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La teoría de la gran maquinaria y la teoría del caos

como construccion de la teoría del derecho.


La teoría del caos va de la mano con la contingencia, esta última como sinónimo
de riesgo, azar y probabilidades, por generar un estado de incertidumbre, se
vuelve un vacío inexplorable, esto es así ya que el ser humano teme a lo
desconocido aquello que se encuentra fuera de su control.

El mundo jurídico no provee siempre la certidumbre necesaria por ser resultado de


un orden factico. La teoría de la gran maquinaria por su parte trata de resolver
estos problemas con la realización de los valores colectivos, los cuales fueron
previamente individuales, la construcción del marco jurídico de cualquier Estado
no parte de la concepción macro jurídica-social sino micro.

Las normas jurídicas son la materialización de dichos valores, concretados como


derechos, facultades, obligaciones y prohibiciones. La existencia de autoridades
encargadas de vigilar el cumplimiento de dichas normas es para la imposición de
un orden, el incumplir con los valores establecidos en la norma conlleva una
sanción, es decir, presenta el carácter coercitivo del derecho. La inaplicación de
una norma solo se justifica si la misma puede ser más perjudicial que benéfica
para el individuo.

El no aplicar la norma o bien no obedecerla sin que medie justa causa conlleva a
la contingencia caótica, al generar un disgusto en la sociedad al provocar una
incertidumbre. En la teoría de la gran maquinaria frente a la teoría del caos, busca
la solución esquematizada de los problemas, con la finalidad de evitar la
generación del desconcierto social entre los habitantes.

El cuerpo medular de cualquier sistema jurídico es su norma fundamental, pero no


entendida como la constitución, sino como aquellas que conforman el sistema en
cuestión, es decir, principios generales, leyes, tratados internacionales,
jurisprudencia, la constitución, la doctrina, usos y costumbres, ello debido a que la
norma fundamental es la fuente del derecho más importante, pues de esta
emanan las fuentes formales, reales e históricas.

Los principales problemas jurídicos surgen cuando los valores en las normas no
son constantes o bien al ser remplazados los cambios no son fácilmente
aceptados; ello conlleva a que algunas autoridades y potestades no hagan cumplir
lo establecido en la norma o bien lo hagan de una manera muy tajante sin realizar
una previa interpretación.
La función de todo sistema no consiste en un orden perpetuo, es decir en un
estado de reposo, tampoco versa en la propagación de la aceleración del mismo,
entiéndase esta como un estado de caos desenfrenado; su punto medio es la
convergencia: El que un Estado posea un orden perpetuo, sería sinónimo de un
estado de máquinas y no de hombres, se hablaría entonces de un Estado
totalitario, el cual requeriría de un caos emergente para romper dicho sistema, es
decir la masa comenzaría a tener un aceleración a fin de tener una reacción
descontrolada.

Sin embargo en un estado de caos perpetuo comparable con la anarquía, un


grupo finalmente se haría con el poder y fuera por consenso de la población o bien
sin este se impondría un orden, es decir, la masa volvería a estar en reposo.

Esta convergencia que he mencionado debe permitir el sistema de contrapesos


entre el orden y el caos, el último es necesarios a fin de consolidar el primero,
mientras el primero reduce el impacto del segundo, difícilmente podría existir una
sociedad sin la presencia de ambos, nunca habrá una sociedad utópica, ello se
debe a que las pasiones se atan a la voluntad del hombre, quien es capaz de
rehacer y deshacer los sistemas sociales, para transformarlos a su imagen y
semejanza.

Por ello la teoría jurídica que se desarrollar a lo largo de mi investigación consiste


en la existencia de un sistema regido por la ley fundamental basada
principalmente en los principios generales del derecho, y no en el imperio de la ley
o desde la postura del iusnaturalismo. La resolución de los casos debe ser
conforme a los principios generales del derecho y no conforme a lo plasmado en el
texto de la ley.

La presente conferencia expone al derecho como un catalizador del orden y del


caos. Así pues se abordaran los problemas jurídicos contemporáneos, no solo
desde la corriente filosófica, también lo hace por medio de ejemplos prácticos del
mundo jurídico.

De la misma manera señala algunas corrientes jurídicas como el iuspositivismo y


el iusnaturalismo, exponiendo sus semejanzas y diferencias, así como la íntima
vinculación que poseen las mismas, de igual manera se tocaran concepciones
jurídicas como las de Rudolf Von Ihering, Luigi Ferrajoli y Gustav Radbruch.

La presente conferencia pretende introducir un nuevo esquema en la comprensión


del derecho producto social.