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Resumen del primer capitulo de “El maestro ignorante” de Jacques Ranciere

En el capitulo “Una Aventura Intelectual”, Jacques Ranciere postula tomando como ejemplo
una experiencia del profesor Joseph Jacotot en año 1818 que, todos somos capaces de
aprender. A partir de esta afirmación, a lo largo del texto profundiza dos conceptos; el rol que
cumple el maestro y de qué manera influye el mismo a la hora de aprender.

Ranciere nos invita a tomar como guía el caso de Jacotot para comprender los conceptos. Este
último, debía dar clases de francés a holandeses. Ni el hablaba francés ni su alumno holandés.
Entonces les da un libro bilingüe mediante el cual los estudiantes deben aprender de manera
autodidacta.

Para sorpresa del maestro, los alumnos lidian bien con el desafío y consiguen aprender el
texto.

A partir de esa experiencia se pone en duda el papel del maestro. Es este quién propicia la
distancia y actúa a modo de “mediador” entre el que desconoce y el conocimiento. Al eliminar
al mediador (el docente) desaparece lo que Ranciere llama “principio de regresión al infinito” y
cominenza a darse la jerarquía dejando una relación directa entre alumno y conocimiento. Esta
relación se retrotrae a la situación de niño que, aprende la lengua materna solo escuchando.

De aquí se desglosan dos conceptos importantes: 1) La voluntad frente a un hecho (el libro
bilingüe) que nos induce a aprender. Aquí se habla de un “método de igualdad” en el cual todo
aquel individuo que tenga el deseo de aprender podrá indectiblemente, sin ayuda del maestro,
hacerlo.

2) Que hay dos tipos de inteligencia; una, la inferior, que es aquella que presentan todos los
humanos, la de “Comprender” que no es sino traducir. Aquí se habla del “principio de
regresión al infinito” en el que el alumno tiene relación directa con el conocimiento.

Y otra en la que entra en juego el profesor y su palabra, ya no se habla de un principio de


regresión sino de una “jerarquía paradójica”. El mediador tiene como misión una educación
superior, es decir ya no solo que se comprenda de lo que se está estudiando sino que se
aprenda.

En este fenómeno hay una relación de dependencia. El que sabe, precisa del que ignora para
darle lugar a la diferencia entre educación inferior y superior. En este último el profesor es
capaz de trasmitir sus conocimientos y verificar que el alumno comprende la metodología, he
aquí el “mito pedagógico”.

A partir de esta situación de dominación, los maestros pueden situarse en dos lugares, el de
embrutecedores o el de emancipadores independientemente de su condición de sabios o
ignorantes. Emancipa aquel que obliga a usar la propia inteligencia, que mas allá de la rapidez
de la via es la que tiene como fin la libertad. Una vez emancipado, el hombre (mientras posea
la voluntad de hacerlo) puede aprender. Sino produce esto, embrutece porque subordina su
inteligencia a la inteligencia del que desconoce y, garantiza así una sumisión continua del
alumno y un mediador ineludible que lo separe del conocimiento.
Por último, Ranciere sostiene que como maestro se puede emancipar o embrutecer
independientemente de su condición de sabio o ignorante. En este caso puede presentarse un
“círculo de impotencia” en el que el ignorante se cree incapaz de aprender por sí mismo, por lo
tanto sospecha también de su habilidad de instruir a otro que ignora. O un círculo de potencia
en el cual el ignorante aprende por su cuenta, por lo cual impulsa a otros a poder también.

En esta metodología emancipadora radica la revolución intelectual.