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OBJETO: PROMUEVE DENUNCIA PENAL – ACOMPAÑA PRUEBA – SOLICITA

URGENTE APERTURA DE LA INVESTIGACIÓN PENAL PREPARATORIA

SEÑORA FISCAL ANTICORRUPCION:

RAYMUNDO ARTURO KISSER, MI. 4.992.051, Senador Provincial por el Departamento


Paraná, con domicilio en mi Público Despacho, sito en el Primer Piso, Of. 81, Casa de Gobierno,
Paraná, Pcia. de E. Ríos, (Correo Electrónico raymundokisser@gmail.com – Teléfono 0343-
156118773), en mi propio derecho, y con patrocinio letrado del Dr. RUBEN ALBERTO PAGLIOTTO,
Matrícula Provincial N° 3837– Tomo I – Folio: 105, (Correo Electrónico
rubenalbertopagliotto@hotmail.com), constituyendo domicilio “ad litem” en calle Laprida 374,
Paraná, E.Ríos, al Señor Fiscal en Turno, como en derecho mejor proceda, me presento y digo:

I. OBJETO: Que en mi calidad de Funcionario Público, y a tenor de lo dispuesto por


los Arts. 232º, 233º, 234 y 235º inc. a) del C.P.P., vengo a promover Denuncia Penal a efectos de
que se sustancie, con premura y profundidad, la consecuente Investigación Penal Preparatoria
(IPP) relativa a la construcción de 800 viviendas en el Área Paraná, y mas concretamente 250
viviendas en San Benito, 250 Viviendas en Colonia Avellaneda y 300 viviendas en la parte Este de
la Ciudad de Paraná, sobre calle Don Bosco y Avda. Circunvalación; y la responsabilidad que
tuvieron, eventualmente, entre otros, las siguiente personas: Ex titulares del IAPV, Sres. Oscar
MARELLI y Alfredo FRANCOLINI y/o quienes integraron en esas gestiones el directorio del
organismo y/o quienes tuvieron a su cargo los controles como inspectores de las mismas y/o
gerentes técnicos que hayan tomado intervención directa y que sus decisiones hayan sido
dirimentes, sin perjuicio de los actuales directivos del IAPV y contra los titulares de las empresas
constructoras intervinientes en cualquiera de los tres grupos habitacionales y que totalizan las
800 viviendas Néstor I. SZCZECH, Miguel MARIZZA, Rubén Oscar GRASSO, titular/es de Adelco-
Viano Construcciones, Caballi S.A.”, y “RP Construcciones) y directivos de la MUTUAL MODELO
y/o cualquier otra persona jurídica o humana (ver nuevo C.C.y C.) de las que surgiera
responsabilidad penal, cualquiera haya sido su grado de participación en posibles injustos, a
título de dolo o culpa, por acción u omisión; todo ello en función de los hechos, circunstancias y
normas de fondo y forma, que seguidamente paso a describir:

II. ROL Y FUNCIONES DEL I.A.P.V.: Que antes de entrar a los aspecto propios y concretos
de la denuncia penal propiamente dicha, y a efectos de determinar las responsabilidades que
tiene el Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda de la Provincia de Entre Ríos (I.A.P.V.),
que se rige por la Ley Provincial N° 4.187, debo destacar, inevitable y muy especialmente, lo que
sigue:

1.- Que el IAPV, que se creó por la Ley mencionada, es una Persona Jurídica. Es un Ente
Autárquico del Estado Provincial, que tiene funciones específicamente asignadas. Es importante
poner de resalto, que el IAPV mas allá de construir viviendas, y así surge del Art. 10, tiene por
función, la de proyectar la planificación y zonificación de las ciudades, villas y pueblos, orientar a
los organismos del Estado en lo referente a la distribución de los servicios públicos, a la
planificación de las redes de comunicación, establecimiento de normas racionales,
correspondientes al uso del suelo. Es decir, el IAPV antes que construir viviendas, o impulsar la
edificación, tiene una misión esencial e inexcusable: la planificación urbana. El IAPV a diferencia
de otros Institutos de Viviendas Provinciales, tiene una misión especial, que tuvo muy
especialmente en cuenta el Legislador de 1959, como es la planificación urbana. Esto es
importante, para advertir las serias, graves e inexcusables desprolijidades e irregularidades en
que se incurrió en la ejecución/construcción de las 800 viviendas, en los tres lugares señalados al
inicio de esta denuncia. El IAPV, como Ente Organizador de Planes de Viviendas, no puede ni
debe permitir la construcción de Viviendas, máxime cuando son sociales, en cualquier lugar y de
cualquier manera. El Art. 10 inc. j) de la ley 4167 pone como función del IAPV la de construir
viviendas destinadas a ser adjudicadas de acuerdo a las normas, las que deben estar
preestablecidas. Es decir, nada puede quedar librado al azar.-

2.- Que igualmente, el IAPV para cumplir con sus funciones esenciales y específicas, y de acuerdo
a lo establecido por el Art. 10 inc. p) de la Ley 4167, puede adquirir terrenos en la Provincia de E.
Ríos. Es decir, el IAPV no puede desligarse de la adquisición de los terrenos, con el cumplimiento
estricto e ineludible de todos los recaudos legales, y en donde se asentarán las viviendas que
serán luego adjudicadas, máxime cuando esas viviendas tienen un rol social.

3.- Que, como se desprende de lo señalado, el IAPV tiene funciones esenciales y fundacionales,
como es justamente la de proyectar la urbanización de los lugares donde se construirán
viviendas, ya que esto surge claramente del Art. 10 de la Ley 4167, especialmente a partir de los
incisos a), b), c), f), entre otros. En mi modesta opinión, estas obligaciones mínimas,
elementales, NO SE CUMPLIERON en el caso concreto que motiva esta denuncia. Todo quedó en
manos de la Empresa o Empresas privadas que resultaron adjudicatarias en la construcción de
estas viviendas, pero además, se dio intervención exclusiva y excluyente a una pseudo
inmobiliaria y/o financiera, como se describirá más adelante.-

4.- Que no hay dudas que desapareció (ex profeso y con deliberada intencionalidad) el rol activo,
presente, que debe tener el IAPV. La responsabilidad de esta situación disruptiva y para nada
clara, en este caso debe ser indagada, a partir del mismo momento en que se decide hacer este
emprendimiento, que es la construcción de las 800 viviendas en tres lugares distintos. Se deberá
requerir al IAPV informe quiénes fueron los directivos de ese organismo público que dieron
instrucciones y autorizaron hacer este emprendimiento de la construcción de las 800 viviendas
en los lugares indicados (250 unidades habitacionales en San Benito, 250 en Colonia Avellaneda
y 300 en Paraná). Ellos deben ser fundamentalmente indagados a efectos de deslindar
responsabilidades desde el inicio. Recuérdese que el IAPV no puede ser, en este tipo de
emprendimientos, como ha sido en la ejecución de las 800 viviendas en cuestión, un actor
pasivo, casi un espectador. Todo lo contrario es y debió haber sido su rol en este supuesto, pues
el I.A.P.V. debe ser un actor activo esencial, diligente, con responsabilidades ineludibles e
indelegables.- Más aún: se trata de un ente público con fines sociales y no comerciales, lo que en
este caso –lamentablemente- fue muy distinto y sin lugar a dudas, visto desde afuera, se parece
mucho más a un negocio privado, con fines de lucro, que a una acción estatal destinada a
satisfacer demandas sociales vinculadas a soluciones habitacionales.-

5.- Que bueno es también señalar, como ya se expresara, que el IAPV no es un mero ente
instituido para construir viviendas sociales, sino que tiene a su cargo, fundamentalmente, la
planificación de la zona urbana, que no es solamente proveer de energía eléctrica, agua
corriente, cloacas y gas a las viviendas; sino que también en todo lo relacionado con la
urbanización y servicios elementales que hacen al desarrollo urbanístico de la zona donde se
construyen las viviendas, especialmente referido a la calidad de vida de quienes van a ser los
adjudicatarios de las mismas.- Esto indica que el IAPV, cuando efectúa el emprendimiento
habitacional, debe contemplar los servicios necesarios y disponibles para los adjudicatarios,
quienes seguramente no trabajarán en el lugar donde viven. Es decir, contemplar los medios de
transporte que los usuarios tendrán disponibles. Debe contemplar también la cuestión de la
seguridad, es decir, si hay servicios de seguridad – policial, adecuados, máxime cuando se tratan
de viviendas numerosas, como en este caso, donde en dos casos, se tratan de 250 viviendas cada
uno y el otro de 300 viviendas. A esos lugares irán a vivir personas que no se conocen, que
tienen distintos orígenes, y es de suponer que siempre existirán roces o rispideces, y hasta
puede haber dificultades en la relación de vecindad se vaya cultivando. Adviértase que las
cuestiones de vecindad deben ser armónicas, conducidas, cultivadas, máxime cuando son
personas que no se conocen.-
6.- Que a lo señalado debe agregarse que no puede quedar al descuido la necesidad de una
adecuada atención sanitaria. En cada complejo habitacional irán a vivir, en dos de ellos, 250
familias y en el otro, 300 familias. Estas familias necesitarán seguramente, y es de suponer,
atención médica. Construir las viviendas, prácticamente, en el caso de San Benito, a 7 y ½ kms.
del Centro de San Benito, donde tampoco hay un Centro de Salud adecuado, es una imprevisión,
y más que ello: Una improvisación. Lo propio ocurre en Colonia Avellaneda, donde tampoco hay
un Centro de Salud apto y en condiciones de absorber la atención de 250 nuevas familias, que
son los adjudicatarios de las viviendas en ese lugar. Igual suerte corren las 300 viviendas, que a la
fecha de formular esta denuncia, aún no están ocupadas, y que estan en el ejido de la Ciudad de
Paraná, al Este. Pero la cuestión más delicada surge con la parte educativa. Nadie previó,
especialmente desde el IAPV, que estas 800 familias distribuidas en estos 3 lugares, tendrán
necesidad de centros educativos. No hay establecimientos educacionales suficientes en San
Benito, en Colonia Avellaneda, ni en la zona Este de la ciudad de Paraná. No hay planificación
alguna con respecto a la cuestión educacional. Esto también es elemental.

7.- Que como se puede advertir, la improvisación y negligencia del IAPV en la planificación de las
800 viviendas, es más que evidente. Y no se trata sólo de un error político o de un diagnóstico
equivocado.- Se han relajado hasta límites impensables e intolerables todos los controles, y ello
se fue extendiendo también, como se señalará mas adelante, en la construcción misma de las
viviendas. Aquí no sólo hubo improvisación, indolencia y descuidos, sino que esto fue un
proceder deliberado e intencional que encubre subalternos intereses empresarios y de
determinados funcionarios que nada, absolutamente nada tienen que ver con los fines sociales
de un organismo estatal.- Si hay alguien que debe ser previsor de todas estas cuestiones, es el
propio Estado. El Estado cuenta y debe contar con los elementos necesarios, esencialmente con
los planificadores, que en este caso estuvieron ausentes. Obsérvese que el art. 10, inc c) de la
Ley 4167, habla expresamente que el IAPV debe orientar a los organismos del Estado en lo
referente a la distribución de los servicios públicos, a la planificación de las redes de
comunicación, y al establecimiento de normas racionales correspondientes al uso del suelo. Por
el inc. c) del Art. 10 de la mencionada Ley, debe capacitar técnicos con conocimientos en las
ciencias de planeamiento y la vivienda.

8.- Que realmente observar estas viviendas, no sólo que da pena, sino bronca e impotencia. Si
hay algo ausente en este caso, es justamente la planificación. Aquí se pone en evidencia, sin
tapujos, la necesidad y urgencia de los adjudicatarios, quienes en la desesperación por tener una
vivienda, no tomaron las previsiones pertinentes. Adviértase que se encuentran totalmente
limitadas sus capacidades de discernimiento, de entendimiento, de previsibilidad. Para ellos y
sus familias lo urgente e impostergable, es la vivienda, es el techo propio, eso que se llama “un
lugar en el mundo”. Nadie puede desconocer que todos quieren ingresar en sus respectivas
viviendas, en resguardo de una necesidad elemental y antropológicamente ancestral, cubrirse
del factor climático, pero también en la pretensión de darles un mínimo de dignidad y cobertura
a su grupo familiar. Todo esto no se advierte en el accionar del IAPV, y entonces, todos los
resortes de control se encuentran resquebrajados. La desidia y el abandono, cuando no la
codicia y el relajamiento moral, se hicieron carne en los funcionarios, y lo importante, según
ellos, es salir en los medios haciendo entrega de viviendas, no importando en qué condiciones, y
menos con qué calidad. Incluso más, la desinformación en los usuarios o adjudicatarios es
tremenda. Se enteran de muchas de las cuestiones luego de que ingresaron a las viviendas. Allí
comienza el nuevo conflicto.-

