es muy raro

-Maldición ¿que es? ±Intentando tocar el centro de mi


espalda sin éxito- ayúdenme

-espera...esta tomando una forma ±comentó Otter y en ese


momento siento un peso más sobre mi espalda-

-¿Qué...? ¿Que es esto? ±subo mis manos lentamente hasta


llegar a la punta del objeto: el mango de una espada. Sin pensarlo
dos veces la tomo y la saco observándola fijamente- ... es igual a la
katana pero...es más grande

-Si... de eso nos dimos cuenta ±dijo ushido acercándose


mientras volvía a guardar la espada- ¿Y ahora que hacemos?

-seguimos hacia el norte ±dije sonriendo y los 4 elegidos


avanzamos hacia el norte intentando buscar nuevos indicios sobre
la localización del valle de la luna y la promesa de la respuesta a
todas nuestras preguntas, que por ahora es solo una la mas
importante: ¿Qué haremos ahora?.
„a
 l 8 Mea e Ive
A e  a q e eg 
a avaza  l haca el e, la a e
c aba avaza , á le l ga a la che c  ya
hab al ba f
a y acaña a e  lec ca al. „a.
L eg e    e caaa,  e e  eó a l
lej, l q e  bealó a  .

-¿Q é e f e e? ±Peg ó Oe-

-Q zá f e alg q e cayó va klóe haca elae ±


j Uh -

-O alg q e g ñó c f eza haca allá ±ceó Shk-

-Hehehe... ¿P q é e alaa a? ±Dje e  y


eñala  al cel el e e  e e 
a ve, gaca a la
l z e la aha eg ae l a, la ga e face e  be
q e l c b
a- f e l   e.

-OH b e ya l ab


a - je l 3 e  ea 
c la la vegüeza-

-Ece ebe ae a y b ca ef g q e ±


e ee e a áfaga e ve q e vajaba e e a  
glea  e c e- la ll va vee haca 

-Hagál á , ¿q ee? ±Dj Shk eñala  la  be


q e e vez e c a  e
a  a faccó e eg   a l z y
 eg   e é, el   e   e- e e  ea a
ea

-Ig al a 
... a- q e ej avace... ebe b ca alg
aa c b ± je-  q e jae  efeae  e.

-Déjeel a 
±e fecó Oe y echó a ce e la  a
la  y l eg e va e, egeó- Be, hay a c eva a
 2 klóe e aq
, a la zq e a.

-Ece va á  ±ceó Uh  ea  


ae
a c la cabeza y eezába a ce g e  a
Oe-
Cuando faltaban ya menos de 500 metros, ya las nubes grises
estaban sobre nosotros y empezó a caer una ligera llovizna, que
fue aumentando gradualmente hasta caer un fuerte chaparrón.
Logramos entrar a la cueva antes de que empezara a llover con
fuerza. Nos sentamos en las paredes de la cueva esperando a que
esa lluvia cesara. Pero lamentablemente no cesó. Las horas
avanzaron rápidamente y el sueño cayó sobre todos nosotros.
Otter volvió a ofrecerse para hacer guardia mientras Ushido y yo
discutíamos sobre lo que haríamos al día siguiente. Mientras lo
hacíamos, escuchábamos un pequeño grito ahogado que provenía
de Shiki, quien se encontraba sentada en el cuello con sus brazos
rodeando sus piernas y su cabeza sobre sus rodillas cada vez que
caía un rayo. Luego de conversar un buen rato, miré como Shiki se
escondía bajo sus piernas y se quedó así, por lo que pensé
inmediatamente en que se había quedado dormida, así como también
vi algunas lágrimas que corrían por sus mejillas.

En ese momento, Shiki se dio cuenta de que no estaba soñando, sino


que había vuelto a su pasado, esa noche que todo cambió. En el
sueño Era de noche, en un lugar entre el bosque, con unas lindas
luces y con puestitos de comida, ropa, entretenimiento, etc. En el
cielo grisáceo se veía resaltando una luna llena color carmesí
que bañaba toda la nieve que cubría a la villa de un color rojizo.
Todos reían felices, por ser un día de celebración. Una niña que
llevaba puesto un kimono pequeño, pegado al cuerpo y sin mangas,
color negro y rojo. Estaba de las manos de dos adultos. Una
hermosa mujer de cabello ondulado y corto, y un hombre de pelo
corto y castaño muy buen mozo. Se reconoció a ella misma
rápidamente.

Pero toda esa felicidad esa alegría cambio en un instante. 3


hombres a caballos encapuchados llegaron del bosque. Uno de
ellos alzo una mano y dijo ³¡¡han vuelto!! ¡¡Los Antagh, volvieron!!´
El lugar se lleno de caos, las mujeres se desesperaron por sus
hijos y los hombres emprendieron marcha siguiendo a los 3
encapuchados. La niña miro a su madre en medio del caos, quien
miraba a su padre y viceversa. La mujer se acerco y le beso los
labios mientras el decía ³ya sabes que hacer´, la mujer asintió
mientras alzaba a la niña y corría a dirección contraria.cMientras
se alejaban la niña miraba a lo lejos, pudiendo ver como de los
árboles salían unas bestias negras con ojos rojos y en vez de
manos garras o cuchillas matando a todos y llenando la nieve
alrededor con la espesa sangre de esos hombres. La niña alzo la
mano mientras sus ojos se llenaban de lágrimas gritando una sola
palabra ³¡¡¡¡¡¡PAPI!!!!!´

A continuación, la madre de la niña llega a una casa muy alejada


del pueblo y muy carecida. Entra y deja a su hija suavemente sobre
el suelo mientras le dice ³no salgas de aquí por nada. Por nada,
¿entendiste? Cuando amanezca sal de este lugar y corre asía
norte, no te detengas. Debes ir al valle de la luna. Hay
encontraras las respuestas a toda tus preguntas´ le acaricia el
rostro por ultima vez, mientras murmura ³Te queremos, Shiki«no lo
olvides nunca´ Su voz se quiebra a lo ultimo de la frase al igual
que su fortaleza, dejando caer una lagrima por su mejilla. Empieza
a levantarse y a retirar la mano de la mejilla de su hija mientras la
pequeña toma la mano de su madre cuidadosamente, no quería
dejarla ir. Aun así la mujer se aleja peor antes de atravesar la
puerta, con una mano en esta, se suelta y dice con la voz aun
quebrada ³Lo siento, Shikita´. El chillido de la puerta las separa y
suspende a la chica en una oscuridad total.

Entre llantos y llantos el amanecer llega, pasando por los


huecos del techo y de la puerta. Tal como le pidió su madre Shiki
obedece. Se levanta y sale del lugar. Mira el sol y el bosque tan
calmo y lleno de alegría generando una pregunta en su mente
³¿abra sido un sueño?´. Mira al norte y luego al sur, donde antes
vivía. Estaba confundida, temerosa y triste. Luego de unos minutos
empieza a caminar, pero no para el norte sino para el sur. Quería
saber, que había ocurrido. Poco a poco los pasos se empiezan a
acelerar, cruza rápidamente el bosque corriendo pero al llegar
queda paralizada.

