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Escuela de:

Negocios

ASIGNATURA:

Negocio Gobierno y Sociedad

TEMAV:

Relación Económica Entre el sector privado y el estado


Participante:

Rodorfo Alexander Pichardo Polanco

Matrícula:

16-0262

Facilitador:

Francisca Cruz

Fecha

30 / Nov. / 2017
RELACIÓN ECONÓMICA ENTRE EL SECTOR PRIVADO Y EL ESTADO

5.1 La Estructura socioeconómica dominicana.

Las actividades económicas se agrupan en tres grandes sectores productivos: agropecuaria, industria y

servicios, los cuales a su vez se componen de subsectores y ramas de actividades.

El sector agropecuaria está constituido por la producción de: arroz, cultivos tradicionales de exportación

(caña, café y cacao), otros cultivos (granos, frutales, hortalizas, tubérculos y otros), ganadería, silvicultura y

pesca. Las industrias las componen las actividades de explotación de minas y canteras, manufactura local

(elaboración de productos de molinería, elaboración de azúcar, elaboración de bebidas y productos de

tabaco, fabricación de productos de la refinación de petróleo, otras industrias manufactureras), manufactura

de zonas francas (fabricación de productos textiles y prendas de vestir, otras zonas francas), y construcción.
5.2 Participación del sector privado en la economía dominicana.

La economía dominicana inició la mayor transformación de su historia reciente a partir de la aplicación de

fuertes reformas estructurales que se manifestaron con la promulgación de las leyes arancelaria, tributaria,

inversión extranjera y laboral, a partir de 1990.

En la práctica tal situación se tradujo en la adopción de un nuevo modelo de gestión económica influenciada

por los postulados del denominado consenso de Washington, cuya filosofía céntrica es impulsar un cambio en

la economía sustentado en sectores no tradicionales sobre la plataforma del neoliberalismo económico, el

cual se expresó, en el plano local, convirtiéndose los sectores de servicios en el eje fundamental del

crecimiento del país. En adición, están los conflictos con Medio Oriente a principios de los 90’s, la crisis

asiática, 1997-1998, y la guerra en Irak que aumentaron la volatilidad en el precio del petróleo con gran

impacto en la economía dominicana.

Pero es importante resaltar que la década de los 80s se inició con nuevos sectores que se desarrollaron en la

economía dominicana como es el caso de las zonas francas industriales y el sector turístico, como alternativa

a los sectores que estaban declinando, es así, como dicha década se fue caracterizando, y a su vez,

generando otra reorientación, pero en tal período se registraba fuerte crisis, así como la intervención del FMI,

1983-1984. A esto también se le agregaba la situación de la industria azucarera que declinaba de manera.
5.3 Participación del sector privado en la ofertas de bienes y servicios para el Estado.

La participación del sector privado en la producción y provisión de bienes o servicios públicos puede tener

repercusiones positivas, pero en otros casos acaba conduciendo a la sustitución del Estado por los

particulares, en un proceso que combina tanto sustitución adversa como riesgo moral. Esto ocurre, por

ejemplo, cuando el interés en adelantar actividades productivas en una determinada región obliga a una

empresa privada no sólo a generar bienes y servicios que en otras circunstancias debería generar el Estado,

sino a proveer de ellos directamente a las comunidades circundantes (que en muchos casos se lo exigen a

través de mecanismos como la consulta previa, o incluso mediante formas más agresivas de presión, como

paros o bloqueos).

Como consecuencia de lo anterior, el Estado puede aplazar cómodamente su intervención en esas

comunidades (en tanto que sus necesidades ya están siendo satisfechas), y al mismo tiempo, estas acaban

demandando del particular —como si de su función natural se tratara— la prestación permanente de esos y

otros bienes y servicios adicionales y complementarios. A la postre, esto provoca presiones adicionales y

cada vez más onerosas para los particulares, incrementa el potencial de conflictos entre éstos y las

comunidades, estimula la inacción del Estado, y hace depender la provisión de bienes y servicios a la

continuidad de la actividad económica sobre la cual recae el interés de los actores privados.
Si bien es cierto que la participación del sector privado abre ventanas de oportunidad para la expansión,

profundización y optimización de la gobernanza (entendida como la gestión de los problemas y la satisfacción

de las necesidades colectivas mediante la provisión de los bienes y servicios pertinentes), no es menos cierto

que también entraña riesgos para el desarrollo institucional, la competitividad y la atractividad, las relaciones

con las comunidades y la sostenibilidad, tanto de las actividades productivas, como de la provisión y acceso a

esos bienes y servicios. La construcción de sinergias verdaderamente positivas no se produce de manera

espontánea, sino que es el resultado de adecuadas políticas públicas y de términos regulatorios muy claros

sobre el relacionamiento entre el Estado, los particulares y las comunidades.

