Está en la página 1de 12

Casación

169-C-2006

SALA DE LO CIVIL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA: San Salvador, a las


catorce horas treinta y nueve minutos del veintiséis de mayo de dos mil ocho.

Vistos en casación la sentencia interlocutoria pronunciada a las catorce horas treinta


minutos del veintisiete de junio de dos mil seis, por la Cámara de la Cuarta Sección del
Centro, con sede en Santa Tecla, que resuelve en apelación la sentencia definitiva
pronunciada por el Juez de lo Laboral de la misma jurisdicción, a las nueve horas del
veintisiete de febrero de dos mil seis, en el Juicio Sumario Mercantil de Declaratoria de
Inaplicabilidad de los Arts. 121 transitorio de la Ley General de Electricidad y 127.
transitorio de su Reglamento, promovido por el licenciado José Roberto Tercero Zamora
como Apoderado General Judicial de "Constructora Atlacatl, S.A. de C.V.", del domicilio
de Ilopango, de este Departamento, contra "Distribuidora de Electricidad del Sur, Sociedad
Anónima de Capital Variable", del domicilio de Santa Tecla, Departamento de La Libertad.

Han intervenido en Primera Instancia, el licenciado José Roberto Tercero Zamora como
apoderado de la demandante y el licenciado Josué Rafael Reyes Campos y el doctor Carlos
Alfredo Ramos Contreras como apoderados de la demandada. En Segunda Instancia y en
Casación lo han hecho los citados profesionales y en el mismo carácter antes dicho.

VISTOS LOS AUTOS; Y,

CONSIDERANDO:

I. La sentencia definitiva pronunciada en Primera Instancia dice: "POR TANTO: De


conformidad a lo antes expuesto y a los Arts.54 y 120 Pr.Com. y 418, 421, 427, 597
y 598 Pr.Cv., a nombre de la República, FALLO: """DECLARASE
INAPLICABLE LA LEY GENERAL DE ELECTRICIDAD Y SU RESPECTIVO
REGLAMENTO, POR NO ESTARSE DISCUTIENDO SOBRE LA
PRESTACIÓN DEL SERVICIO DE ENERGÍA ELÉCTRICA, ABSUELVASE a
la Sociedad demandada DISTRIBUIDORA DE ELECTRICIDAD DEL SUR,
SOCIEDAD ANONIMA DE CAPITAL VARIABLE, que puede abreviarse DEL
SUR, S.A. DE C. V., DE LA DISOLUCIÓN Y LIQUIDACIÓN solicitada por la
parte actora por no ser Sujeto legal de aplicación de dicha norma, DECLARESE
QUE NO EXISTE HECHO ILÍCITO en cuanto a la utilización de las Redes por
parte de la sociedad demandada, por no haberse probado; así en consecuencia de lo
anterior ABSUELVASE al pago de las reclamaciones hechas en la demandada, en
cuanto a la acción Civil por el Supuesto Acto Ilícito indebido de la Red.-
CONDENASE A LA PARTE ACTORA AL PAGO DE LAS COSTAS
PROCESALES. - NOTIFIQUESE. -"
II. El fallo de Segunda Instancia expresa: "POR TANTO: VISTOS los considerandos
anteriores, disposiciones legales citadas, Arts. 1089 y 1092 Pr., a nombre de la
República de El Salvador, FALLAMOS: A) Revócase en todas sus partes la
sentencia pronunciada por el señor Juez de 10 Laboral de esta ciudad a las nueve
horas del día veintisiete de febrero de este año; B) Declárase improponible la
demanda presentada por el Licenciado JOSE ROBERTO TERCERO ZAMORA, a
las ocho horas y veinte mintos del día veinticuatro de febrero del año recién pasado;
c) Condénase en las costas procesales de Primera y Segunda Instancia a la parte
perdidosa; y D) Vuelvan los autos al tribunal de origen con certificación de esta
resolución. NOTIFIQUESE.-"

