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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD RAFAEL URDANETA


FACULTAD DE INGENIERÍA
ESCUELA DE CIVIL
CATEDRA: OBRAS HIDRÁULICAS
PROF: ING. DIEGO CEGARRA

ALIVIADEROS DE EMBALSE

REALIZADO POR:
ANDREA BOHORQUEZ. C.I: 27.196.272
MIGUEL MELGAREJO. C.I: 26.297.397
ORIANA SANCHEZ. C.I: 26.418.391
JORGE YARBOUH. C.I: 26.319.652

MARACAIBO, NOVIEMBRE DE 2018


ESQUEMA

INTRODUCCION
1. Características generales.
a) Funciones
b) Crecida de proyecto
c) Capacidad del aliviadero
2. Tipos de aliviaderos
a) Componentes
b) Clasificación
c) Localización de aliviaderos
d) Selección del tipo de aliviadero
3. Consideraciones generales de proyecto de aliviaderos
a) Canal de aproximación
b) Estructura de control
c) Estribos y pilas
d) Mecanismos de control en aliviaderos
e) Estructura de conducción
f) Estructura de disipación
g) Canal de descarga
h) Criterios estructurales
4. Hidráulica de los aliviaderos
a) Hidráulica de las estructuras de control
b) Hidráulica de las estructuras de conducción
c) Hidráulica de los disipadores
d) Canales de aproximación y de descarga
5. Diseño de aliviaderos considerando aireación
a) Nociones básicas de cavitación
b) Aireación del flujo
c) Criterios para el diseño de los aireadores
d) Tipos de aireadores
e) Sistema de suministro de aire
f) Estimación de la capacidad de arrastre de aire de un chorro libre
g) Funcionamiento del dispositivo de aireación
6. Modelaje de aireadores
a) Efectos de escala
b) Efectos del arrastre de aire sobre el flujo
c) Procedimiento de diseño en aliviaderos aireadores
7. Etapas del proyecto
CONCLUSION
INTRODUCCIÓN

El agua es vital para todos los procesos de la supervivencia y el desarrollo de la humanidad. De


allí la importancia de las estructuras hidráulicas, que correctamente proyectadas, diseñadas y
construidas permiten el mejor aprovechamiento de los recursos hídricos poniéndolos en función
de las necesidades del hombre y su entorno.

Los aliviaderos u obras de excedencia son estructuras que tienen por función evacuar las aguas
que exceden la capacidad del embalse, conduciéndolas, mediante un canal de descarga, de regreso
al cauce del río o hacia un canal natural de drenaje. Su importancia consiste en evacuar el exceso
de caudal que se pueda presentar en dicho canal. Esencialmente es una obra de defensa, control y
regulación de caudal excesivo que sucede de un definido tipo de obra general (acueductos y
alcantarillados, distritos de riesgo, presas, etc.). También son importantes debido a que no son
necesarios compuertas móviles, de manera que la obra de aliviadero prácticamente no requiere de
trabajos de mantenimiento.

Los aliviaderos de las presas son uno de los elementos fundamentales de esta obra hidráulica lo
que hace que a veces la tipología de muchas presas venga condicionada al tipo de aliviadero. La
problemática de diseño del mismo se basa en los siguientes aspectos: evaluar la avenida máxima
previsible, establecer unas características adecuadas del conjunto embalse-aliviadero-cauce aguas
abajo para hacer frente a la avenida y a otras más frecuentes y selección del tipo idóneo de
aliviadero.

Existen diversos tipos según la forma y uso que se haga de ellos, a veces de forma controlada y
otras veces como medida de seguridad en caso de tormentas en presas. Ellos pueden ser a superficie
libre o a presión o de funcionamiento mixto. En este trabajo se esboza de forma general las
funciones de los aliviaderos; la crecida del proyecto; los tipos de aliviaderos de acuerdo a la
tipología de las represas y se describe algunas represas o embalses de Venezuela.
1. Características Generales.

a) Funciones. Los aliviaderos tienen como función evacuar los excesos de agua no regulables de
los embalses, de tal forma que se cumpla lo siguiente:

 Se garantice la integridad física de la presa y de las obras de embalse conexas.


 Se garantice que no se causen daños inaceptables aguas abajo.

b) Crecida del proyecto. Una crecida es un evento aislado sujeto a una probabilidad de ocurrencia.
En consecuencia, determinar la crecida del proyecto es seleccionar un riesgo aceptable. A mayor
riesgo resultará más probable que la capacidad del aliviadero sea insuficiente y la presa sea
sobrepasada, pudiendo traer su destrucción. Los factores que afectan el riesgo aceptable-periodo
de retorno T, son los siguientes:

 Daños que se pueden ocasionar aguas abajo en caso de ruptura de la presa, especialmente
si existe la posibilidad de pérdidas de vidas humanas. Para este caso se recomienda elegir
la crecida máxima físicamente probable (CMP) como la de proyecto. Si el riesgo de pérdida
de vidas humanas no se incrementa con una probable falla de la presa, se puede aceptar
riesgo.
 El tipo de presa influye, por cuanto una presa de concreto admite un moderado flujo de
agua sobre su cresta sin poner en peligro su integridad, pero una de tierra no lo admitiría.
 Las funciones o usos del embalse y la importancia del proyecto. Este criterio puede medirse
basándose en la magnitud de los daños que ocasionarían por la suspensión de la operación
del embalse.

Cuantificar estos criterios en la práctica para seleccionar T es imposible, es por ello que en la
práctica T se escoge estimando de una manera subjetiva, de apreciación de los tres puntos
anteriores. En EEUU, por ejemplo, la mayor parte de los aliviaderos de grandes embalses han sido
proyectados para evacuar la crecida máxima físicamente probable (CPM) y en ningún caso se han
utilizado valores de T menores a 100 años. Las directrices que ayudan a seleccionar la crecida de
proyecto (T) final son:

 En ningún caso T, debe ser inferior a 100 años. Para presas de mediana y gran envergadura
(mayores de 30 metros) mínimo 500 años.
 Si el embalse se encuentra aguas arribas de grandes poblaciones, T debe ser mínimo 1000
años y se debe utilizar la CPM preferiblemente.
 Cuando la ruptura de la presa suponga un daño grave, el valor mínimo de T es 1000 años
y preferiblemente CMP.

