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FACULTAD DE DERECHO

UNIDAD DE POSGRADO MAESTRIA EN CIENCIAS PENALES

TEMA:

ORGANIZACIÓN CRIMINAL

CURSO : ANALISIS ECONÓMICO DEL DERECHO

DOCENTE : DRA. CARMEN ELENA ZAVALAGA ORTIZ

ALUMNOS:

1. GAMARRA CABRERA, YANNY.


2. MATEO PAUCAR, MILAGROS
3. TENORIO HINOSTROZA, LUCIA ROSANNA

2018-II
LIMA-PERU
ÍNDICE
INTRODUCCION

La criminalidad organizada ha aumentado extraordinariamente sus actividades en los


últimos años, afectando a toda la comunidad internacional y extendiéndose a muchos
sectores de la actividad económica, favorecida tanto por la globalización (explosivo
desarrollo de los medios de comunicación y transporte) como por la integración
supranacional. En definitiva, el motor de este fenómeno ha sido el crecimiento del
mercado de productos ilegales, a nivel local y a nivel internacional, que se ha producido
de forma paralela al progresivamente acelerado desarrollo de la economía internacional.

En ese sentido, la delincuencia organizada y otros delitos graves representan una seria
amenaza para el desarrollo de un país. Sus efectos tienen profundo impacto sobre las
estructuras del Estado porque reducen su capacidad para proveer servicios, proteger a
las personas y mantener la confianza de los ciudadanos e inversionistas en el gobierno y
en la democracia, así como para la aplicación de la ley. Esta situación empeora cuando se
trata de estructuras de gobierno que afrontan grandes retos en un marco de desigualdad,
pobreza, bajo capital humano y falta de oportunidades.

El quehacer criminal no solo viene aumentando en escala y recurriendo a medios cada


vez más violentos (especialmente cuando se asocia a movimientos guerrilleros o
terroristas), sino que desafía al Estado valiéndose de métodos altamente evolucionados
para evadir la justicia y lavar el dinero proveniente de sus actividades. En este sentido, ha
ido pasando de un modus operandi dondo el cabezilla de la organización era el dueño y
manejaba todo personalmente, a uno donde ejerce el control mediante testaferros y
últimamente, con empaquetamientos financieros difíciles de rastrear.

Para combatir la delincuencia organizada y otros delitos graves, el Estado debe servirse
de una serie de instituciones y dependencias que actúan en los ámbitos jurídico,
operativo (prevención, represión, control y rehabilitación) y de investigación. Asimismo,
los demás agentes económicos, como las familias y las empresas, utilizan parte de sus
recursos para evitar situaciones de victimización (gastos en seguridad privada,
infraestructura y equipos para restringir el acceso a desconocidos, entre otros).

Este trabajo se ha enfocado a realizar un estudio del impacto en nuestra sociedad sobre la
Organización Criminal partiendo desde un análisis positivo, normativo y económico con la
finalidad de proponer posibles políticas públicas que permitan mitigar este flagelo social.
Para lo cual se tomó en cuenta como referencia aquellos costos directos que el Estado y
las familias peruanas asumen por causa del crimen organizado, sin considerar el gasto
efectuado en este tema por la empresa privada, por falta de fuentes para consolidar
oficialmente la información.
CAPITULO I
ANALISIS POSITIVO

1.1. UN NUEVO PROBLEMA CRIMINAL

Es indudable, como alegan DE LA CORTE IBAÑEZ y GÍMENEZ-SALINAS FRAMIS,


que “la criminalidad organizada no es, ni mucho menos, un fenómeno reciente. Su
repercusión en la historia social y política de varios países ha sido realmente
profunda, en algunos casos con secuelas que se prolongan hasta su realidad
presente” (Luis de la Corte Ibáñez y Andrea Giménez-Salinas Framis. Crimen.Org.
Ariel. Barcelona. 2010, p. 8). Pero también deviene en incuestionable, lo sostenido
por LAMAS PUCCIO, en torno a que “el fenómeno criminal ha venido cambiando en
la medida en que el mundo ha evolucionado” (Luis Lamas Puccio. Criminalidad
Organizada, Seguridad Ciudadana y Reforma Penal. Revista Peruana de Ciencias
Penales N° 23. 2012, p. 311). En ese contexto, pues, las ventajas y desventajas de
procesos como la sociedad post industrial, la globalización y la era del conocimiento,
que identifican el desarrollo social, político, económico y científico de nuestra época,
no sólo influyen con sus transformaciones en el modo de pensar, actuar y vivir de las
personas, sino que ellas repercuten también en otros componentes colectivos o
estructurales como el medio ambiente, la seguridad interna e internacional, las
comunicaciones sociales y, obviamente, las tendencias de la ilegalidad y el crimen.

En este último escenario como destaca GARLAND, los costos de la asimilación y


adaptación a estos cambios e innovaciones de los sistemas estatales de control de la
criminalidad, son en diferentes planos como el psicosocial, el político o el cultural
muy significativos. Según el citado autor: “Los nuevos esquemas de control del delito
implican, sin embargo, ciertos costos sociales que son, a largo plazo, más difíciles de
afrontar. El recrudecimiento de las divisiones sociales y raciales; el reforzamiento de
los procesos criminogénicos; la alienación de grandes grupos sociales; el
desprestigio de la autoridad legal; una reducción de la tolerancia cívica; una
tendencia hacia el autoritarismo; estos son la clase de resultados que pueden
emanar de descansar en los mecanismos penales para mantener el orden social”
(David Garland. La Cultura del Control: Crimen y Orden Social en la Sociedad
Contemporánea. Gedisa Editorial.Barcelona.2005, p. 329).

Evidencia contrastable de esta interrelación es que en los últimos 30 años se han


detectado modificaciones importantes en la dinámica operativa, en las
manifestaciones cualitativas y cuantitativas, así como en la percepción y el
tratamiento de la criminalidad. Por ejemplo, se ha verificado el surgimiento y rápido
desarrollo de nuevas formas de delincuencia no convencional, que operan,
alternativa o sucesivamente, en varios escenarios como la actividad económica, el
ejercicio del poder político y la experimentación de nuevas tecnologías.
Paralelamente se han construido sistemas internacionales de control del delito y se
ha intensificado la aplicación de nuevas metodologías para la prevención de la
criminalidad.

Esta constatación ha sido interpretada por la doctrina penal como un efecto


sustitución previsible de la globalización y de la integración de los mercados. Pero,
además, en ese inédito y dinámico espacio, la geopolítica de la criminalidad como
advierte JEAN-FRANÇOIS GAYRAUD, se desplaza y desenvuelve de modo discreto
a la vez que expansivo, “el fenómeno mafia implica una interesante paradoja que se
puede formular en los siguientes términos: crimen de muy alta intensidad y muy baja
visibilidad” (Jean- François Gayraud. El G9 de las Mafias en el Mundo. Geopolítica
del Crimen Organizado. Tendencias Editores. Barcelona. 2007, p. 27). Igualmente, la
Internet coadyuva a la inclusión de una ciberdelincuencia que “se aprovecha de la
dificultad que tiene la persecución de los delitos en este medio y del anonimato que
le ofrece el miso” (Covadonga Mellada Fernández. El uso de las nuevas tecnologías
como método del blanqueo de capitales. Revista Penal Nº 31. 2013, p. 162).

Al respecto SILVA SÁNCHEZ ha señalado que todo ello no es más que un sistema
de consecuencias funcionales a tales procesos. En tal sentido, “los fenómenos
económicos de la globalización y de la integración económica dan lugar a la
conformación de modalidades nuevas de delitos clásicos, así como a la aparición de
nuevas formas delictivas. Así, la integración genera una delincuencia contra los
intereses financieros de la comunidad producto de la integración (fraude al
presupuesto -criminalidad arancelaria-, fraude de subvenciones), al mismo tiempo
que contempla la corrupción de funcionarios de las instituciones de la integración.
Por lo demás, generan la aparición de una nueva concepción de lo delictivo, centrada
en elementos tradicionalmente ajenos a la idea de delincuencia como fenómeno
marginal; en particular, los elementos de organización, transnacionalidad y poder
económico. Criminalidad organizada, criminalidad internacional y criminalidad de los
poderosos son, probablemente, las expresiones que mejor definen los rasgos
generales de la delincuencia de la globalización” (Cfr. Jesús María Silva Sánchez. La
Expansión del Derecho Penal. Cuadernos Civitas. Madrid.1999, p.69 y ss.).

La presencia, pues, en este período, de delitos inéditos cuyas características


esenciales radican en provenir de estructuras organizadas empresarialmente, que
aplican un modus operandi sofisticado e internacional, con capacidad suficiente para
proveerse de eficientes mecanismos de impunidad, a la vez que asegurar una
incesante acumulación ilícita de millonarios ingresos, ha merecido la atención y
preocupación de los especialistas. Estos, desde distintas perspectivas y enfoques,
han coincido en admitir que el tercer milenio transcurrirá vinculado a formas
innovadas de criminalidad organizada. Como precisan BLANCO y SÁNCHEZ:
“Frente a las actividades criminales clásicas, llevadas a cabo básicamente de
manera individual, se observa en la actualidad una evolución hacia una criminalidad
más corporativa, hacia el crimen como empresa: es el denominado crimen
organizado. Se trata de grupos de delincuentes organizados, que se encuentran
además en condiciones de actuar tanto en la vertiente legal como en la ilegal de la
actividad política y económica, cuya influencia en estos ámbitos se extiende hasta
poder, incluso, condicionar negativamente sectores enteros de la vida productiva,
social e institucional” (Cfr. Isidoro Blanco Cordero e Isabel Sánchez García de Paz.
Principales Instrumentos Internacionales (de Naciones Unidas y la Unión Europea)
relativos al crimen organizado: La definición de la participación en una organización
criminal y los problemas de aplicación de la ley penal en el espacio, Revista Penal Nº
6. 2000, p.3).

Al respecto, JAN-MICHAEL SIMON ha llegado a interpretar que “la criminalidad


organizada como problema actual del Derecho penal es particularmente apta para
delinear a nivel transnacional las mutaciones en la estructura del Derecho penal
occidental a lo largo de un periodo prolongado y señalar las consecuencias para el
sistema punitivo” (Jan-Michael Simón. Temas para el debate sobre la criminalidad,
evolución del Derecho Penal y crítica al Derecho penal en la actualidad. Editores del
Puerto. Buenos Aires. 2009, p.399)

Ahora bien, el catálogo de infracciones penales que se atribuye a esta renovada


delincuencia es bastante amplio. Es así que junto a típicos delitos de organización
como el tráfico ilícito de drogas o la trata de personas, se ubican también otras
conductas ilícitas inicialmente atípicas como el hurto y el tráfico del genoma vegetal o
tan insólitas como la venta de tecnología nuclear, las cuales han permitido en la
actualidad activar rentables industrias y mercados transnacionales dedicadas a la
medicina naturista o al suministro de sofisticada tecnología de defensa y seguridad.
Según LÓPEZ BARJA DE QUIROGA la nueva criminalidad organizada está
relacionada con la realización de los siguientes delitos:

a) Delitos financieros.
b) El blanqueo de capitales.
c) La trata de personas con fines de explotación sexual u otros fines.
d) El tráfico de drogas.
e) El tráfico de armas y explosivos.
f) El tráfico de bienes procedentes de sustracción (como, por ejemplo, obras de
arte, vehículos, etc.).
g) La corrupción (cohechos a funcionarios públicos, fraude de subvenciones,
etc.).
h) La falsificación de moneda.
i) La inmigración ilegal.
j) Los delitos basados en alta tecnología (como la delincuencia informática).
k) Los delitos contra el medio ambiente de carácter grave.

En todos ellos se identifican los espacios geográficos de influencia hemisférica, así


como los mercados ilícitos y las principales actividades delictivas que corresponden a
la criminalidad organizada contemporánea. (Véase el siguiente cuadro en América
del Sur)
Origen /
Zonas Países Tránsito o Mercados Criminales
Geográficas Destino

América Colombia Productor Cocaína Tráfico de drogas


del Sur Trata de personas

Bolivia Productor Cocaína Tráfico de drogas

Perú Productor cocaína Tráfico de drogas

Blanqueo de
Zona Origen y Tránsito capitales Trata de personas
Triple Frontera Tráfico de armas

Brasil Origen y Tránsito Tráfico de drogas Tráfico de


Trata de personas inmigrantes

1.2. ORGANIZACIÓN CRIMINAL Y GLOBALIZACIÓN

En el VII Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y


Tratamiento del Delincuente1, celebrado en Milán en Agosto – Septiembre de 1985,
se señaló preocupación por el crecimiento desmesurado del crimen organizado en el
ámbito internacional debido a la gran cantidad de operaciones ilícitas que se
realizaban en aquel momento, traspasando las fronteras de los Estados, cuyos
sistemas de prevención del delito más “efectivos”, resultaban inocuos en su
prevención. Estos criminales, decía la declaración, aprovechando lagunas legales,
políticas criminales inadecuadas, contradicciones de los ordenamientos penales,
corrupción estatal y cualquier deficiencia del sistema, actuaban con la mayor
efectividad. En los últimos años esta situación se ha agravado, al producirse
transformaciones relevantes dentro de la criminalidad en el ámbito mundial. El crimen
organizado alcanza ahora una mayor dimensión internacional, dificultando una
actuación eficaz contra él.

El X Congreso de Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento al


Delincuente celebrado en Viena en el año 2000 declaró lo siguiente: ¨En la nueva era
de la mundialización, las fronteras se han abierto, las barreras comerciales han caído

1
Todos los documentos citados De Naciones Unidas pueden ser encontrado en la pagina web de la Office on Drugs
and Crme.ONU en www.unodc.org/unodc/index.html
y la información se transmite rápidamente por todo el mundo al alcance de una tecla.
Los negocios están floreciendo... y también lo está la delincuencia organizada
transnacional Se están forjando fortunas como resultado del tráfico de drogas, la
prostitución, las armas de fuego ilícitas y todo un conjunto de delitos transfronterizos.
Todos los años, los delincuentes organizados blanquean enormes sumas de dinero
de procedencia ilícita.

Si en el pasado se la consideró una amenaza a escala local o, cuando más, a escala


regional, la delincuencia organizada se ha convertido en una cuestión transnacional
muy compleja. Es una realidad reflejada en los documentos de Naciones Unidas, que
los grandes grupos delictivos pueden imitar los negocios legítimos forjando alianzas
multinacionales para ampliar su alcance y aumentar las utilidades. Las tríadas con
base en Hong Kong y el grupo japonés Yakuza comercializan drogas sintéticas y
trafican con mujeres y niños con fines de esclavitud sexual a escala mundial.