III. No conforme con dicha resolución, el abogado José Roberto Tercero Zamora,
apoderado de "Constructora Atlacatl, S. A. De C.V.", interpuso recurso de casación
en los siguientes términos: "I. CAUSA GENÉRICA: INFRACCIÓN DE LEY.
Art. 2, A) Ley de Casación. II. MOTIVOS ESPECÍFICOS: 1.
INTERPRETACIÓN ERRÓNEA DE LEY. Art. 3, 1er motivo, Ley de Casación.
1.1. PRECEPTOS INFRINGIDOS: Art. 121, Transitorio, Ley General de
Electricidad. 2. APLICACIÓN INDEBIDA DE DISPOSICIÓN LEGAL. 2.2.
PRECEPTO INFRINGIDO: Art. 127 Reglamento de la Ley General de
Electricidad. IV. CONCEPTOS DE LAS INFRACCIONES. 1. CORRECTO
PLANTEAMIENTO DE LA CUESTIÓN DE LICITUD DE LA ACTIVIDAD
DE LA DEMANDADA. Para dimensionar los conceptos de las infracciones
motivo de este recurso es necesario precisar la cuestión jurídica debatida, porque
tanto la Honorable Cámara como el Juez de lo Laboral en el fondo han soslayado la
cuestión jurídica central de la pretensión que fue expresa y enfáticamente planteada
en la demanda, cual es la aplicación e interpretación de las leyes conforme a la
Constitución y en la forma más favorable a los derechos fundamentales. Dije en mi
demanda: "La demandada DELSUR, a sabiendas de la propiedad ajena, y que ya
carece de autorización legal para ello, usa la infraestructura eléctrica propiedad de
Constructora ATLACATL para entregar energía eléctrica a consumidores
domésticos, clientes de DEL SUR, en la Urbanización Buena Vista II, sin tener y
rehusando tener un acuerdo económico con la propietaria de la red.
Constructora ATLACATL nunca ha tenido ni tiene actualmente intención de
permitir el uso gratuito de la infraestructura eléctrica de su propiedad a DELSUR ni
a ninguna otra persona. No obstante reiterados requerimientos hechos a DEL SUR
por Constructora ATLACATL, DELSUR se rehúsa a pagar por el uso de la
infraestructura eléctrica propiedad de aquella." Y "Claramente la base legal que
podría haber dado licitud a la actividad de la demandada no está vigente, e
interpretarla de otra manera es contrario a la Constitución: El Art. 121 de la Ley
General de Electricidad, interpretado conforme a la Constitución y en el sentido más
favorable al derecho fundamental de propiedad, no puede estar vigente; y el 127
transitorio de su Reglamento, aunque lo estuviera, no puede, conforme a los mismos
principios, imponer restricciones al derecho de dominio." Este es el marco del
debate. De lo que se trata aquí es del uso ilícito de que la demandada hace de la
infraestructura eléctrica de la demandante. Y ese carácter ilicitud deviene de que,
aunque las disposiciones invocadas estén vigentes como lo decide la Cámara, ellas
no obligan ni pueden obligar a la demandante a permitir el uso gratuito de su
propiedad, sin violar los principios de ese derecho fundamental. Nada en las
disposiciones infringidas autoriza al uso gratuito de infraestructuras eléctricas
privadas por un no propietario, aun en el interés de la colectividad, porque
constitucionalmente esto no es posible. Refinada ya la cuestión por la sentencia de
la Honorable Cámara, aún así no se despeja el carácter ilícito de la actividad de la
demandada. Aun en los supuestos sostenidos por dicha sentencia sobre la vigencia y
aplicabilidad de los Arts. 121 LGE y 127 RLGE; la cuestión se delimita a si
legalmente la demandada debe o no pagar por el uso de la infraestructura de la
demandante, porque ella mismo ha expresado en autos que no paga porque cree que
no debe pagar. Y si lo que resulta de la interpretación y aplicación correctas de las
disposiciones citadas es que sí debe pagar y por otra parte resulta de autos que no
intencionalmente no lo hace, su conducta es ilícita. Admitido por la demandante que
sí la usa, pero confesado también que no paga por tal uso porque cree que "por ley
no debe pagar", la ilicitud de tal conducta - no obstante el error de derecho--- es
clara, y es lo que debió encontrar y fallar la Cámara. 2.0 CONCEPTO DE
INFRACCIÓN RELATIVO A LA INTERPRETACIÓN ERRÓNEA DEL
ART. 121 LGE. 2.1. Tesis jurídica: Sobre las premisas de que toda disposición
legal debe interpretarse (a) conforme a la Constitución y (b) en la forma más
favorable a los derechos fundamentales, la Honorable Cámara ha infringido en su
sentencia el Art. 121 Transitorio de la Ley General de Electricidad (LGE) al
interpretarla en una forma que es inconsecuente con la Constitución y que resulta en
quebrantamiento de los principios del derecho fundamental de propiedad. Art. 246
Cnal. Constitucionalmente interpretada, esta disposición no autoriza a la demandada
a hacer uso gratuito de la red eléctrica privada propiedad de la demandante. 2.2.
VERDADERA NATURALEZA Y EXTENSIÓN DE LAS "RESTRICCIONES
ADMINISTRATIVAS" AL DERECHO DE PROPIEDAD. La Honorable
Cámara yerra al reproducir sin el análisis técnico debido la tesis de la demandada de
que El Art. 121 L.G.E. impone una "restricción administrativa" al dominio de la
demandante sobre la red eléctrica de su propiedad. Correctamente entendida, no hay
tal "restricción administrativa". En Derecho Administrativo, una restricción
administrativa a la propiedad tiene una naturaleza muy específica. No afecta el
núcleo mismo del derecho de propiedad, no lo suprime, no lo lesiona. Solo lo limita.
Precisamente, solo lo restringe. Si se priva totalmente del uso y goce de un bien, no
hay restricción, lo que hay es supresión de la propiedad sobre ese bien. Eso es