9.- Que es importante señalar, y como se desprenderá a lo largo de este memorial, cuando los
adjudicatarios ingresan a la vivienda, comienzan a encontrarle los defectos de construcción, los
servicios no funcionan o lo hacen deficientemente, pese a que se les hace firmar una
documentación donde se indica que controlaron todo previamente y que nada hay que observar.
Lo que sucede Sra. Fiscal es que la necesidad y la urgencia, en un marco de ansiedad e ilusiones
de la casa propia, superan los controles que puedan realizar. No son expertos en estas
cuestiones, ni mucho menos. El temor –casi el pánico- de realizar alguna observación que pueda,
con ello, frustrar la adjudicación, es tremenda y angustiante. Prefieren consentir defectos que
incluso son visibles, pero a efectos de no ver frustrada su ilusión de tener su vivienda propia,
tratan de no verla, o de disimularla. Toda esta introducción es necesario realizarla, a efectos de
que en la investigación penal preparatoria se lo tenga muy en cuenta y se comprenda debida y
cabalmente cómo, tanto las empresas constructoras, como luego una Mutual, explotan con
vileza y una voracidad sin límites las necesidades de los débiles adjudicatarios, tornándoles
prácticamente imposible sostener el pago de lo que debería ser el costo de la vivienda. Así,
como que con el transcurrir del tiempo, empiezan a surgir los inconvenientes, los defectos de la
construcción, los elevados y crecientes costos y el sostenimiento de las viviendas, también, y
especialmente, comienzan a surgir y advertirse dudas sobre la durabilidad misma, de las
construcciones realizadas, debido a la mala calidad de los materiales utilizados y una mano de
obra muy poco prolija y exigente. Mas rápido de lo que cualquiera puede imaginarse, las
viviendas se deterioran, porque no fueron construidas con los materiales tradicionales, sino con
otros, sobre lo que no hay ninguna experiencia en el País, y especialmente en la zona, como se
hará resaltar más adelante.- Se tomó a este grupo de adjudicatarios, derechamente, como
cobayos de ensayo, acaso en la seguridad de que las urgencias y necesidades que los agobian,
los hace resistir cualquier destrato e incumplimiento de los constructores.-

III. RACONTO DE LOS HECHOS REALES: Corresponde ahora que efectúe un


breve raconto, y de acuerdo a la información que pude recoger en varios meses de silencioso
trabajo, sobre cómo se inicia todo este proceso de construcción de las 800 viviendas en tres
lugares distintos, todo en el Área Paraná, tal como lo indicara ut-supra. En este sentido, paso a
destacar:

1.- Sin entrar a sobreabundar, es de resaltar que el déficit habitacional existe en la Provincia de E.
Ríos. Por información obtenida del IAPV, y esto es importante: hay aproximadamente 13.000
familias esperando su vivienda propia, digna y a otorgarse la misma a través de ese organismo
oficial. Es decir, esa es la necesidad mínima y concreta de una vivienda social. Esto es importante
tenerlo en cuenta, porque cuando se encara la construcción de las 800 viviendas (250 en San
Benito, 250 en Colonia Avellaneda y 300 en la zona Este de Paraná), en razón de que,
evidentemente, esa necesidad se la explota por parte, especialmente, de las Empresas
Constructoras, con la anuencia del IAPV, y se admite que esos 800 adjudicatarios de esas
viviendas, NO participaron en la grilla de espera de los 13.000 ciudadanos anotados en el IAPV.
Para que se entienda, Sra. Fiscal: Se ideó un sistema por el cual, y ésto es alevemente violatorio
de la función propia del IAPV, para que esta lista de espera de 13.000 familias, sea obviada. En
definitiva, terminan siendo “puenteados”. Para ello, lógicamente aparece la idea del negocio
inmobiliario de las constructoras, con una MUTUAL que actuaría como financista, teórica
loteadora de terrenos, vendedora de los terrenos donde se construirían estas viviendas,
haciendo un gran “negocio”, en apariencia, porque en definitiva, es una estafa.- Y es una estafa
en todo sentido!!! Veamos:

Según lo que se me informó en el IAPV, un buen día, hace aproximadamente cinco años,
apareció una UTE conformada por Néstor Ivan Szczech, Caballi S.A., y Cemyc S.R.L., haciendo un
ofrecimiento para hacer 800 viviendas en la Ciudad de Paraná, ofrecimiento que le hacen al
IAPV, con el argumento que tenían la anuencia del entonces Ministro de Planificación Federal;
Inversión Pública y Servicios, Arq. Julio De Vido, y de los entonces Secretario de Obras Públicas
de la Nación, Ing. José Francisco López, y Subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda de la
Nación, Arq. Germán Nivello. Todo esto es por información lograda verbalmente en el ámbito del
IAPV, pero también por relaciones lógicas que surgen de otras denuncias penales por viviendas y
otros asuntos públicos en los que aparecen comprometidos los funcionarios y empresarios aquí
aludidos. En función de ello se “arma” todo un “proceso licitatorio” (¿?), resultando luego como
empresas adjudicatarias para construir las viviendas: a) En el caso de San Benito eran 250
Viviendas, y resultaron ser adjudicatarios de la construcción, la UTE, conformada por “Néstor
Ivan Szczech – Caballi S.A. – CEMYC S.R.L.” (CUIT 30-71460166-7); b) Para el caso de las 250
viviendas de Colonia Avellaneda, resultaron adjudicatarias las empresas de “Caballi S.A.”,
“Szczech S.A.” y c) En el caso de las 300 viviendas de Paraná, resultaron adjudicatarias “Caballi
S.A.”, “Adelco- Viano” y “RP Construcciones”. Siempre por la información lograda, el ideólogo
(i.e., el factótum) de todo este emprendimiento, habría sido el Ing. Miguel A. MARIZZA (Ex
Titular de la Cámara Argentina de la Construcción), el cual, y es de público y notorio
conocimiento, tiene una directa vinculación y hasta se lo considera dueño de “Asociación Mutual
Modelo de Entre Ríos” CUIT 30-70016642-9, con domicilio en Gualeguaychú 204, de la Ciudad de
Paraná, aunque se pretenda refutar esta tesis bajo el fundamento teórico (y pueril,
lamentablemente) de que las mutuales no tienen dueño porque no funcionan bajo la lógica de
las empresas comerciales con fines de lucro. Es importante señalar que no sólo son estas
Empresas que se constituyen en UTE para hacer estas viviendas, las que tiene el protagonismo
central en esto, sino también la tiene la Mutual Modelo. Es decir, es toda una organización,
estructurada y con roles delimitados a los efectos de hacer este emprendimiento, para obtener
el resultado que motiva esta denuncia.

2.- Como ya se señalara, frente a la necesidad de viviendas, la carencia de terrenos por parte del
IAPV para construir las mismas, un buen día, según se me informó desde el IAPV, el Ing. Miguel
MARIZZA vino desde Buenos Aires, con la idea de que se podrían construir 800 viviendas.
Primero con la idea de construirlas en el ámbito de la ciudad de Paraná, pero al carecer de
terrenos suficientes, se decidió hacerlas en “el área Paraná”, por ello es que se construyen 250
viviendas en Colonia Avellaneda, 250 en San Benito, y 300 en la zona Este de la Ciudad de
Paraná.

3.- Es importante señalar, acaso un dato trascendente como insumo probatorio del suceso que
denuncio, que el Ing. MARIZZA, siempre por lo informado desde el IAPV, trae el negocio armado
desde Bs.As.- Aparentemente, ese negocio armado, provenía de la Secretaría de Viviendas de la
Nación, donde jugó un rol trascendente para que esto se concretara, el Arquitecto Julio De Vido,
en su calidad de Ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios Públicos, el Ing.
José Francisco López, en su calidad de Secretario de Obras Públicas de la Nación, y el Arquitecto
Germán Nivello, en su calidad de Subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Nación.
Todo esto se da, porque evidentemente había una estrecha vinculación del Ing. Miguel A.
MAERIZZA y de todas las Empresas Constructoras mencionadas, con el entonces Ministro Julio
DE VIDO. Es así que el Ing. MARIZZA le trae “el negocio” al IAPV para construir viviendas, incluso,
le plantea la posibilidad de que él lograría los inmuebles en donde se construirían las viviendas.
Es por ello –detalle no menor- que en los pliegos se consigna expresamente que las empresas
constructoras debían suministrar el terreno, donarlo al IAPV, y percibir de los adjudicatarios sólo
el costo del terreno.-

4.- Es así, que en el IAPV se toma la decisión de construir las viviendas, y se “arma” –a medida- el
pliego de licitación. Recuérdese que toda la operatoria vino “armada” desde Buenos Aires,
especialmente desde el área del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios
Públicos. Esta sola circunstancia pone bajo sospecha toda la operatoria. Son públicos y notorios
los pingües y sospechosos negocios que se han hecho desde ese Ministerio, encabezado a la
sazón por Julio Miguel DE VIDO, en toda la Obra Pública, incluido las viviendas. Nada es casual.
Todo es CAUSAL. Todo está claramente digitado, determinado y direccionado en la licitación
pública. La licitación es solamente una mera formalidad. En concreto, bajo la figura de una
supuesta Licitación, acá lo que realmente ha existido, es una contratación directa, para hacer un
extraordinario negocio a costa de la necesidad de los que resultaron ser los adjudicatarios de las
viviendas.- Y allí radica el núcleo duro, el “busilis” de la cuestión denunciada, el que motejo, sin
ambages de acto ilícito, constitutivo de un injusto (o varios), con sus respectivos actores, cada
quien cumpliendo roles concretos que dan pábulo a determinado grado de participación
criminal y que será la instancia de investigación penal preparatoria que se abrirá, el ámbito
propicio para poder determinar con mayor precisión y profesionalismo la calificación legal y las
autorías responsables de cada uno de quienes hayan llevado adelante determinadas acciones
dentro del marco o flujo factual que estoy describiendo en un contexto de modo, tiempo y
lugar.-

IV. PLIEGOS DE LICITACIÓN: Con respecto a los pliegos de Licitación, que en los tres
casos son iguales, ni siquiera se puede hablar de similitud. Todos los pliegos, para los tres planes
de viviendas, es decir, las 250 viviendas de San Benito, las 250 de Colonia Avellaneda y las 300 de
Paraná, SON IDENTICOS.-

1.- En todos los casos se licitaba la construcción de las viviendas, y la Empresa Constructora,
en este caso, las UTE que se formaron para cada uno de estos planes de viviendas, y que se
detallaron ut-supra, debían proveer los terrenos.-

2.- Es necesario tener en cuenta, e insistir: los pliegos licitatorios son “sacos a medida” para
estas UTE o conjuntos de Empresas. Es más, esta circunstancia, harto sugestiva y más causal que
casual, está para ser averiguada y, en su caso, constatada por el Ministerio Público Fiscal en su
faena investigativa: Nadie adquirió otro pliego de licitación, salvo estas Empresas que actuaron y
resultaron ser las adjudicatarias de los tres grupos habitacionales señalados. Era imposible que
otra Empresa se presentara, porque llevaba como condición, que quien quería construir las
viviendas, debía suministrar el terreno. Fácil es advertir que ninguna Empresa, salvo éstas, que
pergeñaron el negocio anticipadamente con DE VIDO en Buenos Aires, podía tener la
disponibilidad de los terrenos. Desde luego, y es de suponer, si otra Empresa hubiera aparecido,
¿Se hubiera accedido a darle la información y los elementos necesarios para armar el pliego de
licitación, como ya se señalara, es decir, como un “saco a medida” de estas Empresas?

3.- Todo esto es importante ponerlo de manifiesto, porque nada es casual y todo
va destinado a que tanto las Empresas constructoras, como la Mutual Modelo. La Mutual
Modelo es parte de la Empresa Constructora que representa y es dueño de ella Miguel MARIZZA,
y seguramente aunque sea como socio, también de las otras empresas vinculadas y que hicieran
un excelente y extraordinario negocio. Se anticipa, que el suscripto considera que el negocio que
beneficia a las empresas constructoras y a la Mutual Modelo, supera sin dudas los OCHENTA
MILLONES DE PESOS ($80.000.000), y que desde luego, deben pagarlo injusta, irrazonable e
indebidamente los 800 adjudicatarios, hoy convertidos en víctimas de este grupo de
desaprensivos funcionarios públicos y empresarios de la construcción. Mas adelante se
desarrollará cómo se los perjudica a los adjudicatarios, a tal punto que hoy se les hace
literalmente imposible pagar y mantener las viviendas que le fueron adjudicadas, pues pagan
una suerte de cuota por la vivienda más otra cuota del terreno directamente en la MUTUAL
MODELO.-

En torno a los pliegos licitatorios para los tres planes de viviendas, es decir, las de San
Benito (250 viviendas), Colonia Avellaneda (250 viviendas) y Paraná (300 viviendas), que son
todos iguales, tal como ya se ha señalado, es evidente como ya se ha manifestado que resultan
clara y desopilantemente un “saco a medida” para que las únicas adjudicatarias fueran estas
Empresas, constituidas en UTE y ninguna otra.

