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Resumen de la obra E L A RTE DE LA G UERRA Sun Tzu Estamos

Resumen de la obra

EL ARTE

DE LA GUERRA

Resumen de la obra E L A RTE DE LA G UERRA Sun Tzu Estamos ante

Sun Tzu

Resumen de la obra E L A RTE DE LA G UERRA Sun Tzu Estamos ante

Estamos ante un libro escrito hace 2.500 años que, en gran medida, sigue vigente. Fue difundido en Europa gracias a la

traducción de Herbert Allen Gilles (1845-1935), diplomático inglés (The Civilization of China).

En este libro se basa el “Libro de los Cinco Anillos” de Miyamoto Mushashi. Sun Tzu es el más antiguo de los teóricos

de la guerra, al que han seguido Von Clausewitz, Liddell-Hart, Norman Schwarzkopf y Colin Powell.

Las ideas fundamentales del libro

La finalidad de la guerra es la paz

Hay que vencer la resistencia del enemigo sin combatir

Conócete a ti mismo y al enemigo

La estrategia es superior a la violencia

La inteligencia, mejor que la brutalidad

Sobre este mismo tema, pueden citarse tres libros de referencia:

Fernando Montes y Marisa Amilibia, “El arte de la guerra”, Editorial Fundamento, 1990

• “Los trece artículos sobre el arte de la guerra”, Servicio de Publicaciones del Ministerio de Defensa, 1988

Clara Castell, “El arte de la guerra”, Editorial Anagrama, 1974

Las enseñanzas fundamentales de El Arte de la Guerra

Evita el combate que no puedas ganar

Ataca allí donde no haya defensa

Quien gana un combate es fuerte: quien vence antes de combatir, es poderoso; la mayor victoria es vencer sin combat-

ir; la excelencia suprema consiste en quebrar la resistencia del enemigo sin luchar

Lo que favorece al enemigo, nos perjudica a nosotros, y al revés

El objetivo es lograr la victoria, no hace campañas prolongadas

Conquistará el que haya aprendido el artificio del engaño

L. 0022

Realizado por:

ANDRÉS

FERNÁNDEZ ROMERO

prolongadas Conquistará el que haya aprendido el artificio del engaño L. 0022 Realizado por: ANDRÉS FERNÁNDEZ

1. NORMAS DEL COMBATE

(TRAZAR PLANES))

muchos cálculos en su tienda,antes de librar

la batalla, pero los planes hay que modificar-

los, si las circunstancias son favorables.

Los cinco factores del arte de la

guerra

El que los conozca alcanzará la victoria y

no fracasará.

1.La ley moral,la doctrina (Tao,el sen-

dero). Hace que la gente siga al gobernante,

sin desmayo, hasta la muerte

2. El cielo, el clima exterior (Tien). Lo

que no depende de nosotros, las oportuni-

dades de éxito y fracaso: noche y día, frío y

Aprovecha cualquier circunstancia útil que

se presente, incluso más allá de las reglas

ordinarias.

Todo el arte de la guerra se basa

en el engaño

cuando podamos atacar, debemos parecer

incapaces

cuanto utilicemos nuestras fuerzas, debe-

mos parecer inactivos

cuando estemos cerca, debemos hacer

Es un error prolongar la batalla

La victoria y la paz son los principales

objetivos de la guerra. Si tardan en llegar, los

soldados

se

cansan

y

la

moral

decae.

Cuando te lances a la verdadera lucha, si

tarda en llegar la victoria, las armas de los

hombres perderán su filo, y su ardor dismi-

nuirá. Si pones sitio a una ciudad,agotarás la

fortaleza de tu gente. Si se retrasa la campa-

ña,

se pueden agotar los

Estado.

recursos del

Y si las armas pierden su filo, los solda-

dos su ardor, tu fortaleza se agota, y el teso-

ro

se

agota, surgirán otros jefes que se

calor

creer al enemigo que estamos lejos

aprovecharán de tu apurada situación y te

cuando estemos lejos, hacerle creer que

quitarán el puesto,y nadie podrá impedir las

3.

La tierra,el terreno de lucha (Di).Las

estamos cerca

consecuencias que de ello se derivarán.

circunstancias del terreno, las distancias, el

peligro y la seguridad

4. El comandante, el mando (Jiang).

Con sus virtudes de sabiduría, sinceridad,

benevolencia, valor y rigor

5. El método y la disciplina (Fa). La

ley, la estructura del ejército, de los suminis-

tros, el control del gasto militar.

Cómo predecir la victoria

o la derrota

Puede predecirse la victoria o la derrota

haciéndose estas preguntas:

¿qué dirigente es más sabio y capaz, y de

parte de quién está elTao?

¿qué comandante posee el mayor talento?

¿quién obtiene ventajas de la naturaleza y

del terreno

¿dónde se observan mejor los reglamentos y

las instrucciones?

¿qué tropas son más fuertes y están mejor

equipadas?

¿qué ejército tiene oficiales y tropas mejor

entrenados?

¿qué ejército administra recompensas y cas-

tigos de forma más seria y justa?

El general que gana una batalla hace

finjamos desorden para aplastarlo: mostre-

mos cebos para atraerlo

finge ser débil, para que se vuelva arrogan-

te

Por eso, si puede ser estúpida la precipi-

tación en la guerra,nunca se ha visto la inte-

ligencia asociada con prolongados retrasos.

No hay ningún país que se haya beneficiado

de una prolongada guerra.

Las estratagemas que hay que seguir

si el enemigo está seguro en todos los pun-

tos, prepárate para su ataque

si tiene una fuerza superior, evítalo

si tiene un temperamento colérico, procura

irritarlo

si se toma las cosas con tranquilidad, no le

des tregua

si sus fuerzas están unidas, sepáralas

si no está preparado en un punto, atácalo

ahí, donde no te espere

2.

RAPIDEZ

EN

EL ATAQUE

(HACER LA GUERRA)

El coste de la batalla

En la guerra, mil carros rápidos, otros

pesados, y cien mil soldados con cota de

malla, con vituallas suficientes para una larga

distancia, el coste es de mil onzas de plata al

día, incluida la diversión para los invitados,

pegamento y pintura, y la suma gastada en

los carros y las armaduras

La juiciosa administración de los

recursos

El soldado habilidoso no tiene necesidad

de hacer una segunda leva, ni de cargar dos

veces sus carros de avituallamiento. Lleva

desde su base el material de guerra, pero

busca lo que necesita en terreno enemigo,

con lo que el ejército contará con alimentos

suficientes para cubrir sus necesidades.

La pobreza de la hacienda del Estado

hace que un ejército de tenga que mantener

con contribuciones a distancia, lo que hace

que la gente se empobrezca al tener que

subir los impuestos.

Además, la proximidad del ejército hace

que los precios suban en las poblaciones, y

los precios altos agotan los recursos de la

mayoría de la población, los campesinos (no

los comerciantes) se ven afligidos por graves

exacciones.

Con esta pérdida de sustancia y este

agotamiento de la fortaleza los hogares de la

gente se quedan vacíos, y se agotarán las

tres décimas partes de sus ingresos.Los gas-

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la fortaleza los hogares de la gente se quedan vacíos, y se agotarán las tres décimas
la fortaleza los hogares de la gente se quedan vacíos, y se agotarán las tres décimas

tos del gobierno, por carros de combate

rotos, caballos agotados, petos y cascos,

arcos y flechas, lanzas y escudos, mallas pro-

tectoras, bueyes de carga y carros de carga

pesados,ascenderán a las cuatro décimas de

sus ingresos totales.

La necesidad de proveerse en el

campo de batalla

Por eso el general sabio procura forraje-

ar en terreno enemigo. Un carromato de

provisiones del enemigo equivale a veinte

propios, un haz de paja para los caballos

equivale a veinte del propio almacén.

