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El sentido del tacto es uno de los sentidos más importantes del organismo y uno de los que

antes se desarrolla en el ser humano. La piel es el órgano sensorial para el tacto. A través
de ella discriminamos cuatro tipos de sensaciones: frío, calor, dolor y contacto.
Este sistema táctil nos ofrece protección, ya que nos avisa de estímulos potencialmente
nocivos a los que podemos responder haciendo los movimientos adecuados cuando
aumenta nuestro nivel de alerta, por ejemplo, cuando retiramos la mano de algo que
quema.
Por otro lado, un correcto funcionamiento del sistema táctil hará que nuestro desarrollo
cognitivo sea el adecuado ya que interviene en el esquema del espacio y del tiempo que
tiene nuestro cerebro cuando experimenta nuevos aprendizajes.

Además, nos proporciona información sobre el medio ambiente, sobre el propio cuerpo, y
nos facilita crear un adecuado esquema corporal. Interviene, también, en el correcto
funcionamiento del desarrollo de la motricidad fina, de la coordinación de los movimientos
del cuerpo y del planeamiento motor.

Básicamente existen dos tipos de alteraciones sensoriales relacionadas con el tacto:


hiporrespuesta al tacto o hiperrespuesta al tacto. Los niños hiporesponsivos son muy
buscadores de sensaciones, y los hiperresponivos, evitadores.
¿Cómo podemos detectar estas alteraciones?
Pues bien, cuando existe una hiperrespuesta al tacto, es decir tenemos un niño
hiperresponsivo, nos daremos cuenta de que por ejemplo, aunque haga calor, quiere llevar
manga larga, le dan asco las texturas pegajosas, evita ponerse en cola cerca de sus
compañeros o en un cumpleaños, es reacio al contacto físico, no le gusta que le laven la
cara o el pelo, se siente amenazado cuando no se espera que lo toque nadie y lo
sorprenden con contacto, etc.
Por otro lado, para los niños hiporresponsivos los signos de alerta estarían en la línea de
niños que se meten todo en la boca, lo tocan todo, que tienen necesidad de vibración, que
les encantan los abrazos fuertes, golpearlo todo, buscan constantemente el movimiento,
les encantan las cosquillas, pasan mucho tiempo en el suelo, de puntillas, etc.
Algunas actividades que pueden ayudar a estos niños a alcanzar regulación sensorial son:
 Crear una caja de texturas, tanto para niños con hipo o hiper respuesta, e ir exponiéndolos
poco a poco a los estímulos, sin forzar, jugar a guardar las texturas en la caja, etc.
 Hacer cajas con legumbres, arroz, fideos, esconder juguetes pequeños dentro de la caja a
los que hay que rescatar.
 En una tapa de caja de zapatos crear un arenero, con una fina capa de arena y jugar a
dibujar letras u objetos sencillos
 En un mantel impermeable jugar a dibujar letras en una fina capa de espuma de afeitar.
 Para los niños hiporresponsivos, con una pelota grande tumbarlos en el suelo y ejercer
presión profunda sobre todo el cuerpo antes de hacer una actividad que requiera cierto
nivel de atención.
 Ejercer masajes con masajeadores con vibración por todo el cuerpo.
¡Esperamos que todas estas ideas os haya servido de ayuda para trabajar el sentido táctil
en casa!

https://www.redcenit.com/sistema-tactil-detectar-alteraciones/
¿Qué es el sistema táctil?
Nuestro sistema táctil nos aporta información sobre lo que estamos tocando. Nos aporta
sensaciones a través de los receptores de nuestra piel sobre las propiedades de los objetos con
los que estamos interactuando: textura, forma, tamaño y peso, además de darnos información
que tiene que ver con el dolor y la temperatura. Desde nuestro desarrollo más temprano este
sentido es crucial ya que nos ayuda a ganar consciencia sobre nuestro cuerpo y a entender todo
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………………………………………………………………………………,ñ.ññññññLñ;L::{{{{{{{{{{{{{{{{
{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{lo que vemos. Podemos tener en nuestra cabeza la imagen de cualquier bebé
que mira un juguete, lo toca-coge y comienza a a explorarlo. Está aprendiendo sobre ese objeto.
Igualmente con las personas. Recordamos, además, que hay zonas de nuestro cuerpo con más
receptores táctiles, como son las manos, los pies y la boca.

Una buena integración de las informaciones que nos llegan desde nuestro sentido del tacto (junto
con los otros sentidos) es fundamental para poder tener un desempeño adecuado en nuestro día
a día. ¿Cómo si no, podríamos abrocharnos un botón trasero o uno a nivel del cuello, en el que
no podemos compensar con la vista? ¿o abrocharnos el sujetador? Para hacernos una idea,
seguro que alguna vez habéis intentado coger una moneda del bolso o intentar abrir la puerta de
casa con unos guantes puestos, no habéis sido capaces y al final habéis acabado “medio
cabreados” quitándoos los guantes porque no erais capaces de realizar esa tarea… Pues
imaginad lo que sería vivir como si llevaras unos guantes puestos todo el tiempo… complicado,
¿verdad?.