Para ser claro y contundente: es una asociación o agrupamiento de Empresas y que


posiblemente puede ser hasta ilícita, destacándose en todo esto la participación protagónica de
la Mutual Modelo. Lo que aquí interesa destacar, es que en todos los casos, por el Art. 2° de las
Condiciones Particulares de cada una de las licitaciones, se establecía un monto de la licitación.
Para el caso de las viviendas que se encuadran dentro del Programa “Federal de Construcción de
Viviendas TECHO DIGNO”, y que corresponde a San Benito, el monto de la Licitación era de $
81.798.150.- al mes de Octubre de 2013. Ese era el presupuesto oficial de las viviendas,
honorarios de proyecto urbano y mensura. Pero además, se había destinado la suma de $
13.125.000, es decir presupuestados, para obras de infraestructura y complementaria de las
viviendas. Expresamente se estableció que EL TERRENO DEBÍA SER PROVISTO POR EL OFERENTE;
o sea, quienes se presentaban a la Licitación debían hacerlo con el terreno a sus respectivos
nombres. Esto es una gran limitación, porque evidentemente no cualquier empresa, más para
hacer tantas viviendas, tiene un terreno en el Área Paraná, y más precisamente en la zona San
Benito, o también en Colonia Avellaneda, o en el propio Paraná. Esto marca el inicio de la
cuestión, para desentrañar y demostrar que el pliego de licitación se hizo como un “saco a
medida” de estas empresas. La licitación es solo la “fachada”. Se trata, en rigor y corrido el velo
de la simulación o ficción de la licitación como proceso de selección de contratista, de una
contratación directa. Aquí se puede señalar, sin temor a equivocación, aquello de que no
importa la figura jurídica que se le atribuye al contrato, o se le pretende dar, o con el cual se lo
quiere catalogar, sino lo que realmente el mismo es como tal. Desde hace muchos años se ha
sostenido que “La verdadera naturaleza jurídica de un contrato se determina por sus elementos
constitutivos, y no por el nombre que erróneamente le hayan asignado los contratantes.” (CSN,
5/3/51, JA 1959-IV-415; 24/9/58, JA 1959-II-252; 19/3/65, LL 118-626; SCBA, 16/9/58, LL 96-460;
27/10/59, AS 1959-III-602; CCom., 15/6/13, JA 32-373; 12/7/40, JA 71-257; 6/4/43, LL 30-265, JA
1943-II-503; CNCom.B, 6/4/57, JA 1959-IV-616, nota 1; 22/4/59, JA 1959-IV-118; CNCom.C,
21/7/59, LL 96-188; CF, 2/7/43, JA 1943-III-421; CAp.Córd., 7/8/36, JA 55-698; CAp.Mend.,
5/6/45, BJM 1945-48-11; CAp.Ros., 23/11/51, J 1-13; 5/8/52, J 2-346; 19/6/58, JA 1959-IV-493;
CAp.SFe, 1/7/52, J 1-506). Siguiendo con el desarrollo de los hechos, en el Presupuesto oficial se
previó que cada unidad de vivienda, tendría un costo de $ 325.500.-, con un adicional, para el
caso de cuando se trataran de viviendas para discapacitados, en donde el monto de cada
vivienda ascendería a $ 358.050.- Este monto incluye costo de viviendas, honorarios del proyecto
urbano y mensura, y obras de infraestructura frentista para obras complementarias que fueran
necesarias. Para obras complementarias de infraestructuras, el presupuesto oficial era de $
52.500.- por vivienda.-

Es importante señalar, que en uno de los párrafos del pliego, se señala que “El Oferente
en su cotización para “VIVIENDAS” deberá desglosar y cotizar los Ítems que componen los
prototipos del Programa Federal de Construcción de Viviendas Techo Digno, incluyendo el de las
viviendas para discapacitados (en esta última también se desglosarán y cotizarán los ítem),
además se deberá incluir en la cotización los Ítems correspondientes a Red de Agua y Desagües
Cloacales Frentistas; y para la Cotización de “OBRAS COMPLEMENTARIAS E INFRAESTRUCTURA”,
el resto de las Obras que comprenda su proyecto urbano, agrupados de acuerdo a lo indicado en
el ART. 35°-4 del presente pliego que describe su composición ”. Todo esto indica, y para tenerlo
muy en claro, que el IAPV, es quien ordena, dispone y contrata la construcción de la vivienda,
dentro de lo que abona como precio por cada vivienda, está abonando lo que a cada una de ellas
les corresponde de infraestructura, o sea, todo lo que está vinculado a la urbanización, loteo, los
servicios de red de agua potable, residuos cloacales, electricidad, etc., está dentro del propio
contrato de licitación. Esto es importante, porque seguramente –con mala fe y falta de probidad-
se pretenderá hacer aparecer que la Mutual Modelo asumió los costos del proyecto de loteo,
amanzanamiento, de todos los servicios de agua, luz, cloacas, cordón cuneta, pavimentación,
etc.- Esto NO es así, porque todo lo vinculado a la infraestructura estaba a cargo de las empresas
constructoras, porque ello formaba parte del precio de cada una de las viviendas.

Es necesario poner de manifiesto que por el art. 2° de las Condiciones


Particulares de cada pliego de Licitación, el terreno debía se propuesto por el Oferente y donado
al IAPV.-

Otra cuestión relevante, es poner de manifiesto que el plazo de ejecución de


la obra debía ser de 24 meses, lo que por cierto, y por averiguaciones que pudo realizar el
suscripto, no se cumplió en lo más mínimo. Tampoco se aplicaron multas por estas demoras, que
normalmente son de práctica en este tipo de licitaciones. Estas multas están previstas en el art.
20, de las Condiciones Particulares, y por lo que se sabe, ninguna de ellas tuvo aplicación en
este caso.-

Entre las obligaciones que asumía la Empresa o Empresas Constructoras,


según se desprende del Art. 21 de las Condiciones Particulares, estaban las de Mensuras y
Mensuras de Subdivisión. Al concluir la obra se debían presentar los planos de Mensuras,
registradas en la Dirección General de Catastro. Ese costo estaba a cargo exclusivamente de la
Empresa o Empresas Constructoras de las Viviendas, porque ello formaba parte del costo de las
mismas.-

Que una cuestión trascendente surge a partir del art. 34 de las Condiciones
Particulares de los pliegos de licitación, donde expresamente en dicho artículo se señala, que la
modalidad que se adoptó era la de un proyecto urbano y precio propuesto por el oferente; y en
cuanto al proyecto del prototipo, el mismo era provisto por el comitente. Pero expresamente se
resalta que el proponente debería aportar el respectivo Legajo de Proyecto de la urbanización.
Esto es importante, porque la urbanización del terreno, que previamente habían adquirido las
empresas, la debía asumir la Empresa Constructora, formando parte del precio de las viviendas.
Se establecen en el art. 34, de las condiciones particulares de los pliegos, todos los recaudos que
debían adoptarse en el Proyecto Urbano, es decir, todo lo que es la urbanización, la
infraestructura, donde se destaca no sólo el trazado de las calles, nivelación de los terrenos, las
veredas, sino también el plano de detalle de urbanización, como son los muros de contención,
cercos y veredas. Igualmente se habla de la infraestructura que debía proveer la Empresa
Constructora. No sólo debía hacer la red de agua, sino suministrar, incluso, los planos de la red
de agua, como también los planos de desagüe cloacal, etc; planos de escurrimiento pluvial,
plano de red de energía eléctrica, plano de alumbrado público, plano de la trama vial, plano de
red de gas. Es decir, todo lo que es la infraestructura, incluida también la forestación que estaba
a cargo de la Empresa Constructora. Esto es necesario destacarlo, porque todo lo que es la
urbanización, planos, mensuras, loteos, etc., está expresamente a cargo de la Empresa y/o
Empresas Constructoras; y ello no puede formar parte del costo del terreno que se les pretende
cobrar a los adjudicatarios de las viviendas.-

Efectuada toda esta aclaración, curiosamente aparece -y vinculado con la provisión de terrenos,
y siempre dentro del Art. 34-, que el Inmueble debe ser provisto por la Empresa Constructora, el
cual deberá estar inscripto a su nombre en el Registro de la Propiedad de la Provincia. Ese
inmueble o inmuebles, debían ser donados o transferidos por donación al IAPV, y lo único que se
le permitía a las Empresas, y se lo consagra como una facultad, era la de celebrar Convenios con
los potenciales adjudicatarios propuestos, para recuperar el costo del terreno; es decir y
entiéndase bien, lo que las Empresas Constructoras pagaron a quienes le adquirieron los
terrenos (o sea lo que le costó el terreno y nada más), que luego se urbanizarían, lotearían, se
les harían todas las mejoras propias de un loteo, para edificar luego las viviendas, conforme al
prototipo suministrado por el IAPV. Obsérvese que en el Punto 2°, respecto del terreno donado
por el proponente al Instituto, expresamente se establece que el proponente “Tendrá la facultad
de celebrar convenios privados con los potenciales adjudicatarios propuestos, que reúnan los
requisitos legales establecidos en el punto anterior, donde se pactarán las condiciones (forma,
monto y plazo) en que éstos procederán a integrar los costos –desembolsados previamente por
la empresa- originados en la generación, instrumentación y ejecución de la totalidad de los
gastos y condiciones previas, necesarias para el inicio de la construcción de las viviendas y que
no estén financiados por el I.A.P.V. Estas condiciones deberán ajustarse a las que, para casos
similares, adoptan las entidades intermedias y deberán estar cumplidas con anterioridad a la
adjudicación de la vivienda por el I.A.P.V.- El Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda de
E.R. no será parte en dichos convenios y, en consecuencia, no garantiza las obligaciones
asumidas por los adjudicatarios con la Empresa ni con entidad financiera alguna, en ningún caso
ni por ninguna causa.”. Adviértase, entonces y para evitar equívocos o confusiones, que lo único
que se podía recuperar es el costo desembolsado previamente por la Empresa, originados en la
generación, instrumentación y ejecución de la totalidad de los gastos y condiciones previas,
necesarios para el inicio de la vivienda, y que no estén financiados por el IAPV. Pero tal como se
señaló ut-supra, todo estaba incluido en el precio de financiación de las viviendas, e incluido en
el precio de los mismos. Lo que en definitiva las Empresas constructoras podían recuperar es
nada más que el costo de lo que ellas pagaron a quien le adquirieron los inmuebles.- Y ello así
porque estos planes sociales no son un negocio inmobiliario y financiero, como sí y contrariando
normas, fines y objetivos fundacionales, hicieron las empresas constructoras bajo el amparo y
mirada cómplice – cuanto menos- de funcionarios del I.A.P.V. con poder de decisión dirimente.-

Si bien sobre esta cuestión del costo de los terrenos, y que es uno
de los núcleos centrales de la denuncia que se insta, que puede ser el más urgente, es de señalar
que el suscripto requirió al IAPV un informe para que explique qué se entiende por costo de los
terrenos a reintegrar por los adjudicatarios. En la nota que el suscripto recibiera con fecha
11.09.2018, si bien no se lo hace en forma explícita, lo informado lo da a entender
implícitamente, cuando señala “En respuesta a este punto, es importante señalar en forma
previa que el pliego licitatorio establece que la empresa adjudicataria de la obra es quien debe
aportar al Instituto, el terreno sobre el que se va a construir la obra. Atento a ello, el pliego de
condiciones particulares en su Punto 2), establece que el proponente podrá celebrar convenios
privados con potenciales adjudicatarios propuestos, pactando las condiciones de negociación en
forma privada (forma, monto y plazo), desconociendo este Instituto lo específicamente acordado
en dichas negociaciones. Por último, es importante señalar que en lo referido al Punto a)
Proyecto Urbano de dicho pliego, la totalidad de los costos que demanda atender los trabajos allí
detallados, son financiados por parte de este Instituto, según lo establece el mencionado pliego”.
Qué es lo que se deduce de esto?: Que la urbanización, el loteo, los Planos de Mensuras, y como
ya se señalara anteriormente, todas las mejoras que debían introducirse en cada lote, no
formaban parte del costo del terreno. Esto indica que el costo del terreno o de los terrenos no
puede ser otro que lo que la Empresa o Empresas pagaron para adquirir los tres inmuebles,
donde se hicieron los tres emprendimientos (250 viviendas en San Benito; 250 viviendas en
Colonia Avellaneda y 300 viviendas en Paraná).-

Todo lo señalado precedentemente, surge claramente de los pliegos licitatorios,


pliegos que fueran hechos –insisto con deliberada repitencia- como “saco a medida” para las
Empresas que asumieron la construcción de las 800 Viviendas, pero ello no puede constituir un
“cheque en blanco”, para que las mismas lo pueden “llenar” con lo que se les ocurra, como
evidentemente ha ocurrido en el caso de esta denuncia. Esto debe ser investigado, porque, no
hay dudas, que constituye la desnaturalización más palmaria del fin social de todas estas
viviendas, y el IAPV tiene el deber de controlar esta cuestión, porque configura, sin dudas, el
objeto de su existencia.-

APORTES DE LOS TERRENOS Y COSTOS A RECUPERAR:

Tal como ya se señalara supra, las empresas constructoras debían suministrar los
terrenos, en donde se emplazarían las 250 viviendas en San Benito; 250 viviendas en Colonia
Avellaneda y 300 viviendas en Paraná. Y como también se expresara, las Empresas debían tener
el terreno a nombre de las mismas, y donar los inmuebles al IAPV. Esto se justifica con las
fotocopias de las Matrículas que se acompañan, a saber: a) Matrícula N° 200.180, Plano de
Mensura N° 199.196, se trata de un Inmueble que fue adquirido por “Néstor Ivan Szczech”,
“Caballi S.A.”, “CEMYC S.R.L.”, en fecha 04.03.2015, con la intervención de la Esc. Dikenstein de
Krochik. Se lo adquirieron al Sr. Juan Roberto Conrado. Este Inmueble está ubicado en la
Provincia de E.Ríos, Dpto. Paraná, Dto. Sauce, Municipio de San Benito, Área Urbana, cuartel 2°,
Concesión 4, Manzana 1, y tiene una Superficie total, según mensura, de 110.907,14 mts2.; lo
que constituye una superficie de 11 Hás, 09 As., 07 Cás., 14 dmts2.- Este Inmueble fue donado al
IAPV, mediante la intervención de la Escribanía Mayor de Gobierno de la Provincia de E.Ríos, en
fecha 04.03.2015, conforme a la fotocopia de la Escritura que se adjunta; b) Matrícula N°
202.420, Plano de Mensura N° 203.548. Es un Inmueble que está ubicado en la Provincia de
E.Ríos, Dpto. Paraná, Ciudad de Paraná, Área Urbana, Domicilio Parcelario: Avda. Don Bosco
4328, y tiene una Superficie total de, según mensura, 118.823,43 mts2., es decir, una superficie
de 11 Hás, 88 As., 23 Cás., 43 dmts2.- Este Inmueble aparece registrado directamente a nombre
de “Caballi S.A.”, “Adelco S.A.”, “Viano Construcciones S.R.L.”, “R.P. ASOCIADOS Empresa
Constructora S.R.L.”. Lo adquirieron también el 04.03.2015, con la intervención de la Esc.
Dikenstein de Krochik. No se sabe a quién se lo adquirieron originariamente. Se especifica en la
fotocopia de la Matrícula, el porcentaje en el cual cada una de estas Empresas lo adquirió al
inmueble. También se adjunta la Escritura de Donación al IAPV.; c) Matrícula N° 202.348, Plano
de Mensura N° 200.786, de una superficie de 10 Hás., 39 As., 40 Cás., con un exceso de 14 As.,
01 Cas., 55 mts2.- Se trata de un Inmueble que aparece inscripto originariamente a nombre de
“Caballi S.A.”, “Szczech & Szczech S.A.”. Fue adquirido en fecha 26.12.2014, con la intervención
de la Esc. Ivana Ladner. Luego aparece adquiriendo el 50% Néstor Ivan Szczech, de “Szczech &
Szczech S.A.”, con fecha 26.12.14, también con la intervención de la Esc. Ivana Ladner, y este
Inmueble luego fue transferido en donación al IAPV, en fecha 17.04.2015, con la intervención de
la Esc. Clara Geréz, que es de la Escribanía Mayor de Gobierno. Se adjunta fotocopia de la
Escritura de Donación.-