En 1978 el Instituto de Ingenieros Civiles de Inglaterra publicó un informe donde hacen un


conjunto de recomendaciones que se resumen en la siguiente tabla, estas recomendaciones son más
conservadoras que las anteriores, pero de mucha utilidad para formarse un criterio al respecto.
Ejemplo:

Embalse Macarao, Distrito Federal. Este embalse estará situado justo aguas arriba de la ciudad
de Caracas. La onda de crecida que se generaría por su ruptura ocasionaría, sin lugar a dudas,
numerosísimas pérdidas de vidas humanas y altísimos daños materiales. Es un caso típico donde
se impone una crecida de proyecto igual a la CMP. Si este embalse no estuviera situado aguas
arriba de Caracas, podría aceptar un T, de 500 o quizás menos años, porque a pesar de ser fuente
de abastecimiento de dicha ciudad, no lo es sino para casos de emergencia; es decir, Caracas puede
ser abastecida sin su concurso.

Embalse Tulé (río Cachiro, Estado Zulia). Su función es servir corno fuente parcial (un 20%)
de abastecimiento de la ciudad de Maracaibo. La presa es baja y larga, por lo que una ruptura de
tipo instantáneo es improbable. Por otra parte, la zona aguas abajo es mayoritariamente rural y
poco poblada. Todo parece indicar, que un riesgo apreciable sería aceptable, pues su falla no
ocasionaría grandes daños o pérdidas de vida e inclusive no es la base fundamental de
abastecimiento de Maracaibo; por ello quizás alguna cifra razonablemente inferior a SOO años
luce apropiada (Este embalse estaría en el Caso C de la Tabla 7.1).

Embalse Guri (río Caroní, Estado Bolívar. Este embalse es la fuente de generación de energía
eléctrica más importante del país, por lo que su falla de funcionamiento es inaceptable. Tendría
que ser diseñado por lo menos para la creciente milenaria y preferiblemente para la CMP. Aunque
la presa es de concreto, tiene tapones de tierra, lo cual afirma más lo dicho.

Embalse Vista Alegre (río Unare), Estados Guárico y Anzoátegui. Tiene una presa de tierra
pequeña y su propósito es el riego; la zona aguas abajo no está muy poblada, siendo Zaraza (Estado
Guárico) la única ciudad de mediana población existente aguas abajo, que está aproximadamente
a unos 55 km. Si se comprueba que su ruptura genera una onda que no afecta esa población lo cual
es probable, puede aceptarse una crecida de proyectos cercanamente superior a los 100 años (Sería
el Caso D de la Tabla 7.1).

Embalse Cachinche (río Pao). Estados Carabobo y Cojedes. Es una presa relativamente alta;
su ruptura no ocasionaría daños significativos aguas abajo, pero el embalse es la fuente básica de
abastecimiento de la densamente poblada zona del Lago de Valencia. Por lo anterior, al menos un
valor T de 1.000 años debe ser seleccionado.

c) Crecida del Proyecto.

La determinación del gasto máximo de salida del aliviadero (gasto de diseño), que determina su
capacidad, se calcula haciendo uso de las técnicas de tránsito de crecidas en embalses. el valor de
Qd va a depender del tipo y forma del aliviadero (curva de gasto), de su posición altimétrica en el
embalse (áreas-capacidades) y de si existe o no capacidad de control (cq y mecanismos de
regulación (compuertas). Esto significa que, para cada tipo, posición y forma de funcionamiento
del aliviadero, existirá un valor de Qd y, por lo tanto, unas dimensiones y costos. Adicionalmente,
cada valor de Qd supone una carga R de agua diferente sobre el nivel de alivio y, en consecuencia,
una altura diferente de la presa.

El valor final de Qd debe ser en principio aquel que minimiza los costos de las obras de embalse,
dentro de un marco de factibilidad física y buen funcionamiento hidráulico. Debe aclararse que,
salvo casos especiales, las modificaciones en Qd (diferentes H) no afectan los costos de las obras
de toma. Entre esos casos especiales estarían aquellos donde un valor de Qd suponga, por ejemplo,
unas dimensiones de aliviadero que lo hagan interferir en las obras de toma. El procedimiento
genera para la determinación de Qd sería:

 Plantear las diferentes alternativas de aliviaderos.


 Calcular la curva de gastos correspondiente a cada alternativa.
 Calcular el hidrograma de salida y su correspondiente Qd ‘.
 Establecer las dimensiones tentativas de todas las obras de alivio de cada alternativa
y sus correspondientes costos.
 Calcular la altura de la presa y el costo correspondiente.
 Analizar si existen variaciones en otras obras de embalse y en caso afirmativo,
calcular los costos adicionales respectivos.

 Calcular los costos totales de las obras de embalse para cada valor Qd y seleccionar
la de menor costo.
2. Tipos de Aliviaderos.

a) Componentes.

Canal de aproximación: Con marcada frecuencia, especialmente en presas de tierra, para que las
aguas alcancen a la estructura de control del aliviadero se hace necesario construir un canal de
aproximación.

Estructura de control: Como su nombre lo dice, su función principal es controlar las aguas, es
decir, establecer la forma de la curva de gastos y fijar el nivel de alivio. Normalmente existen con
alivio libre o con alivio regulado por compuertas.
Estructura de conducción: Su función es conducir las aguas desde la estructura de control que
se encuentra en los niveles superiores del embalse, hacia el cauce del río o quebrada que recibirá
las aguas aliviadas. Es común. También es usual que la conducción se realice en conductos
cerrados.

Estructura de disipación: Al final de las obras de conducción existe, por lo general, una alta
energía cinética generada por la caída del agua (energía potencial). Con el propósito de impedir
que ese exceso de energía cause socavaciones que pongan en peligro las obras de embalse o
erosionen el río o quebrada que rede las aguas, es necesario disiparlo. Para ello se utilizan las
estructuras disipadoras.

Canal de descarga: Existen situaciones donde la estructura disipadora se encuentra algo alejada
del río o quebrada receptora final; por lo que es necesario construir un canal de conexión, llamado
de descarga.

b) Clasificación.

