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Los aminoácidos y su interacción con los


vegetales
octubre 21, 2014 • General, Información técnica

D. Vicente López Cerezo es Ingeniero Químico por


el IQS y se incorpora en calidad de gerente en Proalan, S. A. (empresa de capital
español) en 1979.

Proalan es fabricante de hidrolizados de proteína de origen animal y vegetal,


mediante procesos químicos y enzimáticos. Comercializa productos estándar y
formulaciones específicas para clientes en diversos mercados. Siempre intentando
satisfacer las necesidades de los clientes que necesitan productos de alto valor
nutricional. En el mercado agrícola suministra productos con aminoácidos libres a las
empresas de agroquímicos. Posee el registro del REACH para sus hidrolizados.

La firma Proalan se incorpora a AEFA (Asociación Española de Fabricantes de


Agronutrientes) en 1998 y en ella, D. Vicente López participa activamente en el
Comité de Trabajo de Bioestimulantes.

Una de las especialidades en agronutrición vegetal incluye a los


aminoácidos y proteínas. ¿Qué son?

Los aminoácidos son moléculas orgánicas compuestas de carbono, hidrógeno,


oxígeno y nitrógeno. La metionina y la cistina contienen, además, azufre.

Su nombre se debe a los grupos funcionales que contiene: un grupo amino básico
(NH2) y un grupo carboxilo ácido (COOH) unidos a una cadena carbonada (R).
Se han identificado 20 aminoácidos como formadores de proteínas. La relación
cuantificada de cada aminoácido se llama “aminograma”.

Se han detectado también en los vegetales más de 250 aminoácidos no-proteicos, con
funciones fisiológicas, metabólicas, de intermedio funcional, etc.

La presencia de un carbono asimétrico confiere a los aminoácidos la particularidad de


que los grupos amino y ácido se pueden situar (espacialmente) en dos posiciones. A
estas dos formas se les denomina estereoisómeros; puesto que sus estructuras espaciales
son imágenes especulares, no superponibles. A los dos estereoisómeros se les
denomina: L y D.

 L. Si la posición del grupo amino se sitúa a la Izquierda del grupo hidroxilo del
carboxilo. (Figura 2)
 D. Si la posición del grupo amino se sitúa a la Derecha. (Figura 3)

Sólo los aminoácidos proteicos “L” son útiles para la formación de las proteínas.
La síntesis de los aminoácidos en las plantas se realiza por cinco vías principales, que
se denominan en función del precursor del que derivan:

 Familia del pirúvato: Alanina, valina y leucina.


 Familia del oxalcetato: Ac. aspártico, lisina, treonina, metionina e isoleucina.
 Familia del alfa-cetoglutarato: Ac. glutámico, prolina, hidroxiprolina y
arginina.
 Familia del siquimato: Tirosina, fenilalanina, triptófano e histidina.
 Familia del ciclo de Calvin: Glicina, serina y cistina.

Existen interacciones metabólicas entre las diferentes familias.

Las proteínas están constituidas por largas cadenas de aminoácidos proteicos unidos
entre sí por un tipo de enlace llamado: “enlace peptídico”. El peso molecular o tamaño
de las proteínas es muy diverso; existiendo de peso molecular pequeño hasta otras con
cifras superiores a los 300.000 Daltons.

Las diversas proteínas se diferencian entre sí por la cantidad de cada uno de los
aminoácidos presentes en su molécula. Los aminoácidos son los mismos en todas las
proteínas, la diferencia está en la cantidad de cada uno de ellos. Es decir, en el
aminograma.

¿Qué es la hidrólisis de proteínas?

La hidrólisis es el proceso químico de rotura de los enlaces peptídicos que unen los
aminoácidos de una proteína.

Se llama “hidrolizado” al producto final de un proceso de hidrólisis. Es una mezcla de


aminoácidos libres y péptidos de diferente tamaño, en función del proceso de hidrólisis.

La hidrólisis, conforme avanza la rotura de los enlaces peptídicos, genera fracciones de


aminoácidos que reciben los siguientes nombres:

 Peptonas, son las fracciones más grandes.


 Polipéptidos, son cadenas de más de diez aminoácidos.
 Péptidos (oligopéptidos), si las cadenas son inferiores a diez aminoácidos.
 Aminoácidos libres.

La hidrólisis es una reacción química que únicamente incorpora agua; pero, necesita la
presencia de un catalizador. El tipo de catalizador o “agente hidrolítico” define la
hidrólisis.

¿Cuántos agentes son utilizados para la hidrólisis por las empresas?

La industria tiene la posibilidad de utilizar tres agentes hidrolíticos: ácidos, enzimas y


álcalis.

La hidrólisis ácida y la enzimática mantienen la característica “L” de los aminoácidos.


La diferencia entre ellas es la capacidad de generar aminoácidos libres.
La hidrólisis ácida puede generar oligopéptidos y una cantidad grande de aminoácidos
libres (en periodos cortos de tiempo).