De aquí que, en una lucha entre carros,

cuando se hayan conquistado diez o más

carros, hay que premiar a los que tomaron

al

primero. Nuestras

propias

banderas

deben ser sustituidas por las del enemigo, y

los carros conquistados se deben usar jun-

tamente con los nuestros. Esto es utilizar al

enemigo conquistado para aumentar la pro-

pia fortaleza.

Los soldados prisioneros deben ser

bien tratados y protegidos.

El jefe del ejército, árbitro del destino

del pueblo, de quien depende que la empre-

sa viva en paz o en peligro, sabe que el prin-

cipal objetivo debe ser la victoria,no campa-

ñas prolongadas.

3.

VENCER

SIN

(ESTRATAGEMAS)

LUCHAR

En el arte práctico de la guerra,lo mejor

apoderarse del país enemigo, completo e

intacto, sin destrozarlo: destrozarlo y des-

truirlo no es tan bueno. También es mejor

capturar a un ejército, un regimiento, un

destacamento o una compañía, en lugar de

destruirlos.

La excelencia suprema no es vencer en

todas tus batallas:es someter al enemigo sin

luchar.

Las formas del generalato:

la superior, impedir los planes del

enemigo

la siguiente, evitar la unión de las

fuerzas del enemigo

la tercera, atacar en el terreno al

ejército del enemigo

la peor, asediar ciudades amurallada

Los problemas del asedio

Si se puede evitar, no asedies ciudades

amuralladas. La preparación de manteletes,

refugios móviles,y los diversos equipos béli-

cos puede ocupar tres meses enteros.

Formas en que la desgracia puede

caer sobre un ejército

Un gobernante puede hacer que la des-

gracia caiga sobre su ejército si

ordena al ejército que avance o retro-

ceda, ignorando el hecho de que en ocasio-

nes no puede hacerlo. A este se le llama

"hacer cojear al ejército".

gobierna al ejército del mismo modo

que se gobierna un reino, ignorando el

hecho de las condiciones diferentes que rei-

nan en un ejército. Esto provoca inquietud

en la mente de los soldados.

El general inquieto por la prolongación

infructuosa del asedio, enviará a sus hom-

bres al asedio como enjambres de hormigas.

El resultado será que una tercera parte de

sus hombres resultarán destrozados, mien-

tras que la ciudad asediada se mantiene

incólume.

Por ello, el jefe habilidoso somete a las

tropas del enemigo sin luchar,se apodera de

sus ciudades sin asediarla, derriba su reino

sin prolongadas operaciones en el campo.

Con sus fuerzas intactas, aumentará el

emplea a los oficiales de su ejército

sin discriminación, ignorando el principio

militar de adaptación a las circunstancias.

Esto hace flaquear la confianza de los solda-

dos.

Y si los soldados están inquietos y no

son dignos de confianza, seguro que los

otros príncipes feudales darán problemas.

Con estos se fomenta la anarquía y se alejan

las posibilidades de victoria.

dominio del imperio y, sin perder un solda-

do, su triunfo será completo.

Tus fuerzas y las del enemigo

Si tus fuerzas superan al enemigo en una

proporción de 10 a 1, hay que rodearlo

Si los superan en una proporción de 5 a 1,

hay que atacarlo

Si son el doble de numerosas, hay que divi-

dir nuestro ejército en dos

Si las fuerzas son equivalentes, podemos

plantear batalla

Si nuestro número es un poco menor, debe-

mos evitar al enemigo

Si nuestras fuerzas son muy desiguales,ten-

dremos que huir.

Las condiciones esenciales

para la victoria

Las condiciones esenciales para vencer son

5:

1. Ganará aquél que sepa cuando luchar, y

cuándo no luchar

2. Ganará el que sepa manejar fuerzas,

tanto superiores como inferiores

3. Ganará aquél cuyo ejército esté animado

por el mismo espíritu en todas sus filas

4. Ganará aquél que, preparándose, ataque

por sorpresa al enemigo

5. Ganará aquél que posea capacidad mili-

tar y cuyas acciones no se vean interferidas por

el soberano

Aunque una fuerza pequeña pueda ofrecer

una lucha obstinada,al final será capturada por

una fuera más grande

El conocimiento propio y del ene-

migo

• si conoces bien al enemigo, y te cono-

ces bien a ti mismo,no tienes por qué temer

propio y del ene- migo • si conoces bien al enemigo, y te cono- ces bien
propio y del ene- migo • si conoces bien al enemigo, y te cono- ces bien

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al resultado de cien batallas

• si te conoces bien a ti mismo, pero no

al enemigo, por cada victoria que alcances

tendrás una derrota

• si no conoces al enemigo y no te cono-

ces a ti mismo, sucumbirás en cada batalla.

4.

PROVOCAR

(TÁCTICAS)

LA

DERROTA

Los buenos luchadores antiguos se situa-

ban primero más allá de la posibilidad de la

derrota, y luego esperaban una oportunidad

para derrotar al enemigo.

Podemos asegurarnos contra la derrota,

pero la oportunidad para vencer al enemigo

nos la proporciona el propio enemigo. El

buen luchador es capaz de asegurarse con-

tra la derrota, pero no puede tener la segu-

ridad de derrotar al enemigo.

Uno puede saber cómo vencer, pero no

ser capaz de hacerlo.

Las tácticas defensivas

Asegurarse contra la derrota significa

usar tácticas defensivas; la habilidad para

derrotar al enemigo significa pasar a la ofen-

siva. Ponerse a la defensiva indica, fortaleza

insuficiente; pasar al ataque, indica una gran

abundancia de fortaleza.

El

general que resulta muerto en la

defensa, se oculta en los más secretos reco-

vecos de la tierra; aquél que muere en com-

bate deslumbras desde las más elevadas

cumbres del cielo.

Tenemos, por tanto, de una parte, habili-

dad para protegernos, y de otra, capacidad

para alcanzar una victoria completa.

El significado de la victoria

Ver la victoria cuando la sabe reconocer

el

más común de los

mortales no es el

colmo de la excelencia. Tampoco es el

colmo de la excelencia luchar y vencer, y

que todo el imperio te felicite. Hacer un

esfuerzo físico

puede no ser una señal de

gran fortaleza; ver el sol y la luna no es una

señal de vista aguda; escuchar el ruido del

trueno no indica tener un oído fino.

El luchador inteligente

Al que los antiguos llamaban luchador

inteligente es aquél que no sólo gana sino

que destaca en ganar con facilidad. De aquí

que sus victorias no le proporcionen fama

por sabiduría, ni crédito por valor.

Gana sus batallas al no cometer errores.

No cometer menores es lo que garantiza la

certeza de la victoria, ya que significa con-

El control de una gran fuerza sigue el

mismo principio que el control de unos

pocos hombres: sólo es cuestión de dividir

su número. Luchar con un gran ejército a tu

mando no es diferente a luchar con un ejér-

cito pequeño: sólo es cuestión de instituir

indicadores y señales.

Asegúrate que tus fuerzas puedan resis-

tir lo más recio del ataque enemigo y man-

tenerse

incólumes, lo

que

se

consigue

mediante maniobras directas e indirectas.

Que el impacto de tu ejército sea como

el de una piedra de moler contra un huevo:

eso se consigue mediante el empleo de los

puntos fuertes y débiles.

quistar a un enemigo que ya está derrotado.

De ahí que el luchador habilidoso se sitúe

en

una

posición que haga

imposible la

derrota y no pase por alto el momento para

derrotar al enemigo.

Por eso, en la guerra, el estratega victo-

rioso sólo busca la batalla después de haber

obtenido la victoria,mientras que aquél des-

tinado a la derrota, lucha primero y luego

busca la victoria

El líder consumado cultiva la ley moral, y

se atiene estrictamente al método y a la dis-

ciplina, por eso está en su poder controlar

el éxito.