El sistema táctil interviene en:

Nuestro tacto nos proporciona respuestas de dos tipos: hay respuestas protectoras, de tipo socio-
emocional, que influyen en nuestra relación con el ambiente físico y con las personas que nos
rodean (nos vamos a centrar en ellas en otro post). Y por otro lado, tenemos las respuestas
integrativas, de tipo sensoriomotor y tienen que ver con la integración de la información táctil con
información de otros sentidos. Así, este tipo de informaciones van a influir en:

 Coordinación motora fina y destreza manual.


 Localización y discriminación de estímulos.
 Planeamiento motor.
 Esquema corporal – conciencia corporal.
 Control oral motor.
 Atención.

¿Qué signos pueden indicarnos que estamos ante un problema en el sistema táctil?

 Puede poner objetos en su boca para explorarlos.


 Puede tener necesidad de irlo tocando todo, tanto objetos como personas.
 Parece no notar que le toquen, a no ser que sea con determinada presión o intensidad.
 Puede preferir andar descalzo.
 Puede tener dificultad para realizar actividades manipulativas.
 Puede parecer torpe.
 Puede ser un poco “bruto” jugando.
 Puede buscar vibración o información sensorial más intensa.
 Puede presentar dificultades motoras orales.
 No se da cuenta de que tiene sucias las manos o la boca.
 Pede tener preferencia por alimentos con sabores fuertes.

¿Qué podemos hacer?

Experimentar con bandejas sensoriales. Podemos hacer bandejas con cientos de materiales,
como legumbres o cereales, y a partir de ahí, que tengan que buscar distintos objetos que están
escondidos. Yo tengo una caja que se llama “La búsqueda del Tesoro” y jugamos a que somos
piratas y tenemos que buscar ese tesoro escondido en la arena). Primero podemos usar la vista,
pero después podemos jugar a encontrar cosas con los ojos tapados. Quizá tengamos que
comenzar usando objetos a buscar con mucho contraste con el material que usamos de base
(por ejemplo, buscar letras grandes de gomaeva entre arroz), y luego pueden irse haciendo más
parecidos (buscar pinchitos de colores entre judias).

Enlace a caja sensorial sobre el océano del blog Kids Play Box

También es muy divertido construir bandejas temáticas, mientras vamos nombrando los objetos
que estamos colocando y tratando de diferenciar algunas de sus cualidades básicas. Podemos
crear bandejas del fondo del mar, del desierto… de lo que queramos. En cualquier catálogo de
material infantil, podéis encontrar mesas de arenas y agua super chulas para trabajar con los
chicos.

Enlace al post de destrezas sensoriales con cientos de ideas de bandejas sensoriales


Experimentando con texturas sensoriales. Una opción son las recetas de cocina. Hay
diversas webs con recetas para niños sencillas y divertidas, como por ejemplo
PequeRecetas (enlace aquí). Otra opción son las masas sensoriales, hay multitud de recetas
para fabricarlas, podéis fabricar plastilina casera (un ejemplo aquí) con vuestros chicos,
espuma muy densa de colores o inventaros juegos con la espuma de afeitar. Resulta también
muy divertido imitar formas con gel o con cajones de arena, o usar tablillas de preescritura.
También os podéis hacer dominós o juegos de empezar de texturas muy divertidos.
Enlace a la actividades de Letras sensoriales. Extraído del blog In My World

Juegos con el propio cuerpo: Nos podemos inventar muchos juegos, como jugar a adivinar
dónde nos hemos tocado con los ojos cerrados, jugar a ponernos gomets y ver si el chico lo nota,
frotar con distintos cepillos y/o esponjas… ¿dónde te he tocado?, dibujar formas en la espalda y
adivinar el mensaje que nos han escrito, usar cajas de esterognosia para jugar a las
adivinanzas…

http://ocupatea.es/tactil/

diapositivas

file:///C:/Users/hp/Downloads/sistematactil-141201215005-conversion-gate01.pdf

El sentido del tacto es aquel que permite a los organismos percibir cualidades de los
objetos y medios como la presión, temperatura, áspero o suavidad, dureza. En la piel se
encuentran diferentes clases de receptores nerviosos que se encargan de transformar los
diferentes tipos de estímulos del exterior en información susceptible para ser interpretada
por el cerebro. La piel se divide en tres capas: epidermis, que es la capa superficial, la
dermis y la hipodermis que es la capa más profunda. La epidermis está constituida por
tejido epitelial y en su estrato basal o germinativo encontramos la denominada melanina,
que es el pigmento que da color a la piel, y la dermis por tejido conjuntivo. En esta capa
encontramos los anejos cutáneos que son las glándulas sebáceas, las glándulas
sudoríparas, el pelo y las uñas y la hipodermis formada por tejido conjuntivo adiposo.
Debemos tener en cuenta que aunque principalmente el sentido del tacto se encuentra en
la piel, también lo encontramos en las terminaciones nerviosas internas del organismo,
pudiendo percibir los altos cambios de temperatura o el dolor. Por lo que es el más
importante de los cinco sentidos permitiéndonos percibir los riesgos para nuestra salud
tanto internos como externos. La parte que gobierna el tacto en el cerebro es el lóbulo
parietal.