La hidrólisis enzimática, por la propia naturaleza de las enzimas, puede ser selectiva en
la rotura de los enlaces peptídicos. Por ello, genera polipéptidos y la cantidad de
aminoácidos libres, depende del tipo de enzima y del tiempo, generalmente, mucho más
largo.

La hidrólisis alcalina genera una mezcla racémica de aminoácidos libres. Es decir, un


50% de los aminoácidos libres son L y el otro 50% son D. Esencialmente, una
hidrólisis alcalina no se utiliza cuando se busca obtener un hidrolizado de alto valor
nutricional.

Científicamente está probado que la hidrólisis ácida y la enzimática mantienen la


característica “L” de los aminoácidos libres. Sin querer retroceder más en el tiempo ya
en 1950 el Profesor Haurowitz (Professor de Bioquímica de la Universidad de Indiana,
Presidente de la Div. Biología Química de la American Chem. Soc.), en su libro:
“Química y Función de las Proteínas” editado en España por Ed. Omega 1969 -1ª
Edición, Pág. 26 indica: “La ventaja de la hidrólisis mediante ácidos estriba en que se
evita la racemización, con lo que los aminoácidos se obtienen como L-aminoácidos”

¿Cuál es la interacción de los aminoácidos con los vegetales?

La acción de los aminoácidos sobre el organismo vegetal siempre se ha centrado en


su acción para ayudarlos a superar situaciones de estrés y situaciones de gran actividad
metabólica como las que se producen en las fases de brotación, floración, fructificación,
etc.
¿Cómo se define el concepto de estrés en las plantas?

El estrés se sitúa en el cambio de cualquier factor ambiental, que actúe sobre el vegetal
afectando a la respuesta bioquímica y fisiológica de los mismos, pudiendo provocar
daños y lesiones, ocasionalmente irrecuperables.

En general, las situaciones de estrés originan en el vegetal una serie de cambios


fisiológicos compensatorios que van encaminados a mantener las condiciones vitales
del organismo.

Según Larcher (1987) el estrés es una reacción de presión interna que resulta de fuerzas
externas. Hay tres fases en la dinámica del estrés:

 Alarma. Caracterizada por una reducción de la vitalidad.


 Resistencia. Respuesta al estrés prolongado en la que el vegetal intenta
adaptarse y readquirir un funcionamiento casi normal.
 Agotamiento. La capacidad adaptativa se ha agotado, provocando
perturbaciones metabólicas graves y, en algunos casos, la muerte del vegetal.

El tipo de los factores que afectan a los vegetales divide el estrés en dos grupos. Uno es
el estrés abiótico. Alteración en el metabolismo celular, inducido por factores no
infecciosos como:

 Luz (exceso o falta).


 Temperatura extremas (altas o bajas).
 Agua (falta o exceso).
 Altas concentraciones de iones metálicos Al+3, Pb+2 y no metálicos Na+.
 Contaminantes atmosféricos O3, NO, N2O, CO.

El otro es el estrés biótico. Alteración en el metabolismo celular, inducido por factores


infecciosos como hongos, bacterias, virus, nemátodos y plantas parásitas, capaces de
penetrar y establecer una relación directa con la planta hospedante.

¿Se han publicado muchos artículos científicos sobre la acción de los


aminoácidos en los vegetales?

El inicio del siglo XX corresponde al comienzo de la inquietud investigadora en las


Facultades de Fisiología Vegetal sobre la acción de los aminoácidos en los vegetales.
Los estudios, en esas fechas, se centran en las funciones nutricionales de los
aminoácidos.
El paso del tiempo, orientó las investigaciones, además de la función principal de los
aminoácidos como sustancias nutricionales, hacia el estudio de su papel como
colaboradores de los agentes de regulación del metabolismo y crecimiento del de los
vegetales en condiciones naturales.

Los años 70 son de una aceptación cada vez más fecunda en el ámbito científico de la
acción de los aminoácidos. A partir de mediados de los años 80, si consultamos el
“Horticultural Abstracts” e Internet, las citas de estudios aparecen en cantidades
crecientes. Además, se abre el objeto de las investigaciones desde la acción de un solo
aminoácido, como en los inicios, a la acción de la aplicación de bioestimulantes (a
base de hidrolizados de proteínas) que incorporan todos los aminoácidos proteicos. Este
hecho es fruto de la constatación de que existen respuestas comprobadas de los
vegetales a la aplicación de aminoácidos. Las respuestas de los vegetales no derivan
solamente de la carga nutricional que aportan sino que implican la existencia de una
acción colaboradora en la regulación del metabolismo y del crecimiento.

Nos puede exponer algunos ejemplos de investigaciones publicadas.

