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UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE

SAN MARCOS

ADMINISTRACION DE LA SOCIEDAD ANONIMA


CURSO : DERECHO COMERCIAL I

DOCENTE : DR. OSCAR LEYTON ZARATE

ALUMNA : SALIRROSAS POMA GEMMA LORENA DEL CARMEN

LIMA – 2017
INDICE

I. INTRODUCCION

II. ADMINISTRACION DE LA SOCIEDAD

1.- EL DIRECTORIO

A. COMPOSICIÓN DEL DIRECTORIO


B. FACULTAD DEL DIRECTORIO
C. DIFERENCIA ENTRE EL DIRECTORIO Y LA GERENCIA
GENERAL

2.- LA GERENCIA

A. DURACIÓN DEL CARGO


B. ATRIBUCIONES DEL GERENTE
C. REQUISITOS PARA ACCEDER AL CARGO DE GERENTE
D. ÓRGANO QUE LE CORRESPONDE LA ELECCIÓN DE LOS
GERENTE
E. RESPONSABILIDAD
F. REQUISITOS PARA INSCRIBIR EL NOMBRAMIENTO DE
GERENTES EN EL REGISTRO PÚBLICO
G. COMPETENCIA FUNCIONAL DE LOS GERENTES

III. BIBLIOGRAFIA

INTRODUCCIÓN
Las sociedades anónimas, al igual que las otras formas societarias, y en tanto
ficciones jurídicas creadas por el hombre, requieren necesariamente de la
participación de administradores (órganos sociales), a través de los cuales
realizan las actividades económicas que configuran su objeto social, permitiendo
su actuación y representación frente a terceros, frente al Estado y frente a sus
propios accionistas.

Los órganos sociales son indispensables para que las sociedades anónimas
realicen su objeto social, adquieran derechos, y contraigan obligaciones. Según la
clasificación propuesta por el tratadista español Joaquín Garrigues 1, en la
administración de una sociedad concurren:

a) Los órganos de representación de la sociedad frente a terceros, que tienen a


su cargo la ejecución de los negocios en curso.

b) Los órganos de vigilancia, ocupados de examinar la gestión de los primeros, y


finalmente;

c) Los órganos deliberantes de gestión interna, en los que se manifiesta la


voluntad colectiva o social a la que están sometidos los demás órganos, respecto
de su nombramiento, actuación y revocación del encargo.

El jurista argentino Mario A. Rivarola en su libro sobre Sociedades Anónimas 2.


Hace una interesante distinción entre la organización jurídica de la sociedad
anónima y la organización administrativa o técnica, señalando que son dos
materias independientes la una de la otra.

La primera, está integrada por los órganos sociales a través de los cuales la
sociedad se vincula jurídicamente con terceros para desarrollar su objeto social,

1
Garrigues, Joaquín. “Curso de Derecho Mercantil” Editorial Porrúa S.A. México, 1981. Pgs 473 y
sgts.
2
Rivarola Mario A. “Sociedades Anónimas” tomo II, Quinta Edición, Librería “El Ateneo” Editorial,
Buenos Aires, páginas 1 y 2.
organización que exige que la sociedad esté perfectamente constituida según las
exigencias de la Ley,

Y la segunda, está formada por los técnicos y trabajadores que laboran para la
empresa. La indicada diferenciación, nos permite apreciar claramente la
importancia de ambas organizaciones, cada una en su materia, correspondiéndole
a la organización jurídica las relaciones de la sociedad con terceros, a diferencia
de la organización administrativa que es una estructura interna de la sociedad que
tiene que ver con su eficiencia y con su operatividad laboral.

ADMINISTRACION DE LAS SOCIEDADES ANONIMAS


Las personas jurídicas son entes que el Derecho crea, con el objetivo que las
personas puedan organizarse de tal forma que puedan alcanzar ciertos fines, que
en la mayoría de casos es la finalidad lucrativa la que motiva este tipo de
organizaciones. Al ser creaciones del Derecho, debemos señalar que se regirán
en cuanto a su existencia, capacidad, régimen, derechos, obligaciones y fines por
las disposiciones del Código Civil o de las leyes respectivas tal como la Ley
General de Sociedades – LGS. Esto resulta importante, pues las personas
jurídicas tienen una vida y organización diferentes a la de las personas naturales.
Por ejemplo, la persona natural es sujeto de derecho desde su nacimiento y su fin
se da con la muerte, mientras que la existencia de la persona jurídica comienza el
día de su inscripción en el registro correspondiente, lo que constituye su
"nacimiento" jurídico, y termina con la extinción.

La existencia, capacidad, régimen, derechos, obligaciones y fines de la persona


jurídica, se encuentran determinadas por las disposiciones que el Código Civil o
de las leyes respectivas establecen.

