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En el primer capitulo Freud nos introduce en lo que Romain Rolland llama un ͞sentimiento
oceánico͟ como fuente y origen de la religiosidad. Éste se basaría en la unión entre nuestra
conciencia y la totalidad del mundo exterior. Freud aclara que su aporte será desde la
explicación psicoanalítica de este sentimiento.

Se empieza explicando la obvia existencia del yo (consciente), de nosotros mismos, sobre este
tema Freud dice que a pesar de todo lo que se puede pensar el yo tiene una prolongación aun
mas adentro de nosotros el cual no tiene limites y al cual sirve como pantalla el ello
(inconsciente). En contra del ello, el yo mantiene unos límites más o menos precisos.

Luego Freud dice que ciertos aspectos del cuerpo y de la mente pertenecientes al yo están
sujetos a cambio, así como sus limites con el mundo exterior. En esta parte se habla como
ejemplo de un recién nacido, el bebe cuando nace no tiene la capacidad de separarse del
mundo exterior, pero luego aprende a diferenciar entre los dos cuando marca la frontera a
través de estímulos entre lo que le proporciona placer y lo que le proporciona displacer. así
separa el yo, de la fuente de dolor y displacer a formar 2 partes de una misma cosa: el yo-
placer y el ahí-afuera el cual es amenazador. Sin embargo se desconoce que algunas cosas que
nos proporcionan displacer son propias del yo y así mismo algunas cosas que nos proporcionan
placer son del exterior. Sin embargo el hombre aprende a diferenciar el yo del exterior con el
fin de evitar situaciones perjudiciales.

Inicialmente el yo lo contiene todo, luego se desprende de si el mundo exterior, por lo tanto lo


que llama Freud el ͞sentimiento yoico͟ no es nada mas que un comprimido resto de un
sentimiento mas abarcador que correspondía a una atadura intima entre el yo y el mundo
externo. De esta cuestión cabe preguntarse si se puede admitir que ambos elementos
sobreviven juntos en ciertos seres humanos, Freud explica que en el ámbito del alma es
frecuente la conservación de lo primitivo junto con lo que ha nacido de el por transformación.

Con esto Freud dice que en la vida psíquica nada desaparece todo se conserva y aparece o no
dependiendo de las circunstancias.

Finalmente Freud dice que ese ͞sentimiento oceánico͟ se puede reducir a una edad temprana
en la que no habíaseparación entre el yo y el mundo exterior.

Asegura dicho sentimiento un buen intento de expresar la unidad humana con el Todo, como
otra manera de explorar el mundo exterior que se presenta arriesgado y sin embargo, admite
la dificultad de resolver la cuestión.


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Freud empieza el segundo capitulo haciendo una critica a la religión. Según el autor es infantil
e irreal la idea de elevar a los seres humanos hasta tal concepción de la vida. Al tiempo se nos
muestra una poesía de Helas que enfrenta religión, ciencia y arte como elementos
representables e intercambiables los unos por los otros.

Freud plantea que los hombres quieren alcanzar la dicha, conseguir la felicidad y mantenerla y
plantea que los hombres buscan llegar a esta meta sin sentir dolor ni displacer y quieren
vivenciar placer. El problema es que como dice Freud ͞estamos organizados de tal modo que
solo podemos gozar con intensidad el contraste, muy poco el estado.͟ Por otro lado para los
seres humanos es mucho menos difícil sentir displacer y este nos puede afectar desde el
cuerpo, desde el mundo exterior y desde nuestras relaciones sociales.

Ante tal panorama, el hombre baja sus pretensiones para alcanzar la felicidad y el principio del
placer cambia. Evitar el sufrimiento se vuelve una prioridad mayor que alcanzar la felicidad.
Por ello, los procedimientos para lograr la felicidad pueden pasar por buscar el placer o por
evitar el sufrimiento. Dentro de estos últimos ya depende de qué es lo que estiman como
mayor fuente de displacer. Pasando por el aislamiento, el ataque a la Naturaleza, etc. Freud
alude al sufrimiento como una sensación que existe en función de nuestro organismo. Para
Freud, el responsable de la reducción de dichas pretensiones es la cultura, que nos ͞obliga͟ a
reprimir nuestros instintos y que nos roba nuestro objetivo primordial.

La intoxicación es mencionada como el método más efectivo, para hacernos inmunes


temporalmente a ciertos estímulos desagradables y al tiempo regalarnos sensaciones
placenteras.

