Está en la página 1de 19

Casada a los mperador de

Austria, Sissi nunca encontró su sitio en


la rígida corte de Viena. Pese a su belleza
legendaria, vivió presa de la melancolía
hasta su trágica muerte

MARÍA PILAR QUERALT DEL HIERRO


HISTORIADORA. AUTORA DE LA SOMBRA DE SISSI

IZQUIERDA: STEPHANE CARDINALE / GETTY IMAGES. DERECHA: BRIDGEMAN / AGE FOTOSTOCK


SISSI, EMPERATRIZ
DE AUSTRIA
Este icónico
retrato, obra de
Franz Winterhalter,
muestra a Sissi a
los 27 años, con
el pelo adornado
con estrellas de
diamantes. A la
izquierda, broche
de diamantes de
la emperatriz.
SISSI EN
POSSENHOFEN
En este óleo de
Karl Theodor
von Piloty
aparece Sissi a
caballo, con casi
16 años, ante el
palacio de su
familia bávara
en Possenhofen.

EL PALACIO
IMPERIAL
A la derecha,
entrada del
Hofburg, la
residencia
oficial de los
emperadores de
Austria, en Viena,
un lugar que Sissi
detestaba.
FINE ART / ALBUM

A
mediados de la década de 1950, tes que su entorno que había llegado el fin
el cine entronizó a la empera- de una época. Y, sobre todo, fue una mujer
triz Elisabeth de Austria como profundamente desgraciada, condenada
el icono de una Viena que vibra- a vivir una vida que no deseaba y obligada a
ba a ritmo de vals. Sin embargo, superar infinitos sinsabores que, sin duda,
«Sissi» fue una personalidad muy contro- culminaron con la trágica muerte de su hijo
vertida en su tiempo, a la que los sectores Rodolfo,el heredero de la Corona,en el pabe-
más conservadores de las cortes europeas no llón de caza de Mayerling.
dudaron en tachar de irresponsable y extra-
vagante. La gran pantalla no citó lo que han Emperatriz por sorpresa
demostrado posteriores y rigurosas biogra- Elisabeth, que sería conocida en la corte
SANDRA RACCANELLO / FOTOTECA 9X12

fías: sus problemas de salud, su atormenta- vienesa como Sissi, fue la cuarta de los diez
da personalidad, su amor por la cultura clá- hijos del duque Maximiliano José de Wit-
sica o su legado poético. En cualquier caso, telsbach y la princesa Ludovica, hija del rey
Elisabeth de Austria fue un espíritu deli- Maximiliano I de Baviera. Nació en Múnich
cado y lúcido que comprendió mucho an- el 24 de diciembre de 1837, pero creció en

1837 1854 1889


NACE LA princesa Elisabeth en UN AÑO DESPUÉS de su RODOLFO, hijo de Sissi y
UNA VIDA Múnich, Baviera, hija del duque compromiso, Elisabeth se casa heredero del trono, se suicida
LLENA DE Maximiliano y de la princesa con su primo el emperador en Mayerling. La emperatriz,
SINSABORES Ludovica. La joven crece en el Francisco José en la iglesia que ya no soportaba la corte
castillo de Possenhofen, en un de los Agustinos de Viena, vienesa, intensifica
ambiente campestre y familiar. convirtiéndose en emperatriz. la frecuencia de sus viajes.
1898
MIENTRAS se dirige a un ferry
en el lago Leman (Ginebra), un
anarquista asesina a Sissi de
una puñalada en el corazón.
Es enterrada en la cripta de
los Capuchinos de Viena.
El amor platónico
con un jinete inglés
LA RUMOROLOGÍA unió el nombre de Sissi al del húngaro conde András-
sy, de quien se llegó a decir que era el padre de María Valeria, algo que
la genética desmintió dado el parecido de la archiduquesa con el em-
perador. También se la relacionó con el jinete británico William George
«Bay» Middleton. Hacia 1875, Sissi viajó
varias veces a las islas británicas y allí co-
noció a Middleton, con quien compartía
su pasión por los caballos. Nada permite
aventurar que su relación fuera más allá de
una simple amistad. El carácter de Elisa- UNA JOVEN
beth y la certeza, bien explícita en algunos PAREJA
de sus poemas, de una cierta aversión al La pintura de la
sexo, permiten dudar de que entre ellos derecha muestra
hubiera una historia de amor, pero el es- a Francisco
cándalo existió. Para zanjarlo, Elisabeth José y Elisabeth
rompió toda relación con el jinete, que durante su
murió en una competición hípica en 1892. noviazgo, en
Schönbrunn.
EL CAPITÁN WILLIAM GEORGE MIDDLETON EN UNA 1853. Museo
ILUSTRACIÓN DE LA NOTICIA DE SU MUERTE, EN 1892.
BRIDGEMAN / ACI de Historia del
Arte, Viena.