Una de las primeras investigaciones sobre los efectos de los aminoácidos como
colaboradores en la regulación del crecimiento fue realizado por Nickell (1964) en el
cultivo de la caña de azúcar. En la implantación de la caña de azúcar existen graves
problemas para obtener una buena germinación y un crecimiento inicial rápido, que
promuevan una buena cobertura del suelo. Los investigadores ensayaron diversos
reguladores para esta finalidad y observaron una respuesta extraordinaria con la
aplicación de arginina. Maretzki (1968 y 1969) y Nickell (1969 y 1972) confirmaron el
trabajo inicial a nivel celular preparando medios de cultivo con suspensiones de células
de caña de azúcar.

Rajagopal (1981) demostró que la prolina promueve un aumento de la resistencia


estomática en el haz y en el envés de las hojas con el consiguiente interés en los
episodios de estrés hídrico. La respuesta del vegetal es mucho más intensa en la
epidermis del envés y en hojas jóvenes.

McCue y Hanson, (1990) y Riquelme et al. (1997), demostraron la calidad como


osmoprotector de la prolina para la resistencia a las condiciones de sequía y salinidad.

Parsons (1991), estudió que la acumulación de prolina, bajo el estrés hídrico, alcanza
hasta 100 veces y se debe a la síntesis nueva y no a la degradación de las proteínas del
vegetal.

Ortega et al. (1999), demostraron la actividad de la prolina en la protección de algunas


enzimas frente a una desnaturalización térmica.

El trabajo de Smykov (1984) concluye que la adición de prolina promueve el aumento


del cuajado de diversas variedades del manzano.

Bretelet (1985) estudió el efecto de diversos aminoácidos sobre la utilización de nitratos


por las raíces, estimulando la actividad de la nitrato reductasa para incrementar la
absorción de los nitratos. Estas observaciones fisiológicas pueden tener interés en la
mejora económica de la fertilización nitrogenada.

Un ensayo, de tres años de duración, Khrenovskov (1985) demostró que distintos


aminoácidos promueven un aumento de la respiración y de la síntesis de pigmentos en
los estadios iniciales del desarrollo de los injertos de viña.

López G (2009), estudió los efectos de la alanina y la glicina en la síntesis de la clorofila


y de las porfirinas. La arginina estimula el crecimiento de las raíces. La leucina ayuda
en la fecundación y amarre del fruto.

En 1986 Lambracht publicó uno de los primeros estudios sobre los efectos de un
bioestimulante comercial en diversos cultivos frutales y ornamentales. Las
aplicaciones por pulverización aumenta el vigor de las plantas madres de diversas
especies ornamentales con el consiguiente incremento en la producción de esquejes. El
riego del sustrato de enraizamiento de ornamentales mejora el arraigo y crecimiento de
esquejes. La incorporación del bioestimulante a los tratamientos de fungicidas y
herbicidas implica una mejor dispersión, penetración y persistencia de los fitosanitarios,
en consecuencia se puede reducir las dosis aplicadas.

La pulverización de olivos con arginina aumenta el cuajado de la aceituna sin


afectar la abscisión de los frutos jóvenes. Esta fue la conclusión del estudio de Rigini
(1986). El tratamiento debe realizarse en plena floración o al inicio de la caída de los
pétalos. Así mismo, comporta una disminución del nivel de etileno de las
inflorescencias.

Un ensayo de Moustafa (1986) durante tres años en viñas de 12 años, se comprobó que
la aplicación de un bioestimulante comportaba un incremento de la producción y de la
calidad de la uva.

Esta información científica sobre los aminoácidos en la agricultura ¿cómo


ha incidido en el mercado profesional de la agronutrición?
La derivación clásica que conlleva las investigaciones científicas profundizaron en el
interés profesional por la utilización de aminoácidos en el mundo profesional. La nueva
orientación se centraba en superar la ya conocida, y utilizada desde antiguo, del aporte
en abonado al suelo de materia orgánica proteica para una autodegradación lenta. A
finales de los años 70 y principios de los 80 el objetivo era una acción rápida y concreta
que produjera unos efectos sensibles en los momentos críticos para la mejora del
rendimiento de los cultivos. Se debía proporcionar a los vegetales herramientas que les
permitieran resistir y superar situaciones metabólicas adversas en momentos concretos.

Los profesionales, de la industria de agroquímicos, conocedores de los estudios de los


investigadores contemplaron lo que el mundo de la nutrición les ofrecía y podía serles
útil. La búsqueda se centró en los hidrolizados de proteína como productos con un alto
potencial de proporcionar todos los aminoácidos que podrían necesitar los vegetales.

La tecnología de la hidrólisis estaba lo suficientemente desarrollada para poder ofrecer


una amplia gama de posibilidades en la oferta de cantidades variables de aminoácidos
libres, como materia activa de los nuevos productos.

La alta formación técnica de los profesionales del sector agrario y su profundo


conocimiento de las necesidades metabólicas de los vegetales originó una expansión de
la utilización de los fertilizantes con aminoácidos libres como materia activa a
mediados de los años 80.

El nivel y profundidad en el consumo de los fertilizantes con aminoácidos libres fue


tan grande que la Administración española tiene el privilegio de ser la primera a nivel
mundial en reconocer los beneficios de este tipo de fertilizantes y, en consecuencia,
reglamentar sus características incorporándolos a la estructura general de fertilizantes
autorizados.

