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PSICOPATOLOGIA: PRACTICO 13/11/2009

1º PARTE: Texto C. Soler: Cap. “La elección de la neurosis”(síntesis)

Las NEUROSIS: 2 cuestiones:

1) ¿Cuál es la finalidad de la enfermedad? ¿Por qué se enferma una persona?


2) La determinación del tipo de neurosis ¿Por qué histeria, Ns. Obsesiva o fobia?
Una cosa es la “finalidad” y otra es “porque” contrae un determinado tipo de neurosis, dice que esto es lo que Freud
dejo inconcluso, el habla de la “elección de la neurosis” y Lacan lo toma y habla de “elección forzada”: (lo van a ver
después el va a explicar dos operaciones: alineación y separación) y, es una “elección forzada” porque el sujeto; el
“hablanteser” nace si o si, alienado el significante por eso es forzada, no hay ninguna elección en realidad. En esa
alineación si el sujeto es responsable; es decir; quién se aliena y quien no. Y siempre es forzada porque se constituye
en el campo del Otro.
La 1º parte del texto habla de la “finalidad de la enfermedad” o sea la neurosis como enfermedad. Esta enfermedad,
se sabe que tiene una satisfacción (goce en Lacan son términos homólogos) y, por otro lado esa satisfacción trae un
beneficio como provecho (beneficio de la enfermedad y hay que ver cual es el provecho en la neurosis porque es
medio contradictorio), beneficio que tiene que ver con una ganancia.
Por otro lado va hablar de:
* Desencadenamiento que va a tener que ver con la causa, ¿Qué es lo que hace que se desencadene? Ej.: En el “H.
de las Ratas” la causa, el desencadenamiento tuvo que ver con un momento de realizar una elección.
* Mantenimiento de la enfermedad que va a tener que ver con el beneficio: ¿Por qué, en que me beneficia seguir
manteniendo la enfermedad?
La autora ubica el tema de la elección, vuelve a la “elección forzada” pero, la neurosis va a tener que ver con la
“elección de la no elección”, en el H. de las Ratas la “no elección” tiene que ver con que el neurótico obsesivo tiene
que hacer algo: en el ej. Del H. de las R. el tiene que elegir entre la mujer pobre o la rica, y en el ej. de Dora, vemos
que la histérica intenta imponer su elección: “o yo o la otra” impone en esos términos.
Entonces, en este conflicto lo que aparece es que se va a retroceder frente a alguna de las alternativas; en ese
retroceso lo que se elige es enfermar, porque precisamente lo que no puede es elegir.
Otra cuestión que trabaja en el texto es que la neurosis tiene que ver con los avatares de:
* la pulsión
* la defensa
El conflicto va a estar siempre entre pulsión y defensa. Entonces la neurosis es una solución justamente a este
conflicto. Otra solución es la sublimación, al respecto la autora dice que la sublimación no trae la misma satisfacción
porque es de “meta inhibida” y tiene que ver con una perdida; (¿) sobre lo patológico y lo no? resp.: todos somos
neuróticos estructuralmente y operamos de la misma manera: reprimiendo el C edipico y defendiéndonos de la
castración, entonces es en ese sentido que todos somos neuróticos, ahora, de la manera en que cada uno resuelve
eso va a ser lo particular, entonces justamente la autora se pregunta esto, una cosa es la estructura y otra es el
desencadenamiento y eso va a tener que ver con la particularidad de cada sujeto; hay quienes se la pueden arreglar
con su fantasma, cuando aparece la angustia, hay distintas maneras de arreglárselas, la sublimación es una, pero en
el momento en que el sujeto no pueda arreglárselas con eso seguramente se desencadene la neurosis, y tiene que
ver con esto de los síntomas en relación a la cuestión pulsional, en los síntomas se puede ver ese conflicto, por eso
somos todos neuróticos, pero como se manifiesta cada uno es algo particular …(¿) que quiere decir que en el síntoma
de lo que se goza es de una verdad? Resp. (Ahí lo C. Soler esta tomando son cosas complejas del Seminario 17 que
van a ver en Clínica)…el síntoma lo que denuncia siempre es una verdad, entonces, la neurosis llega de alguna
manera a satisfacer la pulsión pero es una solución de compromiso entre defensa y pulsión, también lo que
demuestra el síntoma neurótico tiene que ver con el goce en el síntoma por eso, siempre que se sustituye un goce
tiene que ser por otro goce, porque nadie quiere perder goce, entonces en el goce del síntoma hay un beneficio…(¿)
sobre la resolución del síntoma… Resp. En el síntoma que es la “solución” de compromiso…es porque se perdió goce y
se lo alcanzo de otra manera; en la “escala invertida de la ley del deseo”…en terapia, porque se trabaja con la
palabra? Porque justamente al hacer pasar al síntoma por la palabra se pierde y se gana goce a la misma vez; (¿) ahí
estaría la ganancia? ¿Por qué otro lado se recupera? Resp. Lacan en la Subversión del sujeto, en la “escala invertida
de la ley del deseo”, va a decir que para que el neurótico, de alguna manera, corte cierta relación con el goce tiene
que encontrar algo de su deseo porque el deseo tiene algo de pulsional, entonces, con el deseo se satisface la pulsión
también, o sea, el deseo tiene un “motor pulsional”, si no hay algo que “puja” no mueve al sujeto, pero una cosa es el
síntoma y otra es el deseo, ahí estaría la ganancia.
En un principio ella menciona como Freud había trabajado esto del conflicto de la defensa y la pulsión y el beneficio
primario (Pág. 114), al principio la satisfacción el la ubica no mas allá del principio del placer…lo importante es que
esta ubicando que en el síntoma va a haber una satisfacción que es paradojal, lo que Freud descubre es en el
síntoma puede estar del lado del placer o mas del principio del placer, lo que dice con esto de que hay un beneficio
(Pág. 116) “En el síntoma, lo que se goza, es una verdad. Para Dora, la verdad que se goza es la verdad sobre el goce
supuesto de su padre impotente. Es la verdad sobre el goce del Amo castrado a la que por su síntoma Dora, histérica,
se identifica”. Lacan en el Seminario 16 conceptualiza el “objeto a” como plus de gozar y lo relaciona con que el
objeto puede ser causa de deseo y a la vez plus de goce, y la noción de plus de gozar la toma de la noción de plusvalía
de Marx. Luego en el Seminario 17 “El envés o el revés del psicoanálisis”, va a trabajar con su famoso matema:
agente otro
verdad // producción

Los 4 discursos siempre van a tener estos lugares: un “agente” que se dirige a “otro” y le demanda a ese otro que
“produzca”, pero lo que determina ese discurso es una “verdad” que no se corresponde con la producción; se opone
a “verdad” y “producción”.