Como las empresas legítimas, los grupos delictivos más grandes pueden también
diversificar sus actividades hacia una amplia gama de “productos”, utilizando las
mismas rutas, redes e incluso a los mismos funcionarios corruptos para el traslado
de mercancías y personas. Una de las organizaciones delictivas más poderosas del
mundo —la Yakuza japonesa— trafica drogas, dirige redes de prostitución, participa
en el contrabando de armas y se especializa en la corrupción, según éstas fuentes
de Naciones Unidas.

Así como las sociedades legítimas se movilizan para llenar los vacíos en el mercado
de productos, los nuevos grupos delictivos organizados surgen de repente en los
lugares donde se puedan obtener utilidades.

En México han aparecido delincuentes organizados que dirigen redes de tráfico de


drogas en gran escala, una esfera delictiva que en el pasado era el monopolio de
carteles colombianos. Según un estudio dado a conocer por la Dirección de Lucha
contra la Droga de los Estados Unidos en 1999, alrededor del 29% de la heroína
consumida en los Estados Unidos ingresa al país de la mano de delincuentes
organizados mexicanos.

Han surgido nuevos grupos en Europa oriental y los países de la ex Unión Soviética,
donde el fin de la guerra fría y el desmoronamiento del control del Estado han
constituido una invitación abierta a la delincuencia organizada. Los grupos delictivos
han actuado con celeridad para obtener beneficios de las democracias en apuros, de
las leyes poco firmes o inexistentes, las fuerzas de policía mal equipadas y de las
fuerzas incontroladas del mercado.
El número de grupos delictivos conocidos en Rusia aumentó entre 1990 y 1997 de
785 a la astronómica cifra de 9000, con un total de miembros que excede de
100.000, según las cifras que maneja el Ministerio del Interior de ese país. En Moscú
había unas 189 organizaciones delictivas en actividad en 1996, y 23 de ellas tenían
ramas en el extranjero. El Ministerio del Interior estima que cerca de 40.000 negocios
rusos están controlados por la delincuencia organizada. Entre ellos hay firmas de
abogados, bancos y otras empresas que pueden blanquear dinero, muchas de ellas
con vínculos a escala mundial.

Los grupos delictivos organizados también se han establecido en varios países de


Europa central, donde se generan enormes sumas de dinero en armas, prostitución,
extorsión, robo de autos, petróleo del mercado negro y cigarrillos. La región también
es un importante punto de entrada de la heroína en Europa occidental. y juntamente
con los países de la ex Unión Soviética, es una región en que se incrementa con
rapidez la trata de personas.

Como resultado del tráfico, cerca de 175.000 personas, muchas de ellas mujeres y
niños, abandonan todos los años esos países para dirigirse a Europa occidental y los
Estados Unidos, según la Organización Internacional para las Migraciones (véase
Nuevo tratado mundial para combatir la “esclavitud sexual” de mujeres y niñas,
DPI/2098). Hasta aquí la extensa cita del documento de la O. N U. sumamente claro
en cuanto a la importancia actual del crimen organizado para la comunidad
internacional.
Por otra parte en un documento más reciente de Febrero del 2004, el Consejo
Económico y Social de Naciones Unidas, “Desarrollo, seguridad y justicia para todos”
caracterizó la situación actual del crimen organizado de la siguiente manera “Durante
el último decenio la naturaleza de la delincuencia organizada ha evolucionado,
impulsado por la apertura de los mercados (globalización) facilitada por nuevas
tecnologías de comunicación y presionada por importantes éxitos de represión.
Como consecuencia de ello, hoy en día los grupos delictivos parecen redes de
negocio más complejas, conglomerados ilegales que pueden mezclarse con
negocios legítimos .Han desaparecido las estructuras jerárquicas (familias, carteles
etc.) especializadas.

Únicamente en la violencia y confinados por tanto en las márgenes de la sociedad.


La delincuencia se ha extendido a muchos países, haciendo mas difícil su detección
y obligando a que la cooperación internacional sea más esencial que nunca .Los
grupos delictivos han ensanchado el ámbito de sus operaciones, tanto por lo que se
refiere a las zonas geográficas como a los sectores en que actúan, es decir, la
delincuencia no es meramente transnacional y especializada, sino transcontinental y
diversificada”.

a. Globalización.

Para la UNCTAD (Organización de las Naciones Unidas para el Comercio y el


Desarrollo) la globalización se refiere al límite de la integración internacional
entendido como un creciente número de economías internacionales
mutuamente interconectadas a través de los bienes, servicios y factores de
producción2,el desarrollo de los mercados de capitales establecidos más allá
de las naciones y de sus fronteras, una creciente expansión de las

2
Vargas Martha. Globalización, desarrollo regional y atomización del Estado Nación.
http://region.itgo.com/146actualproceso2.htm#concepglobal148
multinacionales y lo transnacional, con poder negocial, que tiene que ver con
la importancia creciente de los acuerdos comerciales entre naciones que
permiten la “formación de grandes bloques económicos regionales que
terminan imponiéndose a los derechos nacionales basados en un derecho
internacional del comercio”.

La globalización es un fenómeno mucho más reciente que la


internacionalización, su impronta ocurre a finales del siglo XX y se caracteriza
por una expansión del capitalismo, las formas mercantiles tienden a ocupar
más espacios, la lógica de acumulación capitalista se amplían a zonas donde
ciertamente no estaban presentes tanto geográficamente como en otras
esferas productivas y de servicios como la educación y salud, áreas éstas
vedadas en muchos lugares al mercado. El consumo constituye la clave de
los procesos de globalización y de la cultura globalizada.

En este sentido, Sousa Santos3 ubica a la globalización como una de las tres
tensiones medulares que la modernidad occidental enfrenta actualmente, ya
que el modelo político de la modernidad occidental eran los Estados-Nación
soberanos que es precisamente lo que la globalización ha erosionado. Este
autor lo considera como un fenómeno polifacético con dimensiones
económicas, sociales, políticas, culturales, religiosas y jurídicas, combinadas
entre sí. Desde el punto de vista económico reúne las siguientes
características:

 Obtención de recursos alrededor del mundo.


 Sistemas de producción flexibles y costos de transporte bajo que
permiten la producción de componentes industriales en la periferia y la
exportación hacia el centro.
 Una economía política orientada al mercado que se caracterizan por
un modelo donde las economías nacionales deben estar abiertas al
comercio.
 Los precios domésticos deben estar conforme con los precios
internacionales del mercado.
 Política fiscal y monetaria deben estar dirigidas al mantenimiento del
precio y a la estabilidad de la balanza de pagos.
 Derechos de propiedad privada deben ser claros e inviolables.
 Las empresas productivas de propiedad del estado deben ser
privatizadas.
 La toma de decisiones, distribución de recursos y remuneración de
factores con regulación o política sectorial gubernamental mínima.
 Se ha dado pie a una generalización de la subcontratación de la
fuerza de trabajo, pero también, de partes del proceso productivo.

3
Sousa Santos Boaventura de, La globalización del derecho, Universidad Nacional de Colombia e ILSA. Bogotá.
Colombia .1998
 Se multiplica la producción en pequeños talleres, y las agencias
financieras multilaterales, el Estado y la misma empresa privada
fomentan la microempresa, que muchas veces utiliza trabajo familiar.
 Aumenta el trabajo domiciliario y a destajo, cuyo caso más notable lo
constituye el experimento de Benetton y otras compañías de la
industria del vestido, el calzado y las confecciones.
 Se vuelve común el trabajo hecho en la casa para las grandes
compañías, con el apoyo de la informática.
 Se promueven formas muy flexibles de producción orientadas al
mercado internacional, como es el caso de las maquilas, las zonas
francas y la microempresa, que utilizan trabajo femenino.
 Crece no sólo el sector servicios sino que se multiplican las
actividades del informal. Deja de ser éste una característica de los
países periféricos y crece en los “desarrollados”.
 Las actividades subterráneas son un buen factor de acumulación, en
particular, aquellas asociadas al tráfico de drogas ilegales y al
mercado de armas, al tráfico de niños, emigrantes y mujeres, etc.
 Distintos sectores económicos son desregulados abriendo la puerta a
una competencia intensificada que finalmente apunta a una mayor
concentración de riquezas. Entre tanto, se dan relaciones laborales
heterogéneas, privadas, coyunturales, contingentes.

La globalización paradójicamente genera efectos disgregadores sobre cada


Estado Nacional donde empiezan a manifestarse reivindicaciones locales y
defensa de lo nacional, una rentabilidad inferior de las actividades de
producción; elevación del nivel de paro, y la aparición de una sociedad dual
en los países capitalistas avanzados.

Finalmente no podemos dejar de mencionar la pobreza, la marginalización y


la desigualdad las cuales siguen marcando esta “era de la información”. La
lógica del mercado mundializado, además de no tener ningún respeto por los
derechos humanos, ni por el entorno o la calidad de vida, flexibiliza y
vuelve precario el vivir social, acrecienta las masas de pobres y de nuevos
miserables. Los sectores sociales a los que la globalización neoliberal destina
al paro permanente y encierra en guetos en las ciudades, son los que
proporcionan al tráfico de drogas y al crimen organizado sus operadores de
base y a la vez parte de su mercado. No es casualidad que sea en las
mayores ciudadelas de la mundialización financiera (Nueva York, Los
Ángeles, Londres) donde este comercio criminal de consecuencias mortales
se muestra más dinámico.

De lo que no hay duda es que las organizaciones delictivas de alcance


transnacional, se han alimentado y retroalimentado en este proceso, entre
otras cosas han podido sacar provecho del creciente número de viajes
internacionales, emigración, reducción de los controles fronterizos y de los
controles aduanales; la expansión del comercio internacional, la difusión de
los sistemas de comunicaciones de alta tecnología y la insuficiente
reglamentación de las redes financieras internacionales, para llevar sus
empresas criminales mucho más allá de los límites de su país de origen.

Para Ferrajoli4 se trata de una criminalidad “global “ o “ globalizada “


considerando que estamos ante ella cuando por los actos realizados o por los
sujetos implicados , no se desarrolla solamente en un único país o territorio
estatal , sino que , como las actividades económicas de las grandes
corporaciones multinacionales a nivel transnacional o planetario, se
desarrollan a nivel global.

Para éste autor las nuevas formas de la criminalidad transnacional son el


efecto de una general anomia, en un mundo cada vez mas integrado e
interdependiente y confiado a la ley del mas fuerte, con grandes
desigualdades.

Las ventajas que estas transformaciones han significado para la criminalidad


organizada pueden resumirse entre otras en:

La generalización de la criminalidad organizada ya no se plantea como
un problema exclusivo de ciertos países sino de amplias zonas
geográficas, sin excluir que en unos países estén más activos que
otros.

La universalización de las actividades en el sentido de que las
estructuras pueden abarcar un número indeterminado de países con
posibilidades por parte de la organización de tener contactos
inmediatos con todas las redes debido a la revolución tecnológica que
se ha producido en las comunicaciones.

Las mezclas culturales y étnicas van disminuyendo las diferencias, lo
cual hace las culturas bastante homogéneas, lo que se refleja en
estructuras y actividades de los grupos bastante similares.

La actuación a escala internacional posibilita el acceso a mercados de
bienes ilícitos muy lucrativos, pues la calificación del producto o
servicio como ilegal, multiplica enormemente su valor añadido, en
comparación con su valor real.

La posibilidad de explotar puntos vulnerables en diferentes sociedades
en concreto, especialmente las sociedades en desarrollo y las
llamadas “democracias emergentes” constituyen objetivo prioritario de
las organizaciones criminales internacionales por la debilidad de sus
instituciones.

La capacidad de operar desde lugares donde la organización se
encuentra relativamente segura, frente a la persecución penal, bien
por carecer de legislación en materia de crimen organizado y / o
voluntad del Estado para combatirla, o porque suelen poner trabas en
la cooperación judicial internacional.

4
Ferrajoli, Luigi, Criminalidad y globalización, Boletín Mexicano de Derecho Comparado, núm. 115, Instituto de
Investigaciones Jurídicas, UNAM, México,2006

La posibilidad de canalizar los beneficios de origen delictivo mediante
un sistema financiero primero nacional y después global, que con el
debilitamiento de los controles se hace cada vez más difícil seguir el
rastro de los mismos, provocó que la mafia se acercara a la economía
sana, considerada como un medio para “limpiar” la riqueza producida,
con la perspectiva de una reinversión necesaria para mantener el flujo
de liquidez y por consiguiente la posibilidad de financiamiento. Para
llevar a cabo tales objetivos se entretejieron relaciones con el mundo
comercial y con el sistema financiero nacional e internacional.

El acceso a países denominados paraísos fiscales, en los que es
posible ocultar e invertir los fondos de origen delictivo; entiéndase,
blanquearlos, para preparar su retorno a la economía legal, también
ha contribuido al auge de la criminalidad organizada.

Por su parte, el tipo de globalización que se sufre, esencialmente neoliberal,


agudiza las causas que potencian este tipo de delito; ello sucede porque
estas políticas tienden a la exclusión social y a la polarización injusta en el
reparto de sacrificios y riquezas, aumentando los contingentes de
marginados, sector del cual se nutren los grupos del crimen organizado. En
estas condiciones la política económica neoliberal deja grietas abiertas en las
que se han instalado los grupos de crimen organizado al amparo de la
impunidad. De acuerdo con un documento de Naciones Unidas se llama la
atención sobre las grandes disparidades económicas existentes en el mundo,
lo cual hace que en muchos países vastos sectores de la población que se
ven atraídos hacia la producción de mercancías ilícitas, además de que
muchas personas sean expuestas a explotación física, por ejemplo la
prostitución en manos de organizaciones delictivas .Al mismo tiempo, los
países más desarrollados debido a los altos costos de producción o a las
elevadas tasas impositivas, amplían los sectores no estructurados de su
economía y emplean a trabajadores baratos e indocumentados.

En este proceso la abstinencia del Estado, proclamada por el neoliberalismo,


el repliegue a sus funciones de gendarme, no es un signo de neutralidad ni de
eficiencia, sino que favorece la creciente acumulación de beneficios en pocas
manos. Las privatizaciones y desregulaciones han abierto nuevas
posibilidades al crimen organizado. No debe olvidarse que la evolución de los
mercados financieros internacionales, desde los años setenta, permite
blanquear dinero a escala mundial, con mucha mayor facilidad que en
períodos precedentes. Asimismo el Estado – Nación se ha debilitado, hay
menos control sobre el movimiento de dinero y las personas que cruzan las
fronteras. Esto, ha debilitado los sistemas de justicia penal y muchos países
han visto rebasado sus posibilidades de control.