La Legislación vigente, específicamente el Código Civil en su artículo 78º precisa:

“ Diferencia entre persona jurídica y sus miembros

Artículo 78º.- La persona jurídica tiene existencia distinta de sus


miembros y ninguno de éstos ni todos ellos tienen derecho al
patrimonio de ella ni están obligados a satisfacer sus deudas.”

Con respecto a la administración de la sociedad, el artículo 152 de la Ley General


de Sociedades señala “ La administración de la sociedad está a cargo del
directorio y de uno o más gerentes, salvo por lo dispuesto en el artículo 247”

1. EL DIRECTORIO
Empecemos analizando a el directorio desde lo enunciado por nuestra Ley
General de Sociedades en su Artículo 153º señala que:

“Artículo 153°.- Órgano colegiado y elección

El Directorio es órgano colegiado elegido por la junta general. Cuando una o más
clases de acciones tengan derecho a elegir un determinado número de directores
la elección de dichos directores se hará en junta especial”

Este articulo al definir al directorio, adhiere a la teoría del órgano, que este es el
órgano de gestión y representación de la sociedad anónima. Cuando nos
referimos a que el directorio es un órgano colegiado significa que debe de estar
conformado por una pluralidad de miembros, en número no menor de tres, y que
las decisiones tomadas son en calidad de directorio y no a título personal por cada
uno de sus integrantes.3

De lo señalado en los párrafos precedentes podemos decir que el directorio es el


órgano permanente, esencial y colegiado, que tiene a su cargo la administración
de la sociedad con las facultades conferidas por la ley y los estatutos, integrado
por directores, socios o no, elegidos periódica y normalmente por la asamblea de
los accionistas.4

Por ello, debemos de inferir algunos caracteres del directorio:

- Se trata de un órgano social.


- Es un órgano necesario.
- Es permanente.
- Es un órgano colegiado.

El funcionamiento del Directorio (o también llamado Consejo de Administración por


la legislación española), escasamente regulado en la ley, se regirá por lo
establecido por el estatuto, instrumento mediante el cual se determinan los
alcances, atribuciones y facultades que posee el directorio en la gestión y

3
ELIAS, Enrique (2001), “Derecho Societario Peruano – Ley General de Sociedades”, Editora
Normas Legales, Trujillo, Pag. 328-329.
4
RICHARD, Efrain y MUIÑO, Orlando, “Derecho Societario”, 5ta reimpresión, Editorial Astrea de
Alfredo y Ricardo Deplama, Buenos Aires, 2004.Pág. 513-514.
administración de la sociedad, así como también sus alcances en la toma de
decisiones. En ese sentido, entendemos que el estatuto tiene que contener de
manera casi obligatoria la manera de cómo se va a deliberar y tomar los acuerdos
propios del directorio.

Por tanto, podemos decir que la sociedad anónima necesita un órgano


permanente de gestión y representación. El órgano de representación es
necesario y permanente, el mismo que se encuentra subordinado respecto de la
junta general, al menos en el sentido que está sometido a su control y de que en
principio sus miembros son nombrados y destituidos por ella. 5

A. COMPOSICIÓN DEL DIRECTORIO

El Artículo 155º de la Ley General de Sociedades señala que:

“Artículo 155°.- Número de directores

El estatuto de la sociedad debe de establecer un número fijo o un número de


máximo y mínimo de directores. Cuando el número sea variable, la junta general,
antes de la elección, debe resolver sobre el número de directores a elegirse para
el periodo correspondiente. EN NINGUN CASO EL NUMERO DE DIRECTORES
ES MENOR DE TRES”

Es esencial cumplir con lo estipulado en el párrafo anterior, debido a que en caso


de no hacerlo se estaría incurriendo en lo estipulado por los Artículos 33º y 34º de
la Ley General de Sociedades, a través de los cuales se establecen las causales
de nulidad del pacto social.6

La norma establece, que el directorio al ser considerado como un órgano


colegiado, el número de directores no puede ser inferior a tres miembros. No
debemos olvidar que nos estamos refiriendo al directorio de una sociedad

5
JIMENEZ, Guillermo. Lecciones de Derecho Mercantil. Sexta Edición, Editecnos, Madrid.2001.
Pág. 224.
6
ELIAS, Enrique (2001), “Derecho Societario Peruano – Ley General de Sociedades”, Editora
Normas Legales, Trujillo, Pág. 330-331.
anónima, nada impide que exista un directorio unipersonal, tal como lo establecía
el Código de Comercio.7

De lo anterior podemos decir que, el directorio se encuentra compuesto por uno o


más directores designados por la Junta General de Accionistas .

Los Directores pueden ser nombrados directores todas aquellas personas con
capacidad de ejercicio, en ese sentido la Ley General de Sociedades es muy claro
en su Articulo 161º al especificar quienes no pueden ser ejercer el cargo de
director, este artículo tiene concordancia con los Artículos 42º; 43º y 44º del
Código Civil.