El 1º discurso que el trabaja es el discurso del inconciente, (discurso del Amo), donde hay un significante AMO que
es el que determina el discurso:
S1 S2
S(barrado) a
este significante Amo le demanda “saber” al S2, que “produzca saber” , y lo que produce es “objeto”, lo que
determina este discurso del Icc, lo que no sabe, es que el sujeto esta dividido, o sea que hay una “falta” significante.
Entonces la “verdad” del discurso del Amo es la división del sujeto; hay algo que falta, esta barrado, es
indeterminado, le falta un significante, “el sujeto que es lo que representa un significante para otro significante” es
algo indeterminado, no hay un saber absoluto, por eso la estructura del Icc es fallada, es un Icc abierto a lo real dice
Lacan, el Icc no es puro significante hay algo que falta y tiene que ver con lo real por eso (Seminario 11)
El discurso de la histérica: “estoy vacía” - (en el obsesivo: “estoy muerto”
Lugar del “agente”: S(barrado) S1 : lugar del Amo
Verdad de la histerica: a S2
Esa frase habla de la “verdad” de la histérica. En la histeria el “agente” es un sujeto dividido, la histérica sabe de su
castración, de su división, le demanda a otro que “produzca saber”; en ese lugar esta el padre idealizado, el Amo que
produce saberes, pero lo que determina la “verdad” es que en esa producción hay una perdida que tiene que ver con
el “objeto a”. La histérica le demanda al otro que le de lo que a ella le falta, le demanda a un Amo (S1) algo que ella
no tiene, le demanda “saber sobre su goce”, en el goce hay saber y hay verdad, lo que pasa es que, este es el
problema y es donde se quedo Freud y que Lacan continua; el padre, en Freud, es un padre idealizado que no esta
castrado, y Lacan dice es que el Amo, o el padre, están castrados, no existe “el otro del otro”, o sea el otro no es
garantía, es inconsistente, el otro no es absoluto, no es todo, entonces eso es lo que muestra el “objeto a”; que
cuando se constituye hay una perdida y es una perdida estructural, pero esto es lo que la histérica quiere
desconocer , “supone” que el falo, porque el tema es la dialéctica del falo, supone que el padre lo tiene, entonces se
lo va a pedir, pero a Dora ¿Qué le pasa? Que el padre es impotente y ahí: “la tos” (síntoma)…(¿) Resp. Lo que en la
histeria como en la n. obsesiva, de lo que no quieren saber es de la castración, ni de la propia ni de la del otro,
entonces todo el tiempo están intentando sostener al otro, ahora lo vamos a seguir viendo con la neurosis obsesiva;
las distintas maneras de sostener al otro.
Entonces la histérica lo que quiere desconocer es que el Amo esta castrado y que no le va a dar lo que a ella le falta
porque no lo tiene, ella supone que el otro esta completo pero ella se hace sostener como falta porque esta barrada,
entonces dice: “yo soy lo que a vos te falta” y por eso genera deseo, la “sabiduría” histérica es mantener el deseo en
la insatisfacción, el deseo es insatisfecho por estructura, no se puede colmar, pero la histérica juega con esto, doce C.
Soler. “la histérica es la que en la hora H nunca se presenta”. Para Dora la verdad que se goza es la verdad sobre el
goce supuesto de su padre impotente (esto lo retomo cuando de histeria).
Entonces, esta la satisfacción de una verdad, dentro del P. del Placer y después habla de la otra satisfacción que
tiene que ver con el sufrimiento del síntoma, con la necesidad de castigo y del superyo que trae como consecuencia
la reacción terapéutica negativa y es el cuadro que se puede ver en la melancolía. En ese punto, cuando aparece la
otra modalidad de satisfacción que tiene que ver con la autopunicion dice C. Soler; lo que se ve es como funciona la
pulsión de muerte. Otra manera que la autora ubica es como las desgracias comunes (hechos de la vida común)
dispensan del síntoma, muchas veces una perdona no enferma porque le ocurre una desgracia (¿) que viene a
suplantar el síntoma? Si, se acuerdan que Freud trabajaba con la neurosis traumática respecto al sujeto que había
sufrido una lesión en el cuerpo y los que no, que tenían que ver con los ligado, etc.
Volviendo a la neurosis lo que dice es que el beneficio va a estar determinado por esta cuestión deseante que tiene
que ver con “la elección de la no elección”, el neurótico obsesivo es alguien que no ha elegido y esta determinado
por esa “no elección” o esta elección paradojal, dice: “el sujeto neurótico es el que ha rechazado elegir entre pulsión y
defensa”. Aquí habla de la posición estructural del sujeto que tiene que ver con…la autora esta hablando del fin de la
cura, Freud habla de la “roca viva de la castración”, Lacan va mas allá de la castración; que esta es una posición
estructural y la posición del neurótico la denomina una compensación porfiada el neurótico es alguien porfiado en
esta posición porque lo que no quiere es la perdida, de ningún tipo, y la histérica, en cuanto es una mujer la posición
es la reivindicación por la cuestión de la envidia del pene. Aquí ubica El Yo y el Ello de Freud, y dice (Pág. 118) que la
tarea (del psicoanálisis) seria no es volver imposibles las reacciones mórbidas, sino ofrecer al yo del enfermo la
libertad de decidirse por esto o aquello. Que finalmente pueda hacer una elección (¿) Claro, en el deseo esta la
perdida, el neurótico obsesivo justamente, lo que no quiere es perder nada para no enfrentarse con el deseo, que es
siempre el deseo del otro, y este deseo lo que implica es que el otro también es deseante y que el otro es
inconsistente, esto quiere decir, entonces el sujeto frente a eso se angustia por eso no quiere saber nada de “eso” y
entonces intenta de varias maneras colmar esa falta en el otro. Hasta aquí la autora trabaja la cuestión de la
finalidad de la enfermedad.