Todo«Todo lo que una vez avía visto y sentido, estaba destruido.


Todo estaban muertos y la nieve del piso estaba cubierto de un
color carmesí. No había cadáveres enteros, solo partes. La imagen
era horrible y traumática. Rápidamente, al ver la escena, sus ojos y
luego sus mejillas se empiezan a llenar de lagrimas. Un dolor
cruza su corazón partiéndolo en dos mientras deja escapar un
grito que parte el silencio del bosque mientras cae de rodillas al
suelo, posando sus manos sobre sus mejillas y ojos que no
dejaban de gotear enormes lágrimas.cLuego de horas de llanto y
pensamiento, se levanta dando al espalda a lo que era antes su
hogar, su infancia, su todo. Dolorosa e insegura empieza a caminar
asía el norte.

Pasan minutos, horas, días, pero la niña no se detiene. Camina de


noche, camina de día«Sin descanso. Hasta que un día, cae al fin
totalmente agotada a las afuera de una ciudad y se desmaya.

Al despertar todo avía cambiado: no estaba bajo el cielo azul sino


debajo de un hermoso techo con adornos muy elegantes; ya no
lucia sus viejas y gastadas ropas, sino una vestido muy suave
mientras el aroma de una hierba cubría parte del lugar. A su lado
avía un joven de cabellera rojiza y ojos verdes, era precioso, una
sonrisa tierna curvaba sus labios y estaba vestido en las telas mas
blancas y finas que avía visto Shiki en alguna vez.
?uego de unos segundos mirándose empiezan a hablar. El joven se
llamaba ?eonard, era un extranjero que venia de viaje a esa ciudad
y la había encontrado en las afueras de la ciudad. Poco a poco se
fueron conociendo y ?eonard la hospedaba. Pero como se alejaba
el tiempo se acercaba la ida de ?eonard. Antes de irse ?eonard pidió
a la joven que viniera con el repitiendo dos frases: la primera fue
³si vienes te prometo que te cuidare y te amare´ y la segunda ³te
amo, Shiki´ acompañada de un beso mientras sostenía sus manos.

?os jóvenes hicieron un viaje llegando a la ciudad natal de


?eonard, la casa era más grande que la anterior, era un castillo
prácticamente. Pero no paso ni un mes que todo cambio. ?eonard
mando a encadenar y a encerrar a Shiki en una jaula enorme. Según
él: ³por tu protección, Shiki´

?a joven nuevamente recordó ese dolor que le partía en dos el


corazón y hacia que le caiga las lagrimas. Se sentía traicionada,
cohibida, triste. Pero sabia que no podía hacer nada más que llorar
en silencio. Pasaron días tras días mas las lágrimas no cesaban.
Hasta que una noche, al año de a ver sido atrapada, sus lagrimas se
volvieron de color carmesí mientras que su visión se desvaneció.
Ahora, además de estar atrapada y encadenada, estaba ciega sin
poder ver nada.

Pasaron unos meses y la puerta de esa oscura habitación volvió a


abrirse, pero ya no venia solo ?eo, junto con el venían tres
hombres mas. ?a muchacha viendo la sangre de cada uno se voltea
a verlos, pero su mirada se fija en un solo muchacho, aquel que
estaba herido. Se acerca a la reja mirándolo, sentía curiosidad
pero a la vez alegría de a ver visto a ese muchacho a pesar de no a
verlo visto antes nunca. Pero a la vez, al fijarse en la herida del
joven se entristece. Se pierde en sus pensamientos pero una voz le
corta la concentración. ?a voz de ?eo le ordena curar al joven,
este abre la jaula para que Shiki se acerque pero, cuando esta se
quiere acercar mas las cadenas la detienen. Pone sus manos sobre
el joven y empieza a usar su poder para curarlo mientras al
parecer mira la herida en verdad miraba el rostro del joven.
Termina la sanación y el joven despierta agradeciéndole a Shiki
mientras toma sus manos. Ella no podía evitar sonreír, sentía alivio
y alegría al estar junto a el, mientras su cálida voz rodea a Shiki.
Pero, nuevamente ?eo, corta el momento ordenando secamente
que vuelva a su cama.

Shiki mientras vuelve a acostarse mira al joven alejarse con los


demás, mientras un sentimiento de alegría permanece crece uno de
duda, temor y tristeza: ³¿volveré a verlo?´. ?a sensación junto a el
era increíblemente hermosa, se sentía felicidad, cariño y calidez.
Poco a Poco, sin perderse su sonrisa, se va durmiendo. El sueño
fue nuevamente, después de mucho tiempo, a color y con gran
felicidad pero fue interrumpido por unos latidos. Solo levanta la
mirada y ve lo que mas deseo esa noche, el joven había regresado.
?a sonrisa de Shiki se vuelve a marcar mientras mira regresar al
joven. El joven se sienta frente a ella mientras le saluda y luego
se presentan. ?uego de una corta charla Shiki siente que algo el
mueve un mechón de su extenso cabello pero con su visión no pudo
ver nada, sin embargo sabia de quien provenía haciendo que se
sonroje. Mientras el joven pronuncia su nombre con esa voz bella
y llena de cariño toma las manos haciendo que un sentimiento
brote aun más fuerte y la sonroje aun más. Una pregunta sale de
sus labios lo cual hace salir recuerdos muy tristes, mentiras tras
mentiras. Roland le acaricia la mano y le sonríe en un intento de
darle ánimos a continuar.

Shiki dolorosamente, recordando todas sus antiguas tristezas que


creyó haberlas borrado, sus recuerdos de ira. Todo salió a brote
en una sola explicación para contestar las preguntas de Roland.
Pero aun así, ni una lágrima salió ni su voz se corto. Con la
presencia de Roland dándole ánimos era la suficiente fuerza que
necesitaba para que esos recuerdos no le duelan o entristezca
hasta explotar en llanto. Cuando termino se despidieron, una
promesa surgió en esa oscura y silenciosa habitación. Una promesa
de volver a sentir esa felicidad, calidez y fuerza que solo podía
dársela el.

Esa noche paso rápida igual que sus otros 2 días siguientes.

Todo cambio en la noche del 3º día. Aunque en el principio era igual


a otros días ?eo llego a la habitación cerrándola de un portazo
que sobresalto a la chica. Al parecer no había sido un buen día
para ?eo y necesitaba su ³objeto´ de comprensión. Algo había
cambiado en los sentimientos de Shiki asía el. Ya no lo veía como
antes empezaba a molestarle pero aun así no lo hacia notar. ?a
dulce voz de Shiki rompe el silencio entre los dos mientras el se
acerca sacándose los guantes ³pasa algo« ¿amo?´. Sin que ella
pudiera ver la luz tenue de la luna los iluminaba. Con su tono seco
y una sonrisa en los labios el sonríe ³solo observo tu hermoso
cuerpo, Shiki« y ya que creo que esta noche es para festejar« ¿que
te parece si festejas conmigo? Te enseñare como disfrutar un
festejo«´.