Que ahora, y con respecto al costo del terreno a recuperar, tal como se ha señalado, surgiendo
ello de los pliegos de Licitación, pero a su vez, de lo informado por el IAPV., solamente se le
puede reclamar a los adjudicatarios, el costo de lo que las Empresas supuestamente pagaron por
esos terrenos, cuando adquirieron estos inmuebles a terceros. Todo el valor agregado, producto
de la urbanización y los servicios de los cuales los mismos fueron dotados, estan dentro del costo
de construcción de las 250 Viviendas, es decir, dentro de lo que es el precio total y final que el
IAPV asume pagar a las Empresas Constructoras. Esto surge claramente de la información
obtenida en el IAPV. Entonces, el precio que se está reclamando a los adjudicatarios como costo
del terreno, debe ser investigado a fondo, porque ese “costo” (en rigor se trata de un plus valor
que supera varias veces el costo) desnaturaliza el fin social del plan de las 800 viviendas. Es decir,
los adjudicatarios no pueden pagar más por el terreno, que lo que vale la vivienda misma. Aquí
está el “robo” encubierto o, para ser menos prosaico, la “estafa” y el eventual negocio
incompatible con la función pública, que se está cometiendo por las Empresas Constructoras, la
Mutual Modelo, y la anuencia – cuanto menos tácita o implícita- del IAPV, que nada dice o hace
al respecto a fin de evitar que se consolide este fenomenal e impúdico negociado.

Aquí Sra. Fiscal, las empresas constructoras, la Mutual Modelo y el IAPV pergeñaron o urdieron
un sistema o mecanismo ilegal e ilegítimo de exacción de fondos a particulares, similar a lo que
se conoce como “liberar al zorro dentro del gallinero”, para que una a una y con absoluta
libertad se “coma las gallinas”. A los adjudicatarios se los sedujo y conquistó para que
adquirieran un lote de terreno a la Mutual Modelo, la que les garantizaba la construcción de la
vivienda, sin necesidad de pasar por la lista de espera del IAPV (recuérdese que hay mas de
13.000 familias esperando en el IAPV por su vivienda y a través de planes sociales). La
desesperación por la vivienda, llevó a 800 personas o familias, a “comprar” un lote a la Mutual
Modelo, ya sea en San Benito, en Colonia Avellaneda o en la zona Este de Paraná. Esa persona,
en ese estado de desesperación y ansiedad tiene un desequilibrio emocional de tal magnitud
que no alcanza a pensar y entender el negocio. Entonces entra en la trampa, y ahora está preso y
encorsetado en una disyuntiva de hierro: “O paga a la Mutual o paga al IAPV”, ya que sus escasos
recursos no alcanzan para afrontar las dos (2) cuotas. Esto es lo que se debe investigar con
carácter urgente, determinando los niveles de responsabilidades. Esto constituye, sin dudas, un
hecho ilícito. Es una de las causas de esta denuncia.- Y quede claro, por si acaso algún garantista
de ocasión reprochase que estamos denunciando la capacidad de hacer negocios, en modo
alguno nos oponemos a que empresarios, industriales o comerciantes desplieguen estrategias
tendientes a maximizar sus ganancias, pues ello es connatural al sistema de reproducción
capitalista.- A lo que me opongo férreamente, como ciudadano, hombre de derecho y eventual
legislador, es que se use la necesidad de la gente y al propio Estado Provincial (a través del IAPV)
como plataforma para llevar adelante negocios y actos con sentido comercial, que es lo que
sucedió en este caso y motivó que dedujese este denuncia penal.- En rigor, desde el Estado
mismo, se cuelan de rondón, pero con la anuencia de ciertos funcionarios públicos, empresarios
de la construcción asociados a una entidad Mutual que, utilizando subalternamente el ámbito
público y explotando hasta niveles execrables el derecho humano a una vivienda digna de mucha
gente, llevan adelante y concretan negocios que les reportan tasas extraordinarias de
rentabilidad.- Dicho más directamente y sin vueltas: detrás de planes sociales de vivienda en el
ámbito del Estado Provincial (IAPV), se escondió un fenomenal negocio inmobiliario de
particulares (empresas constructoras y entidad mutual).-

CÓMO ENTRA LA MUTUAL MODELO EN EL ESCENARIO:

Que el problema, en principio, se origina cuando los adjudicatarios deben afrontar el


pago de la cuota de la vivienda (en rigor tampoco es una cuota sino un canon de uso), donde se
encuentran con que tienen dos cuotas que pagar, a saber: a) Una, la tienen que pagar a la
Mutual Modelo, supuestamente por el “costo” del terreno; y b) La otra, es la cuota que
corresponde a la vivienda propiamente dicha, que es el recupero que tiene que instrumentar y
realizar el IAPV. Hasta ese momento, para los adjudicatarios, todo era un sueño, legítimo para
ellos, aún cuando los mismos no advirtieron que con esa maniobra, tanto las empresas
constructoras como la Mutual y el IAPV, habían burlado la ilusión de los 13.000 inscriptos en ese
último Instituto y a la espera de ser beneficiarios de la adjudicación de una vivienda social.-

A raíz de que los usuarios advierten, además de una serie de graves defectos de construcción en
las viviendas, y que se señalarán luego, que las cuotas que deben abonar, les resultan
sumamente onerosas; es cuando comienzan a recurrir al suscripto, en su carácter de Legislador,
para plantearle la problemática que se les estaba presentando.
En función de las consultas que comienzan a realizar distintos adjudicatarios, especialmente de
las Viviendas de San Benito, el suscripto – junto a quien me patrocina en este escrito- empieza a
inmiscuirse, cada vez más profundamente, en todo lo que fue el proceso de construcción y
adjudicación de estas 800 Viviendas, distribuidas en 250 viviendas para San Benito; 250
viviendas para Colonia Avellaneda y 300 viviendas para Paraná. Los adjudicatarios de las
viviendas de San Benito, comienzan a traer la documentación, pero también luego aparecen las
de Colonia Avellaneda y también de Paraná, y ahí surge lo que se señalara precedentemente: la
existencia de supuestas dos operatorias. Por un lado, lo vinculado con el terreno o propiedad
inmueble donde se edificaron las viviendas del IAPV; y por otro, la temática del costo de la
vivienda que deben abonar los adjudicatarios al IAPV. El costo del terreno, los adjudicatarios
deben abonarlo a la Mutual Modelo. Esto motivó la necesidad de que el suscripto solicitara
algunos informes, tanto al Tribunal de Cuentas –que se adjunta como prueba-, e incluso al IAPV,
primero para determinar cómo era la operatoria, y en este sentido el IAPV informa con fecha
24.07.2018. Se adjunta lo informado. Luego expresamente se solicita la determinación del costo
del terreno, y que se debía reintegrar a la Empresa Constructora. Toda esta documentación se
adjunta, y avala lo expresado por el suscripto. Es decir, luego de varios meses de investigación, el
suscripto está en condiciones de efectuar esta denuncia, porque entiende que existen hechos
que pueden constituir ilícitos, y que deben ser investigados por la Justicia, fundamentalmente en
salvaguarda de los legítimos intereses de quienes resultaron ser adjudicatarios de estas 800
Viviendas.

Cuando algunos de los adjudicatarios le acercan al suscripto las fotocopias que se acompañan,
documentación vinculada con la vivienda, aparece un contrato de reintegro de costo del terreno,
con pago financiado, vinculado esto con las 250 viviendas de San Benito, donde interviene la
firma “Néstor Iván Szczech”, “Caballi S.A.”, ambas representadas curiosamente por Angel Emilio
Miguel Picasso, DNI. 17.963.493, con un Poder que estas Empresas le otorgaron con la
intervención de la Esc. Ivana Ladner, que son las Constructoras; y por el otro lado, aparece el
adjudicatario. En el contrato, se hace primero un desarrollo preliminar, donde se señala que las
Empresas “Caballi S.A.”, “Szczech” y “CEMYC” en adelante las Constructoras, y que giran como
UTE, bajo CUIT N° 30-71460166-7, son las adjudicatarias para la construcción de las 250
viviendas en San Benito, en el marco de la obra pública dispuesta por el IAPV. Se señala que todo
el costo de la construcción de las viviendas está financiado por el IAPV, que comprende la
vivienda y las obras de infraestructura. Se deja establecido también que el IAPV no asume el
costo del terreno donde se asentarán dichas viviendas a construirse. Incluso, se señala, sin que
esto figure en los pliegos de licitación, que el desembolso económico debe ser anticipado por las
Empresas Constructoras, es decir, por la contratista de Obras Públicas. Es cierto que las Empresas
debían transferir en donación al IAPV los inmuebles. Se hace todo un desarrollo de lo tramitado
ante el IAPV, pero en el punto 9.- de las condiciones que se denominan como “PRELIMINAR”, se
estableció o plasmó en el contrato: “Que previo a la firma de este convenio, el ADJUDICATARIO
acordó con la ASOCIACIÓN MUTUAL MODELO DE ENTRE RIOS, CUIT N° 30-70016642-9 –en
adelante la MUTUAL-, un pago de contado y/o una línea especifica de financiamiento, para de
este modo, con fondos propios y/o la ayuda económica / mutuo que obtiene de la MUTUAL,
poder cancelar a las CONSTRUCTORAS el ciento por ciento del importe/precio del reintegro del
costo del TERRENO y demás erogaciones necesarias para la ejecución de la OBRA.”. En el punto
10.- del Capítulo “PRELIMINAR”, del contrato indicado precedentemente, que “… el presente
convenio tiene por objetivo otorgar la posibilidad que el ADJUDICATARIO, a partir de la
cancelación y reintegro “previo” a las CONSTRUCTORAS de los costos y erogaciones del terreno a
las CONSTRUCTORAS, pueda acceder a su vivienda propia, que por cierto, el IAPV conforme su
normativa y reglamentos financia y ejecuta.”. Se agrega a continuación, como punto 11.- “Que
con posterioridad a la firma de este convenio, las CONSTRUCTORAS solicitarán la conformidad
del IAPV al ADJUDICATARIO, como futuro potencial adquirente de una de las viviendas sociales
en construcción correspondientes a la OBRA PÚBLICA, y en caso de ser aceptado, este convenio
quedará firme, sin cambio alguno.- En cambio, de ser rechazado el ADJUDICATARIO por el IAPV,
cualquiera sea la causa o motivo, este convenio quedará rescindido de pleno derecho, y sin
consecuencia alguna para las partes firmantes, debiendo solamente cumplirse por las
CONSTRUCTORAS lo pactado especialmente en la cláusula TERCERA del presente convenio, con
las consecuencias pactadas en el presente convenio.”. Todo esto se hace constar en el contrato y
se describe como PRELIMINAR, para poner en tema la cuestión del financiamiento, y el ingreso
de la Mutual Modelo en este escenario. Por la primera cláusula se le hace reconocer al
adjudicatario, que es deudor de las Constructoras por el terreno. Se señala, las constructoras
tienen derecho a recuperar el costo y erogaciones efectuadas para adquirir el inmueble donde se
edificaría la vivienda. Ahora, también se establece que la adquisición del terreno a las
Constructoras, le da derecho al adquirente, a ser adjudicatario de la vivienda ante el IAPV. Aquí
conviene aclarar que el adjudicatario nunca compró un terreno, en primer lugar, porque las
constructoras nunca se desprendieron de la propiedad de los inmuebles, ya que por el pliego de
licitación, esos inmuebles deberían ser transferidos en donación al IAPV.; y en segundo lugar, a
los adjudicatarios se les vendían los derechos de un lote, pero en realidad, además de lograr el
recupero del costo de adquisición por las constructoras de esos inmuebles, les estaban cobrando
una especie de derecho de adjudicación, ya que se les aseguraba una vivienda en ese plan.-

En la Cláusula Segunda del Contrato, se fija el precio de esa venta o adjudicación de una vivienda
en la suma de $ 120.000.- y que ese importe es al contado, que sería lo que el adjudicatario le
estaría supuestamente adeudando a las Constructoras en concepto del terreno. A continuación,
y dentro de la Cláusula Segunda, se pacta la forma de pago y la necesidad de firmar un convenio.
Incluso, se establecen una serie de condiciones, que en honor a la brevedad no se transcriben, a
efectos de no extender en demasía este memorial. Se fijan una serie de condiciones,
penalidades, etc.. Recuérdese que por el punto 9.- de las Condiciones o Capítulo “Preliminar”, se
le dio intervención a Asociación Mutual Modelo de Entre Ríos, CUIT 30-70016642-9, en adelante
“La Mutual”. Se expresa que supuestamente, el adjudicatario habría acordado con la misma, el
pago al contado del importe del Lote, y se declara que hay una línea específica de
financiamiento. Es decir, a partir de ahí, tiene intervención la Mutual. Ahora bien Sra. Fiscal, todo
esto lo sabía el IAPV., o lo debía saber, porque es el organismo que en la cuestión de
adjudicación de viviendas sociales debe ser sumamente cuidadoso. Además, sabía todo esto
porque permitió que un representante de “La Mutual” hiciera uso de la palabra en la entrega de
las viviendas en San Benito y en Colonia Avellaneda, y que seguramente lo hará en los próximos
días en la entrega de las 300 viviendas de Paraná.

