Está en la página 1de 3

Esferas o dimensiones del desprecio

La sociedad del desprecio – Alex Honneth


Honneth determina en su libro las correspondientes formas de desprecio que
corresponden a cada uno de ios modelos de reconocimiento (violación, desposesión y
deshonra, respectivamente).
El resultado se sintetiza en el cuadro siguiente sobre la estructura de las relaciones de
reconocimiento social (Honneth, 1992: 211).

Después del análisis de las formas de desprecio que corresponden a las de


reconocimiento, Honneth llega a un punto crucial tanto para su exposición como para
gran parte de su obra posterior. Según él, es la percepción de estas formas de
desprecio la que puede motivar al sujeto a entrar en una lucha práctica o en un
conflicto.
Consecuentemente, en el programa de análisis de las formas patológicas de desprecio
se establece que las investigaciones sociales tienen que analizar las formas de
desprecio y las causas sociales por la violación de las condiciones de reconocimiento.
Partiendo de una idea metafórica, Honneth muestra que la invisibilización es un
proceso activo, en el cual se evidencia el desprecio: un comportamiento respecto a
una persona como si esta no estuviera y que, para ella, se torna muy real; la visibilidad,
por el contrario, significa reconocer las características relevantes de una persona.
Sobre el libro
El lector medio de Filosofía en nuestro país cifraba sus nociones sobre Axel Honneth a
través de la fuente interpuesta de Habermas: las copiosas referencias que hallamos en
la obra de éste al pensamiento de aquél nos hacían presentir el interés y la fertilidad
que se desprendían de los escritos de Honneth, aunque sus contribuciones nos
aparecieran sesgadas por diferentes formas de devaluación crítica que recibían en el
desarrollo de la argumentación del Gran Maestro
Los textos aquí recogidos fueron publicados por el autor entre los años 1990 y 2001.
Pese a la ausencia de escritos más recientes, aquí hallamos los principales elementos
de justificación y motivación de una empresa teórica guiada por la exigencia interna de
construir caminos de intervención de la Teoría Crítica en la realidad de nuestro tiempo,
que culmina en la publicación (anunciada en la entrevista con el autor con la que se
abre esta edición) de la reciente gran obra de Honneth: El derecho de la libertad:
esbozo de una eticidad democrática, la última piedra de toque de un pensamiento
social crítico vivo en su interdisciplinariedad y dirigido por el imperativo de una
reflexión moralmente política. En efecto, en los artículos que se compilan en este libro,
asistimos a la reconstrucción de la génesis de una idea que revitaliza el legado entero
de la Teoría Crítica: el desarrollo de la autonomía individual se halla inextricablemente
vinculada a la existencia de una estructura moral social.
Honneth redescubre en Hegel dos nombres para esta relación tan fluida como
contradictoria: eticidad (conjunto de esferas de acción en las que se funden, bajo la
forma de interacciones institucionalizadas, intereses subjetivos y normas morales) y su
contrafigura bajo el concepto de lucha por el reconocimiento, con el que Axel Honneth
sitúa bajo la reflexión los conflictos de lucha de clases como perturbación sistemática
de la estructura moral comunitaria. El objetivo al que apuntan estos desarrollos es la
movilización de una conciencia social renovada de injusticia y la redefinición
consecuente de la dignidad humana.
Cuestiones que el actual panorama de crisis sistémica ha vuelto plenamente relevantes
mientras ha oscurecido a la par las ya clásicas conceptualizaciones habermasianas de
los conflictos sociales como desajustes en la racionalización comunicativa de un
mundo de la vida estructuralmente libre, por otra parte, de contradicciones internas.
Los trabajos de Honneth muestran, sin embargo la premisa contraria: solo es posible
forjar relaciones comunicativas igualitarias en el seno de la sociedad si la ciudadanía
percibe, como fundamento de las mismas, expectativas cumplidas de reconocimiento
social. Expectativas que la desigual e injusta estructura de poder y de valor de los
individuos con que se hallan formados los Estados hace virtualmente imposibles
(fraguando la “sociedad del desprecio”).
Axel Honneth corrige y complementa el desarrollo histórico de la Teoría Crítica de la
Escuela de Frankfurt en otro aspecto decisivo: la exploración de las condiciones
intersubjetivas, conceptualizables como fuerzas de cohesión social, que hacen posible
el desarrollo de la identidad de los individuos. En este capítulo se recoge tanto el papel
central del trabajo social como aspecto nuclear de la estructura del reconocimiento
como la revisión del psicoanálisis como medio fructífero de explicación de la identidad
personal posmoderna como pluralización intrapsíquica de los sujetos. Estas vías, cuya
actualidad resulta fácticamente explosiva, fueron abiertas en su día por los trabajos
iniciales del Instituto de Investigación Social, en el período anterior al nazismo y al
exilio. Casi todas ellas fueron abruptamente clausuradas ante la conmoción profunda
que supuso la percepción de la convergencia íntima entre el totalitarismo nacional
capitalista y el nacional bolchevique.
En el presente, la Historia nos ha enseñado a aceptar como evidente esa colusión de
intereses estatales y el parentesco común entre todas las formas de totalitarismo. Pero
aún no ha logrado transmitirnos la lucidez necesaria para rehabilitar los caminos de
una crítica social reflexiva sobre las claves estructurales de una vida social desprovista
de un núcleo ético basado en la justicia y la igualdad. El proyecto de renovación de las
intenciones originales de la Teoría Crítica que, desde hace años, ha emprendido Axel
Honneth es una contribución imprescindible para el mencionado proceso histórico, y
para los lectores en lengua castellana, el presente libro, que nos introduce de lleno en
sus itinerarios filosóficos, constituye una aportación difícil de sobrestimar.