Possenhofen, a orillas del lago Starnberg, residencia de verano de la familia imperial,


libre y feliz, siempre en contacto con la Natu- a fin de cerrar el compromiso. En un princi-
raleza y en un ambiente desinhibido que con- pio, madre e hija iban a viajar solas, pero en
dicionaría el carácter de la futura emperatriz el último momento se decidió que Elisabeth
y el de la mayoría de sus hermanos. las acompañara. Por entonces, a causa de un
La mayor, Helena –elegante, discreta, muy frustrado primer amor, Sissi atravesaba una
religiosa y extremadamente disciplinada– de las primeras crisis depresivas que la irían
parecía la candidata idónea para convertirse en asaltando en el futuro, y se creyó que el viaje la
emperatriz. Al menos eso pensaban su madre ayudaría a sanar su joven ymaltrechocorazón.
y Sofía, su tía y madre de su futuro esposo, Nadie esperaba lo que sucedió, y mucho
el emperador Francisco José. De ahí que, en menos la propia interesada.CuandoFrancisco
1853, se concertase una cita en Bad Ischl, la José se reencontró con su prima Sissi,a la que
recordaba como una niña, y descubrió que se
había convertido en una atractiva y esbelta
doncella de rostro ovalado y espléndida ca-
bellera castaña, supo de inmediato que quería
convertirla en su esposa. Francisco José aca-
baba de cumplir veintitrés años y era un hom-
bre hecho y derecho. Sissi,por el contrario,era
una adolescente que, aunque se sintió hala-
gada por sus atenciones, enseguida advirtió
las diferencias de intereses y temperamento
que la separaban de su primo. Pero también
fue consciente de que el emperadordeAustria
AKG / ALBUM. MONTAJE DIGITAL

jamás admitiría una negativa por respuesta.


Lo cierto es que no era la única en ad-
ABANICO DE LA EMPERATRIZ ELISABETH, DECORADO CON UNA ESCENA
vertir que aquel matrimonio no iba a cum-
DE FIESTA CAMPESTRE. BRIDGEMAN / ACI plir con los cánones propios de la corte
El fin de un sueño
El día en que se anunció el compromiso entre
Francisco José y Elisabeth de Baviera, la ma-
dre de ésta, Ludovica, declaró: «Es una ale-
gría inmensa y a la vez una responsabilidad
tan grande que estoy muy impresionada. ¡Es
tan joven e inexperta!». Al poco de casada,
Sissi confesaba en un poema su decepción al
verse de repente enclaustrada en el palacio
imperial de Viena:

«¡Ojalá nunca hubiera dejado el sendero


que a la libertad me había de conducir!
¡Ojalá no me hubiese extraviado
por las avenidas de la vanidad!
Desperté en un calabozo
con esposas en las manos.
Mi nostalgia crece día a día y tú,
libertad, me volviste la espalda.
Desperté de una embriaguez
que tenía presa mi alma,
y maldigo en vano ese momento
en el que a ti, libertad, te perdí».
SISSI Y SUS
DAMAS
Esta fotografía
muestra a la
emperatriz
de espaldas,
rodeada de las
damas de su
séquito. Fue
tomada en 1861,
durante un viaje
a Madeira.

PALACIO DE
SCHÖNBRUNN
Fue la residencia
de verano de
la familia
imperial, con 40
habitaciones y
amplios jardines.
En la imagen,
la Gran Galería,
decorada con
frescos.
AUSTRIAN ARCHIVES / SCALA, FIRENZE