El ejercicio del cargo de director debe ser desempeñado con la diligencia de un


ordenado comerciante y de un representante legal, tal como lo estable la Ley
General de Sociedades en el primer párrafo del Artículo 171º.

Antes de todo debemos dejar en claro que a lo largo del tiempo se cuestiona la
posibilidad de que una persona jurídica pueda ser nombrada director. Al respecto,
existen varias posiciones en relación a este tema, ya sea en la legislación nacional
como en la legislación extranjera, tanto las posiciones a favor y en contra son
razonablemente validas, pero este no es un tema que nos ocupa en el presente
trabajo.

A fin de evitar algún tipo confusión y nos desviemos del tema tenemos que
precisar que en nuestra legislación se prohíbe la posibilidad de nombrar o
considerar a una persona jurídica como director, debido a que se pretende
mantener el carácter personal que posee este cargo. Por ello nuestra Ley General
de Sociedad refiere en su Artículo 159º que:

“Artículo 159°.- Cargo personal y representación

El cargo de Director, sea titular, suplente o alterno, es


personal, salvo que el estatuto autorice la representación”

7
H. MASCHERONI, Fernando (1978), “El Directorio en la Sociedad Anónima”, Editorial Cangallo,
Primera Edición, Republica Argentina.
El principio general que recoge la doctrina y nuestra ley es que el cargo de director
es indelegable; pero nuestra legislación permite que el estatuto como hemos visto
en el párrafo precedente autorice la representación, a manera de excepción, ya
que por lo general el nombramiento del director tienen la calidad de “intuitu
personae”, es decir, en atención a las cualidades personales del designado o
nombrado para que ejerza dicho cargo, tomando en consideración la confianza
que se le dispensa.8

De lo anterior el Artículo 160º de la Ley General de Sociedades es claro en


establecer que no se requiere ser accionista para ser director, a menos que el
estatuto disponga lo contrario. El cargo de director recae SOLO EN PERSONAS
NATURALES.

Una vez que dicho nombramiento ya se encuentre debidamente inscrito, este surte
plenos efectos frente a terceros, los cuales consideran como director hábil a aquel
que aparece en el Registro.

Es importante indicar que, el cargo de director es remunerado tal como lo


establece el Articulo 166º de nuestra norma – LGS, el mismo que precisa:

“Art. 166.- Retribución

El cargo de director es retribuido. Si el estatuto no prevé el


montón, corresponde determinarlo a la junta obligatoria
anual. La participación de utilidades para el directorio solo
puede ser detraída (separada o tomada) de las utilidades
liquidas y, en su caso, después de la detracción de la
reserva legal correspondiente al ejercicio”.9

La retribución puede consistir en un sueldo fijo, dietas por asistencia o cualquier


otra modalidad prevista en el estatuto o por la junta general.

8
FLORES POLO, Pedro (1998), “Comentarios a la Ley General de Sociedades. Estudio analítico”,
Cámara de Comercio de Lima, Cultural Cuzco, Lima. Pág. 117.
9
ELIAS, Enrique (2001), “Derecho Societario Peruano – Ley General de Sociedades”, Editora
Normas Legales, Trujillo, Pág. 341.
Finalmente, es de vital importancia tener en cuenta lo estipulado en el Artículo
163º de la Ley General de Sociedades, en el cual se establece el plazo de
duración del directorio.

“Artículo 163.- Duración del Directorio

El estatuto señala la duración del directorio por períodos


determinados, no mayores de tres años ni menores de uno. Si el
estatuto no señala plazo de duración se entiende que es por un año.

El directorio se renueva totalmente al término de su período,


incluyendo a aquellos directores que fueron designados para
completar períodos. Los directores pueden ser reelegidos, salvo
disposición contraria del estatuto.

El período del directorio termina al resolver la junta general sobre los


estados financieros de su último ejercicio y elegir al nuevo directorio,
pero el directorio continúa en funciones, aunque hubiese concluido
su período, mientras no se produzca nueva elección.”

De lo expuesto en el artículo señalado podemos concluir que los accionistas


tienen la facultad de determinar la duración del directorio en el estatuto. Sin
embargo esta libertad no es irrestricta, debido a que la ley impone un periodo
mínimo de un año y un máximo de tres, con la finalidad de que el directorio pueda
renovarse con cierta periodicidad, en caso los resultados de su gestión no seas
satisfactorios10

Debido a que el cargo de director es temporal, es preciso recordar que según lo


establecido en el segundo párrafo del citado artículo, cabe la posibilidad de que
los directores puedan ser reelegidos sin determinar límite alguno.

10
ELIAS, Enrique (2001), “Derecho Societario Peruano – Ley General de Sociedades”, Editora
Normas Legales, Trujillo, Pág. 341.
Por la naturaleza de la persona jurídica, los directores mantienen su legitimación
hasta que sean sustituidos, por ello deben asegurar la convocatoria de la junta
general que elegirá a su reemplazante.