La globalización, concebida y aplicada al modo neoliberal, ha hecho posible la


existencia y el crecimiento de la economía criminal global. ¿A quién conviene
y beneficia más la pérdida del patrimonio del Estado, la venta de lo público y
el libérrimo flujo de capitales sin control? El reforzamiento del crimen
organizado ha sido tal, gracias a la avasalladora aplicación del dogma
neoliberal, que la economía política de muchos países (Italia, Rusia, ex-
repúblicas soviéticas, Colombia, México, Bolivia, Perú, Turquía, Birmania,
Afganistán y Tailandia, pero también Japón, Taiwán, Hong Kong, Luxemburgo
y Austria) no se comprende sin la existencia de redes criminales que influyen
en su funcionamiento. La economía criminal global es resultado de la acción
de personas y grupos delictivos para conseguir poder económico en un país y
controlar la política y los medios informativos, utilizando la corrupción. La
economía criminal global existe, gracias también a los paraísos fiscales, a las
cuentas corrientes identificadas por números secretos y al secreto bancario;
así como al libre flujo de capitales financieros sin control ni reglamentación
alguna.

1.3. EL IMPACTO DE LA ORGANIZACIÓN CRIMINAL

Como explica Anarte Borrallo5 la criminalidad organizada se caracteriza en general


por afectar de forma simultánea, directa o indirectamente diversos bienes jurídicos,
generalmente bienes jurídicos colectivos, como la salud pública , medio ambiente,
derecho de los trabajadores etc., pero también pueden verse afectados bienes
jurídicos individuales.
Es necesario destacar sus consecuencias en la acumulación de poder económico y
en ocasiones político y su enorme capacidad corruptora. La acumulación económica
es tan rápida y descomunal que obliga al crimen organizado a invertir en
actividades económicas normales lo cual pervierte a toda la estructura económica,
social y política de la sociedad, constituyendo un peligro para la seguridad nacional
de cualquier país. Veamos ahora los delitos donde mayormente se manifiesta:

a. DROGAS6

Desde finales de la década del setenta del siglo XX – para indicar una fecha –
el narcotráfico dejó de ser un tema específico de la agenda de la salud y la
lucha contra la criminalidad y la delincuencia, para convertirse en un
problema de suma importancia estratégica, en buena parte de los países
desarrollados y del Tercer Mundo. El comercio de drogas, a pesar de su
ilegalidad, es un componente importante del comercio mundial, algunos
criminólogos como John Lea la sitúan como el 8 al 10 % del comercio
mundial.

La cifra estimada por INTERPOL de 500.000 millones de dólares anuales


resultado de las ganancias obtenidas por el tráfico de drogas, casi un monto
similar al que genera el negocio del turismo internacional, representa un

5
Anarte Borrallo .Conjeturas sobre la Criminalidad Organizada en el libro Delincuencia Organizada. Aspectos
penales, procesales y criminológicos .Universidad de Huelva. España. Publicaciones .1999
6
Los datos están basados en el Informe del 2001 de la Oficina de Naciones Unidas para la Fiscalización de las
Drogas y de Prevención del Delito.
fuerte impacto en la economía mundial. Esta complejidad ha demandado que
cada Estado y diversos organismos internacionales reexaminen toda la
legislación vigente en esta materia.

Se ha estimado que las operaciones mundiales movilizan alrededor de 500


mil millones de dólares anuales, de los cuales, el 98% se queda en manos de
los traficantes de los países industrializados y únicamente de un 2% a un 4%
retorna a los países en vías de desarrollo. Según cálculos recientes aporta
aproximadamente el 75% del PNB en Bolivia; el 21% en el Perú; el 23% en
Colombia y el 5.3% en los Estados Unidos.

Muchas organizaciones del crimen organizado, especialmente de Rusia,


China, Italia y Albania han expandido relaciones para involucrarse
fuertemente en la compra, transportación y distribución de drogas ilegales.
Incluso grupos criminales que tradicionalmente no se dedicaban a esta
actividad se han involucrado en la misma por la alta cuota de ganancias que
les reporta.

Es así como sus enormes ganancias, inversiones y reinversiones, se


convierten en la base y el eje de una concentración y centralización del poder
económico que a su vez permite la expansión y la racionalización de sus
organizaciones y operaciones; el logro de una creciente capacidad de
influencia y control respecto a la economía nacional. Su enorme margen de
maniobra económica, social y política para presionar, influir, controlar e
imponer decisiones, tiene como consecuencia inevitable una transmutación
del poder económico y financiero en poder social, cultural-ideológico, político,
militar y represivo.

Convertidos en inversionistas, los narcotraficantes orientan sus vastos


recursos hacia actividades legales, que les permiten aumentar la enorme
rentabilidad de sus inversiones. Así, los carteles colombianos, especialmente
los de Medellín y Cali, inician sus actividades de compra de la materia prima
en los vecinos países productores de Perú y Bolivia, para luego
industrializarla a través de sus modernos laboratorios y comercializarla en los
países consumidores, especialmente los Estados Unidos.

Por ejemplo en el caso de la Cocaína: La mayor parte de esta droga proviene


de Colombia, Perú y Bolivia. Se manufacturan unas 800 a 1000 toneladas de
cocaína anualmente Los carteles colombianos refinan7 entre el 75 % y el 80%

7
De acuerdo a la Lic. Cristina Rojas Rodríguez .Asesora Técnica del Proyecto de Fortalecimiento de la Administración
de Justicia, Bolivia a mediados del Siglo XIX, en el año 1860, Albert Nieman aísla en Austria el alcaloide de la cocaína,
de la hoja de coca traída del Perú, y comienza a ser probado, especialmente en Alemania en maniobras de índole
militar. Médicos y científicos europeos llevan a cabo toda clase de experimentos para determinar las posibles
cualidades de la coca. Ver en la Web www.cienciaspenales.org/REVISTA%2007/rojas07.htm su trabajo “Aspectos
históricos y económicos sobre el tráfico de drogas frente a la relaciones de cooperación internacional que rigen la
materia”
de la cocaína mundial, sobre unas 200.000 toneladas de la hoja de la coca27
cosechada en el mundo, Perú refina el 18% y Bolivia un estimado del 7%. Los
grandes consumidores de la cocaína son Estados Unidos que importa 300
toneladas de drogas anualmente y Europa con un estimado entre 120 y 150
toneladas. Los corredores que más se utilizan son los siguientes: el del
Caribe, sumamente importante por ella transita el 60% de la cocaína que se
dirige a Europa y Norteamérica, aunque esta cifra parece haber disminuido
últimamente. Es introducida por mar y aire usando líneas de crucero, yates,
barcos de pesca, otros tipos de barcos y pequeños aviones adaptados para el
contrabando de droga. También es muy utilizado el corredor de México para
introducir por tierra en Estados Unidos especialmente para el abastecimiento
al Oeste y Medio Oeste del país, el uso de éste corredor ha aumentado en los
últimos años .Centro América es un área para el almacenamiento de la
cocaína en la región.

b. BLANQUEO DE DINERO

En el mundo globalizado de hoy, los grupos del crimen organizado generan


grandes sumas de dinero tanto con el tráfico de drogas, como el de personas,
armas y otros delitos, propios del crimen organizado. Sin embargo, el
resultado de esta actividad, que muchas veces se concreta en dinero sucio,
sólo es posible utilizarlo en pequeñas cantidades porque levanta sospechas y
puede convertirse en una evidencia importante para las autoridades, que
podrían utilizarlo con el propósito de perseguir dicha tipología delictiva. Razón
por la cual, los delincuentes que desean beneficiarse, tienen que enmascarar
sus ganancias ilegales.

Este proceso se conoce como lavado de dinero, y puede corroer la economía


de una nación al incrementar la demanda por el dinero en efectivo, lo cual
puede hacer que intereses y tipos de cambio se vuelvan más volátiles,
causando una inflación alta en países donde estos elementos delictivos
desarrollan sus actividades. Además de ser un problema para la economía,
propicia la corrupción y el auge del crimen organizado.

Los delincuentes aprovechan ahora el proceso de globalización de la


economía mundial, transfiriendo sus fondos rápidamente por las fronteras
internacionales. El vertiginoso desarrollo de la información financiera, la
tecnología y las comunicaciones viabilizan el manejo del dinero para entrar en
el mundo de los negocios en cualquier parte con velocidad y facilidad. Ello
convierte la tarea del enfrentamiento al lavado de dinero como algo de
extrema urgencia.

Cuando el “dinero sucio” entra en el sistema de la banca internacional, resulta


más difícil identificar su origen. Debido a la naturaleza clandestina del lavado,
es difícil computar la suma total de dinero que atraviesa el ciclo de lavado.
Estimaciones de la cantidad de dinero que se lava globalmente cada año, la
sitúan entre $ 500 mil millones y $1 mil billón.

La mundialización financiera ha multiplicado las posibilidades de colocación o


de inversión de estos capitales que ya están “limpios”, tanto en el país de
origen como en otro lugar. Se sabe que los capitales ilegales tienen
predilección por ciertas grandes actividades de servicio, en particular el
comercio al por mayor y al por menor, así como el turismo, el ocio y el sector
inmobiliario.

c. TRATA DE PERSONAS

Según una estimación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)


realizada en 2005, el número de víctimas de la trata en un momento dado era
de alrededor de 2,4 millones y las ganancias anuales de unos 32.000 millones
de dólares. Sin embargo, las estimaciones más recientes y precisas de la OIT
sobre las tendencias generales del trabajo forzoso nos inducirían a pensar
que el alcance del problema es mucho mayor.

d. TRAFICO ÍLICITO DE INMIGRANTES

Este comercio está valorado en miles de millones de dólares por año. En


2009 se generaron unos 6.600 millones de dólares de resultas del tráfico
ilegal de 3 millones de migrantes de América Latina a América del Norte, en
tanto que el año anterior el traslado ilegal de 55.000 migrantes de África a
Europa generó 150 millones de dólares.

e. TRAFICO ÍLICITO DE ARMAS DE FUEGO

Genera de 170 millones a 320 millones de dólares por año y pone en manos
de delincuentes y pandillas armas cortas y rifles de asalto.

f. TRAFICO ÍLICITO DE RECURSOS NATURALES

Abarca el contrabando de materias primas, entre ellas diamantes y metales


raros (con frecuencia desde zonas de conflicto). Mientras tanto, el tráfico
ilícito de madera en el Asia sudoriental genera ingresos anuales por valor de
3.500 millones de dólares12. Además de financiar grupos delictivos, esa clase
de actividad clandestina en última instancia contribuye a la deforestación, el
cambio climático y la pobreza rural.

g. DELINCUENCIA CIBERNÉTICA

Abarca varios sectores, pero uno de los más lucrativos es el hurto de


identidad, que genera alrededor de 1.000 millones de dólares por año. Los
delincuentes aprovechan cada vez más la Internet para sustraer información
privada, ingresar a cuentas bancarias y obtener detalles de las tarjetas de
pago en forma fraudulenta.

Por lo que estando a lo antes glosado, es pertinente señalar que los Estados con una
falta de consolidación del sistema democrático, así como con un deficiente desarrollo
de sus infraestructuras económicas, son terreno propicio para la actividad de unos
grupos criminales que se aprovechan de la debilidad de las instituciones públicas,
explotando sus puntos vulnerables; frecuentemente carecen de una legislación en
materia de crimen organizado, o incluso ponen obstáculos a la cooperación
internacional, resultando más sencilla tanto la corrupción de los agentes públicos y
privados como la posibilidad de influir en la vida política y en la economía legal.

1.4. CONCEPTO DE LA ORGANIZACIÓN CRIMINAL

Como bien señala Zuñiga Rodriguez: “en realidad la concepción de criminalidad


organizada es de tipo sociológico o criminológica y traducirla a las reglas de la
legislación penal plantea serias dificultades porque las herramientas conceptuales
del derecho penal no pueden descifrar todos los códigos que la realidad
fenomenológica de la misma posee prueba de ello es que hasta ahora no existe un
concepto jurídico-penal de criminalidad organizada que haya encontrado consenso
en las legislaciones o en la doctrina”8.

La Convención de Palermo del 2000 a la Organización criminal o grupo delictivo


organizado (termino que utiliza la Convención), definiéndolo como “un grupo
estructurado de dos o más personas que exista durante cierto tiempo y que actúe
concertadamente con el propósito de cometer uno o más delitos graves....”
La Corte Suprema de Justicia del Perú mediante el R.N. Nº 828-2007 “Caso Tijuana”,
también se ha pronunciado respecto al concepto de organización: “El concepto de
organización, necesariamente implica un programa de actuación con cierta
permanencia y estructura jerárquica, que a su vez permita la distribución de tareas a
realizar mediante el reparto de papeles. Como tal la organización es propiamente un
sistema penalmente antijurídico, un sistema social en el que las relaciones entre los
elementos del sistema (básicamente. personas) se hallan Funcionalmente
organizadas para obtener fines delictivos; tiene una dimensión institucional que hace
de ella no sólo algo más que la suma de la de sus partes, sino también algo
independiente de la suma de sus partes”.

Asimismo la Corte Suprema de Justicia del Perú en su R.N. 5385-2006 (Caso


Abimael Guzmán) ha referido que la criminalidad organizada presenta las siguientes
características:

a. Permanencia delictiva

8
Laura Zúñiga Rodríguez. Criminalidad Organizada Y Sistema De Derecho Penal.
Editorial Comares. Granada 2009, p. 217
b. Vocación delictiva indeterminada
c. Estructura jerarquizada rígida o flexible
d. Alcance nacional de sus actos
e. Red de fuentes de apoyo ideológico, técnico, operativo o social

Que en nuestro país según la Ley N° 30077 “Ley contra el Crimen Organizado”, se
considera organización criminal a cualquier agrupación de tres o más personas que
se reparten diversas tareas o funciones, cualquiera sea su estructura y ámbito de
acción de acción, que, con carácter estable o por tiempo indefinido, se crea, existe o
funciona, inequívoca y directamente, de manera concertada y coordinada, con la
finalidad de cometer uno o más delitos graves señalados en el artículo Tres de la
presente ley.

De lo antes mencionado se llegó a un concepto operativo de criminalidad organizada


como aquella actividad colectiva que se desarrolla a través de una estructura
organizacional compleja y que ejecuta sus actividades a través de planes de acción,
pero además es una organización que se dedica al comercio de bienes o a la oferta
de medios y servicios que están legalmente restringidos, que tienen un expendio
fiscalizado o que se encuentran totalmente prohibidos, pero para los cuales hay una
demanda social activa o inducida.

