Está en la página 1de 4

CIENCIA

Oscar Varsavsky: hacia una ciencia para la revolución


Constanza Rossi | Lic. en Biología Delegada docente UTE - Corriente Nacional 9 de abril
Durante los años 2010 al 2012 se han reeditado algunos libros de Oscar Varsavsky, científico argentino de la
década del 60’ y 70’. Promocionado por un sector del kirchnerismo y tildado de utópico por otro: ¿quién fue
Oscar Varsavsky? Aportes y límites.

Link: http://www.laizquierdadiario.com/Oscar-Varsavsky-hacia-una-ciencia-para-la-revolucion

En el año 2010 la editorial Capital Intelectual publicó Ciencia, política y cientificismo escrita por Oscar Varsavsky en
1969, pero con una advertencia en su prólogo de Pablo Kreimer:

"…algunas de las cuestiones que Oscar Varsavsky planteó […] son portadoras de un fuerte aroma de <época> que
será nostálgico, condescendiente (como quien observa pecados de juventud) o algo anticuado, según donde se ubique
el lector en el presente."

Ese mismo año el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCyT) publicó en formato digital Estilos Tecnológicos:
Propuestas para la selección de tecnologías bajo racionalidad socialista, escrita por Varsavsky en 1974. En la
presentación, la funcionaria, Ruth Ladenheim, intenta incorporar las ideas de aquel a los propósitos del ministerio:

"Considero que estos aportes, configuran claves irrenunciables en el actual contexto de integración regional dónde
venimos siendo protagonistas de un proceso de autonomía en América Latina que enfrenta el desafío histórico de
construir, sostener y defender un sendero de desarrollo que responda a las necesidades de nuestros pueblos."
Mientras Kreimer advierte que las ideas de Varsavsky pueden resultar nostálgicas y anticuadas, el Ministerio a cargo de
Lino Barañao, que profundizó –con el gobierno kirchnerista y actualmente con el PRO– un modelo científico en
beneficio de los grandes terratenientes y los monopolios extranjeros, elude su perspectiva por un cambio social y lo
incorpora a su relato.

¿Quién fue Oscar Varsavsky?

Luego de terminar sus estudios secundarios en la escuela Normal Mariano Acosta, en 1939, ingresó a la Facultad de
Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Se doctoró en química pero desarrolló su carrera científica en matemática.
Ingresó como investigador en el recién creado CONICET en 1958 y, algunos años después, trabajó junto a Manuel
Sadosky en el Instituto de Cálculo de la Facultad. Con el golpe de Onganía se radicó algunos años en Venezuela y
regresó a la Argentina en 1969, año en que comenzó a publicar sus ideas en varios libros y en la revista Ciencia nueva,
publicación mensual entre los años 1970 a 1973, donde científicos argentinos y de otros países de Latinoamérica
desarrollaban debates y publicaciones sobre ciencia y política científica. Varsavsky murió a la temprana edad de 56
años en 1976.

¿Cuáles son las “utópicas” ideas de Varsavsky?

Su primer libro, justamente Ciencia, política y cientificismo, fue publicado en 1969 y las ideas que desarrolla están
embebidas en los acontecimientos políticos de la época: la Revolución cubana cumplía su décimo aniversario, la Unión
Soviética se había convertido en una potencia económica pero, bajo la dirección de la burocracia estalinista que la
encaminaba hacia la restauración capitalista, las condiciones de vida de los trabajadores estaban muy lejos de lo
prometido; la aventura guerrillera del Che en Bolivia había llegado a su fin dos años atrás y en Argentina el Cordobazo
iniciaba un ciclo de ascenso de las luchas obreras.
En Ciencia, política y cientificismo Varsavsky propone:
… objetivo de estas páginas: hacer un llamamiento a todos los científicos politizados para que se liberen
del culto a una ciencia adaptada a las necesidades de este sistema social y dediquen su talento a preparar
científicamente su reemplazo por un sistema nuevo, con una ciencia nueva. […] Hay científicos cuya
sensibilidad política los lleva a rechazar el sistema social reinante en nuestro país y en toda Latinoamérica.
Lo consideran irracional, suicida e injusto de forma y fondo; no creen que simples reformas o desarrollo
puedan curar sus males, sino solo disimular sus síntomas más visibles. (p.23)

Y propone una tarea a los científicos a los que, en otras partes del texto, llama “rebeldes”:

… usar la ciencia para ayudar al cambio de sistema, tanto en la etapa de la lucha por el poder como en la
de implementación –y definición concreta previa– del que lo va a sustituir. (p.24)

Varsavsky rechaza el sistema social de su época y asegura que no hay reformas ni desarrollo que puedan “curarlo”, la
única salida es sustituirlo por un “sistema nuevo”. Estas ideas no parecerían estar en sintonía con el “modelo” –
nacionalista burgués– del peronismo, y entonces surge la pregunta: ¿por qué el Ministerio de Lino Barañao promociona
sus obras?

