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BIOFEEDBACK:

El aprendizaje o entrenamiento en biofeedback es un caso de moldeado en el que la


actividad es realizar el control de una respuesta fisiológica concreta las aplicaciones
del Biofeedback sobre las funciones fisiológicas que sostienen las respuestas de
ansiedad en el ámbito psicológico obteniendo el patrón de ondas que predomina en cada
problema y observándolo de forma detallada, se logra “enseñar” al cerebro a
comportarse de otra manera para, posteriormente, generalizar esa respuesta a otros
ambientes.
TÉCNICAS:
1. BF EMG. El biofeedback electromiográfico provee información del músculo o
del grupo muscular sobre el que están colocados los (siempre electrodos de
superficie). Esto permite que la persona aprenda a controlar la tensión y
distensión del músculo en cuestión. Se actúa sobre músculos o grupos
musculares específicos y existe, además, la posibilidad de trabajar con más de
uno simultáneamente de la actividad electrodos al utilizar más canales, un canal
por cada músculo o grupo muscular. El biofeedback, en ese caso, será una
combinación de las actividades recogidas.

2. BF EEG. El biofeedback de la eléctrica de la corteza cerebral, también llamado


neurofeedback, permite, la actividad eléctrica captada electrodos situados
cabeza, reducir y coordinar determinados cerebrales en relación con su
ubicación cortical. Este tipo de biofeedback, que tuvo una notable importancia
en el desarrollo de este campo y pasó posteriormente por un período de menor
interés, vuelve ahora a tener una gran relevancia merced a la mejora
instrumental y a las investigaciones realizadas.

3. BF de volumen sanguíneo. Provee información de la cantidad de sangre que


pasa por una determinada zona vascular, justamente aquella bajo la que está
dispuesto el sensor fotoeléctrico correspondiente. Permite así una información
de la actividad vasomotora (dilatación y constricción) del lugar en cuestión, por
lo que la persona puede aprender a aumentar y/o disminuir el flujo sanguíneo en
dicha zona. Este tipo de biofeedback puede aplicarse en conjunción con el
neurofeedback; de este modo se relaciona la actividad cortical con los recursos
metabólicos (flujo sanguíneo) de dicha zona. Surge así el denominado
«neurofeedback hemoencefalográfico»

4. . BF de temperatura. Muestra la temperatura periférica de la zona del cuerpo


donde está ubicado en sensor. La temperatura de piel depende, en gran medida,
del riego sanguíneo de la zona subyacente, porque es también un índice de la
actividad vasomotora, influida naturalmente por sistema nervioso autónomo. La
temperatura cambia de un modo más lento que el volumen de sangre que llega a
la zona. Así, cuando el volumen de sangre recoge los cambios de forma
inmediata, latido a latido del corazón, la temperatura lo hace de un modo más
lento y promediado.

5. . BF del latido cardíaco. Facilita información sobre el latido cardíaco con la


finalidad de aprender a controlarlo. En el pasado la única información relevante
al respecto era la frecuencia cardíaca, el número de latidos por minuto. Así el
biofeedback de frecuencia cardíaca se utiliza para reducir el ritmo cardíaco o
para regularizarlo, caso de determinado tipo de arritmias. Desde hace algunos
años también se utiliza la variabilidad de la frecuencia cardíaca, en lugar de su
promedio, como actividad objeto de entrenamiento. El biofeedback de
variabilidad de frecuencia cardíaca permite estimular las influencias vagales en
el latido cardíaco y favorecer su capacidad de adaptación a las demandas del
medio.

6. . BF de la actividad dermoeléctrica. Ofrece información sobre la conductancia


de la piel en la que están colocados los electrodos (habitualmente las falanges 1.ª
o 2.ª de los dedos índice y corazón). Dado que los valores de la conductancia
dependen del sistema nervioso simpático, la persona aprender a controlar su
nivel general de activación. 7. BF de la presión sanguínea. Ofrece una medida de
la presión arterial con la finalidad de que la persona aprenda a controlarla. Se
centra en el valor sistólico de la presión y se puede obtener mediante dos
procedimientos.

NEUROFEEDBACK:
El neurofeedback, es una retroalimentación electroencefalografía, es un tratamiento
neuro comportamental destinado a la adquisición de autocontrol sobre determinados
patrones de actividad cerebral y la aplicación de estas habilidades en las actividades de
la vida diaria y es una técnica que ha sido efectiva en cuanto al TDAH
Los tipos de técnicas empleadas son el entrenamiento con potenciales corticales lentos
(SCPs) y el entrenamiento con ondas theta/beta.
Para ello, se han desarrollado diversos protocolos, entre los cuales se puede mencionar
el Theta/Betha, que está basado en incrementar las ondas Betha, mientras se reducen
las ondas Theta, con lo cual se logran efectos positivos en la concentración y en la
disminución de los síntomas de la hiperactividad Otro de los protocolos se basa en el
entrenamiento en potenciales corticales lentos (Slow Cortical Potential Training –SCP-,
en los cuales se busca regular la actividad cortical fásica, más que la tónica.

REFERENCIA:
Labrador, E. F. J. (Ed.). (2013). Técnicas de modificación de conducta. Retrieved from
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