Los aliviaderos se clasifican según varios criterios:

- Tipo de flujo: funcionamiento a superficie libre o a presión o mixto.


- Ubicación del aliviadero: independientes y los integrados. (a las presas).
- Regulación de los gastos: regulados con mecanismos de control y los libres. Se llaman
dispositivos de control a las compuertas.
- Función primordial: operación normal o de servicio para evacuación de los excesos.
Aliviaderos de emergencia también entran aquí.
- Tipo de estructuras de conducción: canales a cielo abierto o en conductos cerrados.
Sin embargo, en la mayoría de los textos se clasifican los aliviaderos de acuerdo con el tipo de
estructura de control.

Tipo de lámina vertiente: La estructura de control tiene la forma de la lámina inferior del chorro
proveniente de un vertedero de pared delgada. Este tipo de control con o sin compuertas es el más
utilizado, por sus bondades tanto de tipo hidráulico como estructural. Por otra parte, existe
suficiente experiencia acumulada como para tener un buen grado de seguridad sobre su
funcionamiento. La cresta es por lo general recta o con una curva tura muy pequeña y está colocada
normal al eje longitudinal del aliviadero. Este tipo de control es versátil y se adapta bien a casi
cualquier tipo de conducción (abiertas o cerradas).

Tipo de caída libre: La estructura de control es básicamente un vertedero vertical de pared angosta
o ancha. El agua, luego de pasar sobre la cresta, cae libremente hasta el lecho del río receptor. En
algunas ocasiones, al borde superior del vertedero se le da una forma de lámina vertiente o se
redondean. Su principal ventaja es que el aliviadero consiste únicamente del vertedero en sí. Su
empleo es, por lo general, para alturas pequeñas (presas bajas) o para presas de concreto de arco o
contrafuerte.

Tipo abanico: Es una variación del tipo lámina vertiente, con la modificación de que la cresta
tiene una curvatura apreciable. Su principal ventaja radica en que puede suministrar una mayor
longitud de control en los casos donde hay poco espacio disponible. El funcionamiento hidráulico
es apropiado, aunque más ineficiente que los dos anteriores pues existen cambios de dirección (el
agua proviene de diferentes direcciones). No se adapta bien al funcionamiento con compuertas,
pero sí a cualquier tipo de estructuras de conducción.
Tipo canal lateral: En esta clase de aliviaderos el agua del embalse penetra al aliviadero a través
de un vertedero de lámina vertiente, cayendo a un canal situado aproximadamente paralelo a su
cresta; por lo tanto, el agua cruza en un ángulo cercano a los 90°. Este cruce los hace ineficientes
desde el punto de vista hidráulico. El canal paralelo, llamado lateral, casi siempre tiene al final,
justo antes de conectarse a la estructura de conducción, un control de altura crítica que garantiza
flujo subcrítico en él Pueden utilizarse compuertas sin problemas.

Tipo embudo o vertical: Estos aliviaderos son similares a las tomas del mismo nombre. En ellos
el agua se acerca al aliviadero en formal radial y aproximadamente horizontal y al penetrar en el
embudo gira un ángulo de 90° u otro cercano a él. Este tipo sólo es utilizable con estructuras de
conducción cerradas que podrían llegar a funcionar a presión. Otro punto importante es que para
gastos pequeños la curva de gastos es del tipo vertedero, pero para valores grandes el control es de
tipo orificio. Se usó por primera vez en EE. UU en un embalse de nombre Morning Glory, siendo
esa su denominación habitual.

Tipo alcantarilla: conducto cerrado que atraviesa el cuerpo de la presa o de estribos. Pueden
funcionar con superficie libre o a presión. Se utiliza en presas muy pequeñas y aquellas con el
objeto de control de crecidas.

Tipo sifón: Este tipo de aliviadero hace uso del llamado efecto sifón; es decir, el agua no supera
el punto alto del conducto sino cuando adquiere una carga suficiente. Este punto alto, denominado
garganta, es el control y se coloca de manera que su elevación coincida con el nivel normal. Para
cargas bajas (gastos pequeños) el aliviadero funciona aproximadamente corno uno de lámina
vertiente.

Tipo rápido disipador: Se logra disipar con la implementación de tacos de impacto en el rápido.
Es un aliviadero tipo lamina vertiente que una en una sola estructura el rápido y el colector. Se usa
en caidas y gastos moderados.

Tipo orificio: Se conocen también como descargas de fondo. Se ubica en el fondo de la presa. Su
capacidad de descarga es significativa. Su función va desde controlar y amortiguar las crecientes;
bajar el nivel del embalse para el mantenimiento de la presa; controlar el nivel del embalse durante
el período crítico del primer llenado; descargar los sedimentos; mantener una descarga en el río
aguas abajo del proyecto; en caso de una emergencia bajar el nivel del embalse rápidamente.

Debido a que no necesitan ranuras que perturban el flujo e incrementan los riesgos de daños por
cavitación, el diseño de grandes descargadores de fondo se hace con el uso de compuertas. Se
deben diseñar las compuertas de mantenimiento o emergencia de modo que cierren bajo la
condición e máximo flujo y máxima carga, para cubrir cualquier eventualidad en algunas de las
compuertas de control. Dependiendo de los factores de riesgo se usará una compuerta de
mantenimiento para cada toma o una para varias.

Dentro de los aspectos negativos o problemas en la operación de los descargadores de fondo son
la formación de vórtices aguas arriba de la toma ocasionando reducción de la capacidad de
descarga, fluctuaciones de presión de gran amplitud, vibraciones en las compuertas y cavitación;
la disminución de la eficiencia del aliviadero por restricción de su operación y arrastre de material
suelto en la estructura, debido a la formación de flujos de recirculación agua debajo de la estructura
de disipación.

Mejora con una mejor excavación aguas abajo y estableciendo normas de operación en
compuertas; presencia de sedimentos en flujo que forma daños por abrasión, se debe a material
suelto arrastrado durante construcción, mejora con el recubrimiento de la estructura con acero;
daños por cavitación aguas debajo de la compuerta de regulación, mejora con aireación.

c) Localización de los Aliviaderos.