B. FACULTAD DEL DIRECTORIO

El Articulo 172º de la LGS establece que:

“Artículo 172.- Gestión y representación

El directorio tiene las facultades de gestión y de representación legal


necesarias para la administración de la sociedad dentro de su
objeto, con excepción de los asuntos que la ley o el estatuto
atribuyan a la junta general.

Este artículo no impone obligaciones sino que concede facultades suficientes al


directorio para poder administrar, las mismas que deben ser ejercidas de manera
conjunta, es decir, el directorio como órgano colegiado, no se permite que algún
director pueda atribuirse asi mismo el cargo y ejercerlo individualmente.

Las facultades del directorio deben de ser las suficientes para poder administrar
las sociedad, pero también es importante tener en cuenta que la ley lo excluye de
la toma de decisiones en determinados asuntos que son reservados
exclusivamente para la junta general. Estas facultades de gestión y de
representación legal son necesarias para la administración de la sociedad siempre
que se encuentren dirigidas a la realización de su objeto.

Las atribuciones de los integrantes de los órganos de gobierno de una sociedad


se encuentran estrechamente vinculadas a su posición como socios de la misma
en la mayoría de casos, pero como ya hemos visto anteriormente no
necesariamente un accionista tiene o se encuentra en la obligación de ser director.

Por lo que hemos visto podemos considerar que el directorio, ya no es


considerado como un solo mandatario de la sociedad o de los socios, sino uno de
los órganos legales instituidos dentro de la estructura de tipo societario. 21
Nuestra legislación no determina de manera exacta cuales son las atribuciones
que posee el directorio, como lo hace con respecto de la junta general de
accionistas.

En ese sentido, nos atrevemos a decir que desde el aspecto funcional del
directorio estamos ante una gran variedad y amplitud de atribuciones que este
puede tener, debido a que todas las atribuciones son determinadas por la junta
general. Por lo tanto, debemos entender que el directorio tiene una serie
innumerable de atribuciones, salvo las que son exclusivamente asignadas por ley
a la junta general.

Otro aspecto que tenemos que tener en cuenta en relación a la gestión de la


empresa es en la toma de decisiones, teniendo como base a la información
financiera que proporciona el Directorio que conforme es precisado por el artículo
175° de la Ley General de Sociedades -LGS debe "ser suficiente, fidedigna, y
oportuna con respecto a la situación legal, económica y financiera de la sociedad".

Con respecto a la información suficiente, fidedigna y oportuna; es preciso señalar


que en virtud de ello el directorio debe evaluar en cada uno de los casos la
necesidad y conveniencia de la divulgación de la información, cuidando los
intereses sociales, de manera que estos no se vean perjudicados con la
divulgación de dicha información.

En el ordenamiento societario vigente, la Gerencia de una sociedad, es


particularmente responsable por "la existencia, regularidad y veracidad de los
sistemas contables y por el establecimiento de una estructura de control interno".

Así está señalado por el artículo 190° de la Ley General de Sociedades. Con
relación a las cuentas anuales, estas comprenderán el balance, la cuenta de
ganancias y pedidas y la memoria, estos documentos forman una unidad que
deben de ser redactados con claridad y mostrar la imagen fiel del patrimonio, de la
situación financiera y de los resultados de la sociedad, siguiendo las disposiciones
contenidas en la ley.
Al respecto es preciso resaltar que junto al informe de gestión y la propuesta de
aplicación del resultado, han de ser formulados por los administradores, ya que
como hemos entendido estos son los responsables para la realización de esta
gestión. Cabe señalar que parte de la doctrina internacional sostiene que los
administradores también responden por la culpa leve en sus actos dañosos.

Las atribuciones de cualquier gerente pueden consignarse en el estatuto o ser


establecidas en el acto mismo del nombramiento o en acto posterior, tal como lo
establece el artículo 188º de la Ley General de Sociedades.

Los estados financieros que solventan la gestión del Directorio y la Gerencia, se


deben preparar y presentar, tal como los señala el artículo 223° de la Ley General
de Sociedades, "de conformidad con las disposiciones legales y con los Principios
de Contabilidad Generalmente Aceptados en el Perú". Así el Directorio de la
Sociedad, en mérito al artículo 177° de la Ley General de Sociedades, tiene
responsabilidad civil y penal por los daños que causen los directores por
negligencia grave o actitud dolosa en su accionar y en las tomas de sus
decisiones.

El gerente, conforme al artículo 96° tiene responsabilidad civil que no enerva de


ninguna forma la responsabilidad que a este le pueda corresponder cuando su
actuar es de forma dolosa, lo cual generaría una afectación a los intereses de la
sociedad.

Respecto a los caracteres de la responsabilidad de los directores, consideramos


que cuando el artículo 171º de la Ley General de Sociedades en su primer párrafo
establece que:

“Artículo 171.- Ejercicio del cargo y reserva

Los directores desempeñan el cargo con la diligencia de un ordenado


comerciante y de un representante leal.
Están obligados a guardar reserva respecto de los negocios de la
sociedad y de la información social a que tengan acceso, aun después
de cesar en sus funciones.”

