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PRÓLOGO: MUJERES, TECLAS Y NINFAS DESPIERTAN A UN NUEVO MUNDO

ARGUMENTO

En apariencia la Bauhaus se trata de una institución abierta a todos, que proclamaba una utipía
igualitaria. Aunque acogió a multitud de alumnas, la mayoría de ellas estuvo ligada al Taller de
Tejidos, y otras pocas a los talleres de Metalistería, Pintura Mural, Alfarería o Carpintería. Sin
embargo, apenas se les dejaba participar en la disciplina de arquitectura. Así, las mujeres de la
Bauhaus, postergadas aparentemente entre los telares, utilizaron ese aislamiento como
parapeto protector de su universo propio y de su desarrollo íntimo.

LA NARRACIÓN

La arquitectura de Estilo Bauhaus no se concbe sin una amplia contextualización histórica.

FRIEDL DICKER: Dotada con una extraordinaria expresividad. Su actividad transitaba en un


inicio entre el taller de encuadernación, diseños textiles y mobiliario de inspiración
neoplástica. Más tarde, se centró en sus inclinaciones pictóricas, los vestuarios y decorados
para el teatro Berthold Viertel, y los proyectos arquitectónicos. Una constante a lo largo de su
breve carrera fue su labor pedagógica, que mantendría hasta sus últimas enseñanzas, antes de
morir gaseada en Auschwitz por su condición de judía, en 1944.

WERA MEYER-WALDECK: aventajada alumna con un alto rendimiento escolar. Comenzó en


Dessau en el taller de Carpintería. Cursó con los tres directores de la Bauhaus: Gropius, Meyer
y Van der Rohe. Tras la guerra, participó en la reconstrucción del país. Su mayor éxito fue el
diseño de un mobiliario lúdico infantil de gran versatilidad, presentado en 1949. Desde 1950
hasta su muerte, mantuvo estudio de arquitectura propio, orientándose hacia el desarrollo de
viviendas sostenibles.

ANNEMARIE WILKE: Se inicia en el taller de carpintería para terminar sus estudios de


arquitectura en verano de 1932 en Dessau. Su predilección por los materiales y esquemas
tradicionales penaliza su arquitectura a la de sus compañeras. Prejuicio formal del régimen
nazi, dedicación a la familia o trabajar para su marido proceden a que su arquitectura sea un
acto fallido, obra malograda, pero no por ello carente de valor.

Poema futurista de Pedro Salinas, Underwood Girls (1931).

Quietas, dormidas están,


las treinta, redondas, blancas.
Entre todas
sostienen el mundo.
Míralas, aquí en su sueño,
como nubes,
redondas, blancas, y dentro
destinos de trueno y rayo,
destinos de lluvia lenta,
de nieve, de viento, signos.
Despiértalas,
con contactos saltarines
de dedos rápidos, leves,
como a músicas antiguas.
Ellas suenan otra música:
fantasías de metal
valses duros, al dictado.
Que se alcen desde siglos
todas iguales, distintas
como las olas del mar
y una gran alma secreta.
Que se crean que es la carta,
la fórmula, como siempre.
Tú alócate
bien los dedos, y las
raptas y las lanzas,
a las treinta, eternas ninfas
contra el gran mundo vacío,
blanco a blanco.
Por fin a la hazaña pura,
sin palabras, sin sentido,
ese, zeda, jota, i...

Las teclas de la máquina de escribir representarían a estas jóvenes de la Bauhaus cuyo empuje
ceativo avanza al construir mundos nuevos, en ese doble reto que para ellas supuso adquirir
una profesión y sentirse en recíproca igualdad con sus compañeros.

1. LA BAUHAUS DENTRO DE SU CONTEXTO HISTÓRICO


La escuela Bauhaus fue una idea. En lo más íntimo de esta idea e indisoluble a ella, están las
mujeres que participaron en la Escuela. Es más, sin ellas, la Bauhaus no habría llegado a ser lo
que fue. El grupo mixto que trabajó en la materialización de un mundo mejor fue y será
siempre una llamada a las futuras generaciones.