La medición

El método militar se basa en la medición

• lo primero, la medición, debe su existencia

a la tierra

• lo segundo, la estimación de la cantidad,

que debe su existencia a la medición

• lo tercero, el cálculo, que debe su existen-

cia a la medición de la cantidad

• lo cuarto, sopesar las posibilidades, que

debe su existencia al cálculo,

• y por último, la victoria, a haber sopesado

las posibilidades

5.

VENCER

ANTES

DE

LA

BATALLA (LA FUERZA)

Los métodos directos e indirectos

En toda lucha se puede utilizar el méto-

do directo para unirse a la batalla, pero se

necesitarán los métodos indirectos para

asegurar la victoria.

Las tácticas indirectas, eficientemente

aplicadas, son tan inagotables como el cielo

y la tierra, tan interminable como el fluir de

ríos y corrientes, como el sol y la luna, ter-

minan para recomenzar de nuevo. Como las

cuatro estaciones, pasan para regresar una

vez más.

No hay más de cinco notas musicales, y

sin embargo las combinaciones de esas

cinco dan lugar a más melodías de las que se

puedan escuchar.

No hay más de cinco colores elementa-

les (azul, amarillo, rojo, blanco y negro) y sin

embargo sus combinaciones producen más

tonalidades de las que se puedan ver.

No hay más que cinco sabores básicos

(agrio, ácido, salado, dulce y amargo), y sin

embargo sus combinaciones producen más

sabores de los que se puedan probar.

En la batalla sólo hay dos métodos de

ataque,el directo y el indirecto,y sin embar-

go estos dos métodos combinados dan

lugar a una serie interminable de maniobras.

El método directo y el indirecto condu-

cen el uno al otro. Es como moverse en un

círculo, nunca se llega al final, nadie puede

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directo y el indirecto condu- cen el uno al otro. Es como moverse en un círculo,
directo y el indirecto condu- cen el uno al otro. Es como moverse en un círculo,

agotar las posibilidades de su combinación

demasiado de las personas. De ahí su habili-

dad para escoger a los hombres adecuados,

La acometida y la decisión

La arremetida de las tropas es como la

acometida de un torrente que hará rodar

incluso las piedras a lo largo de su curso.

La calidad de la decisión es como el súbi-

to y bien coordinado descenso del halcón

que le permite asestar el golpe mortal y

destruir a su víctima.

Por ello el buen luchador será terrible

en su acometida, y rápido en su decisión. La

energía se puede comparar a tensar una

ballesta, la decisión a soltar el gatillo.

La confusión, el desorden

y el engaño

En medio de la confusión y el tumulto de

la batalla puede haber un aparente desorden

y, sin embargo, ningún verdadero desorden;

en medio de la confusión y el caos es pro-

bable que tu orden de batalla no tenga ni

pies ni cabeza, pero estará a prueba contra

la derrota.

El desorden simulados exige una discipli-

na perfecta, pero el temor simulado exige

mucho valor,

mientras que la debilidad

simulada exige fortaleza.

El orden oculto bajo el manto del desor-

den es, simplemente, una cuestión de subdi-

visión; ocultar el valor bajo una apariencia

de timidez presupone disponer

de una

reserva de energía latente; enmascarar la

fortaleza

con

la

debilidad

se

consigue,

mediante disposiciones tácticas.

Así, alguien habilidoso en mantener al

enemigo en movimiento hace engañosas las

apariencias de acuerdo con las que actuará

el enemigo.Sacrifica algo de lo que el enemi-

go pueda apoderarse. Al ponerle cebos, lo

mantiene en movimiento mientras que, con

un cuerpo de hombres escogidos, se agaza-

pa a la espera.

y para utilizar la energía combinada.

Al utilizar la energía combinada, sus

combatientes son como troncos o piedras

que ruedan colina abajo, pues es propio de

la naturaleza de un tronco o una piedra, el

permanecer inmóvil en terreno plano y el

moverse en una ladera. Si tienen aristas, se

quedan quietos, pero si sus formas son

redondeadas, ruedan hacia abajo.

Así, la energía desarrollada por los bue-

nos combatientes es como el ímpetu de una

piedra redonda que rueda montaña abajo

desde miles de pies de altura.

6. VENTAJAS EN LA POSICIÓN

(PUNTOS DÉBILESY FUERTES)

Aquél que llegue primero al campo de

batalla estará fresco para la lucha: el que lle-

gue segundo y tenga que apresurarse para

aprestarse a la batalla, llegará a ésta exhaus-

to. Por eso el combatiente inteligente impo-

ne su voluntad al enemigo,y no permite que

éste le imponga la suya.

Al mantener sus ventajas, puede hacer

que el contrario se le acerque por su propia

voluntad; al infligirle un daño, hace imposible

que se le acerque más.

Si

el enemigo se tomara su tiempo,

puede hostigarlo; si tiene bastante comida,

puede hacerle pasar hambre;si acampa tran-

quilamente, puede obligarle a moverse.

Aparece en aquellos puntos a los que el

enemigo tenga que acudir presurosamente a

defender, marcha con rapidez para llegar a

lugares en los que no seas esperado. Un

ejercito puede recorrer grandes distancias

siempre y cuando marche por un terreno

no ocupado por el enemigo.

Puedes estar seguro de tener éxito en

tus ataques si únicamente atacas aquellos

La energía combinada

El combatiente inteligente busca el efec-

to

de

la

energía combinada y no exige

lugares que no estén defendidos. Puedes

procurar la seguridad de tu defensa si única-

mente mantienes posiciones que no pueden

ser atacadas.

De ahí que sea hábil en el ataque aquél

general cuyo contrincante no sepa qué

defender, y será hábil en la defensa aquél

cuyo contrincante no sepa qué atacar.

Puedes avanzar y ser absolutamente

irresistible si te lanzas contra los puntos

débiles del enemigo;puedes retirarte y estar

a salvo de toda persecución si tus movi-

mientos son más rápidos que los del enemi-

go.

Si queremos luchar se puede obligar al

enemigo a un combate, aunque esté prote-

gido tras una alta muralla y un profundo

foso. Lo único que tenemos que hacer es

atacar cualquier otro lugar que él se vea

obligado a socorrer.

Si no deseamos luchar, podemos preve-

nir que el enemigo nos obligue a combatir,

aunque las líneas de nuestro campamento

apenas estén trazadas sobre el terreno. Lo

único que necesitamos hacer es ofrecerle

alguna presa extraña e inexplicable.

Al descubrir las disposiciones del enemi-

go y permanecer invisibles podemos mante-

ner todas nuestras fuerzas, mientras que el

enemigo

tendrá

que

dividir

las

suyas.

Podemos formar un solo cuerpo unido

mientras que el enemigo tendrá que dividir-

se en fracciones. De ahí que habrá un único

grupo compacto y armado contra partes

separadas de un todo, lo que significa que

seremos muchos contra los pocos del ene-

migo. Y si de este modo somos capaces de

atacar una fuerza inferior con una superior,

nuestros contrincantes se verá en una situa-

ción apurada.

No debemos dar a conocer a nadie el

lugar donde tenemos intención de luchar;

de este modo el enemigo tendrá que prepa-

rarse contra un posible ataque en varios

puntos diferentes.Al estar sus fuerzas distri-

buidas en muchas direcciones, el número de

las que tengamos que afrontar en cualquier

punto dado será proporcionalmente infe-

rior.

direcciones, el número de las que tengamos que afrontar en cualquier punto dado será proporcionalmente infe-
direcciones, el número de las que tengamos que afrontar en cualquier punto dado será proporcionalmente infe-

4

Porque si el enemigo fortaleciese su van-

guardia, tendría que debilitar su retaguardia:

si fortaleciese su retaguardia, debilitaría su

vanguardia; si fortalece el lado derecho,

debilitará el derecho; si fortalece el lado

izquierdo, debilitará el derecho: si envía

refuerzos a cualquier parte, se debilitará en

otro lugar.

