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El componente de Tolerancia a la frustración

puntualmente es dividido encuatro talleres: Taller


de reconocimiento y aceptación de la frustración,
Taller para elcontrol de la ira, Taller de
seguimiento de normas, Taller de búsqueda
dealternativas ante situaciones frustrantes.

El Test de Frustración de Rosenzweig ("Picture Frustration Study") es una prueba


proyectiva que valora las respuestas de los individuos a situaciones frustrantes.

El Test de Rosenzweig consta de 24 viñetas en cada una de sus tres formas (niño,
adolescente y adulto).

En las viñetas aparece una persona frustrada por algún acontecimiento y el sujeto
debe rellenar un bocadillo con las palabras que diría esa persona frustrada en esa
situación.

Las situaciones de frustración que plantea el TPF son de dos clases:

1-Bloqueo del ego:

Alguna situación que impide, dificulta o contraria de alguna manera al sujeto.

2-Bloqueo del superego:

En este caso el sujeto es insultado o acusado por otra persona.

Como ejemplo, en una de las viñetas aparecen dos personas en un coche,


diciendo una de ellas a un transeúnte:

Lo siento muchísimo, acabamos de salpicarle el traje, aunque tratamos por todos


los medios de evitar el charco.

Aquí el sujeto debe escribir lo que respondería el transeúnte en esa situación.

Se supone que el sujeto se identifica con el personaje frustrado de cada una de


las láminas y proyecta en sus respuestas sus propias tendencias de reacción ante
acontecimientos de naturaleza frustrante.

Para calificar las respuestas se tiene en cuenta la dirección y el tipo de agresión


que se expresa en dicha respuesta.
En relación a la dirección de la agresión las respuestas se pueden clasificar en:

1-Respuesta extraagresiva o extrapunitiva:

La agresión se dirige hacia el exterior, hacia otras personas o hacia el ambiente en


general

2-Respuesta intraagresiva o intrapunitiva:

Se produce una autoagresión, es decir, la agresividad se lanza sobre el mismo


sujeto.

3-Respuesta imagresiva o impunitiva:

En este caso, el sujeto evita expresar la agresión.

En cuanto al tipo de agresión, se contemplan estas tres modalidades:

1-Dominio del obstáculo: Se incide sobre el objeto que causa la frustración.

2-Defensa del Ego: Se incide sobre la protección del sujeto contrariado

3-Persistencia de la Necesidad: La atención se centra en la solución del problema


que provoca la frustración

Para la interpretación se cuentan los tipos y direcciones generales de la agresión,


que da como resultado quince índices.

Se puede también calcular la llamada "Calificación de Conformidad con el Grupo"


(GCR), que nos indica la tendencia del sujeto a responder de acuerdo con la
norma.

1. Reconoce el poder de tus decisiones. El estar vivo nos obliga a tomar decenas de decisiones
a diario que, acumuladas, suelen tener un impacto mayor en nuestras vidas. Cuando nos
enfrentamos a una elección más importante, usualmente tenemos el control. Toma
conciencia de ello.

2. Ponte objetivos realizables cada día. El sentir que puedes tener el control de las pequeñas
metas que te plantees a diario te hará sentir más seguro e incrementará tu control interno.
3. Practica la toma de decisiones. Evalúa los pro y contra de cada opción y arriba a una
conclusión.

4. Cambia tu manera de pensar. Si alguien piensa “Soy indefenso y no hay nada que pueda
hacer por mí”, será mejor que cambie de parecer e intente encontrar la manera de cambiar
las cosas. Puedes comenzar con cambiar la oración por “Ahora que me doy cuenta puedo hacer
algo.”

5. Imagina cómo las cosas podrían empeorar. Las personas que tienen un bajo nivel de
tolerancia a la frustración suelen ponerse mal frente al mínimo inconveniente que tengan. Para
no ser así y ver las cosas de diferente manera, cuando te enfrentes a un problema, piensa que
las cosas podrían haber sido peores y analiza otros posibles escenarios, con el fin de que
ver lo bueno de cada experiencia.

6. Practica la exposición. Puedes probar lo que en psicología llaman “Exposiciones”. Para


esto, prueba hacer una lista de situaciones que te generan frustración tales como manejar en la
ruta en hora pico. Y luego, apégate a esas circunstancias y pregúntate porqué te sientes
frustrado y procura hacer algo para revertirlo.