Como lo hemos mencionado anteriormente, está sentando las bases para una
responsabilidad subjetiva. También en lo concerniente a los daños y perjuicios
causados, cuando en el artículo 177º de la LGS se señala que los directores
responden ilimitada y solidariamente ante la sociedad, accionistas y terceros por
acuerdos o actos contrarios a la ley, al estatuto o por los realizados con dolo,
abuso de facultades y negligencia grave, se alude a una relación de causa-efecto
reafirmando con ello el sistema subjetivista.

Y es por ello una condición para el nacimiento mismo de la responsabilidad de los


administradores, la existencia de un nexo causal entre los actos y acuerdos de los
administradores, y la existencia efectiva de daños y perjuicios.

La estructura económica, los resultados de los beneficios dados por el


comportamiento económico del ente empresarial, los flujos de dinero que maneja,
como la situación patrimonial de la empresa, se aprecian a través de la
información financiera. Con base en esta información, se manejan los negocios y,
por ello, su preparación está sujeta a responsabilidades legales.

Por el carácter colegiado que caracteriza el funcionamiento del directorio de las


sociedades anónimas, el legislador ha impuesto a todos sus integrantes una
responsabilidad solidaria e ilimitada, hacia la sociedad, accionistas y terceros por
el mal desempeño de su cargo, conducta que queda configurada tanto por la
participación activa de cada director en los hechos generadores de
responsabilidad como por una conducta omisiva o negligente. Sin embargo, la
responsabilidad de los directores de las sociedades anónimas tiene un límite, el
cuál delimita la responsabilidad de dichos miembros de las sociedades anónimas,
a que las consecuencias perjudiciales de los actos de las mismas hayan sido el
resultado del mal desempeño en su cargo, la violación de la ley, estatuto o
reglamento, y por cualquier daño producido por dolo, abuso de sus facultades o
culpa grave.

C. DIFERENCIA ENTRE EL DIRECTORIO Y LA GERENCIA GENERAL

Una de las principales diferencias con el directorio es que el gerente general no es


un órgano social colegiado sino, por el contrario, es un ejecutivo de las decisiones
del directorio. Es decir, el gerente general no requiere de nadie más para tomar las
decisiones diarias de la sociedad, sin embargo debe tener como objetivo la
obtención de rentas para los accionistas.

Asimismo, podemos señalar que el gerente general ejerce su poder o mandato de


una delegación específica o general del directorio o de la junta general. Podemos
decir que existe una diferencia jerárquica dentro de la empresa ya que los
directores participan en varios niveles internos de decisión.

En este sentido, el gerente tiene un marco de actuación determinado por el


directorio y las facultades encargadas a éste por los órganos sociales. El gerente
general, a diferencia del directorio, no tiene voluntad propia en aspectos en los
cuales el directorio ha decidido sobre un aspecto, el cual deberá ser ejecutado por
el gerente general.

En la sociedad anónima, la gerencia no es un órgano de la sociedad, como lo es el


comité ejecutivo, sino un cargo con una competencia sectorial, originada en
delegación parcial de atribuciones del directorio 11

El directorio tiene indelegables funciones de dirección y de control de la


administración, y se le permite hacer delegables funciones de ejecución de las
decisiones administrativas, las mismas que puede encomendar a gerentes,
directores o no. Compete a los gerentes en la sociedad anónima, funciones de
ejecución de las directivas emanadas del directorio.

11
H. MASCHERONI, Fernando (1978), “El Directorio en la Sociedad Anónima”, Editorial Cangallo,
Primera Edición, Republica Argentina
Se puede distinguir entre el director que conserva sus indelegables funciones de
dirección y de control de la administración en un directorio que ha delegado sus
funciones de ejecución en alguno de sus integrantes o en un tercero.

Este puede ser el "director-gerente", quien además de conservar aquellas


funciones lo cual lo diferencia del gerente no director. El gerente asume
concretamente, por específica delegación del directorio o del resto de los
directores, las funciones ejecutivas de la administración, alguna o algunas de
ellas.

El directorio, como titular y responsable de la administración, solo puedo delegar


en uno o más gerentes, generales o especiales, funciones ejecutivas, lo cual
excluye toda atribución de funciones representativas o directivas propiamente
dichas12

De lo expuesto podemos decir que, en principio, "el directorio tiene las tres
funciones" de dirección, control y ejecución, aunque esta última es delegable en
algún o algunos directores, o en un tercero no director. La función ejecutiva suele
delegarse en gerentes, directores o no, de modo de asignar esas tareas a terceras
personas con conocimientos especiales en la materia de que se trate, la
delegación de las tareas de ejecución o la concreta designación de un gerente, es
un acto "formal".