La debilidad numérica procede de tener

que prepararse contra posibles ataques: la

fortaleza numérica procede de obligar a

nuestro enemigo a realizar estos preparati-

vos para defenderse de nosotros.

Al conocer el lugar y la hora de la pró-

xima batalla podemos concentrarnos desde

las mayores distancias para poder luchar.

Pero si no supiéramos el lugar ni el momen-

to, el ala izquierda no podrá socorrer a la

derecha, del mismo modo que la derecha

será impotente para acudir en socorro de la

izquierda; la vanguardia no podrá socorrer a

la retaguardia, ni la retaguardia apoyar a la

vanguardia. Ello será tanto más grave si las

partes más alejadas del ejército están a

mucha distancia, y las más próximas a bas-

tante distancia.

Aunque el enemigo sea más numeroso

podemos impedirle luchar. Sólo hay que

actuar con ardides para descubrir sus planes

y la probabilidad de su éxito. Despiértalo y

aprende el principio de su actividad o inac-

tividad. Oblígale a revelarse para descubrir

así sus lugares vulnerables. Compara cuida-

dosamente el ejército contrincante con el

propio para que puedas saber dónde hay

fuerza superabundante y dónde es insufi-

ciente.

Al tomar disposiciones tácticas lo

mejor que puedes hacer es ocultarlas ocul-

ta tus disposiciones y estarás a salvo de las

miradas de los más sutiles espíritus, y de las

maquinaciones de los más sabios cerebros.

Cómo se puede producir la victoria a

partir de la propia táctica del enemigo, es lo

que la multitud no puede comprender.

Todos comprenden la táctica allí donde ven-

ció, pero lo que nadie puede ver es la estra-

tegia a partir de la que surgió la victoria. No

repitas la táctica que te permitió obtener

una victoria y deja que tus métodos estén

regulados por la infinita variedad de las cir-

cunstancias.

Las tácticas militares son cómo estar en

el agua, pues el agua, en su curso natural, se

aleja de los lugares altos y se precipita hacia

abajo.Así en la guerra el camino a seguir es

evitar lo que es fuerte y golpearlo que es

débil. El agua configura su curso de acuerdo

con la naturaleza del terreno sobre el que

fluye; el soldado elabora su victoria en rela-

ción con el enemigo al que se enfrenta. Por

ello, del mismo modo que el agua no man-

tiene una forma constante, tampoco hay

condiciones constantes en el arte de la gue-

rra.

De aquél que pueda modificar su táctica

en relación con su contrincante consiguien-

do ganarles,puede decirse que es un capitán

nacido en el cielo.

Los cinco elementos (agua, fuego, made-

ra, metal, tierra) no son siempre igual de

predominantes; cada una de las cuatro esta-

ciones deja paso a la siguiente; hay días cor-

tos y largos; la luna tiene sus períodos men-

guantes y crecientes.

7. EL ARTE DE LA MANIOBRA

(MANIOBRAS)

En la guerra, el general recibe las órde-

nes del soberano. Después de haber reuni-

do un ejército y concentrado sus fuerzas,

tiene que armonizar y mezclar los distintos

elementos que lo componen antes de plan-

tar su campamento.

Luego vienen las tácticas. Nada hay más

difícil. La dificultad de la maniobra táctica

consiste en transformar lo tortuoso en

directo y la desventura en ganancia. Así, al

seguir una ruta larga y tortuosa, después de

haber atraído al enemigo fuera del camino y

empezar a perseguirlo para lograr el objeti-

vo antes que él, demuestra el conocimiento

del artificio del engaño.

Maniobrar con un ejército es ventajoso,

pero se vuelve de lo más peligroso cuando

sólo se cuenta con una multitud indisciplina-

da. Si pones en marcha a un ejército com-

pletamente equipado para aprovechar una

ventaja, lo más probable es que llegues

tarde. Por otra parte, destacar una columna

rápida para ese propósito supone sacrificar

su impedimento y pertrechos.

Así, si ordenas a tus hombres que se

levanten los faldones y hagan marcha forza-

das sin detenerse día y noche, cubriendo el

doble de la distancia habitual de un tirón,los

jefes de tus tres divisiones caerán en manos

del enemigo. Los hombres más fuertes esta-

rán a la vanguardia, y los cansados habrán

quedado atrás, y según este plan, sólo una

décima parte de tu ejército llegará a su des-

tino. Si marchas mucho para superar a tu

enemigo, perderás al jefe de tu primera divi-

sión, y únicamente la mitad de las fuerzas

llegarán a su objetivo.

Reglas de la maniobra

• Podemos asegurar que un ejército sin

impedimenta está perdido, sin provisiones

está perdido, sin bases de aprovisionamien-

to está perdido.

• No podemos establecer alianzas hasta

conocer los designios de nuestros vecinos.

• No estaremos preparados para dirigir

un ejército en marcha a menos que nos

hayamos familiarizado con el terreno, con

sus montañas y bosques, sus peligros y pre-

cipicios, sus pantanos y marismas.

• No podremos aprovechar las ventajas

naturales a menos que utilicemos a los guías

locales.

• En la guerra, practica la simulación y

alcanzarás el éxito.

• Concentrar o dividir tus fuerzas es

algo que se tiene que decidir según las cir-

cunstancias.

• Procura que tu rapidez sea la del vien-

to, tu solidez como la del bosque.

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que decidir según las cir- cunstancias. • Procura que tu rapidez sea la del vien- to,
que decidir según las cir- cunstancias. • Procura que tu rapidez sea la del vien- to,

• En las incursiones y el saqueo, procura

ser como el fuego,y tan inconmovible como

la montaña.

• Que tus planes sean tan oscuros e

impenetrables como la noche y cuando te

muevas, cae como un rayo.

• Cuando saquees un país permite que

tus hombros se repartan los despojos; al

capturar un territorio nuevo, divídelo en

parcelas para beneficio de los soldados.

• Reflexiona y delibera antes de efectuar

un movimiento.

• Conquistará aquél que haya aprendido

el artificio del engaño. Ese es el arte de la

maniobra táctica.

• Es un axioma militar no avanzar colina

arriba contra el enemigo, ni oponerse a él

cuando ataca colina abajo.

• No persigas a un enemigo que finge

huir; no ataques a los soldados de tempera-

mento entusiasta.

• No muerdas el cebo que te ofrece el

enemigo. No impidas el paso de un enemigo

que regresa a casa.

• Cuando rodees un ejército deja libra

una salida. No presiones demasiado dura-

mente a un enemigo desesperado.

El uso de estandartes y banderas

En el campo de batalla, la palabra habla-

da no llega bastante lejos; de ahí la institu-

ción de gongs y tambores.

Los objetos ordinarios tampoco pueden

verse son claridad: de ahí la institución de

los estandartes y banderas

Los gongs, tambores, estandartes y ban-

deras son medios por los cuales los oídos

y ojos del jefe se pueden concentrar en un

punto determinado.

Cuando el jefe forma así un sólo cuerpo

unido es imposible que el valiente avance

sólo o el cobarde se retire solo. Este es el

arte de manejar a grandes masas de hom-

bres.

En la lucha nocturna haz uso abundante

de hogueras, señales y tambores, y si luchas

de día, de estandartes y banderas, como un

medio de influir sobre los oídos y los ojos

de tu ejército.

Psicológía y el momento

del combate

A un ejército entero se le puede robar

su espíritu; a un comandante en jefe se le

puede robar su presencia de ánimo.

• En una posición desesperada, tienes

que luchar

Hay caminos que no se deben seguir,

ejércitos a los que no se debe atacar, ciuda-

des que no se deben asediar, posiciones que

no se deben conquistar,órdenes del sobera-

no que no se deben obedecer.

El espíritu del soldado es más penetran-

te por la mañana; al mediodía ya ha empeza-

do a flaquear, y por la noche sólo piensa en

regresar al campamento.