El tipo de neurosis, la primera que Freud lo trabaja es en el Art. de “Un tipo particular de elección…” ahí el dice que el
tipo de neurosis no tiene que ver con experiencias vividas sino con algo constitucional, entonces ella (Soler) va tratar
de ver que es lo constitucional, lo ve como algo problemático. Lo que quiere decir con “experiencias vividas” es que
no es contingente y que no depende de la “tyche” del azar en el sentido de encuentro, (tyche: en el Seminario 11
Lacan habla de distintos tipos de repetición y del encuentro, y una manera de repetición es la repetición significante
que tiene que ver con el automaton, la “tyche” tiene que ver con repetición pero del lado de lo real) en este punto la
tyche tiene que ver con el “encuentros azarosos con lo real”, dice Lacan.
Entonces el tipo: no va a ser contingente ni tiene que ver con el azar (tómenlo como sinónimo de azar), lo que si
Freud afirma es que lo que determina una neurosis es la fijación a un estadio pulsional y en la serie que hace, dice
que en la histeria la fijación es en el estadio genital en la etapa falca y la neurosis obsesiva la fijación es en lo sádico
anal, en ese punto la autora (Soler) dice que esta conceptualización tan fija, tan general hace perder la singularidad
del sujeto, si uno se queda solamente con esto del punto de fijación, ella habla del “ pret a porter” de la
interpretación, que es lo que hicieron los postfreudianos, los kleinianos, es decir una interpretación transindividual
que no versaría sobre la particularidad del sujeto (Pág. 119), ella dice que el psicoanálisis se opone a esto porque
justamente busca la particularidad del sujeto, y formula como un consejo: que se debería abordar cada caso como si
uno no supiera nada, como si el psicoanálisis no hubiera acumulado nada de saber, el analista se tiene que dejar
sorprender …Otra relación que ella establece (Pág. 119) es entre el tipo y la verdad del goce, Lacan lo que va a
hablar es la relación que hay entre el tipo de la neurosis y la verdad de goce, entre el tipo y la verdad hay una hiato
(una falta) entonces la verdad del goce tiene que ver con lo mas particular de cada sujeto, entonces la verdad del
goce no es algo que se pueda generalizar, no puede dar la generalidad del tipo, porque “no hay sentido común en la
histeria” y “un obsesivo bien puede no poder dar ningún sentido al síntoma de otro obsesivo”. Esto quiere decir que la
verdad del goce es lo que el síntoma tiene de mas particular, y que por consecuencia no puede dar cuenta de la
generalidad del tipo. Por mas iguales que sean los síntomas no se pueden homologar, no se pueden interpretar igual,
lo que puede estar condensando distintos tipos de goce o se relaciona con la “otra verdad” del sujeto, las verdades
son particulares. Después se pregunta ¿Qué deviene el tipo al final del psicoanálisis? ¿Cesa uno de ser histérico,
obsesivo, fóbico al final de un psicoanálisis? Si el sentido es lo que hay de mas particular, se plantea la pregunta de
saber si su revelación actúa sobre el tipo. Entonces, ¿De que depende el tipo sino depende de las pulsiones en si
mismas? No queda sino una respuesta: el sujeto, en este punto ella homologa sujeto con defensa, La respuesta, en
términos freudianos, es: la defensa. La defensa contra los contenidos edipicos: No es entonces ni a nivel de los
contenidos pulsionales ni a nivel de la angustia de castración que se va a encontrar lo que hace la diferencia, porque
se estaría mas bien del lado de lo universal, de lo general. No es entonces ni el motivo ni el motivo, ni el objeto de la
defensa lo que determina el tipo. El objeto de la defensa son “pulsiones”, el motivo de la defensa es “angustia de
castración”. Ni el uno ni lo otro determinan el tipo. Lo que determina el tipo es la modalidad de la defensa. Entonces
no es ni lo que se reprime (el objeto) ni el motivo. Dice que la defensa modifica no la pulsión, sino la posición del
sujeto (Pág. 120). Habla de las “defensas ideales”, dice: Sin embargo, esta forma mas inmediata
fenomenologicamente de la defensa no es necesariamente su forma fundamental. Lacan dice que esas “defensas
ideales”, las defensas que provienen de las instancias ideales “acampan en el lugar del sujeto”-son sus términos-
Dicho de otro modo, ocupan el lugar del sujeto, pero al mismo tiempo enmascaran su naturaleza primaria, que es ser
el lugar de un vacío. La defensa primaria del sujeto es entonces, para Lacan, una elisión (escisión) significante que
podría escribirse tachando la S mayúscula de S (significante), lo que tendría la ventaja de semejarse a la escritura del
sujeto mismo. Es la elisión significante por la cual, como el dice, el sujeto se hace su agujero. Lo que esta diciendo ahí
es que el lugar del sujeto es un vacío porque el sujeto es indeterminado…Luego habla de que el sujeto esta
determinado por la elección, no elige…Lo que si esta en juego en cualquier neurosis es la relación de objeto y con el
otro, siempre entre deseo y demanda…
Neurosis obsesiva, Pág. 127-128: primero la concepción freudiana que ubica a la obsesion como “dialecto de la
histeria”, Soler dice que El histérico domina por el deseo (generando insatisfacción) La tendencia del obsesivo es
dominar el deseo (que el deseo no se presente) El histérico domina al Otro por el deseo, es así que cree tenerlo. Sopla
la llama mientras que el obsesivo apaga el fuego. Uno puede situar al obsesivo en términos de defensa, en nombre de
la angustia de castración. El peligro, es el peligro de la inconsistencia del Otro, pero allí donde el histérico opera frente
a esta inconsistencia por el vaciamiento, por eso se presenta la angustia de castración. el obsesivo intenta colmarla. El
histérico se asegura con un vacío. El obsesivo se asegura de que no haya lugar para el vacío. El obsesivo es alguien
que siempre necesita garantías: ¿Qué garantía me das si me caso o no? El acto es siempre sin garantía, atravesando la
angustia de castración, “si elijo, pierdo” eso es lo que el neurótico obsesivo no quiere hacer.