?as palabras hacen estremecer y paralizar a la muchacha mientras


?eo deja caer su saco al suelo aun caminando asía ella. ?a voz
quebrada de ella resuena ³no« ¡?eo no!´ suena el ruido de una
puerta abrirse y luego siente como una mano rodea cada una de sus
muñecas asiéndola caer ³¡?eo no! ¡Por favor!´. Sin detenerse ?eo
sonríe con ira pronunciando las palabras que hicieron tan fría y
triste esa noche ³¿que? ¿No me dejas a mi, a tu dueño y si a tu
³amiguito´ Roland tenerte?...mejor que empieces a olvidarlo Shiki«´
siente sus manos abriendo el kimono ³porque mañana se ira«y no
dejare que nunca mas vuelva« voy a terminar con su vida´. Unas
lágrimas se deslizan de los ojos de Shiki. ¿Era el fin?...el único que
el daba felicidad, calidez y fuerza para seguir, se marcharía para
nunca volver« ¿por su culpa? ?as lágrimas mojan el paño que
cubría sus ojos.

Sus ojos se inundan más con la simple idea de no poder volverlo a


ver más ³¡No! ¡?eo! ¡Por favor! ¡No lo lastimes!´ un olor ahumado y
un ardor empiezan a sentirse de los ojos de Shiki, lagrimas de
sangre empiezan a correr por sus ojos manchando el paño limpio y
sus mejillas. Antes de que ?eo responda un sonido de cristales
rompiéndose resuena en la vacía habitación luego un ³demonios«´
proveniente de ?eo mientras se levanta y se aleja ³te salvaste de
mi«pero no de esto«´.

Shiki, aun tirada en su cama, confusa y aun impactada empieza a


sentir un calor proveniente del medio de la habitación. El calor se
hacía cada vez más intenso y el ardor se propagaba por su cuerpo
mientras el humo empezaba a cubrir el lugar. Ella aún permanecía
tirada. Sabia que ocurría pero... ³¿que importaba?´ todo lo que
tenía lo había perdido. Era el fin y estaba feliz de eso, ya no sentiría
más dolor, toda seria paz y libertad. Solo lamentaba no poder a ver
estado con alguien. Con esa persona que más le importaba ahora.
Con Roland.

Cuando Roland pasa por su mente mas lagrimas de sangre brotan


mientras lo comprende. Roland estaba en peligro. Tenia que
avisarle de ?eo. Se levante enseguida y empieza a gritar por auxilio.c
Sabia que no al escucharían pero no perdía nada por intentar
salvarle la vida a ese joven. En es momento siente una voz
respondiéndole, era su voz« la voz que le daba tanta felicidad.
Pero cuando se acerca a ayudarla un ruido y llamas caen cerca.

³Sálvate tú´ esas palabras que salieron de sus dulce labios no


fueron solo por las llamas sino también por lo que había dicho
?eo. No le importaba morir solo le importaba la vida del el.
Ignorando su pedido logra liberarla. Shiki sin poder contener sus
sentimientos, esos sentimientos de felicidad y fuerza que el
brindaba el con su simple presencia, ?o abraza aun las lagrimas de
sangre corrían por su rostro.cAl saber que no podía levantarse,
Roland, la levanta entre sus brazos y cruzan la pared saliendo del
lugar y luego de la mansión con los demás.
Al llegar a una cierta distancia se escucha un estruendo que hace
que Shiki mirara asía atrás. Todo había terminado y aun seguía
viva«con el y gracias a el. Siente el olor y el calor de las cenizas
llenas de llamas cruzando el aire y se queda mirando fijamente,
como si en realidad pudiera ver. Recuerda nuevamente su pasado
pronunciando unas palabras para ella misma ³nuevamente«lo he
perdido todo«´ mira fijo a Roland ³pero«gane algo a cambio«´
mientras sonríe.

Todo se vuelve blanco y vuelve a aparecer un recuerdo más


cercano

Se ven las imágenes de Shiki con las manos tomadas por Ha k que
la ayudaba a caminar por un claro en el cual entraban los rayos
del sol realmente brillantes. Shiki no podía ver más que Ha k y las
criaturas que lo rodeaban, sus piernas no las sentía más que un
ligero dolor y cosquilleo en los pies. ³se siente bien, sus manos
cálidas, y aunque los pasos duelen, son como mis primeros pasos
en esta nueva etapa«es esta nueva vida´

Vuelve a rodear la luz y volverse todo blanco

Aparece nuevamente una imagen de Ha k y Shiki pero esta vez era de


noche. Un miedo inundaba su mente y cuerpo, los nervios y la
inseguridad. Shiki ve, bajo la venda, el cuerpo de Ha k acercarse y
casi pegarse a ella si no fuera por unos centímetros que los
separaban. ?e quita la venda. ?entamente aun con inseguridad y
miedo Shiki abre los ojos. Si había pasado tanto tiempo« ¿por que
temía volver a ver? ¿No debería estar ansiosa? Su miedo provenía de
volver a ver esas cosas que la hicieron infeliz, que le causaron
dolor tristeza. ?a muerte, el odio, la traición«toda esas cosas que
la destruyeron por dentro y le hacían tan difícil vivir día a día.

Todo se vuelve de un color azul oscuro cubierto por una tenue luz
que le era fácil de reconocer, la luz de la luna. ?uego, todo
empieza a tomar su forma y poco a poco su color. En ese momento
ve a Ha k frente a ella, era más bello de lo que creía. Con solo
verlo su corazón da un latido que resuena en todo su cuerpo
seguido de un sonrojo en sus mejillas. ?uego de unos minutos
observa el alrededor, había pasado mucho tiempo desde que no veía
las cosas tan claras, le parecía hermoso. ³Tanto tiempo«´
murmuran sus labios y continua la frase en su mente ³tanto
tiempo« en esta ceguedad, sin ver lo hermoso«sin ver la verdad´

Todo se llena de una luz celante nuevamente pero esta vez, al irse
la luz y volver una imagen, no era un recuerdo sino un sueño.
Era un lugar de colinas con una hierba verde, el día soleado
mientras la brisa jugaba con el cabello de Shiki. En el rostro de
Shiki cruzaba una sonrisa mientras sus ojos permanecían cerrados,
su mano abierta y apoyada contra la de Ha k que este estaba de la
misma forma que ella, como si fuera una especie de reflejo.c?a
imagen de Ha k empieza a cambiar convirtiéndose en demonio en un
parpadeo y luego volviendo a la normalidad, repetida veces. Al
finalizar la imagen queda como al principio pero una cinta rodeaba
los cuerpos de ambos y los unía enroscándose en sus brazos y sus
manos unidas.

Fuera del sueño una Shiki ya no estaba sola, alguien tenía su cabeza
de ella sobre las piernas acariciándole el cabello. Una sonrisa se
escapa de los sueños de Shiki y una lagrima cristalina brota de uno
de los ojos de Shiki cayendo al suelo rápidamente.