Las críticas de Varsavsky a la ciencia argentina

Los principales aportes de la obra de Varsavsky son: cuestionar los modos de hacer ciencia en Argentina y proponer
una ciencia con un rol protagónico en la lucha por el cambio social. Para él la ciencia argentina o bien responde a los
intereses de las grandes corporaciones extranjeras –cientificismo– o sostiene las desigualdades a nivel nacional –
desarrollismo–.

Varsavsky define “cientificismo” de la siguiente manera:

Resumiendo, cientificista es el investigador que se ha adaptado a este mercado científico, que renuncia a
preocuparse por el significado social de su actividad, desvinculándola de los problemas políticos, y se
entrega de lleno a su carrera, aceptando para ella las normas y los valores de los grandes centros
internacionales, concretados en un escalafón. (p.45)

Y polemiza: “¿Quién sabe por qué es premio Nobel Bernardo Houssay, aún en Argentina?” (p.36)
Él se reconoce como parte de la comunidad científica que participó del “desarrollismo” durante los gobiernos radicales
iniciados en 1958. La llegada de los radicales despertó esperanzas en un sector importante de los científicos
argentinos, luego de casi diez años de enemistad con Perón, a los que siguieron los años de la dictadura de Aramburu.
Ya en 1969, y con una nueva dictadura en curso, Varsavsky reflexiona:

… el constante llamamiento a ocuparse de los “problemas nacionales” y a hacer ciencia aplicada o


funcional, que muchos veníamos haciendo –y a veces practicando– en la Universidad. Esta prédica era
insatisfactoria porque la tendencia natural era a interpretarla como reformismo o desarrollismo: búsqueda
de soluciones dentro del sistema. […] nos quedaba la amarga y tácita sospecha de que tal vez eso
aprovechaba más al sistema que al país. (p.25)

Muchos científicos continuaron defendiendo el modelo desarrollista, como Rolando García, y desde esa perspectiva se
pronunciaron por la vuelta de Perón en 1973 con un comunicado en la revista Ciencia Nueva, “El Consejo Tecnológico
del Movimiento Nacional Justicialista.” (p.26)

Las ideas Varsavsky desde el marxismo

Lo primero que podríamos decir, es que el sistema social que cuestiona Varsavsky no profundiza en la estructura de
clases de la que depende el capitalismo. No logra ver, por ejemplo, a la clase trabajadora de los Estados Unidos, como
así tampoco a la burguesía nacional. Por momentos, su idea de “país” se presenta de forma homogénea, lo que se
adecúa al relato de los funcionarios kirchneristas, ahora devenidos en macristas, del MCyT: “los negocios de la soja, las
mineras y los hidrocarburos nos benefician a todos los argentinos”.
En contraste con esta visión, el mismo año que Varsavsky publica estas ideas –1969–, científicos de Estados Unidos
crean la organización Science for the people. Levins y Lewontin, miembros de dicha organización, declaraban en su
libro El Biólogo dialéctico:

“…la división de clases que impregna a nuestra sociedad en su totalidad, también atraviesa el rango de la
ciencia. La mayoría del millón aproximado de trabajadores científicos en los Estados Unidos, forma parte
del proletariado científico, vende su fuerza de trabajo y no tiene control sobre el producto o la forma del
trabajo.”

Sin embargo, Varsavsky los define como una “elite” que dirige los temas y modos de hacer ciencia y propone pelear por
la autonomía de la ciencia en Latinoamérica. La falta de una perspectiva clasista no le deja ver con claridad enemigos y
aliados en la lucha contra el “sistema capitalista”, concepto ausente en su obra. La lucha es contra la burguesía de los
países imperialistas y sus aliados a nivel nacional, terratenientes y empresarios locales. Solo la unidad de todos los
trabajadores y explotados del mundo permitirá ese cambio de sistema que Varsavsky anhela, es decir, la revolución
socialista.
A su vez, resultan llamativos los análisis de Varsavsky sobre el fracaso de la campaña del Che en Bolivia y la
implementación del socialismo en la Unión Soviética, ubicando a la ciencia en un rol preponderante abstraído de todo
análisis político y económico.

Debates que hay que retomar Varsavsky abrió importantes debates entre los científicos latinoamericanos en los años
70’ en torno al rol de la ciencia en el sistema capitalista y la función que puede cumplir en la lucha por el poder y en la
implementación de un sistema más justo. Estos debates mantienen total actualidad y urgen ser retomados.