Después Freud y Lacan tomaron la posición que toma el obsesivo en relación a la idealización del Otro, entonces en
El H de las Ratas, el padre y la dama están idealizados como “padre muerto” y “dama inalcanzable” es otro cuya
inconsistencia esta oculta. Evidentemente para que esto se sostenga, es mejor que ese Otro no este. El obsesivo tiene
también esta cuestión “que el Otro este lejos”…Pero los dos, el obsesivo como la histérica se defienden de la angustia
de castración. Una de las preguntas que convoca al neurótico obsesivo es ¿Qué quieren las mujeres? En ese punto se
angustian porque no hay respuesta para eso…¿vieron la formula de la sexuacion? La histérica esta del lado macho, no
del lado femenino, por esta cuestión que se dirige al hombre se identifica al hombre y desde ahí realiza su pregunta
porque tiene que ver con el falo, con tenerlo, por eso ella se hace falo y lo sostiene

Lacan – Seminario 5
Primero para entender un par de cuestiones, toda la cuestión del obsesivo en relación al deseo y la
demanda, NECESIDAD, DEMANDA Y DESEO, entre estas cuestiones aparece la problemática del
neurótico obsesivo.
Por otro lado, la cuestión del otro como semejante (a) y el Otro simbólico, como lugar de la palabra. En el
seminario 5 Lacan trabaja el Otro como lugar de la palabra.
El sujeto tiene que satisfacer sus necesidades, viene al mundo, tiene que satisfacer sus necesidades y se
dirige a un otro con minúscula, porque es un semejante, con un pedido, que se formula con significantes.
Ahí surge la demanda, la demanda es articulada con significantes. Pero esta demanda con significantes,
los significantes son previos al sujeto. Entonces el sujeto ¿cómo se constituye? Dependiendo del otro,
depende del otro para satisfacer sus necesidades y para disponer de los significantes de la demanda. En
este lugar está el otro. El tema siempre va a tener que ver con la respuesta del otro. Existe la posibilidad
del rechazo de la satisfacción de esa demanda. El otro, la madre sobre todo, queda ubicada en un lugar de
omnipotencia, lugar de Amo, dice Lacan, que puede aceptar o no la demanda. Entonces la demanda se
duplica, dice Lacan. Está la demanda más allá de cada demanda particular, de cada uno, el sujeto le
demanda al otro la disposición, le demanda que esté, le demanda la disposición de la voluntad del otro que
tiene que ver con la demanda de amor. Lo que ocurre es, una cosa es la demanda y otra cosa es la
necesidad, entonces los significantes de la demanda no coinciden con la singularidad de la necesidad. Ahí
aparece lo que Lacan denomina frustración, que lo toma de Freud. La frustración es algo que se impone
por estructura, porque imaginen, satisfacer necesidades con demanda, ese es el problema. Se satisface
con palabras en algún punto. El sujeto interpreta que lo que viene de la respuesta del otro es como un
capricho, que no lo quiere satisfacer. Eso es lo que le ocurre al neurótico. No es que supone que la
frustración es algo de estructura, sino que el otro es caprichoso y no lo quiere satisfacer. En ese punto
también es donde surge el deseo, que está más acá y más allá de la demanda. El deseo es lo que
representa este intento de recuperar la singularidad perdida de la necesidad en su pasaje a través de los
significantes de la demanda. Por eso el deseo está articulado y no es articulable, porque ¿cómo se
articula? Con significantes, pero no se puede decir. Entonces el deseo no coincide con el significante, lo
desborda, está en el intervalo. En el intervalo del S1 y el S2 está todo. Topológicamente coincide con el
sujeto y coincide con el objeto a también. El deseo está más allá de cada demanda particular y más acá de
la demanda de amor. El tema va a ser la relación del sujeto obsesivo con los términos del deseo y la
demanda.
En el deseo del obsesivo siempre va a estar en juego:
1) El deseo de muerte del otro con minúscula y
2) La demanda de muerte del Otro con mayúscula
Ahí va a estar todo el juego obsesivo.
La demanda de muerte del Otro se ve en el hombre de las ratas, cuando quiere matar a la madre de la
amada y después le vuelve a él, se castiga de alguna manera, y también le viene este mandamiento de
que si hace tal cosa, el padre y la dama van a morir. En el hombre de las ratas lo vimos bien esto, cómo
aparece la muerte.
Esta ambivalencia obsesiva va a quedar planteada, dice Lacan, en términos de demanda: demanda de
muerte del Otro, pero por otro lado demanda el amor del Otro el obsesivo, que va en sentido contrario, y
esta demanda de amor, lo que hace es hacer existir al Otro. El obsesivo lo que hace es hacer existir al
Otro. En este punto se presenta lo que Lacan denomina el callejón sin salida de la neurosis obsesiva,
porque por un lado demanda la muerte del Otro y por el otro lado demanda el amor del Otro. Esto lo que le
permite es hacer existir al Otro, sostener su deseo como imposible, y este deseo imposible lo que permite
es sostener el deseo. La imposibilidad tiene que ver con una cuestión irresoluble, por un lado quiere
destruir al Otro pero requiere de ese lugar del Otro, para sostenerlo como deseo.
Esto está en la página 505, en el último capítulo, les leo un párrafo, dice: “La demanda de muerte
representa para el sujeto obsesivo un callejón sin salida, cuyo resultado es lo que se llama impropiamente
una ambivalencia y es más bien un movimiento de oscilación, de columpio, en el que el sujeto se ve
lanzado como hacia los dos extremos de un callejón sin salida de donde no puede escapar. Tal como lo
articula el esquema, la demanda de muerte requiere ser formulada en el lugar del Otro, en el discurso del
Otro, y esto significa que no se debe buscar su razón en alguna historia cualquiera (…) La demanda de
muerte concierne al Otro de una forma interna. El hecho de que este Otro sea el lugar de la demanda
implica en efecto la muerte de la demanda.
“La demanda de muerte no puede sostenerse en el obsesivo sin acarrear en sí misma esa especie de
destrucción que llamamos aquí la muerte de la demanda. Está condenada a una oscilación sin fin por la
que apenas esboza su articulación, ésta se extingue. (…)
“Entre la relación del sujeto obsesivo con su demanda, (SD) (ahí está el matema de la pulsión), y el Otro,
A, que le es tan terroríficamente necesario y que lo sostiene, pues delo contrario no sería un obsesivo,
encontramos el deseo, d, en sí mismo anulado, aunque su lugar se mantiene.”