?a miro fijamente mientras seco esa lagrima con mi mano


suavemente y luego me acerco besando su cabeza suavemente y
luego acaricio su rostro suavemente mientras miro a la entrada de
la cueva. Afuera continuaba la tempestad y la sombra de la silueta
de Otter se reflejaba en nosotros. Vuelve a mirar a Shiki que aun
dormía con su sonrisa. Su hermosa sonrisa. Contemplé su rostro
mientras mis ojos empezaban a cerrarse lentamente recostándome
a la pared a mi espalda y luego cerrándolos completamente
cayendo en un profundo sueño.
„a
 l 9 Eca  l lv a 

A la mañaa sg ee ls ays el sl q e se escaaba e ee


las  bes se flaba haca el e e la c eva. ?A sl ea e e
Oe se eflejaba e las smbas fee a ss meas se
levaaba el s el es és e esa  a sea . Meas
ab
a ms js y maba ale e , se
 mvme e m c e
q e, al baja la ma a, v a shk se  bca aba y, al g al
q e y, esaba esea . E el mme e q e  esas
ma as se eca, se
ms a  más.

-B es
as Shk ± je e  baj se -

-B es
as ±es ó shk meas maba q e esaba e m
egaz,  l q e se seó á amee e el s el alg
sja a- -e a s e hce m mal.

-N e ec es ±es


-  ca hab
a m  mej ±
se
meas me levaaba al msm em q e la ay aba a
levaase- ¿Dmse be?

-P es s« sñé alg e«  ec e   «sl el


fal«a q e ese fal me hz se be ± j ella ma  el
s el y l eg má me-

- ¿Ah s? ¿Y cm f e ese s eñ?

-es«a-alg cmlca  ± j ella e   evs-

-Esa be  e ec es« c a   e as ecl, l ±


se
g ñá le  j meas camaba a la ea a

- ejó e llve hace s has ± j e ma  haca


af ea e la c eva al esc cha  esa cvesacó-

-B es
as a  ambé ±es
se   c- a
eg a Oe« ¿alg a vez emes?

- l eces« me se be ±es ó echá me a


ma a-

-mmm«hhmmm« -se esc chaba ls balb ces e


sh  q e aú m
a-

-¿y a ese q e le ? ±eg ó shk ma  a sh  alg


exaña -
-déjame ayudarlo ±dijo Otter acercándose a él- es hora de
despertar ±dijo tomando su cantimplora y vaciándola sobre
ushido-

-¡AAAHH! ¡MA?DICION! ±gritó ushido despertándose de golpe


y mirando alrededor-

-Vaya despertar ±dije sonriendo recostado a la entrada de la


cueva- como sea« apresúrense« debemos continuar

-¿Cuándo podremos dormir bien? ±preguntó ushido mientras


intentaba sacudirse el agua de la ropa

-Cuando todo esto termine ushido ±respondí y me volteé


mirando fijamente hacia afuera

?uego de algunos minutos, salimos de la cueva dejando solo el


fino humo blanco proveniente de los restos de la fogata. ?a
mañana estaba fresca con nubes grisáceas merodeaban en el cielo
deteniendo los rayos del sol en casi todo el lugar y una ligera
brisa tibia que movía los pastos y las hojas de los árboles en su
paso mientras mi chaqueta, ahora destrozada luego de mi batalla
contra Arkham, ondulaba con el viento a medida que avanzábamos

Mientras continuábamos nuestro camino, el paisaje a nuestro


alrededor cambiaba, pasando de un prado a una árida sabana. En el
horizonte no se podía ver más que las copas de algunos árboles,
aunque no demasiado. Sin embargo, algo a lo lejos despertó
nuestra curiosidad. No era un árbol, sino parecía algo más. ?uego
de avanzar unos kilómetros en esa dirección, ya había caído el
mediodía, pero todo el panorama parecía seguir igual a excepción de
los árboles (ahora mucho más visibles y la extraña figura que
vimos a lo lejos y que mostraba la imagen de un halcón al vuelo.

-Oigan« Miren« es la figura que vimos antes, ¿no? ±Preguntó


ushido señalando la figura-

-si« y al final quedó siendo un halcón« -dijo Otter a un lado-

-Es una figura de piedra« y representa libertad« -dije en un


tono pensativo y con la mirada perdida en la figura-

-¿Y eso que? ±preguntó Otter mientras me miraba-

-Era uno de los símbolos de las aldeas del sur« mi aldea


también tenía ese símbolo« -miro a los otros- ¿Y la de ustedes?

-Pues de donde vengo, no habían siquiera esas figuras ±


contestó Ushido-
-Yo no recuerdo mi pasado«así que no tengo idea« -dijo Otter
mirando a un lado, como intentando recordar

-Ya veo« -dije y miré a Shiki- y tu shiki« ¿Recuerdas algo?

-Pues« creo que había una figura en las entradas de mi


pueblo« pero en vez de un águila era un oso.

-¿Un oso? ¿Y que representa? ±Preguntó Ushido-

-Según mi padre, representaba fuerza y valor« entonces ±


miro al águila- ahí debe haber alguna aldea

-Y si hay alguna aldea, hay aldeanos ±dije mirando de nuevo al


halcón y luego a los otros- entonces« ¿vamos o no?

-Yo creo que sí ±comentó Otter-

-Es buena idea ±dijo shiki-

-Vámonos ±dijo Ushido-

-Entonces andando ±dije mientras los 4 avanzábamos hacia el


halcón a través de la llanura.

A medida que avanzábamos empezamos a notar unas pequeñas


variaciones en el terreno, como ondas en la tierra, que al
atravesarlas bajábamos y subíamos constantemente. A pesar de la
consternación de ver ese extraño terreno, continuamos
avanzando hasta atravesarlo« pero solo para encontrar algo
mucho más impresionante.

A unos 100metros de distancia de nuestra posición, una antigua


ciudadela se alzaba en el centro de un gran cráter en el prado.

Varias estructuras se mantenían casi intactas pero, que el paso del


tiempo en ellas las había dejado descoloridas completamente y
con algunas grietas casi escalando por las paredes. Extrañamente
no había ningún animal merodeando el lugar, pero luego de
analizarlo unos momentos nos dimos cuenta que la caída es lo
suficientemente grande como para destrozar internamente a
cualquier criatura que cayera por ahí.

Mientras observábamos, logramos avistar lo que parecían ser


unas escaleras al otro lado del cráter. Empezamos a caminar y
logramos llegar a éste pocas horas antes del anochecer. En la
zona adyacente a donde se encontraba la escalera, se podían
notar algunos antiguos bancos hechos de acero, restos de lo que
parecía un cartel de madera (a juzgar por la casi ilegible parte de
un nombre cuyo final era ³o n´ y el pasto que crecía alrededor
daban las imagen de que en algún tiempo, esta había sido una parada
de viajeros.