imperial. Todo el mundo, comenzando por Una vez en el Hofburg, el palacio imperial,
la archiduquesa Sofía, intentó hacer desistir Elisabeth vio que sus temores eran fundados.
al emperador de su propósito. Era evidente Su nueva vida poco o nada tenía que ver con
que aquella jovencita no tenía fuste de em- el ambiente en el que ella había crecido. La
peratriz. Nunca se había sometido al rígido etiqueta cortesana imposibilitaba cualquier
protocolo cortesano, nunca se había movido muestradeespontaneidadynodejabahuecoa
en círculos sociales y sus escasos dieciséis laintimidad.Lajovenemperatrizseencontra-
años no parecían ser una buena garantía para ba sola en un medio al que no se sentía unida
compartir la responsabilidad de ceñir la co- ni afectiva ni intelectualmente. Sus damas,
rona. Todo fue inútil. El emperador escribió elegidas entre las familias de la alta aristocra-
a su primo Alberto de Teschen que estaba cia, eran de edad avanzada y tremendamente
«enamorado como un cadete» y el 24 de abril conservadoras.Por otra parte,la archiduquesa
de 1854 se celebró el solemne enlace en la Sofía criticaba siempre sus hábitos,vestidos,
iglesia de los Agustinos de Viena. costumbres y aficiones.Cierto que Francisco
José estaba muy enamorado, pero sus obli-
gaciones no le permitían dedicar demasiado
tiempo a su esposa, y su autoritaria madre se
convirtió en una absoluta pesadilla para Eli-
sabeth en los primeros años de matrimonio.

Una tragedia en Hungría


Tal era su ascendiente que, un año después
de la boda, cuando Elisabeth dio a luz a Sofía,
SYLVAIN SONNET / GETTY IMAGES

su primera hija, la archiduquesa se hizo car-


go de la pequeña, considerando que la joven
madre era totalmente incapaz de educarla.
BOTINES QUE PERTENECIERON A LA EMPERATRIZ ELISABETH
La historia se repitió al año siguiente cuando
DE AUSTRIA. 1880. GETTY IMAGES nació una segunda niña, Gisela. De nuevo,
Un defensor inesperado:
el káiser Guillermo II
NO TODAS LAS TESTAS coronadas europeas condenaban la actitud
errática y poco acorde con sus responsabilidades de la emperatriz
de Austria. De ella escribió el káiser Guillermo II: «Nunca tuve mu-
cho trato con la emperatriz, pero sé, tanto por mi abuelo como por
mi madre que la conocían bien, que la
opinión que se tenía de ella era errónea.
Los dos la calificaban de mujer notable,
con una mentalidad profunda y un alma
aún mayor, y lamentaban que hubiera
EL REFUGIO
sido malinterpretada en su propio país. GRIEGO
Mi madre era de la opinión de que, cuan- En Corfú, Sissi
do joven, se desengañó amargamente hizo construir
de la sociedad austríaca […]. Mi abue- un magnífico
lo había expresado a menudo cuánto palacio, el
admiraba su capacidad de comprensión Aquileón,
y su juicio atinado, lo que le valió todos decorado con
sus respetos». escenas de la
Ilíada y el héroe
EL KÁISER GUILLERMO II. LITOGRAFÍA EN COLOR. Aquiles, donde
BIBLIOTECA DE ARTES DECORATIVAS, PARÍS.
BRIDGEMAN / ACI pasó largas
temporadas.

Sofía organizó y dispuso.Pero esta vez,Elisa- lubridad de algunas regiones húngaras. Un


beth logró imponerse y, quince días después peligro que tuvo una trágica consecuencia:
del nacimiento de la pequeña, las niñas fue- la pequeña Sofía contrajo disentería y murió
ron trasladadas a sus habitaciones del Hof- en Budapest el 29 de mayo de 1857.
burg. No obstante, fue un triunfo efímero.
En la primavera de 1857, Francisco José y Eli- La emperatriz errante
sabeth viajaron a Hungría. La archiduquesa Elisabeth se sintió culpable de la muerte de su
Sofía se opuso firmemente a que las niñas hija y devolvió a su suegra la responsabilidad
les acompañaran, pero Elisabeth defendió de la educación de Gisela.La emperatriz cayó
con una firmeza inusitada su criterio y se en una terrible depresión que ni siquiera su-
las llevó consigo. No contaba con la insa- peró cuando, un año después, el 21 de agosto
de 1858, nació su hijo Rodolfo. Pretextando
razones médicas, viajó a la isla de Madeira
donde, aparentemente, se recuperó. Pocos
meses después regresó a la corte, pero el re-
encuentro con la realidad fue brutal.Retomar
la vida cortesana, someterse a la etiqueta y
soportar de nuevo la incomprensión de su
entornoladerrotaron,hastaelpuntodequese
temió seriamente por su vida. De nuevo se le
prescribió el alejamiento de Viena, y en esta
ocasión el destino elegido fue Corfú. Allí co-
menzó su idilio con la cultura clásica griega
REINHARD SCHMID / FOTOTECA 9X12

y su pasión por el Mediterráneo. Totalmente


repuesta, en agosto de 1862 regresó a Viena.

