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Manuel Villard Aijón,

Correo electrónico: sidin78@gmail.com WEB: http://mvillard.wordpress.com/

EL USO DE AMBIENTES DE APRENDIZAJE TICs, FRENTE A

CONTENIDOS MARGINADOS Y UN ALUMNADO DESMOTIVADO

Resumen

Son constantes las incertidumbres que encuentra todo docente en su práctica

diaria. En la elección de contenidos que incluirá en su programación, son muchos los

que quedan fuera, casi siempre los mismos, privando al alumnado de la experiencia con

ellos. Si además sumamos un alumnado desmotivado, las posibilidades de inclusión se

limitan aún más, terminando por huir de cualquier innovación alejada de los contenidos

clásicos que se dominan. Con el uso de las TICs, unido a nuevos usos de los espacios

tradicionales, creando ambientes de aprendizaje motivadores, podemos ampliar nuestra

práctica y por extensión, atraer al alumnado y responder a sus demandas y necesidades.

Palabras clave

TICs, Ambientes de Aprendizaje, Currículo Nulo

Abstract
There is constant uncertainty for the teacher in his/her daily practice. When

choosing contents to include in course syllabus (programme), there are many that will

be rejected, almost always the same, depriving students of new experiences. In addition,

with a generally demotivated group, opportunities of inclusion would be more

restrictive, and the teacher will tend to avoid any innovation, using finally standard

contents. With ICTs and new uses of the traditional spaces, the creation of motivating

learning environments let us extend our practice and then attract attention of the

students, as well as to fulfill their needs and demands.

Keywords
(ICT) Information and Communication Technologies, learning environments,
null curriculum
La idea

Al acercarse desde la Educación Física al uso de las Nuevas Tecnologías, se van

ampliando las posibilidades gracias a la experiencia que entre todos vamos acumulando.

Partiendo de la experiencia basada, en más de una ocasión, en la búsqueda de soluciones

ante una práctica diaria que las va demandando, surgió el planteamiento que se detalla

en las siguientes líneas. Así, con la adopción de un enfoque dado por tres factores

vertebradores, se quería dar respuesta a cómo trabajar un contenido “olvidado”, en un

contexto donde lo tradicional se alejaba de la motivación necesaria para un alumnado

difícil por sus

Currículo
Nulo

Ambientes Alumno
Aprendizaje Desmotivado
TIC

condiciones socioculturales y económicas.


Currículum Nulo

Este término acuñado como una categoría o nivel y que junto a otras opera

interaccionando dentro del currículum funcional, (P. Dodds, 1985), se entendería

siguiendo a Vázquez Gómez & Camerino Foguet (2001), como “el conjunto de ideas,

prácticas y valores que, consciente o inconscientemente, quedan fuera del currículum

oficial y que podrían perfectamente haberse incluido”, y que centrándose en los

contenidos, serían aquellos que intencionadamente el profesor no quiere, no sabe, o no

puede incluir en su programación (Contreras Jordán, 2004). Esta afirmación confirma

estudios como el de Sicilia (1996), referente al profesorado andaluz, y que nos habla de

una falta de conocimiento y experiencia a la hora de incluir ciertos contenidos. Tal es el

caso de la Expresión Corporal como ejemplo claro de este “abandono”. Por todo ello,

cualquier planteamiento que acerque a dos de los principales agentes (alumno y

profesor) del proceso de enseñanza-aprendizaje a dichos contenidos, debe verse como

un primer paso para su inclusión definitiva y normalizada dentro del curriculum y su

praxis diaria.

Nuevos Ambientes de Aprendizaje desde las TIC

Que en nuestra materia el espacio es un condicionante de la programación,

(Sánchez Bañuelos & Contreras Jordán, 2002), no es algo que sorprenda. Se hace

mucho más evidente a la hora de tratar ciertos contenidos, siendo necesario reflexionar

sobre el uso que haremos de los mismos. Así, Blández Ángel (1998), distingue entre las

instalaciones, como espacio básico donde se lleva a cabo el proceso de enseñanza-


aprendizaje, y por otro lado, el ambiente, como la disposición espacial y material que

estimula dicho proceso.