12
H. MASCHERONI, Fernando (1978), “El Directorio en la Sociedad Anónima”, Editorial Cangallo,
Primera Edición, Republica Argentina
2. LA GERENCIA

Encargada de dos órganos que actúan separadamente, el directorio y la gerencia,


asignándose al órgano gerencial las funciones ejecutivas y la gestión ordinaria de
los negocios sociales. La afiliación a nuestra legislación al sistema dualista de
administración se implanto sin atender la esencial delimitación de funciones y
atribuciones entre el directorio y la gerencia. En este escenario, una parte
significativa de la literatura jurídica nacional, sin advertir que las fuentes
legislativas y académicas de sus estudios están adscritas al sistema monista,
insiste en equipar a los gerentes con los administradores del consejo de
administración o mandatarios ajenos al órgano de administración, a quienes la
sociedad extiende poderes para el cumplimiento de actos determinados.

Así, bajo la bandera de un orden jurídico ajeno, se ha vuelto un lugar común


repetir una y otra vez que el gerente general es el representante legal de la
sociedad, con facultades de administración y disposición de los bienes sociales
por el solo mérito de su nombramiento. Pero se guarda explicar, por ejemplo, cual
es la posición de la gerencia entre sus integrantes, el origen y extensión de sus
facultades de gestión y representativas, entre otros importantes aspectos.

Antes de analizar el marco legal de la gerencia es preciso considerar que, por ser
un órgano de la sociedad anónima, forma parte de esta y no es un tercero
independiente de ella como el apoderado con relación al poderdante. Por medio
de su gerente o gerentes la sociedad actúa directamente y sin intermediarios e sus
relaciones con terceros de sus facultades y atribuciones dependen del estatuto y
de los demás órganos.

De acuerdo con la ley, la sociedad anónima cuenta con el gerente o gerentes que
designa el directorio p la junta general de accionistas, supuesto este último cuando
el estatuto reserva esta potestad a la junta. La ley deja en claro que las
atribuciones del gerente se establecen en el estatuto, al ser nombrado o por acto
posterior, y que salvo pacto en contario le corresponden al gerente general las
facultades que se enumeran en el artículo 188.
Esto es, básicamente lo que dice la legislación societaria sobre el gerente y en
función a ello es posible obtener las siguientes primeras conclusiones:

1. La gerencia está subordinada al directorio porque los cargos gerenciales y


la designación de las personas que los ocupan dependen en principio de
ese órgano, pero sobre todo porque según el texto de la ley el directorio
tiene las facultades de gestión y representación legal necesarias para la
administración de la sociedad dentro de su objeto.
2. El cargo de gerente es unipersonal, condición que se mantiene incluso si la
sociedad cuenta con varios gerentes y sin perjuicio de ordenarse la
actuación conjunta de dos o más gerentes para determinados actos.
3. La extensión de las atribuciones y funciones de los gerentes dependen del
estatuto y de la decisión de los demás órganos, salvo disposición en
contrario, la ley presume que el gerente general puede celebrar y ejecutar
actos y contratos ordinarios dentro del objeto social y representar a la
sociedad en juicio, entre otras facultades.
A. DURACIÓN DEL CARGO

La duración del cargo de gerente es por tiempo indefinido, salvo disposición en


contrario del estatuto o que la designación se haga por un plazo determinado.

B. ATRIBUCIONES DEL GERENTE

Las atribuciones del gerente se establecerán en el estatuto, al ser nombrado o por


acto posterior.

Salvo disposición distinta del estatuto o acuerdo expreso de la junta general o del
directorio, se presume que el gerente general goza de las siguientes atribuciones:

1. Celebrar y ejecutar los actos y contratos ordinarios correspondientes al


objeto social.
2. Representar a la sociedad, con las facultades generales especiales
previstas en el código procesal civil.
3. Asistir, con voz pero sin voto, a las sesiones directorio, salvo que este
acuerde sesionar de manera reservada.
4. Asistir, con voz pero sin voto, a las sesiones de la junta general, salvo que
esta decida en contario.
5. Expedir constancias y certificaciones respecto del contenido de los libros y
registros de la sociedad.
6. Actuar como secretario de las juntas accionistas y del directorio.

Antes que nada, considérese que la ley se guarda de establecer límites, por que
en teoría el directorio podría otorgar a uno o más gerentes amplios poderes, con
excepción de las funciones que la administración de los negocios sociales,
además de los inherentes a la parte ejecutiva.

La delegación absoluta de las facultades de dirección, gestión y representación


seria censurable. Así como se rechaza la intromisión de la junta general
accionistas en la esfera de competencia legal del directorio, el otorgamiento de
poderes no puede comportar la virtual abdicación de funciones, convirtiendo al
directorio en un mero observador de las decisiones tomadas y preparadas fuera
de él. El directorio y la gerencia son dos órganos de administración diferenciados y
con funciones distintas. El directorio es el cerebro y el nervio conductor de las
políticas empresariales, el órgano que conduce los negocios sociales u que
detenta el poder decisorio en la gestión y representación de la sociedad anónima.
La gerencia debe tener a su cargo la administración de la sociedad en todas las
actividades ordinarias en función al objeto social.