Contacto.

«Cuando nos describimos como seres sensibles, lo que queremos decir es que somos
conscientes. El significado más literal y amplio es que tenemos percepción sensorial.»1
Los pliegues tactilares sirven para detectar el calor, el frío, el dolor o cualquier otra
sensación; y la sensación es una de las funciones que la conciencia utiliza para orientarse
en el espacio exterior, en su ambiente, como en el espacio interior.2
«Para entender, tenemos que usar la cabeza, es decir, la mente. En general, se piensa en
la mente como algo localizado en la cabeza, pero los hallazgos en psicología sugieren que
la mente no reside necesariamente en el cerebro sino que viaja por todo el cuerpo en
caravanas de hormonas y enzimas, ocupada en dar sentido a esas complejas maravillas
que catalogamos como tacto, gusto, olfato, oído y visión.»3
El tacto pertenece al sistema sensorial cuya influencia es difícil de aislar o eliminar. Un ser
humano puede vivir a pesar de ser ciego, sordo y carecer de los sentidos del gusto y el
olfato, pero le es imposible sobrevivir sin las funciones que desempeña la piel. El tacto
afecta a todo el organismo, así como a la cultura en medio de la cual éste vive y a los
individuos con los que se pone en contacto.4
En muchos aspectos, el tacto es difícil de investigar. Todos los demás sentidos tienen
un órgano clave que puede ser estudiado; para el tacto, ese órgano es la piel, y se
extiende por todo el cuerpo.5
La función de la piel es vital para el organismo: llama la atención del sistema nervioso
central sobre las heridas, quemaduras, picaduras y cualquier otra agresión mecánica,
térmica o química que sufre el organismo. Sin este sistema de alarma, los organismos
correrían el peligro de no darse cuenta de que están siendo atacados. Estos estímulos los
captan receptores repartidos por la dermis y la epidermis, que generalmente están
especializados en uno o varios tipos de sensaciones.

Índice

 1Aspectos biológicos
o 1.1La piel
o 1.2Receptores de la piel
o 1.3Sensibilidad táctil
 1.3.1Presión
 1.3.2Temperatura
 1.3.3El dolor
 2Enfermedades del tacto
 3Referencias
 4Bibliografía
 5Enlaces externos

Aspectos biológicos[editar]
La piel[editar]
La piel se encuentra en estado de renovación debido a la actividad celular de sus capas
profundas, varía de textura, flexibilidad, color, olor, temperatura, sabor y otros aspectos.
Lleva consigo su propia memoria de experiencia, define nuestra individualidad.6
La punta de los dedos y la lengua son más sensibles que otros puntos del cuerpo. Las
partes más pilosas son generalmente las más sensibles a la presión, también es más
delgada la piel donde hay cabello o vello. El sentido del tacto no está en la capa externa de
la piel, sino en la segunda, en la dermis.

Receptores de la piel[editar]

Receptores

Corpúsculos de Meissner

Receptores de Merkel

Exteroceptores Corpúsculos de Krause

Mecanorreceptores Corpúsculos de Ruffini

Receptores de los folículos pilosos

Corpúsculos de Pacini

Interoceptores

Corpúsculos de Ruffini

Termorreceptores (del calor y frío)


Receptores

Nociceptores (del dolor)

Los receptores sensoriales de la piel detectan los cambios que se producen en el entorno;
a través del tacto, la presión y la temperatura. Cada tipo de receptor está inervado por un
tipo específico de fibra nerviosa.7 Los distintos mecanorreceptores se distinguen por el
tamaño de su campo receptivo, la persistencia de su respuesta y el margen de frecuencias
al que responden. Se necesita todo un ejército de receptores para crear esa delicadeza
sinfónica que llamamos caricia. Entre la epidermis y la dermis se encuentran los
diminutos corpúsculos de Meissner, parecen especializarse en las partes no pilosas del
cuerpo (las plantas de los pies, las puntas de los dedos, el clítoris, los pezones, las palmas
y la lengua). Las zonas erógenas y otros puntos hipersensibles responden muy
rápidamente o ligeramente en todo.

Sensibilidad táctil
La sensibilidad táctil, se divide en dos tipos, los cuales, para llegar al encéfalo, siguen vías
sensitivas diferentes:

 Sensibilidad protopática: es la sensibilidad más primitiva y difusa, poco o nada


diferenciada, que responde a todos los excitantes cutáneos dolorosos, al calor y al frío
extremos y al tacto grosero; el sujeto no puede localizar con exactitud el lugar en el
que obra el estímulo, ni discriminarlo. Esta sensibilidad es la primera que reaparece
cuando un nervio sufre una lesión. La segunda neurona se cruza a la altura de la
médula. Sensibilidad propia del Sistema Antero Lateral (SAL) o Espinotalámico
anterior.
 Sensibilidad epicrítica: es la que asegura una discriminación más fina, localizada y
exacta, permite apreciar el estímulo de poca intensidad, normalmente ejerce influencia
inhibitoria sobre el sistema protopático, siendo esta más reciente. (Responsable de la
capacidad de reconocer formas y tamaños). A diferencia de la otra, su segunda
neurona se cruza a la altura del bulbo raquídeo a nivel de C1 en la "decusación
sensitiva" formando las fibras arcuatas o arquedas. Propia del sistema de los cordones
dorsales.
La sensibilidad termoalgésica (temperatura y dolor) se transmite al encéfalo por una vía
diferente.
El tacto nos enseña que vivimos en un mundo tridimensional, nos enseña que la vida tiene
profundidad y contorno.8

Un acercamiento a la piel humanacaucásica.