Desde la reflexión de estos dos aspectos y de acuerdo con Sánchez Bañuelos &

Contreras Jordán (2002), el profesor de Educación Física debe ser capaz de sacar el

máximo provecho de lo que tiene, para así favorecer las posibilidades educativas y

enriquecer la práctica diaria, y además, aprender a usar otros espacios de nuestro

entorno aunque parezcan poco prácticos.

Definiendo el concepto de Ambiente de Aprendizaje como aquel que consiste en

organizar el espacio y los materiales para construir un aprendizaje que surja

espontáneamente, y donde el alumno sea el principal protagonista siendo el profesor

guía y mediador del mismo, utilizándolo por tanto, como un recurso para llevar a cabo

nuestro propósito inicial. Buscamos conseguir un entorno atractivo y motivador para el

aprendizaje, desde el propio espacio y desde la explotación de recursos TICs, hacia el

trabajo de unos contenidos englobados en el bloque de Expresión Corporal.

Un alumnado desmotivado

Como tercer factor eje de nuestra acción, encontramos al principal agente, fin

último de nuestro proceso de enseñanza-aprendizaje, el alumnado. Encontrar un

alumnado en Secundaria motivado constantemente, sería una quimera, y más aún

cuando las condiciones socio-culturales y económicas desfavorables ocupan el primer

plano de su realidad. Querer acercar un contenido de difícil acogida inicial como el

baile y sus formas, entre este tipo de alumnos, se hace más costoso aún de lo ya habitual

por conductas estereotipadas.

El camino hacia la focalización de la atención en otros aspectos como el uso de

las TICs, facilitaría la labor de “despiste” mientras trabajan motivados por la novedad y

la sorpresa, alejada de contenidos tradicionales en las clases de Educación Física.


Criterios de elección del BATUKA

Ecológico Funcional Metodológico Lógico Psicológico

¡Nos batukamos!

La elección de este tipo de contenido nace con el propósito de responder a las

necesidades e intereses del alumno, desde el carácter funcional, metodológico, lógico,

psicológico y ecológico que podemos otorgarle, y que nos lleve a potenciar la

adquisición de un aprendizaje significativo.

a) Lógico: Desde una estructura lógica y una organización interna, es decir, que

sus elementos deben estar organizados entre sí, respetando las interacciones

existentes entre ellos que vienen dadas por el carácter científico de los

contenidos, que nos lleve a transferencias positivas, progresiones metodológicas

de complejidad, organizaciones, relaciones, etc.

b) Psicológico; así mismo debe tener relevancia para el alumno desde el punto de

vista de la estructura psicológica del mismo; el contenido ha de tener relación

con sus intereses y necesidades personales, de tal modo que, desde su

experiencia y vivencia personal, provoque una actitud favorable hacia el

aprendizaje, es decir, que esté motivado para conectar lo nuevo que está

aprendiendo con lo que él ya sabe, con el fin de modificar las estructuras

cognitivas anteriores.

c) Metodológico; cuestiones relativas a la motivación del alumnado, nuevos usos

del espacio, organización del grupo, recursos materiales…

d) Funcional; asegurar que los conocimientos adquiridos se puedan aplicar y

generalizar a contextos y situaciones distintas de aquellas en las que se originó


y, en particular, que se puedan utilizar en circunstancias reales en las que el

alumno los necesite y en la adquisición de nuevos aprendizajes.

e) Ecológico; enfocado al entorno del aprendizaje en su vertiente social y cultural.

Este tipo de baile coreográfico se presentaba como una oportunidad ideal entre

este tipo de alumnos del que partíamos, enriqueciendo las posibilidades de

comunicación en las relaciones con los otros, desarrollando el sentido de la

responsabilidad dentro del grupo, mejorando su capacidad de integración social y

potenciando el respeto a la libertad y a las normas establecidas.

Necesitábamos desde el inicio crear la infraestructura de soporte para el

desarrollo de la experiencia. La principal dificultad se encontraba en la construcción de

la pantalla donde se proyectarían los vídeos elegidos. Dicha pantalla estaba

confeccionada en loneta blanca de 3 x 3 metros (tamaño de venta estándar), con dos

barras de madera de cortina (imagen 1) integradas a la misma, arriba y abajo (como

contrapeso), y fijadas a soportes (imagen 1) para estas barras en la pared. A media

altura, se colocaron otros dos soportes, para la recogida de la pantalla cuando no se

usara, a modo de sistema estor plegable manual. A una distancia apropiada, colocamos

el cañón digital proyector, conectado al ordenador portátil.

