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UNIVERSIDAD ANDINA DEL CUSCO

ESCUELA PROFESIONA DE ADMINISTRACION


CURSO: MACROECONOMIA I DOCENTE: MGT. ECON. WILHELM SOTO

CASO N°01:

AUMENTAR LAS COMPRAS DEL ESTADO PARA ESTIMULAR LA

ECONOMÍA: EL PLAN DE GASTO DE OBAMA

Cuando el presidente Barack Obama tomó posesión en enero de 2009, la

economía estaba experimentando una profunda recesión. Incluso antes de que fuera

investido, el presidente y sus asesores propusieron un considerable programa de

estímulo para aumentar la demanda agregada. El programa propuesto costaría a la

Administración federal alrededor de 800.000 millones de dólares, es decir, alrededor de

un 5 por ciento del PIB anual. Contenía algunas reducciones de impuestos y un aumento

de las transferencias, pero la mayor parte consistía en un incremento de las compras de

bienes y servicios por parte del Estado. Los economistas profesionales debatieron sobre

las ventajas del plan. Los defensores del plan de Obama sostenían que era mejor

aumentar el gasto que reducir los impuestos, ya que, según la teoría keynesiana clásica,

el multiplicador de las compras del Estado es mayor que el multiplicador de los

impuestos. El motivo de esta diferencia es sencillo: cuando el Estado gasta un euro, ese

euro se gasta, mientras que cuando el Estado da a los hogares una reducción de los

impuestos de un euro, es posible que parte de ese euro se ahorre. Según un análisis de

los economistas de la administración Obama, el multiplicador de las compras del Estado

es 1,57, mientras que el de los impuestos es 0,99 solamente. Sostenían, pues, que el

incremento del gasto público en carreteras, escuelas y demás infraestructuras era la

mejor medida para aumentar la demanda agregada y crear empleo. Este razonamiento es

intrínsecamente keynesiano: cuando la economía se hunde en una recesión, el Estado

actúa como demandante de última instancia. El plan de estímulo propuesto por Obama

era controvertido para los economistas por varias razones. Una de las críticas era que el

estímulo no resultaba suficientemente grande, teniendo en cuenta la aparente gravedad

Tomado de Mankiw N.G (2014) Macroeconomía (8va ed.) Barcelona: Antoni Bosch editor S.A.
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de la recesión económica. En marzo de 2008, el economista Paul Krugman afirmó en el

New York Times:

El plan era demasiado pequeño y demasiado cauto. … El empleo ya ha

disminuido más en esta recesión que en la de 1981-1982, que se considera la peor desde

la Gran Depresión. Por lo tanto, la promesa del señor Obama de que este plan creará o

salvará 3,5 millones de puestos de trabajo a finales de 2010 parece, cuando menos,

dcepcionante. Es una promesa creíble: sus economistas utilizaron estimaciones

absolutamente convencionales de los efectos de la política de impuestos y de gasto.

Pero 3,5 millones de puestos de trabajo dentro de casi dos años no son suficientes en

una economía que ya ha perdido 4,4 millones y que está perdiendo 600.000 más todos

los meses. Otros economistas sostenían que a pesar de las predicciones de los modelos

keynesianos convencionales, el estímulo fiscal basado en el gasto no es tan eficaz como

las iniciativas basadas en los impuestos. En un estudio reciente de la política fiscal que

se ha seguido desde 1970 en algunos países que son miembros de la Organización de

Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), se examinaron los tipos de estímulo

fiscal que han conseguido históricamente promover en mayor medida el crecimiento de

la actividad económica. Se observó que el estímulo fiscal que ha tenido éxito se basa

casi por entero en una reducción de los impuestos sobre las sociedades y sobre la renta,

mientras que el estímulo fiscal que ha fracasado se basa principalmente en un

incremento del gasto público. Además, algunos economistas pensaban que la utilización

del gasto en infraestructuras para fomentar el empleo podría entrar en conflicto con el

objetivo de obtener las infraestructuras más necesarias. He aquí como explicó esta

cuestión Gary Becker en su blog:

Tomado de Mankiw N.G (2014) Macroeconomía (8va ed.) Barcelona: Antoni Bosch editor S.A.
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La realización de nuevo gasto en infraestructuras en zonas deprimidas como

Detroit podría producir un gran efecto estimulante, ya que en los proyectos de

construcción de infraestructuras en estas zonas se puede emplearr algunos de los

numerosos recursos que hay sin utilizar en ellas. Sin embargo, muchas de estas zonas

también están en declive porque han venido produciendo bienes y servicios que no

tienen mucha demanda y que no se demandarán en el futuro. Por lo tanto, es probable

que el valor añadido total de la mejora de sus carreteras y demás infraestructura sea

mucho menor que si la nueva infraestructura estuviera situada en zonas en expansión

que tengan relativamente poco paro, pero que sí tengan una gran demanda de más

carreteras, escuelas y otros tipos de infraestructuras a largo plazo. Al final, el Congreso

siguió adelante con los planes de estímulo propuestos por el presidente Obama con

algunas modificaciones relativamente poco importantes. El presidente aprobó el

proyecto de ley de 787.000 millones de dólares el 17 de febrero de 2009. ¿Dio

resultado? La economía se recuperó de la recesión, pero a un ritmo mucho más lento de

lo previsto inicialmente por los economistas de la administración Obama.

PREGUNTAS

1. Identificar las ideas principales de lectura desde un punto de vista macroeconómico,

teórico y práctico.

2. ¿Se debió la lenta recuperación al fracaso de la política de estímulo o a que la

economía estaba más enferma de lo que pensaban los economistas al principio?

Tomado de Mankiw N.G (2014) Macroeconomía (8va ed.) Barcelona: Antoni Bosch editor S.A.