A partir de los años 90, las empresas de agroquímicos han introducido en el mercado
agrícola una gran cantidad de fertilizantes con aminoácidos libres. Al mismo tiempo,
han desarrollado una inmensa docencia de documentación técnica teórica y práctica de
ensayos de campo que cubren todas las variedades vegetales en cualquier situación
metabólica de su ciclo vegetativo.

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vegetales#sthash.RKK3Z9cC.dpuf

USO DE AMINOÁCIDOS EN LA AGRICULTURA

Todos los seres vivos necesitan L-aminoácidos como unidades estructurales fundamentales para la
formación de proteínas, enzimas y materiales de partida para la síntesis de otras sustancias esenciales. Hasta
hace unos años, la única forma de promover la formación de aminoácidos en las plantas era de forma
indirecta y solo a través del sistema radicular: por medio de la adición de fertilizantes inorgánicos, el
nitrógeno pasa a la solución del suelo y de aquí es absorbido por las raíces y transformado en aminoácidos.
Este proceso exige a la planta un consumo energético muy alto, que podría ser aprovechado en otros
procesos biológicos.

En la actualidad, está demostrado que la aplicación al suelo o foliar de aminoácidos tiene un efecto muy
favorable sobre la nutrición de los cultivos, ya que se le suministran los eslabones fundamentales para la
formación de las macromoléculas biológicas, sin necesidad de pasos intermedios para la síntesis.

FUNCIÓN DE LOS AMINOÁCIDOS

Los aminoácidos son los componentes básicos de las proteínas, macromoléculas complejas que en las
plantas desarrollan funciones estructurales (como componentes de las paredes celulares), enzimáticas
(muchos procesos bioquímicos están catalizados por proteínas) y hormonales.

Se caracterizan por tener en su molécula un grupo amino (-NH2) y un grupo ácido (-COOH) unidos a un
mismo carbono, denominado carbono alfa. A este carbono se encuentran unidos también un átomo de
hidrógeno y un radical que es el que diferencia a los distintos aminoácidos.

COOH
H - C - NH2
R

En función de la posición que ocupen en el espacio los 4 grupos unidos al carbono alfa, se distinguen dos
tipos de isómeros denominados dextrógiros (D) y levógiros (L). Los aminoácidos que forman las proteínas,
denominados aminoácidos proteicos, y la mayoría de los que se encuentran en la naturaleza, son siempre de
la forma L.

Además de los aminoácidos proteicos, que son 20, existen otros que se presentan en forma libre o
combinada, pero nunca formando parte de las proteínas. A estos se les denomina aminoácidos no proteicos y
se conocen más de 200.

Las plantas son capaces de sintetizar todos los aminoácidos, tanto los proteicos como los no proteicos,
utilizando como fuente de nitrógeno el amonio y el nitrato que encuentran en el suelo o que se les aporta
foliarmente. Algunos aminoácidos, además contienen azufre, que la planta obtiene del sulfato del suelo.

La síntesis de aminoácidos es costosa para las plantas en relación al requerimiento energético que precisan.
Este gasto de energía es especialmente importante en momentos en los cuales la fisiología de la planta no es
óptima, como puede ser en el caso de golpes de calor o frío, enfermedades o estrés hídrico.

Además, está demostrado que las plantas sometidas a cualquier tipo de estrés, necesitan incrementar el
contenido total de aminoácidos libres para soportar dicha situación. Esto, lo hacen a costa de disminuir la
formación de proteínas, lo que provoca una reducción en la tasa de crecimiento de éstas.

APLICACIÓN DE AMINOÁCIDOS EN LAS PLANTAS:

Al final de la década de 1970 surgió la alternativa de la fertilización directa de las plantas con
aminoácidos libres. Este método evitaría la transformación química del nitrógeno nítrico y
amónico dentro de la planta en aminoácidos y por tanto llevaría a ésta a un importante ahorro
energético que le ayudaría a superar, tanto situaciones de estrés como para fomentar su
crecimiento y desarrollo.

También se sabe que los aminoácidos están íntimamente relacionados con los mecanismos de
regulación del crecimiento y desarrollo vegetal. Algunas hormonas vegetales se encuentran unidas
a aminoácidos o proceden de la transformación de éstos, lo que indica el importante papel que
puede tener la aplicación de aminoácidos libres como fertilizantes.

Las plantas pueden absorber los aminoácidos tanto por vía radicular como por vía foliar.

 Por vía radicular serían absorbidos igual que el nitrógeno nítrico o amónico, y la savia los
repartiría por toda la planta.
La vía foliar es la más utilizada, ya que pueden aplicarse conjuntamente con otros
tratamientos como abonos foliares, fitosanitarios, herbicidas, etc., traslocándose los
aminoácidos desde las hojas al resto de la planta. La aplicación foliar es más eficiente a
corto plazo que la vía radicular, aunque esta última es la aconsejable para favorecer el
enraizamiento tras el transplante, fundamentalmente en hortícolas.