Presión[editar]
Los corpúsculos de Pacini responden muy deprisa a cambios en la presión y tienden a
reunirse cerca de las articulaciones, en algunos tejidos profundos, así como en las
glándulas genitales y mamarias. Son sensores gruesos, en forma de cebolla, y le dicen al
cerebro qué es lo que los presiona y también qué movimientos hacen las articulaciones o
de qué modo están cambiando de posición los órganos cuando nos movemos. No se
necesita mucha presión para hacerlos responder y enviar mensajes al cerebro; son
sensibles a las sensaciones de vibración o variación, especialmente las de alta
frecuencia.9 En ciertas condiciones de estimulación, solo es necesario que se de un
desplazamiento de 0.001 mm sobre la superficie de la piel para sobrepasar el umbral de
presión y percibirlo como presión, aunque los umbrales de presión no son iguales para
todas las regiones de la piel. Así, la región más sensible a la presión es el rostro, le siguen
en su orden, el tronco, los dedos y los brazos; las regiones inferiores son las menos
sensibles. En general, las mujeres tienen umbrales más bajos de sensibilidad a la presión,
en otras palabras son más sensibles a la presión que los hombres.10
Temperatura[editar]
Los Corpúsculos de Ruffini se hallan a cierta profundidad bajo la superficie de la piel y
registran la presión constante; son sensores de temperatura. No puede sorprender que la
lengua sea más sensible al calor que muchas otras áreas del cuerpo. A diferencia de otras
informaciones táctiles, las de temperatura le dan cuenta al cerebro de cambios tanto altos
como bajos, con frecuentes actualizaciones. El cuerpo responde inmediatamente a los
cambios de temperatura, y sentimos el frío con un espectro corporal más amplio que el
que tenemos para sentir el calor. Muchas más mujeres que hombres dicen tener las
manos y los pies fríos, lo que no debería sorprender a nadie. Cuando el cuerpo se enfría,
protege antes que nada los órganos vitales(por eso es tan fácil que se congelen las
extremidades); en los humanos, protege los órganos reproductores. Cuando los labios se
nos ponen azules o el frío nos insensibiliza los dedos de los pies, es porque los vasos
sanguíneos se comprimen y el cuerpo sacrifica las extremidades para mandar más sangre
a la esencial sección interna.
El dolor[editar]
Existen receptores especializados en la sensación de dolor. Esta sensación es muy útil
para la supervivencia del individuo pues actúa como un mecanismo de alarma que detecta
situaciones anormales posiblemente nocivas. La finalidad del dolor es prevenir al cuerpo
de un posible daño. El dolor, algunos dicen que es una respuesta de receptores
específicos a peligros específicos, mientras otros piensan que se trata de algo mucho más
ambiguo, una estimulación sensorial extrema de cualquier tipo, porque en el delicado
ecosistema de nuestro cuerpo, un exceso de cualquier cosa podría perturbar el equilibrio.
Cuando sentimos dolor, suele doler el sitio localizado, pero responde el cuerpo entero.11

Enfermedades del tacto[editar]

 Hiperestesia: se define como una sensación exagerada de los estímulos táctiles, como
la sensación de cosquilleo o embotamiento. Es un trastorno de la percepción que
consiste en una distorsión sensorial por un aumento de la intensidad de las
sensaciones, en el que los estímulos, incluso los de baja intensidad, se perciben de
forma anormalmente intensa.

 Hiperafia: Aumento de la capacidad para percibir estímulos táctiles.

 Hipoestesia: se define como una disminución de la sensibilidad de los estímulos


táctiles. Es un trastorno de la percepción que consiste en una distorsión sensorial por
una disminución de la intensidad de las sensaciones, en el que los estímulos, incluso
los de alta intensidad, se perciben muy mitigados.
 Hipoafia: Disminución de la capacidad para percibir estímulos táctiles.

 Anestesia: es la ausencia completa de todas las formas de sensibilidad en la zona


afectada.
 Anafia: Falta de capacidad para percibir los estímulos táctiles.
 Alodinia: es la percepción anormal del dolor, nacido de un estímulo mecánico o
térmico que de manera normal es indoloro.
 Hiperalgesia: Aumento de la sensibilidad al dolor. Estímulos normalmente dolorosos
son aún más dolorosos.
 Hipoalgesia: Disminución de la sensibilidad dolorosa. Estímulos normalmente
dolorosos son percibidos como livianos o poco dolorosos.
 Analgesia: es la ausencia completa de todas las formas de dolor en la zona afectada.
Estímulos normalmente dolorosos o muy dolorosos no son percibidos.
 Agrafoestesia: La “grafoestesia” es el reconocimiento táctil de números y letras
escritos sobre la piel, y la “agrafoestesia”, la incapacidad de hacerlo.
 Astereognosia: La "estereognosia" es la identificación de objetos por el tacto, y la
"astereognosia", la incapacidad de hacerlo.