La junta general no puede otorgar facultades que no tiene. El régimen normativo


societario entrega al directorio la administración y representación orgánica de la
sociedad, asignándole, con excepción de los asuntos que la ley o el estatuto
atribuyan a la junta general de accionistas. Por consiguiente, y aun cuando por
excepción la ley permita que la junta designe a los gerentes, es al directorio al que
compete establecer el número de gerentes, y cuando corresponda, el ámbito de
actuación y funciones de estos.

Pero en la práctica ocurre al distinto. Las autoridades judiciales y administrativas


aceptan sin reparo que la junta general de accionistas participe en la distribución
de competencias y facultades de los gerentes, dejando de lado cualquier análisis
jurídico legal sobre la delimitación de competencias entre los órganos societarios.
Se admite que la junta general se inmiscuya en funciones estrictamente
administrativas y decida la conformación y funcionamiento de un órgano de u
órgano de gestión ejecutivo dependiente del directorio. Por todo ello, y atendiendo
a que esta es una práctica extendida y aceptada, en lo que sigue de este trabajo
se considerara a la junta general de accionistas como órgano legitimado para
intervenir en el funcionamiento de la gerencia.

Toca examinar la forma en que se distribuyen las funciones entre los gerentes. De
ordinario, es el gerente general quien asume amplios poderes para la ejecución de
los actos relativos a la gestión ordinaria de los negocios sociales, sin perjuicio de
las facultades de direcciones y representación que el directorio acuerde otorgarle.
La designación de otros gerentes depende el tamaño de la organización
empresarial y de las demandas impuestas para la mejor administración de los
diversos departamentos e áreas que integran el organigrama de la empresa
gerencia de producción, gerencia de recursos humanos, gerencia de ventas y
marketing, etc. Estos gerentes asumen funciones administrativas específicas,
acorde con las operaciones de los departamentos a su cargo, y de ser el caso, con
poder de representación para facilitar su actuación externa y la ejecución de sus
decisiones.

C. REQUISITOS PARA ACCEDER AL CARGO DE GERENTE

El cargo de gerente puede ser desempeñado por una persona física o jurídica.
Para el primer caso son de aplicación las disposiciones contenidas en el artículo
161 de la ley General de Sociedad, además de las condiciones que la sociedad fije
en el estatuto y las disposiciones particulares que se apliquen a la actividad
económica desarrollada por la sociedad.

La actuación de las personas jurídicas en el cargo de gerente está condicionada a


que la persona jurídica nombrada designe a una persona física que la
representante al efecto, sujeta a las demás condiciones de gerente, sin perjuicio
de las acciones de responsabilidad que puedan dirigirse contra los directores y
gerentes de la entidad gerente y esta.

D. ÓRGANO QUE LE CORRESPONDE LA ELECCIÓN DE LOS GERENTES

La designación de los gerentes corresponde al directorio, salvo que el estatuto


reserve esa facultad a la junta general de accionistas.

La elección de los gerentes por el directorio se aprueba con el quórum y mayoría


legales, a menos que el estatuto prevea medidas superiores.

E. RESPONSABILIDAD

El gerente responde ante la sociedad, los accionistas y terceros, por los daños y
perjuicios que ocasione por el incumplimiento de sus obligaciones, solo, abuso de
facultades y negligencia grave.

El gerente es particularmente responsable por:

1. La existencia, regularidad y veracidad de los sistemas de contabilidad, los


libros que hay la ley ordenada llevar a la sociedad y los demás libros y
registros que debe llevar un ordenado comerciante.
2. El establecimiento y mantenimiento de una estructura de una estructura de
control interno diseñada para proveer una seguridad razonable de que los
activos de la sociedad estén protegidos contra uso no autorizado y que
todas las operaciones son efectuadas de acuerdo con autorizaciones
establecidas y son registradas apropiadamente.
3. La veracidad de las informaciones que proporcione al directorio y la junta
general.
4. El ocultamiento de las irregularidades que observe en las actividades de la
sociedad.
5. La conservación de los fondos sociales en negocios distintos del objeto de
la sociedad.
6. La veracidad de las constancias y certificaciones que expida respecto del
contenido de los libros y registros de la sociedad.
7. Dar cumplimiento en la forma y oportunidades que señala la ley a lo
dispuesto en los artículos 130| y 224|, y
8. El cumplimiento de la ley, el estatuto y los acuerdos de la junta general y del
directorio.