Después de mirar el paisaje un rato desde ese lugar, nos volteamos


hacia donde se encontraba la escalera y empezamos a descender,
Primero Shiki, luego Otter, después ushido y al final yo. Una vez
que los 4 habíamos tocado el suelo, empezamos a caminar por la
ciudad. A medida que avanzábamos podíamos detallar que fueron
esas estructuras antes de que fueran abandonados.

Frente a nosotros se alzaban 2 pilares en los que se apreciaba la


figura del halcón (la misma que habíamos visto a lo lejos antes de
llegar Al pasar por estos nos dimos cuenta de que la mayoría de
las casas estaban muy bien cuidadas y casi sin nada roto (a
excepción de algunas puertas . Innumerables puestos de antiguos
vendedores yacían en el suelo, destrozados y poco a poco siendo
cubiertos por la arena que reinaba al fondo de ese cráter. A cada
paso que dábamos, nuevas preguntas llegaban a nuestras mentes:
¿Qué es este lugar? ¿Qué sucedió aquí? Y ¿Cómo es que está al
fondo de un cráter inmenso?

Mientras analizábamos esas preguntas en nuestros pensamientos,


me detuve frente a todos, por lo que ellos también se detuvieron.

-¿Qué pasa? ±Preguntó Ushido-

-¿lo sienten?- dije en voz baja mirándolos de reojo-

-¿sentir que? ±preguntó Otter

-si« ¿tu también? ±dijo shiki también mirando alrededor-

-« -asiento con la cabeza en silencio-

-¿sentir que? ±Pregunto de nuevo Otter un poco más fuerte-

-nos están observando Otter« -dijo Shiki- de todos lados«

- Si pero« no parecen hostiles« al menos no por ahora ±


comenté posando una de mis manos sobre la culata de mi revolver
derecho-

?os 4 continuamos avanzando lentamente por la ciudad, mucho mas


alertas a cualquier señal de hostilidad (o al menos de vida
palpable que se presentara. Todos miraban a las puertas o
escondites, pero sin éxito. Sin embargo luego de algunos minutos,
el extraño sonido de un viento emergente a nuestras espaldas nos
hizo detener y voltearnos preparados para atacar. ?a nube de
arena dificultaba ver pero al disiparse esta, se mostró un anciano
vestido con una túnica algo antigua de lana color arena (algo
irónico ±pensé- y un bastón en una de sus manos. Sus ojos cafés se
clavaron en nosotros y luego más específicamente en las armas.

-¿Quién eres? ±Pregunté sin quitar la mano de mi arma-

-Soy un antiguo habitante de esta ciudad olvidada en el tiempo


±respondió el viejo con su voz ronca y gruesa-

-¿Tienes nombre? ±Preguntó Ushido-

-si viajeros«como cualquier cosa en este mundo« me llaman


Kardo Armhelus« y díganme algo« ¿Qué los trae a este desolado
lugar?

-Pues« -empezó Otter-

-Estamos en busca de un lugar« en donde nos aguarda la


promesa de encontrar las respuestas a nuestras vidas« ³valle de
la luna´ le dicen

Al mencionar esas palabras, el anciano abrió sus ojos lo más que


podía y dio un paso atrás en una mezcla de sorpresa, alegría y
desesperación Aun con sus ojos abiertos completamente avanzó
hacia nosotros con un andar lento pero seguro. Baje mi mano del
arma y miré como se acercaba mientras los otros se ponían en una
posición defensiva para repeler cualquier ataque. Cuando el
anciano quedó a escasos pasos de mí, me examino de arriba abajo y
luego esbozó una ligera sonrisa-

-Es« increíble« después de tantos años« finalmente podré


completar la tarea que me han encomendado ±al escuchar eso,
todos nosotros nos sobresaltamos un poco por la idea de una
nueva batalla-

-y« ¿Cuál es esa misión? ±Dije poniendo una mano en mi arma de


nuevo- ¿matarnos?

-¿matarlos? ±Dijo el anciano algo asombrado- ¿Cómo podría


matarlos? Soy solo un viejo«además« mi misión es la de guiar a los
elegidos hacia la puerta del crepúsculo

-¿la puerta de que? ±preguntó Otter

-?A puerta del crepúsculo« seguro han odio hablar de ella


-Pues« -todos nos miramos entre nosotros- a decir verdad
no... ¿Podría decirnos por favor que es?

-¿Qué si podría? ±Preguntó el anciano en un tono fuerte y


juguetón y se echó a reír- ¡por supuesto que si! Pero es mejor que
entremos, ¿no les parece?

-¿Es seguro entrar a esos lugares? ±preguntó ushido


mientras miraba a las estructuras cercanas-

-Por supuesto« nosotros hemos hecho un grandioso trabajo


cuidándolas ±respondió de una forma que reflejaba orgullo y
satisfacción-

-Espera« ¿Nosotros? ±Preguntó Otter- ¿Hay otros?

-si« ¿creen que estaría así este lugar estando desierto? No lo


creo ±dijo y en ese momento casi una multitud emergía del interior
de las estructuras como hormigas saliendo de su humeante
refugio- les presento a toda la población de Ravento n

Atrás del anciano, la multitud de personas, entre 50 o 60 hombres,


mujeres, niños y viejos permanecían en silencio, con sus miradas
clavadas en nosotros y con un brillo en sus ojos. Éramos los
elegidos, las personas que se encargarían de regresar al mal de
donde vino y habíamos llegado a ese lugar. Éramos héroes, éramos
ídolos«éramos la salvación.

El anciano hizo un ademán para que lo siguiéramos, por lo que lo


hicimos sin pensarlo dos veces. ?as personas se apartaban del
camino quedando a los lados y dejando un espacio lo
suficientemente grande como para que los 5 pudiéramos pasar
tranquilamente. Avanzamos algunos metros hasta llegar a un gran
salón que, al entrar, dejaba ver una exuberante cantidad de libros,
escritos antiguos apiñados en las estanterías con una que otra
carta asomándose por en medio de las páginas. El lugar era
bastante espacioso por lo que luego de varios minutos, llegamos a
una mesa para 8 personas y todos nos sentamos. Después de un
rato de silencio, el anciano subió la cabeza mirándonos a todos y
empezó a hablar

-¿Qué quieren escuchar primero? ±Preguntó el anciano-

-Háblenos un poco sobre la profecía... ±dije mirando al


anciano-

-Esta bien« -dije y tomó aire- hace muchos años atrás éramos
la ciudad guardiana de un gran tesoro« el libro profético, que
decía cada una de las cosas que sucederían a lo largo de los años.
Mucho tiempo estuvo escondido y mucho tiempo vivimos en paz«
hasta el día en que ese libro fue robado« sin embargo, solo una
hoja quedo en el pedestal en donde estaba el libro« en esta se leía
la profecía de que un grupo de jóvenes elegidos, debían detener el
mal liberado y salvarnos a todos«eso sucedió hace ya muchos
años

-Díganos, ¿Sabe de que mal liberado estamos hablando? ±


Preguntó Shiki-

-?os 5 titanes oscuros« los que traen la miseria, el dolor y


la muerte a todos los rincones de la tierra« cada uno de ellos se
encuentra en un denominado ³valle´ o dimensión« Aktilus, Fulcan,
Mirrus, Parrem y Ugdrus« es el nombre de cada uno de los titanes
y sus valles son el del relámpago, el de fuego, el de agua, el de
viento y el de tierra« pero así mismo existe un último valle llamado
el valle de la luna creciente, en donde se encuentra un báculo
que, según dicen, le da el poder de controlar el tiempo
temporalmente a quien lo posea.