Imagen 1

Para la emisión del sonido, en nuestro caso, aprovechamos el sistema

incorporado al propio gimnasio: de altavoces, amplificador… Pero en caso de no


disponer de estas herramientas de sonido, pueden ser sustituidos por unos altavoces de

potencia adecuada conectados al ordenador, o con la emisión de la música aparte en otro

tipo de reproductor.

Una vez configurados todos estos elementos, ya sólo queda buscar el DVD de

BATUKA que nos interese según el alumno destinatario, buscando unas coreografías no

muy complicadas, aunque desde un principio, es el componente actitudinal ante la

actividad el más interesante para nosotros, y no tanto una ejecución perfecta. Buscamos

que nuestros alumnos se enfrenten al baile sin percibir exigencia en sus movimientos

por nuestra parte, sobre todo en la primera toma de contacto (imágenes 2 y 3).

Más adelante, podemos ir evolucionando en el planteamiento inicial, e ir incluso

ambicionando la creación de coreografías propias por grupos, que tras grabación puedan

ser mostradas a los compañeros en la pantalla. El poder con estos medios parar, repetir,

avanzar… la grabación tantas veces como creamos necesarias (gracias a los medios

tecnológicos utilizados), permite afianzar el aprendizaje buscado, desde una adaptación

al ritmo grupal o del propio individuo.

Imagen 2 Imagen 3

Las posibilidades de uso pueden incrementarse a otras muchas actividades:

o Trabajo de otros contenidos como Tai Chi o Pilates (imagen 4).

o Exposición teórica de contenidos de un modo visual.


o Visionado de páginas Web o contenidos de la red si se dispone de conexión.

o Proyección de películas deportivas o de interés para analizar.

o Exposición de fotografías del grupo; en excursiones, experiencias…

o Etc.

Imagen 4

Reflexión final

El enfrentamiento a contenidos que no nos son “agradables” por nuestra falta de

experiencia o conocimiento, puede ser paliado inicialmente gracias a las TICs y las

posibilidades que ofrecen nuevos usos del espacio, creando ambientes de aprendizaje

motivadores.

No podemos obviar la inclusión de las TICs, aunque nuestra materia sea de clara

vocación práctica, aprovechando su potencial como complemento en el proceso de

enseñanza-aprendizaje.

Si esta inclusión se presenta como recurso que ayude a mejorar clases con

alumnos desmotivados para la práctica de actividad física, las ventajas de su uso se

multiplican más allá de lo previsto, sobre todo convirtiéndose en una vía de agarre para

aquellos ya “desahuciados”, creándoles nuevas expectativas de trabajo.

Encontramos en el componente actitudinal el principal motor de impulso durante

toda la experiencia, así como la referencia principal en el proceso evaluativo de la

misma.
La experiencia llevada a cabo debe mostrarse como el inicio en la búsqueda de

mejores prácticas para acercarnos a un proceso de enseñanza-aprendizaje que responda

a las necesidades e intereses de nuestros alumnos, rechazando miedos a contenidos que

no dominamos, herramientas extrañas a nuestra área como las TICs o nuevos usos del

espacio tradicional.

Referencias bibliográficas

Blández Ángel, J. (1998). La utilización del material y del espacio en educación física:
propuestas y recursos didácticos (2* ed ed.). Barcelona: INDE.
Contreras Jordán, O. R. (2004). Didáctica de la educación física: un enfoque
constructivista (2* ed ed.). Barcelona: INDE.
Dodds, P. (1985). "Are hunters of the functional curriculumseking quarks or snarks?".
Journal of teaching in physical education, 4(2): 91-99.
Sánchez Bañuelos, F., & Contreras Jordán, O. R. (2002). Didáctica de la educación
física. Madrid [etc.]: Prentice Hall.
Sicilia, A. (1996). "El profesor de educación física en Andalucía. Cómo piensa, califica
y desarrolla sus contenidos y actividades". Habilidad Motriz, 8:51-61.
Vázquez Gómez, V., & Camerino Foguet, O. (2001). Bases educativas de la actividad
física y el deporte. Madrid: Síntesis.