Las mujeres tuvieron que demostrar un talento extraordinario a sus respectivos maestros para
conseguir su permanencia en el centro. Conquistar el espacio. El espacio dentro de las aulas y
el espacio dentro de las secciones de arquitectura. De lo bidimensional al espacio total.

Alemania como estado no existió hasta finales del siglo XIX, y es la influencia prusiana la que
marcó la tendencia.

En 1890 el Kaiser Guillermo II elimina las leyes antisocialistas, y poco a poco el SPD (partido
socialdemócrata) va entrando en la vida parlamentaria de una forma sosegada y natural. Si
bien Guillermo II favorecía especialmente a la burguesía capitalista, el trabajador alemán fue
ganando paulatinamente calidad de vida.

A principios del siglo XX, a nivel constructivo, la ingeniería y la arquitectura no están


conectadas entre sí, pero ya se empieza a notar en la cultura alemana la necesidad de unificar
esfuerzos y sacar a la arquitectura de su cascarón anacrónico.

El arte Judgenstil responde al éxito de la burguesía y a una naciente sociedad de masas que
gracias a la técnica tiene acceso al arte. Existe en ese momento una conciencia de que hay que
ejecutar una renovación total, aunque no se encuentra el soporte formal que plasme esas
ansias nuevas.

El Art Noveau constituye un cambio en la tendencia tradicional. Empiezan nuevos tiempos y las
necesidades son otras; la artesanía y la industria se enfrentan, y Alemania opta claramente por
la industria.

MORRIS: “Las maravillosas máquinas, que en manos de los hombres justos y previsores
habrían podido minimizar la fatiga y mejorar la vida de la raza humana, se usan, sin embargo,
para fines contrarios”.

Tanto el expresionismo con su inclinación a la angustia y sus ideas individualistas como el


racionalismo que busca una optimización productora se quedan clavados en el espacio y el
tiempo.

Cuando surgen todas estas tendencias e ideas explota la I Guerra Mundial. Grandes
profesionales comprometidos cn la enseñanza huyen de Alemania. Alemania entra en Guerra
con un optimismo que tras terminarla se traduce en consecuencias como frío, hambre, muerte
y adversarios. El gobierno de la nación quedó en manos de los socialdemócratas, después de
que el Kaiser abdique huyendo a Holanda.

Se producen momentos de gran incertidumbre, pero los socialistas sofocaron la revolución de


las masas que salían a la calle. Obtienen como resultado la dialéctica:

PUEBLO-IMPERIO, RTESANO-INDUSTRIA

Weimar se convierte en el Centro, en el resultado de una educación perfecta; el símbolo de la


cultura alemana. Allí nace la Bauhaus. Un horizonte nuevo, moderno y democrátic. El pueblo
con los artesnos sacarán lo mejor de si mismos en pos de una arquitectura, de una
construcción total, de un nuevo Reich convertido en República con nuevo leguaje.

La escuela funcionó como un imán para jóvenes con ganas de aprender y con necesidad de
cambio. Para las mujeres supuso un doble salto, por adquirir una profesión y por sentirse en
igualdad con sus compañeros. Era la primera vez que podían inscribirse en cualquier centro de
enseñanza. Las leyes de la nueva República las respaldaba.

La Bauhaus empezó a tener prestigio pero desde un primer momento el dinero escaseaba por
todas partes y era necesario buscar financiación.

En Dessau, una ciudad industrial, la Bauhaus pasó de ser Escuela Estatal a Provincial. Esta
nueva etapa dejó atrás la época mística y expresionista, que quedó en Weimar. La ciudad
financió la construcción de uno de los edificios más importantes de la historia de la
arquitectura, la nueva escuela Bauhaus, además de las casas de los maestros y trabajadores.