Por eso un general inteligente evita a un

ejercito cuando su espíritu es más penetran-

te, pero ataca cuando es más lento e incli-

nado a regresar. Este es el arte de estudiar

los estados de ánimo.

Mantenerse disciplinado y sereno a la

espera de que aparezcan el desorden y la

confusión entre el enemigo, este es el arte

de conservar el autodominio.

Estar cerca del objetivo cuando el ene-

migo se halla todavía lejos de él, esperar

tranquilamente mientras el enemigo se fati-

ga y esfuerza, estar bien alimentado mien-

tras el enemigo padece hambre, este es el

arte de estudiar las circunstancias.

8. LA BATALLA Y LOS ESPA-

CIOS (VARIACIÓN EN LAS

TÁCTICAS)

• Cuando te encuentres en un país difí-

cil, no acampes

• En un país en el que se crucen caminos

importantes, une tus manos

aliados

con las de tus

• No permanezcas tiempo en posiciones

peligrosamente aisladas

El aprovechamiento de las ventajas

El general que comprende meticulosa-

mente las ventajas que acompañan a la

variación de tácticas, sabe cómo manejar a

sus tropas. El que no las comprende, quizá

esté familiarizado con la configuración del

terreno, a pesar de lo cual no podrá sacarle

un provecho práctico a sus conocimientos.

Así,el estudioso de la guerra que no está

versado en el arte de variar sus planes, aun-

que esté familiarizado con las cinco ventajas,

no conseguirá

hacer el mejor uso posible

de sus hombres.De ahí que en los planes de

los líderes sabios, se fundirán las considera-

ciones sobre las ventajas y desventajas.

Si moderas de este modo tu expectativa

de las ventajas, puedes alcanzar éxito en

lograr la parte esencial de los planes. Si en

medio de las dificultades estamos siempre

dispuestos a aprovechar una ventaja, pode-

mos abrirnos paso en medio de los infortu-

nios.

Reduce a los jefes hostiles infligiéndoles

daño, procurando que tengan problemas,

manteniéndoles constantemente ocupados,

ofreciéndoles

alicientes

engañosamente

atractivos, y haciéndoles precipitarse hacia

cualquier punto dado.

El arte de la guerra nos enseña a no fiar-

nos no de la probabilidad de que no aparez-

ca el enemigo, sino de nuestra preparación

para recibirlo;no de la posibilidad de que no

ataque, sino más bien del hecho de haber

convertido nuestra posición en inexpugna-

ble.

• En situaciones en las que estés cercado

tienes que recurrir a una estratagema

Cinco defectos peligrosos que pueden

afectar a un general

las que estés cercado tienes que recurrir a una estratagema Cinco defectos peligrosos que pueden afectar
las que estés cercado tienes que recurrir a una estratagema Cinco defectos peligrosos que pueden afectar

6

1.Temeridad, que puede conducir a la des-

trucción

2. Cobardía, que conduce a ser capturado

3. Precipitación, que puede ser provocado

por los insultos

4. Excesiva delicadeza de honor, que sea

sensible a la vergüenza

5.Excesiva solicitud con sus hombres,lo que

le expone a la preocupación y a los problemas

Cuando un ejército es arrollado y su

líder muerto, la causa se encontrará segura-

mente en estos peligrosos defectos. Que

sean tema de sus meditaciones

Al cruzar marismas saladas, tu única pre-

ocupación debe ser pasar al otro lado lo

más rápidamente que puedas sin dilación

corriendo por entre hondonadas profundas

y naturales, lugares cerrados, espesuras

enmarañadas, cenagales y grietas.

alguna. Si te ves obligado a luchar en una

marisma saladas, deberías disponer de agua

y hierba cerca, y dar la espalda a un bosque-

cillo de árboles.

Y eso

es

todo lo

que hay

que decir

sobre las operaciones en marismas saladas

La guerra en terreno seco

y nivelado

Ocupa una posición fácilmente asequi-

ble, con el terreno elevándose a tu derecha

y a tu espalda, de modo que el peligro se

• Aunque debemos alejarnos de esos

lugares, deberíamos tratar que el enemigo

se acercara a ellos: mientras que debemos

situarnos frente a ellos, tenemos que tratar

de que el enemigo los tenga a sus espaldas.

• Si en la cercanía de tu campamento

hubiera algún terreno

montañoso, charcas

rodeadas de hierbas acuáticas, hondonadas

llenas

de juncos, o bosques con espeso

monte bajo, tienen que ser recorridos cui-

 

encuentre

delante, y

la

seguridad

esté

dadosamente y registrados, ya que esos son

9.

EL PRESTIGIO DEL GENE-

detrás.

los lugares en los que más probablemente

RAL (EL EJÉRCITO EN MARCHA)

La guerra en las montañas

Llegamos ahora a la cuestión de acampar

el ejército y observar las señales del enemi-

go. Pasa rápidamente sobre las montañas y

mantente en las cercanías de los valles.

Acampa en lugares altos, frente al sol. No

escales las alturas para luchar.

Y eso

es

todo lo

que hay

que decir

Y eso

es

todo lo

que hay

que decir

sobre campañas en terreno llano.

se ocultarán hombres en preparación de

una emboscada, o los insidiosos espías.

Estas son las cuatro ramas útiles del

conocimiento militar que permitieron al

emperador amarillo vencer a cuatro sobera-

nos diferentes.

• Todos los ejércitos prefieren el terre-

Las señales que da el enemigo

• Cuando el enemigo está cerca y se

mantiene tranquilo, significa que se fía de la

fortaleza natural de su posición

no alto al bajo, y los lugares soleados a los

oscuros

• Cuando se mantiene alejado y trata de

provocar una batalla,está impaciente de que

sobre la guerra de las montañas.

Si cuidas de tus hombres y acampas en

el

otro avance

terreno duro, estarás libre de enfermedades

 

La guerra en los ríos

de todo tipo, y eso presagiará la victoria.

 

Si el lugar donde acampa el enemigo es

Después de cruzar el río,deberías alejar-

de

fácil acceso, te está poniendo un cebo

te mucho de él. Cuando una fuerza invasora

cruza un río en su avance, no salgas a su

encuentro en medio de la corriente. Será

mejor dejar que el ejército cruce; lanza

entonces tu ataque. Si te sientes impaciente

• Cuando llegues a una colina u orilla flu-

vial, ocupa el lado soleado,con la ladera a tu

lado derecho, hacia atrás. De ese modo,

actuarás al mismo tiempo en beneficio de

tus soldados u utilizarás las ventajas

natu-

• El movimiento que se observa entre

los árboles de un bosque indica que el ene-

migo está avanzando. La aparición de una

serie de exploradores desplegados en abani-

por luchar, no deberías acudir a enfrentarte

rales del terreno.

co

en medio de la hierba espesa indica que

con el invasor cerca de un río que tienes

el

enemigo quiere hacernos recelar.

que cruzar.

Sitúa a tus fuerzas en una posición más

alta que la del enemigo, frente al sol. No

avances

corriente

arriba

para

salir

al

encuentro del enemigo.

Y eso

es

todo lo

que hay

que decir

sobre la guerra en el río

La guerra en las marismas saladas

• Cuando, como consecuencia de las

fuertes lluvias en la cabecera de un río que

quieres cruzar éste haya crecido y aparezca

salpicado de

espuma, tienes que espe-

rar a que baje su nivel.

• No debes aproximarte o cruzar con

toda la rapidez posible aquel

terreno

que tenga altos acantilados, con torrentes

• Cuando las aves levantan el vuelo para

huir, es señal que se prepara una embosca-

da. Las bestias asustadas indican que se

avecina un ataque por sorpresa.