1.5. ESTRUCTURAS DE LA CRIMINALIDAD ORGANIZADA

a. Industrias o Empresas Criminales poseen una estructura compleja que les


permite realizar actividades Ilícitas y licitas. Tienen presencia transnacional
b. Crimen Organizado: Tienen una estructura de configuración piramidal con
niveles estratégicos y operativos con un mando central con capacidad
decisoria. Su actividad es especializada y centralizada a un sector
determinado.
c. Asociaciones Ilícitas y Bandas: Son de menor envergadura que las
anteriores. Carecen de roles establecidos y de procesos de planificación
complejos, y en algunas ocasiones brindan sus servicios a organizaciones de
mayor jerarquía.
d. Concierto Criminal: Su actividad delictiva es ocasional, se caracteriza por
constituir una integración espontánea y plural de dos o más personas para la
realización de un delito. No tiene una estructura definida toda vez que varía
de acuerdo a su grado de desarrollo alcanzado, tipo de actividades etc.

Asimismo, en lo concerniente a la agravante prevista en el inciso 6 del Artículo N°


297 (competencia de criminalidad organizada) ha señalado: que no es suficiente la
sola existencia o concurrencia, sin más, de una pluralidad de agentes, así como
tampoco la simple ejecución del delito, sino que es imprescindible el conocimiento
por parte de cada participante de la intervención de por lo menos tres personas en la
comisión del delito. La decisión conjunta o común del hecho en sus rasgos
esenciales de por lo menos tres personas, sin perjuicio de su concreta actuación
material, es esencial para poder vincular funcionalmente los distintos aportes al delito
en orden a la agravante en mención.

1.6. TIPOLOGÍAS DE LA CRIMINALIDAD ORGANIZADA

El concepto de criminalidad organizada identifica una amplia variedad de estructuras,


actividades y actores por tal razón, la recopilación y el análisis de inteligencia sobre
los grupos de criminalidad organizada es esencial para entender cuál es la mejor
estrategia y oportunidad para hacerle frente. El CICIP y la UNICRI (organismos
técnicos de naciones unidas) realizaron una investigación en 16 países y recopilaron
información sobre 40 grupos criminales. Se lograron sistematizar similitudes y se
construyeron 5 tipologías de grupos criminales,

1.6.1. FUNCIÓN DE LAS TIPOLOGÍAS DE LA CRIMINALIDAD ORGANIZADA

Permiten adecuar las políticas y estrategias de control a los distintos tipos de


grupos de delincuencia organizada, posibilitan la capacitación de los agentes
de control sobre la clasificación, monitoreo y tendencias de la delincuencia
organizada transnacional, identificando sus tipos más comunes y su contexto
social particular, esclarecen la concepción tradicional sobre estructuras
criminales únicas y de tipo mafioso. En tal sentido, muestran la coexistencia de
diversas formas de organización criminal con una eficiente capacidad para
adaptarse a nuevos mercados, a la vez que para dificultar su detección
mediante la constitución de estructuras flexibles.

1.6.2. ELEMENTOS DE LAS TIPOLOGÍAS DE LA CRIMINALIDAD ORGANIZADA

a. Estructura rígida o flexible de la organización.


b. Conducción o liderazgo único o plural de la organización.
c. Jerarquía definida o difusa para la toma y ejecución de las decisiones.
d. Roles estables o mutables de los integrantes.
e. Existencia de nombres o rasgos característicos de integración (identidad
familiar, étnica o social de violencia).
f. Uso de medios violentos en el accionar de la organización
g. Modus operandi de la organización

1.6.3. CLASES DE TIPOLOGÍAS DE LA CRIMINALIDAD ORGANIZADA

Las 5 tipologías definidas por CICIP – UNICRI son las siguientes:

a. Jerarquía Estándar o Tipología 1: Tiene una estructura piramidal, un


comando o liderazgo unificado a partir del cual se origina una jerarquía
vertical con roles definidos de cada uno de sus escalones de integrantes, y
un código de honor de absoluta lealtad al jefe recurren con frecuencia a la
corrupción el chantaje y la violencia.

b. Jerarquía Regional o Tipología 2: Se caracteriza por tener un liderazgo


único, y presentan estructuras regionales con autonomía operativa y un jefe
regional. En nuestro medio a esta tipología corresponde las organizaciones
dedicadas al contrabando.

c. Agrupación Jerarquía o Tipología 3: Presentan una estructura corporativa


que reúne varios grupos criminales, cada uno de los cuales designa un
representante formando los denominados “Consejos” o “Cuerpo Vigilante”.
Cada grupo integrante tiene su propia estructura y jerarquía interna.

d. Grupo Central o Tipología 4: Tiene una estructura flexible, y se


encuentran conformados por individuos o grupos de individuos agrupados
bajo necesidades económicas en común, por tanto, pueden ingresar o salir
del grupo según las circunstancias. Sus integrantes tienen un alto grado de
conocimiento profesional en el área de su trabajo.

e. Red Criminal o Tipología 5: Tienen una estructura flexible y movible, que


desarrolla actividades altamente profesionales e intercambiables. En este
tipo de organización criminal tienen un rol esencial los denominados
individuos clave, que son el contacto de la red con personas que realizan
sus actividades de manera simultánea o paralela y que no siempre se
relacionan entre sí para la realización de los proyectos delictivos.

1.7. DIFERENCIAS ENTRE BANDA Y UNA ORGANIZACIÓN CRIMINAL


1.8. CONSECUENCIAS DE LA CRIMINALIDAD ORGANIZADA EN NUESTRO PAÍS:

LA INSEGURIDAD CIUDADANA

La criminalidad organizada, como todo fenómeno social delictivo, produce efectos


importantes en la sociedad. Entre ellos tenemos las consecuencias siguientes:

A. De carácter económico, puesto que toda organización criminal busca


legitimar bajo diversas acciones los beneficios obtenidos ilícitamente, lo
que distorsiona importantemente el sistema económico legal en el que se
toma al mercado como un instrumento para la eficaz distribución de los
recursos mediante la competencia libre. Además, las grandes cantidades
de dinero que manejan las organizaciones criminales proporcionan una
enorme influencia política, económica y social.
B. De carácter político, ya que facilita la corrupción en las sociedades
modernas, tanto en entidades públicas como privadas.
C. De carácter social, debido a que la criminalidad organizada se conecta con
la pérdida absoluta de valores morales y objetivos colectivos, lo que es
llamado también como anomia social9 . Por otro lado, la criminalidad
organizada suele estar relacionada con el reclutamiento de jóvenes en
ambientes marginales con la finalidad de realizar acciones constitutivas de
delito, aprovechando las condiciones que se presentan en ambientes de
marginalidad y alimentando, de esa manera, la criminalidad.
Sin perjuicio de lo dicho, una de las principales consecuencias que pueden
percibirse a causa del incremento del crimen organizado es la inseguridad
ciudadana generalizada: el temor a ser víctima de un delito se ha vuelto cada vez
más intenso y constante en nuestra sociedad.

Se entiende por seguridad ciudadana al “interés socio-colectivo en la protección y


garantía del ejercicio de todos los derechos fundamentales relativos a la persona
humana” y que debe ser garantizado por el Estado. Se enmarca en un concepto
mayor: el de seguridad pública, el cual se define como “la actividad dirigida a la
protección de personas y bienes y al mantenimiento de la tranquilidad y orden
ciudadanos”. En este sentido, inseguridad ciudadana será el temor de la sociedad a
ser víctima de alguna afectación de sus derechos fundamentales, en tanto no se
protege ni garantiza el ejercicio de los mismos.

En nuestro país, la PNP ha determinado que la mayoría de delitos cometidos por la


criminalidad organizada que conllevan al descenso de la seguridad ciudadana
siguen siendo aún de tipo convencional y violento10: robos y asaltos a mano
armada, secuestro, contrabando, terrorismo, trata de blancas, tráfico ilícito de

9
PÉREZ ARROYO, Miguel. “Seguridad ciudadana e insuficiencia del control de la delincuencia. Especial mención al problema de
corrupción en aparatos policiales” (en) Gaceta Penal y Procesal Penal. Tomo 18. Diciembre 2010, pp.345 y ss.
10
DININCRI-PNP. El Crimen Organizado en el Perú. Perú, 1999, p.4.
drogas, tráfico de moneda extranjera, delitos contra la fe pública, delitos
informáticos, entre otros.

Por lo mismo un sector doctrinal, como ocurre con PRADO SALDARRIAGA11, indica
que en nuestro país las manifestaciones de la criminalidad organizada son aún
incipientes, siendo las bandas y las asociaciones ilícitas las principales formas de
delincuencia organizada.
No obstante, creemos que merece mención aparte los casos siguientes:
A. Las organizaciones terroristas en nuestro país, tanto en lo que respecta al
Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso, como en relación al
Movimiento Revolucionario Túpac Amaru; especialmente si se tiene en
consideración que el Conflicto Armado Interno cobró la vida de entre 61,007 y
77,552 personas33.
B. La criminalidad organizada dedicada al tráfico ilícito de drogas a nivel
internacional ubicadas sobre todo en las fronteras con Colombia y Brasil.

C. Las organizaciones dedicadas al lavado de activos, las cuales se


consideraba, al año 2006, que lavaban entre 1,500 y 2,000 millones de
dólares anualmente.
Cabe destacar también, que en la última década se ha identificado la comisión de
delitos de corrupción a través de un gran número de personas que se valen de la
estructura orgánica que les brindan las entidades estatales, situación que amerita
un posterior análisis a efectos de verificar la presencia de las notas distintivas de
una organización criminal en la actuación de estas personas que en principio
manifiestan cierto grado de organización, división de tareas entre sus miembros y
criterios de jerarquía en función al cargo que desempeñan en el interior de la
Administración Pública.

1.9. LA CRIMINALIDAD ORGANIZADA EN NUESTRO PASÍ SEGÚN LA LEY N° 30077

Ya estudiados los aspectos doctrinales y de Derecho Internacional que deben ser


considerados para una conceptualización de lo que corresponde al fenómeno social
delictivo de la criminalidad organizada, podemos analizar la definición realizada por
nuestra legislación penal por medio de la Ley N° 30077.

La conocida Ley contra el Crimen Organizado regula en su Art. 2°.1 que se


considerará como organización criminal a “cualquier agrupación de tres o más
personas que se reparten diversas tareas o funciones, cualquiera sea su estructura y
ámbito de acción que, con carácter estable o por tiempo indefinido, se crea, existe o
funciona, inequívoca y directamente, de manera concertada y coordinada”.

11
PRADO SALDARRIAGA, Víctor. Criminalidad Organizada. Perú: IDEMSA, 2006, p. 67
La intervención de los integrantes de una organización criminal, personas vinculadas
a ella o que actúan por encargo de la misma, puede ser temporal, ocasional o
aislada, debiendo orientarse a la consecución de los objetivos de la organización
criminal.

Sin embargo, delimita en su Artículo 3° que sólo se considerará para efectos de la


Ley N° 30077 que una asociación criminal será parte del crimen organizado si tiene
como finalidad cometer uno o más de los siguientes delitos:

A. Homicidio calificado (art. 108° del CP).


B. Secuestro (art. 152° del CP).
C. Trata de personas (art. 153° del CP)
D. Violación del secreto de las comunicaciones (art. 162° del CP).
E. Delitos contra el patrimonio en las modalidades de hurto agravado (art.
186° del CP), robo agravado (189° del CP), receptación agravada (195°
del CP), estafa agravada (art. 196°-A del CP) y defraudación (art. 197° del
CP).
F. Pornografía infantil (art. 183°-A del CP).
G. Extorsión (art. 200° del CP)
H. Usurpación en las modalidades de usurpación (art. 202° del CP) y sus
formas agravadas (art. 204° del CP).
I. Delitos contra la propiedad industrial (art. 222° del CP).

J. Delitos monetarios en las modalidades de fabricación y falsificación de


moneda de curso legal (art. 252° del CP), alteración de la moneda de
curso legal (art. 253° del CP) y tráfico de moneda falsa (art. 254° del CP).

K. Tenencia, fabricación, tráfico ilícito de armas, municiones y explosivos; así


como fabricación, suministro o tenencia de materiales peligrosos (art. 279°
del CP); producción, desarrollo y comercialización ilegal de armas
químicas (art. 279°-A del CP); sustracción o arrebato de armas de fuego
(art. 279°-B del CP); tráfico de productos pirotécnicos (art. 279°-C del CP);
y, empleo, producción y transferencia de minas antipersonales (art. 279°-D
del CP).
L. Delitos contra la salud pública en las modalidades de falsificación,
contaminación o adulteración de productos farmacéuticos, dispositivos
médicos o productos sanitarios (art. 294°-A del CP); y comercialización de
productos farmacéuticos, dispositivos médicos o productos sanitarios sin
garantía de buen estado (art. 294°-B del CP).
M. Tráfico ilícito de drogas en cualquiera de sus modalidades (Sección II,
Capítulo III del Título XII del Segundo Libro del Código Penal).
N. Delito de tráfico ilícito de migrantes en sus modalidades básicas (art. 303°-
A del CP) y en sus modalidades agravadas (art. 303°-B del CP).

O. Delitos ambientales en las modalidades de tráfico ilegal de productos


forestales maderables (art. 310°-A del CP), obstrucción de procedimiento
(art. 310°-B del CP), y sus formas agravadas (art. 310°- C del CP).
P. Delito de marcaje o doblaje (art. 317°-A del CP).

Q. Genocidio (art. 319° del CP), desaparición forzada (art. 320° del CP) y
tortura (art. 321° del CP).
R. Delitos contra la administración pública en las modalidades de concusión
(art. 382° del CP), cobro indebido (art. 383° del CP), colusión simple y
agravada (art. 384° del CP), peculado doloso y culposo (art. 387° del CP),
cohecho pasivo propio (art. 393° del CP), soborno internacional pasivo (art.
393°-A del CP), cohecho pasivo impropio (art. 394° del CP), cohecho
pasivo específico (art. 395° del CP), corrupción pasiva de auxiliares
jurisdiccionales (art. 396° del CP), cohecho activo genérico (art. 397°
del CP), cohecho activo internacional (art. 397°-A del CP), cohecho
activo específico (art. 398° del CP), negociación incompatible o
aprovechamiento indebido de cargo (art. 399° del CP), tráfico de
influencias (art. 400° del CP), y enriquecimiento ilícito (art. 401° del CP).
S. Delito de falsificación de documentos (art. 427° del CP).