En Alemania, al mismo tiempo, existía un amplio sector que demandaba una auténtica
revolución y otro grupo opuesto con unas ideas románticas que atacaban la industrializaciçon
y exaltaban las virtudes militares, a veces unidas a ciertas teorías en contra de la democracia y
el igualitarismo.

América ofrece ayuda económica. En 1925 se produce un cabio de tendencia hacia la derecha,
después de que Hindenburg (jefe militar en la I GM) salga presidente tras la muerte del
presidente de la república Fritz Ebert.

En 1926 y con el estreno del nuevo edificio, antiguos alumnos de la Bauhaus empiezan como
profesores, y Hannes Meyer ocupa el puesto de director del taller de construcción. Los nuevos
modelos para la industria son ya una realidad y la sección de arquitectura cuenta con encargos
de las administraciones socialdemócratas y los sindicatos fundamentalente.

En 1928 Gropius se retira y Hannes Meyer lo sucede. Meyer guió a la escuela hacia un camino
dirigido hacia un sentido más social de la arquitectura. Tomó partido por la igualdad de la
mujer e las ailas y en la publicidad.

Los felices años 20 finalizarán bruscamente con la gran depresión de 1929, cuando Estados
Unidos, la mayor potencia mundial, se agote.
La recesión económica hizo que el paro se disparase y que las condiciones de vida de las clases
trabajadoras se resintieran.

Meyer no defendía la belleza ni la estética depurada; çel quería objetos y edificios prácticos
que llegaran al mayor número de personas. En su época como director se realizaron edificios
sociales.

La influencia de los Nazis y los partidos de derechas mancharon la imagen de la Bauhaus,


haciendo ver a las masas que tenían una postura política. Los fundadores y directivos querían
borrar esa imagen y desmentir su postura comunista ante los ojos públicos. Por ello, en 1930
Mies van der Rohe ocupó el lugar de Meyer; necesitaban un alemán que limpiara la Bauhaus
de comunistas.

La purga y despolitización obligatoria a la que Mies sometió a los estudiantes, fue un episodio
muy triste, como forma de intentar sobrevivir y perpetuar. A medida que la Escuela se iba
reduciendo de tamaño, su nombre se iba haciendo más grande.

Cuando Mies se hace cargo de la dirección, desaparecen los conceptos de colectividad y


socialización impuestos por Meyer. Sus talleres fueron menos productivos, pero seguía
funcionando el taller de arquitectura tal y como se entiende hoy día. Las cuatro mujeres
arquitectas y la interiorista que lograron diplomarse en la escuela, lo hiciero abaladas en la
firma de Mies van der Rohe.

Gropius intentó unificar arte e industria con un fin último que era Arquitectura, Meyer le
confirió un carácter social y por último Mies impregnó a la Arquitectura de una pureza estética
no antes conocida, La Bauhaus se enriqueció del aporte de cada uno de ellos.

Mientras los nazis avanzaban inexorablemete, su discurso calaba entre la población. Hablaban
de una comunidad popular, sin clases, el ideal femenino era el de madre y esposa, todo ello de
acuerdo con una ideología antimoderna y antiurbana. La palabra intelectual, judío o comunista
se convirtió en un rave insulto.

En 1933, cuando Hitler llega a ser canciller tras ganar las elecciones, se inicia una progresiva
expulsión de la mujer tanto del mercado laboral como de la Universidad. Mies disuelve la
Bauhaus tras un registro.

En 1934, el presidente Hindenburg muere y su canciller Hitler hace estallar el régimen


republicano que será sustituido por el régimen dictartorial del Tercer Reich.

La Bauhaus acabó exactamente como empezó,de la mano de la República. Hay constancia de


la muerte en campos de concentración nazis de varias estudiantes, y muchos profesores
huyeron a América.

El miedo a los bolcheviques que tenían desde siempre los alemanes, hizo, paradojas del
destino, que tras una guerra provocada por ellos mismos, la mitad de su territorio se partiera
en dos. La república Democrática Alemana (DDR) nació tutelada por la URSS y con ella Weimar,
Dessau y la mitad de Berlín.