En realidad, la Mutual, apareció desde el inicio mismo en toda esta operatoria. Ocurre que si
bien el IAPV lo niega en todas las respuestas que le dio al suscripto, lo cierto es que la promoción
de estas 800 Viviendas, se hizo siempre a través de “La Mutual”. En prueba de ello, se adjunta
una carpeta, que le fue entregada a cada adjudicatario. En la tapa de la Carpeta, es ilustrativo ver
lo que se señala: Que se trata de Unidades Funcionales de dos dormitorios, Lotes con espacios
previstos para futuras ampliaciones, financiación exclusiva para Asociación Mutual Modelo, sin
sorteo (con el aporte para la reserva del Lote), y acceso inmediato. Es decir, desde el inicio
mismo de toda esta operatoria, la Mutual Modelo estuvo presente. Entonces, el IAPV no se
puede hacer el distraído y pretender ignorar la intervención de esta Mutual, que es la que
permite o facilita que las Empresas Constructoras, y con la misma, realicen un pingüe negocio
financiero a costa de los adjudicatarios. Se está frente a un verdadero saqueo, prohijado con la
anuencia y participación de funcionarios del IAPV.-

Esto que se señaló respecto a San Benito, se repite para el caso de Colonia Avellaneda y también
para la Ciudad de Paraná, donde en la zona Este se están terminando las 300 viviendas. A tal
efecto se adjuntan fotocopias de un contrato correspondiente a las 300 Viviendas de Paraná.
Incluso, se obtienen una serie de elementos informativos suministrados por la Mutual Modelo,
en torno al financiamiento de las 800 Viviendas, el valor de las cuotas, etc., de donde se
desprende, si el pago es al contado, la vivienda o derecho a ser adjudicataria a una de ellas, tenía
un costo de $ 120.000.-, pero cuando se empieza a financiar, se lo hace, siempre a través de la
Mutual, y el precio cambia.- Como ya se señalara, en la documentación, mediante la cual se
promocionaban las viviendas, la Mutual Modelo, señalaba, y así se adjunta, que el terreno tenía
una financiación de 84 cuotas, de $ 2.000.- cada una, con el agregado de que eran variables. Es
decir, este terreno que se podía cancelar al contado en la suma de $ 120.000.-, cuando se
entraba en una financiación, lo era en 84 cuotas, y tenía un piso, de arranque, de $ 168.000.-,
pero la cuota, cada 6 meses será adaptada al incremento del coeficiente de variación salarial
(CVS), avalado por el INDEC. Además, se debía pagar y se paga actualmente, la cuota social, que
en un inicio era de $ 100.- mensuales, y en estos momentos debe estar superando los $ 200.-
mensuales. Se adjuntan elementos de todo el esquema de financiación que se había pactado, y
más que ello, impuesto a los adjudicatarios.-
OFRECIMIENTO DE LAS VIVIENDAS A LOS ADJUDICATARIOS: Merece ser resaltado, que toda la
operatoria del ofrecimiento de las viviendas a los adjudicatarios, la selección de los mismos,
estuvo a cargo de la Mutual Modelo. Sin embargo, la Mutual Modelo, por lo que informa el IAPV,
e incluso la documentación que también adjunta el Tribunal de Cuentas, nada tenía que ver, ni
debería haber intervenido en todo este proceso de adjudicación de las 800 viviendas. Pese a que
el IAPV niega tener relación con la Mutual Modelo, y de haberle dado participación a la misma,
lo cierto y real es que sabía perfectamente que la Mutual era quien promovía las viviendas, hizo
todo el trabajo de selección de los adjudicatarios, arrimó las carpetas de cada uno para que
fueran aprobadas por el IAPV. Es decir, el IAPV consintió la intervención de la Mutual Modelo,
para que toda esta defraudación y/o estafa en que se está colocando como víctimas a los
adjudicatarios, pudiera llevarse adelante. Sin la anuencia del IAPV, y esencialmente haciéndose
“la distraída”, las Constructoras y la Mutual avanzaron en este pingüe negocio (inmobiliario y
financiero), perjudicando a los adjudicatarios (ciudadanos comunes y urgidos por una vivienda
familiar) y beneficiándose las mismas, en una suma que el suscripto estima conservadoramente
y a valor presente neto, no menor a los PESOS OCHENTE MILLONES ($ 80.000.000) y justamente,
esa defraudación, como se señalará mas adelante, se consuma o produce con la supuesta venta
de los lotes, con el anuncio del ofrecimiento que se realiza, asegurando a los que se inscribieran
y pagaran las cuotas, ser adjudicatarios de una vivienda, con lo cual se está perjudicando a todos
aquellos interesados o solicitantes de viviendas sociales en el IAPV.; y que según información
obtenida en forma extrajudicial, superan los 13.000 inscriptos en lista de espera de resultar
beneficiados con una vivienda social. Es decir, que con esta excusa o argucia, de vender los lotes,
con la vivienda asegurada del IAPV, captaron 800 beneficiarios, por fuera de la grilla de espera
que hay en el IAPV, que superan los 13.000 solicitantes de viviendas sociales. Esto es un perjuicio
enorme y se hace con el sólo y único afán de lograr venderle supuestamente los terrenos, a un
precio exagerado, fuera de las condiciones de la licitación de las viviendas y hete aquí el meollo
del negocio espurio, abusivo e ilegal. Obsérvese, como ya se señalara, los adjudicatarios
solamente debían abonar a las Empresas Constructoras, que suministraban los terrenos, el costo
de los terrenos, pero nada más que ello. Sin embargo, cuando se les fija el piso mínimo de $
120.000.-, se sabe de ante mano, que ese no es el costo del terreno. Ahí se suma a ese importe,
un importe exorbitante, que seguramente supera los $ 100.000.- cada lote, como una especie de
derecho en la adjudicación, o de aseguramiento de la adjudicación. Recuérdese que toda la
urbanización, el loteo, aparcelamiento, todos los servicios, llámese agua corriente, luz, gas,
cloacas, e incluido el trazado de las calles, afirmado de las mismas, está dentro de lo que el IAPV,
y así surge del pliego de licitación, asumía como costo de la vivienda. Entonces, cabe el
interrogante: ¿De dónde sale que el costo o reintegro que cada adjudicatario debe hacer a la
Empresa, es de $ 120.000?, si fuera al contado y de $ 168.000.- si es en cuotas, pero estas a su
vez son ajustables.- De nuevo Sra. Fiscal: una cosa es prorratear el costo de lo que se pagó por el
terreno entre todos los adjudicatarios (precio de compra terreno/cantidad de beneficiarios o
unidades funcionales) y otra muy distinta (como ocurrió en este caso), es que se multiplique
varias veces el costo del terreno adquirido, no para recuperar el mismo, sino para hacer de las
ventas de terrenos un enorme y multimillonario negocio inmobiliario a financiero a costa de los
adjudicatarios de las viviendas.- Traducido numéricamente como ejemplo: costo terreno
$5.000.000 divido (para su recupero) 250 unidades funcionales o adjudicatarios, arroja un precio
de costo prorrateado por lote de $. 20.000.- Ahora, si multiplicamos los $120.000 que se cobró
cada terreno por precio de contado por la cantidad de adjudicatarios o unidades funcionales
(casos excepcionales), llegamos a una suma de $.30.000.000 (250 x $.120.000), lo que arroja una
rentabilidad diferencial entre precio de costo y precio de venta de $.25.000.000 (resultante de
$30.000.000 - $.5.000.000).- Se advierte así el fenomenal negocio inmobiliario y financiero, que
desnaturaliza y le quita legitimidad y licitud a la operatoria del plan de viviendas sociales.-

Pero además, como ya se señalara, todo está pergeñado a través de la publicidad engañosa que
realiza la Mutual Modelo, para captar adjudicatarios, que luego son sus víctimas, del crédito que
les otorga, para pagar algo que no deben los adjudicatarios. Aquí radica el extraordinario
negocio, que configura –en aproximación típica- una estafa o defraudación, prohijada desde un
abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos que se concursan
–ideal o formalmente - con negociaciones incompatibles, que llevan adelante “La Mutual” y las
empresas constructoras (extraneus) y el Estado Provincial a través de funcionarios del IAPV
(intraneus), en perjuicio de estas humildes y necesitadas familias, que hoy no pueden pagar las
cuotas y han llegado a una angustiante situación de colapso financiero. Ahora, si dejan de
pagarlas, “La Mutual” les hará juicio, porque para otorgarles a los adjudicatarios estos “pseudos
créditos”, requirió garantías de terceros solventes. Entonces, “La Mutual” siempre cobrará.-

FRAUDE A LOS QUE ESTAN EN LA LISTA DE ESPERA DE VIVIENDAS DEL IAPV: Si bien ya se señaló
precedentemente, bueno es resaltarlo. Con este sistema de selección de 800 adjudicatarios
por parte de “La Mutual”, y a través de un pseudo crédito, para un lote de terreno, que no es tal,
porque en definitiva, los adjudicatarios solo deben a las Empresas Constructoras el costo del
terreno donde se les edificaría la vivienda con el dinero y financiamiento que otorga el IAPV. Con
esta forma de captar adjudicatarios se ha perjudicado a todos los que están en lista de espera en
el IAPV, que como ya se indicara, y según informe extrajudicial de ese Instituto, superan los
13.000 interesados. Esto también es una defraudación, y se hace con la anuencia de las
Autoridades del IAPV.. Por lo tanto, habrá que investigar, por parte del Ministerio Público Fiscal,
quiénes eran los funcionarios que integrando el Directorio y/o Administraban el IAPV, desde el
momento mismo en que se inician las tratativas de las Constructoras con la Repartición, para
lograr la construcción de estas 800 viviendas en el Departamento Paraná. Por alguna
información que el suscripto pudo lograr, aparentemente, el Presidente del IAPV, al tiempo en
que se inician todas estas tratativas, y se llevaron adelante por parte de las Constructoras que
luego construyeron estas viviendas, era el Sr. Oscar Marelli, y como Vice Presidente del
Directorio del IAPV, estaba el Sr. Alfredo Francolini. Este último lo sucedió a Marelli, a partir de
Diciembre de 2015. Francolini fue Presidente del IAPV hasta Noviembre de 2017, oportunidad en
que se hace cargo de la Presidencia de este Instituto, el Cdor. Marcelo Casaretto. También habrá
que escudriñar con mucho celo y profundidad, quiénes fueron los funcionarios de las distintas
áreas por las que pasó esta exorbitante y extraordinaria operatoria, como por ejemplo: gerencia
técnica del organismo, y demás asesorías y controles internos.-

COSTO FINAL DE LAS VIVIENDAS A LOS ADJUDICATARIOS: Si bien ya se ha ido señalando a lo largo
de este memorial, hoy los adjudicatarios tienen un costo elevadísimo para el pago de las cuotas
de estas viviendas, que se originan a través de dos vertientes, a saber:

a) Por un lado, está la cuota que deben pagar a la Mutual Modelo, por la supuesta adquisición
del terreno. Recuérdese que no compraron lotes los adjudicatarios, porque los inmuebles fueron
transferidos por las Constructoras al IAPV en donación. Es decir, lo que debía ser el reintegro del
costo del terreno que las Empresas Constructoras abonaron cuando adquirieron el campo,
porque no era otra cosa, se lo vendieron en forma fraudulenta a los adjudicatarios, cuando no
podían vendérselo. Adviértase que solapadamente se ofrecen en venta los terrenos a los
adjudicatarios por parte de La Mutual, pero en realidad La Mutual nunca fue propietaria de los
terrenos. Estos terrenos, a la época en que se realiza toda este operativo de construcción de las
800 viviendas, estaban a nombre de las Constructoras, quienes, por el pliego de licitación,
tuvieron que donar los terrenos al IAPV.- Esto indica que La Mutual vendió algo que no tenía, que
eran los terrenos (en derecho penal se llama estelionato). Se les hizo contraer a los
adjudicatarios un crédito en forma encubierta, por la compra de supuestos terrenos, y en
realidad, éstos no debían comprar los terrenos, sino solamente reintegrar, a las Constructoras, el
costo del inmueble, es decir, lo que proporcionalmente a cada uno les correspondía abonar y
que ya se explicó, incluso numéricamente en un capítulo precedente; y que las Empresas
Constructoras habían pagado al adquirir estos inmuebles a terceros. A esta cuota la están
pagando los adjudicatarios a la Mutual, conjuntamente con una cuota de socios. Nada de esto
está previsto en el pliego de Licitación, y condiciones de adjudicación que tiene el IAPV para
viviendas sociales. Esto lo debía haber advertido -inexcusablemente- el IAPV.- Debía haber
tomado cartas en el asunto, para evitar esta estafa o fraude que se les está haciendo a los
adjudicatarios. Están pagando un terreno, que se le asignó un sobre precio o plus valor (que ni
siquiera en la venta libre y bajo las leyes del mercado, se hubiese podido convalidar), sin que
haya justificativo alguno, en cuanto al valor del mismo. Incluso más, como ya se señalara, los
adjudicatarios no debían comprar el terreno, sino tan solo reintegrar a las Empresas
Constructoras, en forma proporcional cada uno, el costo del inmueble que las Empresas
abonaron cuando lo adquirieron, donde luego se haría el plan de viviendas en cada uno de los
lugares indicados en este memorial. Recuérdese, que toda la urbanización, siempre estaba
dentro del costo de la licitación, y a cargo del IAPV.
b) Por otro lado, está lo que los adjudicatarios deben pagar al IAPV por costo de la vivienda. En
primer lugar, ninguno de los adjudicatarios, al día de la fecha, es adquirente por boleto de estas
viviendas. Ninguno!!!.- Se les ha otorgado un permiso de uso o una especie de comodato, a la
que llaman “canon de uso”. En segundo lugar, esta cuota es legítima, accesible, y la pueden
pagar perfectamente los adjudicatarios. Está acorde con sus ingresos. Por ello, hay diferencias,
entre lo que deben pagar el IAPV, que es legítimo; y lo que deben pagar a La Mutual, que no es
legítimo y constituye el producto de una defraudación.- A ello debemos adunarle una suerte de
tercera cuota que es la de asociado a la mutual, que si bien no es un monto significativo, suma
un monto al problema de financiación por el que atraviesan, injustamente, los 8oo
adjudicatarios de estos planes, víctimas directos de desaprensivos empresarios privados y
funcionarios públicos, siendo claramente mucho mayor la responsabilidad de estos últimos que
son en quien se ha depositado la custodia de los caudales públicos, el cumplimiento de las
normas y la transparente y recta administración de los asuntos públicos, expectativa que se ha
visto frustrada absolutamente a partir de los hechos que se exponen y cuya gravedad resulta
enorme y contundente.-

