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Managua 4, septiembre, 2012.

Crítica: La educación prohibida.


El filme: La educación prohibida, desarrolla su diégesis mediante un
mimetismo de acontecimientos históricos y presentes que ponen en el
tapete de discusión los actuales modelos educativos.

Empieza con el mito de la caverna expresado por Platón en la


antigüedad griega, mediante un contrapunteo de planos que
interrelaciona los personajes encerrados en la caverna (dibujos
animados) y los estudiantes en las aulas de clase enclaustrados en los
modelos antipedagógicos de la educación que en la actualidad aún
persisten. El propósito quizás sea resaltar que los conocimientos
sensibles e inteligibles solo son alcanzados con una educación
polisensorial y razonada. Posteriormente realiza un flashback hacia la
historia de la educación pasando por la escuela platónica; la militar
espartana y los modelos prusianos que devienen en el origen de la
contemporánea educación formal con sus debilidades
psicopedagógicas.

El filme-documental se desarrolla entre los opuestos educación ejemplar


y contraejemplar. Los personajes protagónicos se resumen en un
conjunto de adolescentes que se oponen a un sistema de educación que
los afecta en tanto no les permite ser genuinos, creativos y artífices de
su formación.

En relación con las actuaciones los jóvenes protagónicos y maestros


practican el método Stanislavski en tanto viven la intensidad de los
personajes, una interpretación dinámica gestocorporal y actitudes
reales. Son presentados en el decurso del filme en cortas sistémicas
intervenciones que harán reflexionar a sus docentes quienes en un
principio se niegan a entender las actitudes contestatarias, como
demandas educativas.

Seguido de estos momentos cuestionadores entre educandos y


docentes; aparecen a manera de motivos repetitivos; didascálicos con
mensajes sabios, formativos, profundos de importantes cientistas
versados en psicopedagogía y otras especialidades como Erick Fromm,
Montessori, Paulo Freire, Rudolf Esteiner, entre otros.

Otro grupo de interventores en el filme lo componen interlocutores;


expositores especialistas en educación infantil y de otras especialidades
que actúan en tanto intervienen con sus valiosas opiniones, entre ellos
un pediatra, terapeuta, neuropedagogo, logósofo y un pedagogo, todos
de 8 países Latinoamericanos y de España. Estos refieren opiniones
sobre aspectos positivos o negativos en los procesos de aprendizajes,
recurriendo a un conjunto de teorías inter y transdisciplinarias
relacionadas con la educación y la enseñanza. Intervienen como una
respuesta al conflicto principal, tratando de esclarecerlo y de justificar los
comportamientos de los escolares quienes responden a un “ambiente
educativo”; precario y autoritario, o formativo y significativo. Es decir, las
respuestas actitudinales de los estudiantes son un reflejo de su
formación dentro y fuera de la escuela.

La película-documental despliega todo su contenido teórico y elementos


visuales de apoyo recurriendo a capítulos narrados por un personaje en
“off” de manera dinámica con el poder de la opinión crítica. Pone de
sobremesa el tema y lo argumenta con planos generales, planos largos
ofreciendo un contexto que rodea al sujeto en cuestión o tema y planos
detalles que enfatizan un aspecto de la psicología de los personajes
ayudando a enfatizar los tópicos de importancia psicopedagógica, por
ejemplo los que hacen referencia una necesidad de los escolares
jóvenes; la de decidir en su educación: “…basta de imponernos,
queremos decidir…”

El empleo de la luz es natural y resalta la profundidad de los ambientes.

Un recurso didáctico al que recurre el filme-documental es el dibujo


animado colorido y sugestivo, transmitiendo emociones, sentimientos y
agilizando la secuencia de planos narrativos. En otros casos dichos
planos que se funden encadenadamente se articulan para presentar un
fondo de campo paisajístico natural, verde y lleno de vida como alegoría
que alude a una esperanza, preludio de la posible educación saludable,
preocupada por el crecimiento personal y autogestionable.

La narración es sincopada mediante un ritmo continuo repetitivo que se


manifiesta entre educandos y educadores, didascálicos reflexivos e
intervenciones especializadas, todo esto transcurre orgánicamente sin
perderse la linealidad expositiva del discurso que llevará al espectador
hacia un desenlace conmovedor, que es posible verlo cuando cierto
joven en su cuarto de habitación, en su cama lee conmocionado en voz
alta el “manifiesto” demandante que se ha vuelto una necesidad vital
entre los integrantes de la escuela.