Referencias[editar]

1. Volver arriba↑ Ackerman, Diane: En todo sentido, pp. 16-17.


2. Volver arriba↑ Jung, Carl Gustav: Los complejos y el inconsciente, p. 52.
3. Volver arriba↑ Ackerman, Diane: En todo sentido. pp. 16-17.
4. Volver arriba↑ Montagu, Ashley: La mente de la piel, pp. 34-35.
5. Volver arriba↑ Ackerman, Diane: Primeros toques. p. 100.
6. Volver arriba↑ Montagu, Ashley: La mente de la piel, p. 23.
7. Volver arriba↑ Rosenzweig, Mark R., S. Marc Breedlove, Neil V. Watson, Ignacio
Morgado, Receptores sensoriales, pp. 117-118.
8. Volver arriba↑ se está experimentando con éxito como sustituto de la audición.Doctor
Kimbough Oller, p.120.
9. Volver arriba↑ Rosenzweig, Mark R.; S. Marc Breedlove, Neil V. Watson, Ignacio
Morgado, Receptores sensoriales, pp. 120-121.
10. Volver arriba↑ Schiffman, Harvey (2001). «7». La Percepción Sensorial. Limusa Wiley.
p. 159. ISBN 968-18-5307-5.
11. Volver arriba↑ Ackerman, Diane: El punto del dolor, p. 135.

https://es.wikipedia.org/wiki/Tacto#Enfermedades_del_tacto

Las enfermedades del tacto pueden presentarse en momentos


puntuales y desaparecer, pueden prolongarse en el tiempo o bien
convertirse en problemas crónicos.

Sus causas pueden ser de diversa índole: desde una mala postura
corporal, secuela de alguna intervención quirúrgica o traumatismo, hasta
una enfermedad grave

El tacto es uno de los cinco sentidos que tiene el ser humano, el cual le
permite tener información del mundo que lo rodea en cuanto a las
cualidades y características de los objetos, así como la percepción de
ciertos elementos del medio ambiente como temperatura, presión,
etcétera.

El sentido del tacto está directamente relacionado con la piel, que es el


órgano más grande de nuestro cuerpo (ya que lo reviste totalmente) y es
el responsable de percibir, gracias a los múltiples receptores nerviosos
que contiene, los estímulos del mundo exterior.

Esta percepción se realiza cuando estos receptores nerviosos, repartidos


en la epidermis y en la dermis de la piel, reciben una señal externa y la
envían al cerebro, gracias a la conexión del tálamo con el lóbulo parietal,
donde la información es procesada y reenviada a la piel en forma de calor,
frío, presión, dolor, placer, etc.

Sin embargo, este proceso –como cualquier otro del ser humano– es
susceptible a sufrir trastornos de diversa índole que pueden llegar a causar
enfermedades o incapacidades. A continuación describiremos algunas de
las más comunes.

Principales trastornos del sentido del tacto

Analgesia

Ante daños provocados o estímulos dolorosos, existe ausencia total de


molestia o dolor.

Agrafoestesia

El término tiene que ver con la ausencia de grafoestesia, que es la


capacidad del individuo para reconocer letras o números que se escriban
en forma imaginaria (o real, pero sin que el individuo lo vea) sobre la piel
de alguna parte del cuerpo.
Astereognosia

Se relaciona con la ausencia de estereognosia, que es la capacidad de


identificar objetos a través del tacto.

Anafia

La anafia es la ausencia total o parcial del tacto; es decir, la incapacidad


para percibir ningún tipo de sensaciones por medio de la piel.

Alodinia

La alodinia es una percepción exagerada de dolor ante estímulos que en


situaciones normales y para el común de las personas no son dolorosos.

Puede ser estática, cuando el dolor se produce por un estímulo puntual y


único, como la presión con un dedo, o dinámica, cuando el dolor es
causado por un estímulo repetitivo.

Hiperestesia

La hiperestesia es una hipersensibilidad de la piel que hace que la


sensación ante el estímulo externo, así sea éste de baja intensidad, se
intensifique a niveles que resultan desagradables.

Hipoestesia

La hipoestesia el caso contrario al mencionado recientemente: la


sensibilidad disminuye y el estímulo se percibe en forma débil.

Anestesia

En este caso, el estímulo no es percibido en absoluto.


Hiperafia

Es el aumento de la capacidad para percibir estímulos, una sensibilidad


exagerada.

Hipoafia

Es lo contrario de la Hiperafia, o sea, la disminución de la capacidad para


percibir estímulos, una sensibilidad apocada.

Hiperalgesia

a hiperalgesia es la exacerbación del dolor. Es decir, estímulos que en


general son dolorosos, se sienten aún más dolorosos.

Hipoalgesia

Por el contrario: estímulos que en general son dolorosos para el promedio


de las personas, se perciben con poco dolor.