• Cuando se levanta polvo, formando

una columna alta, es señal de que están

avanzando los carros de guerra; si el polvo

7

Cuando se levanta polvo, formando una columna alta, es señal de que están avanzando los carros
Cuando se levanta polvo, formando una columna alta, es señal de que están avanzando los carros

es

bajo, pero se extiende por una zona

amplia, indica que se acerca la infantería;

cuando se ramifica en diferentes direccio-

nes, indica que se han

enviado

grupos

para recoger leña; unas pocas nubes de

humo en movimiento de un lado significan

que el ejército está acampado.

• Las palabras humildes y el aumento de

los preparativos son señales

de que el ene-

migo se dispone a avanzar. El lenguaje vio-

lento y los amagos de avance, como si se

dispusiera a atacar, son señales de que

va a retirar.

se

ca nerviosismo.

• Si hay perturbación en el campamento,

la autoridad general es débil. Si

los estan-

dartes y banderas van de un lado a otro, se

prepara la sedición. Si los oficiales están

enojados, significa que los hombres están

fatigados.

• Cuando un ejército alimenta a sus

caballos con grano y mata a su ganado

para

obtener alimento, y cuando los hombres no

cuelgan sus pucheros sobre las hogueras

del campamento, demostrando con ello que

• Cuando los carros ligeros avanzan en

primer lugar y ocupan una posición

en las

alas, es una indicación de que el enemigo

está formando para la batalla.

no

regresarán a sus tiendas, puedes estar

seguros de que están decididos a luchar

hasta la muerte

• La escena de hombres susurrando jun-

Las

propuestas de paz que no van

acompañadas por un pacto jurado indican

una estratagema

tos en pequeños grupos o hablando en voz

baja indica desafección entre los soldados.

• La concesión de recompensas demasia-

• Cuando todos corren mucho de un

lado a otro y los soldados forman filas,signi-

fica que ha llegado el momento crítico.

• Cuando se ve a alguien que avanza, y a

alguien que se retira, es un señuelo.

do frecuentes significa que el enemigo se

encuentra al final de sus recursos; la aplica-

ción de demasiados

castigos

indica

una

situación de agotamiento.

• Empezar con fanfarronadas, para asus-

tarse después ante el número de las fuerzas

• Cuando los soldados están de pie apo-

yados en sus lanzas, es porque se sienten

débiles y están necesitados de alimento.

enemigas indica una suprema falta de inteli-

gencia.

• Cuando se despachan enviados con

• Si aquellos que son enviados a buscar

agua empiezan por beber ellos mismos,

quiere decir que el ejército está sediento.

palabras de cumplido, es

señal

de

que el

enemigo desea establecer una tregua.

• Si las tropas del enemigo marchan

• Si el enemigo ve la posibilidad de apro-

vechar unja ventaja y no hace esfuerzo algu-

no por asegurársela, quiere decir que sus

soldados están agotados.

• Si en un lugar se observa abundancia

de pájaros, quiere decir que el

lugar no

están ocupado.El griterío por la noche indi-

enérgicamente

y continúan

frente a las

nuestras durante largo tiempo sin entablar

batalla, la situación exige una gran vigilancia

y prudencia.

La relación de fuerzas

• Si tus tropas no superan ampliamente en

número a las del enemigo, sólo significa que no

se puede llevar a cabo un ataque directo. Lo

único que podemos hacer es concentrar toda

nuestra fuerza disponible, vigilar al enemigo, y

tratar de conseguir refuerzos

• Aquel que no ejercer su capacidad de pre-

visión y toma a la ligera a sus contrincantes

puede estar seguro de que será capturado por

ellos

El trato a los soldados

• Si los soldados son castigados antes de

que te hayan tomado apego, no demostrará

por ello ser más sumisos,y mientras no sean

sumisos, serán

prácticamente inútiles. Si,

una vez que los soldados te hayan tomado

apego, no se les aplican los castigos mereci-

dos, seguirán siendo inútiles.

• Por ello, a los soldados hay que tratar-

los primero con humanidad,

p

e

r o

tenerlos bajo control con una disciplina de

hierro.Este es el camino

ce a la victoria.

cierto que condu-

• Si, al entrenar a los soldados, las órde-

nes son habitualmente impuestas, el ejército

estará bien disciplinado.En caso contrario,la

disciplina será mala.

• Si un general demuestra confianza en

sus hombres, pero siempre

insiste en que

sus órdenes sean obedecidas, la ganancia

será mutua.

10. LA MORAL DE LAS TROPAS

(ELTERRENO)

Las seis clases de terreno

Podemos distinguir seis clases de terre-

no, a saber

1. El terreno accesible. Es aquél que

se puede atravesar libremente por ambos

lados. En este terreno, adelántate al enemi-

go a ocupar los lugares elevados y soleados

atravesar libremente por ambos lados. En este terreno, adelántate al enemi- go a ocupar los lugares
atravesar libremente por ambos lados. En este terreno, adelántate al enemi- go a ocupar los lugares

8

y protege cuidadosamente tu línea de avi-

tuallamiento. Entonces podrás combatir con

ventaja.

sas naturales, sino de errores de los que

sólo el general será responsable:

1. La huída. A igualdad de otras condi-

ciones, si una fuerza es lanzada contra otra

2. El terreno enmarañado. Es el que

puede ser abandonado,pero que es difícil de

volver a ocupar. En este terreo, si el enemi-

go no está

preparado, puedes hacer una

salida resuelta y derrotarlo. Entonces se

producirá el desastre, al ser imposible la

retirada.

10 veces superior, el resultado será la huida

2. La insubordinación. Cuando los

soldados de a pie son demasiado fuertes, y

sus oficiales demasiado débiles

3. El colapso. Cuando los oficiales son

demasiado fuertes, y los soldados demasia-

3.

El terreno contemporizador. Es

aquél en el que ninguna de las dos

partes

ganará nada haciendo el primer movimiento.

Aquí, aunque el enemigo nos ofrezca un

cebo atractivo, será aconsejable no picar en

el anzuelo, sino más bien retirarse, incitando

así al enemigo atacar; luego, cuando parte

de su ejército haya quedado al descubierto,

podremos lanzar nuestro ataque con venta-

do débiles

4. La ruina. Cuando los oficiales supe-

riores se muestran enojados e insubordina-

dos y al encontrarse con el enemigo comba-

ten por su propia cuenta, impulsados por el

resentimiento, antes de que su comandante

en jefe pueda decirles si están en condicio-

nes de combatir, el resultado es la ruina.

ganará sus batallas. El que no las conozca y

no las practique será derrotado con seguri-

dad.

Si la lucha ha de tener como resultado

seguro la victoria, entonces tienes que

luchas aunque el gobernante te lo prohíba.

Si la lucha no acabará en victoria, entonces

no tienes que luchar, aunque el gobernante

te lo pida.

El trato a los soldados

El general que avanza sin ambicionar la

fama, y que se retira sin temer la desgracia,

cuyo único pensamiento es proteger a su

país,y hacer un buen servicio a su soberano,

es la joya del reino.

Considera a tus soldados como a tus

hijos, y te seguirán hasta los valles más pro-

fundos. Considéralos como a tus queridos

hijos, y estarán a tu lado hasta la muerte

Sin embargo, si eres indulgente pero

ja.

incapaz de hacer sentir tu autoridad, si tu

 

5.

La desorganización. Cuando el

corazón es bondadoso,pero eres incapaz de

 

4.

Los pasos estrechos. Si puedes ser

general es débil y no tiene autoridad, cuan-

hacer que se cumplan tus órdenes, y eres

el

primero en ocuparlos, deja en ellos una

do sus órdenes no son claras ni concisas,

incapaz de sofocar el desorden, entonces

fuerte guarnición y espera la llegada del ene-

migo. Si el ejército contrario se te anticipa

y ocupa un paso, no lo persigas si el paso

cuenta con una fuerte guarnición, sino sólo

si la guarnición es débil

5. Las alturas escarpadas. Si consi-

gues adelantarte a tu adversario, deberías

ocupar los lugares elevados y soleados y

esperar ahí a que

llegue. Si el enemigo las

hubiese ocupado antes, no lo sigas, y trata

de atraerlo fuera del lugar.