5.4 Relación del sector público y Privado.

La alianza estratégica entre la Administración Pública y el Tercer Sector es clave para el desarrollo del

modelo de gestión de los Servicios Sociales en general, en el futuro, y muy concretamente para la gestión

externalizada de servicios en los que tiene un papel protagonista, dada la solvencia social del Tercer Sector y

su capacidad de multiplicar los fondos públicos. El Tercer Sector es un actor emergente y aporta eficiencia y

cohesión social. Debemos avanzar en medir su impacto y su valor añadido específico, en la identificación de

cláusulas sociales que se utilicen en la contratación pública, en el fortalecimiento y la vertebración del sector,

así como en la capitalización y profesionalización de las entidades sociales. Se identifican algunos de los

principales desafíos de la relación público-privado y algunas propuestas de futuro.


5.5 Estrategias para una mejor cooperación entre el Estado y el sector privado.

En los últimos años se ha producido una evolución en la forma de considerar al sector privado dentro de las

políticas de cooperación al desarrollo. Así, buena parte de los actores del mundo de la cooperación coinciden

hoy en la necesidad de otorgar un papel más relevante a las empresas como agentes de desarrollo: «Uno de

los actores cuya integración en el sistema de cooperación para el desarrollo es fundamental y supone un reto

por su potencial como actor de desarrollo es el sector privado empresarial», dice el Plan Director de la

Cooperación Española 2009-2012. Para ello, las asociaciones público-privadas, definidas en dicho plan como

«una de las formas de participación de la empresa en la cooperación y la que implica un mayor grado de

colaboración entre la misma y el sistema público», parecen configurarse como el principal instrumento que,

sumado a la reformulación de otros mecanismos ya existentes, permitirá impulsar el nuevo rol de las

compañías privadas en las estrategias de cooperación al desarrollo como «una vía de incentivación del

crecimiento económico para la reducción de la pobreza».

Para lograr la implementación de estas alianzas, y concretar así la aplicación del paradigma de la

Responsabilidad Social Corporativa en el mundo de la cooperación, ha de producirse una redefinición de la

relación triangular entre Estados, empresas y ONG. El principal argumento para justificar este modelo de

“capitalismo inclusivo” es que redundará en beneficios para los tres actores implicados.
5.6 Las reformas básicas del Estado Dominicano.

La importancia que tiene la reforma del Estado como elemento clave para fortalecer y mejorar la

institucionalidad y el desempeño de los organismos gubernamentales, a fin de brindar mejores y más

efectivos servicios públicos, puede aquilatarse al comprobar que actualmente se han comprometido más de

US$700 millones -unos RD$32,000 millones- para la reforma y modernización de nuestras instituciones

públicas, tanto las del Gobierno Central (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), como las pertenecientes a los

municipios.

Esta considerable suma de dinero proviene de organismos internacionales y gobiernos, como son: BID, BIRF,

PNUD, UNICEF, Unión Europea, GTZ (Alemania), AEIC (España), Francia y China (Taiwán). Las áreas y

sectores cubiertos abarcan, por ejemplo: salud, telecomunicaciones, iniciativas comunitarias, medio ambiente,

trabajo, administración financiera, agua potable y saneamiento, descentralización e informática, entre otros.

Si bien es loable la cantidad de fondos destinados a la reforma del Estado dominicano, no es menos cierta la

dispersión, la falta de coordinación y el solapamiento existentes en los esfuerzos desplegados a la fecha, todo

lo que reduce significativamente la efectividad de los proyectos acometidos. Aunque existe un organismo

rector creado para orientar y coordinar el proceso de reforma del Estado -el Consejo Nacional de Reforma del

Estado (CONARE), que reemplazó en el 2001 a COPRyME (Comisión Presidencial para la Reforma.
5.7 Reforma presupuestaria y política de costo público.

