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ORACIÓN DEL FONOAUDIÓLOGO

Señor nuestro y Dios nuestro, dirige y santifica nuestro trabajo cada día, para que
podamos en cada hermano que sufre ver tu rostro amado y así servirles con
entrega, amor, devoción y alegría.
Tú que devolviste el oído al sordo e hiciste hablar al mudo, permítenos señor a los
Fonoaudiólogos ser instrumentos tuyos para que a través de tu poder de sanación
ayudemos al que no oye, no habla, no se comunica bien y no te conoce. A que
oiga de tu infinita misericordia y hable de las maravillas de tus grandezas.
Amén.
ORACION DEL TERAPEUTA

Dios Mío,
Ayúdame a ser un buen terapeuta.
A mirar con mis ojos lo que tu miras con tu amor en cada ser, a sentir esa parte de mí que
sufre en el dolor humano y
a sentir esa parte de Ti que lo alivia.
Dios Mío,
Ayúdame a escuchar la súplica de otro corazón,
A descifrar el gesto de cada alma puesta ante la mía.
Ayúdame a entregar tus palabras.
A devolver la esperanza que se cree extraviada.
Ayúdame en mi propia oscuridad y acrecienta mi fe
ante el desaliento y la frustración.
Dios Mío,
Extiende tus manos junto a las mías.
Abraza la soledad de tantas vidas.
Cura las heridas de tantas tormentas.
Sacia la sed de las existencias desiertas.
Dios Mío,
Ilumina con tu luz mi trabajo.
Absorbe cada lágrima,
Reconcilia cada distancia.
Perdona en el que se perdona.
Acaricia al que se lastima.
Dios Mío,
Hazme un instrumento de tu gracia.
Una gota más de tu amor infinito.
Un canal humilde de tu eterna sabiduría.
Un puente que atraviese el dolor humano
para llegar a la orilla de tu sanación divina.
Amén.
ORACIÓN DEL PSICÓLOGO

Dios Mío:
Infunde en mí un gran Amor para estudiar y practicar la psicología.
Inspírame caridad y cariño para todos mis pacientes.
No permitas en mí, deseos de lucro ni vanidad ni envidia en el ejercicio de mi profesión.
Dame paciencia; para que siempre esté dispuesto al llamado del que sufre y solicita mis
servicios, obligándome a veces hasta sacrificar mis horas de sueño, descanso o esparcimiento.
Haz que pueda atender con igual empeño al que carece de recursos y al que paga mis
servicios.
Que atienda con igual cuidado al amigo como al enemigo, al de buena como el de mala
conducta.
Concédeme la gracia que cuando examine y trate a mis pacientes, ninguna idea ni
preocupación, distraigan mi mente para que mi diagnostico terapéutico y tratamiento no tenga
error, y con tu ayuda devolverles la salud emocional si tus altos designios no determinan lo
contrario;
Mientras me concedes la vida y el ejercicio de mi profesión, dame suficientes energías para
perseverar en continuo estudio y lograr acrecentar y renovar mis conocimientos en beneficio
de los demás.
Jamás permitas que me crea un sabio que todo lo puede, pues sin dedicación y estudio diario
y sin tu ayuda nada se alcanza.
Concededme pueda quitar sufrimientos y aliviarlos, y cuando sea imposible curarlos, haz que
tu divina voluntad les lleve fe en ti, fortaleza y consuelo
Amén
ORACIÓN PARA ESTAR AL SERVICIO DE LOS DEMAS
Nos has mostrado con tu ejemplo, Señor,
que es posible vivir para los demás.
Tu vida es un espejo fiel
donde mirarnos
para descubrir cuánto nos falta cambiar
y cuánto todavía
podemos dar a los demás.
Tú saliste a recorrer los caminos
para ir al encuentro del necesitado
y el excluido.
Tú acogiste a los despreciados
y a los que todos marginaban
y dejaban a un costado.
Tú atendiste las necesidades del pueblo,
sanaste sus enfermedades,
les enseñaste a compartir el pan,
y vivir unidos.
Tú ofreciste tu vida
hasta el final,
hasta entregarla por amor
y pura donación,
para que todos vivamos más y mejor,
y podamos alcanzar la vida verdadera.
Señor del servicio,
muéstranos el camino
que lleva a darlo todo
por los demás.
Ayúdanos a tener
tus mismos sentimientos,
preocupaciones
y opciones.
Haz que atendamos
las necesidades,
sufrimientos
y esperanzas de nuestro pueblo.
Haznos cercanos
y hermanos de todos.
Enséñanos a vivir
pensando primero en el otro,
enséñanos a vivir
como verdaderos servidores,
dispuestos, generosos,
alegres y fraternos
con todos, Señor, con todos.
Oración de agradecimiento por el trabajo

"Señor, hoy quiero darte gracias por mi trabajo, fuente de grandes bienes y gratas
realizaciones. Dame, Dios mío, el don de superar en mi labor los problemas, soportar las
contrariedades y gozar de esa calma que ofrece la paciencia. Gracias Señor, por mi
trabajo, el cual me permite desarrollar mis capacidades y dar buen fruto con los talentos.

Mi trabajo me hace madurar, me impide sumirme en el sopor de la pasividad y me vuelve


dinámico. Mi trabajo es el campo que se me brinda para ser creativo, solidario, generoso y
para dar lo mucho que he recibido.

Gracias, Oh Dios, por mi trabajo. Si laboro con entusiasmo, lo difícil torna fácil y lo pesado
se hace ligero. Cuando trabajo con amor alcanzo metas que creía imposibles y gracias a mi
esfuerzo hay mas sonrisas y mas paz.

Haz, Señor, que hoy no haga mi trabajo mas fatigoso con las quejas y el mal genio, sino
que, al contrario, tome mi labor como un servicio y una oportunidad de hacer el bien".