confiscatorio o expropiatorio. La ciencia del Derecho Administrativa ha precisado
este concepto, que no queda a apreciación intuitiva de los tribunales: "Las
restricciones administrativas reducen la amplitud del derecho de propiedad, el cual
solo podrá ser ejercido, en su virtud, de una manera tal que resulta compatible con
la restricción impuesta, cuyos términos delimitan las posibilidades de acción del
propietario. Por ello mismo, las restricciones administrativas en ningún caso
pueden llegar a afectar la exclusividad y la perpetuidad del derecho de
propiedad, que en esos aspectos se mantienen incólumes, son su carácter de
absoluto. En relación con la naturaleza jurídica de las restricciones administrativas,
se ha señalado que éstas provienen de las relaciones que se crean entre la
administración pública, como gestora del interés público, y los propietarios
particulares, que ejercen su derecho individual, el cual no es suprimido, ni
deteriorado, ni lesionado, sino que simplemente es reducido a limites normales
y razonables en su ejercicio, siendo condicionado de esa manera"1 "En principio,
las restricciones administrativas no dan lugar ni generan ninguna indemnización en
favor del propietario del bien sobre el cual recaigan, en virtud de que no implican
un desmembramiento ni una disminución del derecho de propiedad de quien
debe soportarlas." "(L)as restricciones administrativas deben ser razonables,
guardando proporcionalidad con las necesidades o exigencias de interés público que
dan (Nota al pie de página: 1Escola, Hector 1, Compendio de Derecho
Administrativo, Depalma, Bs.As. 1990. Vol. 11, páginas 1044, 1045.) origen o son
causa de ellas, pudiendo aplicarse, como límites de esa razonabilidad, los principios
que resultan... de la Constitución nacional, en cuanto precisa que los derechos que
resultan de ella no pueden ser alterados por las leyes - en el caso en sentido amplio--
que reglamentan su ejercicio. "2 Verá la Honorable Cámara que un análisis más
técnico y detenido refleja que una restricción administrativa no puede suprimir el
derecho de propiedad, no es ese su fin. Al interpretar como lo hace la Honorable
Cámara el Art. 121 LGE, lo que resulta no es una mera restricción administrativa.
Resulta en que el derecho de propiedad de la demandante sobre la red eléctrica
queda suprimido, desintegrado a favor de la demandada. Resulta en desintegrar el
derecho de propiedad de todo dueño de una infraestructura eléctrica, y su
componente de derecho de uso y goce se le entrega a un tercero ex lege. 3 Si ese
fuera el sentido de la ley, deviene inconstitucional. Para ser compatible con la
Constitución, debe interpretarse de diversa manera. Entonces, si la Honorable
Cámara ha encontrado vigente el Art. 121, debió interpretarlo desde la Constitución,
conforme a ésta y restrictivamente, en la manera más favorable al derecho
fundamental de propiedad. En esto la Honorable Cámara debió atender la doctrina
de la Sala de lo Constitucional: "De manera aparejada a estos elementos
interpretativos existen ciertas reglas de las que se vale el personero encargado de
administrar justicia, para evitar a toda costa la vulneración del principio de
supremacía constitucional. Así, encontramos la interpretación conforme a la
Constitución. (Amparo 194-99, catorce horas y treinta minutos del día nueve de
mayo de dos mil.) "... desde la Constitución es exigible una interpretación extensiva
de las leyes que amplíen el ámbito de ejercicio de los derechos fundamentales,
coadyuvando a la consecución de su pleno goce por todas las personas; y una
interpretación restrictiva de aquellas que impliquen una limitación o restricción del
ejercicio de los mismos. (Sentencia de amparo 8-97 Ac de las doce horas del día
veintitrés de marzo de dos mil uno.) Tal interpretación (Nota al pie de página: 2
Ibidem, página 1048. 3 Sin embargo, otra posible limitación a la propiedad lo
constituyen las Servidumbres Administrativas, que si implican una supresión,
desintegración o desmembramiento del derecho de propiedad, en interés público.
Pero su característica esencial es ser indemnizables, es decir, resarcen el daño que
tal supresión causa, para mantener el respeto constitucional al derecho de propiedad:
"Ahora bien, la servidumbre pública genera una disminución en el goce exclusivo
del objeto de propiedad por ella afectado, lo cual determina una ventaja diferencial
en favor de la comunidad representada en la entidad pública que establece o
constituye la servidumbre, y en consecuencia, también un derecho a ser
indemnizado. En toda servidumbre administrativa, esa ventaja diferencial se traduce
en un incremento del dominio público, por cuanto la servidumbre debe ser
considerada como una prolongación o dependencia de se dominio. La protección
constitucional del derecho de propiedad exige que esa desmembración de la
propietas de lugar a una justa compensación o resarcimiento. "Icursivas mías La
servidumbre no obliga a hacer, sino a no hacer o a permitir que se haga. 3 Escola,
ibid.) conforme a la Constitución es que el Art. 121 LGE no autoriza
indefinidamente el uso gratuito de una infraestructura eléctrica privada por parte de
terceros, aún en el interés público, pues eso sería supresión del derecho de
propiedad. Debió entonces fallar que la actividad de la demandada al usar la red
eléctrica de la demadnante sin compensarle por ello, es ilícita por que
inconstitucionalmente suprime no solo limita-el derecho de propiedad. 3.0.