Parestesia

La parestesia es la sensación de hormigueo de alguna extremidad. Se


debe casi siempre a la presión de algún nervio, producto de una mala
postura del cuerpo o cuando se golpea el codo con relativa fuerza.

Con menos frecuencia, puede deberse a la ingesta de algún medicamento.


Suele durar segundos o pocos minutos.

Causas de los trastornos de la sensibilidad


Los trastornos de la sensibilidad se pueden deber a múltiples causas:
desde motivos pasajeros como el pinzamiento de algún nervio que
produce hormigueo momentáneo, hasta infecciones del sistema nervioso,
quemaduras, alergias, etc.
Trastornos temporales

Aprisionamiento de nervios por malas posturas, picaduras de insectos


venenosos o infecciones bacterianas que puedan afectar los nervios o
terminaciones nerviosas.

Irritación nerviosa por punciones o pruebas médicas. Alergias. Efectos


secundarios por la ingesta de ciertos medicamentos.

Lesiones nerviosas o daños neurológicos

Generalmente las lesiones se deben a tumores o hernias que pisan ciertos


nervios y producen alteraciones en la sensibilidad. Suelen resolverse con
intervención quirúrgica para su extirpación.

En el caso de daños o enfermedades de tipo neurológico, los síntomas a


nivel del tacto son consecuencias secundarias de las mismas, que suelen
desaparecer cuando se tratan correctamente.

Enfermedades más complejas como la esclerosis múltiple, requieren un


tratamiento médico de largo plazo para disminuir este tipo de síntomas.

En situaciones de neuropatías o infarto cerebral, por ejemplo, uno de los


síntomas que se puede presentar es un trastorno momentáneo de la
sensibilidad.

En este caso la atención debe ser inmediata para resolver la causa del
problema y minimizar el riesgo de secuelas.

Quemaduras y cirugías

Las quemaduras producen daños severos a la epidermis y, según la


gravedad, también pueden penetrar a la dermis, modificando toda la
estructura de las terminaciones nerviosas, pudiendo producir trastornos
pasajeros o más o menos permanentes en la zona.
Lo mismo puede ocurrir en áreas de cicatrices producidas por cortes o
cirugías, en donde la sensibilidad suele modificarse durante tiempos
prolongados o de forma permanente.

Enfermedades neurológicas

La esclerosis múltiple o el Parkinson pueden llegar a producir trastornos


de sensibilidad.

Disfunciones sanguíneas

Anemias, arteriosclerosis, enfermedad arterial periférica e incluso la


diabetes pueden producir trastornos del tacto.

Disfunciones psicológicas

Ciertas disfunciones anímicas o patologías como fobias, ataques de


pánico, etc., podrían causar este tipo de trastornos.

Otras Patologías de la Piel


Además de las enfermedades que afectan directamente la capacidad
táctil, existen otras patologías que afectan la piel y que también pueden
dificultar o modificar la sensibilidad y el normal desempeño de las
capacidades de este órgano sensorial.

Escabiosis o Sarna

Enfermedad cutánea causada por ácaros que se internan debajo de la piel


y depositan allí sus huevecillos, produciendo mucha picazón y puntitos o
líneas rojas en la piel.

Es altamente contagiosa, sobre todo por contacto directo de piel infectada


con piel sana. Existe la creencia de que la sarna es transmitida por los
animales; sin embargo, estos tienen otro tipo de sarna que no contagia al
humano.
Psoriasis

Es una enfermedad crónica de la piel en la cual van apareciendo manchas


escamosas y pústulas de cierto grosor y de color rojo o púrpura intenso.

Aparece principalmente en codos, rodillas, pecho y cuero cabelludo,


pudiendo extenderse hacia otras zonas del cuerpo.

Urticaria

Alergia cutánea que se manifiesta con aparición de ronchas o manchas


que se inflaman y producen picazón.

Es la reacción natural del organismo a la exposición de un antígeno, ya


sea por contacto, inhalación o ingestión.

Dermatitis

Inflamación de la dermis que se manifiesta con enrojecimiento,


supuración y/o descamación de la piel.

Micosis

Infección de la piel producida por hongos microscópicos. Afectan


diferentes zonas de la piel y existen diferentes tipos de hongos, tomando
diversos nombres según cada caso: tiña, pitiriasis, candidiasis,
onicomicosis, etc.

Lepra

Es una enfermedad crónica y contagiosa, producida por una bacteria que


afecta principalmente la piel y los nervios de pies y manos; en algunos
casos también afecta la piel que recubre la nariz.
Produce nódulos y lesiones de cierta envergadura. Esta enfermedad está
prácticamente erradicada en la mayoría de los países desarrollados.
Demora muchos años en manifestarse y otros tantos en curarse.

