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Cambio Climático y Petróleo

Desde los inicios del hombre los recursos siempre han sido parte fundamental de su vida,
pero más aún en el momento que entendió que los recursos son escasos, al igual que existen
recursos que son los más deseados por las demás personas, a medida que fue evolucionando la
historia de la humanidad, las sociedades han cambiado de interés respecto a cuál es el recurso o
bien que todos quisieran tener, más aún si son capaces de obtenerlo en su propio territorio, desde
metales precios hasta bienes agrícolas, en cada etapa de la humanidad siempre ha existido un
recurso o bien que la población mundial quiere tener y está dispuesta a pagar el precio necesario
para ello, sin embargo, así como las sociedades han evolucionado, sus intereses en ciertos recursos
también. Desde el siglo XX hasta la actualidad, el recurso más codiciado por la población mundial
ha sido los hidrocarburos, gracias a sus múltiples usos y su abundancia permitió que el consumismo
global incrementara exponencialmente, durante pleno boom petrolero nadie se pensaba las
repercusiones que tendrían consigo el consumo y extracción masiva de hidrocarburos, pues bien,
ya finalizando la segunda década del siglo XXI las consecuencias del consumo masivo de
hidrocarburos es uno de los principales problemas del mundo.

El principal uso que se le da a los hidrocarburos es de fuente de energía, estos combustibles


fósiles son el principal patrón energético global, constituyen el 81.3% de la energía primaria del
mundo de acuerdo a la Agencia Internacional de Energía, pero trae consigo altos costos ambientales
y humanos que no suelen ser tomados en cuenta. Por muy alto que sean los costos ambientales de
los combustibles fósiles como el petróleo, carbón y gas, es que siguen siendo las fuentes de energía
de menor costo en todo su proceso, otra de las ventajas que se le atribuye a los combustibles fósiles
es que son como un stock de inventario, es decir, ya existen y no se tiene la necesidad de producirlo,
a diferencia de otras energías como la solar, que requiere de tecnología para producirla.

Entrando en más detalle respecto a los costos ambientales del uso de combustibles fósiles,
del petróleo en éste caso para ser más específico, cada etapa que conforma el ciclo del petróleo
tiene sus efectos negativos para el ambiente, en la etapa de extracción, el uso masivo de agua y los
cuantioso desecho producidos de impacto ecológico, pues en su estructura el petróleo contiene
metales pesados, compuesto tóxicos como el mercurio e hidrocarburos aromático volátiles, tales
como el benceno, tolueno y xileno, estos tiene la capacidad de imitar las hormonas y por tanto
deteriorar el desarrollo y reproducción de animales y de los humanos. En el proceso de extracción
terrestre, de acuerdo al Instituto para la Biotecnología de Enfermedades Infecciosas (IBID), se
estima que los desechos de lodos van desde los 270 mil litros a poco menos del millón y medio de
litros diarios, el caso de las plataformas marinas, estos desechos de lodo son derramados
directamente a los océanos. Reservas de agua subterránea y superficial, así como la biodiversidad,
se ven afectadas por tales desechos en tierra, al tiempo que las aguas de desecho en los océanos
pueden ser arrastradas por las corrientes marinas a cientos de kilómetros de distancia afectando con
ello los ecosistemas que encuentren a su paso, a esto también se le deben sumar los riesgos de
explosión, derrames e incendios provocados como parte del funcionamiento cotidiano de los pozos
petroleros, por la transferencia del crudo de una instalación a otra, por errores humanos, entre otros.

Ahora bien, lo mencionado anteriormente es una muestra de los efectos negativos que
genera la actividad petrolera al ambiente, sin embargo, todos estos efectos no son sencillo de medir,
saber cuánto es el impacto que generará la extracción de millones de barriles de petróleo en tierra
o en plataformas marinas no resulta tarea fácil, pero aun así existen indicadores que permiten
conocer el impacto climático que tiene la actividad petrolera al medio ambiente, esto es a través de
las emisiones de CO2 generadas por el petróleo. La extracción y refinación del petróleo no son
como cualquier bien que pueda tenerse en inventario esperando por un comprador, al contrario, los
millones de barriles producidos a nivel mundial son comercializados en el acto para ser
consumidos. El mayor uso que se le otorga a los hidrocarburos es el ser fuente de combustible
primaria tal como se menciona anteriormente, por lo que una manera de conocer el impacto que
tiene petróleo en el ambiente, es a través de las emisiones de CO2 por consumo de combustibles
líquidos, esto como una variable proxy de la actividad petrolera, a continuación se presenta un
gráfico con las emisiones de CO2 por consumo de combustibles líquidos a nivel mundial.
Emisiones de CO2 por consumo de conbustibles líquidos
(Kts)
40000000

35000000

30000000

25000000

20000000

15000000

10000000

5000000

0
1980 1985 1990 1995 2000 2005 2010 2015 2020

Fuente: Banco Mundial


Elaboración Propia

En el gráfico anterior se puede observar como las emisiones de CO2 por consumo de
combustibles líquidos han tenido un comportamiento creciente, pasando de emitir 8 millones de
kilotoneladas en 1985 a emitir 12 millones en 2015, un crecimiento del 50% aproximadamente en
30 años, sin embargo, en términos interanuales se ha logrado reducir la emisión, de 1985 a 1986 la
emisión de CO2 por consumo de combustibles fósiles líquidos era del 5%, entre 2013 y 2014
pasaría a ser del 1.8%, y entre 2014-2015 del 0.8%. Éste cambio en el comportamiento de las
emisiones de CO2 es una muestra de que si se ha logrado generar conciencia respecto a las
cantidades de emisión de CO2 en el mundo, a pesar de que no se haya tenido un decrecimiento, se
ha logrado reducir las emisiones en cierta proporción.