CONCEPTO DE LA INFRACCIÓN RELATIVO A LA APLICACIÓN
INDEBIDA DEL ART. 127 R. L. G. E. . 3.1. Tesis jurídica. Aunque la Cámara
encuentra vigente y aplicable el Art. 127 RLGE, el Fallo de la Cámara no es el que
razonablemente corresponde a la aplicación de esta disposición, habida cuenta de
los hechos establecidos en autos. Aún cuando la Cámara encuentra vigente el Art.
127 Transitorio del RLGE. La correcta conclusión de su aplicación es que la
demandante está en la obligación de tener un acuerdo de términos económicos con
la demandante para el uso de la infraestructura propiedad de ésta. La demanda
plantea que esta obligación no se ha cumplido y que por lo tanto el uso que hace la
demandada es ilícito. Al revocar la sentencia apelada y declarar improponible la
demanda, la Honorable Cámara ha razonado que no existe ilicitud en la actividad de
la demandada por cuanto el Art. 121 de la LGE y 127 de su Reglamento "se
encuentran aún vigentes hasta esta fecha" y que ellas imponen "restricciones
administrativas" a los propietarios de redes, "restricciones administrativas que se
imponen en beneficio del público o de la colectividad, pues se trata de un servicio
básico que se presta para satisfacer la demanda de la colectividad, y en eso se basa
precisamente la función social... por lo que podemos afirmar que la inaplicabilidad
de la Ley General de Electricidad en su Art. 121 y de su Reglamento en el Art. 127,
no es procedente por considerar que las disposiciones citadas no van contra los
preceptos constitucionales aludidos." (fs. 12, f de la Sentencia). Entonces, si la
Honorable Cámara se pronuncia por la vigencia y aplicabilidad del Art. 127 RLGE,
que establece para la demandada una obligación de llegar a acuerdos económicos
con los dueños de redes eléctricas ajenas para usarlas, y se ha establecido en el
proceso que la demandada hace uso de la propiedad de la demandante sin su
consentimiento y sin pagar por ello, ¿Por qué la Honorable Cámara encuentra que la
actividad de la demandada es lícita por autorización legal, y con ello declara
improponible la demanda? El uso de la infraestructura eléctrica ajena fue confesado
por la demandada en los escritos de sus apoderados y en la absolución de posiciones
de su representante legal. La falta de pago es confesa, porque el representante legal
admitió que en ningún caso paga porque, en su creencia, "POR LEY NO DEBE
PAGAR. " (Acta de absolución de posiciones, pp.) Honorable Cámara, habéis
rechazado la demanda declarándola improponible sobre una base lógica defectuosa.
La aplicación que hacéis del Art. 127 RLGE para rechazar la demanda, en realidad
debió llevaros a otra conclusión. Aun si estuviere vigente, las disposición que
reclamo como infringida no autoriza a nadie el uso gratuito de la infraestructura
eléctrica de mi representada. Sostener lo contrario es un error. Correctamente
interpretada esta disposición obliga a cualquier usuario de una red ajena a
entrar en acuerdo de los términos económicos con el propietario. Este acuerdo
de términos económicos con la demandante, tal como lo admite la demandada,
no existe porque, como ha confesado, su creencia - errada-es que la ley le
permite el uso gratuito. En su absolución de posiciones, en la posición TERCERA,
referida al hecho de si paga o no por el uso de la red de la demandante, el
representante legal de la demandada contestó así: "NO SE PORQUE DEL SUR
POR LEY NO DEBE PAGAR POR EL USO DE INSTALACIONES DE
TERCEROS" A la posición CUARTA, contesta lo mismo. 3.2. CORRECTA
CONCLUSIÓN QUE SE SIGUE DE LA APLICACIÓN DEBIDA DEL ART.
127 R. L.G.E: ILICITUD DE LA ACTIVIDAD DE LA DEMANDADA. A la
luz del Art. 127 del Reglamento que la Honorable Cámara rescata como vigente y
aplicable, interpretado conforme a la Constitución, no puede ser la intención de la
administración pública desintegrar la propiedad de las redes eléctricas privadas
imponiendo su uso gratuito, pues expresamente manda que los terceros que las
usen acuerden términos económicos, compensación, con los propietarios de dichas
redes. Entonces, precisamente porque la Honorable Cámara encuentra vigente y
aplicable el Art. 127 del Reglamento citado, yerra en su conclusión de que la
actividad de la demandada es lícita, supuesto que por obligación legal derivada de la
disposición aplicada sí debe pagar por el uso que confiesa está haciendo de la
infraestructura eléctrica de la demandante y además ha confesado que no paga por
ese uso porque cree que no tiene tal obligación. La conclusión correcta que se sigue
de la aplicación del Art. 127 del Reglamento, frente a los hechos probados en el
caso sub judice, es que la actividad de la demandada es ilícita por que admite el uso
.que está haciendo de una infraestructura eléctrica ajena y admite que no paga por
tal uso, precisamente en infracción del Art. 127 RLGE que la misma Cámara aplica.
Luego, siguiendo la lógica de lo sostenido por la Cámara: El Art. 127 RLGE está
vigente y es aplicable. El Art. 127 RLGE ordena a los usuarios de una red ajena a
compensar al dueño; se prueba en autos que la demandada admite que usa la red de
la demandante sin compensarle por ello. ¿Cuál es el fallo que corresponde? Declarar
que la actividad de la demandada es ilícita por contravenir el Art. 127 RLGE, con
sus consecuencias legales. ¿Cuál es el fallo de la Cámara? Declara improponible la
demanda. La inconsecuencia lógica es clara. ".-