Según Freud, otro método para evitar sufrimiento consistiría en redireccionar los objetivos de
nuestros instintos para esquivar la frustración del mundo exterior. Es decir, buscar sustitutivos
a nuestros instintos por ejemplo en el arte, el cine, etc. Pero no podemos olvidar que no todo
el mundo tiene las capacidades suficientes como para ello y que, aún teniéndolas, no
constituye una armadura infranqueable, en cuanto la mayoría de los seres sólo trabajan por
necesidad y de aquí se derivan muchos problemas sociales.

Otro mecanismo sería el de buscar ilusiones reconocidas como tales, pero que cuya
interacción con el mundo real no impida su disfrute. Se trata de buscar distracciones fuertes
en el terreno de la imaginación. Sin embargo, esta ligera narcosis no es más que un hogar
fugaz y sin suficiente poder.

Otro procedimiento plantea romper la relación que se tiene con la realidad. Dentro de este
procedimiento caben posibilidades individuales, colectivas (religiones, por ejemplo), rebeldías,
etc.

El ultimo método que plantea Freud destinado a la búsqueda de la felicidad es el arte de vivir.
El fin sigue siendo un destino independiente, y para ello traslada el proceso a su interior pero
sin alejarse del mundo exterior y hallando la felicidad en las vinculaciones afectivas con los
objetos. Es esa orientación vital que gira en torno al amor, que da el placer más intenso pero
que nos pondrá más que nunca a merced del sufrimiento en ciertas ocasiones. Sin embargo
esta técnica tiene más aspectos: la belleza, que aún sin ser útil ni cultural en sentido estricto
alivia muchos displaceres y nos protege.

Al finalizar el capitulo Freud dice que la religión impone a todos por igual su camino para
encontrar la dicha y evitar el sufrimiento, pero dice que lo que hace es deprimir el valor de la
vida y desfigurar la imagen del mundo real, lo cual presupone el amedrentamiento de la
inteligencia. Dice que con esta técnica la religión logra ahorrarle a muchas personas la neurosis
individual, pero eso es todo lo que obtiene ya que hay muchos caminos por los cuales llegar a
la felicidad pero ninguno de ellos puede guiar al hombre con seguridad hacia ella.


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Freud empieza el tercer capitulo haciendo un recuento de las 3 fuentes del malestar: el
dominio de la Naturaleza, nuestro cuerpo perecedero y nuestra incapacidad de regular
nuestras relaciones (familia, Estado y sociedad). Freud dice que vemos a las primeras 2 fuentes
como inevitables, nunca podremos controlar la naturaleza, y nuestro organismo es parte de
ella y es perecedero, limitado en su adaptación y operación. En cambio frente a la tercera
fuente de malestar nuestra conducta es diversa, no entendemos por que las normas que
nosotros mismos creamos no nos protegen y benefician a todos. En cierto modo si nos fijamos
en lo mal que conseguimos prevenir las penas que nos proporciona esta fuentepodríamos
bien pensar que detrás de esto se oculta un bloque natural que no podemos controlar, de
nuestra complexión psíquica.

El autor plantea que siendo las instituciones creadas por el hombre incapaces en la mayoría de
los casos de prevenir el sufrimiento, nuestra cultura tiene la culpa de una gran parte de la
miseria que sufrimos, y seriamos mas felices si volviéramos a condiciones de vida primitivas,
Freud expresa que los recursos con los cuales el hombre se defiende de los que él llama
sentimientos amenazantes, provienen de la misma cultura.

Mas adelante Freud se interroga por los caminos por los cuales el hombre ha demostrado una
͞extraña actitud de hostilidad͟ contra la cultura, y encuentra 3 motivos esenciales para esto: el
primero es la degradación de la vida terrenal implícitaen la vida cristiana, el segundo, se da por
la mala interpretación de la vida simple y feliz de los aborígenes por parte de los estado que
parecía inalcanzable para investigadores de nivel cultural más avanzado, y el ultimo motivo se
produjo cuando el hombre aprende a conocer el mecanismo de la neurosis y se comprueba
que el ser humano cae en ella porque no soporta el grado de frustración impuesto por la
sociedad en aras de sus ideales de cultura, deduciendo que se podría ser feliz atenuando o
eliminando las exigencias culturales.

Mas adelante Freud agrega un cuarto motivo, la decepción. Esta se da porque aunque el
hombre ya ha logrado cierto dominio sobre la naturaleza a través de la ciencia, no ha logrado
elevar la satisfacción placentera que exige la vida ni la ha hecho mas feliz.