Entendiendo un poco más la visión de cuánto es el impacto que tiene las emisiones de CO2
por petróleo a través de la variable proxy utilizada, hay que conocer el caso particular de Venezuela,
un país que ha sido rentista por más de 50 años, al ser así las emisiones de CO2 son en su mayoría
por parte de la industria petrolera, al menos la mitad de las emisiones de CO2 en el país son
producto de ésta industria, para tener un mejor entendimiento de ésta proporción, hay que observar
los datos que existen entre las emisiones de CO2 totales y las de la actividad petrolera.
EMISIONES DE CO2 VENEZUELA
250000

200000

150000

100000

50000

0
1980 1985 1990 1995 2000 2005 2010 2015 2020

CO2 Total CO2 Oil

Fuente: Datosmacro
Elaboración propia

El gráfico anterior muestra el comportamiento de las emisiones de CO2 en Venezuela, tanto


a nivel general como por la actividad petrolera, se pude observar que el comportamiento no es
creciente en un sentido estricto como en el caso de la emisión mundial de CO2, existe años donde
la emisión de carbono disminuye, no con niveles menores a los de 1985 pero si para cambiar un
poco el comportamiento de éste. Por muy positivo que pueda sonar que las emisiones de CO2 en
Venezuela no tengan una tendencia creciente constante, esto no se debe gracias a políticas
ambientales implementadas por el Gobierno Nacional, sino más bien por elementos coyunturales
en ciertos años, principalmente desde el inicio del siglo XXI hasta el 2015 que existen datos,
aunque no se tenga información más reciente, dadas las circunstancias que enfrenta Venezuela y el
sector petrolero en general, las emisiones de CO2 mantengan su tendencia decreciente. Los hechos
que se pueden asociar a los periodos decrecientes son el paro petrolero de 2003, la crisis económica
mundial de 2007-2009, y la crisis económica, social y política que se profundiza a partir de 2013,
hasta llegar al 2015 con un decrecimiento del 3,58%.
En el caso petrolero, el comportamiento de las emisiones se mantiene constante en la
mayoría del periodo, pero cabe resaltar dos momentos significativos del sector petrolero, la crisis
de 2003 y el incremento de los precios de 2010, en el caso de la crisis petrolera, el decrecimiento
de las emisiones de CO2 fue apenas del 1,37%, podría pensarse que dado los hechos de aquella
época, las reducciones en la emisión de carbono serían más significativas, sin embargo en el caso
de las variables ambientales, corregir un daño no resulta tan significativo como causarlo, así esto
sea por elementos coyunturales, éste supuesto se puede evidenciar con el caso de 2010, donde las
emisiones de CO2 alcanzaron su crecimiento más significativo llegando al 18%, quizás producto
de la nueva subida de los precios del crudo venezolano que comenzaría en ése año. Algo que cabe
destacar también, son las reducciones de emisión generadas en 2011, con un precio del barril en
98US$, se podría pensar que las emisiones por la actividad petrolera se incrementarían, pero no
fue así, a pesar de que según las estadísticas de producción venezolana de la Agencia de
información energética (EIA), la producción de petróleo se incrementó, existe una alta posibilidad
de que éstos datos otorgados por PDVSA estén sesgados, ya que entre 2011 y 2015 la producción
anual no varió en gran proporción, por lo que se puede intuir que a partir del 2011 la producción
tuvo un decrecimiento que causó la disminución de emisiones de CO2 y así en los años
subsiguientes, a pesar de las emisiones de incrementarán para 2012, la tendencia decreciente se
mantuvo.

La relación entre las emisiones de CO2 e la actividad petrolera o de consumo de


combustibles líquidos podría considerarse como positiva, si la actividad petrolera o el consumo
aumenta, las emisiones de CO2 también lo harán, pero vale la pena preguntarse en qué proporción
esto sucede, qué tanto es el impacto generados por Venezuela al medio ambiente en términos
generales y por los hidrocarburos, así como también el impacto interno que tiene el petróleo en el
caso venezolano. a través de ésta relación, se busca conocer cómo se ve afectado el cambio
climático a través de las emisiones de CO2 como variable proxy, con el uso de herramientas
econométricas se pretende estimar el comportamiento de carbono en el mundo y en Venezuela,
dado a distintas variables relacionadas con la actividad petrolera venezolana.