IV. La Sala, por auto de las ocho horas treinta y cuatro minutos del dieciocho de
septiembre de dos mil seis, resolvió: "ADMITESE el recurso de que se trata,
interpuesto por la causa genérica de Infracción de ley, por los submotivos
específicos: a) Interpretación Errónea de Ley, Art. 3 ordinal 2° L. de C., con
infracción del Art. 121 Transitorio de la Ley General de Electricidad; y, b)
Aplicación Indebida de Ley, Art. 3 ordinal 3° L. de C., con infracción del Art. 127
del Reglamento de la Ley General de Electricidad".
V. COMPENDIO DEL CASO:

El licenciado José Roberto Tercero Zamora, actuando como apoderado de "Constructora


Atlacatl, S.A. de C.V.", presentó el día veinticuatro de febrero de dos mil cinco, demanda
contra la "Distribuidora de electricidad del Sur, Sociedad Anónima de Capital Variable",
por los hechos que a continuación se detallan: Según lo manifestado por el lic. Tercero
Zamora, la sociedad que representa, es propietaria de la infraestructura de tendido eléctrico
de la Urbanización Buena Vista II, situada en Santa Tecla, Departamento de La. Libertad.
Dicha infraestructura eléctrica fue construida por la empresa Cárcamo y Asociados, S. A.
en cumplimiento de un contrato de construcción de obra que esta empresa celebró con la
Constructora Atlacatl, S. A. de C.V. Según lo expresado por el lic. Tercero Zamora, la
sociedad demandada a sabiendas de que dicha infraestructura es ajena y careciendo de
autorización legal para ello, la utiliza para suministrar energía eléctrica a consumidores
domésticos, clientes de Del Sur, y sin tener, tampoco, un acuerdo económico para tal uso
con la propietaria de la red, por lo que promovió juicio sumario mercantil en su contra con
la finalidad de que se declare la inaplicabilidad de los Arts. 121 transitorio de la Ley
General de Electricidad y 127 transitorio de su Reglamento, así como también se declare la
ilicitud de la actividad mercantil de Del Sur, llevada a cabo a través del uso de esas redes
eléctricas, y por tanto se ordene la cesación de tales actividades y se declare disuelta la
sociedad demanda de conformidad a lo preceptuado en el Código de Comercio, y por
último se condene a la demandada al pago de una indemnización civil por el daño causado.
Mediante sentencia definitiva pronunciada a las nueve horas del día veintisiete de febrero
de dos mil seis, el señor Juez de lo Laboral de Santa Tecla declaró inaplicable la Ley
General de Electricidad y su Reglamento, por no estarse discutiendo en el caso sometido a
su conocimiento, la prestación del servicio de energía eléctrica, y absolvió a la demandada.
No conforme con dicha resolución, el agraviado interpuso recurso de apelación en contra de
la misma, verificándose la notificación y emplazamiento de ambas partes con el objeto de
que éstas comparecieran en Segunda Instancia. Tanto el apelante como el apelado se
mostraron parte ante la Cámara de la Cuarta Sección del Centro. Mediante sentencia
definitiva pronunciada a las catorce horas treinta minutos del veintisiete de junio de dos mil
seis, dicho Tribunal revocó la sentencia definitiva venida en apelación y declaró
improponible la demanda presentada por el lic. Tercero Zamora. Debido al desacuerdo con
ese fallo, la parte agraviada interpuso Recurso de Casación por los motivos antes
expresados.

VIII. ESTUDIO DEL RECURSO DE CASACIÓN INTERPUESTO.

MOTIVO DEL RECURSO:

INTERPRETACIÓN ERRÓNEA DE LEY CON INFRACCIÓN DEL ART. 121


TRANSITORIO DE LA LEY GENERAL DE ELECTRICIDAD.

El recurrente sostiene que el Tribunal que conoció de la alzada incurrió en el vicio de


interpretación errónea de ley, atentando contra el artículo 121 de la Ley General de
Electricidad, que literalmente dice: "Art. 121.- Los distribuidores podrán utilizar las redes
que no sean de su propiedad ni de otros distribuidores, para entregar energía eléctrica pero
en estos casos, los costos de mantenimiento de dichas instalaciones serán a cargo de los
usuarios."

De acuerdo a la tesis sustentada por el impetrador, la Cámara ha interpretado


equivocadamente la norma antes transcrita ya que, según lo dicho en la sentencia atacada
en casación, el Art. 121 de la Ley General de Electricidad impone una restricción
administrativa al dominio de su poderdante, Constructora Atlacatl, S. A. de C.V., sobre la
red eléctrica que argumenta es propiedad de la misma. Según el recurrente, una correcta
interpretación del Art. 121 en comento, no autorizaría a los distribuidores de electricidad
para hacer uso gratuito de manera indefinida de una infraestructura eléctrica privada, aún
cuando se alegue que tal uso es en beneficio o en interés público, pues ello significaría la
supresión del derecho de propiedad sobre tal infraestructura en detrimento de su mandaste.

En efecto, en la sentencia dictada por el ad quem consta que el actor pidió que se declarase
la inaplicabilidad de los Art. 121 de la Ley General de Electricidad y el Art. 127 de su
Reglamento, por ser de la opinión que ambas disposiciones son contrarias a la Constitución
en lo referente al derecho de propiedad, y porque, además, estima que tales normas no se
encuentran vigentes pues forman parte de las disposiciones transitorias de los respectivos
cuerpos legales a que pertenecen, y que por tanto al ocupar DEL SUR la infraestructura
eléctrica de Constructora Atlacatl, S. A de C. V. amparada en esos artículos, está
ejecutando un hecho ilícito doloso y dañoso constitutivo de delito civil.