CAJA DE MADERA CON UN MAPA EN RELIEVE DEL VIAJE DE LA


EMPERATRIZ SISSI ENTRE VIENA Y CORFÚ. 1860. AUSTRIAN ARCHIVES / SCALA, FIRENZE
Secretos para estar
siempre perfecta
LA EMPERATRIZ SISSI estuvo obsesionada por su aspecto físico hasta ex-
tremos poco comunes, no se sabe si por inseguridad psicológica a la
hora de presentarse ante el mundo o por una estrategia consciente de
promoción de su imagen. Su peluquera Fanny Angerer dedicaba al menos
dos horas diarias a peinar su larga cabelle-
ra castaña, que lavaba con una mezcla de
huevo y coñac. De su vestuario, siempre
espectacular, se ocupaba un destacado
modisto de la época, el inglés Charles Fre-
CABELLERA
derick Worth. Para mantenerse esbelta y IMPERIAL
ágil se hizo construir un gimnasio en todas Este retrato
sus residencias y llevaba una dieta estricta, realizado
aunque, eso sí, nutritiva y saludable, como por Franz
indica su afición por toda clase de zumos Winterhalter
de frutas. Sólo tenía un defecto físico: su muestra a
deteriorada dentadura, que a la hora de ha- Sissi luciendo
blar o sonreír intentaba ocultar cubriéndo- su larguísima
melena. 1846.
se la boca con la mano o con un abanico.
Museo de
ERICH LESSING / ALBUM Historia del
Arte, Viena.

Elisabeth había madurado y se encontra- que se convertiría en su mejor amiga. A través


ba en el cénit de su belleza, que llegó a ser le- de ella, Sissi conoció al apuesto Gyula An-
gendaria. Acordó con el emperador que no se drássy, un coronel del ejército magiar. Pro-
sometería a la disciplina de la corte más que fundamente liberal, conectó enseguida con
cuando fuera estrictamente necesario. Cum- Elisabeth y entre ellos nació una profunda
pliría con sus deberes de emperatriz, pero se amistad. La emperatriz se convirtió en adalid
reservaría un territorio propio donde cultivar de la causa húngara, lo que a su vez le atrajo la
su propia individualidad. decidida enemistad de la corte vienesa.
Ello no implicaba que Sissi se mantuvie-
se al margen de los asuntos de Estado. Por Reina de Hungría
entonces, Hungría, aunque integrada en Fue Elisabeth quien logró mantener Hun-
el Imperio, luchaba por reecobrar sus gría unida al Imperio. Tras la derrota de
privilegios ancestrales. Viena había Sadowa,en 18 866, cuando los ejércitos pru-
suprimido todas sus prerrogativas sianos avan abeth
nzaban hacia Viena, Elisabeth 3.
constitucionales como rrespuesta decidió refugiarse
r en Buda juntto con
al levantamiento nacion nalista y sus hijoos. La confianza demosstrada
liberal de 1848. Elisabeth h sentía por la eemperatriz al buscar prrotec-
simpatía por los rebeldes aristó-
a ción en su territorio frustró cual-
cratas húngaros que no deejaban quier plan de insurrección. Poco
descansar en paz a las conser- desp
pués, Andrássy y el em mpera-
vadoras mentes del Imperio. dor negociaron los término os para
Su deseo de conocer en n q
que el territorio magiar reco-
profundidad el país y su brara su condición de Estado
E 4.
cultura la llevó a contra- constitucional y que see con-
tar como lectora a Ida Fe- figurara el Imperio au ustro-
renczy, una joven húngara húngaro, dos Estados sobeeranos
MEDALLA DE LA ORDEN DE ISABEL, CREADA POR EL
con
nregímenes y gobiernosd distin-
EMPERADOR EN 1898 EN HONOR A SU ESPOSA. FINE ART / ALBUM tos,perro unidos bajo una sola co
orona.
LAS
MANÍAS
DE SISSI
En sus numerosos
desplazamientos, la emperatriz
Elisabeth llevaba siempre consigo
un nutrido botiquín, enseres para 1.
preparar la comida a su gusto,
aparatos de gimnasia y algún Dieta proteínica
La emperatriz se diseñó ella
cuaderno en el que anotaba sus misma una dieta en la que
predominaba el jugo de carne.
pensamientos o se desahogaba Para ello usaba esta prensa.
escribiendo poemas satí icos.