Los escenarios se dividen en dos: los espacios internos de la escuela y


los ambientes de los especialistas. Las “cosas” presentes en los
encuadres, serán inertes o vivas decorando simbólicamente o
connotando las intervenciones antes aludidas de los expertos
interlocutores.

Entre las ideas que el filme discute están:

1. La necesidad de una educación profunda que se sustente en el


interés, la voluntad y la curiosidad.

2. Adaptar al niño a la cultura o la cultura al niño.

3. El crecimiento es innato solo hay que propiciarlo.

4. En la escuela se suele enseñar un trabajo a cambio de un premio o


estimulo para obtener la aprobación no solo cuantitativa, sino
afectiva. Se aprende para no perder el amor, para no temer.

5. El arte en la educación ayuda a la formación integral.

6. La necesidad de enseñar con libertad.

7. La dirección de la escuela es verticalista y la dirigen los


administradores no los especialistas en educación.

8. La importancia del autodesarrollo por parte de los educadores y


propiciar los aprendizajes múltiples.

9. La educación se prohíbe cuando no se aceptan los cambios que la


beneficiarán.

10. Se pude prescindir de la escuela.

Aunque en la contemporaneidad (2018); en la escuela primaria y


secundaria, como en la universidad, en nuestro contexto nicaragüense,
en cierta medida se siguen presenciando las problemáticas educativas
aludidas (ideas antes precisadas arriba 2012) en este comentario crítico
y valorativo del filme en cuestión. Sin embargo me detendré a opinar en
el decimo pensamiento: Se puede prescindir de la escuela.

Aunque hoy dicha institución sigue teniendo dificultades, considero que


es un espacio que puede mejorar día a día, pero prescindir por completo
de ella no creo que sea la solución. Para ello se necesitan programas
educativos significativos, metodologías y didácticas aterrizadas a las
realidades contextuales; realidades propias de cada nación. Asimismo
maestros/as capacitados en las especialidades generales como en
educación artística; pero estoy hablando de una real capacitación que
no busque datos estadísticos propiciatorios de egos gubernamentales,
sino de desarrollar conciencia, sensibilidad y conocimiento en dichos
docentes.

La escuela es la oportunidad de socializar comunitariamente, donde se


puede enseñar a compartir los aprendizajes cotidianos y artísticos, es
una práctica para la formación ejemplar de los niños, de los
adolescentes; para crecer enfrentando con ayuda de los padres y
maestros las dificultades humanas. Asimismo permite socialización
adulta en función de la comunidad y el trabajo.

La película-documental: La educación prohibida en torno a proclamar lo


innecesario de la escuela, me parece un tanto pesimista, sin dejar de
tener vigencia y lógicos razonamientos, quizás porque trata de resaltar
con una lupa el problema actual de la educación, la enseñanza, para
retomar esta realidad patente en escuelas y universidades. Pero
veamos, los expositores de dicha película los que opinan sobre positivos
aprendizajes, son gente que representan sistemas profundos y afectivos
de educación, ellos aunque no son la multitud son una realidad, una
esperanza.

Para contribuir con una sensata, honesta y justa escuela, es necesario


continuar con propuestas que incorporen a un conjunto de personajes
activos, significativos en la educación: los directivos de las mismas, los
padres, los maestros, hasta los mensajes periféricos visuales que la
adornan, estos que hablan con colores, frases escritas y formas
dibujísticas.

La educación para la vida; el pensamiento crítico, lateral, es posible


desde iniciativas y deseos de emprendedurismo; nobles, honestos y
humanos; es posible una actitud comunitaria, una educación abierta
hacia las trasformaciones, búsqueda de logros encaminados a potenciar
competencias reflejadas en destrezas, habilidades, comportamientos
conscientes y sensibles. Esto no es una utopía irrealizable, es un reto de
los padres y madres, en gran medida de los gobiernos y de las
instituciones educativas. El ser humano en su proceso educativo debe
ser encaminado hacia el pensamiento autónomo, libre, respetuoso,
crítico y autocrítico, divergente, sensible y humano, para el gozo
productivo de la vida humana, creadora e innovadora.

MSc. Ojam Linchff.


(Historiador del Arte)