Sobre lo anterior, la Cámara -en resumen- razonó que las limitantes sufridas por la actora
en su derecho de propiedad por el uso de las redes de electricidad por parte de la
Distribuidora Del Sur, S. A. de C.V. responden a restricciones de tipo administrativo
impuestas en beneficio de la colectividad, pues se trata de la prestación de un servicio
básico. La Cámara ha dicho también que a su entender las disposiciones cuestionadas por el
recurrente se encuentran vigentes, pues aún cuando están ubicadas dentro del acápite de las
disposiciones transitorias, la ley no les señaló plazo para su vigencia como sí lo hizo con
otras normas del mismo capítulo, por lo que al no tener un plazo prefijado de duración,
rigen hasta ser abrogadas expresa o tácitamente por otras normas.

La Sala para un mejor entendimiento de la cuestión debatida considera prudente hacer las
siguientes consideraciones: La Ley General de Electricidad fue diseñada y emitida como
parte del marco legal necesario para la privatización del servicio público de generación,
transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica.- Es de recordar que el
Estado, antes del proceso de privatización mencionado, había concesionado la prestación
del servicio de energía eléctrica a empresas particulares y al vencimiento de tales
concesiones, en el año de 1986, en virtud de la Ley Transitoria de Administración de
Empresas Eléctricas, se estableció el mecanismo para que esas empresas pasarán bajo la
administración de la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa, CEL. Ocho años
más tarde, en 1994, se dictó otro cuerpo legal: la Ley Transitoria para la Gestión del
Servicio Público de Distribución de Energía Eléctrica, la que entre sus considerandos
proponía que en razón del desarrollo económico y social del país, era necesario que en la
continuación, mantenimiento y desarrollo del servicio público de distribución de energía
eléctrica, participara tanto la inversión pública así como también la privada, en forma de
sociedades que respondiesen eficazmente a la propia dinámica del sector eléctrico,
estableciéndose en esta ley el mecanismo para que se transfiriesen a los trabajadores,
empleados y funcionarios del sector una participación del capital de estas sociedades
distribuidoras.- Así las cosas, CEL desempeñaba el rol de principal generador, transmisor y
distribuidor de energía eléctrica a nivel nacional y en un segundo lugar se encontraba la
Compañía de Alumbrado Eléctrico de San Salvador, CAESS, la que estaba dedicada a la
distribución de energía eléctrica. Para el cumplimiento de la Ley Transitoria para la Gestión
del Servicio Público de Distribución de Energía Eléctrica, se dio un proceso de
reestructuración sufrido por CAESS y que consistió en la creación de la Empresa Eléctrica
de Oriente (EEG) y Del Sur, que se iniciaron sin activos propios y subsidiadas por CAESS.
Se creó una empresa para la zona occidental llamada Compañía de Luz Eléctrica de Santa
Ana (CLESA). Para 1993 cinco sociedades anónimas eran las que integraban el sector de
distribución de energía eléctrica: CAESS, CLESA, CLES, CLEA y DISCEL, en las
primeras cuatro CEL se constituía como accionista mayoritario y la última, DISCEL,
formaba parte de una de las siete gerencias de CEL. En esta etapa, septiembre de 1996,
nace la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones, SIGET y se emite
la Ley General de Electricidad, octubre de 1996, creándose así las condiciones necesarias
para que las empresas producto de la reestructuración del sistema de distribución de energía
eléctrica se independicen.

Visto lo anterior y retomando el punto sometido a conocimiento de esta Sala, si hacemos


una interpretación teleológica del Art. 121 de la Ley General de Electricidad podemos
concluir que dicha norma no reviste el carácter de permanente que la Cámara le atribuye
por el simple hecho de que tal artículo no cuenta con un plazo expreso de vida, aún cuando
se encuentre en el capítulo atinente a las disposiciones transitorias. Históricamente, hemos
analizado que al momento de darse la reestructuración para que empresas privadas
prestaran los servicios de energía eléctrica, la propietaria de las redes utilizadas hasta ese
momento para la distribución de la electricidad era CEL y muy probablemente, en algunos
casos, algunos particulares que hayan asumido los costos de compra de postes y otros
materiales necesarios para que el servicio cíe electricidad llegara hasta sus propiedades. La
Ley General de Electricidad es parte, entonces, de la plataforma creada para que las
empresas particulares despegaran en la prestación del servicio de energía eléctrica. Así
comprendidas las cosas podemos arribar a que el Art. 121 de la Ley General de Electricidad
lo que pretendió en su momento fue que los distribuidores que recién se habían desligado
de CEL o que se crearon en razón de la Ley Transitoria para la Gestión del Servicio Público
de Distribución de Energía Eléctrica, pudiesen utilizar las redes propiedad de CEL
principalmente o de particulares, en algunos casos, con el fin de garantizar la continuidad
en la prestación del servicio y por esa razón es que esa norma figura dentro de las
disposiciones de carácter transitorio, porque fue dada para ese momento de cambio, y es así
como podemos comprender el porqué no se fijo un plazo específico de vigencia de ese
articulo y es porque ésta se agotaba y de hecho se agotó con la autorización para el uso de
las redes existentes en aquel momento de privatización.