Varia por:

- Tipo de presa: los aliviaderos son estructuras independientes en presas de tierra o


enrocado, éstos no pueden utilizarse ubicados encima de ellos. La de concreto sí lo
permiten. También influye en la localización de los aliviaderos a través de su cuerpo, las
de concreto vuelven a ganar.

- Ubicación de las otras obras de embalse: la ubicación del aliviadero debe ser hecha en
conjunto con las otras obras.

- Ubicación de obras conexas: La localización, particularmente de centrales hidroeléctricas


y quizás de grandes estaciones de bombeo o de patios de transformación, puede afectar la
ubicación final del aliviadero. Por ejemplo, en una presa de concreto en un sitio estrecho,
puede ocurrir que la central hidroeléctrica tenga que ser ubicada al pie de presa y ocupe
todo o buena parte del valle; esto impediría o dificultaría la construcción de un aliviadero
sobre la presa.

- Topografía: La configuración topográfica del sitio de presa y en general del embalse es


un elemento fundamental, en especial cuando no puede colocarse el aliviadero sobre la
presa o dentro de ella. Sitios de presa con estribos muy pendientes dificultan y, por lo tanto,
encarecen los aliviaderos.

- Geología: Las condiciones geológicas de los posibles sitios de aliviaderos son de capital
importancia, como también lo son para el resto de las obras de embalse. La fundación de
un aliviadero debe ubicarse preferiblemente sobre roca sana y en principio, no es deseable
que la zona del aliviadero esté atravesada por fallas. La importancia de las características
geológicas tiene influencia especial en aliviaderos que requieren de cortes con taludes altos,
cuya estabilidad es indispensable para su cabal funcionamiento.

- Tamaño y tipo del aliviadero: Mientras mayores sean las estructuras de alivio se requerirá
más espacio y posiblemente mejores condiciones de fundación, por lo tanto, afectará la
ubicación final de ellas. Aún más, si Qd es muy grande podría darse el caso de que fuese
necesario más de un aliviadero. El tamaño también afecta al tipo de aliviadero que debe
seleccionarse y éste, a su vez, afecta al tamaño y, en consecuencia, su localización.

d) Selección de tipo de aliviadero.

Se fundamenta en la economía y depende grandemente de su localización. Que tenga un


funcionamiento hidráulico adecuado y de una operación acorde con los fines del embalse. Un
aliviadero frontal (eje longitudinal normal al eje de la cresta del aliviadero) y con un alineamiento
recto y de sección constante de la estructura de conducción, es el más apropiado desde el punto de
vista hidráulico, por su funcionamiento simple y franco. Esto favorece a los aliviaderos de caída
libre, lámina vertiente y de rápido disipador. Por otra parte, se recomiendan los aliviaderos que
funcionan con superficie libre, por factor económico. Al menos que se tenga limitaciones de
espacio y presencia de túneles. Para presas bajas, se utilizan aliviaderos de caída libre, alcantarilla
y de rápido. Si existen limitaciones de espacio para colocar uno de tipo frontal, aliviaderos de canal
lateral, de abanico o de batea pueden ser considerados. Para gastos muy pequeños se puede
considerar la utilización de aliviadero de sifón. Por otro lado, al momento de considerar la
utilización o no de compuertas, estas son necesarios cuando la longitud de la cresta debe ser
reducida, pues pueden manejarse cargas de agua mayores; si hay que desaguar caudales con niveles
de agua por debajo del nivel de operación normal del embalse; si se quieren mantener lo más
estable posible los niveles de agua en el embalse.

3. Consideraciones generales de un proyecto de aliviaderos.

a) Canal de aproximación: su longitud depende de lo económico. Una estructura de control


cercana al embalse supone un canal corto, pero un aliviadero más largo o viceversa. Se
deben tomar en cuenta las velocidades máximas, manteniéndolas lo más bajas posibles, y
garantizar que las aguas lleguen a la estructura de control con un flujo lo más uniforme
posible. Tienden a tener pendientes adversas para disminuir las velocidades, pero tiende a
ser cero la pendiente. La estabilidad de los taludes en las zonas adyacentes al canal debe
ser considerado.

a) Estructura de control: El objetivo principal de una estructura de control es establecer


una relación definida y estable entre las alturas de aguas en el embalse y los gastos en el
aliviadero; es decir, la curva de gastos. La mayor parte de las estructuras de control tienen
curvas de gastos definidas por ecuaciones de tipo vertedero:
Donde Q es el gasto desaguado en m3/ seg, cd el coeficiente de descarga, L la longitud neta
efectiva de la cresta en m y H la altura de la línea de energía sobre la cresta del Vertedero
en m (carga total). Existen también los controles tipo orificio, que están gobernados por la
ecuación:

Donde A es el área del orificio en m2 y H se mide usualmente sobre el centro de la abertura


en m. La configuración geométrica de la estructura de control ha de ser tal que:

 Logre el mayor valor posible de Ca'.


 Evite la existencia de presiones negativas que puedan inducir cavitación. Evite
la existencia de velocidades que causen erosión o abrasión en los materiales.
 Elimine la alta turbulencia que afecte la eficiencia hidráulica del vertedero u
orificio y cause vibraciones que afecten tanto la estructura en sí, como los
mecanismos que en ella haya.
 Tenga integridad física estructural.

b) Estribos y pilas: Los estribos ayudan a que el agua converja apropiadamente desde el canal
de aproximación, o directamente del embalse, hacia el aliviadero. Las pilas intermedias se
emplean cuando el aliviadero tiene compuertas para apoyarlas o pasa sobre él un puente
carretera o similar. Ambas estructuras lógicamente perturban el flujo sobre la cresta y
alteran los coeficientes de descarga, Sin embargo, en la práctica, el efecto de esta
perturbación se toma en cuenta mediante una disminución de la longitud neta L del
aliviadero, que es la suma de las distancias existentes entre pilas y entre éstas y los estribos.
El valor de la longitud neta efectiva L a utilizarse viene expresado por:

Donde N es el número de pilas, kp es el coeficiente de contracción de las pilas, ka el de los


estribos y H la carga total sobre la cresta del vertedero. El factor 2 se refiere a que cada pila
genera dos contracciones y existen dos estribos, uno a cada lado.