T. Lavado de activos en las modalidades de actos de conversión y


transferencia (art. 1° del DL 1106); actos de ocultamiento y tenencia (art.
2° del DL 1106); transporte, traslado, ingreso o salida por territorio nacional
de dinero o títulos valores de origen ilícito (art. 3° del DL 1106); formas
agravadas y atenuadas (art. 4° del DL 1106); y, omisión de comunicación
de operaciones o
U. transacciones sospechosas (art. 5° del DL 1106).

Además la Ley también es aplicable a:


V. Los delitos en los que se contemple como circunstancia agravante su
comisión mediante una organización criminal.

W. Delitos cometidos en concurso con los previstos en el artículo 3º de la Ley


Nº 30077.

De un análisis de la conceptualización de criminalidad organizada hecha por la Ley


Contra el Crimen Organizado puede apreciarse que el legislador no ha hecho
énfasis en el carácter transnacional y de sofisticación que deberán ser parte de la
estructura de la comisión del o los delitos de mencionada figura asociativa, mas
dichas características se encuentran implícitas en la naturaleza misma de la
criminalidad organizada.
No obstante, pese a sus carencias, el concepto es mucho más completo que el
incluido -antes de la promulgación de la Ley Nº 30077- en el art. 317ª del CP, ya
que en el delito de “asociación ilícita para delinquir” solo se hacía referencia a: “una
organización de dos o más personas destinada a cometer delitos”.
Se conoce como tal al fenómeno socio-criminal que se expresa en términos
funcionales y utilitarios respecto de la comisión de delitos especialmente graves, e
intrínsecamente vinculado a la comisión completa y estructurada de uno o varios
delitos (necesariamente alguno grave), con pretensiones de permanencia y en
pluralidad concertada de agentes criminales y con la irrenunciable finalidad y ánimo
de lucro ilegal mediante el enriquecimiento ilícito (no vinculado a agentes especiales
concretos –no necesariamente deberá ser un funcionario público) y de carácter
transnacional.
Mediante este concepto se procura recoger la dinamicidad y complejidad con la que
se expresa la criminalidad organizada, ya que por la naturaleza del fenómeno debe
procurarse alcanzar una definición funcional. De ahí que sea posible configurar un
conjunto de “indicadores” de contenido sintomático acerca de lo que es la
criminalidad organizada.
Estos indicadores sintomáticos, que normalmente se aglutinan respecto de los
cuatro caracteres fenomenológicos de expresión material de la criminalidad
organizada son los siguientes:

A. La existencia de un poder central en la organización criminal, que es desde


donde se toman las decisiones operativas y organizacionales
correspondientes.
B. La actuación a distintos niveles jerárquicos, de modo tal que los órganos
ejecutivos, en su individualidad, desconocen el plan global, conociendo
únicamente la parte del plan asumida bajo su responsabilidad y ejecución.
La finalidad de una distribución como ésta se encuentra en que la totalidad
de la organización criminal evite recibir un golpe mortal cuando uno de los
órganos ejecutivos sea atacado por el sistema penal estatal. Es
precisamente esta situación la que lleva a la necesidad de utilizar actos de
investigación diferentes a los empleados en otros tipos de criminalidad -
como lo son la figura del agente encubierto y los agentes especiales-
confidentes calificados-: la finalidad será, entonces, el desvelamiento
central de organización criminal y no solo de uno de sus órganos.

C. La aplicación de altas y costosas tecnologías, así como de una compleja


logística, como lo son –por ejemplo- las telecomunicaciones, el uso
indiscriminado de celulares, radio-celulares, etc., buscando siempre la
difícil o imposible intervención de sus comunicaciones.

D. La fungibilidad e intercambiabilidad de los miembros de la empresa


criminal que actúan en niveles inferiores, de forma que exclusivamente
son las cabezas principales quienes tienden a ser indispensables en la
organización criminal, a causa de que son ellos los que conllevan la
dirección, gerencia y/o administración del negocio criminal.
E. Sometimiento a las decisiones que emanan del centro de poder, con
pérdida de moral individual y férrea disciplina. La subordinación vertical en
la estructura de la organización es respaldada por la constante violencia
que asegura la subordinación y la obediencia.
F. Movilidad internacional, debido a que las sociedades postindustriales son
sociedades con economías globalizadas. Sin embargo, esta movilidad
internacional es fácilmente detectada en cuanto se conocen las rutas del
dinero y de la mercancía con la que se comercia, en términos de crimen
internacional: de drogas, de personas, de prostitución, de capital, etc.
G. Apariencia de legalidad y presencia en los mercados como medio de
transformación de los beneficios ilícitos. De esta manera, mediante la
utilización de “empresas tapadera”, las organizaciones criminales
respaldan sus intereses al utilizar un conjunto de estratagemas para
“legalizar” lo ilícitamente obtenido. Suelen utilizar actividades económicas
de difícil corroboración y control fiscal como ocurre en el sector de la
hostelería, del turismo en general, los juegos de azar, los espectáculos, la
diversión, la intermediación financiera, el transporte informal, etc. La
finalidad será siempre la visibilidad y utilización pública de los ingresos y
activos conseguidos a causa de la criminalidad organizada.
CAPITULO II

ANALISIS NORMATIVO

2.1.- CONVENCIÓN DE VIENA.-

2.1.1.- Es en el año de 1980 con el tratado de VIENA12 que se asientan las bases para la
lucha contra el Crimen Organizado, ello a que directamente la comisión encargada
mediante un estudio del tratado por casi 11 años entiende que el principal problema
considerado de trascendencia internacional es el narcotráfico, así lo estipula en la
exposición de motivos de la siguiente manera: “Conscientes de que el tráfico ilícito
genera considerables rendimientos financieros y grandes fortunas que permiten a las
organizaciones delictivas transnacionales invadir, contaminar y corromper las estructuras
de la administración pública, las actividades comerciales y financieras lícitas y la sociedad
a todos sus niveles, Decididas a privar a las personas dedicadas al tráfico ilícito del
producto de sus actividades delictivas y eliminar así su principal incentivo para tal
actividad,” (el resaltado es nuestro)13.

2.2.2.- Es así, que los países miembros de las Naciones Unidas incorporan y aceptan los
alcances propuestos en dicho tratado14 , mostrando las primeras bases de normas
internacionales para afrontar de manera directa la búsqueda de acorralamiento hacia las
Organizaciones Criminales.

2.2.- CONVENCIÓN DE PALERMO.-

2.2.1 En diciembre de 2000, al suscribir en Palermo (Italia) la Convención de las


Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, la comunidad
internacional demostró la voluntad política de abordar un problema mundial con una
reacción mundial. “Si la delincuencia atraviesa las fronteras, lo mismo ha de hacer la
acción de la ley”. Si el imperio de la ley se ve socavado no sólo en un país, sino en

12
Convención de las Naciones Unidas contra el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias
sicotrópicas,1988 de las naciones unidas – Convención de Viena
13
Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas
Pag. 01.
14
Los Objetivos propuestos en dicho tratado dan cuenta directa de la finalidad de la lucha contra los
primeros esbozos de lo que se entiende de la lucha contra las Organizaciones Criminales, ello se ve reflejado
en ALCANCE DE LA PRESENTE CONVENCIÓN, 1. El propósito de la presente Convención es promover la
cooperación entre las Partes a fin de que puedan hacer frente con mayor eficacia a los diversos aspectos del
tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias sicotrópicas que tengan una dimensión internacional. En el
cumplimiento de las obligaciones que hayan contraído en virtud de la presente Convención, las Partes
adoptarán las medidas necesarias, comprendidas las de orden legislativo y administrativo, de conformidad
con las disposiciones fundamentales de sus respectivos ordenamientos jurídicos internos. 2. Las Partes
cumplirán sus obligaciones derivadas de la presente Convención de manera que concuerde con los
principios de la igualdad soberana y de la integridad territorial de los Estados y de la no intervención en los
asuntos internos de otros Estados. 3. Una Parte no ejercerá en el territorio de otra Parte competencias ni
funciones que hayan sido reservadas exclusivamente a las autoridades de esa otra Parte por su derecho
interno. Pag.03 de la Convención de Naciones Unidas
muchos países, quienes lo defienden no se pueden limitar a emplear únicamente medios
y arbitrios nacionales. Si los enemigos del progreso y de los derechos humanos procuran
servirse de la apertura y las posibilidades que brinda la mundialización para lograr sus
fines, nosotros debemos servirnos de esos mismos factores para defender los derechos
humanos y vencer a la delincuencia, la corrupción y la trata de personas.

2.2.2.- En diciembre de 2000, 148 países se reunieron en Palermo, Italia, para asistir a la
nueva Convención de Naciones Unidas Contra la Delincuencia Transnacional
Organizada, más de120 países firmaron ese trascendente Protocolo, muchos de los
cuales acordaron también el Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de
Personas. En aquella oportunidad, quedó abierta la agenda para el tratamiento de otros
protocolos como el Tráfico Ilícito de Migrantes y la Fabricación Ilícita y el Tráfico de
Armas de Fuego.

2.2.3.- El Protocolo aspiraba a prevenir y combatir las redes mundiales de delincuencia


organizada, el tráfico de seres humanos y la prostitución trasnacional, mediante un
conjunto de instrumentos de técnicas legales penales y la colaboración internacional, el
acuerdo requería que los estados miembros declaren ilegales algunas de las formas más
frecuentes de delitos cometidos por grupos criminales organizados. Entre ellas figuran la
obstrucción de la justicia, el lavado de dinero, la corrupción de funcionarios públicos y la
asociación ilícita.

2.2.4.- La convención alentó la cooperación entre los estados para ayudarse


recíprocamente en la captura de sospechosos de pertenecer a grupos organizados
involucrados en delitos graves que tuvieran un elemento transnacional, efectivamente, las
investigaciones realizadas por los organismos especializados de las Naciones Unidas,
luego de la suscripción de la Convención de Palermo, han aportado importantes
hallazgos y metodologías para la identificación y evaluación de las estructuras
organizacionales de los grupos criminales15.

2.3.- CONVENCIÓN DE MÉRIDA 2003.-

2.3.1.- Es la convención de Mérida que se determina que uno de los comportamientos


que inciden y ponen riesgo la seguridad y la solvencia de las naciones es La Corrupción
de Funcionarios, 16 es así que finalmente introduce como flagelo mundial al delito de
Corrupción de funcionarios entendiendo, obedeciendo a la contaminación de aparatos
estatales, producto por la influenza de Organizaciones Criminales.

15
Convención de Palermo, 2000.
16
Prefacio de la Convención de Mérida “La corrupción es una plaga insidiosa que tiene un amplio espectro
de consecuencias corrosivas para la sociedad. Socava la democracia y el estado de derecho, da pie a
violaciones de los derechos humanos, distorsiona los mercados, menoscaba la calidad de vida y permite el
florecimiento de la delincuencia organizada, el terrorismo y otras amenazas a la seguridad humana, (…) Por
consiguiente, mucho me complace que dispongamos ahora de un nuevo instrumento para hacer frente a
este flagelo a escala mundial. La aprobación de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción
dejará bien claro que la comunidad internacional está decidida a impedir la corrupción y a luchar contra
ella. Advertirá a los corruptos que no vamos a seguir tolerando que se traicione la confianza de la opinión
pública. Y reiterará la importancia de valores fundamentales como la honestidad, el respeto del estado de
derecho, la obligación de rendir cuentas y la transparencia para fomentar el desarrollo y hacer que nuestro
mundo sea un lugar mejor para todos.”
2.3.2.- Despliega además una serie de medidas a considerar, como la publicidad de las
contrataciones, intercambio de información, recuperación de activos, entre otros, que
buscan ahogar la criminalidad organizada, con ello se pretendía dar lucha frontal a casi
todos los estratos sociales donde este tipo de delitos se habían insertado.

2.4.- DELITOS INCORPORADOS EN NUESTRA LEGISLACIÓN

2.4.1.- Así tenemos que inicialmente el Código Peruano establecía el delito de


“Agrupación Ilícita” en el artículo 317.- texto original 08 de abril de 1991 indicaba a la letra
que: “el que forma parte de una agrupación de dos o más personas destinadas a
cometer delitos será reprimido, por el sólo hecho de ser miembro de la agrupación, con
pena privativa de libertad no menor de 3 años ni mayor de 6 años. Cuando la agrupación
este destinada a cometer los delitos de genocidio, contra la seguridad y tranquilidad
pública, contra el Estado y la defensa nacional o contra los poderes del estado y el Orden
Constitucional, la pena será no menor de 8 años de 180 a 365 días multa e inhabilitación
conforme al art. 36, incisos 1, 2 y 4.”

 Entiéndase que es a razón de los tratados Internacionales que el legislador


introduce en un adelantamiento de la Punibilidad el delito de Agrupación ilícita,
refiriéndose a un delito abstracto que castiga el sólo hecho de agruparse para
cometer delitos.

2.4.2.- luego mediante la ley Nº 28355 publicada el 06 de octubre de 2004, el legislador


modifica el artículo. 317 del Código Penal denominándolo “Asociación ilícita”, dejando de
la siguiente manera: “Artículo 317.- El que forma parte de una organización de dos o
más personas destinada a cometer delitos será reprimido por el sólo hecho de ser
miembro de la misma, con pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor de seis
años. Cuando la organización esté destinada a cometer los delitos de genocidio, contra
la seguridad y tranquilidad públicas, contra el Estado y la defensa nacional o contra los
Poderes del Estado y el orden constitucional, la pena será no menor de ocho ni mayor de
treinta y cinco años, de ciento ochenta a trescientos sesenta y cinco días-multa e
inhabilitación conforme al artículo 36, incisos 1, 2 y 4.”

 Véase que el legislador incorpora las primeras definiciones de Organización al


agrupamiento de dos o más personas, pero manteniendo las agravantes para
determinados delitos -delitos de genocidio, contra la seguridad y tranquilidad
públicas, contra el Estado y la defensa nacional o contra los Poderes del Estado y
el orden constitucional- hecho que pronto el legislador en una próxima
modificatoria incorpora conforme a nuestra realidad.

2.4.3.- Con fecha 22 de julio de 2007 mediante el D. L. Nº 982 modifica el artículo 317 de
la siguiente manera: “El que forma parte de una organización de dos o más personas
destinadas a cometer delitos será reprimido, por el sólo hecho de ser miembro de la
misma, con pena privativa de libertad no menor de 3 años ni mayor de 6 años. Cuando la
organización este destinada a cometer los delitos previstos en los artículos 152 al 153-
A, 200,273 al 279-D, 296 al 298, 315, 317, 318-a, 319, 325 al 33; 346 al 350 o la ley Nº
27765 (ley penal contra el Lavado de Activos), la pena será no menor de 8 ni mayor de
15 años, de 180 a 365 días-multa e inhabilitación conforme al artículo 36, incisos 1, 2 y 4,
imponiéndose además, de ser el caso, las consecuencias accesorias del artículo 105
numerales 2 y 4, debiéndose dictar medidas cautelares que correspondan para garantizar
dicho fin.