En definitiva Sra. Fiscal, surge de lo señalado precedentemente, que las viviendas, para los
adjudicatarios, tienen dos costos: Por un lado el del supuesto terreno, a un precio inaceptable,
inaccesible para los mismos; pero frente a la necesidad, desesperación, lo aceptaron. Todo en el
afán de lograr un techo digno y dar seguro cobijo a sus familias. Por otro lado, esta cuota o
canon por uso de la vivienda, que sí es legítimo.-

Importante también es señalar que actualmente muchos adjudicatarios no están pagando el


costo de la vivienda. Como ya se señalara, a los mismos no se les hizo firmar un boleto de
compraventa, ni contrato de adjudicación, sino simplemente se les hizo una entrega de una
tenencia precaria, y están pagando un canon de uso de la vivienda al IAPV. Sostienen en el IAPV,
que a la fecha, no se ha podido determinar la cuota de cada una de las viviendas. Esto también
es una tremenda irregularidad y desidia, y genera una inseguridad jurídica notoria y evidente
para cada uno de los adjudicatarios. Esto también debe ser revisado por la Justicia Penal, porque
evidentemente, a los adjudicatarios, se les prometió una vivienda en propiedad y no el uso o
tenencia precaria de la misma. Por más vivienda social que fuere lo que se les adjudicó, la misma
no lo es en propiedad, para que a través del pago de las cuotas, se puedan convertir en dueños
del inmueble o vivienda.-

FALTA DE PLANIFICACIÓN DE LAS 800 VIVIENDAS CONSTRUIDAS: En los tres casos, es decir, en las
250 viviendas de San Benito, las 250 de Colonia Avellaneda y las 300 de la Ciudad de Paraná, se
da otra situación que también debe ser investigada, porque constituye la inobservancia de lo
que es la ley de creación del IAPV. Todas estas viviendas se construyeron en lugares alejados, de
acceso sumamente complicado. Cuando se proyectaron estas viviendas, no se tuvo en cuenta el
transporte, es decir, cómo se van a desplazar los adjudicatarios. Téngase presente que la mayoría
de los adjudicatarios trabajan en la ciudad de Paraná, y diariamente deben desplazarse a dicha
Ciudad, para asistir a sus empleos. Entonces, el primer problema que se detecta es que no se
previó un sistema de transporte adecuado, económico, razonable y al alcance de todos ellos. El
segundo problema, está vinculado con la cuestión de la seguridad. Hay escasa o nula seguridad
en esas zonas, máxime que, si bien hay alguna iluminación, lo cierto y real es que se trata de 250
familias en dos casos, y 300 familias en el otro; y como tales, que no se conocen con
anterioridad, sino que se comienzan a relacionar o vincular en el momento en que arribaron a
los barrios construidos, y es lógico que se produzcan algunas rispideces que son naturales, y en
esos casos las Fuerzas de Seguridad deben intervenir. En San Benito, hay apenas un
Destacamento con uno o dos Policías, para atender la problemática de 250 familias. En el caso
de Colonia Avellaneda y Paraná, directamente no hay Seguridad Policial. Esto es un grave
problema, que debería estar dentro de lo que es la planificación a cargo del IAPV, tal como se
señalara al inicio de este Memorial. Da la impresión, que el IAPV desconoce su propia orgánica y
finalidad, donde sobresale la planificación. El IAPV. no es un “hornero”, el cual donde encontró la
primer “horqueta” o lugar para hacer su “nido”. El IAPV. y así surge de la ley, debe planificar
adecuadamente donde construirá un emprendimiento habitacional, a los efectos de que los
adjudicatarios puedan tener los servicios esenciales, no sólo de agua, luz, gas, cloacas, etc., sino
también, transporte, salud, seguridad, escuela para los hijos de los adjudicatarios.-

El tercer problema se plantea con la cuestión de la salud. Tampoco hay un dispensario médico, e
incluso dependencias adecuadas para la atención en dos casos de 250 familias cada uno, y otra
de 300 familias. Cualquier problema de salud, estas personas deben trasladarse desde San
Benito, Colonia Avellaneda y del Sector Este de la Ciudad de Paraná, al Centro de la Ciudad de
Paraná. Normalmente, por sus escasos recursos, deben hacerlo al Hospital San Martín o el
Hospital San Roque. Esto también es una grave falencia de lo que es la falta de urbanización o
planificación que se debería haber previsto por el IAPV.. Adviértase que si se lee detenidamente
la ley de creación del IAPV, la planificación urbana es lo primero. El Instituto antes de hacer
viviendas, es un Instituto de Planificación. La gran ausente en todo esto, es la planificación.

En cuarto lugar, y lo más grave, es la ausencia de Establecimientos Escolares. En los tres lugares
o barrios señalados precedentemente, no se ha previsto la creación de escuelas de los tres
niveles (pre-escolares, primarios y secundarios). Ocurre que ni en San Benito, ni en Colonia
Avellaneda, y menos en la zona Este de la Ciudad de Paraná, hay Escuela para que puedan
concurrir los educandos. Entonces, los padres deben cargar “al hombro” sus hijos, traerlos al
centro de la Ciudad de Paraná, para que puedan concurrir a la Escuela. Esta es otra gran ausencia
de planificación. No hubo la mas mínima previsión en los funcionarios del IAPV, lo cual, sin lugar
a dudas, constituye un incumplimiento a los deberes de funcionario público, al no cumplir con lo
que claramente señala y establece el Estatuto de Creación del IAPV. Es inadmisible que en
centros densamente poblados, en barrios como los señalados precedentemente, que en total
constituyen 800 familias, no tengan en cada uno de ellos, mínimamente, el servicio de
transporte hacia la ciudad de Paraná, el servicio de seguridad adecuado, el servicio de salud, y
esencialmente el de escolaridad de los hijos de estas familias. Los chicos o menores, hijos de los
adjudicatarios, deben concurrir a la Escuela de su propio barrio, pero ocurre que en este caso, no
hay escuelas en los barrios que se construyeron. La imprevisión e improvisación es la nota
distintiva en estos tres casos, donde hay una falencia notoria, un claro incumplimiento de los
deberes de funcionario público, de parte de los funcionarios del IAPV, que autorizaron y
permitieron este tipo de construcciones, sin haber tomado mínimamente la previsión de contar
con estos servicios básicos y esenciales, como son los enumerados precedentemente.-

Esto debe ser especialmente considerado al resolverse esta cuestión que se está planteando al
Ministerio Público Fiscal, pues queda Al desnudo el problema nuclear y estructural de los
tiempos que corren: el apuro, la improvisación, desprolijidades por doquier, violaciones
normativas, falta de transparencia, secretismo, desidia, incompetencia, falta de probidad y de
reglas éticas, etc, son el preámbulo de una cuestión que subyace en estas problemáticas y
atraviesa al Estado: la necesidad de hacer negocios y negociados a través del sector público para
obtener pingues ganancias, en una impúdica asociación entre empresarios privados y
funcionarios públicos, a costa siempre de los recursos estatales y escudados canallescamente en
las “necesidades de la gente”, sobre todo de aquellos más necesitados.-

ANALISIS ADICIONAL: La problemática que ha originado con estos tres barrios; el de San Benito,
Colonia Avellaneda y Paraná, es notorio, evidente, y ha tomado estado público. A título de
ilustración, se adjuntan algunas publicaciones que así claramente lo señalan: Publicación en
“Análisis” del 23.10.18: Se señala que la Mutual Modelo y el IAPV entregaron 250 Viviendas en
Colonia Avellaneda. Esto ocurrió, según se expresa en los medios, a mediados de año. Destacar
esto es importante porque pone en evidencia de manera incontrastable que la Mutual Modelo
ha intervenido en todo esto, con la anuencia del IAPV. Si bien no se expresó ut-supra, es bueno
señalarlo ahora, que cuando se inauguraron las 250 Viviendas en San Benito, y luego también las
otras 250 en Colonia Avellaneda, siempre estuvo presente un Directivo de la Mutual Modelo.
Incluso, hasta habló por ser la entidad promotora de estas viviendas. Entonces, reitero y
dispénseme el lenguaje coloquial, el IAPV como organismo estatal no puede hacerse el distraído,
y desconocer que la Mutual Modelo no tenía participación en la construcción de las 800
viviendas. Cuál es, sino, la razón por la que el IAPV le dio participación a “La Mutual” en la
entrega de las viviendas a los adjudicatarios.- Va de suyo Sra. Fiscal, que la respuesta se impone
en un único y directo sentido.-
Lo importante de lo que surge de esta publicación de “Análisis Digital”, es que los vecinos NO
pueden pagar la vivienda, por el ELEVADO costo que les representa asumir sendos desembolsos
mensuales, teniendo en cuenta que tienen que abonar, por un lado, el costo del terreno (plus
ganancia producto del negocio inmobiliario/financiero), que está en el orden de los $ 5.000.-
mensuales, más el canon de uso de la vivienda (que ni siquiera es la cuota pura que debería
estar cobrándoseles a esta altura), que también está rondando en ese importe. Pagar estos
aproximadamente $ 10.000 mensuales, para los adjudicatarios, que son todas personas
humildes, porque de lo contrario no accederían a la vivienda social implica, no sólo retacear,
sino que directamente les impide alimentar a sus hijos. Lo que se publica en “Análisis” es
sumamente elocuente de ello.-

A todo ello se suma la publicación realizada en Diario “UNO” de Paraná, el día 22.10.18. Hay un
interesante artículo publicado por el Lic. Daniel Tirso Fiorotto. Describe este periodista la cruda
realidad de todo este sistema de viviendas de la Provincia de E.Ríos, e insta justamente a la
Fiscalía Anticorrupción, a cargo de la Dra. Cecilia Goyeneche, para que inicie la investigación.-

También hay que consultar la página Web del I.A.P.V. Si se pasa atenta revista a la Página del
IAPV, se extrae lo que se adjunta en copia, sobre cómo se hizo la licitación y adjudicación de las
viviendas, la intervención y participación que tuvo la Mutual Modelo en todo este proceso. Esto
viene desde el inicio mismo de este proceso de construcción de las 800 viviendas. Es necesario
hacer una detenida lectura de todo el procedimiento, de cómo se gesta este perjudicial e
impúdico negocio para los adjudicatarios bajo el palio y complicidad del IAPV, es decir, del propio
Estado Provincial, y que síolo va en beneficio de las empresas constructoras, y desde luego, de su
Mutual Modelo y, acaso – no es extraño-que también redunde en un ilegal e ilegítimo beneficio
de funcionarios públicos provinciales. Recuérdese que a la Mutual Modelo, se le atribuye su
titularidad real, aunque oculta, al Ing. Miguel MARIZZA, titular de “Caballi S.A.” y factótum de la
Cámara Argentina de la Construcción – Delegación E. Ríos, sin hacer otras valoraciones pues,
afortunadamente y como emblema del avance civilizatorio, dicho esto “obiter dicta”, predomina
el paradigma del derecho penal de acto por sobre el de autor.-

DEFECTOS CONSTRUCTIVOS: Independientemente de todo lo descripto y señalado, en todo este


proceso hay otra cuestión que merece ser investigada, y es la calidad de las viviendas
entregadas, y el costo real de las mismas. Debe ser investigado lo que el IAPV abonó a las
empresas constructoras intervinientes, puesto que - según información obtenida y suministrada
por algunos Técnicos que prestan servicios en el Estado Provincial, el costo estipulado superaría
ampliamente lo que es el costo real de estas viviendas.- Habría, dicho en términos más
apropiados a la obra pública, existencia de sobre costos y sobreprecios, lo que constituye- a no
dudarlo- un claro perjuicio contra el erario público y quienes fueron los funcionarios
responsables de ello, deben ser investigados, juzgados y, de encontrarse mérito suficiente,
recibir la condigna pena que establezca nuestro Código Penal, sin perjuicio de proveer las
medidas necesarias y conducentes para procurar el recupero de los dineros públicos mal habidos
a través de estas modalidades de saqueo sistémico.-

Tal como surge de lo que informa el Tribunal de Cuentas, y que fue corroborado en el propio
IAPV, producida la licitación de los tres planes de viviendas, donde la construcción debía hacerse
con el sistema tradicional, es decir de ladrillo hueco o de barro, al presentarse la oferta de la
licitación, en función de la licitación hecha como “saco a medida” para estas constructoras
involucradas, las mismas presentaron una segunda opción de construcción, utilizando el sistema
denominado “CASSAFORMA”. Este sistema no tiene la reconocida trayectoria nacional e
internacional que se le atribuye, pero a ello, hay otra cuestión esencial, y que es necesario
investigar, porque a este sistema completo de “CASSAFORMA”, se le injertó un sistema de techo
distinto al que este sistema lleva. Según información obtenida, estas viviendas construidas por el
sistema “CASSAFORMA”, llevan un techo de losa, que les otorgaría peso suficiente a las
viviendas para mantener la estabilidad frente a tormentas o vientos fuertes. Sin embargo, en
estos casos se reemplazó el techo de losa, por uno de chapas; es decir, un sistema liviano. Esto
está poniendo seriamente en riesgo a los habitantes de las viviendas, porque frente a una
tormenta o un tornado, aún débil, las casas pueden ser seriamente dañadas o afectadas; incluso
corriendo riesgo de vida sus moradores. Esto indica que se debe abrir también una investigación,
en cuanto a la calidad de la construcción, el costo mismo de las viviendas, su durabilidad y
seguridad que las mismas requieren.