-¿Y porque nosotros fuimos elegidos? ±Preguntó Otter-

-ah« esa es una muy buena pregunta joven« cada uno de


ustedes posee dones especiales, no solo por sus poderes, sino por
sus personalidades y actitudes. Así mismo, un antiguo archimago
viajó por el mundo buscando con una piedra corz a los
progenitores de los futuros elegidos e indicándoles lo que debían
decirle a sus hijos al momento de partir. Por ultimo, guardan una
única relación: en sus vidas pasadas, fueron los llamados
guerreros divinos

-¿Guerreros divinos? ±Preguntó Ushido-

-si« los guerreros divinos eran los encargados de mantener


el orden y la paz en el mundo antiguo. ?uego de la gran campaña
celestial como fue llamada, los 5 titanes oscuros fueron
derrotados y encerrados una dimensión alterna para evitar que
estos regresaran a este mundo y traer de nuevo la destrucción.
?uego de esto, debían esconder el báculo de todos y tuvieron una
idea« colocar piezas alrededor de diferentes dimensiones para
hacer una llave y accesar al valle de la luna creciente en donde
estaba el baculo.

-cielos« ¿de cuantos años hablamos? ±pregunté mientras el


anciano ponía sus manos en la mesa.
-Aproximadamente« unos 10 min años atrás«

-¿¡10 mil años!? ±preguntó con fuerza Otter- ¿son


inmortales?

-No lo son« pero el paso del tiempo en esos valles es


diferente a la nuestra« y ahora que los guerreros divinos han
vuelto, es su misión la de detenerlos ±después de decir eso, kardo
se levantó- y creo que ya les he contado una buena parte de la
historia« pero aun queda mucha« ¿les molestaría quedarse un par
de días? Así podría ayudarlos a conseguir el camino correcto,
además de que descansarían después de este largo viaje

-Me parece buena idea« -los miro a todos y luego continuo- así
que aceptamos«

-Esta bien ±dijo kardo esbozando una sonrisa- por favor


síganme ±se volteó y empezó a caminar hacia las afueras de la gran
biblioteca.

Una vez afuera, seguimos avanzando por la ciudad con el sol sobre
nuestras cabezas y una que otra ráfaga de viento que acariciaba
nuestros rostros hasta llegar a algunas cabañas que estaban muy
cerca de la biblioteca.

-Aquí es ±dijo kardo mientras se volteaba hacia nosotros-


pero solo tenemos dos cabañas« si quieren me encargare de que
cada uno de ustedes tenga su propia cabaña y«

-No se preocupe, aquí estaremos bien ±interrumpió shiki-


gracias por su hospitalidad.

-« -kardo rió un poco en voz baja y luego sonrió- esta bien


jóvenes« los veré más tarde

-¿En donde? ±Preguntó Ushido-

-No se preocupen en buscarme« yo los encontrare ±sonrió y


luego desapareció frente a nosotros en una nube de polvo

-«eso fue extraño« ¿no les parece? ±Dijo otter y los 4


asentimos de inmediato-

-Bien« serán 2 personas por cabaña ±dije mirando a todos-


¿Quiénes serán?
-Pues ±dijo shiki algo sonrojada y mirando a sus manos en su
pecho- yo«quería estar contigo« -me mira por lo que también la
miro fijamente y sonrío-

-Esta bien ±dije y miré a ushido- pues eso los deja con la otra
cabaña a ti y a Otter

-A mi me da igual siempre y cuando pueda dormir bien ±


respondió Ushido de inmediato-

-Igual yo ±comentó Otter al lado de ushido- además creo que


mas tarde iré a comer algo

-Todos lo haremos así que no se vallan muy lejos, ¿eh? ±dijo


Shiki y luego se rió un poco

Después de esto, Otter y ushido entraron a su cabaña mientras que


shiki y yo entrabamos a la otra. El interior era bastante simple: un
gran espacio circular con una cama de madera, un sofá y algunas
ventanas alrededor. Una mesa de madera en e centro de todo,
rodeada por 4 sillas del mismo color caoba y sobre la mesa y
sobre esta, una lámpara de aceite apagada. Al mirar que solo había
una cama, shiki lo miro y luego a mí para luego volver a observar la
cama. Comprendí de inmediato lo que pasaba.

-Yo dormiré en el sofá ±dije sonriendo mientras me sentaba en


una de las sillas de caoba-

-¿S-Seguro? ±me preguntó ella medio nerviosa-

-Por supuesto« no te preocupes ±le guiñé un ojos mientras


aun sonreía-

-Bueno« e-esta bien ±sonrió ella también mientras se


acercaba a la cama y se sentaba con las piernas cruzadas, que se
veían casi por completo después del trozo de kimono que le
faltaba luego de la pelea con Arkham.

Sobre la mesa había un pergamino que, al abrirlo, mostraba la


escritura de kardo (lo sabía por la firma de él al inicio del
pergamino . En el texto se relataba una parte de la historia de la
ciudad y, sin darnos cuenta, había caído entre sus palabras
quedando con mi mirada fija en el texto frente a mí. Después de
unos momentos me levanto y camino hacia donde estaba shiki con la
mirada baja aún sentada y me senté a su lado.

-¿Estas bien? ±le pregunté mirándola fijamente


-Si si« es solo que« me preguntaba algo ±respondió ella con
su voz suave y luego subió la mirada- ¿Podré ser lo suficientemente
fuerte como para llegar a ese lugar?

-Yo creo que puedes hacer cualquier cosa que desees ±


respondí tomando su mano- no pienses mas en eso« solo piensa en
que eres tan fuerte como tu lo decidas ±sonrío- ¿esta bien?

-Si ±respondió ella también sonriendo mientras me miraba-


mejor vamos con los otros o nos dejaran atrás

-Tienes razón ±dije levantándome y ofreciéndole mi mano-


vamos ±ella sonrió tomándola y salimos al sol de la tarde
mientras caminábamos hacia el centro de la ciudad en un merecido
descanso.
„a
 l 10 U  ev ca

Meras avazábas r ere la c dad, rábas a ls


alrededres er cas s der ver ada r las ersas q e
aarec
a de ds lads. Al rc s arecó exrañ ver
aas ersas e  l gar al q e, segú cre
as, esaba
abadad y deser. S ebarg,  as deasad e
aes de acs brars. Des és de  ra de rar a las
ersas caad y veded ar
c ls vejs e as eseces
de carreas dfcadas e esas. E alg as casas, se asaba
las ersas desde las veaas, c rsas a  de  esra
reseca y l eg vlv
a a erar al darse c ea de q e ahra
éras srs q ees ls ve
as. U ra ás arde,
avsas a shd y a Oer al fal de la q e era la calle
rcal del l gar.