Pruebas realizadas aplicando aminoácidos radioactivos (marcados con 14C) han demostrado que
éstos entran rápidamente en la planta, y entre un 5 y un 20% se integra en ella antes de un día,
dependiendo ésto del aminoácido, la planta y factores externos. Estas pruebas han demostrado la
efectividad de los L-aminoácidos externos al comprobarse su rápida incorporación al metabolismo
de las plantas como si fueran éstas las que los han sintetizado, contribuyendo así al proceso de
desarrollo y crecimiento.

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OBTENCIÓN DE AMINOÁCIDOS:

Los aminoácidos se obtienen por hidrólisis de proteínas. La hidrólisis significa la ruptura de las proteínas en
las unidades que las forman, es decir, los aminoácidos. Tras el proceso de hidrólisis se obtiene una mezcla
compuesta mayoritariamente por aminoácidos libres, aunque también contiene en menor proporción
pequeñas cadenas de aminoácidos (péptido de cadena corta). La planta únicamente puede utilizar los
aminoácidos libres y dentro de éstos los que son de forma L.

Las proteínas empleadas para la obtención de aminoácidos pueden ser de origen vegetal o animal. Las más
aconsejables para su empleo como fertilizantes son las de origen vegetal, ya que contienen los aminoácidos
que emplean las plantas en las concentraciones usuales en ellas.

La hidrólisis del material proteico para su transformación en aminoácidos libres puede realizarse por medio
de enzimas proteolíticas (hidrólisis enzimática) o por ataque con ácidos concentrados como ácido
clorhídrico o sulfúrico (hidrólisis ácida). La hidrólisis enzimática se realiza en condiciones suaves
(aproximadamente de 60 ºC de temperatura) por moléculas que selectivamente van rompiendo las cadenas
de proteína y liberando aminoácidos.Por el contrario, la hidrólisis ácida se produce en condiciones extremas
(T > 100º C y medio ácido concentrado), lo que provoca la destrucción de algunos aminoácidos esenciales
como el triptófano (que está relacionado con la síntesis de una hormona: el ácido indol-acético) y la
obtención de una mezcla de D y L aminoácidos, no siendo útiles los D-aminoácidos para la planta, como ya
se dijo.

Por tanto, puede afirmarse que los aminoácidos procedentes de la hidrólisis enzimática de proteínas de
origen vegetal (soya, girasol, etc.) constituyen un fertilizante equilibrado para las plantas al contener todos
los aminoácidos necesarios para las plantas y en las proporciones adecuadas. Por todo lo anteriormente
mencionado, los aminoácidos entran al grupo de sustancias llamadas bioactivadores.

BIOACTIVADORES

Los Bioactivadores están compuestos por aminoácidos, polisacáridos, péptidos y/o ácidos húmicos. Los
bioctivadores se absorben y se utilizan de forma inmediata. Su absorción no depende de la actividad
fotosintética de la planta. Los bioactivadores pasan directamente a los tejidos conductores con un consumo
mínimo de energía.

La finalidad de la aplicación de estos productos no es la nutricional, sino la de favorecer y potenciar el


metabolismo vegetal.

BENEFICIOS DE LOS AMINOÁCIDOS EN LAS PLANTAS


 Aumentan la permeabilidad celular y la absorción y translación de los iones nutrientes.
 Aumentan la floración, disminuyendo el número de abortos florales regulando los procesos
osmóticos.
 Indispensables para una excelente floración, combinados con micro elementos incrementan el peso
y sabor de los frutos.
 Potencian la absorción de nutrientes minerales, facilitando su transporte a través
de la savia.
 Aceleran la recuperación de plantas sometidas a condiciones adversas, tales como: transplantes,
transportes, heladas, viento, granizo, poda, asfixias, efectos tóxicos de tratamientos fitosanitarios,
etc.
 Equilibran el metabolismo de las plantas.
 Rápida asimilación, tanto foliar como radicular.
 Acción inmediata.
 Aprovechamiento total.
 Aumento de la producción, calidad y retraso del envejecimiento.
 Ahorro para el cultivo.

Los aminoácidos son elementos esenciales de las enzimas que catalizan la síntesis de azúcares, almidón y
otros componentes de hojas, flores y frutos. Aminoácidos como la Lisina y Arginina, contribuyen al
aumento de clorofila de las hojas y retrasan el envejecimiento, con lo que se intensifica el rendimiento de
la fotosíntesis.

L-aminoácidos - información básica


Aminoácidos – los componentes de proteína – son esenciales de toda formación de
células, son cruciales en muchos de los procesos de la planta, entre ellos se encuentra la
fotosíntesis, la cual produce carbohidratos que son necesarios para el crecimiento de la
planta. Todas las plantas son capaces de sintetizar aminoácidos, pero este no deja de ser
un proceso complejo que requiere energía. La aplicación de aminoácidos a la planta de
cultivo permite ahorrar energía y mejorar el desarrollo de la planta durante las etapas
críticas del ciclo de vida, cuando requieren cantidades abundantes de estas estructuras
proteicas.

