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ECONOMIA ECOLOGICA

ECHABAUDIS LLOCLLA YUSHARA

INTRODUCCIÓN

Los recursos naturales y el medio ambiente representan la fuente de vida para el ser

humano, los cuales se deterioran con facilidad si no sabemos conservarlos. De ello no se

percata la actividad humana en sus múltiples facetas ya que es el factor más importante

en la modificación y evolución natural del entorno. El desarrollo industrial, las nuevas

tecnologías y la infraestructura de apoyo, dado que la actividad económica constituye

un subsistema abierto dentro del mundo (biosfera) resulta importante analizar la nueva

visión de la economía que se plantea en la actualidad.

El enfoque de la economía, usualmente ha estado centrado en la formación de los

precios en los mercados, disociando el mercado de la biosfera y de la comunidad y

dejando a éstas dos últimas fuera de su campo de estudio. Pero pese a ello, las

consecuencias de las transacciones del mercado, sobrepasan los límites de lo

estrictamente económico, la preocupación central que identifica a la economía

ambiental, es tratar de encontrar soluciones teóricas que le permitan, las consecuencias

o los “efectos externos no deseados” de la actividad económica en la búsqueda de las

externalidades ambientales negativas.

La economía ecológica es una economía que adopta una visión de largo plazo y que

evalúa los costos y beneficios considerando los intereses del conjunto de la comunidad.

En contraste, la economía ecológica considera que el problema es

los mecanismos propuestos por la economía, ya que no


toman en consideración la expansión productiva y los impactos ambientales y

distributivos de la dinámica capitalista

La mayor parte de los autores que he estado investigando trabajan en economía

ecológica han ido coincidiendo en la definición siguiente “La Economía Ecológica es la

ciencia de la gestión de la “sustentabilidad”, también se puede complementar la

definición diciendo que:

“La Economía Ecológica es también la ciencia que estudia las relaciones ente los

sistemas económicos y los ecosistemas, a partir de una crítica ecológica de la economía

convencional”. (Van Hauwemeiren, 1999)

Como formulábamos en la introducción de este pequeño ensayo el enfoque de la

economía, ha estado tradicionalmente centrado en la formación de los precios en los

mercados dejando de lado el mercado de la biosfera y de la comunidad.

“La economía ecológica es el estudio de las relaciones entre el gobierno de la casa de

los seres humanos y el gobierno de la casa de la naturaleza”. (Common & Stagl, 2008)

Dicho de otro modo, es el estudio de las distintas interacciones entre sistemas

económicos y sistemas ecológicos. Los seres humanos son una especie animal, así que,

en cierta forma y según esas definiciones, el campo de estudio de la economía es un

subconjunto del campo de estudio de la ecología. Sin embargo, los seres humanos son

una clase especial de animales, cuya principal característica distintiva reside en su

capacidad de interacción social entre individuos y, en la actualidad, su actividad

económica tiene características particulares diferentes de las de otros animales

La economía ecológica no es una rama de la economía, es un nuevo paradigma para

afrontar los hechos económicos desde una visión holística e interdisciplinar. Estudia los
flujos entre la sociedad y la naturaleza, intentando buscar un equilibrio que sirva para

apuntalar el concepto de sostenibilidad y la supervivencia de la especie humana. En el

fondo, la pretensión no es otra que unificar dos disciplinas, la economía y la ecología,

que comparten una misma raíz etimológica.

Analizando más el tema los padres de la economía ecológica postularon en contra de la

consideración de que el crecimiento es sinónimo de bienestar

“La economía ecológica implica un nuevo concepto de racionalidad económica

que pretende conciliar los objetivos de dos disciplinas que tiene la misma raíz

etimológica: la economía y la ecología. La economía ecológica pone en cuestión

la idea tradicional de progreso, que se asocia de forma mecánica al progreso

económico y tecnológico. Pretende establecer los criterios de adopción de

nuevas tecnologías y relativizar el concepto de crecimiento económico que es

inherente a los orígenes de la ciencia económica” (CAJAMAR, 2010)

Todas las actividades que generamos: la compra de productos, el transporte, el consumo

de energía, la generación de residuos, la alimentación, etc. Supone emisiones de gases

de efecto invernadero. Ser conscientes de ellos será imprescindible para generar

alternativas estructurales para minimizar el cambio climático.

“La conducta humana de toda propensión cultural en su vida económica, es una

conducta económica de carácter mecánica. Otro aspecto negativo es su incapacidad de

hacer frente a la gestión razonable de los recursos naturales” (García , 2003)


CONCLUSIONES

La actividad económica humana ha incrementado en las últimas décadas el estrés al que

se ven sometidos los ecosistemas, reduciendo su capacidad de carga y subvaluando los

beneficios que generan los ecosistemas para el hombre. Las consecuencias de las

decisiones económicas sobre el medio ambiente no se pueden explicar si no se

entienden previamente las relaciones que ligan las actividades económicas con el medio

natural. Tampoco los condicionantes que el medio impone a las actividades humanas.

La representación de la economía como una esfera aislada del entorno, como es el caso

de la economía convencional, impide la comprensión de estas interdependencias. Pero

no sólo es necesario incorporar el análisis de las relaciones con el medio natural; en

la perspectiva de la economía ecológica, la economía está inserta en el medio

social, del cual es inseparable La cuestión de cómo gestionar el planeta para satisfacer de

manera equitativa las necesidades de la población mundial actual y futura no se puede

bordar con los instrumentos intelectuales generados para responder a la pregunta de cómo

incrementar de manera indefinida la riqueza de las naciones. La conciencia de la

complejidad global y de los riesgos derivados de la interferencia humana en procesos

naturales, vitales para la propia supervivencia, plantea cuestiones nuevas, que exigen

interpretaciones y respuestas diferentes. Los diversos autores citados en este trabajo han

contribuido a definir los problemas, a profundizar en su comprensión y, en ocasiones, a

proponer formas alternativas de organización económica de la sociedad, compatibles con

la conservación de la biosfera
Bibliografía

CAJAMAR. (2010). La economía ecológica . Obtenido de Colección Finanzas éticas :


http://www.publicacionescajamar.es/pdf/series-tematicas/banca-social/la-
economia-ecologica-2.pdf
Common, M., & Stagl, S. (2008). Introducción a la Economía Ecológica. Obtenido de
Editorial reverté, S. A.:
https://campusvirtual.univalle.edu.co/moodle/pluginfile.php/679875/mod_label/i
ntro/Introduccion-EE-Common.pdf
García , M. (2003). Apuntes de Economía Ecologica . Obtenido de Boletín ICE
económico: http://www.revistasice.com/CachePDF/BICE_2767_69-
75__8F4091CCDE89D57CC9DF035DAC610506.pdf
Van Hauwemeiren, S. (1999). Manual de la economía ecológica. Obtenido de Instituto
de Estudios Ecológicos del Tercer mundo: http://www.fes-
ecuador.org/fileadmin/user_upload/pdf/indice_libros-manual-de-economia-
ecologica_0357.pdf