Referencias

1. Sentido del tacto. Recuperado de froac.manizales.unal.edu.co


2. Trastornos de la sensibilidad. Recuperado de onmeda.es
3. Enfermedades del tacto. Recuperado de
loscincosentidostacto.blogspot.com.ar
4. Enfermedades del tacto. Recuperado de clubensayos.com
5. Enfermedades del tacto – sentido. Recuperado de
enciclopediadetareas.net
6. Definición de hiperafia. Recuperado de definiciones-de.com
7. Sarna humana (Escabiosis). Recuperado de msal.gob.ar
8. Alodinia. Recuperado de psicologiaymente.net
9. Micosis. Recuperado de e.wikipedia.org

Sentido del tacto

El sentido del tacto proporciona información al cerebro sobre lo que rodea al organismo. En toda la superficie
del cuerpo hay sensores de tacto [1].

Los sensores de la piel detectan tacto, dolor, vibración, presión, calor y frío. La suavidad de la seda, la
vibración de un motor, la presión de sostener algo pesado, el dolor de pisar un alfiler, el calor de una flama,
el frio de meter una mano en agua helada…todo eso se experimenta cuando se estimulan los sensores de
la piel. Los sensores de tacto y presión ligeros están en la capa superior de la dermis. Los de tacto y presión
intensos son mayores y se localizan en el plano más profundo de la dermis. La mayoría de ellos tienen
cápsula. Los sensores para calor, frío y dolor son terminaciones nerviosas ramificadas cerca de la unión
entre la epidermis y la dermis. Estos sensores no están rodeados por una cápsula. La información de los
diferentes sensores viaja en forma de impulsos eléctricos por nervios que llevan al área sensorial del cerebro.
El cerebro interpreta estos impulsos y crea un “representación táctil” del entorno de la persona, la cual
incluye, por ejemplo, información sobre presión y calor. Las sensaciones de dolor advierten al cerebro sobre
un posible daño al cuerpo [1].
Imagen tomada de: https://goo.gl/pSqJfM

Cómo funciona el tacto

El tacto es uno de los cinco sentidos junto a la vista, el olfato, el oído y el gusto. Su funcionamiento se basa
en un sistema de receptores sensoriales especiales que envían señales a través de los nervios hasta la
médula espinal y el cerebro, donde se procesa la información.

Dichos receptores se encuentran repartidos por toda la superficie del cuerpo, y nos permiten sentir dolor,
como el de un hierro abrasador, pero también placer, como el de las cosquillas de una pluma que roza la
piel. Es un sentido fundamental para alejarnos de lo que representa un riesgo para nuestra salud, así como
para alcanzar el bienestar.

Los receptores táctiles son un tipo de terminación nerviosa en la que intervienen los corpúsculos de Meissner.
Estos detectan toques ligeros y se encuentran en las partes sin vello del cuerpo, como los labios, las palmas
de las manos y los dedos. Existen otros tipos de receptores que son sensibles a la presión, el estiramiento
de la piel, la vibración y el movimiento del cabello.

Las arrugas de las yemas de los dedos y las palmas de las manos forman patrones únicos en cada persona,
por lo que es un método de identificación infalible, pero la naturaleza no nos las proporcionó con ese
propósito, sino para ayudar a mejorar la sensibilidad táctil, ya que las arrugas implican más piel y esto
conlleva la posibilidad de incluir más receptores en estas zonas clave del cuerpo [2].
Trastornos del sentido del tacto

 Analgesia: es la ausencia completa de todas las formas de dolor en la zona afectada. Estímulos
normalmente dolorosos o muy dolorosos no son percibidos.
 Agrafoestesia: La “grafoestesia” es el reconocimiento táctil de números y letras escritos sobre la
piel, y la “agrafoestesia”, la incapacidad de hacerlo.
 Astereognosia: La "estereognosia" es la identificación de objetos por el tacto, y la "astereognosia",
la incapacidad de hacerlo.
 Anestesia: es la ausencia completa de todas las formas de sensibilidad en la zona afectada.

Imagen tomada de: https://goo.gl/jBzL7d

 Anafia: Falta de capacidad para percibir los estímulos táctiles.


 Alodinia: es la percepción anormal del dolor, nacido de un estímulo mecánico o térmico que de
manera normal es indoloro.
 Hiperestesia: se define como una sensación exagerada de los estímulos táctiles, como la sensación
de cosquilleo o embotamiento. Es un trastorno de la percepción que consiste en una distorsión
sensorial por un aumento de la intensidad de las sensaciones, en el que los estímulos, incluso los
de baja intensidad, se perciben de forma anormalmente intensa.
 Hiperafia: Aumento de la capacidad para percibir estímulos táctiles.
 Hipoestesia: se define como una disminución de la sensibilidad de los estímulos táctiles. Es un
trastorno de la percepción que consiste en una distorsión sensorial por una disminución de la
intensidad de las sensaciones, en el que los estímulos, incluso los de alta intensidad, se perciben
muy mitigados.
 Hipoafia: Disminución de la capacidad para percibir estímulos táctiles.
 Hiperalgesia: Aumento de la sensibilidad al dolor. Estímulos normalmente dolorosos son aún más
dolorosos.
 Hipoalgesia: Disminución de la sensibilidad dolorosa. Estímulos normalmente dolorosos son
percibidos como livianos o poco dolorosos [3].

