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SOBRE EL ARTÍCULO 26 DE LA CONSTITUCIÓN Y EL

PROYECTO DE LEY DE SALUD (ENMIENDA)


(No.2) 2004, [2005] I.E.S.C. 7 (Ir.)
Al evaluar la constitucionalidad de un proyecto de ley de salud que le había
enviado el Presidente, la Corte Suprema de Irlanda consideró si las
disposiciones del proyecto, que permitían el cobro de servicios a pacientes
internados, incluso a personas mayores de medios limitados, eran compatibles
con la Constitución.
Resumen:
En 2005, bajo el procedimiento del artículo 26 de la Constitución, la Corte
Suprema de Irlanda examinó la constitucionalidad de un proyecto de ley que le
había enviado el Presidente. El proyecto autorizaba el cobro de servicios a
pacientes internados provistos por el servicio de salud público, siendo que el
cobro se impondría a ciertas personas, en la mayoría de los casos personas de
edad avanzada con pocos medios. Se argumentó que los ciudadanos que no
contaban con los medios para cuidarse a sí mismos en forma independiente
tenían el derecho constitucional a ser cuidados y mantenidos por el estado,
derivado del derecho constitucional a la vida y a la integridad física y la
dignidad humana (artículo 40.3), y no se les debía cobrar dicho mantenimiento.
Aunque no era necesario abordar este tema en este caso, la Corte concluyó
que podía surgir un problema por el que se podría limitar la discreción habitual
de la legislatura debido a una obligación constitucional de proveer abrigo y
mantenimiento para quienes tienen necesidades excepcionales. Dado que el
proyecto de ley contenía salvaguardas adecuadas, la Corte rechazó el
argumento de que los cargos impuestos restringirían indebidamente el acceso
a servicios relevantes en tal medida que representarían una violación del
derecho constitucional al mantenimiento. Por ello, las disposiciones que
permitían los cargos no eran consideradas inconstitucionales.
La legislación cuestionada también declaraba en forma retroactiva que ciertos
cargos impuestos por el servicio de salud en el pasado eran legales, los cuales
habían infringido la legislación vigente en ese momento, que exigía que los
servicios fueran gratis. Asimismo, el proyecto de ley privaba de manera efectiva
a las partes afectadas de todo derecho a recuperación. La Corte decidió que
este componente retroactivo del proyecto de ley era un ataque injusto sobre los
derechos de propiedad (art. 43 y art. 40.3.2) y, por ello, inconstitucional. Se
observó que en el marco constitucional los derechos de propiedad de las
personas de medios modestos merecían protección especial, dado que toda
limitación de los derechos de tales personas normalmente tiene un impacto
proporcionalmente más fuerte. La Corte afirmó que tal limitación de un derecho
a la propiedad solo se justificaba para evitar una crisis financiera extrema o un
desequilibrio fundamental de las finanzas públicas, pero ninguno de estos
casos se aplicaba a la realidad.
Ejecución de la decisión y los resultados:
Conforme al marco constitucional irlandés, de acuerdo con la sentencia, las
disposiciones retroactivas del proyecto de ley examinado fueron eliminadas. Es
más, según fuentes gubernamentales, la decisión de la Corte Suprema
significaba que el estado podía tener que enfrentar reclamos de entre 500
millones y 1.200 millones de euros.
La Ley de (Sistema de Repago de) Salud de 2006 (Health (Repayment
Scheme) Act) fue la respuesta legislativa a la sentencia destinada a reembolsar
a quienes habían debido pagar los servicios de salud injustamente. No parece
existir ninguna sentencia en la que personas afectadas hayan presentado
demandas basándose en la decisión de la Corte Suprema. El único caso
(Maher c. Health Repayments Scheme Appeal Office [2013] IEHC 344) se
relaciona con la situación de un demandante bajo el Sistema de Repago.
Según el Departamento de Salud, se recibieron 35.417 solicitudes bajo dicho
sistema y 19.809 solicitantes recibieron un reembolso; el monto total
reembolsado asciende a 448.700.000 euros.Varios casos complejos todavía
están pendientes de resolución(link is external). (Entrevista por correo
electrónico con el Dr. David Fennelly, profesor asistente, Trinity College, Dublin,
School of Law, julio de 2015)
Significado del caso:
La principal importancia del caso fue el reconocimiento de la Corte de que, bajo
ciertas circunstancias, la Constitución puede imponer la obligación sobre el
estado de proporcionar a individuos cuidados y servicios esenciales. Asimismo,
teniendo en cuenta la usual deferencia que muestra la Corte Suprema de
Irlanda frente a la legislatura, este caso es importante, porque la Corte declaró
que la legislación en parte no era constitucional, sin perjuicio del hecho de que
tal conclusión le costaría al estado unos 500 millones de euros. Por otro lado,
este caso se apartó de la anterior tendencia de la Corte a rechazar el
reconocimiento judicial de los derechos socioeconómicos implícitos y mostró
que la Corte puede llegar a ver un papel para los tribunales en la realización de
los derechos socioeconómicos implícitos.