Aminoácidos:

Los aminoácidos son sustancias orgánicas que se forman simétricamente por un átomo de carbono que
esta unido a:

 Un grupo Amino –NH2


 Un grupo Carboxilo –COOH
 Dos radicales –R y R´ características de cada aminoácido

Teóricamente, el número posible de aminoácidos que se encuentra en la naturaleza es infinito. Sin


embargo, para la nutrición de la planta, los aminoácidos relevantes son los L-Alfa, en los cuales la radical
genérica R se substituye por una de Hidrógeno.
Aminoácidos L y D
La estereoquímica es importante para los organismos vivos, ya que sus propiedades pueden cambiar
dependiendo en la distribución espacial de sus componentes atómicos. Todos los aminoácidos, con
excepción de la glicina (la cual no tiene carbono asimétrico), se encuentran representados en L y D, en
función de la disposición espacial de los grupos que unen al carbón asimétrico. Esta disposición divierte
la luz polarizada de una manera u otra. Esta característica óptica es la que divide los aminoácidos en L o
D. Solamente los L-aminoácidos forman parte de las proteínas que utilizan las plantas y son los únicos
que producen cambios en la actividad metabólica de la planta.
Formas de aminoácidos

Todos los aminoácidos se encuentran en forma libre, de péptidos o proteínas:

 Aminoácidos libres: Los aminoácidos se individualizan como los monómeros y


no uniéndose a otro por enlaces péptidos. Debido a su bajo peso molecular, las
plantas asimilan esta forma de aminoácidos muy rápido y los efectos en el
proceso metabólico de la planta son de lo más profundo. En este sentido los
aminoácidos libres son de suma importancia para la nutrición de la planta.
 Péptidos: Cuando uno o más aminoácidos están unidos (por unión péptica),
forman un péptido. Entre más largo el péptido (más aminoácidos unidos), más
difícil la asimilación directa de las plantas.
 Proteínas: Las forman la unión de diferentes cadenas de polipéptidos. Las
unidades estructurales de las proteínas son aminoácidos unidos en una
secuencia y orden característico de cada tipo de proteína.

L-aminoácidos - impacto en la plantación


El uso de aminoácidos en cantidades esenciales es un método conocido para aumentar los
índices del cultivo y de la calidad. Aunque las plantas tienen la capacidad natural de bio-
sintetizar todos los aminoácidos que requieren del nitrógeno, oxígeno de carbono e
hidrógeno, el proceso bioquímico es muy complejo y requiere mucha energía. En ese
sentido, la aplicación de aminoácidos como los que contiene HYT B permite que la planta
ahorre energía en este proceso, la cual se puede utilizar para un mejor desarrollo de planta
durante etapas críticas de crecimiento.

Los aminoácidos son ingredientes fundamentales en el proceso bio-sintético de las


proteínas. Diferentes estudios han demostrado que los aminoácidos pueden, directa o
indirectamente tener un impacto en las actividades fisiológicas de la planta.

Los aminoácidos se aplican a través de alimentación foliar, se absorben a través del


estoma de la planta o por medio del área de la raíz cuando se incorpora con el suelo. Esto
también favorece a mejorar la micro flora, y a la vez, facilita la asimilación de nutrientes.

Bio-Síntesis de la Proteína
Las proteinas tienen funciones diferentes: Estructural (de apoyo), metabólica (enzimas), de transporte,
reserva de aminoácidos y otras funciones en las cuales los aminoácidos forman parte. Los L-aminoácidos
solamente puede ser asimilados por las plantas, en cambio los D-aminoácidos no son reconocidos por las
enzimas y no participan en el procesos bio-sintético de las plantas.
Resistencia al estrés abiótico
Condiciones del estrés abiótico como las temperaturas altas, poca humedad, heladas, plagas, granizo,
inundaciones, enfermedades y efectos fitotóxicos son efectos negativos en el metabolismo de la planta
que a su vez afectan en la calidad y la cantidad del cultivo. La aplicacion de aminoácidos antes, durante
y despues de las condiciones estresantes, proporciona a las plantas aminoácidos que están directamente
relacionados al estrés fisiológico facilitando un efecto de prevención y recuperación.
Fotosíntesis

La fotosíntesis es la vía metabólica más importante. A través de ésta, la planta sintetiza


azúcares apartir de dióxido de carbono, agua y energía luminosa. Estos azúcares
(carbohidratos) son la fuente de energía para otros procesos metabólicos de las planta.
Un índice bajo de fotosíntesis causado por estrés puede disminuir el crecimiento de la
planta.

La glicina y el ácido glutámico son metabolitos fundamentales en la formación de


tejido vegetal y en la síntesis de la clorofila. Estos aminoácidos elevan la
concentración de clorofila en las plantas que a su vez oaumenta la absorción de energía
luminosa, la cual conduce a un mayor rendimiento de la fotosíntesis.