-Hla chcs- ls sal dó shk eras s dee


as free
a ells- ¿Ecrar alg úl?

-N«  hay de dde escger de ds ds ±dj shd


clcádse a a derás de la cabeza- adeás, aú  hes
ecrad dde cer

-Aq
sl vede chaarra ±dj er cr zádse de brazs
c ya era s al-

-B e, s g q e ls ay dares a b scar, ¿les arece


be? ±„eé rádls a abs-

-Meras ecres alg de cer, r 


esá be ±
ceó Oer-

-Be, eces adad ±dje y s vleas ara


c ar  esr ca, er  esr ca se v bsr d
r a chca de el egr,  c as baja q e y y c as
ras de g errera eras s esc drñaba c s rada a ds-
« ¿Q é eres?

-Usedes s ls elegds« ¿cer? ±reg ó la chca c


s s as e s cadera y  arc clgad e s esalda

-P es s ±la re alg exrañad- ¿Pr q é? ±reg é y al


hacerl la chca sró

-Excelee« ls esaba b scad ±dj eras levaaba s


a ara sal dars- sy S ka Arhel s, hja del sab Kard
Arhel s, q e e ha evad a b scarls
-Es un placer pero« ¿Por qué nos busca? ±Preguntó Ushido-

-Dice que tiene algo para ustedes« y que deben ir a la


biblioteca de inmediato.

-Pero estábamos buscando algo para comer ±dijo Otter-

-Ya nos encargamos de eso ±respondió ella aun sonriendo-


vengan conmigo a la biblioteca y sabrán de lo que les hablo ±nos
guiñó el ojo y empezó a caminar hacia la biblioteca mientras
nosotros la seguíamos.

Después de algunos minutos llegamos y entramos a la biblioteca


observando algo diferente que antes: había una mesa redonda
repleta de comida y kardo nos esperaba.

-bienvenidos de nuevo elegidos ±dijo con su voz ronca


mientras se levantaba- he sabido de que necesitaban algo de comer
y creo que esto podría ayudar ±moviendo su mano por encima de la
mesa-

-En verdad es muy amable y« -intente decir pero antes de poder


continuar hablando, Otter, Ushido y Shiki se habían sentado y
empezado a comer-« oh bueno ±me acerqué a la mesa y me senté
junto a ellos empezando también a comer

?a comida era simple: trozos de carne asados, algunos


tubérculos cocinados, acompañados por una jarra de vino y una
cesta de frutas. Mientras comía en silencio, me preguntaba ¿Cómo
habrían logrado conseguir todo esto en un lugar así? Sin embargo,
esa pregunta desapareció al momento. Cuando ya habíamos
terminado nos miramos unos a otros y sonriendo.

-Wo « tanto tiempo sin comer algo así ±dijo Otter


estirándose en su silla-

-es verdad ±respondió Ushido al lado de Otter y luego miró a


Kardo- muchas gracias

-No hay problema ±contestó Kardo mientras se levantaba y


caminó hacia un estante con libros- pero los he llamado aquí por
otra razón

-¿Y cual es esa? ±pregunté mientras me levantaba de la mesa,


al igual que los otros-

-A ver« -se dijo a si mismo- oh aquí esta ±tomó un libro y lo


tomó llevándolo a nosotros mientras le quitaba el polvo y lo
ponía sobre un escritorio cercano- bien« aquí esta« el mapa de
todo el continente kringer« -dijo y señalo un punto resaltado en
un color azulado- aquí estamos nosotros y« -movió su mano hacia
las X en rojo dispersas en un patrón de círculos alrededor de una
zona cercana a donde estaba la aldea-

-¿Qué son esos? ±preguntó Shiki mirando las X

-Son las posibles ubicaciones de los 5 valles« en cada uno de


ellos existe un guardián pero que fue corrompido por los titanes«
lo cual lo hace extremadamente peligroso« y además, protege
algo«. Un objeto muy valioso

-No lo necesitamos« no estamos buscando dinero ±comentó


Otter-

-No es por el dinero que digo que son valiosos« no« sino
porque al reunir los 5 objetos, tendrán la llave para entrar al
valle de la luna creciente« el sitio que han estado buscando

-entiendo ±respondí algo pensativo- ¿y como logro descubrir


eso?

-Una pregunta acertada joven roland« muchos libros y


escritos han perdurado desde hace muchos años y es gracias a
estos que he encontrado lo que ahora ves

-¿Qué tan acertada es esa información? ±Preguntó Otter


acercándose un poco para ver el mapa-

-me temo que no demasiado« puede que los escritos sean


útiles, pero no son precisos«

-Así que, ¿el mapa no sirve? ±Preguntó Shiki-

-Me temo que no del todo ±contesto Kardo volteándose


mirando los libros- sin embargo hay algo mas

-¿Algo mas? ±contesté mirándolo extrañado nuevamente-


¿Cómo que algo mas?

-Existe algo llamado ³el mapa del ermitaño´« se dice que


perteneció al guerrero divino Milanus el guerrero, pero que antes
de desaparecer dejó en manos de un ermitaño

-Vaya, que nombre tan original ±dijo ushido sonriendo-

-En efecto, es este mapa que muestra los lugares exactos de


cada uno de los valles para que, si el mal regresaba, otro grupo de
elegidos lograra restaurar el bien« así que mañana saldrán en
busca de este mapa

-Esta bien ±digo asintiendo con la cabeza-

-Vayan y descansen ±respondió kardo- porque mañana


tendrán mas camino por recorrer ±mientras decía estas palabras
salimos de la biblioteca

Decidimos dar otra vuelta por la ciudad y quizás descubrir algo


que hayamos pasado por alto. A pesar de que todo estaba en la
misma ubicación que antes (a excepción de algunas nuevas tiendas
cerca de la entrada principal de la ciudad , cuando llegamos al
final, vimos una tienda rodeada de jaulas, algunas vacías y
abandonadas al igual que otras con los cadáveres de diversos
animales. ?a escena era bastante desagradable por lo que nos
dimos vuelta para retomar el camino de regreso, pero shiki no se
movió del lugar

-¿Shiki? ¿Qué pasa? ±le pregunté volteándome a observarla-

-Esperen«siento algo vivo aquí« -respondió ella mirando a


todas las jaulas buscando aquella de donde provenía es leve
sonido del palpitar de un corazón.