La disposición en análisis debe interpretarse en un contexto histórico, teleológico y en el


marco de las demás disposiciones transitorias contenidas en la Ley General de Electricidad.
Sostener lo contrario sería conceder a dicha disposición un carácter atentatorio contra la
propiedad privada reconocida y garantizada por la Constitución y que aún cuando ésta la
concibe en función social no podemos dar por entendido que la ley concede una patente de
corso a favor de las distribuidoras del servicio de electricidad.

Debe entenderse, entonces, que luego de ese primer momento de despegue en la


privatización del servicio de electricidad, cada empresa debe dispensar los recursos
necesarios para prestar ese servicio " de interés de la colectividad y cumplir así con la
finalidad para la cual fueron constituidas y en caso de que estos recursos sean propiedad de
particulares la ley no autoriza a las distribuidoras para que se apropien de ellos incurriendo
así en la figura que doctrinariamente se conoce como enriquecimiento ilícito o sin causa.
Se concluye, entonces, que el Art. 121 de la Ley General de Electricidad ha sido
erróneamente interpretado por el tribunal de alzada y procede casar la sentencia por este
motivo específico.

APLICACIÓN INDEBIDA DE LEY CON INFRACCIÓN DEL ART. 127 DEL


REGLAMENTO DE LA LEY GENERAL DE ELECTRICIDAD.

La Sala, al estimar que procede casar la sentencia de mérito, considera que -por economía
procesal- es innecesario entrar al estudio del otro submotivo específico alegado, consistente
en la aplicación indebida del Art. 127 del Reglamento de la Ley General de Electricidad, en
vista de que la pretensión aducida en este submotivo es la misma que la alegada para el
submotivo de interpretación errónea del Art. 127 de la Ley General de Electricidad, es decir
que ambos submotivos persiguen anular la sentencia de Segunda Instancia por considerar,
el impetrador, que el uso de redes para la distribución de energía eléctrica y que sean
propiedad de particulares obliga a una compensación económica a favor del dueño de las
mismas por parte de la empresa distribuidora que hace uso de ellas, y al haber concluido la.
Sala que el recurrente tiene la razón en este aspecto, resulta inoficioso proceder al estudio
del segundo submotivo alegado. De lo anterior se infiere que al quedar la Sala constituida
como tribunal de instancia, se debe pronunciar la sentencia que fuere legal de conformidad
al Art. 18 Ley de Casación.

IX) JUSTIFICACION DE LA SENTENCIA

Habiéndose casado la sentencia recurrida por el submotivo relacionado —interpretación


errónea de Ley - conforme a lo dispuesto en el Art. 18 de la Ley de Casación, se impone
pronunciar la que fuere legal.

El licenciado José Roberto Tercero Zamora, actuando como mandatario judicial de


CONSTRUCTORA ATLACATL, S.A. DE C.V., promovió Juicio Sumario Mercantil en el
Juzgado de lo Laboral de Santa Tecla, contra DISTRIBUIDORA DE ELECTRICIDAD
DEL SUR, SOCIEDAD ANÓNIMA DE CAPITAL VARIABLE, a fin de que en sentencia
definitiva se declarase la inaplicabilidad de los Arts. 121 de la Ley General de Electricidad
y 127 del Reglamento de la misma ley, además solicitó la declaratoria de existencia de
actividad mercantil ilícita la que, según sus palabras, ha sido y continúa siendo perpetrada
por Del Sur, S. A. de C. V. al utilizar la red eléctrica propiedad de su poderdante, y se
ordene a la demandada la cesación de esa actividad ilícita, se declare disuelta la sociedad
demandada y se proceda a su inmediata liquidación basándose en el Art. 349 Com., por
último pidió se condene a la demandada a indemnizar a Constructora Atlacatl, S.A. DE
C.V. por los daños causados hasta la fecha de cesación de la actividad ilícita.

El Juez A quo, declaró inaplicable la Ley General de Electricidad y su respectivo


reglamento argumentando que no se está discutiendo, en el caso sometido a su
conocimiento, sobre la prestación del servicio de energía eléctrica, entonces absolvió a Del
Sur, S. A. de C. V de la disolución y liquidación solicitada por la actora por no ser sujeto
legal de aplicación de dicha norma y declaró que no existe hecho ilícito en cuanto a la
utilización de las redes por parte de la sociedad demandada por no haberse probado este
extremo, en consecuencia absolvió a la demandada del pago de las reclamaciones hechas en
la demanda en cuanto a la acción civil por el supuesto acto ilícito en cuanto al uso de la red.

En la situación controvertida, el licenciado Tercero Zamora acreditó el derecho de


propiedad de su mandante Constructora Atlacatl, S. A. de C.V. sobre infraestructura para la
distribución de energía eléctrica en alta y baja tensión en beneficio de la Urbanización
Buena Vista II, de la ciudad de Santa Tecla, con las facturas comerciales agregadas en la
pieza principal, emitidas por Cárcamo y Asociados, S.A.