Estoma

Los estomas son estructuras celulares que controlan el balance hídrico de la planta,
como también la absorción de gases y nutrientes. Las aberturas del estoma son
controladas por factores externos (luz, humedad, temperatura y concentración de
sales), y por factores internos (concentración de aminoácidos y acido abscísico, etc.,).

La estoma se cierra cuando hay poca humedad y luz y cuando la temperatura y


concentraciones de sal son altas. Cuando las estomas se cierran, la fotosíntesis y
transpiración (baja absorción de nutrientes macro y micro) se reducen, y la respiración
aumenta. Cuando esto ocurre, el balance metabólico de la planta es negativo. Esto
causa que el metabolismo de la planta disminuya y el crecimiento de la misma se
detenga. L-ácido glutámico actúa como un agente osmótico para el citoplasma
protector de las células, el cual favorece la apertura de las estomas.

Quelación
Los aminoácidos tienen un efecto quelante en cuanto a los nutrientes. Cuando se aplican en conjunto
con elementos micros, la absorción y transportación dentro de la planta se simplifica. Esto es originado
por la permeabilidad de la quelación y la membrana. Los aminoácidos L- glicina y L- ácido glutámico son
reconocidos como agentes quelantes muy efectivos.
Aminoácidos y fitohormonas

Los aminoácidos son los precursores o activadores de las fitohormonas y substancias


del crecimiento. L-Metionina es un precursor del etileno y otros factores de
crecimiento como el esperamino y esperadimina, los cuales son sintetizados de 5-
adenosil metionina.

L- triptófano es un precursor de la síntesis de auxina, esta disponible solamente si se


usa la hidrólisis proteica en su extracción. L- triptófano es utilizado por la planta en su
Aminoácidos y fitohormonas

forma –L, la manufactura se lleva a cabo por medio de enzimas. Cuando L- triptófano
se produce usando los procesos industriales más comunes, este aminoácido tan
importante es destruido con frecuencia.

Polinización y formación de fruto

La polinización es la transportación de polen al carpelo, el cual lleva a cabo la


fecundación y formación del fruto.

L-prolina favorece a la fertilización del polen. Los ácidos L- lisina, L- metionina, y L-


glutámico esenciales para la polinización ademas aumentan la germinación del polen y
la longitud del tubo del polen.

Balance de flora en el suelo.


El balance de la flora microbiana en el suelo agrícola es un factor básico para una buena mineralización
de la materia orgánica, como también para proveer una estructura sólida para la fertilización en el área
de la raíz. L- metionina es un precursor de los factores de crecimiento los cuales estabilizan las
membranas de la flora microbiana.
En general
El ácido L- glutámico y el L- aspártico, a través de la transminacion, favorece al resto de los aminoácidos.
L- prolina e hidroxiprolina actúan principalmente en el balance hídrico de la planta. Actúan sobre la pared
de la célula al incrementar la resistencia a las condiciones de un clima adverso. L- alanina, L- valina, y L-
lisina mejoran la calidad de los frutos. L- histidina asiste a la maduración apropiada de la fruta.
Observaciones cuando se aplican aminoácidos a la planta

Efecto trófico:

Los aminoácidos libres, cuando son metabolizados rápidamente, dan nacimiento a


substancias que se encuentran biológicamente activas. Los aminoácidos también
fortalecen y estimulan a la vegetación.

Efecto hormonal:

Los aminoácidos libres también estimulan la formación de:

 Clorofila
 indol-3-acético
 Vitaminas
 Varios sistemas enzimáticos

Efectos Trófico + Hormonal:

 Estimula la floración
 Mejor entorno para el fruto
 Más alta calidad en la precocidad/pre-madurez, tamaño y coloración de los
frutos.
Observaciones cuando se aplican aminoácidos a la planta
 Mas alto grado brix
 Mayor contenido vitamínico

Productos con aminoácidos para mejorar la calidad de


las plantas
En el mercado de productos para agricultura, hay un montón de tipos y clases, de diferente
naturaleza (uso en agricultura ecológica y convencional) y que cumplen un determinado
objetivo con las plantas. Ya sea superar un estrés al que está sometido a la planta,
estimular el enraizamiento, la producción o una enfermedad. Vamos a ver qué nos pueden
ofrecer dichos aminoácidos.

Cuando hablamos de aminoácidos no hablamos de compuestos extraños sintetizados sino


de moléculas orgánicas. Hoy en día, la tendencia de la agricultura (bueno, del
consumidor…) es acercarse a la agricultura ecológica o, por lo menos, a la menos invasiva
e intensiva. Esto da pie a sacar al mercado una amplísima variedad de productos y
extractos naturales (tomillo, romero, algas, aminoácidos, etc.) que ejercen ciertas
propiedades positivas sobre los cultivos y no provocan efectos secundarios negativos (en
principio).