F. REQUISITOS PARA INSCRIBIR EL NOMBRAMIENTO DE GERENTES


EN EL REGISTRO PÚBLICO

De acuerdo con el TUPA de la Sunarp, para inscribir el nombramiento de uno o


más gerentes gerente en la partida registral de la sociedad debe cumplirse con los
siguientes requisitos:

 formato de solicitud debidamente completado y suscrito.


 copia del documento de identidad del presente.
 Copia certifica notarialmente del acta de junta general de accionistas o del
directorio, según corresponda, en el que conste el acuerdo, con indicación
del nombre completo y documento de identidad de la persona o personas
elegidas.
 Si la elección del gerente ha sido aprobada por la junta general de una
sociedad anónima ordinaria, presentar el original de los avisos de
convocatoria (hoja completa del periódico) o certificación notarial que
contenga el texto del aviso, la fecha de la publicación y el diario en que se
han publicado, salvo que el acuerdo se hubiera de una S.A.C. y el
directorio se realiza en los términos de los artículos 76 y 55 del Reglamento
del Registro de Sociedades, respectivamente, a menos que el acuerdo se
hubiere adoptado en sesión universal.
 Pagar los derechos registrales.
G. COMPETENCIA FUNCIONAL DE LOS GERENTES

La Ley General de Sociedades distingue dos órganos que actúan separadamente


pero que en conjunto conforman la administración de la sociedad anónima. Esos
órganos son el directorio y la gerencia.

Aunque sin mucho éxito, la ley ha intentado separar las funciones y atribuciones
del órgano colegiado de administración de las correspondientes a la gerencia. El
artículo 172 destaca que el directorio tiene las facultades de gestión y de
representación legal necesarias para la administración de la sociedad dentro de su
objeto, sin más restricciones de los asuntos que la ley o el estatuto atribuyen a la
junta general de accionistas. El artículo 188 señala que las atribuciones del
gerente se establecen en el estatuto, al ser nombrado o por acto posterior, y que
salvo disposición distinta del estatuto o acuerdo expreso de la junta general o del
directorio se presume que el gerente general goza de las funciones que dicha
norma legal enumera.

Como se ve, la ley no concreta las atribuciones que corresponden a la gerencia.


Dese la doctrina, diversos autores nacionales y extranjeros coinciden en afirmar
que las funciones del gerente deberían limitarse a la parte ejecutiva de las
operaciones sociales, enfoque que también habría compartido el legislador
peruano al señalar que compete el gerente general, celebrar y ejecutar los actos
ordinarios correspondientes al objeto social, salvo disposición distinta del estatuto
de los demás órganos. El problema es que, en la realidad no resulta fácil
determinar cuáles son esos actos variables cambiantes como el sector donde
opere la compañía, el giro del negocio, la magnitud de la actividad o actividades
económicas desarrolladas, etc.

Se por la vía estatutaria o por resolución del directorio y la junta general no se


concretan las funciones y atribuciones de los gerentes, los conflictos de
competencias con el directorio serán inevitables. Y por el lado externo, los terceros
no sabrían en rigor si el gerente cuenta o no con poderes suficientes para obligar a
la sociedad mediante el acto o contrato que se proponen concluir. De ahí la
necesidad de enumerar en el estatuto acuerdo de directorio o junta general las
atribuciones a que ajustaran su desempeño el o los gerentes.

Las facultades de administración y representación del gerente pueden estar


determinadas en el estatuto o ser otorgadas por el directorio y la junta general de
accionistas. En el primer escenario ni el directorio ni la junta general de accionistas
podrán suprimir revocar, suspender o anular las funciones ya atribuciones que el
estatuto concrete a favor de los gerentes a menos que previamente se modifique
el estatuto. En el segundo escenario, ni el directorio ni la junta pueden otorgan
facultades que no tengan.

El catálogo de atribuciones que se consigna en el artículo 188 de la ley para el


gerente tiene vigencia salvo disposición distinta del estatuto o acuerdo expreso de
la junta general o estatuto.

BIBLIOGRAFIA

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Nº 1061 – 1071 – Ediciones Normas Jurídicas Actualizado 2011.
 Ley General de Sociedades LEY Nª 26887 /
www.congreso.gob.pe/ntley/Imagenes/Leyes/26887.pdf.
 BEAUMONT CALLIRGOS, Ricardo. 2004. Comentarios a la Ley General
de Sociedades. Gaceta Jurídica. Lima.
 ELIAS LAROZA, Enrique. Derecho Societario Peruano. Ley General de
Sociedades del Perú. Normas Legales SAC. Trujillo. Pág.
 Enrique Elias. Derecho societario peruano. Ley general de sociedades
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 TORRES MORALES, Carlos. 2009. Derecho Comercial Tomo I LGS
Asociación Peruana de Jurídica. Editorial San Marcos. Lima Pág.
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Grijeley.
 ULISES MONTOYA, Albertti. Ley general de sociedades. Ed.
Asesoramiento y análisis laborales. 3° edición. Lima. Perú.