Por otra parte, en la absolución de posiciones pedida por la actora, se manifiesta la poca y
desinteresada colaboración brindada por el señor Ivan Díaz Molina, en su calidad de
representante legal de la Distribuidora de electricidad del Sur, S. A. de C.V., quien no
acepto o rechazó los hechos de manera terminante, sino que sus respuestas fueron evasivas
y no categóricas, por lo que de conformidad con el Art. 385 Pr. C, se tiene por confeso en
cuanto al hecho de que su representada es la encargada de abastecer de energía eléctrica a la
Urbanización Buena Vista II, de la ciudad de Santa Tecla, y que para ello utiliza
infraestructura ajena y que en concepto de tal uso su representada no compensa
económicamente a los propietarios de esa infraestructura por considerar que por ley no está
obligado a hacerlo.

En adición a lo anterior, el demandante pide se declare disuelta a la demandada DEL SUR,


S.A. DE C.V. con fundamento en el Art. 349 Com. que dice: "Art. 349.- La sociedad que
estando legalmente organizada ejecute actos ilícitos, será declarada disuelta y se liquidará
inmediatamente. La acción de disolución compete a cualquier interesado o al Ministerio
Público. El Juez deberá decretarla de oficio al tener conocimiento de la actividad ilícita. El
Juez podrá practicar por sí mismo la liquidación o designar un liquidador; en este caso,
deberá oír previamente a la oficina que ejerce la vigilancia del Estado y la designación
recaerá, si ello fuere posible, en una institución bancaria. El importe resultante de la
liquidación se distribuirá conforme a lo dispuesto en el artículo 343."

La norma antes transcrita se refiere a las sociedades irregulares, es decir aquellas cuyo
contrato social encaja perfectamente dentro del marco de legalidad, pero su funcionamiento
choca o es contrario a la ley, traduciéndose esa situación en un verdadero peligro o riesgo
para los terceros contratantes, siendo necesario por tanto proceder a la disolución y
consecuente liquidación de esas sociedades.

En el caso sub iudice, si bien la acción ejecutada por la distribuidora de electricidad


demandada no está acorde a la ley aplicable y ello debido a una diferencia de interpretación
sobre la vigencia y alcance del Art. 121 de la Ley General de Electricidad, no podemos por
ello concluir que dicha Sociedad constituya un verdadero peligro para el público creándose
una situación que obligue a proceder conforme el Art. 349 Com., no existe prueba dentro
del juicio que ponga al descubierto peligrosidad por parte de Del Sur, S. A. de C.V. para
con el público contratante que demande una acción de protección por parte del Estado y
que concluya en la disolución y liquidación de la demandada. Lo que existe es una
diferencia entre dos particulares respecto al uso de la infraestructura eléctrica propiedad de
uno de ellos, lo cual es una situación diferente, por tanto no procede acceder a la
declaratoria de ilicitud de la actividad mercantil realizada por parte de Del Sur, S.A. de
C.V..

Por último, el demandante pide se condene a la demandada a indemnizar a Constructora


Atlacatl, S. A. de C.V. por los daños causados. Como es sabido, para que proceda la
indemnización civil es requisito sine qua non que exista un daño real y que este sea
debidamente acreditado por el interesado en ser resarcido.

En el caso de mérito, el demandante no ha comprobado fehacientemente cuál es el perjuicio


que a la fecha le ha provocado el uso de la red por parte de la distribuidora Del Sur. Para
que este Tribunal hubiese podido proceder a una condena de esta naturaleza era menester
probar el menoscabo económico producido en el patrimonio de la constructora demandante,
la sola acción de utilizar la infraestructura eléctrica costeada por la Constructora Atlacatl, S.
A. de C. V. y sin el consentimiento de ésta por parte de la distribuidora de electricidad no
da lugar a una indemnización por daños si estos no han sido demostrados en autos por parte
de quien los reclama, por lo que no procede acceder a la condena peticionada por el
demandante.

POR TANTO: De acuerdo a las razones expuestas, disposiciones legales citadas y


artículos 421, 422, 428, 432 y 18 de la Ley de Casación, a nombre de la República, la Sala
FALLA: A) Cásase la sentencia definitiva de que se ha hecho mérito, habida cuenta el
razonamiento subrayado en los considerandos respectivos; B) Declárase que no existe la
ilicitud de la actividad mercantil en cuanto al uso de las redes de electricidad por parte de
la sociedad demandada por no haberse probado en autos; C) Declárase sin lugar la
petición de disolución y liquidación de la demandada Del Sur, S.A. de C.V., por no resultar
aplicable al caso de mérito el Art. 349 Com.; D) Absuélvese del pago de la indemnización
por daños a la sociedad demandada en vista de los mismos no fueron probados en juicio; y,
E) No hay especial condenación en costas.-

Devuélvanse los autos al Tribunal de origen, con certificación de esta sentencia, para los
efectos de rigor. Expídase la ejecutoria de ley.

HAGASE SABER.

M. F. VADIV.---------------PERLA J.---------------------M. E. VELASCO.---------------


PRONUNCIADO POR LOS SEÑORES MAGISTRADOS QUE LO SUSCRIBEN.----
--------------RUBRICADAS.-------------ILEGIBLE.