-¿y que? ±Comentó Otter- no es nuestro problema ±shiki no


respondió-

-¿Qué piensas que vas a encontrar? ±Dijo ushido-

-Alguna criatura que necesita ayuda ±dijo y avanzó hacia una


parte más profunda de la tienda, desapareciendo de nuestras
vistas

-bueno« ¿ahora que? ±pregunto ushido mirándome-

-Esperen aquí« voy a ver que nada malo pase ahí adentro

-Como sea ±respondió Otter- yo me regreso a la cabaña

-Si eso quieres, hazlo ±respondí y caminé en la misma dirección


de shiki-

Al entrar, me di cuenta de que el lugar era mas espeluznante por


dentro que por fuera. Solo una ventana rota dejaba entrar unos
escasos rayos de luz, mientras que el resto quedaba casi en
tinieblas. A pesar de que podía ver fácilmente en la oscuridad, no
conseguía a shiki ni lo que sea que ella había detectado. Continué
caminando más adentro hasta llegar a una puerta medio abierta y vi
a shiki en su interior. Abrí la puerta lentamente mientras esta emitía
un chirrido tan espeluznante como el lugar y shiki volteó su
mirada hacia mí algo asustada y luego suspiro aliviada.

-Oh eres tu roland ±dijo shiki aun mirándome-

-Pues claro« -avancé hacia ella- pero será mejor regresar«


aunque quiero preguntarte algo« ¿Qué hacías aquí?

-estaba abriendo las jaulas« es una tradición« era una


tradición de mi pueblo« cuando una mascota perecía dejar salir su
espíritu

-entonces« liberaste a todos ±comenté

-Exacto« pero ahora que me doy cuenta no hay nada vivo


aquí« así que creo que es hora de volver ±dijo ella mientras se
volteaba de nuevo hacia mi-

-Está bien« te guiaré hasta la salida ±tomé su mano mientras


empezaba a caminar esquivando las jaulas y las paredes hasta
lograr salir del lugar- ya estamos afuera« ¿y que podemos hacer?

-creo que es mejor ir a la cabaña de nuevo, ¿no te parece? ±


dijo ella sonriendo-

-Pues es lo más lógico« además, ushido y otter también se


fueron para allá

-Está bien entonces vamos ±respondió ella y fuimos a donde


estaban las cabañas-

?uego de encontrar a Ushido y a Otter cerca de las antes


mencionadas cabañas, nos quedamos con ellos y luego estuvimos
conversando acerca de algunas cosas que nos habían sucedido en
el pasado. Mantuvimos esa conversación hasta que la noche cayó
sobre la ciudad. Otter y Ushido se fueron a sus cabañas y luego
shiki y yo avanzamos hacia la nuestra. Sin embargo, ella actuaba de
forma extraña, por lo que me detuve antes de llegar.

-¿Por qué te detienes? ±me preguntó ella mientras se detenía


también-

-Algo te sucede« puedo sentirlo« y pues« quería saber que


era ±le dije mientras clavaba mi mirada en ella-

-Es solo que« la noche está hermosa y« no quisiera regresar


aún«. ±bajó su mirada al decir eso-
-no te preocupes« debiste haberlo dicho antes ±sonrío
mientras tomo su mano caminando hacia la gran escalera de
entrada-

-A« ¿A dónde me llevas? ±Preguntó ella algo nerviosa


caminando a mi lado-

- A lo que pienso, será un buen lugar para ver el cielo


nocturno ±sonreí de nuevo mientras subíamos por las escaleras
hasta llegar a la parada de viajeros- aquí es ±mostrando el lugar
con mi mano-

-Es la misma parada de hace rato«aunque« en verdad que se


ve el cielo hermoso desde aquí ±dijo ella mirando al cielo al
tiempo que se sentaba en la banca antigua-

-Pude imaginarlo hace rato y pensé que te gustaría ±dije


sonriendo y mirándola fijamente-

Aun en ese momento no podía dejar de observarla. Se veía


esplendorosa y su bello rostro resaltaba su belleza interior. Sus
suaves y delicadas manos estaban entre las mis mientras su mirada
estaba clavada en el cielo, la luna le daba un resplandor especial
a sus ojos a medida que el viento agitaba suavemente su cabellera
en el aire. No importaba como fuese o donde esté, solo hay una
cosa de la que estoy seguro« me había enamorado de ella. Después
de un rato bajó su mirada y luego al subirla, se encontró con la
mía. Me perdí en sus ojos mientras veía como se sonrojaba
levemente

-¿E-Estas bien? ±Me preguntó un poco más nerviosa-

-Nunca había estado mejor ±dije en un tono suave y delicado


mientras con una mano acariciaba su rostro, sonrojándola aun
más.

-Ro-Roland« y-yo« -me miró con sus ojos entrecerrados


mientras me acercaba lentamente a ella sin dejar de mirarla a los
ojos.

-Tranquila ±susurre suavemente mientras me acercaba más a


ella entrecerrando mis ojos también. ?os latidos de mi corazón
aumentaban así como mi respiración al igual que a shiki. Termine de
cerrar mis ojos en el preciso momento en que nuestros labios se
unían. Pude sentir como shiki se sorprendía al tensar su cuerpo y
escuchar un espasmo en su respiración pero a medida que
continuaba el beso, sus músculos se relajaban y su respiración
aumentaba mientras me abrazaba por el cuello y hacíamos el beso
más y más profundo

En ese momento nada mas importaba, nada más era importante que
ese preciso instante. Un golpe de sentimientos llenó mi mente
mientras nuestros labios se acariciaban mutuamente. ?uego de un
rato me separé ligeramente del beso mientras un filo hilo de saliva
unía aun nuestras bocas. Ambos nos miramos fijamente con los
ojos entreabiertos y respirando algo agitados.

-¿P-Por que«? ¿Por qué hiciste eso? ±preguntó shiki muy


sonrojada y algo agitada

-Porque« te amo shiki« desde el momento en que te conocí« -


tomando sus manos suavemente-

-Yo« yo« -cierra sus ojos y luego los abre lentamente- yo


también te amo roland ±sonrío levemente y me abrazó con fuerza a
lo que correspondo el abrazo mientras una leve brisa choca
contra nuestros cuerpos, haciendo temblar un poco a shiki-

-¿Estas bien? ±Aun mirándola de cerca y ahora sonriendo-

-S-Si« -respondió ella también sonriendo- s-solo tengo algo de


frio

-Ven« toma esto ±me separe un poco quitándome la chaqueta


y se la coloco mientras nos levantábamos- te mantendrá caliente

-Hum« gracias ±dijo ella recostando su cabeza en mi brazo y


luego lo muevo dejando su cabeza en mi torso y mi mano en su
hombro mientras caminábamos de regreso a la cabaña.

Esa noche, ambos dormimos juntos en la cama, sonriendo y


abrazados mientras descansábamos para lo que venía pronto,
aunque no fuese fácil, pero sabía que podíamos superarlo estando
juntos

Pero no me imaginaba que clase de cosas pasarían« porque lo que


habíamos atravesado, fue solo la parte más fácil de nuestro viaje«
lo peor estaba por llegar y la única forma de superarlo sería
manteniéndonos unidos y por sobre todo« no perecer«

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