También, en torno a esta situación de las viviendas, se ha informado por varios de los
adjudicatarios, que tienen serias dificultades con el agua, con las cloacas y con los servicios
elementales, como son el gas, y también en algunos casos, el servicio eléctrico. Esto indica, que
el Ministerio Público Fiscal debe disponer que un Peritaje o examen vinculado con la calidad de
las viviendas (calidad constructiva), la durabilidad de las mismas, su costo real, y si todo ello se
condice con lo que fueron los pliegos licitatorios. Concretamente se deberá investigar si hay
sobreprecios en estas viviendas, y qué es lo que en definitiva el IAPV hizo y dictaminó respecto a
la construcción de estas 800 viviendas, por el sistema “CASSAFORMA”. Es decir, por qué cambió
el proyecto y qué es lo que motivó tomar esta decisión.-

V.- PRUEBA: Sin perjuicio de las medidas probatorias que podrá y deberá adoptar el
Ministerio Público Fiscal en torno a esta IPP, este denunciante ofrece las siguientes evidencias:
1.-Documental:

a) Fotocopia de uno de los pliegos de licitación. Se trata del de 250 viviendas para San Benito.
Los que corresponden para los casos de Colonia Avellaneda y Zona Este de Paraná son idénticos.
Oportunamente se deberá requerir al IAPV envíe los tres legajos de las licitaciones
correspondientes a estas 800 viviendas.-

b) Fotocopias de las Matrículas correspondientes a los 3 inmuebles que las Empresas


Constructoras donaron al IAPV como parte de las condiciones de los pliegos de licitación, y las
escrituras, en fotocopia, que se hicieron para la transferencia.-

c) Nota presentada por el denunciante en el Tribunal de Cuentas con fecha 3/7/18, requiriendo
información sobre la construcción de estos tres planes de viviendas sociales, y la respuesta que
me fuera entregada el mismo (Tribunal de Cuentas de la Provincia). Son sumamente importantes
y elocuentes las observaciones y recomendaciones que se hicieron desde el Tribunal de Cuentas
en torno a estas viviendas, y que sin embargo el IAPV no le dio relevancia. Se sugiere, en honor a
la brevedad, que el Fiscal Actuante le dé íntegra lectura, porque encontrará en las observaciones
y recomendaciones insumos probatorios más que suficientes e importantes como para avanzar
en la investigación de todo lo que se denuncia en este memorial. Sobresale en esta cuestión que
el IAPV NUNCA le contestó al Señor Fiscal de Cuentas Int. Nº2, Dr. Ricardo Alberto Genolet el
oficio Nº 712 que le fuera remitido.

d) Nota que recibiera el denunciante fechada el 24 de julio de 2018, suscripta por el Presidente
del IAPV, C.P.N. Marcelo Pablo Casaretto.-

e) Nota que recibiera el denunciante fechada el 11 de septiembre de 2018, también suscripta


por el Presidente del IAPV, CPN Marcelo Pablo Casaretto.-

f) Fotocopia y comprobantes del denominado CONTRATO REINTEGRO COSTOS TERRENO PAGO


FINANCIADO “SAN BENITO 2540 VIVIENDAS”, que suscribieran las CONSTRUCTORAS (con poder a
favor de Ángel Emilio Miguel Picazzo), y el Sr. Yamil Damián Aquino.

g) Carpeta de promoción que entregara ASOCIACIÓN MUTUAL MODELO DE ENTRE RIOS, a


quienes suscribieran el convenio en torno a la adjudicación de las viviendas. La carpeta es común
a los tres grupos habitacionales, ya que hace referencia a las 800 viviendas.-

h) Fotocopia y comprobantes del denominado CONTRATO DE REINTEGRO COSTOS TERRENO CON


FINACIAMIENTO “IAPV-PARANA 300 VIVIENDAS”, que suscribiera Ángel Emilio Miguel Picazzo, en
representación de las CONSTRUCTORAS, y la Sra. ANDREA VERONICA CAMEJO.-

i) Fotocopia de Material emitido por Mutual Modelo promocionando el plan de 800 viviendas,
indicando requisitos a cumplir, precio a abonar, etc.-

j) Fotocopia de otro CONTRATO REINTEGRO COSTOS TERRENO PAGO FINANCIADO “SAN BENITO
250 VIVIENDAS”, suscripto por Ángel Emilio Miguel Picazzo, que lo hace por ASOCIACIÓN
MUTUAL MODELO DE ENTRE RIOS, y el Sr. Mauricio Gerardo Mesa.-

k) Copia o fotocopia de publicaciones realizadas en Análisis Digital, de fecha 23 de octubre de


2018, donde se denuncia que los adjudicatarios de las viviendas de Colonia Avellaneda no
pueden pagar las cuotas.-

l) Publicación realizada en el diario paranaense UNO, de fecha 22 de octubre de 2018, donde el


conocido periodista Daniel Tirso Fiorotto describe en gran medida el mecanismo implementado
por el IAPV, y que deja sin techo a numerosas familias.-

m) Copias o fotocopias de diversos anuncios, publicaciones, etc., realizadas por el IAPV a través
de su página Web, con lo que se demuestra que estaba al tanto, e incluso había permitido que la
Mutual Modelo manejara todo el sistema de adjudicación, venta, etc. de las 800 viviendas que
motivan la presente denuncia.-

2.-Informativa: Se requieran, a las siguientes reparticiones, la información que en cada caso se


indica:

A) INSTITUTO AUTARQUICO DE PLANEAMIENTO Y VIVIENDAS DE ENTRE RIOS: Se requerirá por la


vía pertinente, para que el IAPV suministre esta información, sin perjuicio de la que el Ministerio
Fiscal disponga al respecto:

a) Si las empresas constructoras concluyeron las obras de las 800 viviendas (250 en San Benito,
250 en Colonia Avellaneda y 300 en Paraná) dentro de los plazos fijados en las licitaciones, y en
caso de que no fuera así, indicar las razones, enviando las resoluciones dictadas por el IAPV, con
los antecedentes de esas resoluciones, y vinculadas con esta circunstancia.-

b) Si el IAPV tomó alguna intervención o control con respecto al precio de los terrenos que los
adjudicatarios de las 800 viviendas debe abonar a la empresa, o a la Mutual Modelo, y en caso
de no haberlo hecho, dar las razones de ello, especialmente teniéndose presente la finalidad
social de las viviendas, y que el IAPV es responsable de proporcionar los inmuebles donde se
construirán esas viviendas sociales.-

c) Si el IAPV ha recibido quejas de los adjudicatarios de las 800 viviendas con respecto al precio
del terreno que los mismos deben abonar a la Mutual Modelo, y en su caso cuál fue la actitud
que asumió esa repartición, teniéndose presente el fin social de las viviendas, y que ese precio
que deben abonar, puede resultar una desnaturalización de ese fina social de las viviendas.-

d) Suministrar la nómica completa de todos los adjudicatarios de las 800 viviendas,


correspondientes a estos tres planes de viviendas llevados adelante en San Benito, Colonia
Avellaneda y zona Este de Paraná. Se deberá indicar a cuál de los barrios o grupos habitacionales
corresponde, con indicación de Nº de documento, domicilio, teléfono, y demás datos
identificatorios y filiatorios.

B) A LAS EMPRESAS CONSTRUCTORAS DE LAS 800 VIVIENDAS BAJO INVESTIGACIÓN, ES DECIR,


DE LAS 250 QUE CORRESPONDEN A SAN BENITO, 250 A COLONIA AVELLANEDA Y 300 A PARANA:
Se les OFICIARÁ por la vía pertinente, para que acrediten en esta causa, en el marco de
investigación que se propicia, cuál es el precio que pagaron por los inmuebles, al momento de
adquirirlos, para luego ser ofrecidos en donación al IAPV en oportunidad de presentarse a la
licitación para la construcción de las 250 viviendas en San Benito, 250 viviendas en Colonia
Avellaneda y 300 viviendas en Paraná, y en cada caso deberán indicar a quién o quienes
adquirieron los inmuebles, fecha de adquisición, precio abonado en ese momento, notario que
realizó la escritura, y copia de la escritura de adquisición.-
C) AL MINISTERIO DEL INTERIOR, OBRAS PUBLICAS Y VIVIENDAS-SECRETARIA DE VIENDA DE LA
NACIÓN, Y/O A LA SUBSECRETARÍA DE DESARROLLO URBANO Y VIVIENDA DE LA NACIÓN O
ENTIDAD QUE CUMPLE LAS FUNCIONES QUE LA MISMA CUMPLÍA HASTA EL 10 DE DICIEMBRE DE
2015: Para que informe y brinde lo siguiente:

a) Todos los antecedentes que hubieran existido a la época en que se dispuso adjudicar la
construcción de las 800 viviendas sociales en Área Paraná, dividido en 250 viviendas en San
Benito, 250 viviendas en Colonia Avellaneda y 300 viviendas en la zona Este de Paraná, sobre el
sistema o prototipo de viviendas denominado CASSAFORMA, y en su caso si ese prototipo esta
autorizado para la construcción de viviendas sociales, en primer lugar; y en segundo lugar, si era
viable utilizarlo en la construcción de las 800 viviendas en cuestión, en el Área Paraná. Daría la
impresión que la Nación, al autorizar la construcción de las viviendas mencionadas, lo habría
dispuesto sobre la base de que se trataría, en cuanto a la construcción, acorde al sistema
tradicional. Esto implica que el Organismo Nacional aclare si realmente esas viviendas podían o
no construirse conforme al sistema CASSAFORMA, y en su caso, cuál sería el costo de las mismas,
y qué condiciones debían reunir.

b) Deberá también esta repartición remitir los planos tipo o de modelo para este sistema de
construcción, es decir, conforma al sistema CASSAFORMA. Es también importante señalar que
aparentemente en el caso de las 800 viviendas del Área Paraná, el piso y paredes se habrían
construido conforme al sistema CASSAFORMA, pero no así el techo, ya ese tipo o sistema de
construcción implica que el techo debe ser de loza o de tejas, con cierto peso, porque las
paredes son de un material sumamente liviano, y frente a un factor climático, como es una
tormenta o tornado, las viviendas actualmente construidas en estos tres lugares, podrían sufrir
no solo graves daños, sino sus moradores, frente a un factor climático, como son tormentas o
eventualmente un tornado. Es decir, la forma en que se han construido estas viviendas, no
brindaría ninguna seguridad. La recomendación que realiza el Tribunal de Cuentas, en ese
sentido, es esencial, y hace a la seguridad de quienes habitan estas viviendas. Esto constituiría
una falencia tremenda de parte del IAPV, e incluso, podría constituir un incumplimiento de los
deberes de funcionario público.-

c) Si esa repartición, a través de sus organismos técnicos ha examinado y controlado la


construcción de las 800 viviendas en el Área Paraná, es decir, las 250 viviendas en San Benito,
250 viviendas en Colonia Avellaneda y 300 viviendas en la zona Este de Paraná, y en su caso, cuál
es el informe que se hubiera elaborado al respecto. De no haberse realizado esta constatación,
se solicita se disponga personal idóneo para que lo haga a la brevedad, y verifique, en primer
lugar si realmente se respetaron todas las normas técnicas que sustenta el sistema de
construcción de viviendas por el sistema CASSAFORMA, y en segundo lugar, si no hay riesgo de
que esas viviendas, por habérseles colocado techo de chapa, puedan ser afectadas por
tormentas o tornados.-

d) Si algún organismo nacional, vinculado con la construcción de estas viviendas, ha tenido


intervención, y/o ejercido algún control sobre la construcción de estas 800 viviendas, y en su
caso, cuál ha sido el resultado.-

e) Si las viviendas en cuestión, es decir, las 800 viviendas construidas en San Benito (250),
Colonia Avellaneda (250) y zona Este de Paraná (300) reúne la calidad mínima para cumplir con
su finalidad: ser viviendas sociales.-

f) Si el servicio de agua potable con el que cuentan los tres conglomerados habitacionales se
compadece con las construcción y emplazamiento de las viviendas, es decir, si el sistema
utilizado y con el cual se estaría dotando de agua potable a los usuarios es el correcto y acorde a
sus necesidades, especialmente si es correcto no habérseles dotado de un sistema de reserva de
agua potable a cada vivienda. Si el sistema con el que se esta dotando de agua a los moradores
de las viviendas tendrá perdurabilidad a través del tiempo.-

g) Cuál es el costo final de estas viviendas, conforme a cómo se las construyeron, y si ese costo
se condice con lo que fueron los pliegos de la licitación. Eventualmente determinar, a través de
los equipos técnicos con que cuenta el organismo nacional, si no hubo sobreprecio en estas
viviendas.-