 Es en esta modificatoria que el legislador introduce el delito de Lavado de Activos


dentro de Organizaciones Criminales, entre otros delitos, pues se adelanta la
barrera de punibilidad a fin de combatir la criminalidad organizada.

 Pues es claro que en la exposición de motivos del Decreto legislativo Nº 98217,


estableció claramente la lucha directa contra organizaciones criminales , en
especial los delitos de

2.4.4.- Con fecha 20 de agosto de 2013 el legislador modifica el artículo 317 con la ley Nº
30077, quedando de la siguiente manera: “Artículo 317. - Asociación ilícita.- El que
constituya, promueva o integre una organización de dos o más personas destinada a
cometer delitos será reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor
de seis años. La pena será no menor de ocho ni mayor de quince años, de ciento
ochenta a trescientos sesenta y cinco días-multas e inhabilitación conforme a los incisos
1), 2) y 4) del artículo 36, imponiéndose además, de ser el caso, las consecuencias
accesorias previstas en los incisos 2 y 4 del artículo 105, debiéndose dictar las medidas
cautelares que correspondan, en los siguientes casos:

a) Cuando la organización esté destinada a cometer los delitos previstos en los artículos
106, 108, 116, 152, 153, 162, 183-A, 186, 188, 189, 195, 200, 202, 204, 207-B, 207-C,
222, 252, 253, 254, 279, 279-A, 279-B, 279-C, 279-D, 294-A, 294-B, 307-A, 307-B, 307-
C, 307-D, 307-E, 310-A, 310-B, 310-C, 317-A, 319, 320, 321, 324, 382, 383, 384, 387,
393, 393-A, 394, 395, 396, 397, 397-A, 398, 399, 400, 401, 427 primer párrafo y en la
Sección II del Capítulo III del Título XII del Libro Segundo del Código Penal; en los
artículos 1, 2, 3, 4, 5 y 6 del Decreto Legislativo 1106, de lucha eficaz contra el
lavado de activos y otros actos relacionados a la minería ilegal y crimen organizado
y en la Ley 28008, Ley de los Delitos Aduaneros, y sus respectivas normas
modificatorias.

b) Cuando el integrante fuera el líder, jefe o dirigente de la organización.

c) Cuando el agente es quién financia la organización”

 Es así que el legislador introduce en nuestro ordenamiento jurídico penal,


disposiciones relativas a la investigación, juzgamiento y sanción de los delitos en
hayan participado Organizaciones Criminales, sustituyendo en gran medida otras
figuras como es la de agrupación criminal (art. 152 inc. 8 CP), organización
delictiva o banda (art. 179 inc. 7 CP), organización ilícita (art. 318-A lit. “b” CP) y
asociación delictiva (art. 257-A inc. 1 CP).

 Se puede apreciar, en esta definición, algunos elementos que la doctrina venía –y


viene− considerando fundamentales para la existencia de una organización
criminal en estricto. Este es el caso del beneficio económico, que da forma a una
criminalidad de tipo empresarial donde la organización “se plantea como objetivo

17
Decreto Legislativo Nº 982, exposición de motivos, Considerandos.
principal la obtención de un lucro por medios ilícitos”18 . Esta es una de las
razones por la que algunos ordenamientos no incluyen dentro del ámbito de
aplicación de las normas sobre crimen organizado a las organizaciones
terroristas. De hecho, esto es lo que sucede con la Ley 30077, pues el art. 3, que
contiene una lista con los delitos en los que resulta aplicable dicha ley, no incluye
al delito de terrorismo.19

 El objeto de la Ley 30077 no vendría sino a complementar o reforzar estos


instrumentos para una mejor persecución y sanción de este fenómeno criminal.
Más aún cuando parece existir consenso en cuanto a la magnitud lesiva 20, y gran
complejidad que ha llegado a adquirir la criminalidad organizada; lo que obedece,
entre otros factores, al dinamismo de la sociedad, a la globalización y al empleo
generalizado de las nuevas tecnologías.21

 Ahora bien, en el aspecto propiamente penal, la Ley 30077 incorpora algunas


circunstancias agravantes. Así, el art. 22 dispone un incremento de pena hasta en
una tercera parte por encima del máximo legal fijado por el delito cometido en una
serie de supuestos22, entre los cuales queremos detenernos en el previsto en el lit.

18
CHOCLÁN MONTALVO, José Antonio. Criminalidad… ob. cit., p. 235. En el mismo sentido, vid. ZÚÑIGA
RODRÍGUEZ, Laura. Criminalidad organizada y sistema… ob. cit., p. 133: “La búsqueda del beneficio
económico es lo que mueve fundamentalmente a la criminalidad organizada. Es el fin último de la
criminalidad organizada estricta y toda su estructura, división del trabajo, toma de decisiones, relaciones
internas y relaciones externas están funcionalizadas a la obtención del lucro.”
19
ZÚÑIGA RODRÍGUEZ señala que debe distinguirse conceptualmente el terrorismo del crimen organizado,
pese a su tratamiento común, por los siguientes argumentos: el fenómeno criminal del terrorismo puede
ser organizado, pero adolece del núcleo esencial de la criminalidad organizada, esto es, del fin lucrativo o de
la búsqueda de las mayores ganancias posibles; la distinción conceptual es útil de cara a su eficacia
preventiva y para una mejor política criminal de ambos fenómenos; mientras que la criminalidad organizada
es funcional al sistema social vigente de carácter capitalista, el terrorismo generalmente supone la
confrontación total frente al Estado capitalista; el crimen organizado requiere la clandestinidad de sus
actividades, mientras que el terrorismo busca la publicidad de sus acciones; etc., vid. ZÚÑIGA RODRÍGUEZ,
Laura. Criminalidad organizada y sistema… ob. cit., pp. 135-137.
20
CHOCLÁN MONTALVO, José Antonio. Criminalidad… ob. cit., p. 218, quien sostiene: “La política criminal
de la globalización es agresiva con la criminalidad organizada, pues este nuevo riesgo derivado de la
globalización política y económica, se caracteriza por la magnitud de sus consecuencias lesivas; no solo crea
inseguridad ciudadana, como la tradicional delincuencia individual, sino inseguridad al propio Estado por su
clara incidencia en el orden social, político y económico. Por ello, la reacción frente a la delincuencia
organizada no solo se dirige a la tutela de bienes individuales, sino fundamentalmente a garantizar las
condiciones o bases del propio funcionamiento del modelo social”
21
Vid. ZÚÑIGA RODRÍGUEZ, Laura. Criminalidad organizada y sistema… ob. cit., pp. 2-3, quien afirma que “el
aspecto más sobresaliente de los últimos tiempos es sin duda el carácter transnacional de la criminalidad
organizada, cómo ésta ha demostrado una extraordinaria capacidad de adaptación a los modernos
fenómenos sociales, aprovechándose de las ventajas de la liberalización del comercio internacional y de los
mercados financieros, de las facilidades de las comunicaciones propias de una sociedad de la información,
potenciando su poder criminógeno en cuanto a calidad y cualidad en dimensiones nunca antes vistas”
22
Estos son los siguientes: a) Si el agente es líder, jefe o cabecilla o ejerce funciones de administración,
dirección y supervisión de la organización criminal; b) Si el agente financia la organización criminal; c) Si el
agente, en condición de integrante de la organización criminal o persona vinculada a ella o que actúa por
encargo de la misma, es funcionario o servidor público y ha abusado de su cargo o se ha valido del mismo
para cometer, facilitar o encubrir el delito; d) Si el agente, en condición de integrante de la organización
criminal o persona vinculada a ella o que actúa por encargo de la misma, utiliza a menores de edad u otros
inimputables para la comisión del delito; e) Si el agente, en condición de integrante de la organización
a). En este caso, la circunstancia agravante se configura cuando el agente es
líder, jefe o cabecilla o ejerce funciones de administración, dirección y supervisión
de la organización criminal. Desde luego, esta circunstancia no será de aplicación
en aquellos casos en los cuales la misma ya esté prevista en la ley penal, como
por ejemplo en las formas agravadas que se estipulan para el hurto (art. 186 in
fine), la asociación ilícita (art. 317 lit. b) o el tráfico ilícito de drogas (art. 297
penúltimo párrafo).

 Por otro lado, si entendemos que la criminalización o sobrepunición de las


organizaciones criminales ‒dentro de las que podemos incluir al delito de
asociación ilícita‒ obedece a la protección de la tranquilidad y la paz pública,23
mientras que la agravante genérica de ejecución por una pluralidad de agentes
tiene por fundamento la mayor gravosidad que representa perpetrar el hecho en
una situación de superioridad tal donde se restringen las posibilidades de defensa
de la víctima31, se tiene que la constatación de la existencia de una organización
criminal no impide necesariamente la aplicación de la circunstancia de agravación
genérica prevista en el art. 46 inc. 2 lit. i) del Código Penal; con lo cual, mal haría
en considerarse la existencia de una doble valoración vulneradora del principio ne
bis in ídem.

 Otro elemento característico de una organización criminal es, valga la


redundancia, la organización24; ahora bien, este componente lleva de suyo la
existencia de un grupo de personas, pero hay que tener en cuenta que no se trata

criminal o persona vinculada a ella o que actúa por encargo de la misma, atenta contra la integridad física o
sicológica de menores de edad u otros inimputables; f) Si el agente, en condición de integrante de la
organización criminal o persona vinculada a ella o que actúa por encargo de la misma, utiliza a terceras
personas valiéndose de su conocimiento, profesión u oficio, o abusando de su posición de dominio, cargo,
vínculo familiar u otra relación que le otorgue confianza, poder o autoridad sobre ellas; g) Si el agente hace
uso de armas de guerra para cometer los delitos a que se refiere la presente Ley; h) Si el agente, en
condición de integrante de la organización criminal o persona vinculada a ella o que actúa por encargo de la
misma, posee armas de guerra, material explosivo o cualquier otro medio
análogo
23
Vid. REAÑO PESCHIERA, José Leandro. Autoría… ob. cit., pp. 283-293, quien, entre otras cosas, señala: “A
partir de la ubicación sistemática del precepto comentado en el CP peruano, y atendiendo a la dañosidad
social del comportamiento incriminado, debe concluirse que el bien jurídico penalmente protegido está
dado por la tranquilidad y la paz pública”; “Nuestro legislador ha criminalizado la pertenencia a una
asociación criminal a partir de un tipo de peligro abstracto, en el que el comportamiento del agente
«conlleva típicamente la producción de un peligro concreto». En tanto delito de peligro abstracto, el
merecimiento de pena viene dado por la «peligrosidad general» que el comportamiento típico irroga a la
tranquilidad y paz pública, cuyo control escapa al propio ámbito de dominio del agente”
24
Para lo cual, siguiendo a ZÚÑIGA RODRÍGUEZ, debe atenderse a la presencia de objetivos comunes; la
división del trabajo; la estructura y permanencia; códigos de conducta comunes; un sistema de toma de
decisiones; la relaciones entre los miembros y con el medio exterior; y la tendencia a la autoconservación,
vid. ZÚÑIGA RODRÍGUEZ, Laura. Criminalidad organizada y sistema… ob. cit., pp. 128-133.
de la simple suma o pluralidad de agentes25, ni tiene por qué confundirse (la
organización criminal) con la mera coautoría.26

 Así, para establecer la diferencia entre ambas (entre coautoría y organización


criminal) debe atenderse a este elemento configurador propio de las
organizaciones criminales: su estructura organizativa. Intrínsecamente ligado a
este elemento es el de la permanencia27, 10 el mismo que, como señala PRADO
SALDARRIAGA “reproduce la imagen material del potencial criminógeno de la
delincuencia organizada”, resultando imprescindible para “lograr que su presencia
e influencia se irradien y conserven sobre su entorno28”.

2.4.5.- Con fecha 27 de julio de 2015 mediante Decreto Legislativo Nº 1181, se incorpora
nuevos delitos dentro del Concepto de Asociación Ilícita quedando de la siguiente
manera: artículo 317.- “El que constituya, promueva o integre una organización de dos o
más personas destinada a cometer delitos será reprimido con pena privativa de libertad
no menor de tres ni mayor de seis años. La pena será no menor de ocho ni mayor de
quince años, de ciento ochenta a trescientos sesenta y cinco días-multas e inhabilitación
conforme a los incisos 1), 2) y 4) del artículo 36, imponiéndose además, de ser el caso,
las consecuencias accesorias previstas en los incisos 2 y 4 del artículo 105, debiéndose
dictar las medidas cautelares que correspondan, en los siguientes casos:

a) Cuando la organización esté destinada a cometer los delitos previstos en los artículos
106, 108, 108-C, 108-D 116, 152, 153, 162, 183-A, 186, 188, 189, 195, 200, 202, 204,
207-B, 207-C, 222, 252, 253, 254, 279, 279-A, 279-B, 279-C, 279-D, 294-A, 294-B, 307-
A, 307-B, 307-C, 307-D, 307-E, 310-A, 310-B, 310-C, 317-A, 319, 320, 321, 324, 382,
383, 384, 387, 393, 393-A, 394, 395, 396, 397, 397-A, 398, 399, 400, 401, 427 primer
párrafo y en la Sección II del Capítulo III del Título XII del Libro Segundo del Código
Penal; en los artículos 1, 2, 3, 4, 5 y 6 del Decreto Legislativo 1106, de lucha eficaz contra
el lavado de activos y otros actos relacionados a la minería ilegal y crimen organizado y
en la Ley 28008, Ley de los Delitos Aduaneros, y sus respectivas normas modificatorias.

b) Cuando el integrante fuera el líder, jefe o dirigente de la organización.

c) Cuando el agente es quién financia la organización”

 Nótese que se incorporan los delitos de sicariato (artículo 108-C) y el delito de


Conspiración para el sicariato (Artículo 108-D) en un acto de adelantamiento de la

25
CHOCLÁN MONTALVO, José Antonio. Criminalidad… ob. cit., pp. 243-244, si bien hace referencia a la
“agrupación de una pluralidad de personas” y a la “delincuencia de grupo”, también alude, con más
propiedad, a la organización, o estructura organizativa y jerarquizada.
26
Punto que ya había sido absuelto por el octavo fundamento jurídico del Acuerdo Plenario 8- 2007/CJ-116
al sostener lo siguiente: “En la organización criminal la pluralidad de agentes es un componente básico de
su existencia, mas no de su actuación. Es decir, esta clase de agravante exige mínimamente que el agente
individual o colectivo del robo sea siempre parte de una estructura criminal y actúa en ejecución de los
designios de ésta”.
27
Que, según YSHIÍ MEZA, no implica necesariamente continuidad operativa entendida como realización
constante de la conducta criminal, sino más bien que la organización está apta para, en cualquier momento
y oportunidad que el negocio lo amerite, activar su aparato estructural, vid. YSHIÍ MEZA, Luis Alejandro.
Política criminal y regulación penal de las organizaciones criminales vinculadas al tráfico ilícito de drogas y al
lavado de activos. A propósito de la Ley N° 30077. En: Gaceta Penal y Procesal Penal, N° 51 (2013), p. 103
28
PRADO SALDARRIAGA, Víctor. Criminalidad organizada y lavado de activos. Lima, Idemsa, 2013, p. 61
barra de la punibilidad, en función a que se entiende que con dichas medidas se
castiga la agrupación de dos o más personas para cometer dichos delitos debido
a la realidad nacional.