7. Rediseña tu perspectiva. Debes poner la situación que te frustra en su contexto. Puedes


pensar que si lo peor que te ha pasado y avergonzado es que tu jefe te rete frente a un cliente y
lo calificarías con 7 puntos en una escala de 10, el hecho de tener que esperar más en el
metro cada mañana es menos grave y puedes calificarlo con solo 2 puntos.

12.3.2. Test de frustración, de Rosenzweig

"Test" de frustración, de Rosenzweig.17 Combinando material pictórico y verbal, el Picture


Frustration Study, de Rosenzweig (P-F), fue ideado de acuerdo con la teoría del autor sobre la
frustración, y la agresión. Hay dos formas de este test, una para niños (de cuatro a trece años)
y otra para adultos (de catorce años en adelante). Cada forma comprende una serie de dibujos
semejantes a los de las películas animadas, que describen dos personajes principales. Una de
estas personas se halla envuelta en una situación de ligera frustración, en un incidente
corriente; la otra está diciendo algo que, bien ocasiona la frustración, o bien llama la atención
hacia las circunstancias de la misma. Se dan instrucciones al sujeto para que escriba en el
espacio que se deja en blanco lo que la persona frustrada contestaría. Se le insta para que dé la
primera réplica que le acuda a la imaginación. Las situaciones frustratorias son de dos tipos. a)
bloqueo del ego, en las que alguna obstrucción, personal o impersonal, impide, defrauda, priva o
contraria de otro algún modo al individuo directamente; y b) bloqueo del superego, en el que el
individuo es insultado, acusado o incriminado de otra forma por otra persona. En la figura
siguiente se reproduce un elemento de la forma adulta.

17 Tomado del libro de A. Anastasi. (1970) Los Test Psicológicos. Editorial Revolucionaria. En
Alonso Álvarez. A. y col. Psicodiagnóstico. Selección de Lecturas. Editorial Félix Varela. La
Habana, 2003

El estudio del test de frustración se basa en el supuesto de que el sujeto se identifica con el
personaje frustrado de cada lámina, y proyecta sus propias tendencias de reacción en las
respuestas que da. Al puntuar el test, cada respuesta se clasifica con referencia al tipo de
reacción y dirección de la agresión.

Entre los tipos de reacción se incluyen: dominancia-obstáculo, en el que se hace hincapié en la


respuesta sobre el objeto frustrante; ego-defensa, en donde la atención se centra en la
protección del individuo contrariado; y persistencia-necesidad, en el que lo importante es la
solución del problema que produce la frustración. La dirección de la agresión se puntúa como:
extrapunitiva, o volcada hacia el medio ambiente; intrapunitiva, o vuelta hacia el propio sujeto;
e impunitiva, o desviada en un intento por paliar o evadirse de la situación. Se determina el
porcentaje de respuestas que figuran en cada una de estas categorías. Se puede obtener
también una estimación de la conformidad con el grupo (GCR) que presente la tendencia del
sujeto a dar respuestas de acuerdo con las respuestas modales de la muestra de tipificación.

Se han reunido normas para el estudio P-F en numerosos grupos especiales, pero no se dispone
de normas nacionales sistemáticas, ni se da información suficiente en lo relativo a las
características de las muestras normativas. Se dan normas separadas, con traducción, para
varios países de Europa, Asia y África.

Fig. 12.1. Elemento ilustrativo del estudio P-F de Rosenzweig. (Reproducido con permiso de Saúl
Rosenzweig)

La estabilidad temporal y la consistencia entre los elementos del test son bajas. Seria deseable
una revisión que utilizara el análisis de elementos para obtener una mayor consistencia interna,
en tanto que la actuación en los elementos separados se sume para dar puntuaciones totales. El
acuerdo entre puntuadores solo es moderado.

Los estudios sobre la validez han dado algunos resultados positivos y otros negativos. El estudio
P-F, por ser más limitado en el campo que abarca, tener una estructuración más alta y ser
relativamente objetivo en sus procedimientos de puntuación, se presta mejor al análisis
estadístico que la mayoría de las restantes técnicas proyectivas. Se han realizado también
esfuerzos más sistemáticos para reunir normas y comprobar su fiabilidad y validez. En su forma
presente, sin embargo, no se ha establecido su valor como instrumento objetivo. Su uso debe,
por tanto, quedar limitado por las mismas precauciones que se aplican a otras técnicas
proyectivas. Como algunos otros instrumentos proyectivos, el estudio P-F ha sido adaptado por
otros investigadores para trabajar sobre las actitudes. Se ha seguido el método general del
estudio P-F en tests especialmente ideados para estudiar las actitudes hacia grupos minoritarios
y las opiniones sobre la guerra.