6. Posiciones a una gran distancia

del enemigo. En este caso, si la fuerza de

los dos ejércitos es la misma, no resultará

cuando a los oficiales y a los soldados no se

les asignan deberes fijos que cumplir y las

tus soldados serán como niños malcriados,

inútiles para todo propósito práctico.

filas se forman de una manera descuidada y

azarosa, el resultado es la desorganización.

6. La fuga

desordenada. Cuando un

general que no es capaz de calcular la fuer-

za del enemigo permite que una fuerza infe-

rior entable combate con una más grande,o

lance un destacamento débil contra otro

poderoso y descuide dejar en primera fila a

soldados con picas,el resultado es la huida a

la desbandada.

La formación natural del país es el mejor

aliado de los soldados, pero la prueba de

El conocimiento propio

y del enemigo

Si sabemos que nuestros hombres están

en condiciones de atacar, pero no somos

conscientes de que el enemigo no está

abierto al ataque, sólo habremos recorrido

la mitad del camino que conduce a la victo-

ria.

Si sabemos que el enemigo está abierto

al ataque pero no sabemos que nuestros

hombres no están en condiciones de atacar,

sólo habremos recorrido la mitad del cami-

no que conduce a la victoria.

fácil provocar una

batalla y toda lucha irá

todo gran general es la capacidad para cal-

Si sabemos que el enemigo está abierto

en tu desventaja.

cular al adversario, de controlar las fuerzas

al ataque, y también sabemos que nuestros

de la victoria, y de calcular astutamente las

hombres están en condiciones de atacar,

Las seis calamidades a las que se

expone un ejército

Estas calamidades no proceden de cau-

dificultades, peligros y distancias.

Aquél que sabe estas cosas y pone en

práctica sus conocimientos en el combate,

pero no sabemos que la naturaleza del

terreno hace la lucha impracticable, sólo

habremos recorrido la mitad del camino

9

pero no sabemos que la naturaleza del terreno hace la lucha impracticable, sólo habremos recorrido la
pero no sabemos que la naturaleza del terreno hace la lucha impracticable, sólo habremos recorrido la

que conduce a la victoria.

De aquí que el soldado,una vez en movi-

miento, nunca se desconcierta. Una vez que

ha roto el campamento, nunca se siete per-

dido. De ahí el dicho: si conoces al enemigo

y te conoces a ti mismo,no tendrás duda de

tu victoria. Si conoces el cielo y la tierra,

puedes conseguir que tu victoria sea com-

para aplastar a un gran conjunto de nues-

tros hombres. Recurre a una estratagema

Terreno desesperado. En el que úni-

camente podremos librarnos de la destruc-

ción luchando sin demora. Combate.

Los antiguos líderes habilidosos

Sabían cómo introducir una cuña entre

que no puedan escapar,y preferirán la muer-

te antes de huir. Si está dispuesto a afrontar

la muerte no hay nada que no puedan con-

seguir. Soldados y oficiales, por igual, darán

de sí sus mayores reservas de fortaleza.

Cuando se encuentran en situaciones

desesperadas, los soldados pierden el senti-

do del temor. Si no hay ningún lugar donde

pleta.

la

vanguardia y la retaguardia del enemigo,

refugiarse,se mantendrán firmes.Si están en

impedir la cooperación entre sus divisiones

territorio hostil, mostrarán un frente tenaz.

11.

LA CAPACIDAD DE ADAP-

grandes y pequeñas, impedir que las buenas

Si no hay forma de que reciban ayuda,lucha-

TARSE (LAS 9 SITUACIONES)

Las nueve variedades de terreno

Son las siguientes:

Terreno disperso. Cuando un jefe

lucha en su propio territorio. No luches en

este terreno.

Terreno fácil.Cuando ha penetrado en

terreno hostil, pero sin profundizar a dema-

siada distancia. No te detengas

Terreno

contencioso. Aquél

cuya

posesión supone una gran ventaja para cual-

quiera de los bandos. No ataques

Terreno abierto. Aquél en el que los

dos bandos tienen libertad de movimientos.

No trates de bloquear el paso del enemigo

Terreno de intersección de carre-

teras. El que forma la clave para acceder a

tres estados contiguos, de tal manera que

quien lo ocupa primero posee la mayor

parte del imperio bajo sus órdenes. Une tus

manos con las de los aliados

Terreno grave. Cuando el ejército ha

penetrado en el corazón de un país,dejando

en la retaguardia una serie de ciudades for-

tificadas. Acumula el botín

Terreno difícil. El que es duro de atra-

vesar, con bosques, montañas, zonas escar-

padas, pantanosas y cenagosas. Mantén con-

tinuamente la marcha

Terreno encerrado. Al que se llega a

través de estrechas gargantas y del que sólo

se puede efectuar la retirada por caminos

tortuosos, de modo que un pequeño núme-

ro de soldados enemigos fuese suficiente

tropas rescataran a las malas, que los oficia-

les intimidaran a sus hombres.

Cuando los hombres del enemigo esta-

ban unidos,se las arreglaban para mantener-

los sumidos en el desorden. Cuando así les

convenía, avanzaban; en caso contrario, se

detenían y permanecían quietos.

La esencia de la guerra

Si se me preguntara cómo enfrentarme a

una poderosa fuerza enemiga, bien formada

y a punto de marcha para el ataque, diría:

"Empieza por apoderarte de algo que le sea

muy querido a tu contrincante, luego será

sumiso a tu voluntad".

La rapidez es la esencia de la guerra.

Aprovecha la falta de preparación del ene-

migo, ábrete paso por rutas inesperadas, y

ataca lugares desprotegidos.

Los siguientes son los principios que

debe observar cualquier fuerza invasora:

cuanto más profundamente penetres en un

país, tanto mayor será la solidaridad de tus

rán duramente.

Así, sin esperar que se les ordene, los

soldados estarán constantemente alerta,

hará tu voluntad sin esperar que se les pida,

serán fieles sin restricciones, y se podrá

confiar en ellos sin necesidad de darles

órdenes.

Prohíbe la búsqueda de presagios, y eli-

mina las dudas supersticiosas. Entonces no

tendrás necesidad de temer ninguna calami-

dad hasta que llegue la propia muerte.

Si nuestros soldados no están sobrecar-

gados de dinero no es porque no les gusten

las riquezas; si sus vidas no son indebida-

mente prolongadas,no es porque no sientan

inclinación a la longevidad.

El día en que se les ordene ir a la batalla,

tus soldados pueden llorar, unos tratando

de secarse las lágrimas con su atuendo,

otros dejando que se derramen libremente

por sus mejillas.Pero en cuanto se vean aco-

rralados demostrará el valor de un Chu o

un Kuei.

tropas, y así los defensores no prevalecerán

contra ti.Emprende incursiones por territo-

rio fértil para suministrar comida a tu ejér-

cito.

Tú y tus hombres

Procura cuidadosamente el bienestar de

tus hombres y no les exijas demasiado.

Concentra tu energía y acumula tu fortale-

El táctico habilidoso

El táctico habilidoso puede ser compara-

do a la Shuai-Jan, la serpiente que vive en las

montañas Ch'ang.Si le atacas la cabeza,serás

atacado por su cola; si le golpeas la cola,

serás atacado por su cabeza; si la golpeas en

el centro, serás atacado por la cabeza y la

cola al mismo tiempo.

za. Procura mantener a tu ejército en conti-

nuo movimiento, e imagina planes insonda-

bles

12. EL ATAQUE CON FUEGO

Sitúa a tus soldados en posiciones de las

nuo movimiento, e imagina planes insonda- bles 12. EL ATAQUE CON FUEGO Sitúa a tus soldados
nuo movimiento, e imagina planes insonda- bles 12. EL ATAQUE CON FUEGO Sitúa a tus soldados

10

Hay 5 formas de atacar con fuego:

1.Quemar a los soldados en su campamen-

to

la brisa de la noche decae pronto.