Cocaína y jeringuilla
En el botiquín de la emperatriz
nunca faltaba la cocaína, que
se usaba como sedante
y antidepresivo.

5.
Entreno en palacio
La emperatriz usaba
2. estas espalderas para sus
ejercicios gimnásticos
diarios en el Hofburg.

Reloj y amuletos El peso ideal


Sissi llevaba junto a su reloj Sissi estaba
de bolsillo un puñado de obsesionada con
amuletos, entre ellos una su peso, que se
mano para evitar el mal de ojo. mantuvo toda su
vida en 50 kilos.
Báscula de la
emperatriz.

Escritora
En su diario, Sissi
escribió poemas
contra miembros
de su familia,
como su tío,
el archiduque
Guillermo.
6.

1., 2. Y 3. WILLFRIED GREDLER / AGE FOTOSTOCK. 4. AKG / ALBUM. 5. DEROUBAIX / GETTY IMAGES. 6. AKG / ALBUM
FRANCISCO JOSÉ Y SISSI
SON CORONADOS REYES
DE HUNGRÍA. LITOGRAFÍA
EN COLOR. 1867.

AUSTRIAN ARCHIVES / SCALA, FIRENZE

El 8 de junio de 1867,Francisco José y Elisa- El nacimiento de María Valería marcó el


beth fueron coronados solemnemente reyes comienzo de una nueva etapa para la pareja
constitucionales de Hungría en la iglesia de imperial. Pese a sus diferencias, existía entre
Nuestra Señora de Budapest.En prueba de su ambosunarelacióncordialyamistosa,basada
reconocimiento, el pueblo húngaro les hizo en un sincero afecto y una profunda generosi-
donación del castillo barroco de Gödöllö, en dad. Cuando en 1885, Katharina Schratt, una
las inmediaciones de la capital.Fue allí donde, actriz del Burgtheater de Viena,entró en la vi-
unañodespués,naciólaúltimaymásquerida da del emperador, lo hizo con la aquiescencia
de sus hijas, la archiduquesa María Valeria. deElisabeth,quelallamabacariñosamente«la
Elisabeth pasaba largas temporadas en amiga». Elisabeth apreciaba a la actriz, com-
Gödöllö con sus hijos, entre cacerías, largos partía con ella y el emperador largas horas de
paseos a caballo y muchas horas de lectura. conversación y sabía que Katherina daba a su
Años después, tras el matrimonio de Gisela marido la compañía, el afecto y la pasión que
y el inicio de la formación militar de Rodolfo, ella nunca pudo ofrecerle.
Sissi inició de nuevo una intensa temporada María Valeria no contrajo matrimonio has-
deviajesacompañadadesuhijaMaríaValeria. ta 1890. El elegido fue el archiduque Francis-
Desde 1874, y con el nombre co Salvador de Habsburgo, un candidato que
de condesa Hohenembs no convencía demasiado al emperador, pero
para garantizarse el que contaba con el apoyo de Elisabeth, firme
anonimato, Sissi defensora del derecho de sus hijos a casarse
y su hija viajaron por amor. Por entonces, la emperatriz con-
por el Mediterrá- templaba impotente el progresivo deterioro
neo,las islas bri- del matrimonio del heredero, Rodolfo, con
RICHARD TAYLOR / FOTOTE CA 9X12

tánicas y buena Estefanía de Bélgica,una joven a la que la em-


parte de Europa peratriz siempre juzgó arribista y ambiciosa.
central. Estefanía era muy conservadora y tradicional,

RODOLFO, HEREDERO DEL TRONO IMPERIAL, Y SU ESPOSA ESTEFANÍA DE BÉLGICA. AKG / ALBUM
BUDAPEST, CAPITAL DE HUNGRÍA
Vista panorámica del castillo de Buda,
en primer término. Detrás se alza la
iglesia de Matías o de Nuestra Señora,
que recibe su nombre del rey Matías
Corvino, quien la restauró en 1470.
En ella fueron coronados como reyes
de Hungría Francisco José y Sissi.
EL FÉRETRO DE LA EMPERATRIZ ES
LLEVADO DESDE SU HOTEL HASTA
LA ESTACIÓN DE GINEBRA.