Los aminoácidos en las plantas


Como cualquier ser vivo, tenemos ciertas necesidades de aminoácidos. Básicamente nos
comemos un chuletón de ternera y nuestro cuerpo, mediante el uso de energía, disgrega
dichas partes en aminoácidos. Con las plantas ocurre lo mismo. Al aplicar nutrientes
(como el nitrógeno) y mediante un gasto de energía de la planta, el resultado son
aminoácidos.
Pero…¿y si ahorramos el coste de energía para producir dichos aminoácidos? Todo esto
surgió allá por 1.970, donde se quería acotar el proceso de nutrición de la planta y hacerlo
más efectivo.

Para conocer su importancia, has de saber que dichos aminoácidos participan en un


montón de reacciones de las plantas y están íntimamente ligados con el crecimiento y el
desarrollo vegetal. Incluso la producción de hormonas también depende de estas
moléculas orgánicas.

Fuente: bioibérica

Aliviar el estrés de las plantas


Sin ánimo de humanizar un vegetal, las plantas también se estresan. Este problema se
puede originar por muchos motivos, desde exceso o falta de agua, viento, calor, frío,
granizo, salinidad, etc. En ese justo momento hay un breve periodo de tiempo en el que
el cultivo se puede recuperar o no. Por eso, muchos técnicos aplican o recomiendan la
aplicación de aminoácidos en los momentos críticos de la plantación.

Eso sí, la aplicación de estos aminoácidos no está limitada únicamente a intentar aliviar
el estrés al que se ven sometidas las plantas, sino también para beneficiar a la planta en
algunos momentos críticos durante la plantación.

Básicamente, los aminoácidos son un estimulante que consigue “ahorrar energía” a la


planta, pues minimiza los procesos de descomposición de los abonos hasta obtener dichos
aminoácidos. Si una planta sufre un problema, lo que menos se busca es que gaste energía
innecesariamente y no pueda “atender” a su problema.

Momentos importantes en un cultivo

Cuando hablamos de dichas etapas decisivas en un cultivo hablamos del post-trasplante


(donde la planta pasa de unas condiciones climáticas a otras, totalmente distintas), el
crecimiento, la prefloración (L-prolina, L-lisina, L-metionina, L-ácido glutámico, etc.),
el cuajado de frutos o el mismo desarrollo de éste. Estas etapas deciden si un cultivo ha
sido exitoso o no.

Sin embargo, hay momentos donde es conveniente aplicar dichos aminoácidos y no


necesariamente nos encontramos en las etapas anteriores. Es el caso de una granizada por
ejemplo. El efecto devastador del granizo provoca rotura de tallos y hojas. La planta
ralentiza su crecimiento y se queda sin fuerzas para hacer frente a una posible infección
de sus heridas por hongos o bacterias. Es el momento de aplicar una cura a base de
aminoácidos (y su correspondiente fungicida, ecológico o químico).

¿Qué beneficio suele aportar la aplicación de


aminoácidos?
 Estimulación de la floración.
 Mejora del cuajado.
 Mejor relación de azúcar y acidez en la planta (grados Brix).
 Precocidad.
 Mejora en el tamaño y la coloración (maduración) del fruto.

Otra cosa importante es saber distinguir entre los L-aminoácidos y los D-aminoácidos.
Esto está relacionado con la posición de las moléculas que forman el aminoácido, es decir,
su disposición espacial. De entre estos dos, sólo los L- aminoácidos son los que forman
las proteínas de las que se alimentan las plantas, y los que encontraremos en los productos
que lleven aminoácidos.

Los efectos de los aminoácidos en las plantas


Aumenta la absorción de nutrientes
Una planta que tiene libre disposición de aminoácidos podrá absorber microelementos de
baja movilidad con más facilidad. Se conoce como acción quelante y está favorecido
por L-ácido glutámico y L-glicina.

Favorece la producción de fitohormonas

Más que favorecer, son los aminoácidos los que permiten que la planta pueda desarrollar
en un determinado momento sus hormonas vegetales. Estas podrían ser el etileno, las
auxinas, las hormonas que intervienen en la floración, etc.

De estas fitohormonas ya hablaremos largo y tendido pues es un tema bastante

interesante.

Mejora de las propiedades del suelo

Dichos aminoácidos, cuando se aplican al suelo, tienen un efecto mejorante, pues


aumentan la flora microbiana del suelo.

Estimula la resistencia y superación a determinados problemas

Tanto como el granizo comentado anteriormente, como la aplicación de herbicidas o


productos químicos, las bajas temperaturas o los fuertes vientos, son formas de perjudicar
a la planta. En ese momento, para superar dicho inconveniente, la planta necesita energía
y sustento, a base de agua y abono. Sin embargo, el abono genera mucho esfuerzo por
parte de la planta a la hora de descomponerse en aminoácidos. Si se estrecha este largo
camino, la planta puede recobrar fuerzas para superar muchos de los problemas comunes
en agricultura.

¿Cuál es tu idea acerca de los aminoácidos?