Aunque las dimensiones de las pilas y de los estribos vienen básicamente determinadas por
razones estructurales, las formas geométricas de ellos deben ser tales que garanticen los
menores valores de Kp Y Ka y, en consecuencia, el mayor L posible.
c) Mecanismos de control en aliviaderos: puede ser de dos tipos, controles con regulación
y sin regulación. Los controles con regulación permiten regular los niveles y los gastos; los
que son sin regulación, por su parte, permiten únicamente suplir un nivel de embalse
adicional, operan en una forma similar a las compuertas de emergencia en las tomas.

o Controles sin regulación: se usan en aliviaderos de emergencia de funcionamiento


poco probable. Los más utilizados son:

- Tableros de operación automática: De madera o metálicos que fallan o se


destruyen cuando el nivel de agua llega a una altura determinada.
- Tableros de operación manual o mecánica: Son similares a los anteriores, pero
operados por algún mecanismo simple.
- Tableros horizontales: Son parecidos a los utilizados en tomas. Están formados
por tablas o piezas metálicas que se colocan en posición horizontal y son soportados
por ranuras construidas en los estribos y en las pilas.
- Tableros verticales: Son similares a los anteriores, pero colocados en posición
vertical y sostenidos por ranuras en la cresta y en una viga superior ad-hoc o en otra
estructura, como un puente.

o Controles con regulación: Dentro de su diversidad de tipos están:

- Compuertas radiales: constituida por una superficie circular que forma un


segmento de cilindro. La superficie de la compuerta está constituida en el sentido
del círculo, por planchas de acero liso o corrugado, soportados por una estructura
de perfiles o costillas de acero. Posee una estructura triangular de tipo radial en sus
dos extremos. las presiones ejercidas por el agua sobre su superficie, tienen una
resultante que pasa por el eje de rotación, lo cual anula el momento correspondiente
y facilita su operación. Está construida únicamente para paso inferior del agua, no
se adapta bien al paso de material flotante, salvo cuando está totalmente abierta.
- Compuertas basculantes: pueden ser planas o curvas articuladas e su arista
inferior. El flujo ocurre sobre el borde superior. Se operan mediante cables; pero
haciendo uso de contrapesos apropiados, pueden operar automáticamente.

- Compuertas de tambor o de sector: se adapta cuando está totalmente abierta a


cualquier superficie, incluso lamina vertiente. Posee un sector de cilindro articulado
en su centro de rotación. Existen versiones americanas y europeas.

- Compuertas deslizantes: operan siempre a ciclo abierto. Pueden requerir de guías


o de ruedas. Con el objetivo de disminuir la fuerza necesaria para operarla, se la
divide en sectores horizontales que pueden ser levantados independientemente
sobre la misma guía.
- Compuertas cilíndricas: Consisten en un cilindro hueco que tiene en sus dos
extremos dos ruedas dentadas que engranan en unas cremalleras situadas en las pilas
o en los estribos. La inclinación de estas cremalleras es de 45° o menos, medidos
sobre la vertical. La compuerta se opera mediante cadenas o cables atados en sus
extremos, movidos por motores. Se adaptan a grandes luces, y se han construido
hasta de 45 m con un diámetro de cilindro de casi 8 m.

- Compuertas de abatimiento: Estas compuertas consisten en dos hojas


independientes, articuladas cada una en su extremo opuesto. Las hojas en su otro
extremo están apoyadas una sobre la otra y pueden deslizarse entre sí, tomando,
como se indica en la figura, diferentes posiciones de abertura. Cuando está
totalmente abierta, las dos hojas se sitúan una sobre otra en posición casi horizontal.
Son de flujo superior y se operan simplemente por diferencias de presiones,
introduciendo agua en la cámara inferior donde se asientan las hojas.

La selección de la compuerta adecuada a cada caso depende de dos factores


principales: costos y adaptabilidad a la forma de operación deseada y al tipo de
estructura de control.

d) Estructura de conducción: pueden estar a superficie libre o a presión. Se deben mantener


alineamientos rectos tanto en el trazado vertical como en el horizontal, y evitar cambios de
sección. Se debe buscar un flujo estable minimizando las vibraciones y ondas, y controlar
la cavitación evitando presiones negativas.

Por razones de índole topográfica, geológica, económica, etc, las dos primeras
recomendaciones generales no son siempre de cumplimiento factible, pero la tercera debe
ser mantenida en lo posible. Por ejemplo, es común que el ancho de las estructuras de
control sea grande, y tener, en consecuencia, una estructura de conducción del mismo
ancho resulta en costos elevados, originando la necesidad de una transición para disminuir
la anchura de la conducción. En líneas generales, una estructura de conducción está
constituida por: los conductos propiamente dichos y las estructuras especiales.
o Conductos: rectangulares a cielo abierto, alcantarillas y sifones, y circulares en
conductos cerrados. Se permiten variaciones. Se debe impedir la generación de
presiones de agua detrás de los muros y otras estructuras, son factores también
importantes, tanto en conductos a cielo abierto como cerrados y especialmente en
túneles. Generalmente se consta de un flujo supercrítico. En conductos cerrados se debe
evitar generación de presiones negativas y exceso de velocidades.

o Estructuras especiales: Son de dos tipos: transiciones y curvas verticales o codos. En


materia de transiciones, lo aconsejable es que éstas se localicen en régimen subcrítico;
pues de lo contrario es imposible evitar la formación de ondas. Las curvas verticales
convexas deben ser diseñadas de forma que no exista separación (criterio similar al
vertedero de lámina vertiente). El gasto de diseño de una estructura de conducción es
lógicamente el del aliviadero Qd, pero su funcionamiento debe ser comprobado para
gastos más pequeños y sería conveniente un análisis para gastos mayores con el
propósito de estudiar su funcionamiento en situaciones extremas.

e) Estructura disipación: su función es evitar socavaciones y erosiones. Debe evitar de igual


manera cavitación, vibraciones y abrasión.