Lo que dice es complejo, pero lo que dice Lacan es que el obsesivo, al demandar la muerte del Otro,
también destruye la demanda. Pero a la vez sostiene, necesita sostener ese lugar del Otro, porque desde
el lugar del Otro uno articula las demandas, el lugar del Otro como lenguaje. Pero a la vez, ese es el
mismo lugar que quiere destruir.
Entonces por eso está esta cuestión de la ambivalencia, dice q este lugar del Otro lo necesita para
sostener el deseo, como deseo muerto, esta cuestión de la muerte aparece porque se acuerdan que el
obsesivo desea la muerte del amo, o del Otro, el obsesivo vive en la ilusión de que cuando el Otro muera,
pero a la vez es su garante, entonces esta es la ambivalencia desea que el Otro muera pero a la vez es su
garante para mantener el deseo a distancia , entonces cuando el Otro muera todo va a empezar, esta es la
ilusión obsesiva por excelencia. Este anhelo de muerte se combina, dice Lacan, con una posición temporal
del obsesivo, o sea esto se va a realizar en algún momento, el tiempo del obsesivo siempre es la espera y
la postergación, esperando que el Otro muera, esperando que la mujer se muera para poder estar con
otras mujeres por ejemplo. Entonces el Otro es su Amo, y él es un esclavo que vive esperando la muerte,
la dialéctica del Amo y del esclavo, cómo se sostiene el esclavo? no hay esclavo sin amo, el esclavo vive
esperando la muerte y cultiva la creencia de que cuando el Otro muera, va a empezar a vivir. Entonces
esta espera es lo que Lacan denomina “la coartada del obsesivo” para no comprometerse con su deseo,
entonces en ese punto el obsesivo le atribuye al Otro la imposibilidad de realizar su deseo, y por otro lado
lo hace a él impotente, todo el tiempo evita el acto, el acto está determinado por el deseo, entonces una de
las maneras que tiene el obsesivo es la regresión del actuar al pensar, evita desviando al pensamiento y lo
que supone es q ese impedimento viene del Otro, es el Otro el q no lo deja realizar su deseo porque el
Otro no se muere. Se acuerda porqué el padre (el amo) le impedía al hombre de las ratas satisfacer su
deseo? en qué lugar cae el padre? prohíbe el goce, entonces el impedimento está porque alguien se lo
prohíbe, esa es otra de las cuestiones que tiene el obsesivo, la cuestión de la prohibición que se la hace
sostener al Otro. Este impedimento que viene del Otro es lo que provoca su propio impedimento, entonces
todo el tiempo encuentra coartadas para evitar encontrarse con el deseo del otro, y Lacan ahí da el
ejemplo , de q en realidad la fantasía de homosexualidad latente dice que es una fantasía que justamente
tiene el obsesivo para evitar encontrarse con el otro sexo, con la mujer, entonces la homosexualidad
latente Lacan la toma como un fantasma obsesivo que justifica la coartada obsesiva; entonces dice Lacan
que la homosexualidad masculina es un fantasma masculino, o sea lo que justifica este fantasma de
homosexualidad latente es la coartada obsesiva, de decir “ah bueno no, si tengo esta fantasía, a ver si soy
homosexual”, entonces si soy homosexual no me encuentro con la diferencia, qué es la homosexualidad?
No querer saber nada de la diferencia, con eso tiene q ver la homosexualidad, lo hetero es lo diferente, lo
hetero en este caso la mujer, al obsesivo lo angustia, porque en ese punto se encuentra con el deseo del
otro, al obsesivo lo que lo angustia es no saber qué lugar ocupa en el lugar del otro, entonces muchas
veces lo que hace es ofrecerse como objeto satisfaciendo las demandas. Entonces una de las cuestiones
que les tiene que quedar claro, que hace el obsesivo es reducir el deseo a la demanda, que es otra
manera de evitar el deseo del otro.
compañera: como sería reducir el deseo a la demanda? Rta: Pidiéndole que el otro me pida, no dejar que
el otro desee, antes que el otro desee me ofrezco, por eso Lacan ubica esta cuestión de que el obsesivo
se la pasa pidiendo permiso, “antes de q vos me pidas, yo te doy”, eso es reducir el deseo a la demanda,
que no aparezca nada del lado del otro porque ahí estoy yo para ofrecerme, entonces hay distintas
maneras, como pedido, como orden, como prohibición, como autorización, como exhortación, estas son
maneras que tiene el obsesivo de reducir el deseo a la demanda, todo esto se lo hace sostener al Otro,
porque también supone que hay objetos que van a colmar la falta. Compañera: se siente como objeto?
Rta: si, a veces si, tiene una posición sacrificial el obsesivo.
En la pagina 420 cuando habla del obsesivo y su deseo, en las primera páginas ubica esto del deseo con
el deseo del otro, lo que hablé hace un rato, de la dialéctica del deseo y la demanda, de lo que es la
satisfacción, de la necesidad, deseo y amor. Pero en la pag 420, en el punto 2 dice: “Podríamos decir que
el obsesivo siempre esta pidiendo permiso. Encontrarán esto en lo concreto de lo que dice el obsesivo en
sus síntomas,
-está inscrito y muy a menudo articulado. Si nos fiamos de este esquema ocurre que a nivel ($ losange D)
(la pulsión). Pedir permiso es, precisamente, tener como sujeto una determinada relación con la propia
demanda de uno. Pedir permiso es, en que la misma medida en la dialéctica con el Otro -el Otro en tanto
que habla- es puesta en cuestión, incluso en peligro, emplearse a fin de cuentas en restituir a ese Otro,
ponerse en la mas extrema dependencia respecto de él”. El obsesivo necesita ponerse en la máxima
dependencia con el Otro, porque lo que no quiere es que aparezca el deseo del Otro, la falta en el Otro,
entonces está todo el tiempo intentando colmar esta falta…
Entonces lo que hace el obsesivo es al no querer saber nada del deseo del Otro que esto implica la
castración…no? Eso es lo que implica el deseo del Otro, la castración, es un lugar totalmente angustioso.