La política fiscal en la República Dominicana debe orientarse a reducir el excesivo gasto público y simplificar

un sistema impositivo complejo que está creando altos costos a los agentes económicos, introduciendo

importantes distorsiones y promoviendo la informalidad en la economía. Por estas razones, el Centro

Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES) ha propuesto una “Reforma Fiscal Integral” a la

sociedad dominicana, que hoy publicamos en nuestra página web (enlace al final del artículo). Como

sostuvimos en un artículo anterior, esta propuesta la hemos enfocado sólo como parte de un conjunto de

reformas estructurales para generar mayores riquezas por la iniciativa privada.

El objetivo de este estudio es realizar una evaluación del gasto público en República Dominicana a fin de

identificar los aspectos críticos y formular medidas concretas de reforma que permitan avanzar decididamente

en mejorar la eficiencia, transparencia y focalización del gasto público. Esto redundará en una mayor

legitimidad del Estado y le permitirá acudir a la ciudadanía con propuestas para fortalecer la recaudación

tributaria a fin de aumentar los gastos en desarrollo humano, aspecto determinante en la creación de capital

social. No se pretende hacer un análisis exhaustivo de cada uno de los temas tratados, sino más bien

destacar aquellos aspectos más relevantes y entregar conclusiones que permitan tomar decisiones de

política. El artículo presenta la calidad del gasto público y el proceso presupuestario, las políticas sociales.
Bibliografía

1. Adam Smith: 'Una investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones'

2. Robert Skidelsky: 'John Maynard Keynes' (RBA)

3. Friedrich Hayek: 'Camino de servidumbre'


b. Elaboración de un mapa conceptual sobre la estructura Socio-económica de la República

Dominicana. La oferta de bienes y servicios.

Recursos
Factores de producción Técnica
escasos
Tierra, Trabajo y Capital

Proceso de producción
Elección Limitadas

Limitadas Balance y servicio

Necesidades
c.Redacción de un informe sobre las reformas básicas del Estado Dominicana.

La concepción y aplicación de políticas culturales en la República Dominicana tiene origen en el nacimiento


mismo del Estado, puesto que desde la primera Constitución Política del 6 de noviembre de 1844 se definen
principios, deberes y obligaciones que comprometen a toda la ciudadanía en la preservación y defensa de
valores y bienes culturales considerados propios.

En la Constitución Dominicana, cuya redacción original tuvo influencia de viarios textos constitucionales de la
época, como la Constitución Liberal de Cádiz de 1812, la Constitución Norteamericana de 1787, la
Constitución de la República Francesa y la Constitución Haitiana de 1843, se consagran valores como el de la
libertad, la soberanía, la libre asociación y la libre expresión del pensamiento.

En esta primera Constitución se adoptan símbolos de identidad, como la bandera, el escudo de la nación y se
dispone la celebración en todo el territorio de la República de cuatro fiestas nacionales: la de la Separación, el
último domingo de febrero, la Victoria de Azua, el 19 de marzo, la Victoria de Santiago, el último domingo de
marzo, y el Aniversario de la Promulgación de la Constitución.

No obstante atender las cuestiones militares de una nación recién liberada, la Constitución de 1844,
establecía el derecho a la educación, agregando al respecto que "será creada la instrucción pública, común a
todos los dominicanos, gratuita en todas las ramas de la enseñanza primaria,..... La ley arreglará los
pormenores, tanto de estos ramos como de la enseñanza de artes y ciencia".

La reforma constitucional de 1854 reitera el compromiso del Estado con el fomento de la instrucción pública,
proclamando además la necesidad de instituir las escuelas náuticas, de agricultura, mineralogía y de arte y
oficios.

El papel jugado por el sector privado respecto a la instrucción ha tenido en toda nuestra historia republicana
una enorme relevancia. Por ejemplo al final de la primera República, esto es 1861, en Santo Domingo existían
35 escuelas, de las cuales sólo cuatro eran públicas.