El autor expresa que le dominio de la naturaleza no es el único requisito de la felicidad


humana y no es una meta exclusiva de las aspiraciones culturales. Esto no quiere decir que
sean inútiles los avance tecnológicos para la felicidad, estos nos brindan momentos de placer
aunque Freud critica que el placer seria diversión gratuita y es momentáneo no duradero.

Mas adelante se dice que la felicidad es algo subjetivo, pues nos es posible colocarnos en el
estado de ánimo de otros seres e intuir los matices del estupor inicial; ante situaciones de
máximo sufrimiento también se ponen en función determinados mecanismos psíquicos de
protección.

Freud define la cultura como ͞la suma de producciones e instituciones que distancian nuestra
vida de la de nuestros antecesores animales y que sirven a dos fines: proteger al hombre
contra la naturaleza y regular las relaciones de los hombres entre sí͟.

Otro rasgo que plantea el autor sobre la cultura, es que la diligencia humana se vuelve sobre
cosas que parecen carecer de utilidad como la belleza, cuyo valor se espera que sea apreciado
por la cultura. También se espera que el orden y la limpieza se consideren manifestaciones de
la cultura; si no están presentes se habla entonces de barbarie como antítesis de cultura.

El ultimo rasgo de la cultura que menciona Freud, es la forma en que son reguladas las
relaciones humanas, pues según el autor, la vida humana en común solo se logra cuando la
mayoría es mas poderosa que cada uno de los individuos y se mantiene unida frente a lo
arbitrario. El enfrentamiento entre el poderío de la comunidad con el poderío del individuo
representa el paso decisivo a la cultura, ya que en una comunidad las posibilidades de
satisfacción se restringen, en el individuo estas no tienen restricciones.Aparece entonces la
justicia como requisito cultural el cual no es violado a favor de un individuo, sin que esto
implique un pronunciamiento sobre el valor ético del derecho. Al establecerse este derecho se
renuncia a los instintos pero al mismo tiempo no se deja a nadie a merced del poderío
individual.

Freud concluye que el desarrollo cultural impone restricciones al hombre y la justicia exige que
nadie se escape de ellos. Cuando una comunidad forma una rebelión puede tratarse de un
movimiento en contra de alguna injusticia, lo cual favorece un avance de la cultura, también
de esta rebelión puede surgir la personalidad primitiva que la cultura no ha podido dominar, lo
cual constituye el fundamento de hostilidad contra la misma; por consiguiente el anhelo de
libertad se dirige contra determinadas formas y exigencias de la cultura o bien, contra ésta en
general.

Es la cultura la que obliga a desplazar las condiciones de satisfacción, a perseguirla por


distintos caminos, lo que coincide con el mecanismo de sublimación. Este constituye un
elemento cultural sobresaliente en tanto las actividades psíquicas superiores desempeñan un
papel importante en la vida de los pueblos civilizados. Por lo anterior se considera la
sublimación un destino instintual impuesto por la cultura.

Es difícil saber que tanto influye la cultura sobre la renuncia a las satisfacciones instintuales.
Esta frustración cultural rige el basto dominio de las relaciones sociales entre los seres
humanos, y es en ella que reside la causa de la hostilidad opuesta a toda cultura.

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En el capitulo 3 Freud propone tres fuentes del malestar en la cultura:

ë? el dominio de la Naturaleza
ë? nuestro cuerpo perecedero
ë? nuestra incapacidad de regular nuestras relaciones sociales.

Freud explica que las 2 primeras se nos presentan como inevitables ya que no podemos
controlar la naturaleza y nuestro organismo es parte de ella y también es perecedero y
limitado en su adaptación y operación.

Por otro lado explica que nuestros sentimientos frente a la tercera fuente de malestar son
diversos, no logramos entender como unas reglas que nosotros hemos creado no funcionan a
favor de proteger y beneficiar a toda la sociedad y luego Freud propone que detrás de esta
fuente podría haber una base natural que no podemos controlar que seria nuestra complexión
psíquica basado en lo mal que conseguimos prevenir las penas que nos proporciona esta
fuente.

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|NIVERSIDAD DE BELGRANO

FAC|LTAD DE PSICOLOGIA

PRACTICA PROFESIONAL I

MARITA MANZOTTI

RES|MENES DE LOS CAPIT|LOS 1, 2 Y 3 DE MALESTAR EN LA C|LT|RA


POR SIGM|ND FRE|D

L|ISA LLANO