Lo que hace el obsesivo es: le pide autorización, espera sus prohibiciones y se hace pedir por el Otro…
no?... El obsesivo es un sujeto que se ocupa de satisfacer las demandas del Otro y que le encanta que le
pidan… no?... el marido obsesivo… un ejemplo que da Lacan también tiene que ver con eso, el cónyuge
obsesivo que no quiere saber nada del deseo del otro sexo, de la mujer y quiere que le pida…no?...pedíme
lo que quieras yo te doy lo que vos quieras. Preg compañera: pero no seria mejor que no pida nada? Ines:
No, pero lo angustia si no pide nada, porque si no pide nada es porque desea otra cosa. Preg compañera:
No la podría ver como que no pide nada y está completa?, que está bien como está? Yo lo veo asi…Ines:
es que el problema en realidad es que no está completa, nadie está completo, compañera: pero para el
obsesivo? Ines No, no está completa, sabe que no está completo compañera: sabe pero no sabe que
sabe. Ines : claro, o sea sabe por estructura que no está completa porque sino no aparecería nunca la
angustia, si siempre estaría completa… o sea en algún momento es eso que vos decis que se corre y
aparece la falla, la falla aparece entre lo que yo te doy y lo que vos me pedís, ahí hay siempre una falla,
entonces ese punto es el que angustia y en ese punto esta el deseo, entre lo que se da y lo que se pide.
Compañera: Entonces a la demanda siempre se puede responder, al deseo no. Ines: A la demanda se
puede responder pero significantemente, eso es estructural, no? Entonces dice Lacan que hay distintas
maneras de hacer existir al otro o de sostenerlo, hay distintas maneras, entonces una es hacerse prohibir
por el otro…”no, el otro no me lo permite, yo no puedo porque esta prohibido. Esa es otra manera de re-
reducir el deseo a la demanda, de sostener un deseo consistente.” El obsesivo hace de la prohibición
misma el objeto de su deseo”… esto está en la pagina 423, en el punto 3 arranca así: “El obsesivo,
decimos nosotros, al igual que la histérica tienen una necesidad de un deseo insatisfecho, es decir de un
deseo mas allá de la demanda”… pero hay que ver qué deseo… “El obsesivo resuelve la cuestión de la
evanescencia de su deseo produciendo un deseo prohibido, se lo hace sostener al otro, precisamente
mediante la prohibición del otro. Sin embargo esta forma de hacerle sostener el propio deseo al otro es
ambigua, porque un deseo prohibido no quiere decir un deseo extinguido” Como se lo hace sostener al
otro, es una manera de sostener el deseo en la imposibilidad, esto que yo les decía antes. Entonces lo que
hace al sostenerlo prohibido es que el deseo resulte imposible, pero no está extinguido, “es un deseo a
distancia para que el deseo subsista”…o sea, el decir posible se formula así: bueno, en algún momento lo
voy a hacer,…se te puede pasar la vida diciendo esto, no? porque en el momento… cualquier sujeto que
tiene que realizar un acto se angustia… Por qué se angustian tanto Uds cuando tienen que hacer un
parcial?...es una acto… tiene que ver con un acto, porque en ese punto, digamos, hay algo del deseo que
está en juego y saben que no hay garantía de si saben, no saben si va a estar bien, si va a estar mal,
porque también se angustian pensando : Qué me quiere el otro? Qué quiere esta profesora? A ver qué
espera la cátedra de mí, no? Para que no piensen que son cosas tan alejadas…no?…todo el tiempo uno
en la vida se la pasa realizando este tipo de acto, hay personas que no lo pueden hacer…no?... Hay
personas que qué les pasa con los finales? No pueden rendir, siempre postergan:”, no, bueno después lo
doy más adelante ”y hasta que en un punto se dan cuenta de que bueno, hay algo que hace que no pueda
rendir, no? Preg compañera: y cuando no hay angustia… (inaudible)…se aleja del deseo? Ines: el
obsesivo, claro, el temor obsesivo mayor es enfrentarse con la angustia, entonces, se previene todo el
tiempo el obsesivo con cosas. Justamente, no hay mejor defensa que un buen ataque. Si lo piensan, para
no angustiarme, antes de que alguien me pida nada lo hago, eso hace el obsesivo. No se me ocurre otro
ejemplo… compañero: una relación. Ines: claro el obsesivo, a ver, por ejemplo…. Para no angustiarse, o
sea lo que habla Lacan del amor cortés, no? Cuál es la mejor manera de no angustiarse para saber si se
enamora de una mujer o no se enamora?, no estando nunca, entonces siempre la mantiene como algo
idealizado, no?, entonces muchas veces qué hacen los obsesivos?, les aparece esta cuestión de :”No, la
verdad que vos sos una mujer fantástica, sos lo mejor, pero yo no puedo, no?” “en algún momento yo creo
que vamos a poder, pero en algún momento”, entonces en ese punto también se previene, no? porque
dice antes de arriesgarse, no, lo postergo, no puedo, es imposible. Compañera: en tal caso estaría la frase
de “no quiero compromiso?” Ines: claro compañera: “esta todo bien pero no quiero compromiso”, tiene que
ver con este no poder pasar al acto? Ines: si, tiene que ver con eso porque ese es el punto en el
compromiso no hay garantías de lo que te puede llegar a pasar y esto el obsesivo no lo soporta.
Otra de las cuestiones que tiene el obsesivo es que siempre que se acerca al objeto de deseo también se
le extingue “Ah, no, no era!” Yo siempre doy el ejemplo de un compañero mío de la facultad que era de
libro…entonces el siempre buscaba cosas, entonces y esta cuestión de…uno lo ve, cuando a uno le pasa
que tiene mucho deseo de algo y que cuando lo tiene dice “ah, no pero, no y al final lo tengo y no me
gusta” y este chico se había comprado una moto, no? entonces andaba con el tema de la moto, la moto, la
moto, hasta que logró tener la moto, durmió con la moto en la casa, adentro, la entró y yo iba al grupo de
estudio ahí y estábamos ahí haciendo el seminario 8, me acuerdo y el analista, un capo era el profesor mío
de la facultad lo tenia muy calado, y estábamos hablando del obsesivo y el nunca entendía las cuestiones
del obsesivo, entonces le dice “bueno, y al final qué te paso con la moto?”, “y, no nada, no era la moto”,
Nunca es la moto, nunca es nada. También está la cuestión del deseo. El deseo es metonímico, pero
también es pensar que va existir el objeto que va a satisfacer, entonces el sujeto, el obsesivo supone que
va a haber un objeto, y a veces el se ofrece como objeto, para satisfacer, por ejemplo las demandas de
una histérica .Y entonces la histérica le retorna, por que le hace saber que está castrado en realidad y que
ella lo tiene.