 Así también, el problema que acarreaba era aún definir la figura de Asociación
Ilícita en contraste con el delito de Organización criminal previsto con la aparición
de la ley Nº 30077, por lo que es finalmente que en el año 2016 se promulga
mediante el Decreto legislativo Nº 1244 la nomenclatura de Organización Criminal,
poniendo fin a dichas ambivalencias.

2.4.6.- Finalmente con fecha 29 de octubre de 2016 mediante Decreto Legislativo Nº


1244 se modifica el artículo 317 quedando de la siguiente manera: “Artículo 317.-
Organización Criminal El que promueva, organice, constituya, o integre una
organización criminal de tres o más personas con carácter estable, permanente o por
tiempo indefinido, que de manera organizada, concertada o coordinada, se repartan
diversas tareas o funciones, destinada a cometer delitos será reprimido con pena
privativa de libertad no menor de ocho ni mayor de quince años y con ciento ochenta a
trescientos sesenta y cinco días - multa, e inhabilitación conforme al artículo 36, incisos
1), 2), 4) y 8). La pena será no menor de quince ni mayor de veinte años y con ciento
ochenta a trescientos sesenta y cinco días - multa, e inhabilitación conforme al artículo
36, incisos 1), 2), 4) y 8) en los siguientes supuestos:

Cuando el agente tuviese la condición de líder, jefe, financista o dirigente de la


organización criminal. Cuando producto del accionar delictivo de la organización
criminal, cualquiera de sus miembros causa la muerte de una persona o le causa lesiones
graves a su integridad física o mental.”

 Es finalmente que la modificatoria pone en la palestra los elementos del tipo penal
de Organización Criminal, datos como la estructura jerarquizada y temporalidad
manteniendo un fin común toman relevancia para la acreditar para los operadores
de justicia la participación como Organizaciones Criminales a las personas que
cumplan con dichos preceptos.
CAPITULO III
ANALISIS ECONOMICO

3.1. EL CRIMEN DESDE UNA PERSPECTIVA ECONÓMICA:

Los criminales, al igual que sus víctimas o de los policías, son seres racionales que
buscan maximizar sus beneficios. ¿Qué los hace diferente de los demás?
Simplemente que, al hacer su análisis de costo-beneficio entre las actividades
legales y las delictivas, deciden que éstas son las que le otorgan mejores
recompensas.

El modelo para expresar el análisis de beneficios que realiza el criminal será la


desarrollada por Becker (1974):

Donde EUj representa la utilidad esperada de cometer el delito, Uj es una función


de utilidad de Von Neumann-Morgenstern, Yj es el beneficio monetario y físico del
delito, pj es la posibilidad de que lo atrapen y procesado por el delito y f j el
equivalente económico de la actividad delictiva que es aplicado como multa.

En base a esto, y como lo explica Becker, el criminal en potencia opta por el


crimen cuando la Utilidad Esperada de este es positiva. Siempre que exista un
beneficio por la actividad delictiva, se realizará. Esto no significa que todas las
personas pueden convertirse en criminales; pues ciertos factores como la aversión
al riesgo o los códigos morales pueden determinar que la utilidad proveniente de
la actividad delictiva sea negativa o nula.

3.2. DIMENSIÓN ECONÓMICA DE LA ORGANIZACIÓN CRIMINAL:

La esencia de la criminalidad organizada es la obtención de beneficios mediante el


control del mercado de bienes y servicios ilícitos. Su actuación se extiende a
muchos ámbitos de la actividad económica, de tal forma que puede estar presente
allí donde la demanda reclama a la oferta con dinero, aunque aparece sobre todo
en la producción y distribución de estupefacientes; la adquisición de material
humano para prestación de servicios ilegales o socialmente desacreditados (como
la trata de blancas para la obtención de prostitutas); el tráfico de niños y de
trabajadores clandestinos; el comercio ilegal de armas y de desechos peligrosos;
extorsión para la entrega de cantidades bajo promesa de protección; vehículos
robados; el terrorismo; así como en el comercio con el producto de la actividad
criminal.
El principal motor de desarrollo de la delincuencia organizada durante los últimos
años ha sido el crecimiento del mercado de productos ilegales, a nivel local y a nivel
internacional, que se ha producido de forma paralela al progresivamente acelerado
desarrollo de la economía internacional. La propia estructura de las organizaciones
criminales se ha venido orientando a la optimización de los beneficios ilegales
(“industria del crimen”), adaptándose a las cambiantes circunstancias de los
mercados de bienes lícitos; y estableciendo el marco adecuado para la
reintegración del dinero procedente del delito en el mercado legal.

El gran poder económico de muchas de estas organizaciones proporciona a las


organizaciones criminales una gran capacidad de influencia sobre la vida política,
económica y social de un Estado, con la consiguiente relativización de la aplicación
de las reglas de funcionamiento de un Estado de Derecho. La vuelta al mercado del
dinero o bienes procedentes de las actividades delictivas (lavado de activos)
determina relevantes distorsiones de la economía: financiación ilegal de empresas,
competencia desleal, desestabilización de las condiciones de mercado, aumento de
poder de las organizaciones criminales a través de la corrupción. De esta forma, la
eficacia de la lucha de los poderes públicos contra la criminalidad organizada
depende en gran medida de la actuación frente a la dimensión económica de las
organizaciones criminales

3.3. ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ORGANIZACIÓN CRIMINAL:

La literatura internacional tiene como consenso señalar que el crimen organizado es


de naturaleza económica, con una lógica empresarial que lo que busca es
maximizar las ganancias de la actividad ilegal. En ese sentido, es necesario
comprender esta lógica económica para poder combatirlo exitosamente, así como
identificar las manifestaciones especificas en el país.

Los delitos relacionado al Crimen Organizado pueden clasificarse, de acuerdo a la


literatura internacional en al menos tres tipos generales de actividades: crimen
predatorio, mercados ilegales y delitos comerciales (o corporativos). El primer tipo
está relacionado principalmente a delitos patrimoniales en los que se depreda la
riqueza de un territorio (como en el caso de la extorsión, la usurpación o el robo); el
segundo se relaciona con la producción y comercio de bienes o servicios ilegales; y
el tercero tiene que ver con crímenes de naturaleza corporativa para reducir gastos
empresariales (como por ejemplo disposición ilegal de desechos tóxicos, entre
otros). En el Perú, el Estado se ha focalizado principalmente en combatir los dos
primeros tipos.

El crimen predatorio ha asentado su presencia principalmente en la franja costera


entre Tumbes e Ica, a pesar de que existen organizaciones dedicadas a esta
actividad en el resto del país, el modus operandi de estas organizaciones asociados
al uso de armas de fuego, amenazas y sicariato ha causa preocupación en la
opinión pública. Las tasas de homicidio de la franja costera han sido
significativamente superiores a la tasa promedio nacional (por ejemplo, la ciudad de
Tumbes registró en 2015 una tasa de 44.5, en contraste con la tasa de 7.2 a nivel
nacional, según el INEI). Sin embargo, su visibilidad mediática no significa
necesariamente que sean las actividades ligadas al crimen organizado más
extendidas en el territorio nacional.

Desde hace varias décadas, el Perú afronta diversas dificultades para contrarrestar
la expansión de los mercados ilegales en el país. Así, Perú continua siendo el
segundo productor mundial de derivados cocaínicos (UNODC, 2016), además de
presentar diversos problemas ligados a la minería ilegal, la tala ilegal y la trata de
personas. La expansión de estos fenómenos es más extensa, y afecta a la costa,
sierra y especialmente selva. Si bien en algunos casos se han asociado a
actividades violentas, como en el caso del terrorismo en el VRAEM o la minería
ilegal en Mazuko, los mercados ilegales no necesariamente se caracterizan por su
violencia. Por el contrario la violencia atrae la atención de las autoridades y en
varios casos perjudica el negocio. Reducir y prevenir los índices de violencia y
delincuencia es un objetivo del Estado para el consecuente ejercicio de los
derechos de los ciudadanos, para lo cual se requiere la identificación y
caracterización de las causas y variables asociadas a la criminalidad, junto a los
factores de riesgo y protección asociados a su ocurrencia.

¿Qué pasaría si efectivamente se controlasen los mercados ilegales en el


país?

En otros contextos como en Colombia, los estudios señalan que la economía del
tráfico ilícito de drogas ha ayudado al país a sobrellevar las crisis económicas
internacionales (referencia). A diferencia del crimen predatorio, los mercados
ilegales pueden llegar a desarrollar redes de soporte, en las cuales las personas no
rechacen su presencia, sino por el contrario la defiendan. Tanto el crimen predatorio
como los mercados ilegales son retos para el país en materia seguridad. Así las
estrategias para su persecución y sanción deben adaptarse a sus características
específicas.

En el Perú se calcula que la economía subterránea representó entre 50% y 80% del
PIB entre los años 1980 y 2005, además de que existen indicios razonables de que
las economías ilegales representa una fracción importante de esta economía
subterránea29.

El índice de los costos incurridos por la delincuencia al hacer negocios, basado en


cuatro variables del índice general del Foro Económico Mundial: costos de hacer
negocios por terrorismo, por crimen y violencia, crimen organizado, y la confianza
que tenemos sobre los servicios policiales. En otras palabras, tres indicadores de la
gravedad de la inseguridad (respecto de lo que implica hacer negocios en el Perú),
y un indicador de los activos con los que contamos para hacer frente a dichos
flagelos, como se apreciará en el siguiente gráfico.-

29
Revista IDEELE N° 271 - Combate al crimen organizado: ¿cuánto hemos avanzado?
El resultado es, más que decepcionante, alarmante. Aparecemos, para el 2015, al
final de la tabla (puesto 133 sobre 144 países), solo sobrepasados por Venezuela
(141) y Colombia (137). Al revisar la tendencia desde el 2007, la figura es más
clara: empeoramos desde entonces (ver gráfico): del puesto 100 a comienzos del
periodo llegamos al 2011 en el puesto 120, para llegar al 2015 en el 133 actual30.

Si bien lo ideal sería una cantidad optima de crímenes igual a cero, la completa
eliminación de este significa un costo muy alto que el Estado, teniendo en cuenta
sus obligaciones actuales y futuras, no puede financiar. Aparte de esto, existen
problemas que disminuyen la efectividad de las medidas en contra del crimen
realizadas por el Gobierno. Estas corresponden al marco institucional dentro de los
países; este es un conjunto de normas y reglas que limitan y guían las acciones de
las personas. Existen pues lugares en las que las personas no colaboran con la
labor de la policía pues no tienen confianza en las instituciones del Estado. En el
Perú, el 30,3% y 49% de los encuestados por Latino barómetro (2013) respondió
que no tenía confianza en la Policía ni en el Poder Judicial, respectivamente. Otro
grave problema estructural, es la corrupción, también un crimen, que puede lograr
que un delincuente, ya identificado y arrestado, salga en libertad por un soborno.

Estas situaciones obligan a los gobiernos a destinar gran parte de su presupuesto a


la prevención y combate del crimen. En el 2008, el gobierno peruano gastó,
aproximadamente, para combatir la delincuencia organizada y otros delitos graves
450 millones de soles, 0,1 % del PBI de ese año (UNODC 2011). Las mismas
familias tienen que dedicar una parte de sus ingresos para protegerse del crimen,
invirtiendo un 15% y un 20% de sus presupuestos en seguridad31.

30
GARRIDO, Juan José. “Los costos de la delincuencia”. Diario Perú21.
31
CENTENO, Gloria. “El crimen desde una perspectiva económica”. Publicaciones ECONÓMICA. 2015.
A) Sobre criminalidad organizada en nuestro país en el período de 2016-2017-
(Fuente el Boletín Estadístico del Ministerio Público-2016).-

Las Fiscalías Especializadas contra la Criminalidad Organizada, se crearon


mediante Resolución de la Fiscalía de la Nación N° 333-2007-MP-FN del 16 de
marzo de 2007. Es un sistema de élite para las intervenciones a nivel nacional, en
la que todos los fiscales se apoyan mutuamente, trabajando en equipo para ser
movilizados rápidamente de acuerdo al modelo corporativo, a fin de llevar a cabo
operativos contra el crimen organizado e intervenir de manera simultánea en
cualquier zona del Perú32.

Información general de las Fiscalías Especializadas.-

32
CUMBRE DE FISCALES GENERALES DE AMÉRICA LATINA. “Estrategia en la lucha contra el crimen
organizado, corrupción y lavado de activos”. Boletín estadístico. Perú. 2016.
Número de denuncias registradas.-
Número de casos emblemáticos a nivel nacional.-

Delitos asociados al crimen organizado.-


3.4. POLÍTICAS PÚBLICAS:

El enfoque de la prevención situacional de la organización criminal es la


identificación de puntos de contacto entre los grupos del crimen organizado y el
ambiente legal porque éstos resultan de vital importancia para la subsistencia del
crimen organizado.
En el marco de la prevención de este tipo de criminalidad es fundamental reducir
el número de instancias en las que estos contactos pueden darse. Las “señales de
advertencia” indican las oportunidades que facilitan las actividades del crimen
organizado y, por lo tanto, también señalan las oportunidades para adoptar
medidas preventivas siendo éstas las siguientes:

1. Reducir la demanda de bienes y servicios ilegales: La demanda de bienes


y servicios ilegales es indispensable para la supervivencia de los grupos de
crimen organizado, por eso la prevención de este flagelo puede encararse
intentando reducir esa demanda.

El tipo de demanda que hay que intentar influenciar varía de acuerdo a la


naturaleza de la actividad ilegal, el tráfico ilegal de residuos peligrosos está
relacionado con la actividad de determinadas industrias legales; la disminución
de la demanda de drogas, en cambio, está más vinculada con la cantidad de
adictos. En el caso del tráfico de mujeres o de inmigrantes ilegales, la cuestión
está vinculada a la demanda de prostitutas extranjeras ilegales por parte de
los burdeles y a la demanda de mano de obra barata e ilegal por parte de
determinadas industrias.