Cuidados de la piel
Imagen tomada de: https://goo.gl/3Kf5lS

 El lavado frecuente de las manos constituye una clara medida preventiva de transmisión de
enfermedades. Llevar las manos siempre limpias, lavándolas con agua y jabón, y secarlas bien,
sobre todo, entre los dedos.
 Lavarse las manos siempre, después de ir al cuarto de baño.
 Cepillar las uñas y cortarlas en curva. Es aconsejable limpiarlas.
 Aplicar crema hidratante, para mantener la elasticidad de la piel.
 Reducir el tiempo de exposición al sol de forma directa si no se lleva protección.
 Acudir al profesional sanitario en caso de que aparezcan ronchas, granos, manchas u otros cambios
anormales [4].

http://froac.manizales.unal.edu.co/roapRAIM/scorm/27/

ENFERMEDADES DEL TACTO – Sentido

El sentido del tacto es aquel que permite a los organismos percibir


cualidades de los objetos y medios como la presión, temperatura, aspereza o
suavidad, dureza, etc. En el ser humano se considera uno de los cinco
sentidos actuales. El sentido del tacto se encuentra principalmente en la piel.
Órgano en el que se encuentran diferentes clases de receptores nerviosos
que se encargan de transformar los diferentes tipos de estímulos del exterior
en información susceptible para ser interpretada por el cerebro.

El tacto pertenece al sistema sensorial cuya influencia es difícil de aislar o


eliminar. Un ser humano puede vivir a pesar de ser ciego, sordo y carecer de
los sentidos del gusto y el olfato, pero le es imposible sobrevivir sin las
funciones que desempeña la piel. El tacto afecta a todo el organismo, así
como a la cultura en medio de la cual éste vive y a los individuos con los que
se pone en contacto.

En muchos aspectos, el tacto es difícil de investigar. Todos los demás


sentidos tienen un órgano clave que puede ser estudiado; para el tacto, ese
órgano es la piel, y se extiende por todo el cuerpo.

La función de la piel es vital para el organismo: llama la atención del sistema


nervioso central sobre las heridas, quemaduras, picaduras y cualquier otra
agresión mecánica, térmica o química que sufre el organismo. Sin este
sistema de alarma, los organismos correrían el peligro de no darse cuenta de
que están siendo atacados. Estos estímulos los captan receptores repartidos
por la dermis y la epidermis, que generalmente están especializados en uno
o varios tipos de sensaciones.

La piel se encuentra en estado de renovación debido a la actividad celular de


sus capas profundas, varía de textura, flexibilidad, color, olor, temperatura,
sabor y otros aspectos. Lleva consigo su propia memoria de experiencia,
define nuestra individualidad.

La punta de los dedos y la lengua son más sensibles que otros puntos del
cuerpo. Las partes más pilosas son generalmente las más sensibles a la
presión, también es más delgada la piel donde hay cabello o vello. El sentido
del tacto no está en la capa externa de la piel, sino en la segunda, en la
dermis.

Entres las enfermedades del tacto, están:


 Analgesia: es la ausencia completa de todas las formas de dolor en la
zona afectada. Estímulos normalmente dolorosos o muy dolorosos no son
percibidos.
 Agrafoestesia: La “grafoestesia” es el reconocimiento táctil de
números y letras escritos sobre la piel, y la “agrafoestesia”, la incapacidad de
hacerlo.

 Astereognosia: La "estereognosia" es la identificación de objetos por


el tacto, y la "astereognosia", la incapacidad de hacerlo.

 Anestesia: es la ausencia completa de todas las formas de


sensibilidad en la zona afectada.

 Anafia: Falta de capacidad para percibir los estímulos táctiles.

 Alodinia: es la percepción anormal del dolor, nacido de un estímulo


mecánico o térmico que de manera normal es indoloro.

 Hiperestesia: se define como una sensación exagerada de los


estímulos táctiles, como la sensación de cosquilleo o embotamiento. Es un
trastorno de la percepción que consiste en una distorsión sensorial por un
aumento de la intensidad de las sensaciones, en el que los estímulos, incluso
los de baja intensidad, se perciben de forma anormalmente intensa.

 Hiperafia: Aumento de la capacidad para percibir estímulos táctiles.

 Hipoestesia: se define como una disminución de la sensibilidad de los


estímulos táctiles. Es un trastorno de la percepción que consiste en una
distorsión sensorial por una disminución de la intensidad de las sensaciones,
en el que los estímulos, incluso los de alta intensidad, se perciben muy
mitigados.

 Hipoafia: Disminución de la capacidad para percibir estímulos táctiles.

 Hiperalgesia: Aumento de la sensibilidad al dolor. Estímulos


normalmente dolorosos son aún más dolorosos.

 Hipoalgesia: Disminución de la sensibilidad dolorosa. Estímulos


normalmente dolorosos son percibidos como livianos o poco dolorosos.
https://www.enciclopediadetareas.net/2016/10/enfermedades-del-tacto-sentido.html
http://tucuerpohumano.com/c-sistema-nervioso/el-
tacto/http://tucuerpohumano.com/c-sistema-nervioso/el-tacto/

http://tucuerpohumano.com/c-sistema-nervioso/el-tacto/