o Trampolines: lanza, mediante un trampolín, el agua que proviene del rápido o de un


conducto cerrado, de forma tal que el chorro correspondiente caiga en una zona
resistente (roca), o lo suficientemente alejado de las obras para que no se las ponga en
peligro. Existen trampolines-difusores que dispersan el chorro y, por lo tanto, le restan
energía de impacto en la zona de caída.
o Pozos amortiguadores: Son disipadores diseñados de forma que induzcan la creación
del resalto hidráulico. El principio básico de diseño consiste entonces en crear una altura
de agua, aguas abajo del rápido, tal que ella sea la conjugada de la altura al pie del
rápido. Este disipador ha sido, sin lugar a dudas, el más utilizado en Venezuela y
posiblemente a nivel mundial. Sus dimensiones dependen entonces de las dos
profundidades conjugadas.

o Vórtices sumergidos: Este tipo de disipador también denominado trampolín


sumergido- tiene su fundamento en la creación de un remolino dentro de una masa de
agua, el cual permite, a través de la fricción y la turbulencia, disipar energía. La clave
de su funcionamiento eficiente está en los niveles de agua en el lecho receptor, pues ese
colchón de aguas es el que permite que los remolinos se mantengan dentro del trampolín.
o Disipadores de impacto: Son aquellos donde la disipación de energía ocurre por el
choque del agua con un obstáculo. Varios de los pozos amortiguadores que han sido
proyectados tienen este tipo de disipación (tacos), pero no se incluyen en este grupo,
porque la parte sustancial de la disipación ocurre por efecto del resalto hidráulico. La
disipación al pie de un aliviadero de caída libre se causa por impacto y es en este tipo
donde tiene su mayor aplicación. Si el material donde va a chocar el chorro es roca sana,
no se hará necesario ningún tipo de protección, pero si este no fuese el caso, el lecho
deberá ser protegido con concreto o con enrocamiento.
o Disipación mediante válvulas: Se puede utilizar del tipo válvula de cono fijo o
cualquiera similar.

o Transiciones en estructuras de disipación: Debe tener un ancho o sección de


entrada similar al de la estructura de conducción, es una consideración en diseño.

Para escoger el disipador adecuado se debe tener en cuenta el material de la zona,


espacio disponible, características del río receptor, ubicación relativa, y
características de funcionamiento del aliviadero.

f) Canal de descarga: Se debe proyectar para garantizar la transferencia de las aguas hasta
el curso receptor final, evitando que se formen socavaciones indeseables; de igual forma
debe permitir en el canal velocidades que formen erosión; y se debe garantizar un correcto
funcionamiento del disipador llegándole a su extremo superior los niveles de agua
requeridos. Son de sección ancha y forma trapecial.

g) Criterios estructurales: Se presentan en los aliviaderos típicos:

o Cimacio: presa de concreto por gravedad, pequeño tamaño. Se dan dos nuevas fuerzas
que deben estar presentes: la de presiones negativas en la cresta y las sobrepresiones en
los trampolines de existir. En los casos que el aliviadero este ubicado encima de la presa,
estas se calculan y construyen en conjunto.

o Muros: presente en aliviaderos a cielo abierto, en estructuras de control, muros de


entrada, conducciones y disipadores. De existir fundaciones de roca se puede evitar los
muros, solo haciendo un recubrimiento de concreto. Las tres alternativas más comunes
son los muros tradicionales de canteliver y zapata, muro de canteliver o muros formando
una unidad con la losa del piso.
o Losas de piso: se hace en primera instancia como recubrimiento para soportar
velocidades, también para soportar las cargas que actúan. El espesor mínimo que se
maneja es de 20 cm. Las fracturas serán controladas con acero de refuerzo.

o Túneles y otros conductos cerrados.

o Puentes y pilas: se aplican normas y procedimientos para la construcción de cualquier


puente y pilas.

4. Hidráulica de los Aliviaderos.

Debido al tipo de flujo que le llega a cada componente, se estudia la hidráulica del aliviadero por
separado, pero este debe hacerse todos conjuntamente.

a) Hidráulica de las estructuras de control: Corresponde al flujo rápidamente variado.

- Control de lámina vertiente: El control es un vertedero que tiene la forma de la lámina


de agua inferior del chorro de salida de un vertedero de pared delgada. Posee gran eficiencia
hidráulica y estructural. El valor de la carga de diseño Hd sería, en principio, la carga
máxima Hm pues ésta daría la lámina más extendida y, en consecuencia, se garantizaría
que no existan presiones negativas para los otros valores de H, pero de recomienda tomar
un 0.75Hm como Hd para evitar grandes extenciones de volumen de concreto adicional.
Cuando la presa es de concreto y el aliviadero está situado sobre ella, el valor de altura de
vertedero P está determinado por las condiciones de diseño de la presa más que por las del
aliviadero. La curva del perfil de lámina vertiente debe modificarse para hacerla compatible
con el resto de la estructura del cimacio, en algún lugar aguas abajo de la cresta.

- Control de lámina vertiente con compuertas: Su forma de cálculo varía dependiendo de


si la compuerta está parcial o totalmente abierta. En caso de estar abierta en su totalidad se
usan las ecuaciones del control de lámina vertiente, en cambio, de estar parcialmente
abierta el flujo pasa a ser del tipo orificio y la ecuación de control cambia. De ser
compuertas diferentes, la utilizan ecuaciones similares a esta última pero su curva Cd será
distinta.

- Control de vertedero de caída libre: ejemplares de este caso son los vertederos clásicos
de cresta angosta y de cresta ancha. Ecuación de control de estos tipos de vertederos es la
misma de la lámina vertiente. Para caída pequeñas se utiliza el vertedero de pared delgada;
el vertedero de pared gruesa, es menos eficiente hidráulicamente, buen comportamiento
estructural y se adapta al uso de compuertas, requiere de ventilación.

- Control de vertedero en abanico: permite una transición apropiada entre el cimacio y un


canal de descarga bastante más estrecho que ahorra espacio al aliviadero. Está conformado
por cimacio con sección trasversal tipo lamina vertiente; colchón y sección de control que
amortigua la inercia de caída de las aguas encima del cimacio; transición entre sección de
control y el canal de salida.

- Control de canal lateral: formado por tres partes, el vertedero el cual es igual a los de
lámina vertiente; el canal lateral receptor, que garantizan una distribución más uniforme de
las aguas en el canal; el control del final del canal, que gobierna el perfil de aguas y puede
o no existir, evita la existencia de flujo supercrítico y poca altura.