Entonces, está el deseo a distancia, tiene que estar para que subsista y después retoma esta cuestión del
callejón sin salida que antes mostramos ¿Por qué es un callejón sin salida?
Por que, hay que sostener al otro, pero a la vez, él quiere destruir al otro, entonces, si lo destruye no lo
puede sostener, y en esto se pasa la vida: oscilando entre la demanda, cada vez que se acerca a un
objeto, se esfuma después, y otra de las cuestiones que hace para evitar el deseo del otro: busca
reducirlo a la demanda. Entonces de esta manera mata el deseo, por ejemplo con la mujer, al no permitir
que desee, mata el deseo. Entonces en ese punto dice Lacan que el cónyuge destruye el deseo del otro: Y
otra manera de sostener es el sostener al otro en la demanda, sostener al otro de la demanda es la
cuestión del desafío o sea las hazañas, las proezas, esto que mencionaba María José y después la
cuestión del regalo y la oblatividad.
En la pagina 424 creo que habla de la oblatividad. Y en la 425 habla de la cuestión de las hazañas, dice
“por ejemplo les he hablado de las hazañas de los obsesivos” ¿Qué es esa hazaña? Y esta es la cuestión
bien importante dice – “para que haya hazaña hacen falta ser al menos tres “– en la pagina 425, abajo del
todo – “porque uno no lleva su hazaña solo “ no? Tres son: el sujeto el obsesivo, el otro y el Otro… por que
digamos, hace falta ser al menos dos o sea vieron el obsesivo y el rival , ¿se acuerdan? El obsesivo y el
rival. O sea que tiene que rivalizar con alguien el obsesivo. Pero esta hazaña está dirigida al otro con
mayúsculas que se acuerdan que era el que llevaba los cómputos, o sea el cálculo o sea dice _ “luego
hace falta también que haya alguien que registre y sea el testimonio “ en el caso del hombre de las ratas
es el padre muerto no? Este padre, él realizaba todas las hazañas dirigidas al padre muerto, si no bueno,
desde el mas allá el padre me ve entonces lo provocaba bueno hacía hazañas un poco boludas, entonces
dice – quiere decir que se inflingen toda clase de tareas, particularmente duras, agotadoras y por otra
parte lo consiguen: Lo consiguen tanto más fácil, cuanto que es lo que desean hacer. En algún punto lo
que dice es que el obsesivo en esas hazañas tampoco arriesga nada, porque son hazañas que puede
realizar, lo que pasa es que, lo que tiene es esta direccionalidad al otro.
En el obsesivo el trabajo, otro de los ejemplos, es algo muy eficaz, está hecho para liberar el tiempo de
partir a toda vela, el tiempo de las vacaciones, y habitualmente la travesía de las vacaciones resultará más
o menos desperdiciada o sea, da el ejemplo que el obsesivo nunca se puede tomar vacaciones.
Por qué? Por que de lo que se trata era de obtener el permiso del otro, ahora bien el otro con minúscula,
ahora me refiero al otro de hecho, el otro que existe, no tiene nada que ver con el absoluto con esto de la
eficacia, pero la simple relación del que el otro real está desde el ego demasiado ocupado con su propio
otro y no tiene ninguna razón para cumplir la misión de concederle a la hazaña del obsesivo su pequeña
corona. Lo que lo complica al obsesivo es que el otro no lo toma como rival, no le da su pequeña corona,
que sería, supone que con esa hazaña realiza el deseo no? Pero que deseo? Ese deseo que es imposible.
Entonces se puede decir también desde cierto punto de vista que el la hazaña el sujeto domina, doma,
incluso domestica una angustia fundamental. En esta hazaña está prevenido el obsesivo, no hace nada
que no haya calculado de antemano no? Dice- hay en la hazaña del obsesivo algo que permanece siempre
irremediablemente ficticio, por que la muerte, quiere decir aquello en lo que se encuentra el verdadero
peligro, no reside en el adversario a quién el parece desafiar sino ciertamente en otra parte. Está
precisamente en el testigo invisible, aquel Otro con mayúscula que está ahí como espectador, el que
cuenta los tantos y dirá del sujeto, decididamente, como se dice en algún lugar del delirio de schreber, es
duro el muchacho – bueno, se está burlando … el obsesivo, no, el otro con quién juega siempre a fin de
cuentas es un otro que es el mismo, que de entrada le cede todas las formas, la palma como quiera que lo
haga pero lo que es importante es el otro, el otro con mayúscula , a quién todo esto ocurre. Este es el que
hay que preservar a toda costa, el lugar dónde se registra la hazaña, donde se inscribe su historia.
Es lo que hace que el obsesivo se mantenga tan pegado a todo lo que hace al registro de la categoría del
cómputo. El obsesivo quiere mantener ante todo aunque no parezca, aparentando pretender otra cosa, es
que este otro en que las cosas se articulan en términos de significante, necesita sostener todo el tiempo a
ese otro garante de la verdad inconsistente, mantenerlo a toda costa por que es el que va a validar o no la
hazaña. Entones, imagínense si el otro se presenta como deseante, no va a estar mirando la hazaña del
obsesivo
Pregunta ¿podría dar un ejemplo de ver a ese otro como rival?
En el hombre de las ratas, por ejemplo, cuando él se imagina, tiene un montón de fantasías, en relación a
esto, se imagina que la mujer pobre se casa con un rico y que él después hereda una fortuna y después va
y le muestra y como que ya es tarde no?