AKG / ALBUM

la antítesis de su culto,liberal y poco conven- cete erigido por orden de Francisco José en el
cional esposo. Los negros presentimientos parque de Lainz con la pretensión de disponer
de Elisabeth se cumplieron cuando Rodol- de una residencia más acogedora y cómoda
fo apareció muerto en el pabellón de caza de para la familia imperial.
Mayerling junto a su amante, María Vetsera. El 8 de septiembre de 1898,durante uno de
Todoparecíaindicarqueelpríncipehabíadis- sus innumerables viajes, Elisabeth se encon-
parado primero contra María y luego se había traba alojada en el hotel Beau-Rivage de Gi-
suicidado.Laversiónoficialhablódeunaena- nebra. Dos días después, cuando se disponía
jenación mental del heredero, pero la sombra a tomar el ferry que iba a llevarla a Montreux,
de un crimen de Estado siempre planeó sobre tropezó casualmente con otro pasajero. Sin-
lo sucedido aquel 30 de enero de 1889. tió un fuerte golpe en el costado y, una vez en
el barco, se desvaneció. Murió aquella mis-
La muerte de una mujer infeliz ma tarde. El viajero atolondrado que se había
Tras la muerte de Rodolfo, Elisabeth se con- cruzado en su camino era en realidad un anar-
virtió en una sombra de sí misma. Acusó a la quista italiano llamado Luigi Lucheni y le ha-
corte vienesa de ser la causante indirecta de bía clavado un estilete muy cerca del corazón.
la muerte de su hijo, y nunca volvió a vestir El emperador no quiso que Elisabeth des-
de color. De luto perpetuo, viajó frenética- cansara donde ella había dispuesto, a orillas
mente sin rumbo alguno, siempre escon- delMediterráneo,enCorfúoenÍtaca.Sucon-
dida tras un gran abanico, un velo o bajo un dición de emperatriz de Austria-Hungría la
seudónimo que la hacía creer que así pasa- obligaba a ser sepultada en la cripta de los Ca-
ba desapercibida. Las que siempre se habían puchinos.Allídescansa,enlamismaVienaala
considerado como «rarezas» de la emperatriz que nunca amó y que nunca la comprendió.
se agudizaron hasta extremos inconcebibles
cuandoeldestinosemostróimplacablemente Para ENSAYO
Elisabeth, emperatriz de Austria-
saber Hungría: la verdadera historia de Sissi
cruel con ella. Casi no volvió a pisar el Hof-
ORONOZ / ALBUM

más Ángeles Caso. Planeta, Barcelona, 1999.


burg. Cuando recalaba en Viena se alojaba, La sombra de Sissi
M. Pilar Queralt. Stella Maris, Barcelona, 2016.
sola, en el pabellón de Hermesvilla, un pala-
EL ASESINATO DE LA EMPERATRIZ
En 1898, mientras se dirigía al ferry
que la llevaría de Ginebra a Montreux
en compañía de la condesa Irma
Sztaray, Sissi fue mortalmente
apuñalada por un anarquista
italiano. Grabado en color.
1

Numerosas fotografías retratan


a Sissi desde que era una joven
princesa hasta que se convirtió en
emperatriz de Austria. Pero a partir
de su madurez, Elisabeth no quiso
volver a mostrar su rostro al mundo.

1. Y 2. AUSTRIAN ARCHIVES / SCALA, FIRENZE. 3. ALINARI / GETTY IMAGES


2 1 A los 16 años
Esta fotografía fue
tomada por el famoso
fotógrafo alemán Alois
Locherer en 1853, en
Baviera, en la época del
compromiso de la
princesa Elisabeth con
su primo el emperador
Francisco José.

2 A los 30 años
Gran amante de los
animales, existen muchas
fotografías de Sissi con sus
perros, como ésta, tomada
en 1867, en que aparece
con su perro Houseguard,
un animal que la acompañó
durante años y por el que
sentía especial cariño.

3 A los 50 años
En sus años de madurez,
la emperatriz se negó
a dejarse fotografiar.
En las imágenes tomadas
a partir de entonces
aparece a menudo con
el rostro cubierto por
un velo o con un abanico,
como en esta imagen.
LA EMPERATRIZ ELISABETH,
por Anton Romako. Óleo
sobre madera. 135 x 85 cm.
1883. Galería Austríaca,
palacio Belvedere, Viena.

BRIDGEMAN / ACI