- Control de embudo: formado por tres partes, el vertedero circular, la transición y la


garganta. La forma del vertedero es del tipo lámina vertiente. La longitud L del vertedero
circular está condicionada a las cargas máximas admisibles Hm Y a los gastos
correspondientes. Son necesarias curvas adimensionales diferentes del vertedero frontal de
lámina vertiente.

- Control de alcantarilla: funciona con control a la entrada o a la salida. La alcantarilla se


define de acuerdo con la altura de agua de aproximación y por la forma de la sección de
entrada. Si la altura de agua no es suficiente para cubrir la entrada se forma un control de
profundidad crítica, pero cuando la entrada trabaja a sección plena se da un control tipo
orificio.
- Control tipo sifón: funciona con las ecuaciones del flujo a presión. Incluye desde
secciones circulares a rectangulares. Las dimensiones necesarias son determinadas por las
cargas disponibles, caudal, y presencia de presiones negativas.

- Control tipo rápido disipador: El tipo de control es de profundidad crítica no debe ser
utilizado para inclinaciones mayores de 2:1.

b) Hidráulica de las estructuras de conducción: Pueden ser a superficie libre o a presión, el


flujo con superficie libre en las estructuras de conducción, será del tipo gradualmente variado
que está gobernado por la ecuación de la energía. Toda transición y cambio de dirección causa
una pérdida localizada, las cuales son o contracciones o expansiones. Las contracciones se
utilizan para pasar de estructura de control a la de conducción, haciéndose en régimen
subcrítico. Aunque en principio se debe tratar de evitar las expansiones, éstas pueden ser
necesarias en algunos casos como transición entre la estructura de conducción y la de
disipación, por lo tanto, el régimen correspondiente es del tipo supercrítico, apareciendo
entonces las ondas.

c) Hidráulica de los disipadores:

- Trampolines: Se determina la forma del chorro de lanzamiento, se toma como eje de


coordenadas el fin del trampolín de lanzamiento. Cuando se trabaja con estructuras
mayores, es recomendable realizar investigaciones en modelos hidráulicos; 10 cual es
indispensable cuando el trampolín es en abanico o con funcionamiento de pozo
amortiguador para gastos pequeños. Finalmente es deseable que los modelos se hagan con
fondo móvil (erosionable).

- Pozos amortiguadores: Se basa en la ecuación de la cantidad de movimiento para


pendientes pequeñas. Se debe garantizar los niveles aguas abajo (N.A.S.) necesarios para
su cabal funcionamiento. Lo ideal es colocar el fondo del pozo respecto al fondo del río,
de forma tal que el nivel de aguas en el pozo, establecido por las curvas de diseño, coincida
siempre con el nivel de aguas en el río o quebrada receptoras, o en el canal de descarga,
según fuese el caso.

- Vórtice sumergido: Se determina el radio del trampolín y de los límites de N.A.S. entre
los cuales debe trabajar el disipador, para que el vórtice no sea lavado (salga del trampolín).
Las curvas para trampolín dentado sirven para trampolín liso, pero con riesgo de abrasión.
Se debe calcular primero R con el gasto de diseño del aliviadero y luego comprobar, para
el rango de gastos, que ellos se mantengan dentro de los límites de N.A.S. de las otras
curvas de la misma figura. Se varía R hasta lograr límites de seguridad propuestos.
- Disipador Gandolfo: Hay dos tipos: el empleado al pie de rápidos y el correspondiente a
salida de compuertas. Todas las dimensiones están en función de la diferencia de carga
entre el embalse y el nivel aguas abajo del disipador.

- Disipadores de impacto: Conviene diseñar disipadores donde, por ejemplo, el chorro


proveniente de un trampolín haga impacto sobre una superficie erosionable; siendo
entonces necesario calcular la profundidad y extensión del hueco creado por la erosión.

d) Canales de aproximación y de descarga: Se hace en forma similar a la estructura de


conducción, haciendo uso del flujo gradualmente variado, mediante la ecuación de la energía.
El canal de descarga, se encuentra normalmente en la unión del canal con el lecho natural.
Estos cálculos permitirán conocer los niveles aguas abajo. El control es el embalse o la propia
estructura de control. Es necesario calcular perfiles de agua en lechos naturales si existen canal
de descarga o no.

5. Diseño de aliviaderos considerando aireación.

a) Nociones básicas sobre cavitación: Con el objetivo de evitar daños que se producen en las
estructuras hidráulicas por efecto de cavitación, se procede a hacer aireación en los flujos de
alta velocidad. Velocidades del flujo mayores de 12 a 15 m/s producen daños por cavitación.
La cavitación es capaz de acabar con superficies hechas con los materiales más resistentes,
en los casos de paredes o pisos de concreto, la acción destructiva se hace sentir sobre el
constituyente menos resistentes, como lo es el aglomerante o ligante.

La destrucción por cavitación puede hacer desviar el flujo. Es un deterioro progresivo,


produce ruidos y vibraciones. Puede ser de dos tipos, incidente o crítica. En función de
aumentar los márgenes de seguridad, en la ingeniería se trabaja asumiendo la primera. El
índice de cavitación o número de Thomas determina si puede o no ocurrir cavitación para
una velocidad particular a lo largo de la superficie del aliviadero.

Criterios que pueden ser utilizados para la prevención de daños en aliviaderos basados en el
índice de cavitación del flujo son los siguientes: índices de cavitación mayores que 1,8, no
se requiere protección de la superficie, índices de cavitación mayores de 0,25, la superficie
puede ser protegida mediante un tratamiento donde se reduzcan las irregularidades a
dimensiones aceptables de acuerdo con las condiciones del flujo. Entre 0,17 y 0,25 la
superficie puede ser protegida modificando el diseño del aliviadero. Menores de 0,12 la
superficie probablemente no podrá ser protegida siendo necesaria una nueva concepción del
diseño. El primer aireador debe ser ubicado en áreas donde el flujo tenga índices de
cavitación mayores o cercanos a 0,20.
b) Aireación del flujo: Puede ser por medios naturales o induciéndola artificialmente. De
forma natural es cuando la capa limite llega al punto crítico. Cuando la altura de la lámina
de agua aumenta, la capa limite puede no llegar a cortar la superficie del agua, por lo que no
se da la aireación total del flujo. La aireación natural se da si la longitud del rápido del
aliviadero es suficientemente larga que permite el desarrollo de la capa límite hasta la
superficie. En grandes proyectos se usa la protección artificial, aquellos que la protección
natural es insuficiente. Este se da con la colocación de rampas, escalones, ranuras o la
combinación de estos en los lugares donde puedan existir problemas de cavitación. Según
sus funciones, los aireadores pueden ser divididos en dos partes: el que separa el flujo del
contorno; y el que tiene como función suplir el aire en las cantidades demandadas en la
primera.