Después tiene varias proezas de ese estilo, no me acuerdo en realidad hay ejemplos muy burdos en
relación a esto que se me ocurren siempre, pero esta cuestión tan masculina que a las mujeres a veces
nos cuesta entender, la cuestión, esta cuestión de la competitividad, no? El objetivo de estar todo el
tiempo compitiendo con el otro, no? es una cuestión fálica .Y lo digo así burdo es quién la tiene más larga
… entonces para quién todo esto? En realidad generalmente están sosteniendo a un otro idealizado o se
comparan con un padre idealizado o tienen idealizada a una mujer, entonces muchas veces hay otros que
se les presentan como rivales al obsesivo pero que están en su cabeza no? Como cuando por ejemplo
fantasea con el ex de la mujer, entonces todo el tiempo está imaginando hazañas o lo quiere cagar a
piñas no? Esta cuestión , a este lo voy a cagar a piñas , si me lo cruzo lo cago a piñas, … claro por que en
realidad lo que no soporta es por ejemplo que la mujer haya deseado a ese otro , entonces que puede
desear otra cosa, eso es lo que no soporta.
Bueno después vamos a hablar de la histeria, Un día me acuerdo un alumno, me dice, por qué están todo
el tiempo bardeando al obsesivo, le digo bueno no…después vamos a hablar de la histeria pero en
realidad lo que les tiene que quedar claro es esta cuestión no? Que el deseo del obsesivo, que el obsesivo
reduce el deseo a la demanda y siempre se le presenta como un deseo imposible, que Lacan denomina
“la coartada obsesiva” y esta coartada después en el seminario seis que nosotros no lo vemos pero habla
de la procastinación esto que venimos diciendo, la procastinación tiene que ver con esto de siempre estar
postergando, bueno, ya mas adelante, en algún momento, no? Por que eso o sea realizar el acto siempre
produce angustia.
Lacan habla del horror del acto, en este punto produce horror el acto.
Otra de las cuestiones es que el obsesivo construye un otro sin barrar no? En realidad no quiere saber de
la falta del otro el obsesivo construye otro sin barrar que la da garantías y le vive pidiendo permiso.
Entonces acá tengo ejemplos mirá “yo quisiera pero no me dejan “, el otro es el que me lo prohíbe,
entonces en ese punto dice siempre se escapa del verdadero riesgo, por que el verdadero riesgo tiene que
ver con el acto no con todas estas hazañas, proezas.
Entonces se inventa otro que prohíbe y es la mejor manera de mantener el deseo a distancia.
Entonces en ese punto el día que otro se muera va a poder realizar, va a poder vivir.
Vieron cuando dice esta cuestión de que el obsesivo se agarra a las cuestiones verbales, ósea, otra de las
cuestiones que el obsesivo se agarra, ósea quiere que se le diga todo, la verdad, “decime la verdad”,
entonces… cosas claras, precisas. Porque no quiere saber nada de que el otro le demande, pero uno
sabe, es lo que dice el psicoanálisis, que la verdad no puede ser dicha. Entonces la verdad no es algo que
pueda ser dicho, siempre es a medias porque el significante no recubre todo, salvo que no recubre lo real,
lo simbólico no recubre todo entonces cuando aparece algo de lo real, la angustia tiene que ver con esto,
bueno el obsesivo esto no quiere.
Pregunta: me queda la duda acerca de la función del fantasma
Inés: justamente es velar la castración, ósea en el punto. En realidad el fantasma, vieron que esta a la
altura del deseo, obtura justamente el deseo, ósea se vela, se vela este lugar. Lacan dice que en vez de
pasar al otro piso, cortocircuita por el fantasma. Entonces el fantasma del obsesivo de lo que no quiere
saber nada del otro, del deseo del otro, del significante del otro barrado, entonces él se pone muchas
veces como objeto obturando esta falta, no quiere que le aparezca nunca la falta, entonces pide que le
pidan.
(Va realizando una red en el pizarrón)
Como falo imaginario no? El fantasma del obsesivo en la castración. Este es el falo imaginario que viene a
colmar la falta en el otro, entonces este es el fantasma obsesivo que pone como falo imaginario, con
distintas (no se entiende, parece ser relaciones) en esta altura es objeto, esto son objetos, tiene que ver
con los objetos, con el yo. Entonces en este punto el objeto obsesivo se pone como falo imaginario que
colma la falta del otro. Da, este es el fantasma de la oblatividad, dar, dar, dar. Dice: usa el falo imaginario
para obturar la falta en el otro. Oblatividad quiere decir eso, dar, es generosidad. Entonces trata de
responder a la demanda del otro dando objetos y te aleja del deseo, porque dar objetos a la demanda es
alejarse del deseo. Se aleja del deseo y lo mantiene como imposible. Dice: dar objetos es la función
facilizada, facilizada de falo, para responder a la demanda del otro, “vos me pedís y yo te doy el falo”, “vos
me pedís y yo te doy el falo” como que con eso se colmara la falta, el falo no colma.
Comentario: El objetivo es siempre que no aparezca la falta
Inés: exacto ¿Por qué que aparece? Si aparece la falta, aparece la falta propia, de esa falta él no quiere
saber nada el neurótico, no? De la propia falta.
Entonces, ni la histérica, después cuando explique la histérica, el fantasma histérico, de lo que no quieren
saber es de la barradura del otro.
Entonces como falo imaginario, es el yo fuerte, esta función, es el yo fuerte el obsesivo, el yo fuerte del
narcisismo. Es difícil angustiar a un obsesivo, les aviso. Para trabajar con un obsesivo hay que
angustiarlo. Y es difícil porque enseguida cuando parece algo de la angustia, la vela con algún otra cosa.
Bueno, se entendió algo?
Para la próxima vemos histeria.
A ver yo quiero saber, ¿Ustedes leyeron intervención de la transferencia? porque por eso yo creo que lo
tienen así como mas colgado. Lo que quiero saber es si los seminarios que dió Jorge son iguales a los que
dio el año pasado ¿son iguales? Rta: si. Entonces yo voy a retomar algunas cosas de eso.
Pregunta por la formula de la sexuación.
Inés: si la dio el año pasado, lean Intervención sobre la transferencia (escrito de Lacan) y la primer parte de
Collet Soler, no me acuerdo que otros textos hay de histeria. En realidad tendrían que leer Dora, pero
bueno no alcanzamos.
El seminario 4 es lo que vieron el otro día, el lunes dio fobia y fetiche, creo. Y nos toca ver Leonardo, es
corto Leonardo si pueden léanlo y el teórico de Jorge, el lo paso.