En todo ejército se tienen que conocer

las cinco evoluciones relacionadas con el

Armar un ejército de 100.000 hombres

y hacerlos marchar a grandes distancias

implica sufrir graves perdidas en cuanto a

2.

Incendiar sus avituallamientos

fuego, calcular los movimientos de las estre-

número de personas y un agotamiento de

3.

Incendiar su impedimenta

llas y vigilar para cuando lleguen los días

los recursos del estado.

4.

Quemar los arsenales y los almacenes

adecuados.

Los ejércitos hostiles pueden enfrentar-

5.

Precipitarse entre el enemigo arrojándole

De ahí

que los

que utilizan el

fuego,

se entre sí durante años, esforzándose en

fuego

como una ayuda para el ataque, demuestran

conseguir una victoria que se logra en un

Para llevar a cabo un ataque tenemos

que disponer de los medios. Siempre hay

que tener preparado el material para provo-

car incendios.

Hay una estación adecuada para lanzar

ataques con fuego y días especiales para ini-

ciar una conflagración. La estación más ade-

cuada es cuando el tiempo está muy seco;

los días especiales son aquellos en los que la

línea esté en las constelaciones de la Criba,

la Muralla, el Ala y el Travesaño, pues estos

cuatro días se levanta el viento.

Al atacar con fuego uno debe estar pre-

parado para afrontar 5 posibles evoluciones:

1. Cuando el fuego estalle en el interior

del campamento enemigo, responde de

inmediato con un ataque desde el exterior.

2. Si se produce un estallido de fuego,

pero los soldados del enemigo permanecen

tranquilos, tómate tu tiempo y no ataques.

3. Cuando la fuerza de las llamas haya

alcanzado su mayor altura, síguelas con un

ataque si eso fuese practicable.En caso con-

trario, quédate donde estás.

4. Si es posible efectuar un asalto con

fuego desde fuera no esperes a que estalle

dentro, y lanza el ataque en el momento

favorable.

5. Cuando inicies un incendio, sitúate a

barlovento, no ataques a sotavento.

Un viento que se levanta durante el día

dura siempre un tiempo determinado, pero

inteligencia; mientras que aquellos que uti-

lizan el agua como una ayuda para el ataque,

obtienen un aumento de fortaleza. Por

medio del agua, se puede interceptar a un

enemigo, pero no se le puede privar de sus

pertenencias.

Desgraciado es el destino de aquel que

intenta ganar sus batallas y alcanzar éxito en

sus ataques, sin cultivar antes el espíritu

emprendedor, porque el resultado es siem-

pre una pérdida de tiempo y un estanca-

miento habitual.

De ahí el dicho: "el gobernante ilustrado

traza sus planes con mucha antelación, el

buen general cultiva sus recursos".

No te muevas hasta que veas una venta-

ja. No utilices tus tropas a menos que pue-

das ganar algo. No luches a menos que la

posición sea crítica.

Ningún gobernante debería enviar tro-

pas al campo simplemente para descargar su

bilis; ningún general debería librar una bata-

lla motivado por el rencor.

Si con ello vas a sacar ventaja, avanza; en

caso contrario, quédate donde está.

Con el tiempo, la cólera puede cambiar

a la alegría; la vejación puede verse seguida

por la satisfacción. Pero un reino que ha

sido destruido una vez, ya no puede volver

a ponerse en pie,del mismo modo que tam-

poco se puede resucitar a los muertos.

De ahí que el gobernante ilustrado pres-

te mucha atención y que el buen general sea

solo día. Siendo esto así, mantenerse en la

ignorancia del estado en que se encuentra el

enemigo es el mayor actor de inhumanidad

que se puede cometer

Quien actúa así no es un líder de hom-

bres, no supone ninguna ayuda para su

soberano, no es ningún maestro de la victo-

ria. Así, lo que permite al sabio soberano y

al buen general atacar y conseguir cosas que

está fuera del alcance de los hombres ordi-

narios

es el conocimiento previo. Ahora

bien, ese conocimiento previo no puede

obtenerse de la experiencia ni ningún otro

cálculo deductivo. El conocimiento de las

disposiciones del enemigo solo se puede

obtener de otros hombres.

De ahí la utilización de espías, que son

de 5 clases:

Cinco clases de espías:

1. espías locales. Significa emplear los servi-

cios de los habitantes de un distrito

2. espías interiores. Implica utilizar los servi-

cios de funcionarios del enemigo.

3.espías convertidos.Implica apoderarse de

los espías del enemigo y utilizarlos para nues-

tros propios propósitos

4. espías condenados. Supone realizar cier-

tas cosas abiertamente con propósito de enga-

ño y permitir que nuestros espías los conozcan

y los delaten al enemigo.

5. espías supervivientes. Son aquellos que

traen noticias del campamento enemigo.

muy prudente.Esta es la forma de mantener

un país en paz y un ejército intacto.

13. LA UTILIZACIÓN

DE ESPIAS

Cuando estas cinco clases trabajan al

mismo tiempo ninguno de ellos puede des-

cubrir el sistema secreto.A eso se le llama

"la manipulación divina de los hilos" y es la

más preciosa facultad del soberano.

11

secreto.A eso se le llama "la manipulación divina de los hilos" y es la más preciosa
secreto.A eso se le llama "la manipulación divina de los hilos" y es la más preciosa

De ahí que, con nadie de todo el ejérci-

to,

se deben

mantener relaciones más

estrechas, que con los espías.A nadie se le

debe recompensar más liberalmente.En nin-

gún otro asunto se debe preservar más el

secreto que en este.

A los espías no se les puede emplear con

utilidad sin una cierta sagacidad intuitiva.No

se les puede dirigir adecuadamente su bene-

volencia y su franqueza.No puede uno estar

seguro de la certeza de sus informes, sin

emplear un sutil ingenio mental. Sed sutiles,

y utilizar a vuestros espías para toda clase

de asuntos.

Si una noticia secreta es divulgada por

un espía antes

de que

haya llegado el

momento propicio, se le debe condenar a

muerte junto con el hombre al que se le

contó el secreto.

Tanto si el propósito consiste en aplas-

tar a un ejército, como asaltar a una ciudad

o asesinar a un individuo,siempre será nece-

sario empezar por descubrir los nombres

de los asistentes,de los ayudantes de campo

y de los guardianes y centinelas del general

al mando. A nuestros espías se les tiende

que encargar que consigan esta información.

Los espías del enemigo que han venido

para espiarnos tienen que ser buscados,ten-

tados con sobornos, alejados y cómoda-

mente instalados. Se transformarán así en

espías convertidos y estarán disponibles a

nuestro servicio.

Gracias a la información aportada por

un espía convertido podremos adquirir y

emplear a espías locales e interiores. Y

podemos hacer que el espía convertido

transmita

noticias

falsas

al

enemigo.

Finalmente, gracias a esta información se

podrá utilizar al espía superviviente en oca-

siones señaladas.

El fin del espionaje en sus cinco varieda-

des es el recabar el conocimiento del ene-

migo y ese conocimiento sólo se puede

obtener del espía convertido.De ahí que sea

esencial tratar mal espía convertido con la

mayor liberalidad.

De ahí que sean sólo el gobernante ilus-

trado y el general sabio los que estén dis-

puestos a utilizar la más alta inteligencia del

ejército para propósitos de espionaje y con-

seguir con ello los mayores resultados. Los

espías son un elemento de lo más importan-

te porque de ellos depende la habilidad de

un ejército para moverse.

Los espías son un elemento de lo más importan- te porque de ellos depende la habilidad
Los espías son un elemento de lo más importan- te porque de ellos depende la habilidad

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ideas clave del Libro para mi trabajo

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