c) Criterios para el diseño de aireadores: Para el diseño de los aireadores se deben


considerar ciertos criterios, uno de ellos es que la concentración mínima de aire en el flujo
debe ser del orden de 7 al 8%, no es recomendable introducir una concentración de aire
mayor de 40 a 45% ya que se produce la pulverización del flujo; para obtener una
concentración de aire del orden de 40 a 45%, la longitud de la cavidad producida por la
separación del flujo de la rampa o escalón del aireador, debe ser aproximadamente 3 a 5
veces la dimensión del espesor de la lámina de agua antes del aireador, la presión en la
cavidad no debe ser menor de 1 m.c.a. de presión negativa.

d) Tipos de aireadores: Los más comunes son las rampas, escalones, ranuras o una
combinación de ellos. La rampa sirve para pequeñas descargas y el escalón amplía la
trayectoria del chorro para grandes descargas. Es imprescindible tener antes del aireador un
tramo recto cuya longitud debe ser por lo menos tres veces el espesor de la lámina de agua
para un buen comportamiento de rampas de superficies cóncavas. El uso de rampas se
recomienda en las zonas donde existen pilas que permiten la entrada de aire a través de la
cavidad producida por la separación del flujo. Puede ser necesario instalar cuñas laterales en
las esquinas formadas por la pared lateral y la superficie de la rampa, en todos los tipos de
aireadores.

e) Sistema de suministro de aire: El sistema de suministro de aire debe garantizar la


distribución del aire en toda la sección transversal del flujo. Al momento de diseñar un
dispositivo de aireación es importante estar seguros de que una cantidad suficiente de aire es
arrastrada por el chorro. La cantidad de aire estimada es menor que la requerida se debe
incrementar las dimensiones del aireador para incrementar la longitud de la cavidad y por lo
tanto la cantidad de aire.
f) Funcionamiento del dispositivo de aireación: Existen cuatro zonas claramente definidas:
zonas de aproximación; zona de transición, donde el flujo de aproximaci6n es deflectado por
una rampa, aquí la presión se incrementa por encima de los valores correspondientes a la
presión hidrostática; zona de aireación, donde el flujo se airea en la parte superior e inferior
en la que se genera una presión subatmosférica y donde se permite el paso de aire a través
de ductos o rampas laterales para luego ser arrastrado por el flujo de agua, y zona aireada, a
lo largo de la cual el flujo varía gradualmente con una disminución local de la concentración
de aire.
6. Modelaje de aireadores.

El modelaje de aireadores se hace por ser un fenómeno muy complejo lo involucrado en el arrastre
de aire. La información de campo de ensayos sistemáticos realizados en prototipos (Guri, Bratsk,
Foz de Areia, etc.) y su correlación con los ensayos de laboratorio en modelos a escala, es la mejor
forma de evaluar los principios de modelaje del fenómeno de arrastre de aire por el flujo. Por
comparación entre modelo-prototipo se comprueba que la viscosidad y tensión superficial son los
parámetros que afectan la reproducción adecuada del fenómeno. Con la selección de una escala
grande, se puede reducir el efecto de la tensión superficial, y excitando el flujo con la introducción
de rugosidad artificial, se puede reducir la viscosidad.

a) Efectos del arrastre de aire sobre el flujo: Al momento del diseño se debe considerar
ciertos cambios que se producen en la superficie al momento de airear el flujo del fondo
que circulo a alta velocidad. Estas consideraciones involucran las fuerzas hidrodinámicas
en la región del sitio de impacto del chorro, el inicio de la aireación superficial en el sitio
del aireador, pérdida de energía debido al proceso de arrastre y transporte del aire. Lo que
es la aceleración del flujo aguas abajo del aireador por presencia del aire es un aspecto muy
importante para el diseño del aliviadero.

b) Diseño en aliviadores con aireadores: Se requiere de la estimación de los daños por


cavitación y los posibles cambios en el flujo de agua debido a la aireación. El
procedimiento de diseño comienza con el cálculo de los niveles, velocidades del agua y
desarrollo de la capa limite sin aireación, estimación del índice de cavitación del flujo,
mediante el índice de cavitación calculado se determina las tolerancias requeridas en el
acabado, tratar de modificar la geometría para reducir el potencial de cavitación en aquellas
zonas donde pueden ocurrir, determinar la ubicación del primer aireador en caso de no
poder reducir la cavitación, de este aireador se debe determinar su geometría para
garantizar longitudes de la cavidad de 3 a 5 veces la dimensión del espesor de la lámina de
agua antes del aireador para la presión de diseño, la cual usualmente es de 0,30 a 0,50
m.c.a., luego se determina la capacidad de arrastre del chorro para diferentes condiciones
de caudal y presión en la cavidad aireadora, determinar para una geometría dada del sistema
de suministro de aire la curva de operación para diferentes condiciones de presión en la
cavidad aireadora, se debe determinar las condiciones de operación del dispositivo de
aireación, en el sitio de impacto considerando el espesor de la capa límite en el dispositivo
de aireación, determinar la concentración de aire, y determinar la longitud del aireador. Se
debe como último punto del procedimiento, chequear si no hay necesidad de aireadores
adicionales.
7. Etapas del proyecto.

El planteamiento de las etapas de proyecto de un aliviadero es similar a los ya señalados para


presas y tomas, pues deben ser realizados en conjunto. De acuerdo con lo anterior, los
requerimientos de información básica y de resultados de cada etapa, son semejantes a los de presas
y tomas. La etapa preliminar es la fundamental, pues en ella se plantean las alternativas y se hace
la selección de la más conveniente.