En cuanto a la reducción de la demanda de bienes y servicios ilegales, en


buena parte de los casos las medidas más efectivas parecieran ser las que
están destinadas a mejorar las condiciones de vida de la gente para que no
corran el riesgo de caer en las redes del consumo de drogas o el tráfico
personas.

2. Aumentar la capacidad de defensa de los facilitadores: Los grupos del


crimen organizado tratan de establecer contactos con facilitadores que se
desempeñan en la legalidad para llevar a cabo sus propósitos ilegales. Los
más frecuentes son funcionarios públicos, contadores, abogados, asesores
financieros, escribanos, empresas de transporte, empresas de depósito,
hoteles y taxistas.

Estos facilitadores poseen habilidades o conocimientos que permiten a las


organizaciones criminales desarrollar sus actividades. Muchas veces ocurre
que estas personas no saben que sus servicios están siendo utilizados para
cometer crímenes, en otros casos deberían haber sospechado, pero por
ignorancia o negligencia no han advertido o no han querido advertir lo que
ocurría.
Todo esto indica que las medidas preventivas deberían estar orientadas a
fortalecer la integridad de estas personas y a advertirlas de este tipo de
riesgos.

En el caso de los funcionarios públicos las medidas preventivas consisten en


la implementación de códigos de conducta y el monitoreo del personal.
Medidas situacionales y organizacionales, como la supervisión colegiada o de
carácter jerárquico también pueden ayudar a reducir la corrupción.

También se puede combatir la corrupción por el lado del sector privado,


habilitando la posibilidad de excluir a las compañías sospechadas de estar
involucradas en actividades ilegales de las licitaciones.

Para prevenir la participación dolosa de profesionales en la facilitación de las


actividades criminales puede recurrirse a medidas preventivas como el uso de
códigos de conducta y de mecanismo disciplinarios por parte de las
asociaciones profesionales. En cambio, para prevenir la facilitación por
negligencia (la que se brinda sin advertir que el cliente desarrolla una actividad
ilegal) deben implementarse medidas de concientización para que los
profesionales puedan detectar esos casos.

En cuanto al resto de los facilitadores, los que prestan servicios de transporte,


depósito o alojamiento, las medidas también deben apuntar a aumentar las
conciencia y la integridad. Los gobiernos deben convencer a estas empresas
de que la cooperación con organizaciones criminales las pone en peligro y que
puede conducir a una competencia desleal dentro del sector. Este tipo de
empresas también deberían manejarse con códigos de conducta para la
prevención. Los gobiernos europeos, por ejemplo, han brindado a los
facilitadores comerciales herramientas para resistir el abuso de organizaciones
criminales al extender la obligación de informar establecida para las entidades
financieras a los comerciantes de bienes suntuarios.

3. Reducir la disponibilidad de herramienta a disposición del crimen


organizado en el ambiente legal: Esta categoría se refiere a la prevención
situacional del crimen que comprende medidas destinadas a restringir las
posibilidades de las organizaciones criminales para usar o adquirir
herramientas lícitas con el propósito de cometer ilícitos.

Se trata de evitar que se utilicen personas jurídicas legales para simular una
actividad legal, usar medios de transporte legales para transportar mercadería
ilegal o usar hoteles legales como sitio de reunión de criminales.

Las herramientas de este tipo más explotadas por los criminales son los
documentos falsificados, las personas jurídicas y los servicios financieros. En
el caso de la falsificación la prevención pasaría por incrementar la seguridad
de los lugares donde se almacenan los documentos en blanco y los insumos
con los que se fabrican, así como las medidas de seguridad de los propios
documentos a través de la biométrica, por ejemplo. En cuanto al uso de
personas jurídicas legalmente constituidas para fines ilegales, la prevención
pasa por prohibir su creación en el caso de que existan antecedentes
criminales.

Las organizaciones criminales, al abrir cuentas bancarias, cambiar dinero, o


hacer transferencias a través de institutos bancarios, pueden lavar el dinero de
sus ganancias ilegales e invertirlo en negocios legales. Las directivas de

4. Para combatir las actividades ilegales la ley penal es una base fundamental,
en tanto es indispensable que dichas actividades estén tipificadas como
delitos. Por otro lado, si la legislación existe pero es ambigua o inadecuada,
los grupos criminales se abusan de esta debilidad. Por último, las
discrepancias entre la tipificación que hacen los distintos países también
beneficia a los criminales al obstaculizar la lucha internacional contra el crimen
organizado. Por eso es importante avanzar hacia una armonización de la ley
penal en esta materia.

5. Para que la ley penal se cumpla, es preciso que exista voluntad política de
hacerla cumplir, que los funcionarios encargados de cumplir la ley estén bien
capacitados, equipados y remunerados.

6. La principal diferencia entre la lucha preventiva y la lucha represiva contra el


crimen organizado pasa por quién las ejecuta. Las políticas represivas están a
cargo de los servicios de investigación policial, mientras que las políticas
preventivas están a cargo de otros servicios como la administración pública y
las instituciones financieras, por ejemplo. La participación de instituciones no
policiales en la lucha contra el crimen organizado requiere que se implemente
una nueva forma de cooperación e intercambio de información, no sólo a nivel
nacional e internacional, sino también a través de los distintos aspectos de la
sociedad. Es así que para la lucha contra el lavado de dinero por ejemplo
requiere la cooperación de las instituciones financieras, los profesionales del
derecho y de los comerciantes de bienes suntuarios. Un límite a esta
necesidad lo representa la legislación que protege la privacidad y la
información financiera, aún así, hay que trabajar en el desarrollo de nuevas
formas de intercambio de información porque la prevención del crimen
organizado es una razón legal válida para compartir información.
7. El principal instrumento de un enfoque administrativo al crimen organizado es
la regulación de los mercados legales. Sólo cuando los mercados son
legalizados se pueden usar instrumentos administrativos para prevenir la
infiltración por parte del crimen organizado. Por ejemplo, en Holanda se
legalizó el negocio de los burdeles. Ahora, con el uso de instrumentos como
permisos e inspecciones obligatorias se pueden combatir las formas nocivas
de prostitución y los negocios asociados a ellas como la prostitución infantil o
el tráfico de mujeres. Cuando el crimen organizado desarrolla actividades
ilegales a través de empresas legales la ley penal puede complementarse con
medidas administrativas preventivas que a través de inspecciones periódicas,
por ejemplo, permita mantener un control estrecho sobre la actividad. En los
mercados ilegales las posibilidades de medidas administrativas preventivas
son limitadas. Pero hasta en estas situaciones las organizaciones criminales
necesitan contactos con el mundo legal, al menos para establecer personas
jurídicas que sirvan de fachada o para transferir las ganancias de sus
actividades ilegales. Es en esos puntos de contacto donde se pueden aplicar
medidas administrativas preventivas.
8. La acción preventiva también puede focalizarse en organizaciones
profesionales o de la industria. En este sentido pueden establecerse códigos
de conducta y un conjunto explícito de reglas y mecanismos disciplinarios.
También pueden contribuir a la concientización publicando casos de conducta
indebida o fraude en su sector y señalando los mecanismos de vulnerabilidad.
9. La Organización Internacional de Aduanas (WCO) es un ejemplo de
cooperación exitosa entre entidades privadas y estatales para la lucha
preventiva contra el crimen organizado. La WCO ha firmado un gran número
de Memorandos de Entendimiento con todo un abanico de asociaciones de
comercio y organizaciones del sector del transporte para aumentar la
concientización y la información con respecto al transporte ilegal de narcóticos.
10. Para combatir la lucha contra el lavado de dinero sería que el Estado debería
asegurarse de que las personas físicas y jurídicas, incluyendo los agentes,
que brindan servicios de transferencia de dinero o valores, incluyendo las
transferencias a través de redes o sistemas informales, deban estar
autorizadas o registradas, de acuerdo al Grupo de Acción Financiera
Internacional - GAFI.
11. Las posibilidades de prevención radican esencialmente en mejorar las
medidas existentes, como continuar desarrollando la tecnología vinculada a
los documentos, reforzar la seguridad de almacenamiento y distribución, la
conexión de bases de datos a gran escala, entre otros. Las políticas de
prevención deberían proponer minimizar la amplia gama de posibilidades con
que cuentan los falsificadores. La comunidad global se beneficiaría si se
establecieran estándares a nivel internacional.
CONCLUSIONES

1. La criminalidad organizada en nuestro país ha incrementado sus actividades a lo


largo de los últimos años. Sus diversas “áreas de trabajo” se han proliferado y han
evolucionado a costa de las limitadas acciones del Estado para prevenirlas, mientras
que las poblaciones más vulnerables continúan sufriendo sus consecuencias. En
particular, el tráfico ilícito de drogas ha mostrado crecimientos constantes en cuanto a
producción potencial de cocaína y montos involucrados por lavado de activos (en
construcción civil o a través de la minería ilegal, por ejemplo), a pesar de los éxitos
relativos del gobierno de Humala para con la erradicación de hectáreas de cultivo de
coca. Asimismo, el tráfico de drogas ha variado sus rutas (Corredor Sur, por ejemplo)
y sus modalidades (vías de transporte preferidas – entre aéreas, fluviales y
marítimas), además de haber corrompido a autoridades públicas (miembros de las
Fuerzas Armadas y Policía Nacional, autoridades portuarias, fronterizas, entre otras)
y privadas, generando así estancamientos en los procesos de democratización e
institucionalización del país.
2. En cuanto a criminalidad política, las mafias del crimen organizado han buscado
diversos mecanismos para penetrar al sistema y conseguir distintos niveles de
complicidad y permisividad de autoridades para la realización de sus actividades
ilícitas. La fragilidad estatal, su limitado alcance hacia territorios de difícil acceso y
población remota, el escaso presupuesto asignado para la lucha contra la
corrupción, el inconcluso y limitado proceso de descentralización, el bajo nivel de
institucionalidad y transparencia partidaria y la escasa fiscalización por parte de la
ciudadanía y los órganos de control gubernamental, entre otros factores, han
fomentado la existencia de un clima propicio para la entrada del crimen organizado
en la arena política.
3. La organización criminal representa una amenaza para el desarrollo de un país, cuya
consecuencia tiene un profundo impacto sobre las estructuras del Estado porque
reducen la capacidad para proveer servicios, proteger a las personas y mantener la
confianza de los ciudadanos e inversionistas en el gobierno y en la democracia, así
como para la aplicación de la ley. Esta situación empeora cuando se trata de
estructuras de gobierno que afrontan grandes retos en un marco de desigualdad,
pobreza, bajo capital humano y falta de oportunidades.
4. Asimismo la Organización Criminal ha generado un impacto directo en las familias
peruanas dado que lo costos que han tenido que asumir por el daño causado no solo
incluyó la pérdida de dinero o de bienes por efecto directo del delito, sino también las
secuelas del mismo en la salud de las víctimas, implicando costos adicionales como
hospitalización o tratamientos de rehabilitación. Igualmente, abarca los gastos
asociados para el Estado mediante la prevención del delito, es decir, el conjunto de
medidas que las familias deben tomar para protegerse del crimen.
5. De otro lado, aspecto positivo a destacar es la aplicación de la Ley N° 30077 Ley contra
el Crimen Organizado, legislación que permite combatir la delincuencia organizada de
forma más eficaz, como la Ley de Pérdida de Dominio, o de esfuerzos para mejorar la
defensa jurídica del Estado, como la creación de la Procuraduría Especializada de
Lavado de Activos y Pérdida de Dominio en el Ministerio de Justicia, o la Fiscalía
Especializada contra el Crimen Organizada (FECOR) en el Ministerio Público.
RECOMENDACIONES

1. Se recomienda mayor capacitación a todos los operadores del derecho penal, llámese
Jueces, Fiscales y defensores Públicos y privados a fin de entender los alcances de
dichos delitos y la tratativa especial que demanda su persecución así como su
defensa.
2. Implementar la independencia de la pérdida de dominio como proceso independiente
del proceso penal, ello en función a que el procesado tenga la obligación de justificar
la buena fe y la licitud de la adquisición de bienes desde una especialidad civil, ello
quiere decir, que sea visto por jueces civiles.
3. Articular y crear sistemas de integración de base de datos entre el Ministerio Público,
el Poder Judicial y la Policía Nacional del Perú para efectos de compartir y cruzar
información estadística precisa sobre los casos realmente existentes de delincuencia
organizada en el país, y de este modo agilizar los procesos de investigación penal que
correspondan. Se puede lograr esto, en parte, a través del establecimiento de una
comisión interinstitucional que identificará las medidas necesarias para maximizar el
compartimiento de información con fines de agilizar los procesos de investigación y de
enjuiciamiento.
4. Generar mecanismos legales, administrativos e interinstitucionales que faciliten el
rastreo, la incautación y el decomiso de dinero y bienes producto de la delincuencia
organizada y otros delitos graves. Asimismo, se recomienda considerar el
mejoramiento de mecanismos (ejemplo, mejor cooperación interinstitucional) y
medidas eficientes para aplicar la ley anti-lavado, con fines de agilizar investigaciones
y procesos anti-lavado, y con fines de obtener un mejor impacto contra la delincuencia
organizada y otros delitos graves.
5. Para combatir la delincuencia organizada y otros delitos graves, el Estado debe
servirse de una serie de instituciones y dependencias que actúen eficientemente en
los ámbitos jurídico, operativo (prevención, represión, control y rehabilitación) y de
investigación.
6. Es indispensable crear mayor conciencia sobre la necesidad de prevenir la
delincuencia antes que enfatizar las actividades de control y represión, como por
ejemplo, sería valioso mejorar la calidad del tratamiento en los Centros Juveniles
mediante la profesionalización y especialización de los proveedores de cuidados al
menor infractor.
7. Finalmente debe señalarse que un elemento clave para investigar, monitorear y
evaluar las políticas y actividades del Estado al respecto, radica en la cantidad,
calidad y acceso a la información. En tal sentido, resulta importante la intervención del
Ministerio de Economía y Finanzas para mostrar, de forma transparente, un nivel
cada vez más desagregado en la data sobre gastos y presupuesto de las instituciones
públicas. Sin embargo, este proceso aún está en evolución, debiéndose mejorar los
sistemas de información estadístico-financieros del Poder Judicial y del Ministerio
Público, en torno a transparencia de metas presupuestarias y componentes en sus
dependencias de provincias, donde no se encuentra todavía una desagregación
suficiente de la información estadística.
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