3.-Testimoniales: Se citen a prestar declaración testimonial, a las siguientes personas:

a)- Arquitecto José Martínez: según se desprende del informe suministrado por el Tribunal de
Cuentas, este profesional se desempeñaría en el IAPV, y habría formulado observaciones en
torno al sistema o prototipo de viviendas que se utilizó en los tres casos, que es el denominado
CASSAFORMA. Este testigo, evidentemente conoce los pormenores de lo ocurrido en la
sustanciación de la licitación, y sobre el cambio de proyecto, ya que se pasó de un sistema
tradicional de construcción de viviendas sociales, a uno nuevo, desconocido, o poco conocido en
Argentina, sin tener experiencia alguna el IAPV en ese sentido. Esto también es sospechoso,
porque marca el camino de un posible sobreprecio en las viviendas.-

b)- Las Auditoras permanentes en el Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda de Entre


Ríos, Dras-Cras: Daniela Mariani, María Laura Barquín y Gisel Lisi, para que suministren toda la
información y vivencias que tuvieron al realizar las distintas auditorias vinculadas con la
construcción de las 800 viviendas que motivan esta denuncia. Seguramente que estas
profesionales deben contar con información privilegiada, idónea, y suficiente para esclarecer
todo lo que se denuncia.-

c)- El Sr. Fiscal de Cuentas Int. Nº 2, del Tribunal de Cuentas de la Provincia de Entre Ríos, Dr.
Ricardo Alberto Genolet, a los efectos de que comparezca a brindar toda la información que
fuera de su conocimiento y en torno a lo que es el objeto de esta denuncia.-

d)- Los siguientes adjudicatarios de viviendas: Yamil Damián Aquino (250 viviendas de San
Benito); Andrea Verónica Camejo (300 viviendas de la zona Este de Paraná); Mauricio Gerardo
Mesa (250 viviendas de San Benito); María Magdalena Bayona (Tel. 156 213554, 1250 viviendas
San Benito), y todos los demás que han resultado ser adjudicatarios de las 250 viviendas en San
Benito, 250 viviendas en Colonia Avellaneda y 300 viviendas en zonas Este de Paraná; para que
comparezcan y suministren al Ministerio Público Fiscal todo lo que supieran en torno a la
adquisición, adjudicación, y demás pormenores vinculados con estos tres planes de viviendas,
especialmente informen y declaren sobre cómo se vincularon con la Mutual Modelo, y todo lo
que se les prometía en torno a este sistema de construcción y adjudicación de viviendas sociales,
como así también se están detectando problemas o defectos constructivos en cada una de las
que le fueron entregadas.-

4.- Pericial Técnica: Que expresamente se solicita se encomiende, tanto a la Universidad Nacional
del Litoral (UNL), como a la Universidad Nacional de Buenos Aires ( UBA) o a la Universidad
Nacional de Rosario (UNR), a los efectos de que a través de sus unidades académicas, haga un
estudio integral de los tres planes de viviendas construidos en el Área Paraná, por parte del IAPV,
a saber, 250 viviendas en San Benito, 250 viviendas en Colonia Avellaneda y 300 viviendas en la
zona Este de Paraná, a los efectos de determinar esencialmente lo siguiente, y sin perjuicio de lo
que el Ministerio Público Fiscal pueda disponer:

a) Si previo a la construcción de las viviendas, en los lugares donde están emplazadas, se hizo
algún estudio técnico de factibilidad, contemplando lo mínimo indispensable de lo que
constituye la urbanización de una zona como la en dónde se emplazaron las mismas, teniéndose
presente no solo los servicios básicos como es el agua potable, luz, cloacas, gas, sino medios de
transporte, salud, seguridad, educación y también recreación, especialmente a para los de
menor edad.-

b) Si era necesario realizar, antes de dar curso a la factibilidad técnica de la construcción de las
viviendas, un estudio sobre el impacto ambiental de la zona.-

c) Si hay defectos, o inconvenientes, o si se llevó adelante en forma correcta la planificación


urbana de la zona, y en su caso quién debía haberlo previsto.-

d) Hacer un relevamiento total de las 800 viviendas, o por lo menos de un buen número de las
mismas, y determinar si en las mismas hay deficiencias constructivas, en su caso cuáles, si son
esenciales, y cuál es la durabilidad que se estima de las mismas.-

e) Cuál es el costo de las viviendas propiamente dicho, a la fecha de la construcción, teniéndose


en cuenta los materiales empleados, los eventuales defectos constructivos que pudieran tener, y
el terreno, y toda la urbanización, todo conforme a los pliegos de las licitaciones.-

f) Si se advierte algún sobreprecio en la construcción de las 800 viviendas, teniéndose en cuenta


que la licitación lo era con materiales tradicionales, y se terminó haciéndolas utilizando el
sistema y materiales del denominado CASSAFORMA.-

g) Suministrar cualquier información que fuere útil a la investigación, al esclarecimiento de los


hechos, la existencia de posibles delitos, etc., teniéndose presente todo lo ocurrido y
denunciado en el memorial de inicio de la IPP.-

5.-Informe Socio Ambiental: Teniéndose presente todo lo denunciado en este memorial, se


designe a una o varias asistentes sociales, que pueden ser las de los Juzgados de Familia, a los
efectos de que se constituyen en los tres planes de viviendas, que conforman las 800 que son
motivo de esta denuncia, y luego de un exhaustivo relevamiento, informen sobre lo siguiente:
a) Cuál es la situación socio económica de quienes ocupan las 800 viviendas, discriminándose
por barrio, esencialmente cómo se encuentra integrado el núcleo familiar de los mismos. Si no
fuera posible hacer un relevamiento individual de cada uno de los que habitan las viviendas,
hacer un muestreo lo suficientemente amplio a los efectos de obtener un panorama general de
la situación de los adjudicatarios.-

b) Si los ocupantes están en condiciones económicas de afrontar el pago de las cuotas a la


Mutual Modelo y al IAPV.-

c) Si cuando el IAPV hizo la evaluación de cada adjudicatario, el mismo tuvo presente que los
mismos deberían afrontar el pago de la cuota del IAPV, pero también en simultáneo la que le
fijara la Mutual Modelo. Hacer un cotejo de toda esta situación en base a los datos que deberían
obrar en el IAPV, y que en función de lo cual se procedió a la adjudicación de las viviendas.-

d) Si en base a lo que se pudo verificar por parte de quienes resulten encomendados de realizar
este relevamiento de los adjudicatarios, si los mismos eran conciente de lo que deberían
afrontar, en cuanto al pago se refiere, para ser beneficiarios de las viviendas.-

e) Cuál es la situación en la que se encuentran los adjudicatarios de las viviendas, en función de


lo que se ha denunciado en este caso.-

f) Si las viviendas adjudicadas reúnen las condiciones, conforme se les prometió a los
adjudicatarios, en cuanto a los servicios básicos (luz, cloaca, agua, gas, pavimento, cordón
cuneta), como así también en cuanto a los servicios como el transporte, la educación, (es decir, si
hay establecimientos escolares suficientes en cada barrio para que los educandos puedan
concurrir a ellas), también en salud y seguridad.-

g) Si hubieran deficiencias en algunos de los servicios detallados en el punto anterior, hacer una
descripción de los mismos, y si era conveniente que el IAPV los hubiera tenido previsto antes de
adjudicar las viviendas.-

h) Cualquier otra información que resultare útil para dilucidar la situación que se ha
denunciado.-
VI.-MEDIDAS PRECAUTORIAS A FIN DE CONJURAR PERJUICIOS MAYORES Y EVITAR SE
CONSOLIDEN LOS INJUSTOS EN DESARROLLO.-

A fin de evitar que se continúen irrogando a las 800 familias adjudicatarias perjuicios graves e
irreparables, con todas las consecuencias negativas que ello acarrea (en lo moral y patrimonial),
a la vez poner coto a una situación delictiva continuada, solicito formal y expresamente se
ordene a la MUTUAL MODELO el cese del cobro de cuotas correspondientes al terreno (que ni
siquiera es de compra) por ser ellas el mecanismo o modalidad propia de este negocio
inmobiliario y financiero, base de la estafa o defraudación, como al propio IAPV, a fin de que
como autoridad pública en la materia y responsable directo (e indelegablemente) de velar por la
transparencia y legalidad de los procesos referidos a la construcción y adjudicación de viviendas,
den CERTEZA y SEGURIDAD JURIDICA a los adjudicatarios de que las cuotas que mensualmente
pagan y que extrañamente llaman “CANON DE USO”, lo son a cuenta de las cuotas normales,
regulares y habituales que se abonan en estos planes de viviendas sociales y, a la par, exijan a las
empresas constructoras, procedan a sanear los vicios constructivos en forma inmediata y con la
calidad que corresponde.- Asimismo, entre el IAPV y la Mutual Modelo, deberán solucionar el
aspecto concerniente a los costos de los terrenos y, en todo caso, hacerse cargo el Instituto pues,
como queda evidenciado, con lo que se ha cobrado la entidad Mutual hasta el momento, se han
pagado con creces los costos de adquisición de los mismos y sobre los cuales se habrían
emplazado las 800 viviendas.- Este pedido se hace bajo el influjo del derecho al mejor derecho,
principio pro homine y más puntualmente conforme surge del espíritu del art. 76º del ritual,
como medida asegurativa, precautoria o preventiva, de neto corte cautelar.- Todo lo cual lo será
viablizado, previa audiencia y acogimiento positivo del Juez de Garantías que corresponda.-

Se insiste Sra. Fiscal Anticorrupción: estos pedidos cautelares, se postulan en función de que el
accionar base que ha dado pábulo a este proceso rentístico, ilegal y abusivo, es claramente
delictivo, conformado en base a variopintos injustos que concurren entre sí, ora bajo la forma
del concurso formal, ora bajo la forma del concurso real, con distintos grados de participación y
asumiendo cada uno de los protagonistas distintos roles en la empresa delictiva.- Y no puede
este MPF ni el Servicio de Justicia, permanecer impávidos frente al accionar contario a derecho y
configurador de delitos por parte de sujetos que pertenecen a la actividad privada, unos y a la
esfera pública, otros.- Este delito continuado, que se consuma en cada cuota oblada por el
adjudicatario, debe cesar y no es la vía civil, por si acaso esto se argumentara, el ámbito
adecuado y natural para su resolución, sino el MPF como garante de la legalidad y de la
protección de bienes y personas frente al accionar delictivo de sujetos públicos o privados.-
VII – ALGUNAS CONSIDERACIONES GENERAL SOBRE LA CORRUPCION DE LOS FUNCIONARIOS
PUBLICOS.-

La responsabilidad en general, es la deuda, la obligación de reparar y satisfacer, por sí o por otro,


a consecuencia de delito, de una culpa o de otra causa legal. En sentido amplio, la
responsabilidad puede enunciarse como el efecto desfavorable que recae sobre un sujeto, como
consecuencia de su conducta, cuando la misma, constituida por una acción u omisión, ha violado
una norma jurídica o un pacto contractual establecido, produciendo un daño.

El funcionario público, como sujeto de derecho y deberes y por su particular posición frente al
Estado y la sociedad, debe responder por su conducta de acción u omisión una vez que le sea
requerida por la autoridad correspondiente, lo cual se materializa en la determinación de su
responsabilidad por tal acción u omisión.-

La responsabilidad penal se produce cuando los perjuicios del hecho dañoso alcanzan a la
sociedad. Surge en un funcionario público cuando éste adecua su conducta a aquellos
presupuestos fácticos que diversas leyes especiales tipifican como delito y que acarrea la
aplicación de una pena.

A mayor abundamiento y siguiendo las recomendaciones de la ONG PODER CIUDADANO y las


líneas directrices de Transparencia Internacional (TI), como de la propia Convención contra la
Corrupción, entendemos a la corrupción como un fenómeno que nos afecta a todos. Es un
flagelo moral, económico e institucional, produciendo un impacto mayor en los sectores de bajo
recursos. Pero, ¿qué es la corrupción? Las convenciones internacionales contra la corrupción
únicamente definen los distintos actos de corrupción.

Transparencia Internacional la define como “El abuso de poder para beneficio propio”. El Banco
Mundial, como “el abuso de un puesto público para ganancia privada”. El Banco Internacional de
Desarrollo la define como “actos realizados por funcionarios que usan su posición con fines
propios, o bien lo hacen a pedido de otros, a fin de obtener beneficios para sí o para terceros” El
Economista Robert Klitgaard creó la fórmula de la corrupción C = M + D – R (T) Corrupción es
igual a Monopolio más Discrecionalidad menos Responsabilidad (Transparencia)

A pesar de no existir una única definición, todas ellas abarcan tres elementos comunes: abuso de
poder, beneficio, menoscabo de un bien público.

Por lo tanto se puede decir que corrupción es la acción u omisión de un funcionario público en
beneficio de sí mismo o de un tercero.

VIII.- PEDIMENTO FINAL.-

Por lo precedentemente expuesto y en base a las constancias documentales acompañadas, a sus


efectos, de conformidad a lo preceptuado por el art. 212º del ritual, proceda a decretar la
apertura de causa, iniciándose de inmediato la IPP y la provisión de las primeras medidas
pertinentes y útiles para la colecta de evidencias, tal como se ha sugerido en el memorial de
denuncia, incluidas las cautelares solicitadas expresamente en el Capítulo VI de este memorial.-

Provea de conformidad, ES JUSTO.-

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